Ecología y Medio Ambiente


Parques Nacionales


PARQUES NACIONALES

LAS ÁREAS NATURALES PROTEGIDAS

Las áreas naturales protegidas cumplen la función de conservar los paisajes en estado natural. Es decir, proteger los procesos ecológicos, perpetuar áreas específicas de alto valor patrimonial para uso recreativo y educacional de la población, y para la investigación científica.

La historia de nuestros parques nacionales se remonta al año 1903, cuando Francisco P. Moreno dona tres leguas cuadradas a orillas del Lago Nahuel Huapi para ser destinadas a crear un “parque nacional público”. En la década de 1920, se estableció el Parque Nacional del Sud, antecesor del Nahuel Huapi; también se compraron 75000 hectáreas alrededor de las Cataratas del Iguazú con destino a la formación de un parque nacional. En 1934, la ley 12103 creó la Dirección de Parques Nacionales e instituyó el régimen de funcionamiento de las áreas confiadas a su jurisdicción. A partir de esta fecha se fueron incorporando a ellas muestras del patrimonio natural dependientes de distintas jurisdicciones: nacional, provincial, municipal, universitarias y privadas.

A mediados de siglo XIX, debido a los avances tecnológicos en la actividad forestal y el avance de las fronteras agropecuarias, se empezó a tomar conciencia de que la naturaleza no es inagotable; por lo tanto, se comenzó a valorar a los parques como la única manera de conservar intactos los ecosistemas (asociaciones entre un medio físico-químico específico y una comunidad de organismos vivos). Así nacieron varios parques, por ejemplo El Rey para conservar la selva montana.

Además como resultado de un convenio entre la Administración de Parques Nacionales y la Universidad Nacional de Tucumán, se creó un Instituto para la Administración de las Áreas Naturales Protegidas con el objetivo de formar guardaparques profesionales, quienes se ocupan del cuidado de las áreas y de tareas de apoyo a la investigación científica, como la recolección de información de campo o la colocación de radiocollares a animales de bajo estudio.

A casi un siglo de la donación de Francisco P. Moreno, la red del parque nacional apenas tiene una superficie de 1% del territorio argentino, contando las restantes jurisdicciones (provinciales, municipales, etcétera) se alcanza al 4,3% del total del país. Estas cifras tan reducidas ubican a la Argentina entre los países que poseen menor porcentaje de su territorio destinado a áreas naturales protegidas; situación lamentable, por cierto, teniendo en cuenta la extensión y diversidad ecológica del país. Otro tanto sucede con la cantidad de guardaparques, apenas unos doscientos para cuidar todas las áreas protegidas, lo que representa un promedio de 15000 hectáreas por guardaparque.

HOY

El incremento acelerado de la población mundial y su modo de explotar los recursos ocasionan una permanente presión y deteriodo de las áreas silvestres. A su vez la humanidad necesita contar con espacios que aseguren los ciclos naturales, la provisión de agua potable, lugares tranquilos para el esparcimiento e investigación, fuentes de nuevos recursos (alimentos y medicamentos, por ejemplo) y protección de grandes escenarios silvestres, siendo prehistóricos e históricos.

La rica variedad de flora y fauna contenida en el territorio de la Argentina debe ser usada y conservada como parte de una herencia que nos permitirá crecer con bienestar y transmitirla a las generaciones futuras. Eta iniciativa ya figura en la Constitución Nacional y es parte de los compromisos asumidos por el gobierno federal dentro del convenio sobre diversidad biológica, planteado en la Cumbre de Río de 1992.

Los parques nacionales han demostrado ser un medio eficaz para resguardar la naturaleza en condiciones originales y simultáneamente propiciar su aprovechamiento por parte de toda la comunidad. La protección de nuestras autosustentables de cada unidad biogeográficas del país es la manera mas practica y barata de conservar poblaciones viables de las plantas y los animales silvestres.

FUNCIONES Y OBJETIVOS

  • Conservar la biodiversidad y los ecosistemas.

  • Resguardar los hábitat de especies en peligro.

  • Preservar prístinos los grandes escenarios naturales.

  • Preservar la diversidad cultural.

  • Promover educación y recreación.

  • Incentivar la investigación.

  • Proteger las yacimientos paleontológicos.

PARQUES NACIONALES: Encaminados para resguardar la diversidad biológica argentina

En esta red de parques nacionales se encuentran incluidas buena parte de la gran variedad de ambientes naturales de la Argentina, aunque con distinto grado de representación. Se puede considerar satisfactoria la superficie protegida de los bosques patagónicos y selvas montanas del noroeste, pero aun resulta escasa o incipiente la del litoral mariano, el pastizal pampeano y los bosques de algarrobos y caldenes (espinal).

Nuestros parques nacionales cuentan con los principales escenarios naturales del país y lugares de interés turístico, lo que ha proyectado la imagen de la Argentina a todo el mundo. Se transforman así en una alternativa de importante para el desarrollo de muchas regiones del territorio del país. En conjunto, los parques de la Argentina reciben más de un millón y medio de visitantes por año.

ABUSOS DEL TURISMO SOBRE LAS ÁREAS NATURALES

Parques Nacionales
El público mal conducido en áreas naturales protegidas puede producir un notable deterioro del lugar, desmejorando la calidad del recurso. La paulatina revalorización del estado de nuestro hábitat, ha incrementado no sólo el número de personas que buscan un contacto más directo con la naturaleza, sino también un número mayor de formas de hacerlo; como por ejemplo el turismo no convencional. La interacción del visitante temporario puede actuar de tres maneras diferentes: “modificadora”, “extractiva” y “contaminante”.

Los cambios innecesarios

Quienes diseñan los sectores para el acceso del turismo en una reserva buscan siempre permitir el mejor contacto con la naturaleza allí conservada de la manera menos traumática para la flora y fauna local. Aunque se intente minimizar, el impacto del visitante siempre da la posibilidad de “incomodar” a las especies más susceptibles, que a la menor alteración abandonan ese lugar. Lo deseable entonces, es centralizar los circuitos en determinados puntos, manteniendo otras porciones del mismo bioma dentro de la misma reserva, pero con una conservación más estricta.

“¿Me lo puedo llevar no?”

Otra actitud muy generalizada, es querer llevarse todo lo que podamos tomar de un área natural. “Total, parece que no tuviera dueño”. “Total, hay mucho”. “Total, nadie me ve o me va a decir nada”. De esta forma nos seguimos llevando nutrientes y un elemento importante del paisaje natural.

Es preocupante esta “tentación”, ya que hay quienes al recorrer el sendero, están atentos a cualquier descuido del guardaparque para robarse lo que puedan.

EL MAÑANA

No esta todo hecho. Algunos ambientes de la Argentina están escasamente representados en el sistema de parques nacionales. Es el caso del litoral mariano, el pastizal pampeano y los bosques de quebrachos y algarrobos, por ejemplo.

Resulta tan necesario seguir ampliando el sistemas de parques nacionales como continúan desarrollando la interacción de las comunidades con la áreas protegidas, proporcionando un acercamiento hacia otras formas de relaciones con la naturaleza y la consecuente interrogación sobre nuestro propio comportamiento ambiental. Los argentinos tenemos en los parques nacionales un invalorable patrimonio de diversidad natural y cultural, riquezas para sustentar el bienestar de las actuales y futuras generaciones, y para la apreciación del mundo entero.

PARQUE NACIONAL IGUAZU

La selva misionera sirve de marco exuberante a las cataratas del Iguazú, que resultan un atractivo turístico internacional, espectacular y deslumbrante. Declarado Sito del Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Creado en 1934. Sup. 67.620 ha. (Ampliación de información en el folleto).

PARQUE NACIONAL LOS GLACIARES

El glaciar Perito Moreno, extenso río de hielo, que termina sobre el Lago Argentino constituye uno de los escenarios naturales más importantes del país. Declarado Sito de Patrimonio Mundial por la UNESCO.

Creado en 1937. Sup: 717.800 ha. (Ampliación de información en el folleto).

PARQUE NACIONAL TIERRA DEL FUEGO

El único parque nacional argentino que resguarda costas marinas, es eslabón importante para conservar muestra de magníficos bosques de lenga, con toda su vida silvestre particular.

Creado en 1960. Sup: 63.000 ha




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Enviado por:Mariano Santori
Idioma: castellano
País: Argentina

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