Universo aristotélico

Filosofía griega. Concepción aristotélica del Universo

  • Enviado por: Gabriela
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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8. El Universo Aristotélico

  • ¿ Cómo dividió el universo Aristóteles?

La gran diferenciación de Aristóteles de su maestro Platón, provino de sustituir su dualismo - la escisión entre las ideas las cosas sensibles- por una unidad. Lo real era tanto materia como formas. Éstas últimas vinculadas con las ideas de Platón. La resultante de ambas era la substancia.

En su doctrina, la unión de materia y forma es el pasaje de la potencia al acto y no constituye una degradación de las ideas. El cambio implica el pasaje de una forma de existencia en acto a otra forma de existencia en acto que ya existía en potencia. Dios es la forma pura, el acto puro que permanece fuera del mundo de las cosas, fuera del devenir, y no piensa el cambio, porque de hacerlo, él mismo estaría en situación de cambiar. Es puro pensamiento: sólo se piensa a sí mismo.

Vemos que el conocimiento superior es el que, por su naturaleza, se encuentra lo más aleado de toda motivación práctica. Cuánto más ceca está de lo universal y necesario, más elevado es.

Para Aristóteles, entonces, toda actividad se asocia con algún tipo de conocimiento. En la práctica del esclavismo, por ejemplo, el conocimiento consiste en saber servirse de los esclavos. Sólo es preciso que el amo sepa dar las órdenes respecto de lo que el esclavo ha de saber hacer. Es el esclavo el que siendo hombre no se pertenece por naturaleza a sí mismo sino que es un hombre de otro. El ser vivo está constituído por cuerpo y alma; y aquellos cuyo trabajo consiste en el uso de su cuerpo, y esto es lo mejor de ellos, son por naturaleza esclavos y es mejor para ellos estar sometidos al poder de otro. El esclavo es aquél que puede depender de otro y participa de la razón, en grado suficiente para reconocerla, pro no para poseerla.

La materia pura, desordenada y resistente, alcanzaba, gracias a la forma que le era indisoluble, su propio fin; todas las cosas poseían su propia naturaleza y todo debía darse de acuerdo con una finalidad.

  • ¿ Cuáles eran las características de las dos regiones?

El universo de Aristóteles es un universo lleno de materia donde el vacío no existe; es cerrado y no tiene exterior: “afuera” del universo no existe nada, ni espacio ni materia. Posee dos regiones bien diferenciadas -dualidad material- Aristóteles las llama región supralunar y región sublunar.

  • La region supralunar contiene ocho caparazones homocéntricos, es decir tiene un centro en común. Corresponden a las estrellas fijas, los cinco planetas, el sol y la luna. Todas las estrellas se encuentran a idéntica distancia de la tierra y, más allá de su cáscara, donde no hay ni espacio ni tiempo, está el motor inmóvil, acto puro, que ha movido al mudo desde siempre, ya que es absurdo pensar que por un tiempo infinito haya sido impotente para mover y luego fuese capaz de hacerlo por otro tiempo infinito, porque no es posible que algo esté en u tiempo infinito en situación contraria a su propia naturaleza. Este dios gobierna el mundo desde el exterior. Impulsa la esfera de las estrellas fijas, cuyo movimiento se transfiere hacia la esfera de Saturno y así sucesivamente hasta llegar a la caparazón lunar; y esto repercute en el mundo sublunar. En consecuencia, los caparazones no sólo se mueven, también transmiten el movimiento.

  • Su límite inferior lo constituye el caparazón correspondiente a la luna, se encuentra lleno de éter, la quinta sustancia o la quintaesencia. La composición de las estrellas, de los planetas, del sol y de la luna es de éter condensado. Este elemento, cristalino y transparente no posee peso, es incorruptible y no se mezcla con nada. Su movimiento es eterno, perfecto y sin fin: circular.

  • En el mundo sublunar encontramos los cuatro elementos de Empedocles. Si nada provocase su movimiento, la ordenación natural, desde el abajo absoluto situado en el centro de la tierra, hasta su cáscara lunar sería: tierra, agua, aire y fuego. Todo elemento tiende a ir a su lugar lo mas rápidamente posible y por el camino más corto: en línea recta. El elemento más pesado es la tierra y por eso todos los cuerpo s en la que ella predomine caerán, buscando su lugar natural, que es el centro de la tierra; cuanto más pesados sean, más rápidamente caerán. El fuego, en cambio se eleva buscando su lugar en la parte más alta de la región sublunar.

  • Por lo tanto el movimiento de cualquier cuerpo está regido por su necesaria ubicación en el espacio, la que se vincula con la forma esférica de la tierra: la materia que la compone se agrupa en forma simétrica respecto de su centro.

    Los elementos a diferencia de las raíces de Empedocles o los átomos de Demócrito, mutan unos en otros: son corruptibles, cambian y se pueden mezclar, están sujetos al nacimiento, a la decadencia y a la muerte.- No pueden ser eternos porque lo que se observa es que todo cuerpo simple se disuelve.

    Por lo tanto los cuerpos están sometidos a la destrucción y a la generación, y como no pueden nacer de lo incorpóreo ni de otro cuerpo que no sea un elemento, esto sólo es posible si nacen unos de los otros. La excepción es el éter.

    La materia es la infinta posibilidad de los contrarios y es permanente; siendo imposible un nacimiento a partir de la nada. Su permanecia se da a través de los infinitos cambios producidos por el infinito pasaje de las formas; y la forma es, a su vez, la especie inmortal inseparable de la materia. El cielo es eternamente igual a sí mismo ya que en él se presenta la eternidad de su materia y de su forma: el éter inalterable en movimiento. Tenemos una finitud espacial y una infinitud temporal.

    • ¿Qué relación existe entre el universo Aristotélico y su concepción de la realidad social?

    La teleología de Aristoteles conducía a un estatismo, representativo de su propia concepción de la realidad social. El dinamismo histórico le era inadmisible y, al igual que la realidad natural, ello respondía a la naturaleza de la causa final, siempre idéntica a sí misma. En Aristóteles el mundo era natural, a pesar de su contíuo devenir, no poseía una historia debido a la constancia de las formas que hacia del cambio un fenómeno de ritmo eternamente igual; algo similar a lo que sucedía en el mundo humano, donde lo importante n eran las fases cambiantes de la vida individual o de la vida de los pueblos, sino el mundo humano fundado en la permanencia de límites fijos y con cambios en formas que sustancialmente permanecían iguales y sometidas a una finalidad.