Actividad agraria

Agricultura. Factores físicos. Espacio rural. Transformaciones demográficas. Poblamiento. Política. Actividades agrícolas. Paisajes

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CARACTERISTICAS DE LA ACTIVIDAD AGRARIA

El espacio rural se desarrollan las actividades agrícolas, ganaderas y forestales del ser humano; en la actualidad, estas actividades tradicionales se han diversificado con la introducción de otras, como las recreativas, industriales y de servicios.

La pluralidad de los espacios rurales es el resultado de la influencia de diversos factores físicos y elementos humanos

1. FACTORES FISICOS Y ELEMENTOS HUMANOS DEL ESPACIO RURAL

1.1. El medio natural

La actividad agraria tradicional era muy dependiente del medio físico. En la actualidad, los progresos técnicos permiten modificarlo para obte­ner un aprovechamiento más favorable.

a) El relieve tiene una elevada altitud media y abundantes pendientes, que facilitan la erosión y dificultan la mecanización.

b) El clima se caracteriza en buena parte del territorio por precipitacio­nes escasas e irregulares, con relativa frecuencia de tormentas y granizo; como heladas o intensa radia­ción solar y aridez más o menos acusada.

e) Los suelos son de calidad mediocre.

1.2. La estructura agraria

La estructura agraria tradicional se caracterizaba por el empleo de una mano de obra numerosa, que trabajaba explotaciones en las que coe­xistían la pequeña y la gran propiedad, de manera extensiva; y con escaso desarrollo tecnológico. Como consecuencia, los rendimientos eran bajos, y la producción se destinaba al autoconsumo y a un mercado interior protegido por barreras arancelarias de la competencia exterior.

Esta estructura experimentó importantes transformaciones a partir de la década de 1960, al aumento del tamaño de las explotaciones agrarias y a la intensificación; y la incorporación de los avances tecnológicos. Como resultado, han aumentado los rendimientos y la producción tiende a la especialización regional y a la venta en un mercado.

a) Las transformaciones demográficas

La población rural española ha descendido de forma notable desde principios de siglo hasta hoy. Sin embargo, existen marcadas diferencias en­tre comunidades autónomas con valores mínimos, como Madrid y el País Vasco.

La causa principal de este descenso demográfico ha sido el éxodo ru­ral, motivado por la mecanización de las tareas agrarias y por las bajas rentas del campo. Desde esta fecha, la crisis económica y las dificultades de encontrar empleo estable han incrementado la actividad agraria a tiempo parcial.

Las consecuencias del éxodo rural han sido el despoblamiento de las zonas más atrasadas y de muchas del interior peninsular, así como el envejecimiento de la población rural.

Las tendencias que se apuntan para los próximos años son:

- Una continuación en la disminución de la población rural: muchos de los agricultores se jubilarán y otros se acogerán a jubilaciones, antici­padas y diversos planes de abandono de la actividad. Además, la cre­ciente necesidad de competitividad agraria hará desaparecer las explota­ciones menos rentables y parte de las trabajadas a tiempo parcial.

- Un cierto rejuvenecimiento por el incremento de los jóvenes agricultores, favorecido por las dificultades de encontrar trabajo en la ciudad y por las subvenciones concedidas por la Unión Europea.

b) Las transformaciones en el sistema de explotación, propiedad y tenencia de la tierra

El espacio rural se organiza en parcelas o extensiones de tierra que es­tán bajo una sola linde.

- La explotación agrupa a todas las parcelas explotadas por un mismo productor agrario, aunque estén físicamente separadas entre sí e inde­pendientemente.

En España ha disminuido el número de explotaciones y ha aumentado su tamaño medio.

- La propiedad es un concepto jurídico que se refiere al dueño de la tierra. En España, el tamaño medio de la propiedad también ha aumen­tado por la disminución del número de pequeños propietarios.

La gran propiedad o latifundio: Predomina en Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha y Aragón, y su origen se remonta a los repartos de tierra durante la Reconquista. Tradicionalmente ha supuesto absentis­mo del propietario, cultivo extensivo, bajos rendimientos y gran número de jornaleros.

La pequeña propiedad o minifundio: Reúne solo el 10,5% de la tierra. Predomina en el nor­te de la Península. Impide la agricultura competitiva, dado que los bajos ingresos que proporciona no permiten la modernización, y tiende a desaparecer, aunque todavía se ve favorecida por la importan­cia de la agricultura a tiempo parcial.

- El régimen de tenencia es el grado de dominio sobre la tierra. Directa cuando el propietario y el empresario agrario son la misma persona. Indirecta cuando el propietario cede el uso de la tierra a otra persona a cambio de un por­centaje de la cosecha -aparcería- o del pago de una renta -arrenda­miento-.

c) Las transformaciones en las técnicas y sistemas agrarios han sido notorias desde la década de 1960. .Las transformaciones técnicas han consistido en la mecanización de las labores agrarias, la selección gené­rica de semillas y razas ganaderas, y el uso de fertilizantes químicos y productos fitosanitarios. Las transformaciones en los sistemas agrarios han supuesto una creciente intensificación de la producción, acompaña­da de un aumento de los rendimientos.

1.3. El poblamiento y el hábitat rural

El poblamiento y el hábitat son factores del espacio rural que también han experimentado notables transformaciones.

a) El poblamiento rural

El poblamiento rural está integrado por los núcleos de población meno­res de 10000 habitantes.

- En el poblamiento disperso, la casa rural está rodeada de campos de cultivo, bosque o .prados y separada de las otras casas. Domina en la periferia peninsular al norte.

- En el poblamiento concentrado, las viviendas se disponen unas junto a otras, independientemente de la localización del terrazgo.

Lineal: Casas dispuestas a lo largo de una vía o carretera.

Apiñado: Casas agrupadas en torno a un núcleo.

- En el interior se ha reducido el tamaño de los núcleos, a raíz del éxo­do rural de la década de 1960.

- En las costas, sobre todo en la mediterránea, se ha desarrollado un poblamiento nuevo dedicado al ocio.

- En las áreas periurbanas, el crecimiento demográfico y económico de la ciudad va incorporando a los núcleos rurales próximos.

b) El hábitat rural está constituido por las células de los asentamientos rurales: las viviendas y otras dependencias.

En la casa de madera entramada.

La casa de barro.

La casa bloque.

La casa compuesta está integrada por varios edificios.

1.4. La política agraria

En España, la política agraria experimentó una enorme transformación tras la entrada del país en la Unión Europea (1986) y la consiguiente adopción de la Política Agraria Comunitaria (PAC).

a) La política agraria desde mediados del siglo XIX hasta la adop­ción de la PAC se centró en el sistema de propiedad de la tierra; en el inadecuado tamaño de la propiedad agraria; y en el proteccionismo comercial.

- El sistema de propiedad de la tierra trató de modificarse con la po­lítica desamortizadora del siglo XIX; con la reforma agraria de la Segunda República; y con la política de colonización y extensión del regadío del franquismo.

- El inadecuado tamaño de la propiedad de la tierra se abordó con la política de concentración parcelaria y la legislación sobre gran­des fincas.

• La concentración parcelaria, iniciada en 1952, continúa en la ac­tualidad. Pretende disminuir el minifundio, concediendo a cada propietario una sola parcela o unas pocas, equivalentes en clase de tierra y tipos de cultivo a las que tenía antes; y también el acceso de las parcelas a las vías de comunicación.

• La legislación sobre grandes fincas, iniciada durante el franquismo, afectaba a aquellas que, pudiendo cultivarse. La ley, modificada durante la transición, obliga a sus pro­pietarios a presentar un plan de mejora.

- El proteccionismo comercial suponía el establecimiento de arance­les a los productos agrarios procedentes del exterior.

- España se integró en el mercado interior comunitario, que cuenta con Organizaciones Comunes de Mercado (OCM) para los pro­ductos más representativos, que fijan precios máximos y mínimos.

- Los intercambios con la VE se liberalizaron, y España adoptó el principio de preferencia comunitaria y la tarifa exterior común para los productos procedentes de terceros países.

- Para sacar provecho de esta situación, ha tenido que realizar un gran esfuerzo para modernizarse y aumentar la productividad, la calidad y la competitividad.

- España se ha visto afectada por los problemas de la actividad agraria comunitaria y las medidas adoptadas en las últimas reformas. Entre estos problemas destacan:

• Los elevados precios de los productos en relación con los del mercado mundial. Para paliarlo, la última reforma de la PAC ha reducido los precios.

• La existencia de excedentes de productos agrícolas y ganaderos. Este problema trata de combatirse con el establecimiento de cuotas.

• El deterioro del medio ambiente por la intensificación de la produc­ción y el uso de productos químicos.

• El despoblamiento de las áreas rurales, sobre todo de las más desfavo­recidas, con el riesgo de desaparición de paisajes agrarios tradicionales.

- Por regiones, las consecuencias de la PAC han sido especialmente problemáticas en aquellas que cuentan con producciones excedentarias en la Unión Europea y poco competitivas respecto a las de los otros paí­ses miembro. Las consecuencias han sido positivas para el litoral mediterráneo y andaluz, que ha encontrado un buen mercado para sus productos hor­tofrutícolas.

ACTIVIDADES AGRARIAS O AGRICOLAS

2. LOS USOS DEL ESPACIO RURAL

La distribución espacial de los usos agrarios del suelo en España com­prende un 35,5% de tierras de cultivo; un 14,32% de prados naturales y pastizales; un 32,6% de terreno forestal; y un 17,58% de otras superfi­cies.

Las transformaciones más notorias que han experimentado los usos del suelo agrario han sido las siguientes:

- Ha cambiado la aportación de los tres componentes tradicionales del sector agrario a la producción final agraria (PFA): la agricultura ha perdi­do peso; la ganadería lo ha aumentado; y la producción forestal se man­tiene.

- Han surgido nuevos usos del espacio rural diferentes a los tradiciona­les (residenciales, industriales, recreativos y de servicios).

2. 1. La actividad agrícola

La agricultura tradicional se basaba en el policultivo, utilizaba técnicas atrasadas y sistemas de cultivo extensivos que requerían mucha mano de obra. El resultado era un bajo rendimiento y una producción orienta­da al autoconsumo o a la venta de excedentes en el mercado nacional.

La agricultura actual ha experimentado notables transformaciones en la estructura y la producción.

a) Las transformaciones en la estructura agrícola pueden resumirse en especialización, tecnificación e intensificación.

- La agricultura tiende a la especialización en aquellos productos que se dan mejor en cada región.

• La mecanización se ha incrementado (tractores, cosechadoras, moto­cultores). En algunos casos se sitúa por encima de las necesidades, dado el tamaño de las explotaciones, porque cada familia prefiere disponer de su propia maquinaria y está poco extendido el cooperativismo agrario.

• El consumo de pesticidas y fertilizantes también ha crecido, espe­cialmente en los regadíos, mucho más exigentes.

• Utiliza semillas seleccionadas y cultivos transgénicos o manipula­dos geneticamente para hacerlos más resistentes a la sequía, a las hela­das, a las plagas, etc.

• Emplea nuevas técnicas, como el acolchado, el enarenado, el in­vernadero y los cultivos hidropónicos. El acolchado consiste en cu­brir el suelo con bandas de plástico. El enarenado es la preparación del terreno con una capa de estiércol y encima otra de arena: la are­na filtra la humedad, retenida luego por el estiércol, que la devuelve poco a poco a las plantas y además actúa como abono. Los inverna­deros son estructuras fijas cubiertas de plástico, que, al crear un mi­croclima cálido y húmedo, aceleran la maduración de los productos y permiten varias cosechas anuales. El cultivo hidropónico, o sin suelo, sujeta la raíz de las plantas con grava, arena o ceniza, y las ali­menta con soluciones de sales inorgánicas. Se usa sobre todo para el cultivo de flores.

- La agricultura intensiva gana peso respecto a la extensiva.

• La ampliación del regadío ha sido notable a lo largo del siglo xx, gracias sobre todo a la actuación estatal, doblándose en número de hec­táreas regadas.

En unos casos se trata de regadíos intensivos, al aire libre o bajo in­vernaderos, y se dedican a las frutas y hortalizas. En otros casos son regadíos extensivos, que proporcionan una sola cosecha, del mismo tipo que la de los secanos vecinos pero con un rendimiento mucho mayor, añadiendo también cultivos industriales o forrajeros.

La distribución espacial del regadío es desigual: es escaso en el norte, y tiene su mayor peso en el área de clima medite­rráneo. Se localiza en las orillas de los ríos.

El litoral mediterráneo es el área más des­tacada 'para el regadío intensivo.

El regadío, sobre todo el intensivo, tiene numerosas ventajas económi­cas.

No obstante, el regadío también genera problemas, como la utilización de sistemas inadecuados, muy consumidores de agua; la sobreexplotación de los recursos hídricos superficiales y subterráneos; el conflicto de usos con la demanda urbana, industrial y turística de agua.

La disminución del barbecho en los secanos ha sido otra importante transformación agrícola. Se trata de una práctica tradicional que consiste en dejar descansar la tierra un tiempo variable, durante el cual-hay que romper la costra superficial del terreno para que recoja mejor el agua de lluvia.

El barbecho completo está en retroceso por la generalización del barbe­cho semillado o medio barbecho, consistente en reducir el período de descanso.

La distribución espacial del barbecho es desigual: es escaso en el nor­te y en el bajo valle del Guadalquivir.

b) La producción agrícola supone el 61,4% de la producción final agraria y ha experimentado transformaciones en sus distintos componentes.

- Los cereales ocupan el 34,8% de las tierras cultivadas. Los desti­nados a la alimentación humana están perdiendo terreno en favor de los usados como pienso para la alimentación del ganado.

El área de cultivo de la mayoría de los cereales son los secanos del- inte­rior peninsular, donde alternan con barbecho o con leguminosas, salvo el maíz y el arroz.

- Las leguminosas se destinan al consumo en verde o en seco. Algunas se utilizan también para la alimentación del ganado.

Su área de cultivo coincide prácticamente con la de los cereales.

Su producción -con la excepción de las lentejas- ha experimentado una fuerte reducción, debido a las dificultades de mecanización.

- La vid es un cultivo arbustivo de secano que produce uvas destinadas al consumo en fresco, aunque se emplea principalmente para la elabo­ración de vino.

El área productora principal es Castilla-La Mancha. Además, existen otras de extensión mucho menor, pero con buen mercado (Rioja, Ribera del Duero, Rías Bajas gallegas, Cariñena, ]erez, Montilla).

- El olivo es un cultivo arbóreo muy resistente a la sequía estival. Una parte de su cosecha se destina a la aceituna de mesa (10%) y el resto a la obtención de aceite en almazaras.

Su área productora se concentra en el sur peninsular.

- Los productos hortofrutícolas se destinan al consumo en fresco o a la industria de conservas vegetales.

Las áreas productoras se localizan en los regadíos peninsulares e insula­res, salvo en el caso del almendro, que es de secano.

• Las hortalizas se cultivan en los rega­díos del litoral mediterráneo y en los ubicados en las proximidades de los centros de consumo urbanos.

• Los frutales se centran en los regadíos litorales mediterráneos y en los valles regados del interior.

- La floricultura ha ido ganando importancia en Canarias y en Cata­luña.

- Los cultivos industriales requieren una transformación industrial previa a su consumo. Es el caso del girasol, la remolacha azucarera, el algodón y el tabaco.

Su área productora principal es la mitad meridional de la Península (Castilla-La Mancha, Extremadura y Andalucía), salvo la remolacha, que tiene su área básica en Castilla y León (valle del Duero).

La producción, por su relación con la industria, se realiza con gran capi­talización; muchas veces son las propias industrias las que proporcionan las semillas, dan instrucciones a los agricultores y supervisan la produc­ción, cuyo precio suele contratarse previamente.

• El girasol creció, pues permitía reducir el barbecho en la zonas de ce­reales y recibía fuertes subvenciones de la DE. Las últimas reformas -de la PAC han reducido las ayudas hasta equipararlas con las concedidas a los cereales, lo que ha relegado el cultivo a las áreas mejor adaptadas.

• La remolacha ha sufrido reducción de precios y ayudas comunitarias, y la PAC le ha adjudicado una cuota inferior a su consumo.

• El algodón y el tabaco tienen su producción sometida. a cuota. El algo­dón quedará con el 65% de la ayuda desligada de la producción. El tabaco, desde 2010, tendrá el 100% de la ayuda desvinculada y su cuantía se redu­cirá a la mitad.

- Los cultivos forrajeros se destinan a la alimentación animal (alfalfa, maíz forrajero, veza).

Su área de cultivo se concentra en la mitad septentrional de la Penínsu­la, por su medio físico más húmedo, y en los regadíos.

La producción y la superficie cultivada han crecido desde 1950, parale­lamente a la demanda de productos ganaderos de la sociedad española.

2.2. La actividad ganadera

Se basa en la coexistencia de diversas espe­cies ganaderas en el mismo ámbito, integradas por razas autóctonas con elevado grado de rusticidad; en explotaciones pequeñas, que usaban técnicas atrasadas; y sistemas extensivos.

La ganadería actual ha experimentado importantes transformaciones en la estructura y en la producción, que han permitido el incremento de los rendimientos.

a) Las transformaciones en la estructura ganadera pueden resumir­se en especialización, tecnificación e intensificación.

- La ganadería tiende a especializarse en la producción de carne o de leche. Esto ha supuesto una sustitución de las razas nacionales por otras extranjeras seleccionadas y la casi total desaparición de las razas de aptitud mixta. No obstante, se está produciendo una cierta recuperación de las razas autóctonas.

- Aumentan progresivamente la mecanización y el tamaño de las ex­plotaciones.

- La ganadería intensiva gana peso respecto a la extensiva. La ga­nadería, extensiva, dependiente del medio físico, y alimentada a diente en prados y pastizales naturales o en rastrojos, aunque mantiene su importancia en ciertas áreas, evoluciona hacia una ganadería intensiva. La ganadería intensiva o industrial, desvinculada del medio físico, estabulada o mixta, y alimentada total o parcialmente con piensos, se ha incrementado notablemente, so­bre todo en las áreas próximas a los centros de consumo. Esto explica que el centro de la cabaña ganadera, tradicionalmente situado en el nor­te peninsular, se esté desplazando hacia el nordeste y el litoral medite­rráneo, sobre todo en el caso del ganado porcino y avícola.

A pesar de este importante desarrollo, la ganadería española sigue pre­sentando algunos problemas que le restan competitividad:

- La escasez de alimentos para el ganado, derivada de la pobreza de precipitaciones en gran parte de territorio, impide disponer todo el año de pastos frescos naturales, salvo en la España atlántica y en las áreas de mayor altitud de la mitad norte peninsular. Esto, unido al incremento de la ganadería intensiva, supone una elevada dependencia de forrajes y piensos compuestos importados, cuyos precios han experimentado fuer­tes subidas y desequilibran la balanza comercial agraria.

- El tamaño de muchas explotaciones ganaderas sigue siendo inade­cuado, a pesar de la creciente concentración y del aumento del número medio de cabezas por explotación.

- En la Unión Europea la ganadería se enfrenta a la gran competencia de otros países y a los excedentes, que han llevado a establecer cuotas para algunos productos, como la leche y la carne de vacuno.

- La sanidad animal, aunque ha mejorado considerablemente, sigue presentando brotes epidémicos que afectan a las exportaciones.

b) La producción ganadera ha aumentado su participación en la producción final agraria. Este es un proceso general, cuyas causas han sido la mecanización del campo, la conservación del suelo mediante el cultivo de forrajeras.

La producción ganadera también ha experimentado transformacio­nes en sus distintos componentes.

- La ganadería bovina se destina a la producción de leche y de carne.

Su localización varía según la aptitud y el régimen del ganado:

• El bovino de aptitud lechera se localiza, en régimen extensivo o mix­to, en el norte peninsular; y en régimen intensivo, en los alrededores de las ciudades. Este sistema requiere técnicas modernas de ordeño e insemina­ción que suponen altos costes, creciendo la ganadería le­chera en Andalucía.

• El bovino de aptitud cárnica se localiza principalmente en zonas de montaña y en los montes y dehesas de las penillanuras occidentales y de Sierra More­na, en régimen extensivo.

Los problemas de la producción de leche y de carne son los fuertes ex­cedentes existentes en la Unión Europea, que han llevado a fijar un sis­tema de cuotas.

- La ganadería ovina se destina a la producción de carne y de leche, muy demandada para la fabricación de quesos tipo manchego.

• La ganadería trashumante supone el desplazamiento estacional del ga­nado.

• La ganadería estabulada para ceba de corderos es la que obtiene ma­yores rendimientos.

El problema de esta ganadería es que todavía persisten muchas explota­ciones tradicionales, con ovejas viejas y de mala calidad.

- La ganadería porcina se destina en parte al consumo en fresco y en parte a la chacinería. Su localización varía: Predomina en Cataluña.

• En régimen extensivo y basado en razas autóctonas de calidad (cerdo ibérico) se localiza en Extremadura y en Salamanca.

El principal problema son las fuertes oscilaciones de precios debidas a los excedentes y a las importaciones desde países comunitarios.

- La ganadería avícola se destina a la producción de carne y de huevos, que alcanza niveles elevados. Se localiza en Cataluña, Castilla y León y Ara­gón, donde es predominantemente intensiva e industrial.

2.3. La actividad forestal

El terreno forestal en España ocupa 16,4 millones de hectáreas. De es­tas, 13,9 millones son superficie arbolada, constituida por frondosas. Y por coníferas.

El destino de la producción se dirige, a aserríos y chapas; y a resina y corcho. La resina está actualmente en recesión por el incremento de los costes y la competencia de las resinas sintéticas. La producción de corcho para aislantes y tapones, fluctúa mucho y se ex­porta en su mayor parte.

Las áreas productoras principales son las provincias del norte penin­sular y Huelva.

La producción de madera ha aumentado por la expansión de espe­cies de crecimiento rápido. Aun así, es claramente insuficiente, lo que requiere importar más madera.

El problema de la actividad forestal es la deforestación causada por ta­las e incendios, por la lluvia ácida y las enfermedades forestales. Frente a estos problemas, la política forestal se plantea como objetivos la pro­tección del bosque; aumentar su extensión (mediante repoblaciones y dedicación forestal de las tierras de exceso de la agricultura), e incre­mentar sus usos paisajísticos y recreativos.

2.4. Los nuevos usos del espacio rural

El espacio rural está diversificando sus actividades con la implantación de usos del suelo distintos a los tradicionales.

- Usos residenciales.

- Usos industriales.

- Usos turísticos.

- Usos recreativos

Consecuencias:

Positivas, contribuyen a la recuperación de economías rurales.

Negativos, degradación de los espacios naturales, o la competencia entre distintos usos por ciertos elementos.

PAISAJES AGRARIOS

3. LOS PAISAJES AGRARIOS DE ESPAÑA

La morfología que presenta el es­pacio rural. Esta resulta de la combinación del medio natural (factores físicos) con la actividad agraria practicada sobre él (factores humanos).

3.1. El paisaje agrario de la España húmeda

Comprende el norte y noroeste peninsular. El medio físico de esta zona tie­ne un relieve accidentado, con escasas superficies llanas y clima oceánico lluvioso todo el año.

a) La estructura agraria se caracteriza por los siguientes rasgos:

- Población muy numerosa, a la que el campo no podía proporcionar ingresos suficientes, por lo que estuvo obligada a emigrar y hoy es una población envejecida.

- Los campesinos son pro­pietarios de pequeñas parcelas cercadas por setos y alejadas entre sí, lo que disminuye su rentabilidad y dificulta la mecanización. Para corregir­lo, se ha impulsado la concentración parcelaria.

- Usos del suelo son principalmente ganaderos.

b) La agricultura ocupa una superficie poco extensa. En la zona coste­ra, los campos se localizan en el fondo de los valles; en el interior, al ser estos más estrechos, el aprovechamiento agrario es muy reducido. Es una agricultura de secano, debido a la regularidad de las precipitaciones.

En el pasado se practicaba el policultivo porque los campesinos vi­vían muy aislados y necesitaban autoabastecerse. En las tierras de peor calidad se sembraba ce­bada o centeno. Solo una parte de estos productos se vendía en el mercado.

En la actualidad, el policultivo va desapareciendo y la agricultura se va especializando en cultivos de huerta y plantas forrajeras para el ga­nado.

c) La ganadería es la actividad económica más importante. Se ve favo­recida por las-condiciones climáticas, por la demanda urbana de leche y de carne, y por el éxodo rural.

En Galicia sigue predominando la pequeña y mediana explotación. En la fa­chada cantábrica, las explotaciones se han modernizado más en tama­ño y equipamiento, aunque algunas tampoco son competitivas.

Las perspectivas de futuro no son muy buenas. Muchas explotaciones son todavía pequeñas y anticuadas y existe gran dependencia de las in­dustrias lácteas. La pertenencia a la Unión Europea plantea, además, mayor competitividad comunitaria y el problema de los excedentes, que conlleva la imposición de cuotas y la disminución de la producción, lo que a su vez dificulta la modernización.

d) La explotación forestal es otra actividad importante. Se destina a la industria del mueble o a la obtención de pasta de papel.

3.2. El paisaje agrario del interior peninsular

Comprende ambas mesetas y la depresión del Ebro. El medio físico de esta zona tiene un relieve de elevada altitud media en la Meseta y un clima mediterráneo cóntinentaliza­do, con escasez de precipitaciones estivales y riesgo de heladas en am­plias zonas del norte.

a) La estructura agraria se caracteriza por los siguientes rasgos:

- La población ha emigrado en los últimos decenios, provocando des­población y abandono de tierras. El poblamiento está concentrado en pueblos.

- El sistema de propiedad es variado: el minifundio domina en el valle del Duero, y en los regadíos del Ebro. Las grandes propieda­des son propias de Salamanca, Burgos.

- Los usos del suelo son variados.

b) La agricultura ocupa el 44% de la superficie y presenta claras dife­rencias entre las áreas de secano y de regadío.

- El secano domina en los páramos y campiñas meseteñas y en las áreas no regadas del valle del Ebro. Se dedica a cultivos extensivos protagonizados por la llamada "trilogía mediterránea".

En el pasado, los cereales, principalmente el trigo, rotaban con barbecho o con leguminosas y llevaban asociada una ganadería ovina que pastaba en los rastrojos. Además, los secanos estaban ocupados por cultivos leñosos, como la vid y el olivo. Estos cultivos aparecían asociados entre sí o a otros aprovechamientos, o bien como monocultivo.

En la actualidad, el trigo ha sido sustituido en gran parte por la cebada; y el barbecho completo se ha reemplazado por el medio barbecho, que utiliza el girasol como cultivo de descanso.

- El regadío permite un aprovechamiento más intensivo.

Tradicionalmente, el único espacio regado eran pequeñas extensiones en las vegas de los ríos y cerca de los pueblos, que producían sobre to­do verduras y hortalizas para autoconsumo.

En la actualidad ha aumentado el regadío gracias al uso del agua embal­sada y subterránea, lo que ha permitido diversificar la producción: plantas industriales, como la remolacha azucarera, el lúpulo y el taba­co; forrajes para la alimentación del ganado, como la alfalfa o el maíz; y frutas y hortalizas.

c) La ganadería tiene importancia en ciertas zonas:

- En los secanos castellanos y de la depresión del Ebro predomina la ga­nadería ovina, que pasta en los rastrojos, y está mejorando mediante cruces con razas extranjeras. Además, en Castilla y León han crecido el vacuno estabulado para leche en las inmediaciones de los núcleos urbanos y regadíos modernos; así como el ganado porcino.

- En Extremadura, el paisaje característico es la dehesa, que se extiende hacia Salamanca y Zamora. Es u1}.a gran explotación agroganadera, que, en las zonas de sierra, tiene un aprovechamiento más forestal de la ma­dera de encina y alcornoque. La dehesa tradicional tenía una orienta­ción principalmente ganadera, como pasto para rebaños de ovino y por­cino.

d) La explotación forestal es característica de algunas áreas, como la Tierra Pinariega soriana.

3.3. El paisaje agrario mediterráneo

Comprende el litoral y prelitoral mediterráneo, el valle del Guadalquivir y Baleares. El medio físico de esta zona tiene un relieve accidentado -llano cerca de la costa y algo montañoso en las zonas prelitorales- y un clima mediterráneo costero, con precipitaciones muy escasas en verano.

a) La estructura agraria se caracteriza por los siguientes rasgos:

- Una población numerosa, tradicionalmente dispersa, aunque cada vez más los agricultores prefieren fijar su residencia en núcleos concentrados.

- La propiedad de la tierra está generalmente muy dividida en las zonas regadas. En el secano, las propiedades son pequeñas y medianas en Va­lencia y Murcia, medianas en Cataluña y grandes en Andalucía occidental.

b) La agricultura presenta una clara diferenciación entre cultivos de re­gadío y de secano.

- Los cultivos de regadío se ven favorecidos por las suaves temperaturas, la elevada insolación, la protección del relieve, la existencia de suelos apropiados y una importante demanda internacional de elevado poder ad­quisitivo. Se dedican a la horticultura temprana al aire libre, a la horticultu­ra precoz bajo plástico, a la fruticultura mediterránea y a los frutos tropicales en las hoyas andaluzas de Málaga y Granada, gracias a la excepcional suavidad de los inviernos.

- Los cultivos de secano se dan en las campiñas del valle del Guadal­quivir y en las zonas prelitorales, más montañosas o accidentadas. En ellos dominan los cereales, la vid, el olivo y el almendro.

c) Las ganaderías bovina y porcina son mayoritarias en Cataluña gra­cias a la demanda urbana; la ovina y caprina; y las reses bravas de las orillas del Guadalquivir.

3.4. El paisaje agrario de montaña

El paisaje agrario de montaña presenta un medio físico con condiciones extremas: relieve de elevada altitud y fuertes pendientes; y clima con in­vierno frío y precipitaciones muy abundantes, forma de nieve.

a) La estructura agraria se caracteriza por los siguientes rasgos:

- Una población con muy bajas densidades y tendencia al despoblamien­to; y en pequeños núcleos locali­zados en los valles.

- Los usos del suelo son diversos y complementarios, escalonándose en función de las diversas condiciones climáticas.

b) La agricultura, se practica en el fondo de los valles e incluye cultivos de huerta; mientras que en las montañas más térmicas de Levante y del sur, algunos cultivos.

c) La ganadería pasta en régimen extensivo. En la montañas del norte bovina u ovina. En la montaña mediterránea, donde suele faltar el piso supraforestal de matorrales y pastos, domina la ganadería ovina, que practica una trashumancia local entre el valle y la cima.

d) La explotación forestal se centra en el aprovechamiento de la leña como combustible y de la madera de especies como el eucalipto, el cas­taño o el pino.

3.5. El paisaje agrario de Canarias

Corresponde a un medio físico caracterizado por un relieve volcánico accidentado y un clima cálido durante todo el año, con precipitaciones escasas e irregulares en las zonas bajas.

a) La estructura agraria presenta estos rasgos:

- La población rural está en retroceso por la atracción que ejercen so­bre ella las actividades del sector terciario (turismo).

- Predomina el pob1amiento concentrado laxo, en aldeas y caseríos.

- La propiedad agraria muestra importantes contrastes entre las pe­queñas propiedades de las zonas medias y altas y las grandes explota­ciones de los regadíos costeros.

b) La superficie cultivada es reducida.

- En las áreas litorales regadas predominan el monocultivo destinado a la exportación, los cultivos ba­jo plástico, y las nuevas plantaciones tropica­les.

- En las zonas medias y altas del interior de las islas se da una agricul­tura tradicional de secano orientada al autoconsumo.

c) La ganadería ovina y caprina es escasa, y está asociada a la agri­cultura.

d) La explotación forestal ha utilizado la madera de los pinares y la del fayal brezal y laurisilva.