La era de coexistencia del cine y la televisión

Comunicación audiovisual. Surgimiento mediático. Vías comunicativas. Oficina Hays. Proceso antimonopolio. Factores: económicos y geográficos

  • Enviado por: Manuel Linares
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
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La Era de coexistencia del Cine y la Televisión.

La aparición de la Televisión tras la Segunda Guerra Mundial ha sido considerada por muchos la causante del declive del Cine.

Hoy en día, el concepto de Cine de la era pasada ha desaparecido. En este trabajo, nos referiremos al cine estadounidense, al Cine de Hollywood, por constituir prácticamente un monopolio en el mercado mundial, durante los primeros años de su historia. Ha destacado, principalmente, por su elevado poder de producción y distribución, proporcionado por sus grandes estudios (majors).

Desde principio de siglo, se convirtió en el eje principal de las fuentes de ocio, supuso un auténtico fenómeno social, revolucionando los hábitos lúdicos de las masas. El Cine encontró una gran aceptación en el público, experimentando una nueva concepción, diferente a la creada en un principio.

No debemos exagerar la “supuesta” repercusión negativa que supuso la Televisión para el Cine. El propio cine nos ha mostrado a lo largo de su historia que la llegada de la televisión solamente ha supuesto una evolución, que ha condicionado el concepto cinematográfico. Antes de aportar los argumentos que apoyan esta idea, presentaremos una breve revisión histórica de los acontecimientos de la época.

Marcar las influencias y los conflictos mutuos, supondrá la base de la respuesta a la pregunta planteada y el eje de nuestra argumentación.

La Televisión surgió gracias a la tecnología electrónica que, ocasionó en un principio, la aparición del cine sonoro y, posteriormente, la Televisión.

A parte del Cine, la aparición de la Televisión supuso el desplazamiento a un segundo plano de otros medios de comunicación, como la Radio. Hasta entonces, la Radio había sido una inagotable fuente de divulgación de noticias, música, etc.

Al principio, la Televisión emitía pocas horas al día; pero la demanda del público motivó el aumento de las horas de emisión. La falta de una producción propia, así como de un lenguaje audiovisual, produjo la necesidad de imitar lo ya establecido, fusionando para sí las fuentes radiofónicas y cinematográficas que ya configuraban la programación.

En cuanto al Cine, debemos señalar que la aparición de la TV, no despertó una inquietud alarmante; más bien resultó ser una nueva vía de comunicación, en la que se centraban las miradas de los estudios de Hollywood, que no olvidaban su carácter industrial y su interés por obtener los mayores beneficios posibles.

En 1.938, la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas y la Asociación de Productores y Distribuidores Cinematográficos (Oficina Hays) iniciaron, de forma conjunta, un exhaustivo análisis del estado de la tecnología televisiva y de las posibles acciones que la industria cinematográfica podía emprender. Estos aconsejaron a los estudios cinematográficos que se dedicaran a producir programas de televisión y conseguir el control de emisoras de TV locales.

Sin embargo, la pretensión de la industria por poseer canales nuevos donde exhibir sus productos, se vio frenada por la aparición de un factor político: El proceso antimonopolio que sufrieron las cinco grandes compañías cinematográficas, llevada a cabo por el presidente Roosevelt durante su mandato de 1.936-40, que obligaba a devolver la propiedad de las salas de cine a empresarios locales. Los estudios poseían control, no sólo sobre la producción, sino también sobre la distribución; y las salas, lo que les proporcionaba, era un gran dominio del mercado.

En 1.948, el Tribunal Supremo falló contra los estudios. En el año 1.946, se logró el récord de beneficios en taquilla, debido a la gran afluencia de público a las salas. La pérdida de éstas, por parte de los estudios, produjo el declive del Cine. Esta sentencia, también, limitaba la intromisión de la industria cinematográfica en los canales de TV, que no se convirtieron en pasatiempo viable hasta 1.952, después de que la Comisión Federal de Comunicaciones otorgara las primeras licencias. Con esto, podemos demostrar que la caída del Cine se produce antes de que la Televisión pudiera suponer una verdadera amenaza; si bien es cierto el hecho de que su posterior evolución ha influido sustancialmente en el Cine.

Desde este momento, los nuevos canales de TV (ABC, CBS y NBC) fueron considerados como fuente de competencia y los grandes estudios de Hollywood obstaculizaron a la industria televisiva, negándose a vender o alquilar sus películas y programas a la televisión, proyectando imágenes de TV sobre la pantalla grande (“método intermedio”), etc.

Retomando nuestro argumento, podemos indicar que la decadencia que experimentó el Cine a finales de los años 50, se produjo por la aparición de unos determinados factores aún más influyentes que la TV:

  • Factores económicos:

La II Guerra Mundial provocó un fuerte cambio en la sociedad: las mujeres se casaban muy jóvenes y tenían muchos hijos, lo que ocasionaba numerosos gastos. Esto establecía nuevas prioridades económicas. Ir al cine suponía un “lujo” innecesario. Además, hay que añadir el boom de los electrodomésticos, que aconteció en esta época. Las familias no tardaron en equipar sus casas con estos novedosos y útiles aparatos, de los que carecían antes de la guerra. Esto suponía grandes inversiones económicas, que limitaban las actividades lúdicas.

  • Factores geográficos:

El aumento de los miembros en la familia priorizó la posesión de una vivienda espaciosa, provocando el traslado a las afueras de las ciudades, a nuevas zonas residenciales. De este modo, la afluencia a las salas de cine disminuyó notablemente, debido a que estaban situadas en el centro.

La Televisión carecía de estos inconvenientes (no era necesario desplazarse, etc) lo que facilitó su expansión. Fue a partir de aquí, cuando podemos considerar que la TV asestó un duro golpe al Cine. Aunque en esta nueva situación, no todo fueron desventajas, como señalaremos posteriormente. Nos encontramos en el inicio de las relaciones, que han marcado esta nueva etapa entre el Cine y la Televisión.

La industria cinematográfica trató de adaptarse a las nuevas necesidades físicas, pero a igualdad de condiciones, la Televisión salía beneficiada. Debido al impulso promovido por la competencia, los grandes estudios ofrecieron al público nuevos aspectos que no podían ser proporcionados por la Televisión.

La industria cinematográfica invirtió en innovaciones técnicas, ya estudiadas en décadas anteriores, y que encontraron una salida segura durante estos momentos en los que el Cine necesitaba de nuevo realzarse como gran industria.

El Cine ofreció al público nuevas posibilidades, a la vez que reforzaba su estética:

  • Aparición del color: del sistema bicromo del Technicolor al Monopack, que contenía los tres colores básicos en un único negativo.

  • Superficie de visión más amplia (similar a la que abarca el ojo humano). Formatos de pantalla como el Cinemascope o Vistavisión.

  • Mejora del sonido estéreo, perfeccionamiento en varias pistas.

Todos estos avances técnicos se establecieron durante los años cincuenta.

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