Salud


Lupus eritematoso sistémico


Definición y prevalencia.

El LES es una enfermedad de etiología desconocida, en la cual se produce una lesión tisular y citológica, por el depósito de anticuerpos e inmunocomplejos de carácter patógeno.

El 90% de los casos se presenta en mujeres, habitualmente en edad fértil. Es mas frecuente en personas de raza negra, de origen hispánico y asiático.

Etiología y patogenia.

Su etiología, si bien es desconocida, se han realizado estudios genéticos, que han llegado a concluir que podría deberse a un factor genético, ya que se ha observado mas de un miembro afectado de la familia, en un 10-15% de los pacientes. También se detecto que las mujeres suelen expresar, con mayor frecuencia que los hombres, las manifestaciones autoinmunitarias de sus genotipos.

Estas respuestas inmunitarias anómalas dependen probablemente de la interacción entre susceptibilidad genética y el ambiente.

Los factores ambientales que exacerban el LES apenas se conocen, pero se tiene la seguridad de que la luz UV-B y UV-A, provocan en un 70% de los pacientes exacerbación del LES, debido a la fotosensibilidad. También se piensa en otros factores, como la ingesta de alfalfa y compuestos químicos, como las hidralazinas y colorantes del cabello. La inducción del lupus por fármacos, han hecho la aparición del Lupus iatrogénico. También, se ha asociado a la presencia de hormonas sexuales femeninas, ya que su mayor incidencia es en la población femenina, en edad reproductiva.

Manifestaciones Clínicas

Debido a que se desconoce su causa y a que las alteraciones clínicas y de laboratorio no tienen gran especificidad, el colegio americano de reumatología elaboró una serie de 11 criterios para la clasificación del LES. De estos 11 criterios, basta tener 4 presentes en un paciente, para clasificar a esta persona como portadora del LES.

Estos 11 criterios son:

  • Exantema Malar

  • Lupus Discoide

  • Fotosensibilidad

  • Ulceras Orales

  • Artritis no erosiva

  • Serositis

  • Alteraciones Renales (proteinuria, cilindros celulares)

  • alteraciones Neurológicas (convulsiones, psicosis)

  • Alteraciones Hematológicas (anemia hemolítica, leucopenia, trombocitopenia, linfopenia)

  • Alteraciones Inmunológicas (13)(células LE, anti-DNA, anti-Sm, anti-Ro, anti-La, VDRL falso(+))

  • Anticuerpos Antinucleares

    • Musculoesqueléticas: existe compromiso articular, artralgias o artritis, pueden llevar incluso a deformaciones, pero sin ser una enfermedad erosiva.

    • Cutáneas: en la forma subaguda del LES, se caracteriza por lesiones anulares eritematosas, superficiales, simétricas, que no dejan cicatriz, y que se presentan en el tercio superior del cuerpo. En su forma crónica, lupus discoide, afecta también el cuero cabelludo y orejas, y las placas eritematosas dejan una cicatriz despigmentada en el centro de esta placa. Las manifestaciones cutáneas se presentan por la presencia del anticuerpo anti-Ro.

    • Cardiacas: un tercio de los pacientes presentan problemas cardiacos, como pericarditis, miocarditis, endocarditis, llegando en algunos casos a un daño valvular grave.

    • Renales: existe un 60% de los pacientes con compromiso renal, y la extensión de ese compromiso es un predictor de mortalidad. Se sabe que aquellas inflamaciones focalizadas o difusas pueden pasar de un cuadro clínico a otro con tratamiento, pero que aquella glomérulonefritis difusa es la que involucra peor pronostico en términos de sobrevida.

    • Neuropsiquiátricas: los síndromes orgánicos incluyen el AVE, las isquemias transitorias, el dolor facial atípico, migraña, polineuropatía y epilepsia. Por el lado funcional, van desde depresión a hasta francos síndromes psicóticos, parecidos a la esquizofrenia.

    • Gástricas: estas son menos frecuentes, pero pueden aparecer ulceras orales y dolor abdominal.

    Además existe una serie de anticuerpos presentes en estos pacientes, los cuales indicaran la severidad del cuadro clínico, según sus niveles.

    Autoanticuerpos

    Incidencia %

    Antigeno detectado

    Importancia Clínica

    Anticuerpos antinucleares

    98

    Múltiples antigenos nucleares

    Los sustratos de líneas celulares humanas son mas sensibles que los de ratón. Una prueba repetidamente negativa, reduce considerablemente las probabilidades de LES.

    Anti-ADN

    70

    ADN (ds)

    Los anticuerpos Anti-ADNds son relativamente específicos para el LES; los títulos altos se asocian con nefritis y actividad clínica del LES.

    anti-Sm

    30

    Complejo proteico con 6 especies de ARN nuclear de pequeño tamaño

    Especifico del LES.

    Anti-RNP

    40

    Complejo proteico con U1ARN

    Aparecen títulos elevados con polimiositis, esclerodermia, LES y conectivopatía mixta

    Anti-Ro (SSA)

    30

    Complejo proteico con y1-y5 ARN

    Asociado a LES del anciano, neonatal, bloqueo cardiaco congénito. Puede causar nefritis.

    Anti-LA (SSB)

    10

    Fosfoproteina

    Asociado con Anti-Ro, pero no con nefritis.

    Antihistona

    70

    Histonas

    Asociado con LE inducido por fármacos.

    Antifosfolipidos

    50

    Fosfolípidos

    Tres tipos: anticoagulante lúpico (AL), anticardiolipina (aCL), falso (+) en VDRL; se asocian a Coagulación, aborto, trombocitopenia y valvulopatia.

    Antieritrocito

    60

    Eritrocito

    Pocos pacientes presentan hemólisis.

    Antiplaquetario

    0

    Superficie plaquetaria

    Asociado a trombocitopenia.

    Antilinfocito

    70

    Superficie linfocitaria

    Asociado a leucopenia y alteraciones de las células T

    Antineuronal

    60

    Sup. Neuronal y linfocitaria

    Se relaciona con afectación lúpica difusa del SNC.

    Antirribosoma P

    20

    Proteína p ribosómica

    Se relaciona con depresión o psicosis por afectación lúpica del SNC.

    Diagnóstico diferencial

    Como es una enfermedad autoinmune, puede verse relacionada con otras enfermedades autoinmunes, ya que los exámenes de anticuerpos, en algunos casos, como el Anticuerpo antinuclear, son inespecíficos, por lo que muchos pacientes pueden demorar años en tener un diagnóstico de Lupus. Se debe hacer un diagnostico diferencial con esclerodermia, dermatomiositis, epidermólisis ampollosa adquirida, Artritis reumatoide, enfermedad mixta del tejido conectivo, entre otras.

    Tratamiento

    No existe curación para el LES, por lo que el paciente y su medico tratante deben hacer planes para controlar las exacerbaciones agudas y graves, y para elaborar estrategias destinadas a suprimir los síntomas, aunque generalmente existen efectos secundarios a estos tratamientos.

    El 25% de los pacientes con LES no sufren manifestaciones que amenacen su vida, pero se debe dar analgesia, para esto se recomiendan los AINEs, sobre todo los salicilatos. En caso de dermatitis o artritis se pueden tratar con antipalúdicos. Los exantemas se pueden prevenir con filtros solares, con factor mayor de 15.

    En caso de pacientes con LES de grado leve, se puede tratar con administración oral diaria de dihidroepiandrosterona (DHEA), ya que disminuye la actividad de la enfermedad.

    En aquellos pacientes con riesgo vital, deben ser tratados con inmunosupresión, mediante dosis altas de glucocorticoides (1-2mg/kg/dia), divididos cada 8 a 12 horas. Una vez controlada la enfermedad, debe ser disminuida la dosis rápidamente, siendo una opción de terapia, un glucocorticoide de acción baja (prednisona), en días alternados, con objeto de disminuir los efectos adversos. También se utilizan en este tipo de pacientes terapias citotóxicas (azatioprina, clorambucilo, ciclofosfamida) ya que resultan beneficiosas para controlar las exacerbaciones y la enfermedad activa.

    En aquellos pacientes con trastornos de la coagulación, se prefiere utilizar una terapia anticoagulante profiláctica, preferentemente con Warfarina, manteniendo el INR entre 2,5 a 3,0.

    Efectos secundarios al tratamiento

    En el caso de los AINEs, puede llegar a provocar toxicidad hepática, deficiencia renal, meningitis aséptica, entre otras.

    Para las altas dosis de glucocorticoides, hay aumento de peso, HTA, infecciones, fragilidad capilar, acné, hirsutismo, osteoporosis acelerada, cataratas, diabetes mellitus, miopatias, reglas irregulares, insomnio, irritabilidad, insomnio, etc.

    Con los fármacos citostáticos, los riesgos de los efectos secundarios son mayores, como mielosupresión, aumento de infecciones por agentes oportunistas, insuficiencia ovárica irreversible, toxicidad vesical, y el aumento de riesgo de tumores malignos.

    Efecto del Embarazo sobre el Lupus

    Aunque es algo controvertido, el embarazo no parece afectar el pronóstico a largo plazo de la mayoría de las pacientes con LES. Si, son mas frecuentes las exacerbaciones transitorias del LES durante el embarazo que en otras épocas; hasta tres veces durante el primer trimestre; de una a dos veces en el segundo trimestre, y hasta seis veces en el post parto. La muerte materna secundaria a estas exacerbaciones ha disminuido con el tiempo, llegando al 1%, en la ultima década. Las enfermas con nefritis lúpica que se embarazan tienen con mayor frecuencia hipertensión. La preeclampsia se presenta hasta en un 30% de ellas, sin embargo la influencia sobre la función renal no es importante. La complicación mayor en estas pacientes, es la dificultad para diagnosticar una preeclampsia, debido a la similitud de signos y síntomas de ambos cuadros (HTA, proteinuria, edema).

    Efecto del Lupus sobre el Embarazo

    Es conocido un aumento de la morbilidad y mortalidad fetal, además de la prematurez y un 15% de abortos espontáneos. La etiología de esto no es clara, se ha involucrado a la vasculopatia decidual y también a los anticuerpos antilinfocitos, que tienen una reacción cruzada con el trofoblasto.

    La presencia de nefropatía lúpica, activa o inactiva, es un factor de riesgo importante de morbilidad fetal. La mortalidad fetal es alrededor de un 15% si no existe enfermedad renal y de 36% si la nefropatía esta activa.

    La prematurez y la restricción de crecimiento intrauterino, son elevados, con un 30% y 17% respectivamente.

    También se describe un gran numero de partos por cesárea, debido a sufrimiento fetal agudo.

    Seguimiento del LES en el embarazo

    • Primer Trimestre: en estas pacientes, los estudios de laboratorio iniciales incluyen el hemograma, creatinina, análisis de orina de 24hrs para proteinuria y creatinina, sedimento de orina y el pack del LES (ANA, anticoagulante lúpico, anti-Ro, anti-La, anticuerpos anticardiolipinas y anti-ADNds). Debe realizarse una ecografía obstétrica para determinar la edad gestacional y la viabilidad del feto. Esta ecografía debe realizarse por lo menos, una ves al mes.

    • Segundo trimestre: los estudios de laboratorio a repetir incluyen el hemograma, creatinina, el análisis de orina de 24hrs para proteinuria y creatinina, sedimento de orina y pruebas serológicas. Se debe realizar una ecografía obstétrica cada 4 semanas, después de las 20 semanas de gestación, para monitorizar el crecimiento intrauterino. En las mujeres con anti-Ro y anti-La positivo debe realizarse una auscultación fetal cuidadosa o electrocardiogramas fetales seriados a partir de las semanas 16 a 18, para descartar un posible bloqueo cardíaco.

    • Tercer Trimestre: aquí, las pacientes deben ser valoradas al menos cada semana. Después de la semana 26 de gestación, pueden iniciarse los test fetales, con pruebas sin estrés y perfiles biofísicos semanales. También se debe realizar una ecografía doppler, para descartar un flujo uteroplacentario anormal en los casos de alto riesgo, como aquellas pacientes con presencia de anti-Ro y anti-La en las pruebas serológicas, o aquellas con historia obstétrica de riesgo. El tratamiento con dexametasona o betametasona, debe realizarse en todas las pacientes con malos resultados en las pruebas fetales o con empeoramiento de la enfermedad materna.

    Exacerbación del Lupus en el embarazo

    La mayoría de las exacerbaciones del lupus se diagnostica clínicamente cuando las pacientes presentan fiebre, malestar general y linfadenopatía. Los hallazgos de laboratorio muestran sedimento urinario activo ( definido por mas de 20 hematies o leucocitos por campo), elevación en los títulos de anti-DNAds, y anemia hemolítica, trombocitopenia y leucopenia. La diferenciación entre la exacerbación del LES y la preeclampsia es un reto, los factores que no son útiles son la cuantía de la proteinuria y la presencia de trombocitopenia, hipertensión o hiperuricemia. Los exámenes útiles son los niveles séricos de las transaminasas, que son generalmente elevados en la preeclampsia y no en el Lupus; la presencia de hematíes en el sedimento urinario, que implica actividad del Lupus, y el comienzo muy gradual de la proteinuria, que es característico del Lupus, comparado con el comienzo abrupto que aparece en la preeclampsia.

    Tratamiento

    • Corticoesteroides: pueden usarse durante las exacerbaciones del lupus. La dosis habitual es de 60mg de prednisona diarios durante 2 o 3 semanas, que se sigue con dosis decrecientes hasta la dosis mínima de 5mg al día, o hasta el nivel que controle las exacerbaciones. Las pacientes deben ser valoradas estrechamente frente a la intolerancia a la glucosa, hipertensión y preeclampsia, que se ven asociadas al tratamiento con corticoesteroides.

    • AINEs: debido al riesgo fetal asociado a los AINEs, a las mujeres embarazadas con LES se les cambia su tratamiento con AINE a aspirina, en dosis de 100mg/día. Sobre todo en los casos que tienen antecedentes de pérdidas fetales y anticuerpos Antifosfolipidos, o que tienen historia de HTA inducida por el embarazo o preeclampsia.

    • Fármacos Inmunosupresores: estos, sólo se utilizan en las pacientes con afectación orgánica significativa. En el embarazo se prefiere utilizar la azatioprina. Si es posible, no se debe utilizar la ciclofosfamida.

    • Antihipertensivos: se pueden utilizar con relativa seguridad en el embarazo la metildopa, la hidralazina y el labetalol.

    • Anticoagulantes: cuando existe la presencia de anticoagulante Lúpico o anticardiolipinas, se asocia a muerte fetal, particularmente en el 2° trimestre. En estudios se ha demostrado que aspirina o heparina en bajas dosis mejoran los resultados fetales. También se prefiere, administrar aspirina, heparina o Warfarina postparto, por tres meses, en aquellas mujeres con antecedente de accidentes tromboembólicos.

    BIBLIOGRAFÍA

    • OBSTETRICIA “Perez Sánchez”

    Tercera edición, pag. 845-848.

    • GINECOLOGÍA Y OBSTETRICIA “Johns Hopkins”

    Año 2001, edición en Español, pág. 130-132.

    • Alto Riesgo Obstétrico “Oyarzún”

    Apunte desde www.cedip.cl

    • Harrison “Manual de Medicina Interna”

    Tomo II, cap. Enfermedades autoinmunes.

    Universidad Mayor

    Escuela de obstetricia y puericultura

    Unidad Alto riesgo Obstétrico

    Lupus Eritematoso Sistémico

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    Enviado por:Iquita
    Idioma: castellano
    País: Chile

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