UE (Unión Europea)

Historia universal. Tratado de Amsterdam. PAC (Política Agraria Común)

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Origen de la Unión Europea.

Tras la Segunda Guerra Mundial se comenzaron a dar los primeros pasos para la creación de una organización capaz de superar los antagonismos nacionales q tanto daño habian causado al Viejo Continente.

Se comenzaba la creación de la Unión Europea y todos sus componentes.

Europea nació el 1 de noviembre de 1993, fecha en que entró en vigor el Tratado de la Unión Europea o Tratado de Maastricht, ratificado un mes antes por los doce miembros de la Comunidad Europea (CE): Bélgica, Dinamarca, Francia, Alemania, Reino Unido, Grecia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, Países Bajos, Portugal y España. Con la entrada en vigor del Tratado, los países de la CE se convirtieron en miembros de la UE, y la CE se convirtió en la UE, que en 1995 se vio ampliada con el ingreso en su seno de Austria, Finlandia y Suecia.
Con el Tratado de la Unión Europea, se otorgó la ciudadanía europea a los ciudadanos de cada Estado miembro. Se intensificaron los acuerdos aduaneros y sobre inmigración con el fin de permitir a los ciudadanos europeos una mayor libertad para vivir, trabajar o estudiar en cualquiera de los estados miembros, y se relajaron los controles fronterizos.

* PRIMEROS TRATADOS

Son los acuerdos firmados por los Estados miembro de la UE para avanzar, modificar o revisar la construcción europea.

  • EL TRATADO DE PARIS que el 18 de abril de 1951 instituyo la Comunidad Europea del Carbón y del Acero (CECA) a propuesta del ministro de asuntos exteriores frances Robert Shuman. La constituyeron Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Bélgica y Luxenburgo.(efectivo desde el 10 de agosto de 1952)

  • LOS TRATADOS DE ROMA: En junio de 1955, en Messina (Sicilia, Italia), los ministros de Asuntos Exteriores de los seis estados que conformaban la CECA decidieron estudiar las posibilidades para lograr una mayor integración económica. Este nuevo esfuerzo desembocó en la firma del Tratado de Roma (25 de marzo de 1957), por el que se creaban la Comunidad Económica Europea (CEE) y la Comunidad Europea de la Energía Atómica (Euratom). La CEE tenia como finalidad la creación de un mercado interior y el desarrollo de politicas economicas comunes

EL ACTA ÚNICA EUROPEA: El calendario fijado para alcanzar el Mercado Único Europeo puso al descubierto la necesidad de otorgar un mayor poder a la CE para resolver las cuestiones anejas a la eliminación de las barreras comerciales antes de la fecha tope. El Consejo de Ministros tenía que alcanzar acuerdos unánimes sobre cada decisión, con lo que, de hecho, se daba a los estados miembros poder de veto y se demoraba el proceso político. El Acta Única Europea, introducida en diciembre de 1985 y aprobada por los doce miembros en julio de 1987, introdujo los mayores cambios en la estructura de la CE desde el Tratado de Roma de 1957. Entre las modificaciones incluidas figuró la introducción del sistema de mayoría cualificada que ayudó a acelerar el proceso de creación del Mercado Único Europeo.

El Acta Única Europea introdujo también otros cambios importantes; el Consejo Europeo, que había aportado el impulso principal para la consecución del Mercado Único, consiguió personalidad jurídica; el Parlamento Europeo logró tener mayor voz e influencia; y los estados miembros acordaron unificar normativas fiscales, sanitarias y referentes al medio ambiente. Además, se estableció el Tribunal de Primera Instancia para atender las apelaciones a las decisiones de la CE que presentaran personas, organizaciones o empresas; y cada Estado miembro decidió alinear su política económica y monetaria con la de sus vecinos, utilizando el SME como modelo.

EL NACIMIENTO DE LA UNIÓN EUROPEA

Europea nació el 1 de noviembre de 1993, fecha en que entró en vigor el Tratado de la Unión Europea o Tratado de Maastricht, ratificado un mes antes por los doce miembros de la Comunidad Europea (CE).

Los objetivos acordados incluyen:

  • Culminación de la unión económica y monetaria antes de 1999. La unión monetaria fue uno de los objetivos prioritarios que debera culminar con el nacimiento del Euro (la moneda única europea) en el año 2002.

  • Desarrollo de una política extarior de defensa que reafirme la identidad común de la Unión y sus relaciones con el mundo.

  • Cooperación en los asuntos de justicia y seguridad interior.

  • Creación gradual de una ciudadanía de la Unión.

  • Incremento de las competencias del Parlamento Europeo.

  • Establecimiento de los principios operativos de subsidiariedad y solidarid.

  • El tratado de Amsterdam:

    Si bien el Tratado de la Unión Europea firmado en Maastricht marcó las directrices sobre las que habría de construirse el futuro europeo, pronto se consideró la inevitable necesidad de revisarlo, especialmente para adoptar una reforma institucional que permitiera, a corto plazo, el previsible ingreso de nuevos estados miembros. Tal percepción fue la que surgió en la Conferencia Intergubernamental que tuvo lugar el 29 de marzo de 1996. Con la intención de elaborar un nuevo tratado de la UE que reformara el de Maastricht, se celebró una cumbre del Consejo Europeo en Amsterdam (Países Bajos), en junio de 1997, con el objetivo de abordar la reforma de algunos de los más importantes y controvertidos puntos de la Unión: reforma de sus instituciones, defensa, libre circulación, justicia, flexibilidad y empleo. Los dos primeros puntos, fundamentales para la consolidación de la UE, no fueron revisados. Respecto a los cambios institucionales (reducción del número de comisarios por Estado miembro en la Comisión, reparto del poder en el Consejo de Ministros y cuestión de la aprobación de las propuestas por mayoría, en vez de por unanimidad, entre otros), las diferencias entre los jefes de Estado y de gobierno asistentes obligaron a retrasar la adopción de reformas hasta una nueva Conferencia Intergubernamental. Únicamente se llegó al acuerdo de que, cuando la UE se viera ampliada, sólo existiría un comisario por país en la Comisión. La cuestión del sistema defensivo en que habrá de enmarcarse la UE fue, igualmente, pospuesta, debido a la oposición británica a plantear la integración de la Unión Europea Occidental (UEO) en la UE. El Tratado de Amsterdam quedó, por tanto, carente de resoluciones auténticamente reformadoras: la ratificación del Pacto de Estabilidad y el acuerdo para fomentar políticas activas de empleo, financiadas por el Banco Europeo de Inversiones (BEI), fueron sus principales logros. Por lo que respecta a España, en Amsterdam se reconoció el estatuto de Canarias como región ultraperiférica, que permitiría a las Islas acogerse a un régimen económico y fiscal propio en virtud de su peculiaridad.

    La latente preocupación por la cuestión del desempleo (que en 1997 afectaba, aproximadamente, a 18 millones de personas en el conjunto de países integrados en la UE) condicionó (especialmente por parte francesa) la ratificación del Pacto de Estabilidad a la adopción de políticas tendentes a erradicar dicho lastre social. A fin de abordar este asunto, el Consejo Europeo se reunió en Luxemburgo los días 20 y 21 de noviembre de 1997 en la que fue denominada “Cumbre del Empleo”. El objetivo de los Quince era adoptar una política común (mediante mecanismos de coordinación de las políticas nacionales) para lograr que disminuyera la tasa de desempleo (especialmente juvenil y de larga duración). El principal acuerdo adoptado por el Consejo determinó la creación de un programa (ejecutable en cinco años) por el cual se ofrecería la reinserción laboral o formativa (a través de formación profesional, reciclaje o trabajo en prácticas) a los parados menores de 25 años que llevasen seis meses en paro y a todos los trabajadores con un año de permanencia en situación de desempleo. El BEI aumentaría los créditos dirigidos al cumplimiento de este plan.

    Finalmente, el Tratado de Amsterdam fue firmado el 2 de octubre de 1997 y, tras las necesarias ratificaciones parlamentarias nacionales de los Quince, entró en vigor el 1 de mayo de 1999. Su texto definitivo preveía el futuro establecimiento de una política exterior y de seguridad común (PESC) y la reforma del funcionamiento institucional, aunque sólo dejaba enunciadas ambas cuestiones. Otras notables disposiciones del nuevo documento “constitucional” de la UE eran las referentes a la planificación y coordinación de políticas conjuntas para fomentar el empleo (ya aplicadas en la citada Cumbre del Empleo); la lucha contra todo tipo de discriminación (el Consejo de Ministros quedaba facultado para suspender el derecho de voto de cualquier Estado miembro que vulnerara de manera grave o constante los derechos humanos); la libre circulación de personas y la progresiva supresión de controles fronterizos (se incorporó al Tratado la Convención de Schengen, resultante de los acuerdos firmados en 1985 y 1990 por Alemania, Bélgica, Francia, Luxemburgo y Países Bajos, y más tarde suscritos por Italia, España, Portugal, Grecia y Austria); y la adopción de políticas sociales y medioambientales comunes.

    LA ECONOMIA DE LA UNIÓN EUROPEA:

    La integración económica y las políticas comunes:

    El objetivo principal de la unión económica es la creación de un mercado común, al que se vinculan otros objetivos, como la libre circulación de mercancías, trabajadores y capitalews, y el libre establecimiento de empresas, servicios y profesionales en el interior de la UE.

    Las medidas que se tomaron fueron:

    • El establecimiento de la unión aduaneracon la supresión de las fronteras.

    • Creación de un Sistema Monetario Europea (SME)

    • Establecimiento del euro com ofutura moneda única.

    • Nacimiento del Banco Central Europeo (BCE), que se encargará de la política monetaria intracomunitaria.

    POLITICA AGRARIA COMUN (PAC)

    conjunto de directrices y políticas conjuntas para el apoyo y la regulación de la agricultura en los estados miembros de la Unión Europea (UE). El Tratado de Roma (1957), por el que fue creada la Comunidad Económica Europea (CEE), preveía de forma explícita la adopción de una política agraria común, cuyos objetivos esenciales serían

    • Aumentar la productividad agrícola

    • Asegurar un nivel de vida digno para los agricultores europeos

    • Estabilizar los mercados

    • Garantizar un excedente fijo de alimentos y hacer llegar los productos a los consumidores a precios razonables.

    Para sustentar estos objetivos se establecieron tres principios básicos:

    • unidad del mercado (un único mercado agrícola en el que los productos se movieran libremente)

    • preferencia comunitaria (preferencia real de los productos agrícolas de la Comunidad)

    • solidaridad financiera (todos los estados miembros deberían compartir los costes derivados de la PAC).

    Estos principios de funcionamiento fueron definidos y acordados en una reunión mantenida en 1958 por los respectivos ministros de Agricultura de los estados integrantes de la CEE. Puede decirse que la PAC entró en funcionamiento, de forma efectiva, en 1962, año en que se estableció el primer sistema de precios comunes para un paquete de determinados productos.

    El apoyo que la UE presta a la agricultura a través de la PAC se realiza a través de una serie de mecanismos entre los que se incluyen determinadas medidas de intervención en el mercado y subsidios directos. El Consejo de Ministros de Agricultura decide, con una periodicidad anual, el grado de ayuda a los precios, basándose en propuestas emitidas por la Comisión Europea. Se imponen aranceles a los productos importados de terceros países, para que no puedan tener una ventaja comparativa respecto a los producidos en la UE. La exportación se facilita pagando a los exportadores europeos la diferencia existente con los precios de mercado, para que puedan competir con garantías en los mercados internacionales. Las ayudas comerciales son financiadas por el Fondo de Garantía y Asesoramiento Agrícola Europeo.

    Pese a que la PAC tuvo como consecuencia el incremento de la producción agrícola (reflejo del progreso tecnológico, la mayor eficacia productiva y el alto grado de apoyo económico), el consumo en Europa permaneció estático. A principios de la década de 1980 existían enormes partidas de determinados productos no vendidos, lo que atenazaba cada vez más el presupuesto de la UE (dos tercios de éste estuvieron dedicados al gasto agrícola en aquella década). En 1984, 1988 y, de forma más radical, en 1992, se introdujeron reformas en la PAC para solventar estos problemas de sobreproducción. Entre ellas, se volvió a aplicar una estrategia de precios orientada al mercado (amortiguando la caída de beneficios agrícolas con una ayuda específica a las cosechas más rentables); controles cuantitativos y cualitativos de producción a través de cuotas y pagos compensatorios; promoción del abandono de tierras (ayudando a los campesinos que dejaban sin roturar sus tierras más improductivas) y diversificación de la producción para atender mejor a la demanda. También se promovieron técnicas agrícolas más respetuosas con el medio ambiente.

    La PAC estuvo siempre vinculada al conjunto de las relaciones comerciales internacionales. Tras la denominada Ronda de Uruguay y el establecimiento de la Organización Mundial del Comercio (OMC), la UE se comprometió, en un plazo de seis años a partir de 1995, a reducir de manera sustancial sus aranceles agrícolas a la importación y los subsidios internos a la exportación y a reducir el volumen de sus exportaciones alimentarias protegidas.

    POLÍTICA DE TRANSPORTES E INFRAESTRUCTURAS

    • {UE}
      Pretende liberalizar el transporte por ferrocarril y aéreo:

    • Promover la construcción de trenes de alta velocidad.

    • Unificar la tecnología de transportes.

    POLITICA ENERGÉTICA

    La desregularización y privatización de los sistemas de suministro de energía, junto con la introducción de políticas energéticas en manos de las leyes del mercado, alientan a los productores a aumentar sus beneficios, vendiendo más y más cantidad de energía y disminuyendo su disposición a la conservación de la misma. El único límite son las leyes sobre contaminación. Por lo que respecta a la demanda, los usuarios parecen reacios a instalar sistemas de ahorro de energía, a pesar del ahorro que les supondría durante tres o cuatro años. Un ejemplo son la lámparas de alto rendimiento energético.

    No hay duda de que se debe hacer un uso más eficaz de los recursos energéticos del mundo en el futuro, si queremos satisfacer la demanda creciente de energía de una población en rápido.

    aumento e industrialización. La presión sobre los recursos limitados de combustible y los niveles crecientes de la población requieren una respuesta urgente.

    POLÍTICA PESQUERA

    • Facilitar el acceso a las aguas y la conservación de los recursos pesqueros.

    • Mejorar la productividad de la pesca

    • Establecer acuerdos con terceros países.

    POLITICA TECNOLÓGICA

    Financia las investigaciones para el desarrollo de una tecnología propia frente a Japón y EEUU en el área de la informática, las telacomunicaciones y la bioquímica.

    POLÍTICA DE COHESIÓN ECONÓMICA Y SOCIAL.

    Política económica, aquellas medidas que toma un Gobierno para influir en la marcha de una economía. Algunas medidas, como el presupuesto, afectan a todas las áreas de la economía y constituyen políticas de tipo macroeconómico; otras afectan en exclusiva a un sector específico, como por ejemplo, la agricultura y constituyen políticas de tipo microeconómico. Los dos tipos de medidas se influyen entre sí, puesto que cualquier decisión que cambie toda la economía tendrá efectos sobre las distintas partes, y aquella política que afecte sólo a un sector implicará repercusiones sobre el conjunto.

    Las políticas de corte microeconómico son tan variadas que resulta imposible mencionarlas todas. Pueden estar dirigidas a un sector, a una industria, a un producto o a varias áreas de la actividad económica. Por ejemplo, una política microeconómica puede ser la nacionalización o la privatización de los ferrocarriles, la prohibición de exportar cuero o el cierre de las tiendas los domingos. También forman parte de la política microeconómica la regulación del mercado de trabajo (como, por ejemplo, obligar a que se establezca igualdad salarial entre sexos), el equilibrio entre la producción y venta de ciertos productos, como por ejemplo las medicinas, o la ordenación de distintas actividades, como el depósito de dinero en los bancos. Algunas políticas microeconómicas pretenden reglamentar el funcionamiento de la economía, otras van encaminadas a favorecer a ciertos sectores o actividades específicas. Existen fuertes vínculos entre las distintas políticas sociales, en especial las que afectan a la educación o a la sanidad pública, que pretenden mejorar la salud, el nivel educativo y la productividad de las personas. En general, las políticas microeconómicas crean el marco legal en el que deben operar los distintos mercados, porque de lo contrario las fuerzas de la competencia generarían graves injusticias de tipo social.

    El alcance de la política macroeconómica depende del sistema económico existente, del marco legal del país y del tipo de instituciones. El sistema puede ser capitalista o comunista, puede tratarse de una economía de mercado o una economía planificada, preindustrial o industrializada. También existen importantes discrepancias entre los economistas sobre el grado de intervención del Gobierno. Algunos defienden la política del laissez-faire ("dejar hacer") y confían en el buen funcionamiento de las fuerzas del mercado al destacar la mala gestión del sector público. Otros consideran que el Gobierno puede cubrir las deficiencias del mercado. Para éstos, la política económica debe eliminar las fluctuaciones, reducir el desempleo, fomentar un rápido crecimiento económico, mejorar la calidad y el potencial productivo, reducir el poder monopolístico de las grandes empresas y proteger el medio ambiente. Cuanto más evidente se hace que los mercados tienen efectos positivos y negativos sobre la economía, mayor es la presión para que los Gobiernos actúen mediante una política económica que corrija las deficiencias de los mercados.

    Sin embargo, la política económica puede resultar contraproducente si el diagnóstico de los problemas económicos es erróneo o si el diseño de la política a aplicar no es el adecuado al problema que se pretende resolver. Por ejemplo, la política de empleo parte de una serie de supuestos sobre las causas del desempleo que se desconocían hasta que John Maynard Keynes afirmó que éstas radicaban en una insuficiencia de la demanda. La solución, a partir de este supuesto, consistía en aumentar el poder adquisitivo o, cuando el nivel de empleo se acercaba al pleno empleo, reducirlo. De igual forma, la política de control de la inflación depende de los supuestos que se establezcan sobre los factores causantes del aumento de los precios, y estos casos serán distintos según la hipótesis que se considere: de Milton Friedman, según la cual la inflación se debe a un crecimiento excesivo de la oferta monetaria, es decir, de la cantidad de dinero en circulación, o lo que es lo mismo, la hipótesis monetarista; o si la que se considera es la que defiende que la causa de la inflación es el exceso de demanda, el alto nivel de empleo o el elevado precio de las materias primas. Casi toda la teoría económica intenta demostrar las virtudes de la llamada mano invisible que dirige el funcionamiento de los mercados para después analizar los fallos del mercado y las medidas de política económica que pueden solucionar tales conflictos.

    La política macroeconómica más importante es la que intenta fijar la demanda, al actuar sobre la presión que se deriva de los recursos de la comunidad; ejerce el control del poder adquisitivo, y por tanto, de la demanda, que por lo general se regula mediante la política monetaria y medidas fiscales. Desde el punto de vista monetarista se controlan los tipos de interés que cobran los bancos Desde el punto de vista monetarista se controlan los tipos de interés que cobran los bancos y la cantidad de crédito que pueden conceder; también se regula la tasa de crecimiento de la cantidad de dinero en circulación. En algunos casos estas acciones se complementan restringiendo las condiciones de las compras a plazos, alargando o reduciendo los plazos de amortización. Desde el punto de vista fiscal, el Gobierno puede variar su sistema impositivo o la cantidad de impuestos que cobra para favorecer unas actividades y frenar otras, ya sean los gastos de consumo o el nivel de inversión. O también puede reducir (o aumentar) su propio nivel de gastos con el fin, de nuevo, de variar el nivel de demanda. Con todas estas medidas el Gobierno modifica la estructura del mercado, al cambiar el funcionamiento del mismo sin regular sus fuerzas. El Gobierno puede intervenir directamente regulando el nivel de demanda efectiva mediante el racionamiento, la concesión de licencias o limitando el nivel de consumo; puede también regular el proceso productivo promulgando distintas leyes, obligando a los empresarios a atender ciertas reivindicaciones de los trabajadores, regulando los requisitos que deben cumplir los productos destinados al consumo, o productos finales, o controlando los acuerdos entre distintas empresas. Estas intervenciones pueden influir en toda la actividad económica, como cuando se limita la duración de la jornada laboral, o pueden influir en una única industria o actividad, en cuyo caso se trataría de una política microeconómica y no macroeconómica.

    En tiempos de guerra, o en las economías comunistas o planificadas, la política económica es más severa y la intervención gubernamental mucho mayor. La política económica consiste, en este caso, en planificar de manera centralizada todo lo concerniente al proceso de producción, en lugar de dejar que sean los trabajadores y los consumidores los que establezcan sus preferencias en los mercados, convirtiendo los precios en indicadores de estas tendencias.

    Aunque casi toda la política económica la diseña el Gobierno, algunos aspectos dependen de otras instituciones. Por ejemplo, la estabilidad de precios y el control de la oferta monetaria son dos tipos de medidas que dependen de la autoridad monetaria, es decir, del banco central. Además, el éxito que tenga la política económica no es algo que dependa únicamente de la acción del gobierno, sino que depende en gran medida de las reacciones de los agentes económicos, de su comportamiento y de la confianza que tengan en la administración, algo que el gobierno mismo no puede controlar, y menos a corto plazo. El impacto de la política económica también depende de la cualificación y del nivel de conocimiento de las personas que propongan las distintas medidas. Puesto que el diseño de la política económica depende del trabajo de muchas personas, ministerios e instituciones, es imprescindible que exista una buena coordinación entre ellos.

    El problema de la coordinación cobra especial importancia cuando la política económica afecta a las relaciones internacionales. En las relaciones entre dos países hay que contemplar distintas facetas puesto que intervienen varios factores económicos como los tipos de cambio, los aranceles, las relaciones que se reflejan en la balanza de pagos, la inversión, el comercio, problemas de doble imposición, las leyes sobre propiedad intelectual, etc. Un cambio en cualquiera de estos factores supondrá repercusiones sobre la economía nacional que pueden ser de la máxima importancia, por lo que es necesario coordinar los distintos aspectos de la política nacional y la política internacional. La economía mundial está cada vez más interrelacionada (como ocurre en la Unión Europea y en otras áreas de integración o cooperación económica), la inversión y los movimientos de capital son cada vez mayores, por lo que las restricciones internas —debido a los condicionamientos del mercado— son también más determinantes. En este ámbito las decisiones de carácter general se ven afectadas e influyen a su vez en todos los órdenes de las respectivas economías nacionales. Con este fin los políticos de todo el mundo se reúnen cada vez con más frecuencia. Estas reuniones, excepcionales antes de la II Guerra Mundial, se convocan ahora de un modo regular, ya sea en instituciones internacionales, como en el seno de la Unión Europea, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM) y la Organización Mundial del Comercio (OMC), o en las denominadas cumbres de Jefes de Estado de los países más industrializados (como por ejemplo, la cumbre de los siete grandes) o las reuniones de jefes de Estado regionales como las del Mercosur. La política económica puede coordinarse en estas instituciones o en las distintas cumbres, donde se pueden tomar medidas en contra de aquellos países que no consigan ajustar sus políticas a los acuerdos tomados en los distintos encuentros. La perspectiva de la creación de una Unión Económica y Monetaria y de un único Banco Central Europeo amplía las posibilidades de que se consiga diseñar una única política monetaria que afecte a todos los países miembros de la Unión Europea.

    Existen fuertes discrepancias respecto a cuál debe ser el carácter de la política económica; ¿debe diseñarse una política económica automática o, por el contrario, es mejor diseñar una política económica discrecional en función de los factores que la condicionan? Algunos expertos en la materia defienden que hay que lograr el equilibrio presupuestario o, al menos, limitar los déficit. Otros proponen que el banco central establezca un límite a la tasa de crecimiento de la oferta monetaria. Otros especialistas defienden que el desempleo debe mantenerse por debajo de determinado porcentaje de la población activa. Todas estas recomendaciones no sólo reflejan una falta de confianza en la clase política que decide las distintas medidas que se han de aplicar en este área, sino que además atribuye a las autoridades económicas la potestad de controlar de forma ilimitada distintos aspectos de la economía.

    A partir de la década de 1970 la política macroeconómica ha cambiado de forma drástica. Existe una tendencia a limitar el papel de los Gobiernos y a reducir el poder del Estado, sobre todo en lo que concierne a su capacidad de gasto; cada vez es mayor el escepticismo existente sobre la capacidad de la administración estatal para gestionar de un modo adecuado la actividad económica y la confianza en el control de la demanda como medio para estabilizar el nivel de empleo es aún menor. Se subraya la necesidad de actuar en la siguiente dirección: aumento de la competencia, incentivo de la innovación y de las empresas, promover el atractivo exterior de la economía nacional para atraer la inversión extranjera y, sobre todo, intentar mejorar la educación y el nivel de formación de los trabajadores. El antiguo acuerdo en torno a la capacidad del control de la demanda para influir sobre la actividad económica ha desaparecido, y se vuelve a reivindicar la idea, anterior a la II Guerra Mundial, de que es más efectivo tratar de actuar sobre la oferta

    La financiación de la UE

    La UE cuenta con una estructura financiera que le permite hacer frente, con recursos propios, a todos los gastos que comportan políticas comunes. En el presupuesto comunitario se registran los ingresos y gastos de la Unión; este presupuesto es elaborado y gestionado por la COMISIÓN una vez q lo aprueba el Parlamento y el Consejo de Ministros.

    Los recursos propios de la UE están constituidos por los ingresos en concepto de IVA y el porcentaje del PNB de los Estados miembros.

    Dentro del capitulo de gastos destacan los fondos esrtucturales, que son los fondos financieros asignados a la política de cohesión económica.

    INGRESOS GASTOS

    Propuestas de la UE

    En 1997, la UE contribuyó tambien a la financiación de países no europeos. Mediante la política de cooperación al desarrollo y con terceros países:

    • Presento ayuda financiera, económica y social a paises subdesarrollados

    • Otorgo un trato prefernte a las exportaciones de estos países hacia la UE.

    POLÍTICA SOCIAL DE LA UE.

    Si bien el Tratado de la Unión Europea firmado en Maastricht marcó las directrices sobre las que habría de construirse el futuro europeo, pronto se consideró la inevitable necesidad de revisarlo, especialmente para adoptar una reforma institucional que permitiera, a corto plazo, el previsible ingreso de nuevos estados miembros. Tal percepción fue la que surgió en la Conferencia Intergubernamental que tuvo lugar el 29 de marzo de 1996. Con la intención de elaborar un nuevo tratado de la UE que reformara el de Maastricht, se celebró una cumbre del Consejo Europeo en Amsterdam (Países Bajos), en junio de 1997, con el objetivo de abordar la reforma de algunos de los más importantes y controvertidos puntos de la Unión: reforma de sus instituciones, defensa, libre circulación, justicia, flexibilidad y empleo. Los dos primeros puntos, fundamentales para la consolidación de la UE, no fueron revisados. Respecto a los cambios institucionales (reducción del número de comisarios por Estado miembro en la Comisión, reparto del poder en el Consejo de Ministros y cuestión de la aprobación de las propuestas por mayoría, en vez de por unanimidad, entre otros), las diferencias entre los jefes de Estado y de gobierno asistentes obligaron a retrasar la adopción de reformas hasta una nueva Conferencia Intergubernamental. Únicamente se llegó al acuerdo de que, cuando la UE se viera ampliada, sólo existiría un comisario por país en la Comisión. La cuestión del sistema defensivo en que habrá de enmarcarse la UE fue, igualmente, pospuesta, debido a la oposición británica a plantear la integración de la Unión Europea Occidental (UEO) en la UE. El Tratado de Amsterdam quedó, por tanto, carente de resoluciones auténticamente reformadoras: la ratificación del Pacto de Estabilidad y el acuerdo para fomentar políticas activas de empleo, financiadas por el Banco Europeo de Inversiones (BEI), fueron sus principales logros. Por lo que respecta a España, en Amsterdam se reconoció el estatuto de Canarias como región ultraperiférica, que permitiría a las Islas acogerse a un régimen económico y fiscal propio en virtud de su peculiaridad.

    La latente preocupación por la cuestión del desempleo (que en 1997 afectaba, aproximadamente, a 18 millones de personas en el conjunto de países integrados en la UE) condicionó (especialmente por parte francesa) la ratificación del Pacto de Estabilidad a la adopción de políticas tendentes a erradicar dicho lastre social. A fin de abordar este asunto, el Consejo Europeo se reunió en Luxemburgo los días 20 y 21 de noviembre de 1997 en la que fue denominada “Cumbre del Empleo”. El objetivo de los Quince era adoptar una política común (mediante mecanismos de coordinación de las políticas nacionales) para lograr que disminuyera la tasa de desempleo (especialmente juvenil y de larga duración). El principal acuerdo adoptado por el Consejo determinó la creación de un programa (ejecutable en cinco años) por el cual se ofrecería la reinserción laboral o formativa (a través de formación profesional, reciclaje o trabajo en prácticas) a los parados menores de 25 años que llevasen seis meses en paro y a todos los trabajadores con un año de permanencia en situación de desempleo. El BEI aumentaría los créditos dirigidos al cumplimiento de este plan.

    Finalmente, el Tratado de Amsterdam fue firmado el 2 de octubre de 1997 y, tras las necesarias ratificaciones parlamentarias nacionales de los Quince, entró en vigor el 1 de mayo de 1999. Su texto definitivo preveía el futuro establecimiento de una política exterior y de seguridad común (PESC) y la reforma del funcionamiento institucional, aunque sólo dejaba enunciadas ambas cuestiones. Otras notables disposiciones del nuevo documento “constitucional” de la UE eran las referentes a la planificación y coordinación de políticas conjuntas para fomentar el empleo (ya aplicadas en la citada Cumbre del Empleo); la lucha contra todo tipo de discriminación (el Consejo de Ministros quedaba facultado para suspender el derecho de voto de cualquier Estado miembro que vulnerara de manera grave o constante los derechos humanos); la libre circulación de personas y la progresiva supresión de controles fronterizos (se incorporó al Tratado la Convención de Schengen, resultante de los acuerdos firmados en 1985 y 1990 por Alemania, Bélgica, Francia, Luxemburgo y Países Bajos, y más tarde suscritos por Italia, España, Portugal, Grecia y Austria); y la adopción de políticas sociales y medioambientales comunes.

    POLÍTICAS E INSTITUCIONES DE

    LA “UE”

    Los tratados fundamentales de la Comunidad Europea tenían como finalidad conseguir la unión económica a través de la creación de un mercado único. Para ello era imprescindible crear instituciones que conviertan a la comunidad en una entidad política dotada de poderes decisorios en nombre de todos los ciudadanos.

    Los tres poderes se repartieron en general en:

    • El poder ejecutiva ( Comisión y el Consejo de Ministros ).

    • El poder legislativo se divide entre la Comisión , el Consejo y el Parlamento.

    • El poder judicial que reside en el Tribunal de Justicia.

    INSTITUCIONES.

    Comisión Europea:

    La Comisión Europea es el brazo ejecutivo de la UE. Elabora normas y las presenta al Consejo de Ministros. La Comisión Europea también representa a la UE en las relaciones económicas con otros países u organizaciones internacionales. La función administrativa de la Comisión afecta a los fondos y programas de la UE y al reparto de ayudas a otros países.

    NOMBRE

    PERIODO

    PAÍS

    Walter Hallstein

    1958-1967

    Rep. Fed. Alemania

    Jean Rey

    1967-1970

    Bélgica

    Franco-Maria Malfatti

    1970-1972

    Italia

    Sicco Mansholt

    1972-1973

    Países Bajos

    François-Xavier Ortoli

    1973-1977

    Francia

    Roy Jenkins

    1977-1981

    Reino Unido

    Gaston Thorn

    1981-1985

    Luxemburgo

    Jacques Delors

    1985-1994

    Francia

    Jacques Santer

    1995-1999

    Luxemburgo

    Romano Prodi

    1999-

    Italia

    EL PARLAMENTO EUROPEO:

    Es el único órgano de la UE cuyos miembros son elegidos directamente por los ciudadanos de los estados miembros. En un principio sólo órgano consultivo, sus competencias aumentaron tras la entrada en vigor del Tratado de la Unión Europea. Se reúne en Estrasburgo (Francia), aunque la mayor parte del trabajo de sus comisiones se realiza en Bruselas (Bélgica) y su Secretaría está ubicada en Luxemburgo. Sus actuales 626 escaños se asignan en función de la población de cada Estado miembro. En 1994 Alemania tuvo la mayor representación, con 99 escaños.

    Los distintos comités del Parlamento Europeo revisan la legislación propuesta por la Comisión Europea. Estos comités proponen enmiendas a las leyes antes de presentarlas al Consejo de Ministros. El Parlamento puede vetar una propuesta después de haber llegado al Consejo de Ministros si está en desacuerdo con la posición de éste. También interviene en la preparación del presupuesto de la UE y puede rechazarlo si no se llega a un acuerdo dentro del Consejo.

    EL CONSEJO DE LA UE:

    El país que asume la presidencia del Consejo de Ministros convoca reuniones de los jefes de Estado o de gobierno de los países miembros, por lo menos, una vez cada seis meses. Esta cumbre recibe el nombre de Consejo Europeo. Tales reuniones tienen un carácter regular desde 1975. El Consejo Europeo se convirtió en parte oficial de la estructura de la CE en 1987.

    TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA UE:

    El árbitro final de todas las materias legales de la UE es el Tribunal Europeo de Justicia. Los jueces que lo integran, al menos uno por cada Estado miembro, son elegidos para un periodo de seis años. El Tribunal media en las disputas entre los gobiernos de los estados miembros y las instituciones europeas, y entre las instituciones europeas entre sí, así como en las apelaciones contra fallos y decisiones de la UE. Los tribunales de los estados miembros remiten a menudo al Tribunal Europeo de Justicia casos relativos a puntos poco claros de la legislación de la UE. El Tribunal emite fallos de cumplimiento obligatorio que ayudan a los tribunales nacionales a la hora de dictar sentencia. Los fallos del Tribunal Europeo de Justicia sientan precedentes legales y se convierten en parte de la jurisprudencia de cada Estado miembro.

    POLITICAS COMUNES:

    Junto a estas instituciones, la UE ha desarrollado, además, políticas comunes que tienen como finalidad coordinar las relaciones internacionales de los Estados miembros:

    • Las Políticas Exterior y de Seguridad Común (PESC) destinada a la defensa de la Unión en todas sus formas; el mantenimiento de la paz y la cooperación internacional.

    • La Políticas de Justicia y de los Asuntos del Interior se ocupa del control de la fronteras exteriores y de la cooperación policial, judicial, civil y penal, en lucha contra el narcotráfico.

    • La Política de Defensa Común, aun por desarrollar, que supondrá la unión estratégica y militar de las Estados Miembros.

    EL FUTURO DE LA

    UE.

    Elproceso de integración europeo no se halla totalmente consolidado. El futuro de la forma den que se resuelvan los temas fundamentales:

    • La unión monetaria. La implantación del euro(€), la moneda única de la UE que se producirá el 1 de Julio del 2002

    • El <<espacio social europeo>>. Se creará una legislación social y laboral común que iguale a los ciudadanos europeos. Al mismo tiempo, se intentará que la UE sea una realidad mas cercana a los hombres y mujeres.

    • La ampliación de la Unión Europea. En los próximos años se incorporaran a los estados miembros los países de Europa central y oriental.

    • La unión política. Constituyen el objetivo final de la integración europea y un proceso encaminado a fortalecer las instituciones.

    CONCLUSIÓN:

    Este trabajo sobre la unión me ha parecido muy interesante ya que me han enseñado un poco mas sobre el lugar en donde vivo y como se ha construido.

    Ha sido una forma de entender por que algunas cosas han sucedido y de entender un poco mejor l politica de los estados miembros y por que se nos implanta el euro y algunas otras cosas mas que he descubierto.

    BIBLIOGRAFIA:

    He recurrido a:

    Libro de texto Historia 2ºCiclo secundaria.(Oxford).

    Enciclopedia encarta.

    Espasa calpe.

    Larous.

    INTRODUCCIÓN:

    Trabajo sobre la UE:


    Europa, uno de los seis continentes que constituyen la superficie emergida de la Tierra de acuerdo con la costumbre, aunque en realidad sólo es la quinta parte más occidental de la masa continental euroasiática, compuesta en su mayor parte por Asia. En general, para los geógrafos modernos los montes Urales, el río Ural, una parte del mar Caspio y las montañas del Cáucaso forman la principal frontera entre Europa y Asia. El término Europa quizás deriva de Europa, el nombre de la hija de Agenor en la mitología griega, o posiblemente de Ereb, palabra fenicia que significa `ocaso'.

    Europa, el segundo continente más pequeño de la Tierra, tiene una extensión de 10.359.358 km2 aproximadamente, pero ocupa el segundo lugar en cuanto a población de todos los continentes, con unos 699.774.000 habitantes (según estimaciones para el año 1993). El punto más septentrional del continente europeo es el cabo Nordkinn, en Noruega, y el más meridional la punta de Tarifa, al sur de España. Se extiende de oeste a este desde el cabo da Roca, en Portugal, hasta la vertiente nororiental de los Urales, en Rusia.

    Europa ha sido durante mucho tiempo un territorio en el que han tenido lugar grandes logros culturales y económicos. Los antiguos griegos y romanos crearon civilizaciones importantes, famosas por sus contribuciones a la filosofía, la literatura, el arte y los sistemas de gobierno. El renacimiento, que comenzó en el siglo XIV, fue un periodo de grandes éxitos para artistas y arquitectos europeos, y en la era de los descubrimientos, iniciada en el siglo XV, los navegantes europeos viajaron a los lugares más apartados del mundo conocido hasta la fecha. Más tarde, las naciones europeas, en especial España, Portugal, Francia y Gran Bretaña, construyeron grandes imperios coloniales con vastas posesiones en África, América y Asia. En el siglo XVIII se inició el desarrollo de formas modernas de organización y producción industrial. Durante el siglo XX, las dos guerras mundiales devastaron gran parte de Europa. Después de la II Guerra Mundial, que acabó en 1945, el continente se dividió en dos importantes bloques políticos y económicos: los países de Europa oriental, bajo el dominio de la Unión Soviética, y los países de Europa occidental, bajo la influencia de los Estados Unidos. Sin embargo, entre 1989 y 1991 el bloque del Este se desintegró y sus dirigentes comunistas abandonaron el poder dando paso a regímenes de tipo democrático en la mayoría de los países de Europa oriental. La República Federal de Alemania y la República Democrática Alemana se reunificaron. El Partido Comunista de la Unión Soviética se disolvió, los lazos multilaterales militares y económicos entre Europa oriental y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) se redujeron o eliminaron, y la misma URSS dejó de existir.

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