Unidad Popular chilena

Historia de América. Gobierno chileno. Propuestas económicas

  • Enviado por: Carlos Guerrero
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 28 páginas
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ÍNDICE.

INTRODUCCIÓN.

INTRODUCCIÓN.

El presente trabajo está orientado a tratar un tema conflictivo de la historia reciente de Chile, la situación macroeconómica durante el gobierno de La Unidad Popular. Asunto complicado por las distintas y contrapuestas visiones que se observan con respecto a dicho período. Además es necesario entender que durante la administración de Salvador Allende se tuvo como objetivo llevar a cabo grandes transformaciones estructurales en la sociedad chilena. Nosotros nos abocaremos a describir los acontecimientos económicos y las medidas tomadas por el gobierno teniendo en cuenta que la economía siempre estuvo subordinada a la política.

De acuerdo a la U.P. la economía chilena tenía en 1970 cuatro características fundamentales que debían ser corregidas : monopólica, externamente dependiente, oligárquica y capitalista. Además la existencia de una desigual distribución del ingreso generaba un patrón de demanda que satisfacía a los grupos de más altos ingresos, el mercado estaba dominado por los bienes demandados por los grupos de alto ingreso. En consecuencia las firmas producen sólo para satisfacer este tipo de demanda, encontrándonos con un sistema de producción ineficiente ya que producía esencialmente bienes no esenciales. A fin de superar estas condiciones económicas , era necesario cambiar la estructura de propiedad. Esto generaría un patrón de demanda que llevaría a producir bienes esenciales consumidos por la gran mayoría.

De esta manera todas las medidas económicas del gobierno estaban destinadas a traspasar la propiedad privada al sector estatal y a mejorar las condiciones de vida de la mayoría de la población que se encontraba en una situación de pobreza, sin embargo, se inflingió un costo terrible a aquellos mismos grupos a quienes se intentaba favorecer.

VISIÓN DE LA UNIDAD POPULAR SOBRE LA ECONOMÍA CHILENA.

Diagnóstico de la Unidad Popular.

De acuerdo a la unidad popular ( U. P. ), la economía chilena tenía hacia 1970 cuatro características fundamentales que debían ser corregidas: monopólica, externamente dependiente, oligárquica y capitalista .

Los siguientes indicadores para la década de 1960 evidencian el grado de concentración de la economía : a ) 248 firmas controlaban todos y cada uno de los sectores económicos, y el 17% de todas las empresas concentraban el 78 % de todos los activos. b) En la industria, el 3% de las firmas controlaban más del 50 % del valor agregado y casi el 60 % del capital. c) En agricultura, el 2% de los predios poseían el 55 % de la tierra. d) En la minería, tres compañías norteamericanas controlaban la producción de cobre de la gran minería, que representaban el 60 % de las exportaciones chilenas en 1970. e ) En el comercio mayorista, 12 empresas ( 0.5 % del total ) daban cuenta del 44 % de las ventas. f) En la banca, el banco estatal ( Banco del Estado ) controlaba casi el 50 % de los depósitos y los créditos, y 3 bancos privados ( de un total de 26 ) controlaban más del 50% del remanente.

Supuestamente, estos grandes monopolistas habían incrementado su participación y sus utilidades gracias a numerosas medidas especiales, como líneas de crédito preferenciales, subsidios, incentivos tributarios especiales, diferenciales de aranceles y acceso especial a las divisas. De acuerdo aun analista de la U.P., " el rol del estado ha sido siempre favorecer al gran capital monopolista y sus intereses fundamentales ".

En cuanto la dependencia externa de Chile, se señalaba que : a ) La naturaleza monoexportadora del país, con el cobre representando más del 75 % de las exportaciones totales, implicaba que las fluctuaciones del precio en los mercados mundiales ejercían un gran impacto sobre la balanza de pagos chilena y sobres los ingresos del gobierno. b ) Las remesas de utilidades por extranjeros representaban alrededor del 20 % de la exportaciones . c ) De las 100 firmas industriales mas grandes de fines de la década de 1960, 61 tenían participación extranjera.

Según Vuskovic (1970 ), la significativa presencia de firmas extranjeras provocaba una alta dependencia externa porque la tecnología importada determinaba que los métodos de producción en Chile se copiaran del exterior, y porque Chile adquiría también de los patrones de consumo de los países desarrollados ( " efecto de demostración " ). Además , la burguesía chilena empezaba a adquirir un patrón de preferencias e intereses que se identificaban más con el capital internacional que con los intereses nacionales.

La característica oligarquíca era fundamentada aludiendo a la situación de la distribución del ingreso en los años 60 . Mientras el 10 % más pobre de la población tenía una participación de 1.5 % en el ingreso total, el 10 % más rico abarcaba el 40,2 %. La razón entre el ingreso de ambos grupos era de 1 a 27.

Dadas las características anteriores ,y desde el punto de vista de la U.P. , los frutos del desarrollo económico chileno se concentraban en una pequeña élite privilegiada. De acuerdo a Vuskovic, este proceso se perpetuaba de la siguiente forma : i ) la distribución desigual del ingreso generaba un patrón de demanda y consumo determinado ; el mercado estaba dominado por los bienes demandados por los grupos de alto ingreso. En consecuencia, las firmas producían fundamentalmente para satisfacer este tipo de demanda, ii ) existía un sistema productivo dual, con un sector moderno de alta tecnología y otro sector atrasado. Sólo el primero incorporaba el progreso tecnológico a la producción de bienes para los grupos de alto ingreso, en tanto que el sector atrasado permanecía estancado. La creciente participación de la inversión extranjera reforzaba esta estructura dual., y iii ) debido al volumen total relativamente reducido de bienes demandados por los grupos de alto ingreso, y dado su amplio espectro de consumo, las firmas modernas operaban a una escala inadecuadamente baja, con un nivel reducido de eficiencia. En consecuencia, la estructura de la producción era ineficiente, ya que se producían principalmente bienes no esenciales. La pequeña escala de producción conducía a una mayor concentración, que refozaba el sesgo inicial del patrón de distribución del ingreso.

Se trataba de un círculo vicioso, en que el patrón inicial de distribución desigual del ingreso generaba una estructura productiva altamente monopólica que acentuaba el sesgo existente en la distribución del ingreso. La economía se volvía cada vez más orientada hacia la satisfacción de los patrones de consumo de los grupos de ingreso alto, mientras los sectores productivos que generaban bienes esenciales o básicos para la mayoría permanecían estancados. Las desigualdades en el ingreso y la riqueza conducían a un alto grado de concentración del poder; de este modo, la interrelación entre el poder político y el económico reforzaba la estructura prevaleciente en el país. A fin de cambiar las condiciones económicas, se requería alterar sustancialmente la estructura de propiedad. Esto generaría un patrón de diferente de demanda que estimularía la producción de los bienes básicos consumidos por la gran mayoría. Así los recursos económicos no serían despilfarrados en la producción de bienes no esenciales.

LAS PROPUESTAS ECONÓMICAS DE LA UNIDAD POPULAR.

El programa de la U.P. hacía una afirmación explícita de su naturaleza antiimperialista, antioligárquica y antimonopólica, que marcaba el tono de los profundos cambios estructurales que proponía realizar, los que irían en beneficio de los trabajadores en general ( obreros y empleados ), de los campesinos y pequeños empresarios, esto es, de la inmensa mayoría nacional. El gobierno de la U.P. quiso ser un experimento histórico en el que la transición al socialismo se daría a través de la estructura institucional existente. Para facilitar esta transición se requerían dos elementos : la estatización de los medios de producción y una mayor participación popular.

Los objetivos políticos de la U.P. fueron formulados muy claramente. El propósito declarado era el establecimiento del régimen más democrático de la historia de Chile a través del traspaso del poder desde los grupos dominantes a los trabajadores. Para ello, los trabajadores chilenos tendrían que adquirir poder real, y usarlo efectivamente. El propósito de los cambios estructurales era " superar el capitalismo ". Lo que estaba en juego era el reemplazo de la estructura económica imperante por la construcción del socialismo.

Las reformas estructurales de la U.P. abarcaban un amplio rango: a ) nacionalización de los principales recursos del país ( la Gran Minería del Cobre, carbón , salitre, hierro y acero.) b) expansión del Área de Propiedad Social , a través de la estatización de las empresas industriales más grandes. c) intensificación de la reforma agraria. d) estatización del sistema bancario. e) control estatal de las principales firmas mayoristas y distribuidoras.

En síntesis, las reformas estructurales se dirigían a depositar el control de los medios de producción en manos del Estado. Con los recursos adicionales obtenidos, el Estado podría planificar y guiar el desarrollo económico en una dirección que favoreciera a la gran mayoría. De hecho, " el problema principal no es la eficiencia, sino el poder, esto es, ¿ quién controla la economía y para quién ?” . " Lo que esta en juego es la propiedad de los medios de producción por una pequeña minoría; entonces las cuestiones económicas reales son : quién tiene el poder de fijar los precios y por lo tanto las utilidades, y quien captura el excedente económico y decide cómo reinvertirlo ". Centrar la discusión en la eficiencia elude discutir quien detenta realmente el poder económico y porqué una pequeña minoría que posee los medios de producción es capaz de subyugar a la mayoría". En palabras del ministro de Economía Pedro Vuskovic, poco después de que Allende asumiera la presidencia, " el control estatal está proyectado para destruir la base económica del imperialismo y la clase dominante, al poner fin a la propiedad privada de los medios de producción".

Una corriente de opinión dentro de la unidad popular sostenía que la políticas macroeconómicas de corto plazo eran complementarias y en apoyo de las reformas estructurales, demostrando así que " es posible realizar reformas estructurales profundas y, al mismo tiempo, alcanzar importantes resultados positivos en la redistribución del ingreso, el crecimiento, la inflación y el empleo .Esto, según se ha explicado, se debía a que aún las políticas macroeconómicas tradicionales llevan implícito un elemento de clase : " las políticas de corto plazo, por definición son una herramienta para mantener el statu quo " : no sólo son la expresión de un cierto ambiente institucional, sino también se orientan a su consolidación. En este sentido la políticas macroeconómicas de la U.P. no pueden analizarse por separado : " esto sería un grave error analítico (... ) ellas deben examinarse en el ambiente prevaleciente que proporcionará la racionalización de por qué se hizo lo que se ha hecho".

En una perspectiva diferente, se ha argumentado que el control de la inflación era realmente un objetivo clave para la U.P., debido a razones políticas y económicas. A nivel político, la U.P., había anunciado durante la campaña que derrotaría la inflación, y criticaba a los gobiernos anteriores por su incapacidad para controlar este problema. Por otra parte, debido a la proximidad de las elecciones municipales ( marzo de 1971 ), el gobierno de la U.P., quería mostrar rápidamente un indicador de éxito.

A nivel económico, dado que la redistribución del ingreso se llevaría a cabo mediante aumentos de los salarios nominales, era importante reducir la inflación para asegurar un incremento de los salarios reales.

Un elemento clave de la política macroecónomica de la U.P., el alto nivel de capacidad no utilizada y desempleo de la economía chilena, así como de las reserva internacionales y los inventarios industriales. Los economistas de la U.P. no hicieron comentarios respecto de las limitantes relativas a los niveles de capacidad específica sectorial, que pueden ser muy diferentes de las cifras globales, y a que la utilización de la capacidad disponible no utilizada es una holgura "por una sola vez ". Una percepción mecanicista sugería implícitamente que las transformaciones estructurales ayudarían rápidamente a resolver los problemas macroeconómicos.

La política antiinflacionaria de la U.P., se basaba en los siguientes planteamientos : a ) La inflación es en realidad un fenómeno estructural. El control de precios, la eliminación del sistema de mini-ajustes cambiarios y la nueva estructura económica detendrían la inflación. b ) El control estatal de la mayor parte del aparato productivo y de comercialización sentarían las bases para terminar con la inflación. c ) Dados los controles de precios, y los reajustes salariales, los salarios subirían más que los precios, lo que llevaría a una reducción de la tasa de utilidad unitaria. Sin embargo, considerando la existencia de capacidad no utilizada, el aumento de la producción y de la ventas compensaría la declinación de las utilidades unitarias, manteniendo el nivel global de las ganancias.

Según el ministro de Hacienda de la U.P., los efectos de las medidas anteriores implicarían que en muy breve plazo " los aumentos de precios desaparecerán y en el futuro se recordará la inflación como una pesadilla de gobiernos anteriores, que eran los sirvientes del gran capital ". El programa de la U.P. contenía una visión más moderada, según la cual la inflación desaparecería debido a las medidas antimonopólicas y al apoyo de la mayoría de la población.

LA SITUACIÓN MACROECONÓMICA DURANTE LA UNIDAD POPULAR.

Se ha argumentado que el gobierno de la U.P. aplicó un conjunto de políticas macroeconómicas de corte netamente populista cuyo propósito habría sido conseguir una rápida reactivación con una acelerada redistribución. De acuerdo a este paradigma populista, las políticas expansivas generan inicialmente un elevado crecimiento con aumento de remuneraciones reales en el que los controles de precios reprimen las presiones inflacionarias; la primera etapa de un programa populista exhibe resultados muy exitosos, en los que se observa simultáneamente un gran crecimiento con menor inflación y un mayor poder adquisitivo por parte de los trabajadores. Pero, en la segunda etapa, la fuerte expansión de la demanda genera desequilibrios crecientes : los inventarios se agotan, el sector externo actúa cómo válvula de escape pero las divisas comienzan a escasear; todo esto estimula el proceso inflacionario, la fuga de capitales y la desmonetización de la economía. El sector público experimenta elevados déficit al utilizar subsidios para los bienes de consumo masivo y para el tipo de cambio; al mismo tiempo cae ( en términos reales ) la recaudación, y el déficit público aumenta considerablemente. La tercera etapa finaliza con los intentos del gobierno de aplicar una política de ajuste antiinflacionario, reduciendo los subsidios y disminuyendo los salarios reales. Posteriormente, otro gobierno con mayor credibilidad aplicará un duro programa estabilizador ortodoxo cuyas consecuencias son el desempleo y la pérdida del poder adquisitivo de los grupos de bajos ingresos. En síntesis, este paradigma populista inflinge " un costo terrible a aquellos mismos grupos a quienes se intenta favorecer ".

América Latina ha vivido numerosas experiencias populistas ; sistemáticamente, todas ellas han terminado en un absoluto y rotundo fracaso. Entonces, ¿ por qué siguen surgiendo estos experimentos y por qué no modifican su curso de acción cuando están fracasando ?. Sachs (1990 ) sugiere que los economistas populistas no comprenden la envergadura de los riesgos envueltos en el tipo de medidas que adoptan; como la experiencia populista es exitosa al comienzo y aumenta la popularidad del gobierno, los cuestionamientos relativos a los crecientes desequilibrios son desechados como meras ( y molestas ) observaciones técnicas. Algo surgirá para resolver dichos problemas ( esto es lo que Sachs denomina " solución mágica " o del tipo deus ex machina ) o, también, los problemas futuros serán resueltos por las transformaciones estructurales que se están realizando en el presente .Sin embargo, es preciso entender que los desequilibrios crecientes que finalmente conducen al colapso son consecuencia del éxito excesivo de la fase inicial.

No obstante, y a pesar de que prescripción de las políticas macroeconómicas de la U.P. coincide totalmente con las de un gobierno populista típico, Bitar (1979 ) y Larraín y Meller ( 1990 ), sostiene que estas políticas expansivas eran realmente un mecanismo para obtener una fuerte base de apoyo político que permitiera posteriormente llevar a cabo cambios más radicales en la economía y en la sociedad chilenas. " Está fuera de dudas que la meta fundamental de todo el experimento era esta transformación radical y no un simple mejoramiento de la distribución del ingreso y una tasa más alta de crecimiento. Lo que planteaba la U.P. era nada menos que la sustitución de un sistema capitalista por un modelo socialista y su intención real era conseguirlo"

LA EVOLUCIÓN DE LA MACROECONOMÍA.

Un comienzo auspicioso : 1971.

La economía chilena vivió un auge sin precedentes en 1971, como resultado de políticas económicas altamente expansivas. Se experimentó un mejoramiento generalizado en el nivel de vida de la población, y una sensación de éxito total entre los líderes de la U.P. Con todo, un análisis frío de la situación económica permitía percibir desequilibrios crecientes, como veremos.

Según las variables macroeconómicas tradicionales, el primer año de gobierno de la U.P. alcanzó resultados relativamente espectaculares para la economía chilena ( cuadro 1 ) :

1 ) La tasa anual de crecimiento del PGB llegó al 8%, micho m{as alta que el 3,6% del año anterior y la más alta desde 1950. 2 ) La inflación disminuyó de 36,1 % en 1970 a 22,1% en 1971. Es interesante notar que, durante el primer trimestre de 1971 ( habían elecciones municipales en marzo ) la tasa de aumentos de precios se había reducido a niveles muy bajos respecto de las cifras normales en Chile : la inflación fue de 3,4% como tasa acumulada anual, en comparación con 16,2% en el período equivalente de 1970. 3 ) El desempleo nacional registró una importante caída, de 5,7 % en 1970 a 3,8% en 1971; está última cifra era la más baja registrada en las estadísticas chilenas. Los datos trimestrales de desempleo en el gran Santiago muestran una reducción de los desocupados de 8,3% en el cuarto trimestre de 1970 a 3,8% en el cuarto trimestre de 1971. 4 ) Los salarios medios reales aumentaron en 22,3%

CUADRO N° 1. Evolución de la principales variables macroeconómicas, 1970 -1973 ( porcentajes ).

1970 1971 1972 1973

Tasa de crecimiento económico (PGB) 3,6 8,0 -0,1 -4,3

Tasa de inflación anual ( IPC ) 36,1 22,1 260,5 605,1

Tasa nacional de desempleo 5,7 3,8 3,1 4,8

Incremento anual de los salarios reales 08,7 22,3 -16,6 -25,3

Fuente : Banco Central ,CIEPLAN, ODEPLAN.

Otro resultado interesante corresponde al mejoramiento de la distribución del ingreso en forma global y específicamente entre los trabajadores : los trabajadores de bajos salarios tuvieron incrementos del salario real mayores que los trabajadores con salarios relativamente altos ( cuadro 2 ). Los salarios mínimos reales para obreros aumentaron en 39 % durante 1971, en tanto que los salarios mínimos para empleados se incrementaron solo en 10 % en el mismo período. De este modo, el diferencial entre los salarios mínimos para obreros y empleados disminuyo en de 49 % ( 1970 ) a 35 % ( 1971 ). La reducción de la brecha entre obreros y empleados fue bastante menos pronunciada en términos de la evolución de los salarios medios reales : mientras el salario medio real para obreros aumento en 20 %, el de los empleados lo hizo en 19 %. Es así como la participación del trabajo en el PGB subió de 52,2 ( 1970 ) a 61,7 % (1971 ), siendo el valor promedio de esta variable durante el período 1960 a 1969 de 48,4 %.

Estos resultados se obtuvieron por una combinación de políticas orientadas principalmente a obtener un aumento de la demanda agregada. La política salarial implicaba, como ya se vio, incrementos del promedio de los salarios anuales reales de 22,3 %,obviamente muy superiores a los incrementos de la productividad. Los gastos del gobierno central crecieron en 36 % en términos reales, aumentando la participación del gasto fiscal en el PGB de 21 % ( 1970 ) a 27 % ( 1971 ). Como parte de esta expansión, el sector publico se embarco en un gigantesco programa de viviendas, comenzado la construcción de 76000 casas en 1971, en comparación con las 24.000 de 1970. Finalmente, la política monetaria fue acomodaticia, para no afectar la expansión de la demanda y de la producción : M1 aumento en 119 % durante 1971.

Tales medidas económicas se apoyaron en controles generalizados de precios. Con reajustes nominales de salarios sobre 50 %, los gastos nominales del gobierno aumentando en mas de 60 % y la oferta monetaria subiendo en mas de 100 %, la tasa anual de inflación de 1971 ( 22,1 % ) parece sorprendentemente baja. El fenómeno se explica por los controles de precios en el sector privado y la congelación de tarifas y precios en el sector publico.

Dos razones explican el éxito relativo de los controles de precios. Primero, el gobierno obtuvo el control directo e indirecto de los diferentes eslabones de la cadena entre la producción y el consumo, a través de numerosos cambios institucionales. Se ampliaron las funciones fiscalizadoras de las agencias publicas de comercialización y control que ya existían y se crearon otras nuevas; también se estatizaron las principales firmas privadas mayoristas y distribuidoras. Ademas, a través de la intervención del gobierno las facilidades de líneas de crédito bancarias se conectaron a acuerdos de fijación de precios. Finalmente se crearon comités de vigilancia de los consumidores en los vecindarios ( JAP , Juntas de Abastecimiento y Precios ), que debían velar por que las tiendas locales acataran los precios oficiales y mantuvieran la existencia de mercaderias.. En segundo lugar, el ambiente global de reformas estructurales, y el que muchas firmas hubieran sido expropiadas o intervenidas por el gobierno inducía a los empresarios a seguir las directivas de precios oficiales. Era muy arriesgado no hacerlo : " los empresarios debían pensarlo dos veces antes de violar los precios oficiales porque este gobierno no era como los anteriores ".

En consecuencia, la sobrexpansión de los salarios reales en 1971 estuvo relacionada en forma significativa con la efectividad de los controles de precios. Sin embargo, los reajustes salariales de los trabajadores sobrepasaron los limites establecidos por el gobierno de la U.P. con la CUT ( Central Unica de Trabajadores ), a pesar de que esta estaba controlada por los partidos políticos de la U.P. La larga tradición de los sindicatos de maximizar los reajustes salariales, y la competencia de los lideres sindicales democratacristianos, que procuraban mejorar la oferta de sus rivales de la U.P., para ganara popularidad entre los trabajadores explican este comportamiento.

CUADRO N° 2. Indices de salarios reales mínimo y medio para obreros y empleados. 1970 -1973.

Salarios mínimos reales

( 1970 : 100 )

Obreros Empleados

Salarios medios reales ( abril 1970: 100 )

Obreros Empleados

Remuneraciones promedio

1970

100

100

100

100

100

1971

139

110

120

119

123

1972

123

86

108

99

103

1973

76

48

80

78

77

PRIMERAS SEÑALES DE DESEQUILIBRIOS.

A pesar del deslumbrante cuadro global, varios indicadores sugerían la presencia de un desequilibrio creciente a lo largo del año.

El déficit presupuestario general del gobierno aumento de 3,5 % del PGB ( 1970 ) a 9,8 % ( 1971 ). A u nivel mas amplio, el déficit publico consolidado no financiero aumento de 6,7 % a 15, 3 %. El crédito, solo al sector publico, creció en 124 % ; mas del 90 % del crédito proporcionado por el Banco Central al sector publico tenia la forma de dinero primario. Esto era una de las causas del crecimiento de 119 % de M1. En resumen, la política monetaria estaba totalmente fuera de control. Por su parte el nivel de reservas internacionales sufrió una reducción de 59 %. La perdida de reservas podría haber sido mayor , pero en noviembre el gobierno suspendió el servicio de la deuda externa y entro en negociaciones de reprogramación.

La balanza comercial vario de un superávit de US$ 95 millones ( 1970 ) a un déficit de US$ 90 millones ( 1971 ), siendo la abrupta caída del precio mundial del cobre el principal factor de tal deterioro. Drásticos controles de las importaciones, en presencia de una apreciación del tipo de cambio, evitaron un mayor déficit comercial externo ese ano. Ademas de los controles cambiarios, la principal herramienta para este control de las importaciones fue el requerimiento de deposito previo de 10000% , una disposición existente que el gobierno de la U.P. utilizo intensivamente, aumentando en forma significativa el numero de productos contemplados en ella.

En tanto el nivel de consumo global creció en 12,4 % durante 1971, la inversión bruta cayo en 2,3 % : mientras la inversión publica aumentaba un 10 ,3 %, la inversión privada se reducía en - 16,8 %. Dado el abrupto incremento de los salarios reales y los estrictos controles de precios, se produjo necesariamente una contracción de las utilidades del sector productivo.

Las primeras señales de escasez empezaron a aparecer durante el segundo semestre de 1971. No fue considerada como un problema serio por los economistas de la U.P., sino mas bien como resultado natural de las políticas de redistribución del ingreso y como síntoma de un desequilibrio del pasado. El importante aumento del consumo de carne ( 18 % ), por ejemplo, fue relacionado con la redistribución. En el pasado, una familia de alto ingreso consumía 180 kg al año, mientras que una familia de bajo ingreso consumía 29 kg al año. Por lo tanto, una redistribución del ingreso hacia las familias de bajos ingresos tenia necesariamente que aumentar el consumo global de carne, sobre todo si se consideraba que los grupos de menores ingresos tienen una mayor propensión al consumo que los de mayores ingresos.

En respuesta a la critica de que la economía se estaba recalentando, algunos economistas de la U.P. argumentaron que "... si la política de redistribución del ingreso hubiera fracasado, si la política antiinflacionaria hubiera fracasado, no hay duda de que habría habido suficiente capacidad no utilizada, reservas internacionales y existencia de mercaderias, porque eso habría sido una repetición del mecanismo tradicional de ajuste de anos anteriores. El éxito de la política económica de la U.P. esta justamente relacionado con la desaparición de las variables restrictivas".

A fines de año ya había demasiadas señales que apuntaban hacia una aceleración significativa de la inflación en 1972 : el gran incremento de la oferta de dinero, el gran déficit fiscal, el nuevo reajuste de salarios de enero de 1972, la imposibilidad practica de una contracción adicional de las utilidades del sector productivo, el agotamiento de los abastecimientos y existencias, la fuerte contracción de las reservas internacionales y la aparición del mercado negro para muchas mercaderias. Sin embargo, la reacción de la autoridades fue prácticamente nula. Mientras en los discursos oficiales de 1970 se consideraba a la inflación como una variable clave, en la exposición al país del ministro de Hacienda ( noviembre de 1971 ) no de dijo gran cosa al respecto. La única mención fue para señalar que se mantendría durante 1972 la misma política antiinflacionaria de1971.

DECLINACIÓN Y COLAPSO TOTAL : 1972 A 1973.

Como sucede con todos los gobiernos populistas, la declinación y el colapso total del experimento de la U.P. son una clara consecuencia de las "exitosas" políticas sobrexpansivas. El favorable resultado inicial aumento la popularidad del gobierno de Allende, y las criticas por la presencia de diversos desequilibrios se descartaron como meras observaciones técnicas. Por otra parte, el gobierno de la U.P. se hallaba frente a un gran dilema : una reducción de los salarios reales era una condición necesaria para atenuar los desequilibrios existentes, pero esa solución

perjudicaría su imagen progresista y revolucionaria.

Varios economistas y sectores del gobierno de la U.P. " estimaron imposible proseguir la política expansiva redistributiva ", sugiriendo plantear que 1971 habría sido el año de la redistribución, pero que 1972 tendría que ser el año de la acumulación. Sin embargo, nada se hizo, ni ajuste ni modificaciones en la política económica. En la discusión respecto a que medidas tomar, varios grupos de la coalición gobernante plantearon una serie de condiciones que resultaban incompatibles con la solución del problema : la mantención de la situación distributiva lograda y de las condiciones para seguir avanzando en los cambios estructurales. Lo anterior muestra la incapacidad del gobierno de la U.P. para tomar decisiones frente a los obstáculos surgidos ; las múltiples soluciones e interpretaciones planteadas por distintos grupos y las exigencias de los diferentes partidos de la coalición paralizaban la toma de decisiones. Paradojicamente, esta inacción del gobierno de la U.P. conducía al laissez faire. Una interpretación alternativa sugiere que prevaleció la ideología, es decir, se le dio mas importancia al mantenimiento de la imagen progresista y revolucionaria que a la reducción de los desequilibrios. Probablemente, cuando hay desgobierno predominan las posturas mas ideologizadas y radicalizadas.

Hasta el año 1972, los reajustes nominales de salarios se otorgaban a comienzo de ano. La política de reajustes salariales de 1972 siguió el patron del año anterior, esto es, aumentos de los salarios nominales con indización total respecto del IPC de1971 ( 22,1 % ), pero con un aumento mayor ( 32 % ) para los salarios mínimos nominales. Pero, nuevamente durante el primer trimestre de 1972 los salarios aumentaron mas de lo que especificaba la política oficial. Ni siquiera el gobierno aplico su propia política salarial, y los salarios medios ( ponderados según el empleo ) del sector publico aumentaron en 48 %. Obviamente, esta no era una manera eficiente de reducir el déficit publico, que había alcanzado a 15,3 % del PGB en 1971.

El incremento de las remuneraciones del sector publico, la gran expansión de los subsidios a las empresas de propiedad estatal( 4,6 % y 9,5 % del PGB en 1972 y 1973, respectivamente ) y el deterioro de la recaudación tributaria ( los ingresos cayeron en 3 % del PGB en 1972 y un 3 % adicional en 1973 ) generaron un déficit publico de impresionante magnitud : 24,5 % en 1972 y 30,5 % en 1973. Dadas las características rudimentarias del mercado de capitales, una porción significativa del déficit del sector publico ( 60 % en 1972 y 73 % en 1973) se financio mediante emisiones monetarias del Banco Central. El resultado final fue un incremento de la cantidad de dinero de 173 % en 1972 y 413 % en 1973 ; en tres anos la cantidad de dinero aumento casi 30 veces.

En definitiva, la aplicación de reajustes exagerados de los salarios nominales para aumentar los salarios reales y mejorar la distribución del ingreso fracaso completamente : la política macroeconómica de la U.P. redujo en un 23 % el poder adquisitivo de los trabajadores. Transcurrieron ocho ano antes de que las remuneraciones reales de los trabajadores recuperaran el nivel que tenían en 1970.

Supuestamente, cuando se generalizan la escasez y los cuellos de botella el sector externo constituye la válvula de escape ; una oferta limitada de importaciones es vista por la mayoría de los agentes como la principal restricción económica. Sin embargo, la caída de la producción interna constituye en muchos casos la causa principal de la escasez interna de bienes, como es el caso de la producción agrícola para los bienes alimenticios. El cuadro 3 muestra el agudo incremento de la importaciones totales ( en dolares corrientes ) entre 1970 y 1973 ; mientras las importaciones de alimentos crecían 3,8 veces entre 1970 y 1973, las importaciones de bienes de capital caían durante el mismo período. En términos físicos, las importaciones de trigo aumentan desde 200.00 toneladas ( 1970 ) a 951.000 toneladas ( 1973 ) ; simultáneamente, la producción interna disminuía en 43 % durante ese período.

Las reservas internacionales netas en el corto plazo del Banco Central se redujeron en 1972 un 62 % con respecto al nivel de 1971, esto es, el gobierno de la U.P., perdió el 84 % del stock inicial de reservas en tan solo dos años. En 1973, el nivel de las reservas internacionales netas disponibles a corto plazo equivalían a 22 días de importaciones.

CUADRO N°3. Algunos componente de la Balanza de Pagos. 1970 -1973 .( millones de dolares ).

1970

1971

1972

1973

Exportaciones totales ( FOB )

1112

999

849

1309

Exportaciones de cobre

839

701

618

1049

Importaciones totales CIF

956

1015

1103

1447

Importaciones de alimentos

136

192

318

512

Importaciones de bienes de capital

276

248

186

243

Balanza comercial

156

-16

-253

-138

Cuenta corriente

-81

-189

-387

-295

Balanza de pagos

114

-300

-231

-112

CONCLUSIÓN.

El alto grado de conflictividad, los elevados desequilibrios macroeconómicos y el acelerado ritmo de reformas sistémicas que caracterizaron la gestión de la U.P., han quedado como circunstancias que es preciso tratar de evitar. En su lugar el consenso, el equilibrio macroeconómico y el gradualismo se han constituido en la trilogía valórica de la sociedad chilena del siglo XX. La solución de las discrepancias sociales a través de la agudización del conflicto han probado ser un método que puede evolucionar hacia un juego muy peligroso : todos pierden y nadie gana. De ahí la necesidad y conveniencia de sustituir la confrontación por el dialogo, en busca del consenso.

Respecto del equilibrio macroeconómico, existe conciencia de que un nivel gastos superior al nivel de ingresos, no es sustentable en el largo plazo y el déficit resultante hay que financiarlo con deuda presente que hay que repagar en el futuro ; déficit fiscales recurrentes y elevados e incrementos salariales superiores a los incrementos de productividad generan presiones inflacionarias ; la reducción de la inflación requiere de programas de ajustes con severos costos sociales. En consecuencia el control y la eventual eleiminación de la inflación adquiere una muy alta prioridad.

El cambio sistémico progresivo que implicaba la sustitución del capitalismo por el socialismo y la percepción de su irreversibilidad fueron el factor primordial de la conflictividad social.

Cabe preguntarse si despues de una etapa tan amplia de expropiaciones y de maximización del conflicto se podría lograr la paz social y si era posibles llegar a un cambio sistémico tan profundo sin producir el quiebre de la democracia.

La U.P. expuso un tema muy conflictivo e importante : ¿ cómo resolver el problema de la pobreza ?. En forma simplificada , en el diagnóstico de la U.P., los ricos eran los responsables de la existencia de los pobres y la solución requería expropiar a los ricos para transferir recursos a los pobres. Tanto el análisis como la solución fueron erróneos y fracasaron totalmente. No obstante la pregunta sigue siendo vigente : ¿ Cómo superamos la pobreza en Chile ?.

BIBLIOGRAFÍA.

1.- Un Siglo de Economía política chilena ( 1890 - 1990 ). " Patricio Meller ". Editorial ANDRES BELLO, CHILE 1996. Primera edición.

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