La familia de Pascual Duarte; Camilo José Cela

Literatura española contemporánea. Expresionismo. Realismo social. Biografía. Premio Nobel. Argumento. Personajes. Espacio y tiempo. Estructura

  • Enviado por: Pekenha
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 7 páginas
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LA FAMILIA DE PASCUAL DUARTE

Camilo José Cela

Breve reseña biográfica del autor

El escritor Camilo José Cela nació en Iria Flavia, Padrón en 1916.

Cursó estudios en las facultades de Medicina, Derecho y Filosofía y Letras de Madrid sin llegar a obtener ningún título. Doctor honoris causa por diversas universidades de Europa y América, poeta, escritor de libros de viajes, ensayista, asiduo articulista y excelente narrador de novelas y libros de relatos.

Se dio a conocer con La Familia de Pascual Duarte (1942), de un desgarrado tremendismo que venía a sacudir con un vigor inusitado el mortecino panorama literario de la inmediata posguerra civil española. Las características de esa primera novela ya anuncian los presupuestos literarios de la madurez de su autor: maestría en el manejo del lenguaje, incansable investigación expresiva, pesimismo acompañado de una gran ternura hacia los humildes, crítica social combinada con cierta sorna hacia la esfera de la política, descripción realista de los comportamientos humanos sin esquivar lo escatológico.

En su obra de novelista descuellan títulos como Pabellón de reposo (1943), Nuevas andanzas y desventuras de Lazarillo de Tormes (1945), La colmena (1951), Mrs Cadwell habla con su hijo (1953) y La catira (1955). San Camilo 1936 (1969) marca una ruptura estilística con la etapa anterior y empieza la exploración de un complejo universo personal que proseguirá en Oficio de tinieblas, 5 (1973), Mazurca para dos muertos (1983) y Cristo versus Arizona (1988). Caben destacar muchos libros de relatos, como Baraja de invenciones (1953), Cajón de sastre (1957), Historias de España. Los ciegos. Los Tontos (1958), Tobogán de Hambrientos (1962), Rol de cornudos (1976), Izas, Rabizas y Colipoterras (1984); y sus libros de viajes: Viaje a la Alcarria (1948), Primer viaje andaluz (1959), Del Miño al Bidasoa (1962), Viaje al pirineo de Lérida (1965) y Nuevo viaje a la Alcarria (1986). Es asimismo autor del libro de memorias La Cucaña (1959), de un erudito Diccionario secreto (1968) y del libro de poemas Pisando la dudosa luz del día (1945). En 1993, apareció la segunda parte de sus memorias (1925 - 1942), con el título de Memorias, entendimientos y voluntades. En 1994 ganó el premio Planeta con la novela La cruz de San Andrés, y en 1999 publicó la novela Madera de Boj. Había fundado en Mallorca, en 1956, la revista Papeles de Son Armadáns, que dirigió hasta que dejó de publicarse en 1979. Fue senador de designación real en 1977-1978. Miembro desde 1957 de la Real Academia Española, en 1989 ganó el premio Nobel de Literatura y en 1995 el premio Cervantes.

Es muy importante destacar la creación de una fundación que lleva su nombre y en donde se guarda una exposición en su honor.

Falleció en Madrid el 17 de enero de 2001 y está enterrado en Iria Flavia.

Breve Resumen

Este libro contiene las memorias de Pascual Duarte y éste las escribió durante su estancia en la cárcel.

Pascual Duarte al comienzo del libro dice que no es malo, aunque no le faltarían motivos para serlo. Esta frase se basa en la creencia del personaje de que la vida de las personas está marcada por el destino y que los que tienen un destino adverso tienen que defenderse como alimañas.

Pascual nació en un pueblo de Badajoz, cercano a Almendralejo. El pueblo era un pueblo soleado, de casas blancas, que vivía de la cría de cerdos y de las aceitunas de los olivos. En la plaza mayor del pueblo, con una fuente que representaba a un niño en una bañera, estaba el ayuntamiento cuyo reloj hacía tiempo que estaba parado.

Don Jesús, el conde de Torremejía, vivía en una casa de la plaza. A Pascual, la casa le parecía fea y ordinaria por tener al aire la piedra. Detrás de la casa de don Jesús estaba la casa parroquial, que tenía un campanario de piedra y un esquilón.

La casa de Pascual estaba fuera del pueblo. Era estrecha y de un sólo piso. La cocina siempre estaba limpia y blanqueada. Tenía un hogar amplio con escasos enseres. De las paredes colgaban un calendario, un retrato del torero Espartero y tres o cuatro fotografías. Había tres sillas y una mesa. En la casa había dos habitaciones y la cuadra. En una dormía Pascual con su mujer y en la otra sus padres. Cuando venía Rosario, la hermana de Pascual, tenía que dormir en la cocina. Los hijos de Pascual también se iban a la cocina. Las habitaciones no estaban bien construidas pero resguardaban del frío.

La cuadra apestaba y en ella sólo había un burro; algunas veces había un cerdo.

En la parte de atrás de la casa había un corral y un pozo sellado. Por detrás del corral pasaba un regato raquítico. En él Pascual pescaba anguilas.

Chispa era la perra de Pascual, la que usaba para cazar. A la vuelta de la caza Pascual se sentaba en una piedra del camino y la perra se sentaba frente a él y lo miraba. Esto ponía nervioso a Pascual, y un día en que la perra estaba mirándolo, la mató.

En el segundo capítulo se introduce la figura de los padres de Pascual. Don Esteban Duarte que era portugués. Era un hombre áspero y brusco que imponía respeto y miedo. Era gordo y tenía un bigote negro. Cuando se enfadaba pegaba a su mujer y a Pascual. Su mujer le devolvía las palizas, pero Pascual, como era pequeño no podía. Se dedicaba al contrabando y por ello estuvo preso.

La madre de Pascual era alta y delgada. Tenía un aspecto enfermizo. Era violenta y siempre estaba de muy mal humor. Vestía siempre de negro y era poco aseada. Le gustaba beber.

Los padres de Pascual se llevaban mal, se peleaban constantemente. Su padre le restregaba a su mujer el que no supiese escribir ni leer.

Cuando Pascual era pequeño fue a la escuela durante un tiempo. Su madre pensaba que para ir de pobre por la vida, no valía la pena aprender nada. Pascual aprendió lo básico y a los doce años dejó la escuela.

Rosario, la hermana de Pascual, nació cuando éste era pequeño tras un parto largo y difícil. Tras el nacimiento, el padre pegó a su mujer insultándola y desapareció unos días. Cuando volvió lo hizo borracho.

El capítulo tercero se centra en la figura de Rosario. Cuando nació la pusieron en un cajón junto a la cama de su madre. Desde su nacimiento, su padre volvía antes a casa y se sentaba junto al cajón a mirarla.

Rosario creció esmirriada y debilucha, cosa que preocupaba mucho a su padre que mataba la preocupación bebiendo. El ambiente de la casa era muy desagradable.

La madre había quedado muy maltrecha del parto y las palizas del marido sólo empeoraban su estado.

Rosario empezó a fortalecerse y demostró un carácter espabilado y tener gran agilidad de movimientos. Su inclinación natural la llevó hacia el mal y empezó a beber y robar. Se marchó a Trujillo a dedicarse a la prostitución.

Su marcha entristeció a la familia. El padre se volvió más irascible. Rosario volvió después de unos meses enferma a casa y estuvo casi un año con fiebres. Durante de esos meses no hubo palizas, sólo preocupación porque los padres de Pascual pensaban que Rosario se moría.

Al curarse se fue a un prostíbulo de Almendralejo. Allí conoció a Paco López, el Estirao, que le labró la ruina económica.

El Estirao era guapo aunque le faltaba un ojo. Había sido novillero y ahora vivía de las mujeres.

Pascual y el Estirao se encontraron y éste empezó a hablarle con arrogancia de su hermana. Cuando Rosario se enteró de estos comentarios, salió en defensa de su hermano y el Estirao le pegó con una vara en la cara.

Cuando Rosario tenía quince años, su madre se quedó embarazada sin saber quién era el padre, aunque se sospechaba que era el señor Rafael.

El nacimiento de Mario, después de un parto molesto, coincidió con la muerte del padre de Pascual. Dos días antes lo habían encerrado en una alacena ya que le había mordido un perro rabioso contagiándole la enfermedad. Cuando abrieron la alacena y lo encontraron muerto, la madre de Pascual se echó a reír.

Mario tuvo una vida corta. Murió antes de cumplir los diez años y no sabía ni hablar ni andar. Dio todas las señales de ser tonto. Cuando tenía cuatro años un cerdo le comió las orejas. El boticario le curó las heridas pero Mario se pasaba día y noche llorando de dolor y aullaba. Su madre no le hacía ningún caso. Iba siempre muy sucio y comía lo que le echaban al suelo.

Un día atacó al señor Rafael que iba de visita a menudo desde la muerte del padre de Pascual, y éste le dio una patada en una cicatriz y lo dejó sin sentido. Después don Rafael y la madre de Pascual se estuvieron riendo de Mario. Rosario llegó a casa y lo recogió del suelo. Cuando don Rafael se fue, su madre lo cogió en brazos y le estuvo toda la noche lamiendo la herida. Pascual dice que esa noche fue la única vez que vio sonreír a Mario.

Mario murió ahogado en una tinaja de aceite. Su madre no lloró su muerte y esto hizo que en Pascual naciese un gran odio hacia ella. Se convierte en enemigo de su madre después de reflexionar sobre la muerte de su hermano.

Lola era medio novia de Pascual. Era alta, morena, de pelo negro y ojos de mirada profunda.

Después del entierro de Mario, cuando quedaron solos Lola y Pascual, ella lo empezó a provocar, hasta que Pascual, la tiró al suelo y le preguntó si lo quería.

Pascual reflexiona sobre su vida, piensa que su vida ha sido desgraciada y que si hubiese usado la cabeza, no estaría en la cárcel. El mirar por la ventana de su celda le produce tristeza aunque, pese a que tiene ganas de llorar, no lo hace porque piensa que eso es de mujeres.

Al quedarse Lola embarazada, Pascual decide casarse con ella. El hecho de esperar un hijo le llena de ilusión.

Se casaron y la fiesta fue en casa de Pascual. En el viaje de novios fueron a Mérida en donde pasaron tres días. Llegando a Mérida atropellaron a una vieja y su nieto. Fue a buscarlos con la Guardia Civil al hostal donde estaban. Pascual sobornó al nieto de la anciana con seis pesetas.

Volvieron al pueblo, Pascual se fue con unos amigos a la taberna, allí tuvo una riña con Zacarías, el cantaor, porque creía que en una canción en la que hablaba de un ladrón, se estaba refiriendo a él. Se citaron en el campo y allí Pascual le metió tres navajazos en el hombro.

En el camino a casa, Pascual y sus amigos, oyeron a una lechuza, el pájaro del mal agüero; sintieron miedo y el camino se les hacía interminable.

En la puerta de casa estaba la señora Engracia. Lola había tenido un aborto porque la yegua la había tirado al suelo. Al oír esto, Pascual fue a la cuadra y mató a la yegua.

Pascual sólo se repuso del aborto de Lola cuando ésta volvió a quedarse embarazada. La espera le ponía nervioso y de mal humor y se pasaba todo el tiempo discutiendo con su mujer y su madre.

El día indicado por la señora Engracia, nació Pascualillo. A Pascual le hizo mucha ilusión que su hijo llevase su nombre y que su mujer se mostrase tan cariñosa con él.

El niño se criaba muy bien, pero Pascual tenía un mal presentimiento. Desde su nacimiento, Lola y Pascual, preservaban a Pascualillo del peligro y de la enfermedad. Aún así, el niño murió con once meses.

Pascual creía que la muerte de su hijo era un castigo por sus muchos pecados. Nadie, ni su mujer, ni su hermana, ni su suegra, consiguieron aliviar el dolor de Pascual.

Lola estaba muy afectada y esto le hacía acusar a Pascual de cosas injustas. Le culpaba de haber pasado su delicadeza a sus hijos y por ello, haber muerto los dos.

Rosario era la que consolaba y entendía a Pascual. De noche, Pascual, iba a la habitación de su madre y pensaba en matarla.

Durante un tiempo que Pascual dedicó a la reflexión, sintió pena y remordimiento. Así que un día que fue un cura a verlo, estuvo hablando con él y se confesó. Al volverse a poner a escribir, Pascual piensa en que ésta sería diferente si la volviese a vivir.

Una noche, cogió algo de comida y dinero y se fue sin decir nada a nadie. Llegó a Madrid, lo que quería era embarcarse para América, pero al llegar a Madrid conoció a un obrero, Ángel Estévez, y éste le ofreció el alojarse en su casa por un buen precio. Todas las noches jugaban a las cartas con la mujer de Estévez y unos vecinos y Pascual perdía siempre.

En Madrid pasó quince días, y los dedicaba sólo a divertirse. Pasado este tiempo se marchó en tren a La Coruña. Cuando llegó a Coruña y vio que el dinero que tenía no era suficiente para ir a América, desistió.

Iba consiguiendo trabajillos para no tener que volver a su pueblo. Cuando empezó a vencerle la nostalgia, decidió volver a casa, pensando que su familia lo recibiría con los brazos abiertos. Así, ahorró un dinerillo para el viaje de vuelta.

Al volver, Lola lo recibe muy cariñosa, aunque cuando Pascual le preguntaba si lo había echado de menos, ella ponía cara de estarle ocultando algo. Después de insistir Pascual en que algo había pasado, Lola le confesó que esperaba un hijo de otro hombre, aunque no le dijo de quien.

Por miedo al qué dirán, Pascual propone a Lola que aborte. Lola no quería y al final Pascual consintió a cambio de saber la identidad del padre del niño. Lola confesó que era el Estirao. Al momento cayó al suelo, muerta.

Pascual fue a buscar al Estirao, pero éste, al enterarse de la vuelta de Pascual se había ido. Pascual fue hasta Almendralejo a buscarlo y allí encontró a Rosario que se volvió con él al pueblo. Rosario cuidaba bien a Pascual. Pero un día en la taberna, Pascual se enteró de la vuelta del Estirao. Se marchó a casa a preguntar a Rosario si sabía algo de él.

Al rato llegó el Estirao a casa de Pascual. Pascual le lanzó una banqueta, y esto hizo que el Estirao se cayese de espaldas; cuando trataba de incorporarse, Pascual lo levantó, lo sacó de casa y lo llevó junto a la carretera. Allí siguió la riña que acabó con la muerte del Estirao.

Debido a la muerte del Estirao, Pascual estuvo en la cárcel tres años. Se lamenta de que lo hubiesen soltado antes de tiempo ya que estaba convencido que el estar en la cárcel, y envejecer allí, mejoraría su situación.

Al salir de la cárcel se dirigió directamente a la estación para coger el tren de vuelta a su pueblo. En su casa solo estaba su madre, el verla le recordó los viejos odios. Ella le contó que Rosario se había ido de vuelta a Almendralejo con Sebastián.

Cuando Rosario se entera de la vuelta de Pascual, va a verlo. Había buscado una novia a Pascual, Esperanza, que estaba enamorada de él desde antes de que Pascual se casase. A él le gustó la idea.

Pascual se casó con Esperanza. Su primer encuentro a solas fue muy embarazoso para los dos. Pascual no se atrevió a besarla en la cara hasta que ella se lo pidió.

La madre de Pascual siguió tratándolo igual, pero también se portaba así con Esperanza, que, cansada, propuso a Pascual el irse de allí.

El odio hacia su madre fue creciendo hasta llegar del día en que planeó el matarla.

Una noche, cuando se fueron las dos mujeres a la cama y después de comprobar si Esperanza dormía fue al cuarto de su madre. Estuvo mucho tiempo sin decidirse a hacerlo. Decidió irse a su habitación, pero al salir hizo un ruido y su madre se despertó. Se abalanzó sobre ella y durante el forcejeo, Pascual vio a su mujer en la puerta. Estuvieron forcejeando mucho hasta que Pascual consiguió matar a su madre clavándole el cuchillo en la garganta.

Salió al campo y echó a correr.

Estructura de la novela

La novela aparece dividida en dos cuerpos: los documentos, encargados de establecer el marco en el que se inserta la historia de Pascual, y las memorias del mismo.

Junto con el manuscrito donde vienen las memorias de Pascual, aparecen notas del transcriptor, los informes de dos testigos y parte de un testamento.

Al principio aparece la nota del transcriptor, después la carta anunciando el envío del original a don Joaquín Barrera López, que era íntimo amigo de una de las víctimas de Pascual Duarte. A continuación aparece la cláusula del testamento ológrafo otorgado por don Joaquín Barrera; una dedicatoria de Pascual Duarte a don Jesús González de la Riva, conde de Torremejía; memorias de Pascual Duarte que se dividen en diecinueve capítulos en los que narra sus desventuras y el asesinato de su madre; la segunda nota del transcriptor en donde se incluyen una carta del presbítero Santiago Lurueña y otra del guardia civil Cesáreo Martín, ambos testigos. Para terminar aparece una observación final del transcriptor.

Tema

El tema central de la novela es la vida de Pascual Duarte, pero el hecho fundamental por el que se produce la narración de su vida es el asesinato de su madre.

La novela narra los momentos más importantes de la vida de Pascual. No habla nada de su matrimonio con Esperanza ni de los hijos que tuvo con ella, que sólo menciona al principio de la novela.

Se narran un cúmulo de desgracias.

Tiempo y espacio

Sobre el tiempo histórico debemos decir que en la novela no aparece ninguna referencia concreta que lo sitúe en una época determinada.

Sobre el tiempo narrativo podemos decir que Pascual afirma, al comienzo de la novela, que tiene cincuenta y cinco años, por ello podemos situar su nacimiento en 1882. Se sabe también que mató a su madre en 1922 y que fue excarcelado en 1936.

Pascual, durante su narración hace referencias para indicar el progreso hacia delante en el tiempo. Hay otro tipo de referencias cronológicas durante el relato; por ejemplo, Pascual cuenta que al terminar el capítulo quinto, tuvo que interrumpir su relato porque lo estuvieron interrogando.

Pascual, narra desde un presente y selecciona los episodios más importantes de su pasado, que transmite en un orden cronológico más o menos ordenado.

Con respecto al espacio, podemos decir que la historia se desarrolla en un ambiente rural, y se sitúa en un pueblo extremeño del que no sabemos el nombre.

Son muchos los espacios que aparecen en la novela y pueden dividirse en dos grupos.

  • Espacios abiertos: El campo, las calles, el Retiro, la estación de ferrocarril...

  • Espacios cerrados: La casas de los distintos personajes, la posada, la taberna, el prostíbulo, la cárcel...

La descripción de los espacios abiertos es breve y sirve sólo para situar las acciones. La de los espacios cerrados es minuciosa.

Personajes

Personajes Principales

  • Pascual Duarte: Es el protagonista. No se sabe nada de cómo es físicamente. Se menciona su edad y los hechos importantes de su vida. Él se describe como una persona de poca educación y preparación, sin virtudes e inconformista. Siempre reacciona movido por el instinto. Cree en la magia, y tiene un miedo que podría estar relacionado con la superstición. Es egoísta y no tiene sentido del humor. Se siente una víctima, cree que los demás sufren menos que él. No se integra en la vida social.

  • Lola: La primera mujer de Pascual. Se la describe como una mujer hermosa: esbelta, morena de tez y de pelo... Camina con arrogancia. Es cruel y sigue mucho sus impulsos, igual que Pascual. Lo que buscaba era realizarse como madre aunque en los tres intentos fracasó.

  • Madre de Pascual: No se sabe su nombre. Pertenece, al igual que Lola y Pascual, a la clase de los marginados. Su presencia es constante y es la que hace que en su hijo crezca el odio. Se le describe físicamente como una mujer desagradable. Pascual dice de ella que era analfabeta, borracha y de mal carácter, adúltera y alcahueta. Le caracteriza su falta de instinto maternal. Es la que presenta el tratamiento más negativo.

  • El Estirao: Aparece en la familia de la mano de Rosario y más tarde de Lola. Es un elemento perturbador de la paz de en la familia. Tiene las características físicas de un golfo y llama la atención la cicatriz que presenta en la cara. Parece de raza gitana. No sabe controlar sus impulsos y le gustaba vivir de las mujeres.

  • Rosario: La hermana de Pascual. Perteneciente a la clase social de los marginados. Es inteligente, a diferencia del resto de la familia. Se acostumbró a beber y a robar y trabajó durante mucho tiempo en un prostíbulo. Era estéril. Aparece en los momentos importantes de la vida de Pascual. Muchas veces actúa de madre y es el único punto de apoyo de Pascual. Físicamente se le describe como una mujer enfermiza y prematuramente envejecida.

Personajes Secundarios

  • Conde de Torremejía: Jesús González de la Riva. Aparece en la dedicatoria y al principio de la narración. A Pascual le gustaba mucho su casa. Pertenecía a la aristocracia. Lo enmarca dentro de los personajes de comportamiento prepotente.

  • Mario: El hermano pequeño de Pascual. Tuvo una vida corta. Fue muy importante para Pascual. Le caracterizan su inocencia de niño y su desvalimiento. Durante su corta vida sufrió mucho. Por causa del trato que recibía Mario de su madre, creció el odio de Pascual hacia ella.

  • Pascualillo: Es el hijo de Pascual. Igual de inocente que Mario. Pascual cree que Pascualillo es el comienzo de la felicidad, aunque éste muere con poco tiempo. No se dice casi nada de él, sólo que sus padres trataban de protegerlo de cualquier mal.

  • Esteban Duarte: El padre de Pascual. Era portugués. Tenía un carácter violento y autoritario, aunque en realidad era débil. Hombre de malas costumbres, que tuvo problemas con la justicia por causa del contrabando. Físicamente se le describe como corpulento, cuarentón, con un bigote peculiar.

  • Esperanza: La segunda mujer de Pascual. Era muy religiosa, recatada, tenía siempre la casa ordenada y limpia. Llevaba muchos años enamorada de Pascual.

Animales

  • La perra Chispa

  • La yegua

Crítica y Opinión Personal

La obra refleja claramente la vida de la sociedad rural española y, sobre todo, la vida de la gente perteneciente a las capas más bajas de esa sociedad.

El autor quiere dar cuenta de la situación de miseria, ignorancia y atraso en la que viven esas gentes.

Una de las grandes características de la obra es su tremendismo y su dureza. La violencia viene a ser la vía de salida contra la realidad que rodea a Pascual y su familia.

En su historia sólo caben las desgracias.

Características del autor que encontramos en la obra son: maestría en el manejo del lenguaje, incansable investigación expresiva, pesimismo acompañado de una gran ternura hacia los humildes, crítica social combinada con cierta sorna hacia la esfera de la política, descripción realista de los comportamientos humanos sin esquivar lo escatológico.

El libro me pareció un gran reflejo de la cruda realidad. El motivo por el que me decanté por trabajar con él fue el repentino fallecimiento del autor.