Un pavo real en el reino de los pingüinos; Barbara Hateley y Warren Schmidt

RRHH (Recursos Humanos). Superación. Inconformismo. Metas de la vida. Talento. Valía. Capacidad

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Un pavo real en el reino de los pingüinos

Este libro trata de una situación que se presenta en las grandes empresas establecidas, las cuales empiezan a reclutar talentos jóvenes, con la idea de mejorar e innovar en la empresa. Pero lo que sucede es que al momento en que estos jóvenes tratan de aplicar sus nuevas ideas a la estructura de la empresa, se encuentran con una muralla, es decir con los ejecutivos establecidos en la empresa quienes no aceptan estas nuevas ideas, ya que dentro de su visión, no se corresponden con los objetivos de la empresa.

Los altos ejecutivos de las grandes empresas, son generalmente personas que tienen una visión de que la empresa debe ser una estructura uniforme y que cualquier ente que intente cambiar esto será inducido a su forma de pensar. Que idea más errada!, porque con esta actitud frente a los nuevos empleados de la compañía lo único que se logra es reprimir esas ideas de cambio que en la mayoría de los casos son para el beneficio de la empresa. Hoy en día es muy importante poseer una fuerza laboral diversa que pueda responder frente a cualquier situación que pueda presentarse en la empresa, pero con una actitud represiva contra los empleados que se atreven a ser distintos lo que se obtiene es disminuir el rango de acción de la empresa en los diferentes sectores donde esta se desarrolla.

Por el mero hecho de que un empleado no luzca igual que el resto de los empleados de la compañía, no quiere decir que su capacidad sea inferior a la de los demás. Pero cuando se trata de cambiar la forma de ser de ese empleado entonces sí se corre el riesgo de mermar su capacidad laboral. Por esta razón, un buen administrador debe estar pendiente de cuando un empleado se siente fuera de sitio en la empresa, porque esto puede desmotivar a empleado y la empresa podría perder un individuo valioso dentro de su organización.

Muchas veces las empresas se convierten en grandes laberintos burocráticos, que se ven reacios al cambio y por esta razón no logran tener todo el alcance que pudiesen, ya que para muchos es mejor mantenerse en la situación en que se encuentran y trabajar como lo han venido haciendo, que aprender nuevas técnicas que puedan aumentar la productividad y es por eso que es común ver gerente que viven tomando cursos y actualizándose, peor el momento de poner en práctica lo que han aprendido, se ven con respuestas como “así no hacemos las cosas aquí”, entonces por más buenas intenciones que se tengan, no se puede conseguir lo que se desea.

Por estas situaciones muchas empresas pierden empleados excelentes, quienes se ven frenados para actuar frente a los ejecutivos, ya que piensan que sus ideas pueden ser mal vistas por la gerencia. Y así vemos como luego esos empleados que la empresa no dejo crecer, forman parte de la competencia y se desarrollan como grandes visionarios y emprendedores.

El libro también aporta una serie de tips para poder identificar lo que ellos llaman organizaciones pingüinos. También estas empresas se parecen todas en la forma en que trabajan, ya que se puede decir que todas siguen un mismo patrón de comportamiento. Pero el hecho de que una persona trabaje en una organización pingüino, no quiere decir que no pueda hacer nada para cambiar esta concepción de la empresa, es por esto que los autores nos ofrecen una serie de consejos en relación a como debe ser la actitud de los empleados que son diferentes frente a las organizaciones pingüinos.

En mi opinión el mejor aporte del libro es donde dice: “El reino de la Oportunidad es una actitud. Es estar abierto a ideas nuevas, estar dispuesto a escuchar, ávido de aprender, con deseos de crecer y ser flexible al cambio”. Aquí se resume todo lo que debe ser una buena organización, ya que con este tipo de actitud se deja de juzgar basados solo en la superficie y se aprecia a cada uno por su originalidad, su talento , su valor y su capacidad. Así se lograr aprovechar al máximo a cada empleado, sin dejar de ser nosotros mismos.