Barroco literario

Literatura española barroca del siglo XVII. Culteranismo y Conceptismo. Poesía y lírica conceptista y culterana. Prosa y Teatro barroco

  • Enviado por: Náyade
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TEMA 18

HISTORIA, SOCIEDAD Y CULTURA

El s. XVII testifica el fin de la hegemonía política de España en Europa y el comienzo de una larga decadencia política y social. Se sucedieron Felipe III y F. IV. Con Carlos II, un rey enfermizo y débil, comenzó la decadencia. A finales de siglo la situación era tal que, previniendo que el rey moriría pronto y sin descendencia, las cancillerías europeas empezaron a programar en secreto el reparto del imperio español.

La población se estancó o decreció tanto en las ciudades como en el campo. La crisis económica afectó especialmente a artesanos, campesinos y comerciantes. Se configura una sociedad en la que quien podía era un hidalgo ocioso, y quien no llegaba corría el peligro de convertirse en pícaro.

No es de extrañar que esta situación llena de dificultades condujese a un estado de ánimo que oscilaba entre la resignación y el desengaño. La cultura barroca refleja una manera inquieta, contradictoria y angustiada, alejada del optimismo y equilibrio de los ideales renacentistas.

EL CONCEPTISMO BARROCO

EL conceptismo es un estilo mediante el cual el escritor persigue la sorpresa del lector estableciendo las relaciones nuevas y originales entre las cosas. Estas no son arbitrarias, sino demostración de la agudeza y perspicacia del escritor,. Las ideas o conceptos comprenden un juego de palabras, un estilo lleno de dificultades, deliberadamente buscadas por el autor.

Para los llamados conceptistas, la dificultad del estilo debe estribar en las asociaciones de ideas, la mayor de cantidad de correspondencias entre los conceptos y las palabras. Respecto al léxico, recurren a la formación de compuestos (clérigo cerbatana), procedentes del mundo de la delincuencia. Es característica la concisión expresiva, suprimiendo nexos y verbos copulativos. Quevedo y Gracián representan el conceptismo.

Los culteranos, cuyo modelo fue Góngora, pensaban que la dificultad debía residir en el hipérbaton de la frase. Llenan sus poemas de neologismos, a fin de aumentar la sonoridad del verso, y de alusiones mitológicas , difíciles de comprender porque se aluden los nombres propios muy frecuentemente. El aspecto estilístico que introdujeron fue la metáfora.

El conceptismo es fruto de la particular visión del mundo del escritor barroco .En medio de aquel constante proceso de decadencia social no es de extrañar que el hombre barroco tenga una visión de la realidad como algo contradictorio y extraño. En el Polifemo de Góngora, conviven lo monstruoso y lo bello; las alusiones a la vida como sueño, como algo pasajero y con angustia existencial.

POESÍA CULTERANA: LUIS DE GÓNGORA

Luis de Góngora y Argote (1561-1627) fue el maestro del culteranismo. Nació en Córdoba, en el seno de una familia perteneciente a la nobleza urbana, y estudió en Salamanca. Mantuvo una vida disipada; en 1617 fue nombrado capellán del rey, y traslada su residencia a Madrid. Muere en Córdoba.

La obra de Góngora consta de unas pocas obras teatrales y mucha poesía. Se puede clasificar en poemas menores y poemas mayores.

En los poemas menores se recogen formas tradicionales de letrillas y romances y otras clásicas, como el soneto, llenas de afición a lo refinado y a lo preciosista y gusto por el humor y la parodia. Las letrillas muestran los aspectos más desagradables y feos de la realidad. Sus romances alcanzaron justa fama; la mayoría eran moriscos y caballerescos, con un alto grado de estilización.

En los poemas mayores, Fábula de Polifemo y Galatea, y Las soledades:

Fábula de Polifemo y Galatea, compuesto de 63 octavas reales: el cíclope Polifemo enamorado de Galatea, y ella ama a Acis. Poema lleno de constrastes: la monstruosidad e Polifemo y hermosura deGalatea, exaltación de la vida y la muerte... El estilo del poema supone una intensificación de todos los recursos clásicos, especialmente de las metáforas.

En Soledades, poema de dos cantos, se cuenta el peregrinar de un joven náufrago que ha abandonado su patria a causa de unos amores desgraciados. El argumento es una simple excusa para una brillante y sorprendente descripción de la naturaleza.

La poesía de Góngora supuso una huida hacia delante en busca de la renovación de la poesía, cuyos resultados todavía provocan admiración y sorpresa en nuestros días (g. 27).

POESÍA CONCEPTISTA: QUEVEDO

Francisco de Quevedo y Villegas es el escritor conceptista por excelencia y uno de los más complejos y contradictorios autores, además de un gran poeta.

Nace en Madrid en una familia cortesana,. Estudia en Alcalá, adquiere una sólida formación humanística e inicia su amistad con el duque de Osuna. Huye a Italia acusado de conspiración por los venecianos, y a la muerte de Felipe III es confinado en Torre de Juan Abad, desde donde intenta congraciarse con el conde- duque de Olivares, y pasa 4 años en la cárcel. Tras obtener la libertad, muere en Villanueva de los Infantes.

Fue un crítico feroz de la sociedad de su tiempo. Hombre de personalidad compleja y muchas veces contradictoria: unas veces se muestra como filósofo o moralista, y otras como autor de chistes intrascendentes (chascarrillos) o de sátiras provocadoras.

TEMAS: Los poemas filosóficos tratan acerca de la existencia, del paso del tiempo y de la muerte. En los poemas morales censura el comportamiento mundano y la ambición humana. Algunos aluden a la decadencia española que compara con la del Imperio Romano.

A pesar de que era misógino, escribe poemas amorosos excelentes. Como dice Dámaso Alonso, aleja la actitud conformista de los seguidores de Petrarca.

Escribe también poemas satíricos y burlescos: se exalta en la vida y en el modo de vivir de los mendigos y pícaros. Trata acerca del poder, dinero, sastres, pasteleros... La mujer y el matrimonio no escapan tampoco a sus burlas, con un lenguaje hiriente y malicioso.

La poesía de Quevedo constituye un muestrario genial de recreación del lenguaje: incorpora voces del léxico vulgar, otras procedentes del mundo de la delincuencia, crea nuevas palabras y, mediante el equívoco, con ironía, desvela su angustia existencial y su deseo de huir de una realidad fantasmagórica.

LOPE DE VEGA: OBRA POÉTICA

Lope Félix de Vega y Carpio nace en Madrid en el seno de una familia humilde. Estudió en un colegio de los jesuítas, en Alcalá y Salamanca. Tras varias aventuras amorosas en su juventud, se casa con Isabel de Urbina. Entra al servicio del duque de Sesa y se vuelve a casar con Juana de Guardo, mientras que también tenia relaciones con la actriz Camila Lucinda. Las complicaciones de su vida amorosa no impiden al autor escribir numerosas obras poéticas y teatrales.

La muerte de su hijo provoca en Lope una seria crisis religiosa y se ordena sacerdote, pero se arrepiente y reanuda su vidA amorosa. Los remordimientos por su escandalosa vida le llevan a la penitencia. Al morir dejó, a parte de poemas y obras en prosa, obras dramáticas de las que se conservan alrededor de 400.

Su lírica expresa el mismo tono apasionado y vital del que hizo gala en su vida. Dominó a la perfección todas las formas y géneros tradicionales. Escribió romances y canciones tradicionales (lírica popular) y poemas cultos, escritos en versos italianos.

Lope cultivó durante toda su vida el romance. Los de su juventud tratan de temas moriscos, donde predomina el tono apasionado, y tema pastoral, impregnados de melancolía y quejas hacia el amante. En él alternan el arrepentimiento y cierto estoicismo frente a los sucesos adversos.

Para muchos estudiosos las canciones al modo tradicional constituyen lo mejor de su poesía. La mayoría están insertadas en sus dramas o comedias. Las combinaciones estróficas (villancicos, seguidillas, coplas); la variedad temática (canciones de vela, de siega, serranas...) Destacan especialmente los villancicos recogidos en Los pastores de Belén.

En los poemas cultos se observa la evolución del poeta. Las Rimas las escribe bajo la intensa influencia de Petrarca y Garcilaso. En Rimas sacras espresa una honda crisis religiosa.

La poesía de Lope, como su vida, es profundamente instintiva. Incluso en la poesía religiosa no deja de mostrarse como el hombre vitalista y apasionado que fue. Está considerado uno de los más grandes poetas de todos los tiempos.

PROSA: QUEVEDO Y GRACIÁN

Dos prosistas destacan: Fco. de Quevedo y Baltasar Gracián

Las obras en prosa de Quevedo se clasifican en: obras satíricas y festivas y obras filosóficas y políticas.

Las satíricas y festivas son relatos en los que el autor da rienda suelta a todo lo que pasa por su imaginación con la excusa de estar soñando. En El sueño del juicio final, El alguacil endemoniado, El sueño del infierno... El tema predominante es el mundo de ultratumba y los tipos humanos son caricaturas de los grupos sociales.

La hora de todos y la fortuna son seso cuenta que Júpiter, ante los desórdenes de la Fortuna, ordena que durante una hora la diosa actúe guiándose con la razón. El pesimismo del autor no deja resquicio para la esperanza.

Entre las obras filosóficas y políticas, destaca Política de Dios y gobierno de Cristo, que expone cómo debe de ser un gobierno. Escrita durante el reinado de Felipe III, llena de referencias a la época y a la figura del valido. Proclama el absolutismo. En otros escritos muestra como un exaltado xenófobo, achacando los males de España a las insidias de los extranjeros.

En la picaresca escribe EL Buscón, una caricatura muy deformada y parcial de la realidad. Pablos es un pícaro cuyas aventuras resultan demasiado amargas como para ser consideradas simples burlas.

Quevedo fue un escritor que se rebeló contra la decadencia del país. No se recató de denunciar lo que creyó injusto y pagó por ello un alto precio.

Baltasar Gracián fue otro de los destacados prosistas barrocos. Su principal novela, El Criticón, es de carácter alegórico. Desde el principio, Critilo advierte a Andrenio, resumiendo el ideario de Gracián: “oye a todos y de ninguno te fíes; tendrás a todos por amigos, pero guardate has de todos como enemigos”.

Gracián alcanzó gran fama por sus tratados sobre el comportamiento humano. En Oráculo manual y arte de prudencia resume sus ideas en forma de breves aforismos que aconsejan la práctica de diversas actitudes. La obra se convierte en un manual del comportamiento en la corte: indica el modo de hacerse valer en una sociedad en la que las relaciones por interés son las más comunes.