Vida y muerte

Existencialismo. Existencia del hombre. Nacimiento. Crecimiento. Envejecer. Fallecer. Conciencia. Espíritu

  • Enviado por: Chi-k
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 4 páginas
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A:.L:.G:.D:.G:.A:.D:.U:.

INTRODUCCIÓN

R:.M:. VV:.HH:. siempre es un gusto y un honor preparar una plancha, para compartir ideas e impresiones; y sin duda, es este un tema especialmente cautivante para todos, ya que cual más cual menos tendrán algún aporte o gran interés en participar en el posterior debate y esto es sin duda muy motivante.

Desde hace mucho días e tenido una multitud de ideas de cómo abordar esta empresa pero debo confesar que fue tan amplio el abanico y tan disgregados los puntos de comienzo que he tenido enorme dificultad para ordenar y sistematizar los datos, pensamientos e ideas. He intentado desarrollar una introducción amplia y cercana a lo profano, he querido desarrollar el tema lo más cercano posible a lo masónico, y extraer algunas conclusiones centradas en el ámbito humano.

No hay mayor incógnita que el origen de la vida, quizás solo comparable con la pregunta ¿Qué es la vida? y acompañando a ellas muy de cerca la interrogante de “Cuál es el objeto de la existencia del hombre en el mundo”. Nada de esto ha tenido una respuesta definitiva ni tranquilizadora. Se ha intentado respuestas desde el ámbito religioso, desde el punto de vista científico y sin duda desde el fondo más profundo de la conciencia humana; vale decir, desde el ámbito filosófico.

Podríamos resumir tratando de generalizar y resumir; aunque estas dos palabras tan opuestas parezcan un discurso esquizofrénico; decir que el nacimiento, la vida y la muerte son una tríada o triangulo de hechos ciertos que funcionan en un circulo infinito de repeticiones una tras otra que seguramente tienen sentido en el traslado o transporte de nuestra herencia genética a través del tiempo en que el nacimiento tiene una posibilidad alta de ocurrencia y la vida en concordancia con el nacimiento potencialmente su existencia también es cercana al 100%, digo esto porque desde el punto de vista humano no todos los embarazos nacen, la posibilidad de aborto es desde un 15 a un 20% y en el mismo tema algunos nacimientos mueren en el momento del alumbramiento (mortinatos). Sin embargo, la muerte es un fenómeno 100% seguro.

DESARROLLO

Como ya hemos dicho con el funcionamiento de esta tríada encadenada en un circulo y que nos permite transportar el código genético de progenitores a hijos en un ciclo repetitivo en el tiempo es la única forma conocida de conservación de la vida y de generación de la misma, pero es bueno recordar que cada ciclo empieza con el nacimiento y termina con la muerte, el periodo que queda entre ambos es la preciada vida. Nuestro nacimiento lo celebramos cada año en un día especial, nuestro cumpleaños y cada cumpleaños es un año más de vida, pero también es un año menos y nosotros solo deseamos muchos años más, ¿Y de la muerte?. De la muerte no queremos hablar, le tememos, no la deseamos, tratamos de obviarla; pero tarde o temprano en forma impostergable se nos presenta como un hito más de nuestra vida, como el ultimo acto no voluntario de nuestra vida; por lo tanto, perdonen que lo repita pero la muerte forma parte de la vida. Visto así quizás sea pertinente preguntarse ¿qué espero de la vida?, ¿Qué hago yo en esta vida? o tal vez debiera preguntarme ¿qué hago yo para que la vida me sea más larga y grata?

No hay duda que lo que espero y deseo es más vida, pero ¿fumo menos?, ¿Bebo moderadamente?, ¿Me alimento saludablemente?, ¿Hago ejercicios para fortalecer mi corazón y cuidar mi salud?, ¿Practico la amistad con alegría para fortalecer el espíritu?, ¿Comparto mis alegrías, mis triunfos y mis penas en el seno familiar? Contestando estas preguntas puedo saber si puedo esperar o no una vida más sana y plena.

¿Y si el próximo día fuera el ultimo día de mi vida, qué haría en ese día?

  • Tal vez arreglaría mis problemas económicos.

  • Tal vez sería sincero con alguien o con todos y diría cosas que nunca me atrevería a decir.

  • Tal vez odiaría o quizás amaría u ofendería.

  • Tal vez haría un testamento.

  • Tal vez bebería lentamente mi ultimo trago solo o lo compartiría con quien sabe quien.

  • Tal vez escucharía música o leería alguna especial poesía o algún libro que no deseo olvidar.

  • Tal vez me despediría de mis seres queridos y...

  • O tal vez echaría a caminar hasta que acabara el día.

  • O tal vez..................

  • O tal vez..................

¿Y quien puede decirnos que el próximo día no será el ultimo? Esta es una pregunta que no podemos responder, valdría considerar como una forma de vida vivir cada día con alegría, con ansias, con pasión como si de verdad fuera el ultimo.

Sin duda el mayor desvelo de los masones es buscar respuestas para esas tres preguntas tan repetidas y manoseadas, pero siempre tan vigentes. ¿De donde vengo? (nacimiento), ¿quién soy? (vida), y ¿a dónde voy? (muerte).

Desde el punto de vista profano un nacimiento da paso a la vida y la muerte acaba con esta por ello no nos gusta hablar de este tema y muerte es sinónimo de tristeza y pena, pero en contra posición a esto en la orden la muerte es el primer acto masónico, y esta muerte en masonería es la que origina la vida porque el elegido muere profanamente para nacer en la iniciación.

Antes de llamar profanamente a la puerta del templo somos llevados al centro de la tierra, una cripta, que representa nuestra conciencia, y nos recuerdan que las fatuidades humanas se extinguen junto con el cuerpo en la muerte y que la inanimada calavera es todo lo que queda de nuestra existencia animal.

Sin embargo no se muere súbitamente, no es una muerte brusca e instantánea, no se pierde la conciencia, solo definitivamente se cae herido de muerte con la absoluta conciencia, se muere lentamente en una agonía larga pero feliz pues esta muerte origina un nacimiento la iniciación que es un nacimiento continuo y permanente que se recuerda cada día y para siempre y se adquiere una conciencia distinta, humana, altruista, fraterna; pero no mediante un fenómeno mágico ni mucho menos instantáneo, es un proceso lento y gradual a lo largo de toda la llamada carrera masónica y de nuestra vida, cada vez que aumentamos un grado o que nos preocupamos de practicar el arte real morimos un poco y alargamos nuestra iniciación y nuestra vida masónica. De alguna manera la iniciación podríamos compararla con una metamorfosis en que nos vamos trasformando continuamente en hombres cada vez mas libres de prejuicios y dogmas.

No ha sido mi intención definir lo que es vida, ni muerte, ni tampoco como se genera una u otra, ni caracterizar lo inanimado versus lo vivo, creo que eso sin duda será parte del debate posterior dado que no existen definiciones ni verdades concretas e irrevocables en estos temas, pero quiero terminar este tema manifestando la idea que personalmente pienso en relación a la vida y la muerte en masonería.

Vivir significa de alguna manera envejecer y envejecer no es una enfermedad si no un proceso progresivo de cambios desfavorables consecuentes con el paso del tiempo, casi imperceptibles pero que dejan huella, la primera, es la madurez y la experiencia; ambas significan perfección, pero que en el soma invariablemente terminan en la muerte. El tiempo que demore esta en llegar la medimos con nuestra edad; sin embargo, podemos decir que tenemos una edad cronológica medida en años, una edad fisiológica que se mide por medio de nuestro estado de salud y una edad espiritual que se refleja en la sabiduría acumulada y en el subjetivo bien estar y alegría de vivir.

El saber envejecer es un arte sencillo pero que pocos saben practicar, forman parte de este arte la higiene corporal y mental, en lo corporal se encuentra la practica de algún deporte, y nuestro estilo de vida y alimentación. En la higiene mental están la lectura, el estudio, la sana alegría y el practicar y tener ideas positivas, no olvidar la máxima “mente sana en cuerpo sano”.

El envejecer afecta a todo organismo vivo y los masones no están ajeno a ello; por lo tanto sería recomendable practicar el arte de envejecer entre los más jóvenes, y como sin duda los de mayor edad ya lo han practicado debemos aprovechar de recibir de los hermanos más antiguos toda su experiencia acumulada y debemos estimularlos a que compartan con nosotros su alegría de vivir para así agregar días a sus vidas y sabiduría a la nuestra, de este modo haremos más productiva nuestra vida y más digna nuestra muerte.

Con la iniciación se muere profanamente y comienza una larga vida masónica cuyo origen y alimento permanente es la luz que viene del oriente y el objeto de esta vida es la búsqueda permanente de la verdad en forma genérica que en términos terrenales significa ser libres de pensamiento, practicar las virtudes y hacer un esfuerzo serio en perfeccionar nuestra manera de vivir y relacionarnos con nuestros semejantes, amigos, HH:. y familiares.

CONCLUSIONES

  • En masonería, muerte significa inicio de una nueva vida, la vida masónica que comienza con la iniciación y que es permanente en el tiempo y que en los rituales se expresa en los aumentos de grado.

  • La iniciación de alguna manera también es permanente y nos acompaña en el rito pero se convierte en un estilo de vida.

  • Se muere cada vez que buscamos desentrañar algún misterio o incógnita y cada que logramos desterrar la intolerancia los dogmas y los prejuicios al mismo tiempo que nacemos más libre de conciencia y espíritu.

  • Nuestros progresos en la vida nos llenaran de experiencia, nos transportaran a la madurez en la medida que nos acerquemos a un estilo de vida más saludable y que nos permitirá tener una vida más sana y plena.

  • En masonería una vida más larga, necesariamente se acompañara de mayor libertad de conciencia.

  • Es importante entender la muerte como un fenómeno propio de la vida, hablar de ella con naturalidad, lo que nos permitirá crecer como personas y envejecer con dignidad.