Literatura


Literatura siglo XVIII, XIX y XX


LA LITERATURA DURANTE EL SIGLO XVIII: EL NEOCLASICISMO

MARCO HISTÓRICO

En 1700, poco antes de morir sin dejar descendientes, Carlos III había legado el trono español a Felipe V, perteneciente a la dinastía francesa de los Borbones. España quedó supeditada desde entonces a la política exterior de Francia, y se vio envuelta en varias guerras que la desposeyeron de sus últimos dominios europeos.

La política interior fue fructífera: reformas del “despotismo ilustrado” e ideología progresista de la Ilustración, corriente europea de carácter liberal y racionalista impulsada por Voltaire, Rousseau y Montesquieu y difundida por la “Enciclopedia”. Defendieron la experiencia, la razón y los sentidos como única fuente de conocimiento, que debía constituir la base del progreso.

Se puso en marcha con Fernando VI y Carlos III y retrocedió con Carlos IV. El Neoclasicismo propugnó una estética basada en los modelos clásicos greco-latinos y se opuso al estilo barroco. La literatura y el arte debían someterse a normas racionales, con el fin de educar al público y contribuir de este modo al progreso social. Quisieron hacer una literatura útil, ordenada racionalmente y de buen gusto, al servicio de la orientación reformista impulsada desde el Estado.

Benito Jerónimo Feijoo (extensa y erudita obra ensayística), José Cadalso (observador y crítico de los hábitos sociales de su tiempo) y Gaspar Melchor de Jovellanos (mejor prosista del siglo) fueron destacados. En el teatro, Leandro Fernández de Moratín logró imponer con éxito en el gusto del público las nuevas orientaciones de la comedia. La poesía lírica es fría, académica y falsamente sentimental. El poeta más destacado es Juan Meléndez Valdés. La poesía didáctica y filosófica se manifiesta en las fábulas de Félix María Samaniego y de Tomás de Iriarte, ambos seguidores de los fabulistas clásicos y franceses.

LA PROSA NEOCLÁSICA

Hubo escasa producción y la poesía lírica y un auge del ensayo y el teatro.

El primer ensayista contemporáneo fue Benito Jerónimo Feijoo (1676-1764), con un tono personal y lenguaje claro, con gran variedad temática. Su obra abarca trece tomos, repartidos en Teatro Crítico Universal y Cartas eruditas y curiosas. Defendió la búsqueda de la verdad mediante la razón y la experiencia. Su obra muestra problemas prácticos y se muestra partidario de adaptar al castellano palabras de otras lenguas y defiende el acceso de la mujer a la educación y a la cultura.

Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811) tiene gran variedad temática y sintetiza todos los aspectos de la literatura del siglo XVIII. Fue el principal escritor político de su época y su vasta cultura le permitió escribir tratados sobre las cuestiones más dispares (Informe sobre la Ley Agraria, Espectáculos y diversiones públicas) y muchos de asuntos pedagógicos, artísticos y económicos.

José Cadalso (1741-1782) se propuso enlazar las nuevas ideas de la cultura europea moderna con la tradición cultural española. Tuvo cultura cosmopolita con carrera militar y murió en Gibraltar.

Su obra ensayística la forman Los eruditos a la violeta, sátira contra los círculos culturales dominados por la falsa erudición y el esnobismo cultural, y las Cartas marruecas, conjunto de breves ensayos donde reflexiona sobre la realidad social e histórica de España. Estas cartas se publicaran póstumamente y anticipó la actitud crítica que tomaría después Larra.

En prosa escribió Noches lúgubres (durante tres noches Tediato, el protagonista, dialoga con un sepulturero, un carcelero y la justicia). SE anticipan rasgos propios de la literatura romántica.

Dramáticamente tiene dos tragedias: Solaya o los circasianos y Sancho García. Cultivó la poesía (Ocios de mi juventud).

Las Cartas persas de Montesquieu impulsaron a Cadalso a escribir sus Cartas marruecas.

EL TEATRO NEOCLÁSICO

A lo largo del siglo XVIII el teatro fue un espectáculo muy frecuentado, tenía muy poca calidad pero un amplio repertorio para el entretenimiento (comedias).

Ramón de la Cruz compuso más de 400 sainetes (La comedia de las Maravillas, La casa de Tócame Roque...) en los que retrata costumbres y tipos de la época. Vicente García de la Huerta fue defensor de la renovación neoclásica (compuso la tragedia Raquel)

A partir del último tercio del siglo, los escritores neoclásicos defendieron un teatro realista, de carácter educativo y basado en la preceptiva aristotélica de las tres unidades de espacio, tiempo y acción. Adaptaron temas españoles a la tragedia. El teatro neoclásico sólo triunfará con la comedia de Leandro Fernández de Moratín.

LEANDRO FERNÁNDEZ DE MORATÍN

Fue la personalidad más destacada del teatro neoclásico. Hijo del escritor Nicolás Fernández de Moratín, desempeñó varios cargos públicos y viajó por Francia, Inglaterra e Italia. Compuso poemas de orientación neoclásica, entre los que destaca la Elegía de las Musas. En prosa escribió La derrota de los pedantes (sátira contra la pedantería en los ambientes literarios y Orígenes del teatro español (estudio sobre el teatro anterior a Lope de Vega). En su Diario expresa una visión de la España de la época.

En teatro sigue las normas aristotélicas, se inspira en la realidad social y sus problemas y ridiculiza los prejuicios y errores de la sociedad. Sólo escribió cinco comedias originales. El viejo y la niña desarrolla el tema de la libertad de la mujer para elegir marido, El Barón, La mojigata (expresa sus ideas sobre el teatro). Con El sí de las niñas obtuvo su mayor éxito. En Moratín predomina el buen gusto y la calidad human de los personajes.

EL NEOCLASICISMO

Durante el siglo XVIII Francia mantiene la influencia gracias a la cual otros países europeos van asimilando progresivamente el pensamiento ilustrado. En Francia se gesta la Ilustración y la Enciclopedia, que divulga las ideas que culminarán a finales de siglo en la Revolución francesa.

Se utiliza la razón y se reprime el sentimiento y la imaginación. Dominan el ensayo, el género epistolar (cartas) y la novela filosófica, mientras que la poesía y el teatro ofrecen obras de menor interés.

  • Diderot: dirigió la Enciclopedia y cultivó diversos géneros: el ensayo filosófico, el teatro y la novela filosófica (El sobrino de Rameau).

  • Voltaire: figura más conocida de la Ilustración francesa. Destaca por sus sátiras políticas y anticlericales. Fue desterrado y encarcelado. Escribió ensayo (Tratado sobre la tolerancia), relato (Zadig, Cándido). En su obra abundan las reflexiones sobre la religión en un tono acusadamente crítico ante el fanatismo y el poder del clero. Tiene una actitud deísta (explica la religión mediante la razón) y cree en la existencia de una ley natural que el hombre conoce mediante la razón y tiene el deber moral de seguir.

El escepticismo es otra característica de su producción (Cándido o el optimismo)

LITERATURA HISPÁNICA

En el siglo XVIII el predominio de la lengua castellana en la literatura hispánica es prácticamente total. Hay decadencia de la literatura en otras lenguas hispánicas.

A pesar de este importante declive, se mantienen algunas manifestaciones de literatura popular y autores cultos optan por utilizar su lengua autóctona, en ocasiones alternándola con el castellano, en su producción literaria.

La lengua gallega se utiliza familiar y coloquialmente y se componen romances y cuentos.

La literatura en euskera cuenta con:

  • Apologías de la lengua, cuyo objetivo es el estudio y la difusión del vascuence (Manuel de Larramendi).

  • Poesía oral popular compuesta por los versolaris en contiendas de versos improvisados: dos oponentes se van dando la réplica hasta que uno de ellos, o bien ambos, son declarados vencedores.

La lengua catalana recibe un impulso con la fundación de la Academia de Buenas Letras de Barcelona. Destacan:

  • Rafael d´Amat: Cajón de sastre. Sobre la vida en la Cataluña del siglo XVIII. Precedente de la literatura costumbrista.

  • Joan Ramis.

LA OBRA LITERARIA COMO COMUNICACIÓN

El autor o autora ha codificado el mensaje (que es unidireccional) y en el acto de la lectura, el lector decodificará el texto y podrá comprender su significado. No suelen compartir el mismo contexto, lo que obliga al autor a incluir en su obra muchas referencias al mismo, para que el lector lo pueda reconstruir imaginativamente a lo largo de la lectura.

EL AUTOR REAL Y EL AUTOR IMPLÍCITO

El autor real son los detalles biográficos de éste. Su personalidad evoluciona y se transforma.

Cuando nos hacemos una idea de la personalidad del autor a través de su obra por lo que ha quedado fijada de ella en sus páginas mediante el narrador, su portavoz ficticio, hablaremos de autor implícito, cuya personalidad no cambia.

EL LECTOR REAL Y EL LECTOR IMPLÍCITO

El lector real es aquel al que le corresponde descifrar el mensaje durante la lectura y el lector implícito es el destinatario ideal exigido por las características de la obra que puede entenderla en toda su complejidad. Ambos lectores no suelen coincidir.


LA LITERATURA EN EL SIGLO XIX: EL ROMANTICISMO

MARCO HISTÓRICO

Durante el reinado de Carlos IV, las Cortes españolas proclamaron la Constitución liberal de 1812, que recogía las ideas políticas más avanzadas de los ilustrados. Fernando VII derogó la Constitución y persiguió a los liberales. En 1820 tuvo que acatar la Constitución y se restablecieron las libertades. Con ayuda de los Cien Mil Hijos de San Luis enviados por la Santa Alianza se volvió a restaurar el absolutismo.

Las ideas del naciente Romanticismo europeo apenas tuvieron eco y el Romanticismo español sólo pudo desarrollarse cuando los liberales regresaron del exilio y dieron a conocer sus obras, inspiradas en la nueva estética que habían asimilado en Inglaterra y Francia.

Durante el reinado de Isabel II se sucedieron en el gobierno los liberales moderados y los progresistas, lo que provocó el descontento de la clase media que desembocó en la Revolución de 1868 y el derrocamiento de la monarquía.

El Romanticismo español se desarrolló durante la primera mitad del reinado de Isabel II. Compartió con el europeo la valoración de la subjetividad y la libertad del escritor frente a las normas sociales y las reglas de la literatura neoclásica, pero se distinguió por inspirarse en la poesía medieval, el Romancero y el teatro de los siglos XVI y XVII.

La narrativa se manifestó en la novela histórica (El Señor de Bembibre, de Enrique Gil y Carrasco) y la prosa en los cuadros de costumbres, destacaron Ramón de Mesonero Romanos y Mariano José Larra.

El drama románico abandonó las reglas y el didactismo del teatro neoclásico y estuvo orientado a conmover al público con pugnas que a menudo desembocaban en un trágico final (Don Juan Tenorio, de José Zorrilla).

La poesía lírica fue el género más cultivado: Destacaron José de Espronceda (revolucionario) y Gustavo Adolfo Bécquer (melancólico).

LA POESÍA

La poesía lírica tuvo una gran variedad de temas sentimentales a menudo reflejados por el paisaje (bosques, ruinas, cementerios...). Combina con gran libertad versos (polimetría) y estrofas. La poesía narrativa cuenta con poemas extensos, de versos octosílabos (romance) y endecasílabos (romance heroico).

JOSÉ DE ESPRONCEDA

Era rebelde, radical y escéptico. Un ejemplo del romanticismo exaltado. Tiene dos extensos poemas narrativos: El estudiante de Salamanca (protagonizada por el maléfico seductor Félix de Montemar) y El diablo mundo, con fragmentos de poesía lírica, que incluye Canto a Teresa, dedicado a una mujer a la que amó y raptó pero que murió.

También es autor de poemas como El reo de muerte, El mendigo y la Canción del pirata, composiciones en las que se identifica con personajes rebeldes y marginados.

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

Expresó el más genuino subjetivismo romántico. Huérfano desde muy niño, vivió modestamente de sus colaboraciones en revistas y periódicos. Pintaba y murió de tuberculosis en Soria, donde entabló numerosas amistades, se casó u fracasó su matrimonio.

Sus Rimas, reunidas por él en un manuscrito al que tituló Libro de los gorriones fueron publicadas por sus amigos ordenándolas como si éstas delinearan la historia de una amor, desde los esperanzadores sentimientos de su inicio hasta el desengaño final. Están agrupadas en series, que tratan de la expresión poética (Rimas I-IX), el amor ilusionado (X-XXIX), el desengaño amoroso (XXX-LIV) y la soledad, la angustia y el presagio de la muerte, en la serie final. Tiene una poesía breve y seca que llega al fondo del alma.

Su obra intimista está muy alejada del lenguaje enfático de Espronceda, Zorrilla y otros autores románticos porque tiene el propósito de sugerir una afinidad sentimental con el lector y conmoverle. Tiene un lenguaje sencillo pero de concentrada e intensa expresividad sentimental. Rechaza las palabras superfluas y evita la claridad del concepto.

Logra su lenguaje sugerente utilizando sustantivos tales como vapor, sueño, rumor, suspiro..., que significan realidades cambiantes y transitorias; y los adjetivos inquieto, palpitante... Consigue desdibujar la realidad y convertir en objeto poético cuando de espiritual puede esconderse tras ella.

Está influenciado por Heine.

EL TEATRO

El drama romántico da expresión al conflicto del hombre romántico entre los deseos de trascendencia y libertad individuales y las barreras que el orden social opone a su realización. Mezcla lo trágico y lo cómico y rompe las unidades de tiempo y lugar. Suele ambientarse en el pasado histórico para situar en él los conflictos del presente, tiene variedad de escenarios románticos: castillos, parajes abruptos, mazmorras, bosques, cementerios... El núcleo del conflicto dramático es el amor de los protagonistas, que encarnan la pasión, la búsqueda del ideal y la rebeldía ante la hostilidad de las normas sociales y el destino.

La conjuración de Venecia, de Francisco Martínez de la Rosa; Macias, de Mariano José de Larra; Don Álvaro o la fuerza del sino, del duque de Rivas; el trovador, de Antonio García Gutiérrez; Los amantes de Teruel, de Juan Eugenio Hartzenbusch y Don Juan Tenorio de José Zorrilla.

El arqueotipo de este género dramático es Don Álvaro o la fuerza del sino, de Ángel de Saavedra, duque de Rivas. Reúne todos los elementos de la fórmula romántica, en ella intervienen muchos personajes y se mezclan elementos trágicos y cómicos.

JOSÉ ZORRILLA (1817-1893)

Se dio a conocer recitando un poema en el entierro de Larrra. Su poesía lírica y narrativa la componen, entre otros, Granada y A buen juez, mejor testigo.

Su obra dramática es amplia y variada: El puñal del godo; Traidor, inconfieso y mártir y El zapatero y el rey.

Don Juan Tenorio es su obra más famosa. Está basada en El burlador de Sevilla de Tirso de Molina. Su originalidad radica en que el arrogante y seductor protagonista se rinde ante el amor de la candorosa doña Inés, se arrepiente de su escandalosa vida y así logra salvar su alma.

LA PROSA

Durante el periodo romántico muchos escritores cultivan la novela histórica, que permitía situar la intriga en el pasado y evadirse así de un presente trivial y monótono. Se difundió a través de la prensa por capítulos. El señor de Bembibre, de Enrique Gil y Carrasco.

Los artículos de costumbres trataban de tipos, oficios y costumbres populares que tendían a desaparecer con el progreso de la sociedad burguesa. Fue un anticipo de la novela realista, por su interés en reflejar sin distorsiones la realidad social. Serafín Estébanez Calderón (Escenas andaluzas) y Ramón de Mesonero Romanos (Escenas matritenses).

MARIANO JOSÉ DE LARRA (1809- 1837)

Vivió parte de su niñez en Francia, donde se había refugiado su padre tras abandonar España con el ejército napoleónico. Regresó en 1817 y siguió estudios universitarios. Fundó su primer periódico, El duende satírico del día, bajo el despótico reinado de Fernando VII; al que siguió una serie de folletos de gran éxito. Tras la muerte del rey participó en la vida política como diputado liberal pero acabó suicidándose.

La obra más valiosa de Larra está constituida por varios centenares de artículos periodísticos, género que le permitió poner la literatura al servicio de la crítica, el progreso y la libertad de pensamiento. Escribió artículos de crítica literaria y teatral, de política y de costumbres. Cala certeramente en el carácter moral de la sociedad y en las causas del atraso del país. El enfrentamiento entre sus ideales de progreso y el fracaso de la política liberal hará surgir poco a poco su trágico escepticismo. Escribió El Día de difuntos, Vuelva usted mañana (crítica al funcionariado), Casarse pronto y mal, El castellano viejo, En este país (crítica a los quejicas), la diligencia (a la forma de viajar española)...

Es el autor de Macías, el primer drama romántico, y de una novela histórica, El doncel de Don Enrique el Doliente.

Firmó sus artículos con varios seudónimos: El Duende Satírico, Andrés Niporesas, Fígaro...

La ironía y el sarcasmo están presentes en la mayor parte de sus artículos. Su ironía está movida por un sincero deseo de contribuir a la reforma de la vida social española.

EL ROMANTICISMO

JOHANN WOLFGANG GOETHE (1749- 1832)

Es la figura cumbre de la literatura alemana y uno de los grandes referentes de las letras universales. Formó parte del movimiento “Fuerza y Empuje” y recibió una formación clásica.

Cultivó el género lírico, con elegías y epigramas. De su obra narrativa destaca Los sufrimientos del joven Werther, novela epistolar con rasgos autobiográficos que relata la pasión tormentosa del protagonista por Carlota, esposa de su mejor amigo; el trágico final (suicidio de Werther) causó un gran impacto en el público joven de la época, que lo aceptó, lo imitó y se suicidó.

Su tragedia Fausto es un poema dramático en dos partes, inspirado en la célebre leyenda del doctor Fausto, de larga tradición literaria, cuyo protagonista es un símbolo de la humanidad enfrentada al eterno dualismo entre el bien y el mal. Fausto le vende el alma al diablo.

LORD BYRON

De espíritu rebelde y vida aventurera. Influyó en Espronceda. Escribió poemas autobiográficos, el drama Caín y la tragedia Don Juan.

GIACOMO LEOPARDI

Poeta italiano de actitud pesimista y escéptica ante la vida. Entre sus poemas destacamos los Cantos.

EDGAR ALLAN POE

Poeta y narrador norteamericano. Escribió relatos fantásticos y de terror: El escarabajo de oro, El gato negro...


LA LITERATURA DEL SIGLO XIX: EL REALISMO Y EL NATURISMO

MARCO HISTÓRICO

La Revolución de 1868 y el derrocamiento de Isabel II quisieron impulsar la industrialización del país y permitir la expansión de l clase media, que había de impedir el continuo enfrentamiento entre los conservadores y los liberales de izquierda. Tras el breve reinado de Amadeo I de Saboya (1871-1873), se proclamó la primera República, que fue ahogada por un golpe de Estado.

En 1875 subió al trono Alfonso XII, empezó el periodo de la Restauración, caracterizado por la alternancia en el gobierno del partido liberal y del partido conservador, que dio a los conservadores el control de la enseñanza pública, aisló a los partidos extremistas y pudo consolidar la estabilidad política y las reformas liberales hasta que el “Desastre” de 1898 hizo patente la ineficacia del sistema. La red de ferrocarriles fue ampliada y se abrieron otras vías de comunicación, aunque la economía aún conservo aún por mucho tiempo su carácter agrario.

Nació el Realismo literario, que surge por influencia de los grandes escritores realistas franceses (Balzac y Flaubert) e ingleses (Dickens) y por un nuevo interés hacia los antecedentes tradicionales: el costumbrismo romántico y las novelas realistas de los siglos XVI y XVII. La nueva corriente suponía una reacción contra el subjetivismo romántico; rechazó lo fantástico y se propuso plasmar en la novela una representación estética y a la vez objetiva de la realidad social mediante la descripción rigurosa y detallada de ambientes, personajes y comportamientos.

Los antagonismos sociales y culturales eran representados en las novelas. La primera generación realista fue iniciada por Fernán Caballero y la componían Juan Valera, Pedro Antonio de Alarcón y José María de Pereda. Cultivan la novela regionalista, dan un enfoque idealista, amable y conservador a la realidad representada en sus novelas. La segunda generación está integrada por escritores de ideología liberal, tales como Leopoldo Alas, “Clarín”, y Armando Palacio Valdés, que abordan en sus obras un panorama más amplio de la vida humana y la realidad social, a las que describen desde el punto de vista crítico y progresista.

Enlace entre ambas generaciones, Benito Pérez Galdós es el creador de la novela realista moderna y el escritor más representativo de esta etapa histórica, representa la realidad española de su tiempo mediante innumerables personajes y situaciones, abarcando desde la realidad cotidiana hasta los rasgos más profundos de la psicología de los protagonistas.

Durante las dos últimas décadas del siglo se difundió el Naturalismo y Émile Zola fue su máximo representante en Francia. La novela naturalista pretendió ser un documento donde se recogía la influencia ejercida sobre los personajes por la herencia biológica y el ambiente social. Emilia Pardo Bazán y Vicente Blasco Ibáñez fueron sus principales cultivadores. Trataron con mayor libertad los temas eróticos y dieron, más realismo a la descripción de lo desagradable y anómalo de los personajes.

EL REALISMO

BENITO PÉREZ GALDÓS

Nació en Las Palmas de Gran Canaria y se trasladó a Madrid. Tenía una visión minuciosa y crítica de los problemas políticos, económicos y espirituales de la sociedad española del siglo XIX.

Obra:

  • Novelas de la primera época: “la Fontana de Oro”. En “Doña Perfecta”, “Gloria” y “La familia de León Roch”, enfrenta a intolerantes con tolerantes y él está siempre del lado de los tolerantes.

  • “Episodios nacionales” (1.873-1.912): abarca desde la Guerra de la Independencia hasta la Restauración. Reconstruye y hace comprensibles los orígenes históricos de la época.

  • “Novelas españolas contemporáneas”: 21 novelas ambientadas en Madrid con multitud de personajes y de ambientes que constituyen un relato fidedigno de la sociedad española de la época. “La desheredada”, “El amigo manso”, “La de Bringas”, “Fortunata y Jacinta”. Luego se interesará por los problemas espirituales: “Ángel Guerra”, “Halma”, “Misericordia” o “Nazarín”.

  • Obras dramáticas: “El abuelo” o “Doña Perfecta” son versiones de sus novelas pero tiene dramas y comedias originales, como “Electra” o “Casandra”.

Estilo: Galdós reflejó en su obra todas las tendencias y formas literarias de su época (realismo, naturalismo; novela psicológica, de tesis...). La amplia documentación y sus dotes de crítico y perspicaz observador le permiten crear personajes con autenticidad y atractivo, con una gran abundancia de registros del lenguaje irónico, vivaz, expresivo y con monólogo interior.

EL NATURALISMO Y EL REALISMO

El hombre está determinado por la herencia biológica y el entorno donde ha nacido.

EMILIA PARDO BAZÁN

Escritora de extensa cultura, interesada siempre por las novedades científicas y literarias europeas. El naturalismo le llevó a publicar una serie de artículos periodísticos entre 1881 y 1883, recogidos bajo el título de “La cuestión palpitante”.

Una de sus primeras novelas de orientación naturalista fue “La tribuna” (narra la vida de una joven obrera). Después “Los pazos de Ulloa” (muestra los problemas económicos, políticos y sociales de la vida rural gallega) y su continuación, “La madre naturaleza” (que ahonda en los problemas psicológicos del amor ilícito de sus dos protagonistas).

A partir de “La prueba”, la escritora dio una orientación espiritualista a su obra, compuesta a sí mismo por multitud de cuentos e importantes ensayos de crítica y estudios literarios.

VICENTE BLASCO IBÁÑEZ

Fue el escritor más popular de la corriente naturalista, de estilo directo y colorista. Solía tratar con crudeza asuntos eróticos y sociales. Destacan “Arroz y tartana”, “La barraca” y “Cañas y barro”, retrato de la burguesía y el campesinado valencianos. La ideología republicana del escritor se refleja en “La catedral” y “La horda”. Su novela “Los cuatro jinetes del Apocalipsis” le dio fama internacional.

LEOPOLDO ALAS, “CLARÍN”

Fue catedrático de Derecho. Tenía una visión crítica con que, desde una ideología liberal y republicana, escribe su obra ensayística y narrativa.

Ejerció la crítica literaria en la prensa con el seudónimo de “Clarín”. Sus artículos, recopilados en “Solos de Clarín”, “Sermón perdido”, “Mezclilla”, “Palique” y otras colecciones, supusieron una beneficiosa tarea divulgativa de la mejor literatura de su tiempo. Fue capaz de satirizar con ácido humorismo a escritores y obras mediocres.

“La Regenta” es una de las mejores novelas de la literatura española.

Aplicó las técnicas descriptivas y el análisis psicológico de los realistas y naturalistas franceses. Con mordaz ironía critica la vida provinciana y mediocre de los habitantes de Vetusta (la ciudad de Oviedo).

Ana Ozores, su protagonista, vive con frustración erótica y sentimental su matrimonio con el cincuentón don Víctor Quintanar y no soporta el ambiente vulgar y ocioso de la ciudad. Busca refugio en la religión y adopta como director espiritual a don Fermín de Pas, que acabará enamorándose de la joven. Ana se aparta de él y se entrega al seductor Álvaro Mesía, presidente del casino. Cuando Fermín de Pas se entera, por despecho, pone al corriente de ello a don Víctor, que reta en duelo a Mesía. Éste lo mata y huye a Madrid. Ana enferma y decide volver a sus prácticas religiosas, pero cuando acude a solicitar el perdón, don Fermín de Pas la rechaza con desprecio.

El resto de la obra de Clarín se compone de una novela, “Su único hijo” (cuenta con un gran análisis psicológico), un drama de ambiente obrero, “Teresa”, y más de sesenta cuentos. “Pipa”, “Doña Berta”, “El entierro de la sardina”, “Avecilla” y “¡Adiós, Cordera!”.

“¡Adiós, Cordera!” es el cuento más célebre de Clarín. Nos presenta la vida idílica de Pinin y Rosa, huérfanos de madre, en una aldea asturiana, en cuyo prado pasta su vaca, la “Cordera”. Antón de Chinta, padre de los niños, se ve obligado a vender la vaca, que es llevada en el tren al matadero. Años más tarde, cuando Pinín tenga que marchar a la guerra en el mismo tren, ambos hermanos evocarán su pasada felicidad.

LA NOVELA REALISTA

BALZAC

Evoluciona desde sus orígenes románticos hacia el Realismo, del que es uno de los grandes maestros. La mayor parte de su novelística se agrupa bajo el título “La Comedia Humana”, conjunto de 97 obras relacionadas entre sí por la presencia de los mismos personajes: “Eugenia Grandet”, “Papá Goriot” y “Las ilusiones perdidas”.

Escribió también cuentos, artículos y algunos dramas. Se le han achacado cierta ingenuidad romántica y una excesiva improvisación y su estilo es siempre vivo y dotado de gran expresividad.

GUSTAVE FLAUBERT

Gran análisis psicológico de sus personajes. “Madame Bovary” da en los estados de ánimo de la protagonista para explicar un comportamiento que la aboca a un final trágico. “La educación sentimental” critica la ideología burguesa. En “Salambó” hace una espléndida evocación de la civilización cartaginesa.

EMILE ZOLA

Creador de la escuela naturalista, intenta demostrar las leyes de la herencia genética y fisiológica de las pasiones. Tiene ambientes relacionados con la industrialización y sus personajes, de rasgos muy acusados, suelen presentar un notable grado de embrutecimiento. “Nana”, “ Los Rougon-Macquarty” y “Germinal” suscitaron una gran polémica.

En la segunda mitad del siglo, se inicia el apogeo de la novela rusa, que se caracteriza por la fidelidad de las descripciones, la hondura del análisis psicológico y la compasión hacia los pobres y oprimidos.

LEON TOLSTOI

De origen aristocrático, criticaba las graves injusticias sociales de su país. “Guerra y paz” es un magnífico relato de la campaña de Napoleón en Rusia. “Ana Karenina”, fruto de una de sus crisis espirituales, ofrece un admirable análisis psicológico de los personajes, especialmente el de la protagonista. En “Resurrección” ataca ferozmente la injusticia del sistema de vida en Rusia con el estilo sencillo y apasionado que caracteriza toda su producción.

LITERATURA HISPÁNICA

La literatura catalana y la gallega continúan produciendo obras de tendencia romántica. En Galicia se usa el género lírico pero Cataluña cuenta con novelistas.

  • Manuel Curros Enríquez: Poeta y colaborador de periódicos de ideología liberal. En poesía, “Aires da miña tierra” denuncia los privilegios de la Iglesia y la opresión sufrida por el pueblo gallego, que se va obligado a dejar sus tierras y emigrar.

  • Narcís Oller: Figura más representativa del Realismo y el Naturalismo en lengua catalana. Sus escritos iniciales están en castellano, pero el triunfo de autores como Jacinto Verdaguer y Ángel Guimerá lo anima a escribir en su lengua materna. Tuvo amistad con Benito Pérez Galdós.

“La papallona”(primera novela naturalista), “La febre d´or” y “Pilar Prim” (novela psicológica que acusa ya la influencia del Modernismo.

La literatura en euskera no marcha en esta época al compás de las restantes literaturas hispánicas y europeas. Indalencio Bizkarrondo, “Blintx”.


EL TRÁNSITO AL SIGLO XX: EL MODERNISMO Y LA GENERACIÓN DE 1898

MARCO HISTÓRICO

España, que era un país agrario, se benefició de un notable desarrollo industrial que afianzó el poder de la burguesía y de la oligarquía terrateniente y financiera, a las que empezó a oponerse un extenso proletariado agrario e industrial sometido y atraído por el socialismo y el anarquismo.

La Restauración había logrado la estabilidad política y el partido conservador y el liberal se turnaban en el poder. Todo se basaba en el caciquismo, ya que se compraban votos y se amañaban los resultados electorales para dar la victoria al partido de turno, con el fin de perpetuar en el poder a la oligarquía y los grupos conservadores.

El malestar social fue denunciado por el pensamiento liberal de la época y la filosofía del krausismo fue un movimiento renovador que difundieron Julián Sanz del Río y sus discípulos, y que, con la fundación de la Institución Libre de Enseñanza, repercutió en la vida intelectual y la educación de las generaciones siguientes.

Los escritores regeneracionistas -precursores de la generación del 98- revelaron la crítica situación social y propugnaron reformas. Joaquín Costa fue jurista, historiador y profesor de la Institución Libre de Enseñanza, y buscó las causas de la decadencia social y propuso en sus obras reformas radicales para la europeización del país. Ángel Ganivet, en Idearium español, defendió la necesidad de impulsar la reivindicación del carácter esencial de lo español.

El ambiente cultural se caracterizó por un profundo deseo de renovación y llegaron a él las influencias de muy diversas corrientes literarias europeas, representadas por el dramaturgo noruego Ibsen, los novelistas rusos Tolstoi y Dostoievski y el poeta francés Paul Verlaine, entre otros. Surgió un grupo de escritores en los que se aunaban el rechazo de los valores estéticos de la generación anterior, la búsqueda de un lenguaje personal y el deseo de conocer la esencia del país para contribuir a su regeneración. Estas actitudes se expresaron en dos tendencias: el Modernismo y la denominada generación del 98.

Los modernistas expresaron su afán renovador siguiendo sobre todo los valores estéticos e individualistas de las corrientes europeas (Rubén Darío, Ramón María del Valle-Inclán).

En Clásicos y modernos, serie de artículos que publicó en 1913, Azorín agrupó como generación del 98 a los escritores Miguel de Unamuno, Pio Baroja, y al propio Azorín (también pertenece a esta generación Ramón María del Valle-Inclán) y ellos se interrogaron sobre el ser de España e indagaron su esencia en su historia y en las grandes obras literarias de la lengua castellana.

EL ENSAYO

MIGUEL DE UNAMUNO

Fue el escritor más prestigioso e influyente de su generación. Defendió las ideas socialistas, pero las abandonó tras una crisis religiosa para abordar los problemas existenciales y espirituales. Catedrático y rector de la Universidad de Salamanca, nunca dejó de intervenir en la vida política y cultural del país. Entre 1924 y 1930 estuvo desterrado por su oposición a la dictadura de Primo de Rivera. Se opuso al levantamiento militar de 1936. Fue un intelectual atormentado, el primer filósofo existencialista español.

Obra y estilo:

Cultivó todos los géneros literarios y los transformó con su gusto por la duda, la contradicción y la paradoja. Su obra tiene marcado carácter autobiográfico y predominan el tema de España y sus reflexiones sobre las ansias de plenitud e inmortalidad enfrentadas a la angustia de la muerte.

Sus ensayos no tienen adornos, son densos en ideas y de gran intensidad emotiva. En torno al casticismo defiende la regeneración de España desde la cultura europea, Vida de Don Quijote y Sancho extrae la esencia del carácter español de estos dos personajes y defiende el retorno a los ideales de Don Quijote como antídoto contra el utilitarismo moderno, Del sentimiento trágico de la vida expresa la idea de la incompatibilidad entre la razón y la fe.

Sus novelas -a las que llamó nivolas-, de técnica y estilo opuestos al realismo, son relatos dramáticos exentos de descripciones. En ellas reflexiona sobre las realidades esenciales del individuo. En Amor y pedagogía defiende la idea de que la vida humana no puede someterse a ninguna teoría racional; en Niebla, el protagonista se rebela contra el autor; en Abel Sánchez, muestra el drama de la envidia y el cainismo y en San Manuel Bueno, mártir un sacerdote descreído finge fe para consolar a sus feligreses con la idea de la inmortalidad del alma.

Expresó su angustia filosófica y su religiosidad contradictoria en la poesía (Rosario de sonetos líricos, El Cristo de Velázquez), opuesta a la estética modernista, y en el teatro (Fedra, El otro) en el que la acción y los personajes está reducidos a lo esencial.

JOSÉ MARTÍNEZ RUIZ, “AZORÍN”

Evoca los paisajes y pueblos de España -que identifica con Castilla- con un estilo antirretórico, impresionista y lírico con frases breves, rico y preciso vocabulario y descripciones de gran detallismo. Describe el paisaje desde las emociones que en él percibe: Los pueblos, La ruta de Don Quijote, Al margen de los clásicos, El paisaje de España visto por los españoles.

Sus novelas funden narración y ensayo. El argumento apenas tiene importancia en ellas, y es una excusa para relacionar las meditaciones de los personajes y la descripción de ambientes. Las primeras poseen carácter autobiográfico y reflejan el sentir de toda su generación: La voluntad, Antonio Azorín, Las confesiones de un pequeño filósofo. En sus novelas posteriores (Don Juan, Doña Inés) da un nuevo enfoque a mitos y personajes literarios.

Sus ensayos (género predominante en su prosa) tienen propósito literario y de conocimiento e indaga en sus preocupaciones personales. Del sentimiento trágico de la vida es su obra maestra y en ella, la condición trágica de la vida se atribuye a la angustiosa necesidad de alcanzar la certeza sobre la pervivencia personal tras la muerte. Kierkegaard y Pascal son sus inspiradores y maestros en el combate permanente por afirmar la fe y el ideal en contra de la razón y la realidad.

LA POESÍA

La lírica modernista estuvo vigente en el mundo hispánico y supuso una rebelión contra el utilitarismo y el academicismo de la cultura burguesa. El punto culminante de la nueva poesía se alcanza en la obra de Rubén Darío (Azul, Prosas profanas, Cantos de vida y esperanza). Entre sus seguidores se encuentran Ramón del Valle- Inclán (en Sonatas), Juan Ramón Jiménez (en su primera etapa, con Arias tristes y Jardines lejanos), Antonio Machado (en su primera etapa) y Manuel Machado (Alma, El mal poema).

Se preocupaban por lo estético y no por la sociedad.

ANTONIO MACHADO (1875-1939)

Nació en el seno de una familia de intelectuales progresistas y fue educado en la Institución de Libre Enseñanza. Trabajó como traductor en parís, donde pudo seguir unos cursos del filósofo Bergson en la Sorbona. Fue profesor de enseñanza media en Soria, Baeza y Segovia, a lo largo de su vida tuvo oportunidad de conocer la incultura, el caciquismo y las desigualdades sociales del país. Republicano y populista, al final de la Guerra Civil se vio obligado a exiliarse en Francia, donde murió.

Era un hombre humilde de honda sensibilidad, consecuente con sus convicciones hasta el final de sus días, solitario, ensimismado con sus recuerdos, observador del paisaje y preocupado por los temas íntimos y universales.

Se consideraba a sí mismo bueno, era melancólico e hipocondriaco. Se caso con Leonor y fueron un matrimonio feliz pero desigual en edad que se rompió cuando ella murió víctima de la tuberculosis. En su madurez mantuvo un romance en Segovia con una mujer casada.

Obra y estilo:

La poesía de Machado, que él definió como “palabra en el tiempo”, “onda palpitación del espíritu” y “diálogo del hombre, de un hombre con su tiempo”, alcanza gran intensidad lírica con muy escaso recursos. Muestra autenticidad de los sentimientos y de la emocionada captación del paso del tiempo.

Su obra se inicia con Soledades, libro influido por Bécquer y Rubén Darío, pero ajeno al esteticismo sensual y las sonoridades del lenguaje modernista. Predomina el tono melancólico y los símbolos (la fuente, el jardín...) con lo que el poeta expresa su soledad y sus ensueños.

Otros símbolos son la tarde (tristeza, monotonía, fluir hacia la muerte), el agua (si es una fuente quiere decir infancia, nacimiento; si es agua estancada simboliza la muerte), el camino (existencia del hombre en el mundo), el caminante (el hombre que se busca a sí mismo, a Dios y a los demás), el naranjo y el limonero (la infancia), las galerías (los rincones del alma donde se acumulan lo recuerdos)...

Soledades. Galerías. Otros poemas (1907) es una ampliación del libro anterior. Algunos poemas desarrollan los temas del recuerdo y la íntima emoción ante el fluir del tiempo, que son los característicos de Machado.

En Campos de Castilla se propone superar su poética anterior con una reflexión crítica sobre España, en sus versos simbolizada por Castilla. Los poemas paisajísticos están inspirados en la muerte de su esposa y muestran una visión negativa del mundo rural, o en su evocación lírica, como en Campos de Soria.

Entre las demás secciones del libro, la titulada Proverbios y cantares contiene breves poemas filosóficos, y la de Elogios agrupa las composiciones con que rinde homenaje a los intelectuales progresistas de su época.

Nuevas canciones, su último libro, está compuesto por poemas de tema paisajístico y otros, más breves, en los que no faltan notas de escéptico humor.

La obra de Antonio Machado se completa con los poemas y prosas que atribuyó a Abel Martín y a Juan de Mairena, poetas imaginarios, y con las poesías que compuso durante la guerra.

LOS INICIOS DE LA POESÍA MODERNA

CHARLES BAUDELAIRE

Las flores del mar. Su vida estuvo llena de desarreglos, de carácter solitario y contradicciones amorosas y bohemia enfermiza, se convierte en el poeta maldito por su fracaso. Son dos jóvenes poetas, Verlaine y Mallarmé, quienes le relanzan como maestro. Su obra refleja la lucha entre el bien y el mal, el cielo soñado y el infierno vivido. Aborda temas como la evasión, los paraísos, el vicio y hasta el misticismo. De lenguaje rico y profundo, es considerado el padre de la poesía simbolista.

FIÓDOR DOSTOIEVSKI

Es uno de los mejores novelistas de todos los tiempos. Tuvo una vida llena de altibajos económicos, sociales y de salud. Hijo de un padre autoritario, estudió ingeniería. Fue condenado a trabajos forzados en Siberia por un alegato contra el poder real y allí conoció la esencia del pueblo ruso, su sufrimiento y opresión y forjó la base de sus novelas. Padecía epilepsia y ludopatía pero consiguió gozar de gran prestigio en la sociedad de San Petersburgo. Obras:

  • Crimen y castigo: historia de un estudiante condenado por asesinato que se arrepiente de su delito. Ve en su sufrimiento el pago por su rendición moral.

  • El jugador: relato con tintes autobiográficos sobre la ludopatía.

  • El idiota: novela protagonizada por un príncipe bonachón y enfermizo, que, de regreso de un tratamiento curativo, conoce al joven Rogozhin. Ambos se enamoran de la misma mujer, prometida a un tercer hombre. Rogozhin se escapa con ella y la asesina. En el lecho de muerte, los dos antagonistas entablan una profunda y extraña relación.

  • Los hermanos Karamazov muestra un complejo entramado familiar, en el que un padre de cuatro hijos es asesinado por uno de ellos. Todos poseen caracteres muy diferentes y constituyen un excelente retrato de las miserias y virtudes humanas.

LITERATURA HISPÁNICA

JOAN MARAGALL

Poeta más representativo del Modernismo. Nació en una familia burguesa y luego criticó a esta clase social desde la prensa. Trata los temas de la melancolía, la muerte, la vitalidad, la naturaleza, el nacionalismo...Leyó a Nietzche. La vaca cega, Oda a Espanya, Lá fageda d´en Jordá (conmovedora descripción de un paraje idílico de la gerundense localidad de Olot).

RAMÓN CABANILLAS

Nació en Pontevedra pero emigró a América como tantos compatriotas. Fue miembro de la Academia Gallega y representante de la Real Academia Española. Su obra refleja aspectos franciscanos de justicia social, nostalgia y amor a su tierra. Utiliza una técnica poética rica, en la línea de Rosalía de Castro y está considerado como el primer escritor monolingüe de las letras gallegas.


EL TRÁNSITO AL SIGLO XX: EL MODERNISMO Y LA GENERACIÓN DE 1898 (II)

MARCO HISTÓRICO

La literatura y el arte se rebelan. La literatura ya no debía reproducir fielmente la realidad, sino expresarla subjetivamente al mostrar los estados de ánimo y las percepciones sutiles que ésta sugería al escritor. Influyeron las corrientes del Parnasianismo, el Simbolismo, el Decadentismo y otras orientaciones. Así como Nietzsche, Schopenhauer y Bergson.

El modernismo está representado por Rubén Darío y valoró sobretodo los aspectos ornamentales y musicales del lenguaje lírico, destacando los significados coloristas y plásticos de las palabras. Los motivos temáticos poseen carácter cosmopolita y evocan lugares exóticos, el pasado mitológico o la sensualidad del siglo XVIII.

Los escritores de la generación del 98 tienen una visión de la existencia y de los problemas del país crítica y subjetiva (identifican España con Castilla y su historia). Creían que para transformar el país había que regenerar antes a los individuos. Son renovadores del estilo narrativo y funden elementos propios del ensayo, la novela psicológica y la novela de formación. El argumento tiene menos importancia que las opiniones y diálogos de su reflexivo e inquieto protagonista.

En el teatro destaca Jacinto Benavente y son dramaturgos modernistas Eduardo Marquina y Ramón del Valle-Inclán.

LA NOVELA Y EL TEATRO EN LOS INICIOS DEL SIGLO XX

Renovaban el lenguaje y la estructura de la novela presentando realidades vistas desde la experiencia personal del escritor.

PIO BAROJA

En su juventud ejerció como médico rural pero cambió la medicina por la literatura. Decidió dedicarse a los negocios y pasó temporadas en su casa de Vera de Bidasoa.

Era pesimista y vitalista, influido por la filosofía de Schopenhauer y de Nietzsche, y rebelde contra todas las formas de organización política o religiosa. Defendía la libertad y la justicia y describía con ternura a personajes humildes, explotados y fracasados. Sus protagonistas son hombres de acción.

OBRA

Baroja concibe la novela como un género sin estructura preconcebida. Suele desarrollarlas por acumulación de episodios inspirados en la vida contemporánea. La mitad de sus novelas se agrupan en trilogías:

  • Tierra vasca: La casa de Aizgorri, El mayorazgo de Labraz y Zalacaín el aventurero (costumbres y ambientes vascos).

  • La lucha por la vida: La busca, Mala hierba y Aurora roja (obreros pobres que luchan por sus ideales).

  • La raza: La dama errante, La ciudad de la niebla y El árbol de la ciencia (visión de la vida humana).

  • El mar: Las inquietudes de Shanti Andía, El laberinto de las sirenas y Los pilotos de altura (vida y esfuerzos de los marinos).

También publicó ensayos (Juventud, egolatría) y unas interesantes memorias (Desde la última vuelta del camino).

ESTILO

Intensa sensación de realidad vivida. Narraciones amenas, construidas con lenguaje sencillo, directo y frases cortas y expresivas, sin retórica, en las que el escritor muestra su visión amarga del mundo. Los personajes encarnan a seres humanos desarraigados.

RAMÓN MARÍA DEL VALLE-INCLÁN

Estudió Derecho y llevó una vida de dandi bohemio y extravagante. Su verdadero nombre era Ramón Valle Peña. Fue conservador en su juventud e izquierdista en su vejez y vivió casi siempre en la pobreza. Perdió un brazo en una pelea.

Las primeras obras de Valle-Inclán están influidas por el Modernismo, pero su estilo lírico, refinado y musical dará paso a una visión cada vez más irónica y violenta, que desembocará en la estética desgarrada del esperpento.

OBRA

Escribió relatos y cuentos (Femeninas y Jardín umbrío) y la Sonata de otoño, Sonata de estío, Sonata de primavera y Sonata de invierno, de estética modernista y prosa poética, con estilo refinado y sensual que narran las memorias del ficticio marqués de Bradomín. A partir de la trilogía sobre La guerra carlista (Los cruzados de la causa, El resplandor de la hoguera y Gerifaltes de antaño) modifica su lenguaje. El original expresionismo del lenguaje esperpéntico se recreará más tarde en Tirano Banderas, novela sobre un imaginario dictador hispanoamericano, y en el ciclo inacabado de El ruedo ibérico, que evoca la España de Isabel II en las novelas La corte de los milagros, Viva mi dueño y Baza de espadas.

La obra dramática es la más valiosa aportación al teatro español y su evolución fue paralela a la del resto de su obra. Sus primeras piezas son de carácter modernista (El marqués de Bradomín).Crea un lenguaje teatral renovador de gran calidad, alejado de los planteamientos realistas y naturalistas, con las Comedias bárbaras (Águila de blasón, Romance de lobos y Cara de plata) que dramatizan la violenta rivalidad entre un noble decadente y sus hijos. La cabeza del dragón y La marquesa Rosalinda son farsas que desmitifican los temas y el lenguaje modernistas, su teatro evolucionará hacia un éxito en el que predomina lo grotesco (Farsa y licencia de la reina castiza y Divinas palabras).

Su obra dramática culmina en los esperpentos, amarga sátira de la realidad española, lograda mediante un lenguaje caricaturesco que estiliza lo vulgar y lo desagradable y distorsiona los caracteres del teatro clásico. Luces de bohemia y la trilogía Martes de carnaval (Los cuernos de don Friolera, Las galas del difunto y La hija del capitán).

ESTILO

Estilización literaria de la realidad. Intenso esteticismo, la prosa adopta cadencias y ritmos que la aproximan al verso, refinado léxico , doble y triple adjetivación de los nombres (Don Juan feo, católico y sentimental). El lenguaje grotesco de los esperpentos está caracterizado por la chocante mezcla de palabras vulgares y cultas. Utiliza palabras como títere, pelele o fantoche para referirse a sus personajes, a los que suele degradar con metáforas y símiles animales.


EL NOVECENTISMO

MARCO HISTÓRICO

Al iniciarse el siglo XX empezó a reinar Alfonso XIII y uno de los episodios más atroces fue la Semana Trágica de Barcelona, revuelta popular originada en julio de 1909 por el rechazo contra la movilización forzosa de soldados para la Guerra de Marruecos, iniciada en ese mismo año, que afectaba a los jóvenes que no podían pagar la cantidad para librarse del servicio militar obligatorio.

Pronto se hizo patente el enfrentamiento entre la mayoría deseosa de cambios y la minoría conservadora, que puso en crisis a la monarquía, y ni siquiera la impopular dictadura (1923-1930) del general Primo de Ribera fue capaz de contener la quiebra final del degenerativo proceso político.

La cultura española vivió su segunda edad de oro. Entre 1914 y 1936 convivieron los escritores de la generación del 98 y los de la generación novecentista o de 1914, a los cuales se unirían los jóvenes escritores de la generación de 1927.

Un público favorable, formado por las clases medias urbanas, compartió el interés por todo lo novedoso de la cultura europea y el enfoque reformista de los problemas sociales que divulgaron los ensayistas y novelistas de la generación de 1914.

A partir de la primera década del siglo surgieron las vanguardias, movimientos artísticos y literarios que defendían la absoluta libertad creativa del artista, al margen de las normas morales, sociales y estéticas: el Cubismo, el Futurismo, el Dadaísmo y el Surrealismo supusieron una radical ruptura con la tradición artística occidental.

En España, estas novedades tuvieron eco casi inmediato, impulsadas por Ramón Gómez de la Serna, exuberante renovador del lenguaje y de los géneros literarios, en los que dejó su personal visión vanguardista. Otras manifestaciones fueron el Creacionismo, dirigido por el poeta chileno Vicente Huidobro, y el Ultraísmo, que promovió Rafael Casinos- Assens.

Iniciada la segunda década, los jóvenes escritores novecentistas empezaban a hacerse oír con sus divergencias y nuevas formas expresivas, de marcado carácter intelectualista. Ramón Pérez de Ayala y Gabriel Miró, entre otros, orientados por el filósofo José Ortega y Gasset, heredaban los problemas de la generación anterior, pero los sometían a un análisis lúcido desde el punto de vista del país y propusieron nuevas soluciones.

En la poesía de esta época dominó la personalidad de Juan Ramón Jiménez. Después de una inicial etapa modernista, su obra desarrollará una estética peculiar, minoritaria y marcadamente intelectual, que llegará a influir en el grupo político de 1927.

JUAN RAMÓN JIMENEZ (1881-1958)

Nació en el seno de una familia acomodada y culta. Se casó con una intelectual hindú que le ayudó a crear algunas obras.

Se consagró de forma exclusiva e incesante a la creación de su obra poética y la concibió como un medio para alcanzar la Belleza absoluta oculta tras las cosas. Durante las primeras décadas del siglo XX fue el impulsor de las corrientes poéticas renovadoras. Al iniciarse la Guerra Civil española se exilió y ejerció de profesor en Estados Unidos y Puerto Rico. Le fue concedido el Premio Nobel de Literatura en 1956.

Consideraba cada una de sus creaciones como algo provisional en la que cada poema está en relación con el anterior y es un impulso que debe acercar al poema siguiente. Siempre corregía y modificaba continuamente lo que consideraba borradores.

Su trayectoria posee rasgos comunes a la de Antonio Machado, pues ambos parten de un subjetivismo modernista y alcanzan al fin una poesía filosófica, intelectualizada.

  • Primera etapa: Arias tristes y Jardines lejanos, libros influidos por el modernismo, el simbolismo, y el subjetivismo de Bécquer. Tienen sutilezas espirituales y sensitivas con mucha melancolía. Aparecen atardeceres, campos...

  • Hasta 1914: compuso La soledad sonora, Pastorales y los poemas en prosa Platero y yo. Es un modernismo subjetivista depurado. Profundiza en la esencia de las cosas.

  • El cambio fundamental en su obra comienza con los poemas y prosas breves de Diario de un poeta recién casado, que supone la ruptura definitiva con el Modernismo y un avance hacia un lenguaje de mayor exactitud y pureza expresiva. Es una poesía pura porque se inicia un proceso de depuración de adjetivos.

  • En su última etapa, la de expresión más pura y metafísica alcanza la plenitud de su trayectoria, con los poemas de El otro costado (1936-1942), entre los que debe destacarse el poema en prosa Espacio, y Dios deseado y deseante, en la que el anhelo de plenitud espiritual del poeta parece haber alcanzado la belleza absoluta del mundo externo. Es una poesía mística y extraña, muy compleja.

LA NARRATIVA Y EL ENSAYO

En la prosa narrativa de esta etapa se produjo una tendencia a la fusión de los géneros, sobre los que predominó el ensayo. La novela unas veces se hace especulativa y tiende a estructurarse en cuadros reflexivos, y otras adopta descripciones detalladas y líricas propias de la poesía, siempre de acuerdo con la nueva estética literaria que se difundía por Europa.

En las novelas de Ramón Pérez de Ayala, la reflexión de carácter ensayístico predomina sobre el desarrollo de la trama. Mediante ésta representa con ironía problemas morales relacionados con determinadas ideas y actitudes. La narrativa de Gabriel Miró busca la comprensión sensible del paisaje y de la existencia, con un estilo detallista y plástico, atento a captar la belleza a través de todos los sentidos.

GABRIEL MIRÓ

En sus obras, la verdadera realidad de la existencia radica en las sensaciones, que son recuperadas por el recuerdo, y recreadas con un estilo capaz de sugerir las más bellas y sutiles impresiones. El narrador adopta una actitud crítica ante la belleza: la combina con todo lo feo y cruel, como un aspecto más de la vida.

Entre sus narraciones cortas, llenas de cuadros evocadores del paisaje mediterráneo, sobresalen El libro de Sigüenza y El humo dormido. Su obra culmina en Nuestro padre San Daniel y su continuación, El obispo leproso (recrea la transformación de la vida provinciana ante el avance de una mentalidad abierta a los cambios sociales). En su obra hay un conflicto entre los personajes obsesionados por el pecado y los personajes que aspiran a la felicidad.

RAMÓN PÉREZ DE AYALA

Fue novelista, poeta y ensayista de vasta cultura e intensa actividad intelectual y política. En su obra contempla con irónico distanciamiento y humor la vida humana y el mundo de las ideas. Son obras muy relacionadas con el ensayo. Su estilo incorpora innovaciones técnicas (perspectivismo, significativa disposición tipográfica de las páginas...) y un lenguaje artificioso, combinación de realismo y abstracción, ironía y certera captación psicológica de situaciones y debilidades humanas.

Las novelas de su primera etapa satirizan el ambiente sociocultural de principios de siglo. Destacan unas de inspiración autobiográfica, protagonizadas por un mismo personaje (Tinieblas en las cumbres, La pata de la raposa, A.M.D.G., Troteras y danzaderas). Belarmino y Apolonio es de su última etapa. Protagonizada por dos zapateros que intercambian interesantes razonamientos sobre la moral, la política... Gran riqueza léxica del lenguaje.

Destaca Política y toros entre sus múltiples ensayos.

JOSÉ ORTEGA Y GASSET

Su origen social y sólida formación le permitieron ocupar pronto un lugar preeminente en la vida cultural española. Su pensamiento se centra en la realidad del ser humano, “yo soy yo y mi circunstancia”.

Gran intelectual, encarnó brillantemente la defensa del pensamiento contemporáneo de la etapa de entreguerras. Fue el primero en divulgar el pensamiento de Einstein y de Freud. Fundó empresas y medios de comunicación (revistas España y Revista de Occidente) que difundieron las novedades intelectuales, literarias, artísticas...

Proyectó su pensamiento sobre los más variados aspectos de la realidad. En su prosa, la metáfora y el símil dan plasticidad a sus ideas.

Tiene gran variedad temática, parte de la cual se recoge en los ocho volúmenes de El espectador. Fue espectador filosófico de todos los aspectos del mundo contemporáneo.

  • Historia: España invertebrada, análisis de la histórica carencia de una estructura estatal firme, debida a la falta de minorías de cultura selecta y La historia como sistema.

  • Sociología: El tema de nuestro tiempo y La rebelión de las masas (desarrolla el concepto de “generación” cultural).

  • Arte: La deshumanización del arte, Ideas sobre el teatro y la novela. Ortega ve el arte desde el punto de vista sociológico. Mediante la actividad artística el hombre se apropia subjetivamente de la realidad exterior; por ello, cada obra de arte es reflejo de la época en que fue concebida.

RAMÓN GÓMEZ DE LA SERNA

Con su revista Prometeo y desde la tertulia del café de Pombo, fue el primero en recoger y difundir los nacientes movimientos de vanguardia. El vanguardismo de Ramón se basa en la greguería (humorismo + metáfora), que suele ser una frase en la cual el humor surge de la relación inesperada entre objetos corrientes y hasta triviales de la vida cotidiana.

LA LITERATURA A PRINCIPIOS DEL SIGLO XX

Resurgir de la literatura en lengua alemana.

FRANZ KAFKA

Nacido En Praga, pero escritor alemán, estudió Derecho y trabajó como administrador para dedicarse por completo a la literatura. Fue un infatigable lector y frecuentó los círculos culturales de su ciudad natal. Inició una actividad política comprometida con la igualdad social. Tuvo noviazgos frustrados y la tuberculosis sesgó su vida a los 41 años. Novelas:

  • El proceso: crónica de un injusta detención, con muerte del protagonista. Denuncia a un tiempo la inoperancia del sistema de la justicia y la indefensión del ser humano.

  • El castillo: su novela más oscura y difícil. El protagonista llega a un pueblo que posee un castillo amurallado y desea penetrar en el secreto que sus paredes esconden, un secreto que admite diversas interpretaciones.

  • La metamorfosis: absurda transformación de un vendedor en escarabajo. Sumerge al lector en una pesadilla que lleva a un mundo onírico e irreal, todo un símbolo del pensamiento Kafkiano.

Desarrolla un estilo propio, auténtico, pero también absurdo y siniestro, en el que mediante parábolas refleja la cruel realidad en la que se ve inmersa la humanidad.

THOMAS MANN

Estudió arte, literatura y derecho en Munich. Fue lector y admirador de Schopenhauer, Nietzsche y Wagner.

Obtuvo el premio Nobel de literatura en 1929. Durante la dictadura nazi emigró a Estados Unidos y consiguió la nacionalidad.

Muerte en Venecia aborda la fascinación de un viejo personaje por la juventud de un muchacho hospedado en el mismo hotel.

La montaña mágica transcurre en un sanatorio donde el protagonista realiza una búsqueda de lo imposible. Está plagado de símbolos sobre las causas y los efectos de la Primera Guerra Mundial.

Doktor Faustus presenta una visión particular de la historia de su país, con el reflejo negativo hitleriano.

EL DISCURSO NARRATIVO: EL NARRADOR Y LOS PUNTOS DE VISTA NARRATIVOS

PUNTOS DE VISTA

PUNTO DE VISTA EXTERNO

El narrador omnisciente habla desde un punto de vista externo y no está implicado en los hechos relatados. Es conocedor de todo.

El narrador externo se limita a registrar lo que dicen o hacen viendo desde fuera a los personajes y sus actos, sin añadir valoraciones.

Ambos utilizan la tercera persona.

PUNTO DE VISTA INTERNO

El narrador está relacionado en mayor o menor grado con los hechos que cuenta.

El narrador testigo no ha participado en los acontecimientos que relata, aunque a veces hable de sí mismo y de los sucesos argumentales. Es un personaje más.

El narrador-personaje habla de sí mismo y se presenta como protagonista de la trama. Los hechos están valorados desde la particular visión de este personaje y el relato adopta la forma de una autobiografía ficticia.

El autor también puede enunciar el relato a través del monólogo de un personaje.

EL DESTINATARIO DEL RELATO

  • El destinatario real es el lector.

  • El narratario interno es un personaje que interviene en la trama.

  • El narratario externo no aparece en la trama, aunque el narrador da por supuesto su conocimiento del ámbito en que se desarrollan los sucesos.


EL GRUPO POÉTICO DE 1927

MARCO HISTÓRICO

La incapacidad del sistema de la Restauración hace que los intelectuales intervengan cada vez más en la vida política. Alfonso XIII optó por la dictadura militar.

Durante el transcurso de la primera Guerra Mundial , la sociedad española asistió a una larga polémica entre aliadófilos y germanófilos, partidarios de uno y otro bando contendiente. Escritores y profesores universitarios de relieve empezaron a manifestar públicamente su opinión sobre el acontecer político en diarios y revistas, donde pedían el cambio político.

Éste llegó cuando el resultado de unas elecciones impuso la proclamación de la Segunda República (1931-1936) que quiso realizar las inaplazables reformas sociales y económicas. Las fuerza conservadoras promovieron un fallido golpe de Estado, que provocó la Guerra Civil (1936-1939) y la supresión de los logros sociales y culturales.

En la década de los años veinte se abrió paso la generación del 27, de la que formaron parte destacada los novelistas Max Aub, Rosa Chacel y Francisco Ayala, el pintor Salvador Dalí, el cineasta Luis Buñuel y el músico Ernesto Halffter. Un componente importante de esta generación es el llamado grupo poético de 1927, formado por Pedro Salinas, Jorgue Guillén, Federico García Lorca, Rafael Alberti, Vicente Aleixabdre, Luis Cernuda, Dámaso Alonso y Gerardo Diego, entre otros destacados poetas.

En 1927, los principales componentes del grupo conmemoraron el tercer centenario de la muerte de Luis Góngora.

Predominó el teatro comercial, caracterizado por su escasa calidad y dirigido a un público burgués de gusto vulgar. Los autores dramáticos de la generación del 27 incorporaron nuevas formas y contenidos dramáticos, en parte influidos por los movimientos de vanguardia.

Entre las obras de este nuevo teatro merecen recordarse especialmente las de Federico García Lorca; El hombre deshabitado, pieza surrealista de Rafael Alberti; obras de Miguel Hernández, de Enrique Jardiel Poncela y Nuestra Natacha, de Alñejandro Casona. Se crearon el Teatro del Pueblo y el teatro de las Misiones Pedagógicas. También “El buho” y “La Barraca”, teatros universitarios, se propusieron extender la cultura, sobre todo representando a los dramaturgos de los Siglos de Oro en el medio rural.

EL GRUPO POÉTICO DE 1927

PEDRO SALINAS

Fue catedrático de literatura española en las universidades de Sevilla y Murcia. Acabada la Guerra Civil, continuó su docencia en Estados Unidos y en Puerto Rico, donde murió. Su obra poética es una captación intelectual de la esencia de las cosas y de la experiencia amorosa.

Tras un libro inicial, Presagios, sigue la corriente de la “poesía pura” influida por Juan Ramón Jiménez. Después, en Fábula y signo, recurre a imágenes de origen vanguardista.

La etapa de madurez hace de él el más importante poeta del amor de la lírica contemporánea. En La voz a ti debida concibe el amor como plenitud vital de los amantes, procede de un análisis de los sentimientos amorosos, en busca de su esencia. En Razón de amor prosigue el análisis del amor, ahora visto en sus limitaciones.

En el exilio publicó El contemplado, reflexiones sobre el motivo del mar, y Todo más claro. También fue autor de ensayos (El defensor).

GERARDO DIEGO

Junto con Rafael Alberti, en 1925 recibió el Premio Nacional de Literatura. En 1927 preparó una Antología poética en honor de Góngora. Fue profesor, músico y académico de la Lengua.

Gran variedad temática donde se combinan tradición y renovación, temas ligeros y graves, con técnica perfecta. Sus primeros libros se inscriben en el Creacionismo: Imagen y Manual de Espumas. Fábula de Equis y Zeda aúna lenguaje vanguardista y gongorino. Produce poemas de línea tradicional: Versos humanos, de formas clásicas (sonetos, romances).

En años posteriores siguió cultivando esta doble orientación: tradicional en Alondra de verdad y vanguardista en Limbo.

JORGUE GUILLÉN

Poeta y crítico, estuvo exiliado en Estados Unidos. Recibió el Premio Cervantes.

Aire Nuestro está compuesta por tres partes: Cántico, expresión de júbilo ante el perfecto equilibrio del mundo; Clamor, que agrupa los libros Maremágnum, Que van a dar en la mar y A la altura de las circunstancias, es una contemplación esperanzada del mundo humano y de las fuerzas que en él se enfrentan a los esfuerzos de la razón y la paz; y Homenaje, evocación de la amistad y de diversas figuras de la historia, el arte y la literatura. Los poemas posteriores los recogió en Y otros poemas y Finat.

En 1962 publicó un libro de crítica literaria: Lenguaje y poesía.

Lenguaje sin adornos, poesía pura. Rigor de las formas clásicas, suele emplear versos cortos, verbos en presente, sustantivos y adjetivos. Pone de manifiesto la serena visión y el gozo afirmativo del poeta ante la vida humana y el mundo. En su obra apenas hay evolución.

FEDERICO GARCÍA LORCA

Su personalidad se caracterizó por la simpatía y la vitalidad, aunque la frustración y un íntimo malestar se hacen patentes en toda su obra. Estudió Derecho y Música, y en la residencia de Estudiantes trabó amistad con Salvador Dalí, Luis Buñuel y los poetas de su generación. Destacó como poeta y dramaturgo. Fundó el teatro ambulante universitario “La Barraca”. Al poco de iniciarse la Guerra Civil, fue asesinado por los franquistas.

En poesía se da una exuberancia de imágenes sorprendentes y una auténtica humanidad de los temas, con frecuencia inspirados en la vida de los marginados. Las raíces populares se unen al rico simbolismo de la nueva poesía culta, un buen ejemplo de poesía neopopularista. Su primer libro, Libro de poemas, está influido por Bécquer y los poetas modernistas. En la línea neopopularista escribe Canciones, de lenguaje vanguardista, pero inspirado en la infancia y temas trágicos, y Romancero gitano, en que la frustración del poeta se expresa a través de la mitología popular de los gitanos y su trágico destino de marginados, con metáforas de gran intensidad.

Poeta en Nueva York expresa la protesta y la angustia con que la sensibilidad del poeta reacciona ante la gran ciudad deshumanizada. El lenguaje surrealista, con imágenes irracionales y terribles, acentúa la visión del absurdo y del dolor de una sociedad en crisis.

Publicó Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías, serie de poemas a modo de elegía dedicada a su amigo, y Diván de Tamarit, poemas que muestran su íntimo desasosiego, con formas de la poesía arábigo-andaluza. Compuso los once Sonetos del amor oscuro, publicados póstumamente.

La obra teatral posee intensa calidad poética por su lenguaje (popular y literario, con metáforas de gran originalidad) y por la imaginación simbólica y plástica de su desarrollo dramático. En ella se renuevan los mitos trágicos clásicos a través de personajes condenados a la soledad, la frustración o la muerte. Hay gran intensidad y viveza en sus diálogos.

Mariana Pineda es un drama basado en la vida de la heroína liberal ejecutada por bordar una bandera republicana; La zapatera prodigiosa es una divertida farsa que oculta un amor frustrado, y El amor de don Perlimplín con Belisa en su jardín habla del papel de la imaginación en las relaciones amorosas. Así que pasen cinco años es un drama sobre la frustrada realización humana de su protagonista, en combate contra el tiempo, y El público es una defensa de la autenticidad de la orientación sexual de las personas, contra la hipocresía y los convencionalismos sociales.

Alcanzó la plenitud de su lenguaje con las obras escritas en años sucesivos, casi todas protagonizadas por personajes femeninos: Bodas de sangre, tragedia rural de gran tensión dramática sobre la pasión y la violencia; Yerma, tragedia sobre la frustración de la mujer estéril; Doña Rosita la soltera o el lenguaje de las flores, drama de la mujer soltera en la sociedad provinciana; y La casa de Bernalda Alba, drama rural sobre el poder represor que una madre ejerce sobre sus cinco hijas.

LAS VANGUARDIAS. LA RENOVACIÓN DE LA NOVELA

Europa vivió un período de importantes cambio durante las décadas de los años veinte y treinta. Fue una etapa fecunda en creaciones artísticas y literarias de gran y trascendencia, propiciadas por los movimientos de vanguardia (Cubismo, Futurismo, Surrealismo...), que supusieron el cuestionamiento de la función social del arte y del artista, y la búsqueda y permanente experimentación de nuevas formas expresivas. El Surrealismo fue un movimiento revolucionario. Pretendían dar libre curso a la imaginación y superar así el conflicto entre el ansia humana de libertad absoluta y las condiciones impuestas por la vida cotidiana.

PAUL ELUARD

Fue el primer marido de Gala, la esposa de Dalí. Representa el surrealismo francés, con otros. El poeta firmó el primer manifiesto del Surrealismo. Publicó Morirse por no morir, Capital del dolor y El amor y la poesía, sus obras más significativas, caracterizadas por un lenguaje irracional de exquisito lirismo, en las que predomina el temas del amor. Durante la resistencia francesa contra la ocupación nazi, participó en diversas actividades clandestinas.

VIRGINIA WOLF

La obra novelística de la escritora inglesa supone, junto con la de su coetáneo James Joyce, la ruptura definitiva con la novela del siglo XIX y la creación de innovadoras y complejas técnicas narrativas.

Se educó en el seno de una familia acomodada. La prematura muerte de su madre fue causa de las depresiones que sufrió a lo largo de su vida, la última de las cuales determinó su suicidio.

Concibe la novela como una recreación de la experiencia íntima de los personajes, iluminando con minuciosas descripciones los fugaces detalles de las imágenes mentales, emociones y recuerdos de los personajes. La reiteración de estas secuencias da unidad al relato y permite prescindir de la estructura tradicional de la novela y reducir al máximo la presencia del narrador. Usa el monólogo interior, un soliloquio que alguien formula en soledad como producto de una inmersión en la intimidad de su conciencia.

Una habitación propia es un ensayo en defensa de la libertad de la mujer, Las olas es su novela más experimental y los personajes se definen mediante su alternante monólogo interior.

EL DISCURSO NARRATIVO: LOS MODOS DE DISCURSO

El modo en que el narrador emplea las palabras y la forma como gradúa los detalles informativos que trasmite al lector constituyen la modalidad, los distintos modos o estilos del discurso narrativo.

La combinación de voces y citas que forman la peculiar “polifonía” de cada novela se basa en la distinción entre las palabras del narrador y las de los personajes, entre la realidad exterior de uno y otros y su mundo interior, psíquico. Componentes:

  • Estilos:

  • Indirecto: El narrador presenta, precedido de un verbo de habla, un resumen de lo dicho por el personaje.

  • Directo: El personaje se expresa por su propia voz.

  • Indirecto libre: El lector asiste a la fusión de las voces del narrador y el personaje. Se trata de la transcripción de los pensamientos del personaje, pero sustituyendo las personas gramaticales: en lugar de yo se emplea él o ella.

    • Representaciones:

  • Narración: Se manifiesta el carácter temporal de los hechos relatados y abundan los verbos.

  • Descripción: Permite situar en el espacio a los personajes, objetos y cosas. Los nombres y adjetivos predominan sobre los verbos.


  • EL GRUPO POÉTICO DE 1927 (II)

    EL GRUPO POÉTICO DE 1927

    Las primeras manifestaciones del vanguardismo español se difundieron a partir de 1908 a través de la revista Prometeo, dirigida por Ramón Gómez de la Serna. Entre 1918 y 1927 tuvieron vigencia el Ultraísmo y el Creacionismo, introducidos por el poeta chileno Vicente Huidobro. El Ultraismo rechazaba los contenidos sentimentales y defendía la independencia de la metáfora y la imagen. Para el Creacionismo el poema debía ser autónomo, creación ajena a toda imitación de la realidad. A partir de 1927 algunos componentes del grupo (Rafael Alberti, Federico García Lorca, Luis Cernuda y en gran parte la obra de Vicente Aleixandre) se adhirieron al Surrealismo. Para ellos, la escritura automática, que no se somete a normas morales o estéticas, permite la libre manifestación de los contenidos del inconsciente y un conocimiento más intenso, por encima de la realidad.

    Escritores del grupo poético del 21: Jorge Guillén y Pedro Salinas, Federico García Lorca y Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego, Dámaso Alonso, Luis Cernuda, Emilio Prados y Manuel Altolaguirre.

    En la evolución del grupo poético de 1927 pueden señalarse estas etapas:

  • Entre 1918 y 1925 se produce la ruptura con las influencias del Modernismo; tanteos y defensa del Ultraísmo y el Creacionismo; gusto por la imagen y búsqueda de nuevos temas.

  • Desde 1926 hasta 1929 transcurre la etapa de madurez creativa. Los poetas asimilan las influencias vanguardistas. Tienen vigencia la poesía pura y la neopopularista.

  • Entre 1929 y 1936 la poesía se rehumaniza y, por influencia del Surrealismo y la creciente politización, se vuelve más personal y más comprometida con los conflictos sociales.

  • De 1936 a 1939, casi todos los poetas del grupo se comprometen en la defensa de la República y deben exiliarse.

  • Desde 1939 se produce la dispersión del grupo y se afianza el carácter personal de cada obra. El compromiso político y la nostalgia son los temas dominantes en la producción de los años de posguerra. Algunos poetas podrán regresar del exilio en los años finales de su vida.

  • DÁMASO ALONSO

    Fue profesor de Literatura Española en diversas universidades europeas y norteamericanas, y catedrático y académico en Madrid. Escribió una investigación filosófica sobre la obra de Góngora y valiosos estudios literarios y críticos.

    En su obra poética se aparta el lenguaje esteticista, y logra gran intensidad expresiva empleando versículos, anáforas y paralelismos. En Poemas puros, poemillas de ciudad la pureza se identifica con la sencillez de la forma; Hijos de la ira es un ejemplo perfecto de poesía existencial, con poemas que ahondan en la protesta, el dolor y la angustia ante el siniestro ambiente social de la posguerra; y Oscura noticia refleja las inquietudes existenciales y religiosas. Es poesía desarraigada. Expresó sus desasosiegos religiosos en Hombre y Dios y Duda y amor sobre el Ser Supremo.

    RAFAEL ALBERTI

    Fue pintor y en 1925, junto con Gerardo Diego, Premio Nacional de Literatura. Durante la Guerra Civil defendió el ideario comunista; después vivió exiliado en Argentina e Italia, hasta su regreso a nuestro país, en 1977. Recibió el Premio Cervantes en 1983. Cultivó gran variedad de temas y estilos pero sus temas esenciales están tomados de la infancia y del país perdidos. Los modelos formales son el Romancero, la poesía de cancionero, Gil Vicente, Góngora, Bécquer y Juan Ramón Jiménez.

    Marinero en tierra es de orientación neopopularista y evoca los paisajes de su infancia. Semejantes en temas y formas son La amante y El alba del alhelí. El lenguaje vanguardista y el neogongorismo irrumpen en 1929, con Cal y canto, Yo era un tonto y lo que he visto me ha hecho dos tontos y Sobre los ángeles, de lenguaje surrealista, con el que da expresión al desasosiego producido por una crisis personal.

    Después de una tercera etapa, compuesta por una producción poética comprometida con las causas sociales (El poeta en la calle, De un momento a otro), ya exiliado, dio a conocer Entre el clavel y la espada, Retornos de los vivo lejano y Ora marítima, obras de mayor intimismo, inspiradas en el recuerdo de su país y sus amigos. De los últimos años es Fustigada luz.

    VICENTE ALEIXANDRE

    Cursó Derecho y estudios comerciales. Aunque ya había defendido los ideales republicanos, al terminar la Guerra Civil no se exilió, y permaneció en una suerte de exilio interior. En 1977 recibió el Premio Nobel de Literatura, que aceptó como reconocimiento a todos los poetas del grupo de 1927.

    La poética de Vicente Aleixandre se basa en exaltadoras imágenes visionarias, expresadas con versos libres o con versículos, según su interpretación del Surrealismo. Su primera etapa se inicia con Ámbito, libro difundido por la poesía de Juan Ramón Jiménez. Después tendrá un lenguaje surrealista y neorromántico en Espadas como labios, exaltada búsqueda de la unión con las fuerzas creadoras de la Naturaleza, La destrucción o el amor, en que concibe el amor y la muerte como unión liberadora, y Sombra del paraíso, punto culminante de su obra, anhelo de una felicidad y un mundo perdidos, que son evocados desde la personal mitología inconsciente.

    En las obras de la segunda etapa el estilo es más explícito y comunicativo. Historia del corazón y En un vasto dominio muestran una visión del mundo llena de amor por la vida y de solidaridad con los hombres. Entre sus obras de ancianidad se encuentran Poemas de la consumación y los Diálogos del conocimiento, serena reflexión sobre el final de la existencia.

    Sus poemas no suelen tener un esquema estrófico prefijado. Aparecen versículos y versos de siete y once sílabas, sin rima, combinados según el ritmo que el poeta desee conseguir. Las frecuentes imágenes paisajísticas no tienen finalidad descriptiva, sino la de sugerir emociones, sentimientos y sensaciones. Utiliza un vocabulario en el que abundan los términos referidos a lo cósmico y lo tertúlico. Los colores más aludidos son el azul y el verde.

    LUIS CERNUDA

    Se licenció en Derecho y estudió literatura en la Universidad de Sevilla, donde fue alumno de Pedro Salinas. Mantuvo una actitud crítica frente a la sociedad, de la que se sabía marginado por su homosexualidad. Durante la Guerra Civil defendió la legalidad republicana y se exilió a Inglaterra y fue profesor universitario. También en Estados Unidos. Desde 1953 y hasta su muerte, residió en México.

    A partir de 1936, Cernuda fue recogiendo toda su obra poética en un solo libro, La realidad y el deseo, reflejo de las diferentes etapas de su trayectoria vital y poética, en las que predominará la reflexión sobre la experiencia moral. La realidad y el deseo contiene, en la línea pura, los libros siguientes: Égloga, elegía, oda, inspirado en Garcilaso y la métrica renacentista; Un río, un amor y Los placeres prohibidos, en los que desarrolla temas íntimos con un lenguaje surrealista. A partir de Donde habite el olvido, la profunda desazón del poeta se muestra a través de un lenguaje personal, que suele calificarse de neorromántico. Los poemas de Invocaciones ahondan en la más íntima experiencia humana de su autor, como reflejan los emotivos versos iniciales de Soliloquio del farero.

    A los años de su exilio pertenecen: Las nubes, que se inspiran en la conflictiva situación española de aquellos años; Como quien espera el alba, Vivir sin estar viviendo, y Con las horas contadas, fruto de la experiencia en el exilio; en ellos sigue depurando su estilo hasta alcanzar su expresión personal más parca y sugerente. En su última obra, Desolación de la Quimera, el desarraigo, la amargura y el recuerdo de la patria alcanzan su tono más intenso. Es autor de Ocnos, prosas poéticas con que evoca su infancia y adolescencia sevillanas, y Variaciones sobre el tema mexicano, del mismo género, aunque referidas a su exilio.

    Su estilo es independiente y ajeno a las modas, evita los ritmos muy marcados y la rima. Lenguaje sencillo pero muy elaborado, sin apenas imágenes ni metáforas, lo debe a la influencia de algunos poetas ingleses. Siente admiración por Bécquer y Gracilazo.

    El tema del amor está presente en su obra y es en Los placeres prohibidos donde el amor se identifica con el deseo y el placer.

    LAS VANGUARDIAS. LA RENOVACIÓN DE LA NOVELA

    FERNANDO PESSOA

    Literatura portuguesa. Pasó su adolescencia en Sudáfrica. En 1913 entró en contacto con los futuristas.

    La peculiar personalidad poética está escindida en diversos enfoques, que el poeta atribuye a sus heterónimos, otros tantos poetas a los que dota de personalidad y biografía propias Odas de Ricardo Reis, Oda marítima y otros poemas y la prosa del Libro del desasosiego de Bernardo Soares...

    JAMES JOYCE

    Escritor inglés. Contribuyó a la renovación de la novela, con un mayor interés por el lenguaje, que tiende al lirismo; la renuncia al narrador omnisciente; la presencia de la compleja interioridad de los personajes, en cuyo monólogo interior se representa el fluir del contenido de su conciencia; y la imitación de arquetipos míticos o literarios, que sustituyen al orden temporal. Con el contribuyeron Virginia Wolf y Lawrence en la transformación de la novela inglesa.

    Nació en Dublín, en el seno de una familia católica. Estudió con los jesuitas y abandonó su país, al que amaba y aborrecía por igual. Desarrolla la técnica del monólogo interior: el narrador es sustituido por el flujo o corriente de conciencia del personaje, sin nexos ni organización lógica de sus pensamientos. Otra de sus técnicas es la de las epifanías (repentinas revelaciones de un carácter o de un momento actual) con las que elabora gradualmente el relato.

    Dublineses y Retrato del artista adolescente tiene referencias autobiográficas.

    El gran virtuosismo lingüístico de Joyce se muestra en Ulises, donde parodia los episodios de la Odisea de Homero y recrea simbólicamente la épica vulgar del hombre contemporáneo.

    En Finnegans Wake reproduce el complejo lenguaje de los sueños y el empleo de difíciles juegos de palabras en varios idiomas.

    LITERATURA HISPÁNICA

    ALFONSO RODRÍGUEZ CASTELAO

    Es uno de los mayores representantes de la prosa gallega. Nació en Rianxo. Desde el final de la Guerra Civil vivió exiliado en Argentina.

    Su primera obra es Cousas, 44 relatos breves ilustrados por él mismo. Os dous de sempre, su única novela, es una sucesión de episodios protagonizados por Pedro y Rañolas, personajes representativos de los dos tipos humanos fundamentales. Escribió ensayos y fue un notable dibujante y pintor.


    LA LITERATURA EN LA POSGUERRA (1939-1960). EL REALISMO SOCIAL

    MARCO HISTÓRICO

    La victoria del general Franco en la Guerra Civil tuvo consecuencias devastadoras para la economía y la cultura españolas, agravadas por el aislamiento internacional y la Dictadura Franquista. Hasta se llegaron a racionar alimentos.

    A partir de 1.953, Estados Unidos instaló bases militares a cambio de ayuda económica en España. El ingreso de España en la Organización de las Naciones Unidas, el turismo y las inversiones extranjeras impulsaron la lenta transformación de las estructuras sociales.

    Un gran numero de representantes del mundo de la cultura estaban en el exilio y la propaganda oficial falsificaba la realidad del país. Todo ello dificultaba a los escritores españoles el conocimiento de las obras de los escritores del periodo republicano, como Miguel Hernández, los escritores exiliados.

    Los poetas arraigados en la nueva situación (Luis Felipe Vivanco, Leopoldo Panero...) expresaron los valores conformistas y tradicionales inspirándose en temas y formas de la poesía renacentista. Los poetas desarraigados (Gabriel Celaya, Blas de Otero y José Hierro) quisieron hacer una poesía social que expresara experiencias colectivas con un lenguaje que todos pudieran comprender.

    Hubo una fuerte censura. Entre los novelistas: Gonzalo Torrente Ballester reflejaba la vida social en Galicia (trilogía Los gozos y las sombras), Miguel Delibes defendía la dignidad de los marginados y los pobres, Camilo José Cela fue el antecedente del realismo social, Ignacio Aldecoa retrata el mundo del trabajo y la vida cotidiana de las gentes sencillas (Gran sol, reflejo de la vida de los tripulantes de un pesquero), Rafael Sánchez Ferlosio (El Jarama, relato objetivista de unos jóvenes que pasan un domingo bañándose en el río Jarama) y Carmen Martín Gaite describe la monótona vida provinciana en Entre visillos y Ritmo lento, o presenta con morosidad los caracteres y recuerdos de los protagonistas en Retahílas.

    Muchos escritores se exiliaron. Ramón Sender (Imán, análisis de la derrota española en la Guerra de Marruecos; y Mister Witt en el Cantón, novela histórica sobre la sublevación de Cartagena). Max Aub (ciclo novelístico desde los orígenes de la Guerra Civil hasta el exilio: Campo cerrado, Campo del moro, Campo de sangre, Campo abierto, Campo de los almendros y Campo francés). Francisco Ayala (Muertes de perro y El fondo del vaso describen una imaginaria dictadura sudamericana).

    LA NOVELA Y EL TEATRO

    CAMILO JOSÉ CELA (1.916-2.002)

    Su obra muestra al hombre como un ser de fragilidad moral, inclinado al egoísmo y la crueldad. Abarca casi todos los géneros y desarrolla un estilo de sintaxis sencilla, sólo fácil en apariencia, que repite estructuras y usa giros y expresiones coloquiales, pero con gran riqueza léxica y metafórica. Académico desde 1.957, en 1.989 fue galardonado con el Premio Nobel de Literatura.

    En La familia de Pascual Duarte, un campesino, víctima del desarraigo sentimental, la soledad y la fatalidad, confiesa una horrorosa serie de asesinatos antes de ser ejecutado. Pabellón de reposo relata las vidas que languidecen en un sanatorio antituberculosos. La colmena encarna la miseria, el miedo, el sufrimiento y la corrupción presentes en la sociedad madrileña de la posguerra y estuvo prohibida en España durante años.

    Mrs. Cadwell habla con su hijo es un largo monólogo de la protagonista recordando a su hijo, muerto durante la Primera Guerra Mundial; San Camilo 1.936 está constituida por el monólogo del narrador-testigo, del que se deducen las vidas, crueles y llenas de desolación, de varios personajes durante los primeros días de la Guerra Civil; Oficio de tinieblas es una agrupación de secuencias en las que predominan la experimentación formal y una visión pesimista de la humanidad; y Mazurca para dos muertos trata una venganza cometida en Galicia durante la guerra. Cristo versus Arizona y El huevo del juicio.

    Escribió poesías (Pisando la dudosa luz del día), libros de viaje (Viaje a la Alcarria, Viaje al Pirineo de Lérida) y cuentos (El gallego y su cuadrilla).

    MIGUEL DELIBES

    Se dedicó al periodismo. La sombra del ciprés es alargada es una novela de temática existencialista que mereció el Premio Nadal. Escritor metódico y apartado de la vida pública, retrata con ternura personajes humildes y marginados, que defienden sus dignidad humana pese a las dificultades de su existencia cotidiana.

    El camino está protagonizada por dos niños de un pueblo castellano, Mi idolatrado hijo Sisí es una visión crítica del egoísmo de la vida burguesa, La hoja roja relata la vida de un humilde jubilado, Cinco horas con Mario muestra, con el monólogo de una viuda ante el cadáver de su esposo, el contraste entre el conservadurismo y las frustraciones morales y culturales de la clase media durante el franquismo. Tras la restauración de la democracia, publicó El disputado voto del señor Cayo, protagonizada por un político y un campesino, y El hereje, relato de las inquietudes culturales y religiosas de un rico comerciante en la Valladolid de la primera mitad del siglo XVI.

    ANTONIO BUERO VALLEJO

    Después de la Guerra Civil estuvo preso y condenado a muerte por su militancia republicana. Historia de un escalera ganó un premio teatral y el público se sintió implicado en aquella problemática existencia de los inquilinos de una modesta casa de vecinos. Teatro trágico, de crítica y denuncia, interrogándose sobre la condición humana y los presupuestos necesarios para una transformación de la realidad social.

    Hoy es fiesta trata la esperanza puesta en un falso billete de lotería, El tragaluz muestra las secuelas de la Guerra Civil en una familia, Un soñador para un pueblo es un drama histórico que sitúa en el pasado las dificultades de los reformistas del presente, El concierto de San Ovidio es una parábola sobre la humillación, en que se denuncia la explotación de un grupo de ciegos por un burgués.

    LA POESÍA

    MIGUEL HERNÁNDEZ

    Fue autodidacta y entro en contacto con el ambiente literario madrileño gracias a su amistad con Pablo Neruda. Al iniciarse la contienda civil tomó partido por la causa popular y republicana y fue encarcelado en duras condiciones que agravaron su frágil salud y precipitaron su muerte.

    Perito de luna describe sencillos objetos cotidianos con estilo que combina imágenes vanguardistas y formas neogongorinas. El rayo que no cesa son poemas sobre la vida, el amor y la muerte. En Elegía a Ramón Sijé, el poeta manifiesta su intenso y torturante amor. El compromiso político de Miguel Hernández se manifiesta en Viento del pueblo. En El hombre acecha algunos poemas presagian el sentimiento doloroso de la derrota. Cancionero y romancero de ausencias se inspira en la vida afectiva del poeta.

    Exiliado estuvo Juan Gil-Albert, autor de Las ilusiones.

    Los poetas que permanecieron en España han sido calificados por Dámaso Alonso de “arraigados”, aquellos que aceptaron la nueva situación social y política, y de “desarraigados”, el grupo formado por quienes vivían con desasosiego la búsqueda de nuevos ideales para una realidad que había sido despojada de ellos. Entre estos poetas “desarraigados” están Gabriel Celaya y Blas de Otero.

    BLAS DE OTERO

    Estudió Derecho.

    En su primera etapa escribió ANCIA, que engloba Ángel fieramente humano (insiste en la búsqueda de un ser supremo que de respuesta a la angustia humana ante la muerte) y Redoble de conciencia (se rebela contra el silencio de Dios y busca en la condición humana una respuesta solidaria a sus inquietudes existenciales).

    En su segunda etapa escribió poesía social. Escribe Pido la paz y la palabra, En castellano y Que trata de España. Es solidario con el sufrimiento humano y los temas se hacen testigos de la historia del país y de sus gentes.

    LA CRISIS DE LA POSGUERRA

    BERTOLT BRECHT

    Nació en Alemania, hijo de un rico industrial. Abandonó su país huyendo de los nazis. A su regreso fundó y dirigió la compañía Berliner Ensamble. Planteó su obra dramática como una contribución al cambio de la sociedad. Su teatro épico es didáctico y busca la toma de conciencia crítica del espectador a través del distanciamiento.

    La ópera de cuatro cuartos ridiculiza la sociedad capitalista; Vida de Galileo trata sobre las implicaciones negativas dela política en la ciencia; y Madre Coraje y sus hijos muestra a una protagonista que necesita la guerra para ganarse la vida , pero por su causa van muriendo sus hijos.

    ALBERT CAMUS

    El existencialismo, expresado en filosofía y literatura, supuso una reflexión sobre los límites de la existencia humana concreta y el sentido que debía dársele desde la propia libertad. En Francia destacaron en esta doctrina Jean-Paul Sartre y Albert Camus.

    Albert Camus nació en Argelia y se licenció en Filosofía. Se instaló en París, fundó y dirigió grupos teatrales, y participó en la Resistencia contra la invasión nazi como redactor jefe del periódico Combat. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1.957.

    Sus primeras obras son los ensayos recogidos en El revés y el derecho y Nupcias, sobre el rechazo de la muerte y la búsqueda de la felicidad. El extranjero es una novela que muestra el absurdo mediante el crimen gratuito cometido por su protagonista. El mito de Sísifo es un ensayo en el que defiende la necesidad de que el hombre luche por imponer los valores humanistas. En el drama Calígula se simboliza al hombre que se convierte en un tirano enemigo de todos.

    En La peste, la invasión de ratas portadoras de la epidemia simboliza el Mal que pone de manifiesto la inoperancia de la metafísica para combatirlo y obliga siempre a luchar por la fraternidad entre los hombres. En El hombre rebelde se muestra la degeneración inhumana de algunas ideologías a lo largo de la historia y se buscan las posibilidades del humanismo.

    Murió en un accidente de coche.

    LITERATURA HISPÁNICA

    JOSEPH PLA

    Mayor narrador de la literatura catalana contemporánea. Su obra no puede ser encasillada en ninguna tendencia. Escribió en catalán y castellano. Autor de Girona.

    MERCÉ RODOREDA

    Su novela La plaza del Diamante relata la vida cotidiana de una joven obrera, desde cuya óptica son descritos episodios relativos a la guerra.


    LA RENOVACIÓN LITERARIA DE LOS AÑOS SESENTA

    MARCO HISTÓRICO

    La Dictadura siguió manteniendo el férreo control político de la sociedad, apoyada por el Ejército, la Iglesia católica y el gran empresariado, a los que se unía la pequeña burguesía vasca y catalana.

    El campo se despoblaba y el paro condenaba a la clase trabajadora a la emigración.

    Desde los inicios de la década crecía la hostilidad contra el régimen: surgieron grupos terroristas y sindicatos clandestinos.

    Los escritores buscaron nuevas formas para la novela. Se abandonó el “realismo social” y se sustituyó por un lenguaje más libre (monólogo interior, cambios de narrador y de estructura del relato...). Luis Martín-Santos (Tiempo de silencio), Juan Goytosolo y Juan Marsé.

    Poesía: Ángel González, Claudio Rodríguez, Jaime Gil de Biedma y Francisco Brines.

    Teatro: Antonio Buero Vallejo, Alfonso Sastre (La cornada), José M. Rodríguez Méndez (Los inocentes de la Moncloa), Carlos Muñiz (El tintero), Lauro Olmo (La camisa) y José Martín Recuerda (Las salvajes de Puente San Gil) ponen en escena el testimonio de problemas sociales concretos.

    LA renovación teatral fue llevada a cabo por compañías independientes (Los Goliardos, Tábano) de estética experimental entre el público joven y el proletariado urbano, al margen del teatro dirigido al gusto burgués. Usa la parábola para evitar la censura.

    Dramaturgos: Fernando Arrabal fue el creador del “teatro pánico”, que guarda semejanzas estilísticas con el “teatro del absurdo” y el teatro de la crueldad”, y que recrea una imagen grotesca de la realidad contemporánea (El cementerio de automóviles, El triciclo).

    LA NOVELA

    En los años iniciales de la década de los sesenta se empezaron a publicar en España diversas novelas de escritores hispanoamericanos. Se extendió el uso del monólogo interior, la alteración del tiempo narrativo, la llamativa combinación de fantasía y realismo... Luis Martín Santos, Juan Benet, Juan Goytosolo, Luis Goytosolo y Juan Marsé.

    JUAN GOYTOSOLO

    Fue uno de los primeros novelistas en abandonar el lenguaje simple del “realismo social” y sustituirlo por innovadoras técnicas narrativas. Juegos de manos trata sobre el conformismo y la inautenticidad de la juventud burguesa de la posguerra; Duelo en El Paraíso relata la muerte de un niño a manos de otros en una finca durante la guerra civil, y Fin de fiesta son episodios de la crisis de un matrimonio burgués.

    Señas de identidad adopta procedimientos renovadores (cambios en el punto de vista narrativo, uso del monólogo interior, saltos en el orden cronológico, inclusión de textos periodísticos...) para narrar el regreso a España de un intelectual exiliado y la imposibilidad de arraigarse en el país.

    Reivindicación del conde don Julián dirige sus reproches contra los mitos tradicionales que han modelado el país. Continúa en Juan sin tierra y Makbara.

    Paisajes de la batalla, La saga de los Marx. Los ensayos Disidencias y Contracorrientes. Dos volúmenes autobiográficos: Coto vedado y En los reinos de Taifa.

    JUAN MARSÉ

    Empezó a trabajar como aprendiz en un taller de joyería. Después de publicar algunos relatos, dio a conocer Encerrados con un solo juguete y Esta cara de la luna, novelas sobre la vida sin ideales de la juventud burguesa. Usa el monólogo interior y de la voz narradora. Últimas tardes con Teresa relata la amistad entre una joven universitaria, burguesa y falsamente rebelde, y un seductor ladrón de motos, que se hace pasar por obrero y militante revolucionario. La oscura historia de la prima Montse cuestiona los valores tradicionales de la burguesía barcelonesa.

    Si te dicen que caí está protagonizada por unos muchachos que mediante sus relatos de aventuras recrean imaginativamente la sórdida vida de su barrio, en la Barcelona de la posguerra. Un día volveré, Ronda de Guinardó, El embrujo de Shanghai y Rabos de lagartija.

    LA POESÍA

    Temática basada en diversos aspectos de la experiencia personal, que expresan con un estilo cercano a la lengua hablada, y en tono irónico y cordial pero depurado.

    Jaime Gil de Biedma, José Ángel Valente, José Agustín Goytosolo, Ángel González, Francisco Brines y Claudio Rodríguez.

    ÁNGEL GONZÁLEZ

    Se dedicó a la docencia y fue profesor en varias universidades extranjeras. Al principio se inscribió en la poesía social: Aspero mundo. En Sin esperanza con convencimiento y Breves acotaciones para una biografía adopta un tono intimista y colectivo.

    Extrae sus temas de la experiencia humana: Palabra sobre palabra, Prosemas o menos y Otoños y otras luces.

    CLAUDIO RODRÍGUEZ

    Se dedicó a la docencia universitaria: Don de la ebriedad, Conjuros y Casi una leyenda. Extrae sus motivos de la vida cotidiana y tiene gran densidad simbólica.

    LA INNOVACIÓN EN LOS AÑOS SESENTA

    Un grupo de escritores que habían combatido en la Primera Guerra Mundial regresaron a su país y vivieron el fracaso de sus inquietudes frente a una sociedad próspera y conformista. Fueron llamados la “Generación perdida”.

    John Dos Passos (Manhatan Transfer describe la vida de Nueva York), William Faulkner y Ernest Hemingway (Adiós a las armas, Por quién doblan las campanas y El viejo y el mar).

    WILLIAM FAULKNER

    Fue un renovador de la narrativa norteamericana contemporánea. Escribió Mosquitos, El ruido y la furia y ¡Absalón, Absalón!. Abundan la ruptura de la estructura lineal del relato, el monólogo interior y el empleo de múltiples y sorprendentes puntos de vista narrativos.

    EL TEATRO DEL ABSURDO Y SAMUEL BECKETT

    Se agrupan en esta corriente dramas habitados por personajes apenas definidos, viviendo situaciones incomprensibles que inútilmente intentan superar con su lenguaje incoherente y desesperado. Se pretende mostrar la absurda condición del hombre de hoy.

    Eugène Ionesco: La cantante calva y Rinoceronte reflejan la incomunicación y la opresión política.

    Samuel Beckett fue galardonado con el Premio Nobel en 1.969. El nihilismo y la deshumanización de la vida contemporánea se patentizan en sus novelas (Esperando a Godot).

    LITERATURA HISPÁNICA

    Celso Emilio Ferreiro y Gabriel Aresti.

    LA CRÍTICA LITERARIA

    LA OBRA LITERARIA

    La obra literaria es una forma de comunicación lingüística, en cuyo proceso intervienen la actividad creadora del escritor, la obra creada y la recreación de ésta por parte del lector. Predomina la función estética del lenguaje y se destaca su forma expresiva.

    LA CRÍTICA LITERARIA

    La Poética o Teoría Literaria se ha venido ocupando de los aspectos teóricos generales del lenguaje literario. El objeto de la Crítica literaria es el estudio de aspectos concretos de determinada obra, de la obra completa de un autor, o de una corriente literaria.

    El crítico literario es una persona cualificada que expone una valoración razonada de las obras literarias, con el fin de orientar al público lector sobre el contenido de los libros que se publican.

    La crítica literaria dirigida a un público no especializado se difunde a través de diarios y revistas, que dedican una sección a las novedades editoriales, y en programas de radio y televisión.

    LOS MÉTODOS DE LA CRÍTICA LITERARIA

    La crítica literaria nació en la Antigüedad. Aristóteles, en Poética, afirma que la literatura es imitación de las acciones. El poeta latino Horacio consideró que la literatura no sólo es imitación de la naturaleza, sino también de las obras literarias (Arte poética).

    En el siglo XVII, Nicolas Boileau defendió la concepción de una literatura basada en reglas racionales, según los modelos griegos y latinos, instaurando de este modo la estética del clasicismo francés y la del Neoclasicismo del siglo XVIII.

    A lo largo del siglo XVIII se impuso la literatura neoclásica. En España, Ignacio de Luzán abrió el camino a esta corriente. A mediados de siglo empezaron a defender la necesidad de expresar las emociones y los sentimientos, iniciando así la etapa prerrománica.

    Ahora el escritor es un hombre que comunica a otros hombres los sentimientos y las emociones que le han inspirado situaciones, paisajes..., sin seguir más reglas que las dictadas por su genuina personalidad.

    Los escritores románticos, entre ellos Víctor Hugo, defendieron la libertad del escritor para inspirarse en todo cuanto proviene de la vida, la historia, los sentimientos y la fantasía.


    LA LITERATURA DESDE 1.970

    MARCO HISTÓRICO

    En los años finales del régimen franquista, la oposición se consolidó en la clandestinidad, de modo que, a la muerte del dictador, la transición a un régimen democrático pudo realizarse sin violencia, instaurando la monarquía parlamentaria.

    Las primeras elecciones democráticas dieron el triunfo al partido Unión de Centro Democrático (UCD). La Constitución, pactada entre las fuerzas políticas, reconoció los derechos y deberes de las comunidades autónomas. Hubo un intento de golpe de Estado en 1.981.

    Los gobiernos del Partido Socialista Obrero Español lograron el ingreso de España en la OTAN y en la CEE pero hubo un escaso crecimiento económico y aumentó el paro. Tampoco la modernización de los servicios públicos ha alcanzado la calidad necesaria.

    LA NOVELA

    Luis Goytosolo, José María Guelbenzu y Francisco Umbral ampliaron las innovaciones estructurales de la narrativa precedente y centran la atención del lector en el monólogo del protagonista, como se hace patente en las novelas de José María Merino o en las de Juan José Millás. Hay gran variedad de temas y tendencias, como en las narraciones de Arturo Pérez Reverte (combina crónica y aventura) y las de Gustavo Martín Garzo (temas líricos).

    Los novelistas se propusieron renovar y se da una menor importancia a la trama, concentrándose el interés literario en la figura del personaje protagonista (monólogo) y alterándose el orden cronológico.

    A lo largo de los años siguientes, volvieron a dar relevancia a los contenidos genuinamente narrativos.

    Junto a los autores consagrados en la década anterior (Juan Goytosolo, Juan Marsé) y los que se dan a conocer a lo largo de los años setenta, fueron incorporándose a partir de los años ochenta otros narradores con distintas tendencias novelísticas:

    • Novela lírica: Francisco Umbral es narrador y periodista, une lo autopbiográfico con la ficción y la crónica. Emplea un lenguaje narrativo ágil, con lirismo e ingenio. Destacan Mortal y rosa (a la muerte de su hijo), Trilogía de Madrid, La forja de un ladrón y Las palabras de la tribu. Julio Llamazares escribe La lluvia amarilla.

    • Novela histórica: Manuel Vázquez Montalbán mezcla la crónica de la historia reciente y la intriga (Los mares del sur), Eduardo Mendoza recrea Barcelona (La verdad sobre el caso Savolta), José María Guelbenzu es el autor de La noche en casa y Antonio Muñoz Molina de Prenilunio.

    • Novela realista: Luis Mateo Díez evoca el mundo provinciano durante el franquismo (La fuente de la edad) y Luis Landero es autor de Juegos de la edad tardía.

    • Novela de personaje: Mezcla la introspección psicológica y episodios verídicos e imaginarios. Destacan Álvaro Pombo, Soledad Puértolas (La corriente del golfo) y Javier Marías (Corazón tan blanco, Mañana en la batalla piensa en mí y Tu rostro mañana).

    LA POESÍA

    Aparecieron diversas tendencias, reunidas en Nueve novísimos poetas españoles.

    José María Castellet publicó este libro, que recogía a Manuel Vázquez Montalbán, Pere Gimferrer (La muerte en Beverly Hills), Vicente Molina-Foix, Guillermo Carnero, Ana María Moix, Leopoldo María Panero... Todos habían nacido después de la Guerra Civil y conocían la cultura de masas y las nuevas tendencias culturales europeas.

    Junto a los novísimos se dieron a conocer poetas culturalistas, como Antonio Colinas, inspirados en las manifestaciones de la cultura y el arte. Luis Alberto de Cuenca ha poetizado situaciones de la vida cotidiana, Blanca Andreu es de estilo neosurrealista y Felipe Benítez Reyes es poeta de la experiencia.

    EL TEATRO

    El teatro realista entra en crisis. Se elabora un teatro de contenido crítico, expresado mediante una dramaturgia crítica, simbólica y de gran novedad formal. Francisco Nieva hace un teatro experimental en el que arremete contra la España tradicional (La carroza de plomo candente).

    Alonso de Santos escribió La estanquera de Vallecas, sobre unos jóvenes atracadores.

    Fermín Cabal fue miembro de la compañía independiente Tábano y Sanchis Sinisterra escribió una elegía de la guerra civil: ¡Ay, Carmela!.


    LA LITERATURA HISPANOAMERICANA CONTEMPORÁNEA

    LA POESÍA

    Primera etapa: A finales del siglo XIX se desarrolló el Modernismo, cuyos difusores fueron José Martí y Ruben Darío.

    Segunda etapa: En la etapa posmodernista se desarrollaron el vanguardismo y la poesía sencilla y popular. Vicente Huidobro impulso el Creacionismo y César Vallejo poseía un original lenguaje. En la vertiente populista destaca Gabriela Mistral.

    Tercera etapa: En los años posteriores destacan Pablo Neruda, con una obra que abarca desde la sensualidad apasionada de sus poemas de amor hasta el canto épico de la historia y el paisaje de las tierras americanas; Jorge Luis Borges, que se interroga sobre los límites del conocimiento; y Octavio Paz, que tiene como referentes el surrealismo y el pensamiento oriental.

    CÉSAR VALLEJO

    Peruano posmodernista. En su segundo libro, Trilce, rompe radicalmente con el lenguaje anterior. Entró en contacto con la vanguardia literaria francesa. España, aparta de mí ese cáliz habla de la Guerra Civil española.

    PABLO NERUDA

    Escritor chileno. Veinte poemas de amor y una canción desesperada supera la etapa modernista.

    Tuvo una etapa de zozobra personal y desarraigo que le inspiró en Residencia en la tierra. Su estancia en España le llevó a escribir España en el corazón.

    Canto general sintetiza la historia, los pueblos y la naturaleza Latinoamericana. Escribió Odas elementales y Nuevas odas elementales. Fue Premio Nobel de literatura en 1.971.

    OCTAVIO PAZ

    Poeta y ensayista mexicano. Inicio su producción poética con una estética neorromántica y residió en diversos países como diplomático. Tenía un fecundo conocimiento del pensamiento y el arte orientales. En 1.990 recibió el Premio Nobel de Literatura.

    La obra poética está influida por las culturas de México, India y Japón. De su primera etapa es Entre la piedra y la flor; Salamandra es de su segunda etapa y Vuelta es de su etapa final.

    LA NARRATIVA

    En la etapa modernista destacó Leopoldo Lugones con sus relatos fantásticos. Durante la etapa posmodernista se interesaron por la realidad americana. Mariano Azuela escribió Los de abajo y Ricardo Güiraldes, Don Segundo Sombra.

    Hacia 1.940 predominó lo mágico. Miguel Ángel Asturias escribió Hombres de maíz y Alejo Carpentier, El siglo de las luces.

    Jorge Luis Borges es autor de cuentos y Juan Rulfo habla de un mítico mundo en Pedro Páramo.

    En la década de los sesenta el realismo mágico se plasmó en las obras de Julio Cortázar, Gabriel García Márquez y Mario Vargas Llosa.

    Se renovó la novela durante el siglo XX mediante un cambio en el lenguaje, en el que se superponen estilos diversos, y la introducción de innovacions en la estructura y el punto de vista. El resultado es el realismo mágico.

    JORGE LUIS BORGES

    Escritor argentino y de enorme erudicción.Cultivó la poesía, escribió ensayos y renovó la estética del cuento con sus relatos breves (Historia universal de la infamia, El Aleph). Plantea los problemas metafísicos de su insólito mundo personal, hecho de símbolos, ironía y elegante escepticismo.

    JULIO CORTÁZAR

    Escritor argentino. Inició la publicación de su amplia producción cuentística con Bestiario, fusión de los fantástico y la realidad cotidiana.

    Escritor de Historias de cronopios y de famas, Todos los fuegos el fuego. Rayuela está formada por u colage de diferentes textos; su estructura tiene gran originalidad, y permite que el lector pueda seguir distintos órdenes de lectura.

    GABRIEL GARCÍA MÁRQUEZ

    Escritor colombiano. Publicó sus primeras narraciones en la prensa (Relato de un naúfrago). Escribió El coronel no tiene quien le escriba, Cien años de soledad, Crónica de una muerte anunciada, El amor en los tiempos de cólera. En 1.982 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura.




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    Enviado por:Sonia Sanz Illana
    Idioma: castellano
    País: España

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