Literatura


Rimas y Leyendas; Gustavo Adolfo Bécquer


EL BESO

Era ya una hora muy avanzada de la noche cuando cerca de cien soldados Franceses entraron en el Zocodover de Toledo. El Capitán era un joven que iba precedido por un sargento aposentador que les iba explicando el lamentable estado de la Iglesia en la que iban a dormir, las puertas estaban arrancadas, los sillares destrozados y en el fondo de la iglesia había unas estatuas de mármol, que parecían ser los únicos habitantes de la iglesia.

A la mañana siguiente se reunieron todos los oficiales que se encontraban en Toledo para conocer al joven capitán recién llegado la noche anterior, estuvieron hablando largo rato sobre la variada suerte de la guerra hasta que la conversación llego a parar en el tema obligado, sobre el alojamiento que habían tenido, y sobre como habían pasado su primera noche en Toledo, a lo que el joven capitán contestó: "No he dormido gran cosa pero el origen de mi velada merece la pena, porque pasé la noche al lado de una mujer bonita " La vi tras despertarme después del repiqueteo de las campanas. La luz de la luna la alumbraba levemente, ella permanecía inmóvil, "creía que era un espíritu pues sus facciones eran suaves y era muy pálida", entonces el joven capitán les dijo que la mujer era de mármol, todos se rieron, pero él no se inmutó lo más mínimo y les invito esa misma noche a que le fueran visitar y echarían unos tragos de champagne y de paso les presentaría también al marido de su estatua de mármol.

A la hora acordada se presentaron doce oficiales en el lugar acordado, el joven capitán mando encender una hoguera y cuando estuvo encendida les presentó a la dama de la noche anterior. A todos los asistentes se les escapo una exclamación de asombro al ver la estatua, el joven capitán haciendo de anfitrión les dijo que se llamaba Doña Elvira de Castañeda.

Después de las presentaciones el champagne empezó a correr por toda la habitación, a medida que pasaba el tiempo el ruido iba aumentando y comenzaron los brindis.

El capitán ya muy embriagado creía que a veces la estatua se convertía en una persona real y cantaba. Entonces después del brindis que hizo se dirigió hacia el soldado de mármol que acompañaba a la estatua y comenzó diciéndole que no le guardaba rencor porque había sido un marido paciente y como fue soldado no le iba a dejar sin beber nada después de que hubiese visto vaciar veinte botellas, así que se acerco a él y le puso la copa sobre los labios, después se los humedeció con un poco de champagne arrojándole el resto por la cara y comenzó a reírse de la estatua al ver como le goteaba el licor por la cara.

Entonces uno de sus soldados le advirtió que esas bromas con la gente de piedra suelen costar caras, el capitán sin hacerle caso le dijo que esas están tan inertes como el día que sacaron ese granito de la cantera y entonces se dirigió con la mirada perdida hacia la estatua diciendo que sólo quería un beso de esa mujer. Los soldados intentaron evitar que se dirigiera hacia la estatua pero en vano porque el capitán ni siquiera los había oído y en el momento que acercó sus labios a los de Doña Elvira cayó desplomado en el suelo echando sangre por los ojos, boca y nariz, y con la cara destrozada. La estatua del soldado le había destrozado la cara de una bofetada.

PERSONAJE PRINCIPAL

En esta historia el personaje principal, es el joven capitán de los dragones.

Era pariente del general de brigada, así pues recibía de él numerosos favores y regalos de él, como el de las botellas de champagne. Cap2 " Con los bagajes he traído hasta veinte... como sabéis es algo pariente"

Era agradecido pues que no se quejó mucho por el alojamiento que se le había dado y siempre veía en todas las cosa algo positivo. Cap1 "En fin- exclamó el oficial después de un corto silencio... fue acomodándola como mejor pudo"

Se preocupaba de que sus soldados durmieran lo mas cómodamente y seguros que se podía pedir en esas condiciones. Cap1 " Recorrió la iglesia de arriba a abajo... y fue acomodándola como mejor pudo

Estaba ya familiarizado con escenarios de sacrilegios como en el que tenían que dormir esa noche y ya estaba curtido en el arte de la guerra. Cap1 " Pero nuestro héroe, aunque joven... mismo rey José en su palacio de Madrid

El capitán era bizarro y le gustaba llevar el uniforme aunque no tuviese oficiales delante que le exigiese ir muy arreglado. Cap2 " Cuando en una de las bocacalles de la plaza... y agudo de sus espuelas de oro.

Relataba muy bien las historias porque hizo creer a todos los demás oficiales que había visto una una mujer siendo esta de mármol, era muy iluso por que al principio el mismo se creyó que era de verdad. Cap. 2 " Y a propósito de alojamiento ¿qué tal se ha pasado la noche en el que ocupáis.... exclamó al fin el capitán después de un momento de pausa, era de mármol"

Su carácter era tranquilo y reservado puesto que no le afecta que los demás se rían de él o de lo que dice. Cap. 2 "Al oír el estupendo desenlace de tan extraña aventura... sumergida en un éxtasis de místico amor "

Es algo impaciente y siempre tiene una sonrisa grabada en la cara. Cap. 2 y Cap. 3 "Cuando mejor os parezca; esta misma noche si queréis... luchaba trabajosamente con las oscuras y espesísimas sombras

No solía tener prisa, tenia siempre todo preparado, para lo que podía ocurrir y poseía una gran capacidad de mando. Cap. 3 " Calma señores, calma- interrumpió el anfitrión... si gustáis, pasaremos al bufete"

Cuando estaba embriagado veía las cosas de otra manera y desaparecían casi todas las virtudes señaladas con anterioridad. Cap. 3 "El capitán bebía en silencio como un desesperado... y derribarle con una espantosa bofetada de su guantele de piedra."

LA CORZA BLANCA

Esta historia ocurrió en el año mil trescientos y pico, en un lugar de Aragón. Don Dionís tiene una hija que se llama Costanza a la que todos llaman azucena.

Un día durante una cacería, pararon a descansar en una chopera. Durante ese reposo llegó hasta el lugar un zagal conocidos por todos los presentes. Era Esteban el zagal. Esteban era conocido por todos por que según decía él oía hablar a los animales. Así que Don Dionís le pidió que les contase esa historia, en la cual según él, los ciervos le hablaban. Por fin Esteban comenzó su relato, que decía así: " Como había poca caza, a causa de los furtivos, me dirigí un día ala cañada por que me dijeron que allí se habían visto varios ciervos. Cuando llegué allí me escondí en un matorral y esperé pero me quedé dormido y cual fue mi sorpresa que al levantarme vi que dos ciervas hablaban y decían cosas sobre mí y también había una corza blanca que las guiaba. Por la mañana creyendo que todo había sido un sueño fui hasta la orilla del río y cual fue mi sorpresa al ver huellas recientes de ciervo mezcladas con huellas de pequeños pies humanos" al llegar a este punto todos los monteros de Don Dionís estallaron en una carcajada. Terminado el relato iniciaron el camino de vuelta a casa. Al llegar a una cañada, Garcés fiel servidor de Constanza se escabulló entre los monteros y fue ha hablar con todos los pastores de los alrededores.

Cuando llegó la hora de la cena, Constanza se dio cuenta que su fiel servidor estaba ausente. En esos momentos Garcés apareció por la puerta, y pidió permiso a su amo para poder cazar la corza, por que había estado hablando con los pastores de los alrededores y todos la había visto, al oír esto todos los presentes empezaron a reírse de él. Pero continuó insistiendo hasta que su amo le permitió ir no sin haberse reído de él al darle unos consejos absurdos ante los cuales todos los presentes comenzaron a reírse.

Garcés fue a recoger su ballesta, y marchó hacia la cañada, cuando llegó allí la luna ya había salido y comenzó a reconocer el terreno, midió la profundidad del agua, comprobó el relieve del terreno y observó que dirección soplaba el viento, una vez finalizadas estas operaciones, se situó debajo de una chopera y detrás de un arbusto. Pasada ya media noche se encontraba muy cansado así que soltó su ballesta y se durmió. Pasadas dos horas un leve murmullo lo despertó, se levantó sobresaltado creyendo que lo que estaba oyendo era fruto de su imaginación.

Cuál fue su sorpresa al ver a una corza blanca seguida de las demás y que iban cantando que él se había dormido durante la espera. Cuando asomó por completo la cabeza las corzas había desaparecido y en su lugar se estaban bañando en el río bellísimas muchachas a cuál más bella, en un rincón a parte estaba una muchacha más linda que las demás era su queridísima Constanza que se estaba desprendiendo de los finos velos que la cubrían, Creyendo que estaba sufriendo una alucinación se plantó en medio del claro y de repente todo el encanto desapareció y las muchachas se convirtieron de nuevo en corzas y comenzaron a alejarse despavoridas, en medio la corza blanca se había enredado en unas matas y Garcés cogiendo su ballesta, apuntó y disparo, la saeta alió silbando hacía el lugar en el que se encontraba la corza, cuando la hirió se oyó un grito que procedía del mismo sitio en el que se encontraba la corza, Garcés corrió hacia el lugar y cual fue su sorpresa al ver a su ama agonizando herida por su saeta

PERSONAJE PRINCIPAL

Yo creo que el personaje principal en esta leyenda es Constanza.

Constanza es una bella joven hija de un Caballero, Don Dionís. Le gusta ir de caza con su padre. Gracias a su extraordinaria belleza y su singular blancura le habían granjeado el sobrenombre de Azucena. Cap. 1 "En un pequeño lugar de Aragón, hallándose en su favorita diversión... El sonido de una esquililla semejante a la del guión de un rebaño"

Constanza era curiosa y le divertían mucho las historias como se demuestra en el Cap. 1 "mientras el montero decía esto... acompañando el saludo con una bondadosa sonrisa"

Constanza disimulaba muy bien eso de ser una corza, por ejemplo cuando el zagal le mira el pie y lo compara con las huellas que había encontrado al lado del río, Cap.1 " Al decir esto, el mozo, instintivamente... sólo se encuentran en las hadas, cuya historia nos refieren los trovadores". Otra vez que disimula muy bien eso de ser corza es cuando su fiel servidor Garcés le pide permiso para ir a cazar la corza blanca y ella se ríe de su idea burlándose. Cap. 2 " En este punto llegó Garcés todo sofocado, cubierta aún de sudor la frente... porque el uso de ese privilegio sólo en vos sé tolerarlo"

Las malas lenguas decían que Constanza no era hija de Don Dionís porque volvió con ella de una guerra y sólo el difunto padre de Garcés, íntimo amigo de Don Dionís sabía el origen de la muchacha pero había muerto sin decir nada, incluso a su hijo, Cap. 2 " Y, sin embargo, entre los señores comarcanos murmurábase que la hermosa... y con muestras de gran interés se lo había preguntado"

Constanza era algo extraña, tenía disparatadas ideas y curioso caprichos y no se sabía nada de sus costumbres, Cap. 2 " El carácter, tan pronto retraído y melancólico como bullicioso... era algo especial y no se parecía a las demás mujeres"

Cuando Constanza se convierte en corza, se convierte en la corza blanca, que es la líder de todas las demás corzas. En el río es ella quien decide cuando bajar, y siempre esta acompañada de alguna que otra mujer Cap. 3 "En su lugar, lleno de estupor y casi de miedo vio Garcés... más se convencía de que aquella mujer era Constanza "

Constanza poseía una larga y tupida cabellera, unos ojos oscuros y largas pestañas, tenía la piel blanca, unas redondas espaldas, que sostenían una lánguida cabeza, las manos como manojos de jazmines. Cap. 2 "No podía caber duda, suyos eran aquellos ojos oscuros... nuevamente a cantar estas palabras con una melodía dulcísma"

EL MISERERE

Hacía algunos meses que un hombre había visitado la abadía de Fitero, no era músico, pero le gustaba contemplar las partituras de algunas obras. En aquella abadía se encontró con un miserere muy estraño, en la última página estaba escrita la palabra fin, pero el miserere no estaba terminado y había escritas unas terribles frases en latín. En aquel momento después de haber traduce aquellas frases pregunto al viejecito que le acompañaba por el origen de aquel miserere y le contó la siguiente historia.

Hacía muchos años, una noche lluviosa y oscura, había llegado a esa abadía un romero pidiendo un poco de pan y una cama para dormir. Después de haberle acomodado le preguntaron por el origen de su romería y les contesto:

"Yo soy músico, he nacido lejos de aquí, y voy buscando por toda Europa un miserere en el cual inspirarme para escribir después un miserere maravilloso, que al escuchar su primer acorde los arcángeles pidan a Dios misericordia."

Después de relatar el motivo de su peregrinación, uno de los rabantes presentes le pregunto si había escuchado el miserere de la montaña, como el músico no le había oído nunca el rabante le explicó el origen de aquel miserere: " Un hombre mandó construir un monasterio con el dinero que debía de heredar su hijo. Este enfadado una noche de Jueves santo prendieron fuego al monasterio no dejando monje con vida, los monjes en ese momento se encontraban cantando un miserere que no pudieron terminar y cada día de Jueves santo se oye ese desgarrador miserere. El músico sin pensarlo dos veces se marcho al lugar donde se encontraban las ruinas del monasterio, esa noche era la noche de Jueves santo. Cuando llegó al lugar faltaba poco para medianoche.

Terminadas de sonar las campanas la iglesia del monasterio se comenzó a iluminar por dentro sin que se viese ninguna vela, en el momento en el que la iglesia estaba totalmente iluminada, se comenzó a oír un acorde de voces procedentes de la tierra que cada vez se oía con mayor perfección. El músico comenzó a tener miedo, y entonces vio a los esqueletos de los monjes surgir del fondo de las aguas, comenzaron a cantar el primer versículo del salmo de David. Cuando llegaron al templo se arrodillaron y prosiguieron entonando los versículos del Salmo, Seguían cantando pero el músico parecía absorto y aterrado, creía que estaba soñando.

Al resonar el un versículo, se levanto un alarido entero, que parecía un grito de dolor arrancado a la humanidad entera, le siguió un canto profundo y tristísimo, luego uno alegre, otro de terror, hasta que la iglesia sufrió una transformación, los esqueletos de los monjes se recubrieron de carne, se rompió la cúpula y a través de ella se vio el cielo, entonces sonó una estrofa que hizo que el músico cayera atierra y quedó sin conocimiento.

A la mañana siguiento el músico entró por las puertas el monasterio pálido y pidió pidió un lugar donde pudiese estar durante unos meses para escribir el miserere, trabajaba noche y día, hasta que llegó un punto en el que le era imposible proseguir, así que perdió el apetito y el sueño, tubo fiebre y se volvió loco, por último murió.

Una vez terminada la historia el viejecito dijo que guardaban el miserere en recuerdo del músico.

PERSONAJE PRINCIPAL

El personaje principal de esta historia es el músico.

Era un peregrino que estaba viajando por toda Europa en las peores condiciones, cuando llegó a la abadía había tormenta y hacía frío y no tubo reparo en pedir cobijo, ese quiere decir que no era orgulloso, Cap. 1 "Hace ya muchos años, en una noche lluviosa y oscura, llegó a la puerta... acerca del objeto de su romería"

Le gustaba responder indirectamente a las preguntas, y con palabras enigmáticas, y estaba intentando hacer un miserere tan maravilloso, que Dios le perdonase los pecados que había cometido. Cap. 1 "- Yo soy músico - respondió el interpelado; he nacido muy lejos de aquí... ¡Misericordia!, y el señor la tendrá de su pobre criatura".

Es una persona que no pierde fácilmente la esperanza porque después de haberse recorrido la mayor parte de Europa todavía mantiene la esperanza de encontrar un miserere en el que inspirarse. Cap. 1 " Después de recorrer toda Alemania....¿ A qué no habéis oído el miserere de la montaña?

Cuando estaban hablando sobre el miserere de la montaña él era el único que prestaba atención al relato y como estaba tan ilusionado con ese miserere se marchó, a la iglesia derruida, se marchó porque fue un capricho, Cap. 1 "Las gentes de los contornos se escandalizaron del crimen.... La luz de un relámpago ilumunaba por un instante todoel horizonte"

Normalmente el músico no tenía miedo de las tormentas y las noches a la intemperie, pero comenzó a tener miedo, pero su fanatismo iba más allá y se quedó a escuchar el miserere. Cap. 2 "El osado peregrino comenzaba a tener miedo... y sus cabellos se erizaron de horror"

Cuando se ponía ha componer un miserere se ponía trabajar en serio, y trabajaba día y noche hasta que su fanatismo le llevó ala muerte. Cap. 3 "Al día siguiente los pacíficos monjes de la abadía... lo guardaron los frailes a su muerte, y aun se conserva hoy en el archivo de la abadía"

LA PROMESA

Margarita estaba llorando porque su amante, el conde de Gómara, tenía que marchar a Sevilla para conquistar esa ciudad, lloraba porque, ella creía que su amante era un escudero de el conde, y que marchaba con su señor para salvar su honra, pero Margarita decía que se llevaba su honra y que tenía que volver para devolvérsela. Pedro, su amante, cogió un caballo y se marchó. El hermano de Margarita la dijo que a la mañana siguiente debía de ir a despedir al conde y que no debía de estar triste, porque sino sus vecinas dirían que Margarita tenía un amor en las cortes.

A la mañana siguiente cuando Margarita reconoció a su misterioso amante con el conde se desmayó.

Estando ya en Sevilla el conde de Gómara estaba sentado en su tienda, pálido e inmóvil, su fiel escudero se acercó a él, para interesarse por su estado, el conde no parecía oír al escudero, hasta que el conde le dijo que había estado mucho tiempo sufriendo en silencio, y que debía de estar bajo la influencia de alguna maldición, y que ve cosas sobrenaturales, como por ejemplo en la batalla de Triana, cuando su caballo estaba desbocado y se dirigía hacia los moros una mano agarró las bridas y llevó al caballo de vuelta con los de su ejercito. Y a partir de ese día esa misteriosa mano le había protegido salvándole la vida varias veces, el escudero le tomo por un loco pero no dijo nada al respecto a su señor.

El lugar donde estaban acampados estaba situado en la margen izquierda del Guadalquivir, Parecía una pequeña ciudad, en la cual las casa eran variadas tiendas de campaña de miles de colores, por las calles se veían desfilar a multitud de personas hablando en diferentes dialectos y cada uno vistiendo las ropas típicas de su país de procedencia. También había multitud de juglares y malabaristas que entretenían a los soldados, los ballesteros practicaban en una explanada mientras el conde paseaba por entre toda esa multitud junto a su fiel escudero.

Paseando estaban cuando junto a la tienda del rey, vieron a un romancero que decía que, que una muchacha ve a su amante partir a la guerra y le pide que regrese para devolverla su honra, y siempre al final de cada verso, se repetía la siguiente frase: ¡Mal haya quien en promesas de hombre fía!, al final la pobre muchacha se muere pero por más que la entierran una mano suya siempre sobresale. Al terminar el romance el conde le dijo que donde había aprendido aquel romance y el romancero le dijo que las gentes del conde de Gómara no cesaban de repetirlo.

Entonces el conde vuelve a su tierra y va al lugar donde esta enterrada su amada y un cura autorizado por el papa le acompaña para casarle con su amada, una vez casados la mano se enterró para siempre.

Ahora las gentes de ese lugar dicen que hay un lugar donde nacen flores espontáneamente y que ese sitio es donde esta enterrada Margarita.

PERSONAJE PRINCIPAL

Yo creo que el personaje principal en esta historia es el conde de Gómara o también llamado en la leyenda Pedro.

Tiene un gran poder de persuasión, porque logra convencer, aunque a duras penas, a Margarita, su prometida, de que le dejé acompañar a su con de a Sevilla para salvar la honra de este. Cap.1 "Margarita, para ti el amor es todo y tú no ves nada más allá del amor... ve a mantener tu honra, vuelve, vuelve a traerme la mía"

El conde de Gómara es un poco mentiroso, pero yo creo que en esta ocasión miente para que nadie se entere de que está prometido con una campesina, y que su prometida no sufra las burlas de sus vecinas. Cap. 2 " Por último precedido de timbaleros, que montaban poderosas mulas... uno de los más nobles y poderosos feudatarios de la corona de Castilla "

Era un poco iluso, porque creía que una mano invisible para todos excepto para él le iba salvando la vida constantemente. Prefiere sufrir en silencio y no contar sus problemas a nadie, porque le da vergüenza contar su problema a nadie. Cap. 3 " El ejército de don Fernando, después de salir de Córdoba, había venido por sus jornadas hasta Sevilla... y volviéndole en dirección a las filas de mis soldados, me salvó, milagrosamente."

Era muy inteligente, por que el oír el romance, que canta el romancero en la leyenda sabe inmediatamente que ese romance se refiere a la historia de amor entre él y Margarita. Y por eso pregunta al romancero que donde había aprendido ese romance, y como él quiere mucho a Margarita, marcha inmediatamente hacia su condado para devolver la honra a Margarita. Cap. 4 " El conde se acercó al grupo y prestó atención. Por coincidencia, al parecer extraña... es fama que cesó el prodigio, y la mano muerta se hundió para siempre"

RAYO DE LUNA

Manrique era un joven noble que había nacido entre guerras y luchas, pero a él no le gustaba la guerra y era un muchacho que lo que más amaba era la soledad. No se le solía ver en el patio de su castillo, los que quisieran estar con él deberían de buscarle en, la naturaleza, al lado del río, contando las estrellas, en el monasterio de la peña, amaba la soledad. Había noches en las cuales se quedaba contemplando la luna. Manrique era poeta, y en ellos escribía sus sentimientos.

Manrique nunca amó a una mujer, en serio, porque amaba a cualquier dama que se le cruzase, pero solo por un instante.

Una noche de verano, cuando la luna estaba en lo más alto del cielo, en medio de la alameda Manrique creyó ver una mujer que se escondía, y comenzó a perseguirla como una saeta, porque esa era la mujer que estaba buscando, cuando llegó al lugar donde la vio por primera vez esta ya había desaparecido, pero Manrique no se daba por vencido, corrió persiguiéndola, por todo el bosque, unas veces creyendo oír sus pisadas sobre las hojas, otras creyendo distinguir las huellas de sus pequeños pies sobre la tierra ora intentando escuchar lo que creía que había oído.

Había veces que pensaba que las ramas que tenía delante era por donde acababa de pasar la chica, pues se estaba moviendo. Así pasaron unas horas, hasta que llegó a lo alto de una peña y desde allí miro al río y allí estaba esa mujer cruzando el río iluminada por un rayo de luna. Bajo de la peña hasta el río como un gamo pretendiendo llegar a la otra orilla antes que la barca, pero fue en vano. Pero Manrique no desesperó, y entró en la ciudad, estuvo bagando por ella hasta que descubrió luz en una de las casas. Gracias a su extraordinaria imaginación no dudó en deducir que ahí es donde vivía su extraña amada. Durmió al lado de la casa y esperó hasta que por la mañana saliese alguien de la casa para interrogarla, por fin salió un escudero que le dijo que en esa casa no vivía ninguna mujer.

Manrique se marchó pensando en que si se la encontraba por la ciudad la reconocería de inmediato, reconocería sus pisadas y el sonido de su voz. Pensaba como serían sus ojos si los tendría azules, o verdes, su cabello y si sería alta y esbelta. Cría que esa mujer tendría los mismos gustos y aficiones que él.

Habían pasado ya dos meses desde aquel acontecimiento, durante los cuales no había parado de buscar a la mujer de sus sueños. Una noche salió del claustro del monasterio, y todo estaba desierto, mas al entrar en la alameda vio otra vez a la mujer y echó a correr detrás de ella. Cuando llegó al sitio donde había estado la mujer comprobó que no había ninguna huella, un temor fue creciendo en su interior hasta que estalló en una carcajada, aquella mujer era un rayo de luna que se colaba por entre los árboles.

Al cabo de algunos años su madre le decía que era joven y guapo y que debía de amar a alguna mujer, a lo que decía que el amor es un rayo de luna, y todo el mundo deciá que Manrique estaba loco.

PERSONAJE PRINCIPAL

El personaje principal de la leyenda es el joven marqués Manrique.

Manrique nació en una época de guerras, cosa que podría afectar a mucha gente en su forma de ser, haciéndoles más agresivos, cosa que con Manrique ocurrió al revés, por que él era solitario, no le gustaba estar con la sociedad, como se puede comprobar en la siguiente cita. Cap.1 "Era noble, había nacido entre el estruendo de las armas... En cualquier parte estará, menos en donde este todo el mundo."

No le gustaba la gente y huía de ella, en vez de estar con la gente solía ir al río, al cementerio, incluso había ocasiones en las que desearía no tener sombra para estar más a solas. Como se puede observar en la siguiente cita. Cap.1 "En efecto, Manrique amaba la soledad... que su sombra no le siguiese a todas partes"

Le gustaba estar a solas por que así podía dar rienda suelta a su gran imaginación, Cap. 1 "Amaba la soledad, por que en su seno... habitada por extrañas creaciones"

Manrique era poeta, puesto que no podría vivir guardando sus sentimientos en el corazón y los tenía que escribir en el papel, se puede comprobar en el Cap. 1 " Hijas de sus delirios y sus ensueños de poeta... inmóvil y con los ojos fijos en la lumbre"

Manrique no se daba nunca por vencido y menos cuando se trataba de perseguir al amor de su vida, no cejaba de buscar un propósito hasta haberlo conseguido, le gustaban mucho las mujeres, y todas con las que se cruzara tenían algo que amaba por un tiempo, sus ojos, sus labios, su pelo. Estos hechos se pueden comprobar en el Cap. 3 " Llegó al punto en que había visto perderse entre la espesura... margen del río en cuyas aguas se retrataban sus pardas almenas" y Cap. 1 " ¡ Amar! Había nacido para soñar el amor... al andar como un junco"

Manrique es un chico guapo de buena estampa y rico, que viste de pies a cabeza de hierro, al que su madre adoraba y le piropeaba. La gente se extrañaba de que no amase a ninguna mujer. Cap.6 "Habían pasado algunos años... La gloria es un rayo de luna"

Cuando se le metía algo en la cabeza ni su propia madre lograba sacárselo.

MAESE PEREZ, EL ORGANISTA

Se encontraban dos vecinas en las afueras del convento de Santa Inés, viendo como la gente más rica e importante de Sevilla, iba acudiendo a la iglesia para escuchar al maravilloso organista de la parroquia, Maese Pérez. A Maese Pérez le habían hecho maravillosas proposiciones para tocar en otras parroquias e incluso el obispo le había propuesto tocar en la catedral. Más Maese Pérez no quería abandonar su viejo órgano por nada del mundo. Él es ciego pero siempre consigue reparar su órgano y su único pariente es su hija. Era pobre pero no limosnero, y muy humilde por que podría dar lecciones de solfa al maestro de la capilla de la primada.

Ese año Maese Pérez estaba enfermo, debía de tocar en la misa del gallo, y todo lo más florido de Sevilla había ido a un humilde convento para oírle tocar, cuando todos se enteraron se armó mucho bullicio. Hasta que alguien gritó que Maese había llegado en un sillón, ni las lagrimas de su hija habían podido mantenerle en la cama.

Comenzó la misa y una vez pasado el ofertorio, Maese puso sus crispadas manos sobre las teclas del órgano y al instante comenzaron a sonar maravillosos acordes, tocó una maravillosa obra, mientras estaba tocándola todo el mundo tenía una lágrima en el ojo y no se oía el más mínimo murmullo, cuando de pronto una mujer dio un agudo chillido y el órgano se quedó mudo. Todo el mundo preguntaba que había ocurrido, el arzobispo, subió a la tribuna y una vez arriba todos le preguntaron que había pasado y este respondió: Maese Pérez acaba de morir.

Al año las dos mujeres se volvieron a encorar antes de comenzar la misa del gallo, otra vez frente a la puerta del convento de Santa Inés pues el puesto vacante de Maese Pérez lo iba a ocupar un organista muy presumido, al que en el momento de comenzar a tocar le iban a molestar tocado panderetas y zambombas, porque se había acordado que se año el órgano no se tocase en recuerdo de Maese.

Cuando llegó el momento de la consagración un estruendo procedente de la unión de las voces de los instrumentos del populacho, pero esa confusión sólo duró algunos segundos, cuando cesó el ruido pudieron oír un maravilloso acorde que se elevaba por encima del ruido de los instrumentos. Una vez terminada la obra bajó de la tribuna, abajo le esperaba una multitud para felicitarle, a duras penas consiguió llegar hasta el altar donde el arzobispo le estaba esperando para felicitarle e invitarle a que el próximo año tocase la misa del gallo en la catedral, a lo que aprovechado músico respondió que sí.

Pasó otro año, y antes de que comenzase la misa del gallo la madre superiora del convento hablaba con la hija de Maese, pidiéndola que esa noche tocase ella el órgano, pues se encontraban en comunidad puesto que la mayor parte de las personas habían acudido a la catedral. La hija de Maese Pérez accedió a tocarlo, pero antes de acceder la contó que por la mañana había visto a su padre tocando el órgano, y que había pasado mucho miedo, por que no había podido gritar, a lo que la madre superiora respondió que eso eran todo fantasías y la dijo que fuese a tocar el órgano.

No pasó nada hasta el momento de la consagración, legado este momento la hija de Maese Pérez se dispuso a tocar el órgano, pero al mismo que sonó el órgano sonó un grito de la hija de Maese Pérez, al momento todas las miradas se dirigieron hacía el órgano, que estaba sólo y sin embargo seguía sonando. De manera que sólo Maese Pérez era capaz de tocar. A la mañana siguiente no se hablaba de otra cosa y muchas personas decían que eso era cosa de busilis.

Cuando el señor arzobispo se enteró de lo sucedido dijo que no debía de haber faltado a la misa de Santa Inés por nada del mundo y menos para escuchar la cencerrada que había escuchado en la catedral. Y sin duda había busilis, ese busilis era el alma de Maese Pérez.

PERSONAJE PRINCIPAL

Sin duda alguna el personaje principal en esta historia es Maese Pérez.

Maese Pérez es pobre, y no pide limosna, no posee grandes extensiones de tierra y sin embargo es conocido por todas las personas de Sevilla y alrededores. Cuando llega el día de Nochebuena todas las mayores personalidades de Sevilla acuden al convento de Santa Inés durante la misa del gallo para oírle tocar, por que todo el mundo dice que toca como los ángeles, esto queda demostrado en el Cap.1 " ¿Veis ése de la capa roja y la pluma blanca en el fieltro... por muy larga que sea mi vida pronto veré a dios"

Maese Pérez era adorado por todos, muy humilde y pese a las trabas que le imponen a uno ser ciego el incluso, y gracias a su voluntad, podía tocar el órgano, y no de manera torpe sino de una manera majestuosa y elegante. Cap. 1 " ¡ Pobrecito! Y si lo verá.. porque es humilde como las piedras de la calle... las voces de su órgano son voces de ángeles"

Debido a su gran afición por el órgano ni el estar enfermo le impide tocarlo, porque el desea morir tocando su órgano, Cap. 2 " Maese Pérez, pálido y desencajado, entraba, en efecto, en la iglesia... El órgano exhaló u sonido discorde y extraño, semejante a un sollozo, y quedó mudo"

Lo único que tenía en la vida era el órgano que heredó de su padre, que el mismo se encargaba de reparar cuando se estropeaba y su única hija, que era para él un gran consuelo. Cap. 1 " Sin más parientes que su hija, ni más amigos que su órgano pasa su vida entera en velar por la inocencia de la una y de componer los registros para el otro"

Tiene mucha paciencia y no se preocupa por no poder ver porque dice que ya pronto verá a Dios. Cap. 1 " ¡ Y con qué paciencia lleva su desgracia... por muy larga que sea mi vida pronto veré a Dios"




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Enviado por:Jose Alcala
Idioma: castellano
País: España

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