Música barroca

Barroco musical. Formas e instrumentos musicales. Flauta alto barroca

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Desde la Edad Media la evolución de la flauta ha sido constante. Las flautas renacentistas tenían el taladro
interno (parte interior del cuerpo, donde se perforan los agujeros) ligeramente cónico en el modelo más extendido, o cilíndrico en el caso de otros como los descritos por Ganassi (Italia, 1535) o Van Eyck (Holanda, principios del siglo XVII). Ésta última ya puede ser considerada como transicional hacia los modelos barrocos. La sección cilíndrica era responsable del sonido potente que se conseguía en el registro grave. Exteriormente, una flauta renacentista no
suele aparecer decorada, y casi siempre se construían de una sola pieza (no eran desmontables).

   En el Barroco, el taladro interno se convierte en cónico. Ésto afecta al sonido, que se convierte en más apagado, y a la vez proporciona ayuda a la hora de conseguir una correcta afinación. En el exterior solían decorarse con anillos y con motivos ornamentales en marfil u otros materiales, como se puede observar en ejemplares históricos
conservados en diferentes museos de Europa.

Música barroca

Flauta alto barroca.

  

ÉPOCA  BARROCA

 

        Algunos autores dividen la época Barroca en tres etapas: un Barroco temprano, entre 1580 y 1630; una etapa media, entre 1630 y 1680, y un Barroco tardío, desde 1680 hasta 1730. En las etapas primera y media, la música para flauta es escasa, posiblemente porque el la flauta de la época no tenía los mecanismos técnicos necesarios para hacer frente a la creciente complicación que se estaba dando en las obras musicales. La flauta del Renacimiento es de una sola pieza, con orificios que se tapaban directamente con los dedos; es decir, sin llaves, lo que no permitía demasiada agilidad de notas. En el siglo     XVII, empiezan a ponerse en marcha una serie de mecanismos, que posteriormente culminarán con la aparición del sistema Boehm, hacia 1830. Durante este período de cambios en la estructura de la flauta travesera, ésta se va desmarcando cada vez más de su directa rival, la flauta de pico. Quizás esto fuera producido porque la flauta travesera cada vez era capaz de dar una mayor gama de colores al sonido, mientras que la flauta de pico quedó anclada en su sonido monocolor. A principios del siglo XVI se dan dos innovaciones que dan a la flauta travesera el aspecto típico del traverso barroco. Estas dos innovaciones consisten en la aparición de la primera llave, y el cambio en el sistema de perforación: de cilíndrica pasa a ser cónica convergente. A estas dos transformaciones se les une el hecho de que la flauta travesera comienza a dividirse en tres partes, lo que permite variar la afinación ajustando o desajustando la embocadura. Esta capacidad de la flauta travesera de variar tanto la calidad del sonido (que viene dada por el hecho de que los labios pueden tomar diferentes posturas) gustó mucho a los compositores de la época, que vieron en la flauta un instrumento rico, a pesar de sus limitadas posibilidades técnicas.

 

        Así, por ejemplo, J.S. Bach, aunque empleó la flauta travesera como acompañamiento en algunas de sus obras religiosas, la prefirió sin embargo para otras más íntimas, combinándola muchas veces con el oboe de amor. Otros compositores se muestran más ambiguos, no especificando si determinada voz de sus composiciones se debía tocar con flauta travesera o dulce. De todas formas, la flauta travesera fue cada vez más preferida por los compositores, quedando la flauta de pico destinada a aficionados y no profesionales.

 

 

Características musicales generales.-

 

La época Barroca se caracteriza, en general, por varias pautas:

 

-         A diferencia del Renacimiento, la música no trata de servir a la palabra, sino de sobrepasarla, de cantarla “afectivamente”.

-         Se impone el sistema armónico, es decir, la tendencia vertical, no horizontal como en el Renacimiento, por lo que las voces tienen distinta importancia, distinguiéndose una voz principal y las demás que efectúan el acompañamiento. Aparece el bajo continuo.

-         Se emplea la disonancia tanto en las partes fuertes del compás como en las débiles.

-         Se busca un ritmo muy marcado, mecánico, de pulsaciones fuertes y muy repetido, dándose así, como en pintura, una gran importancia del movimiento.

-         La música instrumental y la vocal dejan de ser “intercambiables”, es decir, la música instrumental ya no se puede cantar, y viceversa; diferenciándose estos dos estilos.

-         Se da la contraposición de planos sonoros, una “lucha” entre los tutti de la orquesta y los solo de los solistas y concertinos.

-         Se da también el contraste de timbres en la orquesta.

-         Otro elemento es la contraposición de movimientos rápidos y lentos.

 

 

Música para flauta.-

 

         Las obras escritas para flauta travesera en esta época deben limitarse a la tesitura utilizable, que no es muy grande. Sin embargo, los compositores escriben para flauta por sus cualidades expresivas, y los registros medios y graves, muy ligeros y coloreados son los más utilizados. Aunque el mito de que la flauta no podía tocar a gran velocidad estaba cayendo, los compositores debían tener ciertas precauciones, tales como no utilizar tonalidades con más de dos o tres alteraciones, evitar en los movimientos rápidos los saltos grandes de registros.

 

 

 

        Las principales obras barrocas para flauta , distribuidas por compositores, son las siguientes:

 

-         J. S. Bach, quien otorgó a la flauta un lugar privilegiado en muchas de sus obras, compuso para este instrumento: una Partita en la m para flauta sola - BWV 1013, una Suite en do m para flauta y clave- BWV 997, sus famosas Sonatas en si m, Mi b M, La M, Do M, mi m, y Mi M, para flauta y bajo continuo, y sus Sonatas en Si M, Mi b M, La M, Mi M, mi m y Sol M, para flauta, violín y bajo continuo. También hay que citar su Suite en si m para flauta, orquesta de cuerda y bajo continuo, y su Sonata para dos flautas y bajo continuo. Igualmente, la flauta tiene un papel muy importante en el 5º Concierto de Brandeburgo.

 

-         Michel Blavet compuso un Concierto en la m para flauta, orquesta de cuerda y bajo continuo, 15 Duetos para dos flautas, 6 Sonatas, opera 1 para dos flautas, sus Sonatas opera2 y opera 3 para flauta y bajo continuo, y unas “Variaciones sobre un tema de Correlli”, para dos flautas.

 

-         Joseph Bodin de Boismortier cuenta con una extensa obra para flauta, en la que podemos citar: 6 Conciertos opera 15 para 5 flautas, Concierto en Sol M para flauta y bajo continuo, Concierto en  la m para dos flautas o dos oboes o dos violines y bajo continuo, Concierto en Do M, y Concierto en mi m , para los mismos instrumentos, 12 Pequeñas Sonatas para dos flautas; para 3 flautas y bajo continuo tiene sus Sonatas opera 34, 6 Suites en Trio, sin bajo continuo; 6 Sonatas opera 51, para flauta y violín, Sonata en Sol M opera 44 para flauta y bajo continuo, 6 Suites para dos flautas, opera 11, 17, 27 y 35, y su Sonata en trio, opera 37, para flauta, viola da gamba y bajo continuo.

-         Giovanni Bononcicni compuso 8 Divertimentos de cámara para flauta y bajo continuo.

 

-         Michel Corrette también tiene un amplio repertorio para flauta, destacando gran cantidad de Conciertos para flauta u oboe o violín y bajo continuo, 6 Sonatas para dos flautas, otras 6 Sonatas para flauta y bajo continuo y algunas Sonatas en trio.

 

-         Podemos citar también otros compositores cuya obra para flauta es muy abundante, pero que no podemos especificar por ser ésta tan grande: J.F. Fasch, W. De Fesch, G. Finger, el rey Federico II el Grande, B. Gallupi, Guillemain, J.A. Hasse, J.M. Hotteterre, J.L. Krebs, M. De La Barre, J.M. Lecleir, P.A. Locatelli, M. Marais, A. Marcello, B. Marcello, J. Mattheson, J. C. Naudot, J. C. Pepusch, G. B. Pergolesi, G. B. Platti, el famoso D. Purcell, Rousseau, Rameau, G. B. Sammartini, Schickhardt, Schultz, Stolzel, Tartini y otros muchos que compusieron algunas piezas para flauta de no mucha relevancia.

 

-         El gran maestro barroco Haendel nos dejó su Concierto Grosso para flauta, dos violines, orquesta de cuerda y bajo continuo, gran cantidad de Sonatas, entre ellas las opera 1, para flauta y bajo continuo, aparte de varias Triso natas, para flauta, violín y bajo continuo.

 

-         Sin duda uno de los compositores más comprometidos con el mundo de la flauta fue Johan Joachim Quantz, no sólo como compositor, sino también como tratadista. Nos dejó gran cantidad de Conciertos, en los que combina la flauta con el violín, la orquesta de cuerda, el pianoforte, o para dos flautas y bajo continuo; 6 Duetos opera 2 y 6 Duetos opera 5. La cantidad de Sonatas que compuso para flauta y bajo continuo es inmensa, y a esto hay que añadir sus Sonatas en Trio, para flauta y violín, oboe, oboe de amor, para dos flautas y bajo continuo; lo que le convierte en uno de los compositores más prolíficos en música para flauta.

 

-         Alessandro Scarlatti también es destacado en música para flauta, con sus  12 Sinfonías di concerto grosso, en las que combina la flauta con oboes, violines, orquestas de cuerda y bajo continuo, varias Sonatas, y dos Suites, en Fa M y Sol M.

 

-         Otro muy destacado por su extensísima composición para flauta es Georg Philipp Telemann, quien compuso sus Sonatas Canónigas, opera 5 para dos flautas, más de  treinta Conciertos, en los que combina la flauta con gran variedad de instrumentos, como el oboe, violín... y bajo continuo; 6 Duetos para dos flautas, Ejercicios musicales para flauta, 12 Fantasias para flauta sola, una Trisonata para dos flautas y bajo continuo y algunas Partitas, en Si b M, Sol M, do m, mi m, sol m... ; 12 Sonatas Metódicas, varios Cuartetos para flauta, violín, viola y bajo continuo y varias Suites  para flauta y bajo continuo o violín y bajo continuo. Podemos considerar a Telemann el mayor compositor para flauta del Barroco, pues la extensión de su obra apenas es igualada por las de Quantz o Vivaldi.

-         Antonio Vivaldi compuso gran cantidad de Conciertos de cámara, unos 16, entre los que destacan “La notte”, y “El Cardelino”. Entre sus Conciertos opera 10, destacan “La tempestad di mare”, “La notte” y “El Cardelino”, que están consagrados a la flauta. Además de estos, Vivaldi tiene gran cantidad de conciertos para flauta y orquesta de cuerda; y para dos flautas y orquesta. Compuso también varias Sonatas, como las de “Il pastor fido”opera 13 y su Sonata en Do M, para flauta y bajo continuo.