Tejido fundamental

Parénquima. Esteroma. Colénquima. Esclerénquima. Lactíferos

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T.12: TEJIDO FUNDAMENTAL; PARÉNQUIMA. TEJIDO DE SOSTÉN; ESTEROMA, COLÉNQUIMA Y ESCLERÉNQUIMA

El parénquima es el tejido menos diferenciado, con características menos evidentes, aunque realiza las funciones más importantes, tales como la fotosíntesis. Cabe destacar que la forma de la célula varía de un parénquima a otro.

Parénquima fotosintético; formado por células vivas llenas de orgánulos con formas poligonales, dejando poco espacio intercelular, con pared primaria, aunque también pueden llegar a tener pared secundaria. También podemos destacar la presencia de una gran vacuola central, la cual puede llegar a ocupar el 90% del espacio intracelular. Podemos ver en este caso, que la célula está llena de cloroplastos, con núcleo pequeño (tamaño cloroplasto).

Si el parénquima es de otro tipo distinto (como de almacenamiento), tendrá orgánulos adecuados a su función. Las células parenquimáticas mantienen la propiedad de proliferar para poder regenerar zonas, pudiendo incluso interconvertirse en unos tipos u otros distintos (de almacenamiento a fotosintéticas). Cabe destacar que a veces conviene que las células estén separadas, dejando grandes huecos intercelulares (pudiéndose guardar aire para flotar).

Según lo anterior, podemos tener espacios intercelulares variables, esquizógenos o lisígenos. En el modelo esquizógeno, las células dejan un círculo en el centro, mientras que en el lisígeno, tenemos eliminamos las células del centro, formando así el hueco.

Por otro lado, el que un parénquima sea fotosintético o no, depende de la exposición a la luz, pues casi todo el parénquima puede adaptarse a realizar la fotosíntesis.

El otro tipo de parénquima importante es el de reserva, con una estructura de células similar al anterior, pero sin cloroplastos, pues posee diferentes plastos. Posee paredes finas y reservas de casi todas las clases, proteínas, grasas y aceites, azúcares, taninos, etc. El único caso raro es el del parénquima del café, donde tenemos una pared primaria muy gruesa, pared que realmente constituye la reserva; una reserva de celulosa con glucosa que puede ser degradada por la planta cuando sea necesaria.

Podemos destacar otros parénquimas más exóticos como el aerífero, el cual guarda aire intercelularmente para permitir flotar a la planta (en plantas acuáticas). En estos casos, solemos encontrar células reforzadas con sales denominadas idioblastos para dar resistencia al tejido (gruesas).

Otro tipo de parénquima es el acuífero, combinado con mucílagos. El agua está combinada con mucílagos formando mucus. Son células gruesas que guardan agua, aunque puede complicarse el proceso.

Otras formas de considerar el parénquima puede ser por localización; sistemas conductores. También tenemos parénquima subepidérmico, que se encuentra debajo de la superficie, de forma que el felógeno lo podemos considerar un ejemplo de este parénquima. Por último, tenemos un parénquima raro, que son las células de transferencia (dentro de los sistemas conductores), que sacan y meten cosas, especialmente del xilema. Esto viene determinado porque necesitamos transferencia de cosas a través de la membrana con la pared primaria plegada, aumentando la superficie.

TEJIDO DE COLÉNQUIMA

Es el denominado esteroma, que engloba tanto al colénquima (pared primaria gruesa; célula viva), como al esclerénquima (con pared secundaria; célula muerta). Los vegetales, al tener pequeño tamaño, no poseen nada que les sustente, de forma que únicamente se mantienen gracias a la turgencia que les proporciona el agua. Cuando el vegetal es mayor, entonces necesita estos tejidos que sostén que revisten y refuerzan la estructura, forman como costillas que poseen como nervios alrededor, de forma que sin la existencia de estos tejidos, la planta no aguantaría su propio peso. Son células vivas con únicamente pared primaria que da resistencia a la estructura. Puede incluso ser más gruesa en unos sitios que en otros. Además, si miramos en detalle, encontramos capas más ricas en celulosa y pectatos alternadamente, pero tenemos igual número de capas, lo que implica que localmente tenemos capas más gruesas.

Las células son similares a las parenquimáticas, pues una célula de estas puede convertirse en colénquima en situaciones adecuadas de presión, etc. Es decir, el parénquima da colénquima y el colénquima da esclerénquima, esto dependiendo de si tenemos pared secundaria o no.

En cuanto a la función, podemos decir que no son células flexibles, pudiendo troncharse, aunque lo que evita es que al colapsarse el tallo, no se produzca colapso del xilema y floema, evitan el aplastamiento; así, el colénquima, podemos decir que es el tejido de protección de los órganos en crecimiento. Si no existiera, los órganos no podrían crecer. Se distribuyen, como hemos dicho, formando costillas. Los tipos que tenemos vienen determinados por los engrosamientos de la pared. Las células pueden clasificarse como colénquima, esclerénquima, etc. pudiendo proteger un haz conductor.

ESCLERÉNQUIMA

Poseen pared secundaria lignificada; una vez maduras, están muertas, pero durante su desarrollo están vivas. Es el tejido de sostén de los órganos adultos de las plantas, estando regulado por hormonas, las cuales circulan por el floema y el xilema. Podemos dividirla en dos clases principales; las esclereidas y las fibras.

Las esclereidas son células aisladas pequeñas, irregulares y con funciones diversas, pueden dar resistencia a ciertos tejidos, mediante acumulación de células muertas (peras y cubierta de la almendra, la cual no es madera).

En cuanto a las fibras, pueden ser muy largas, yendo desde 1 mm. hasta 0.5 metros, siendo importantes, por ejemplo, en el lino. Son alargadas, pero fusiformes, acabando en punta. Tardan mucho tiempo en formarse, y si están alrededor de haces, se condiciona una forma de paquete. Son células que suelen estar en todos los sitios, incluso en el floema y el xilema, poseyendo estas células mayoritariamente pared secundaria. Como suelen ser células muertas, tenemos pequeños canales por donde pasan los plasmodesmos, pues para formar la pared secundaria debieron estar vivas y tuvieron que recibir nutrientes por canales. Podemos destacar dos tipos de fibras; las xilemáticas y las extraxilares. En las primeras tenemos varios tipos, con paredes delgadas, teniendo algunas con células vivas que acumulan reservas. Luego tenemos las extraxilares que pueden ser corticales (referida a una parte entre el floema y la epidermis) y las perivasculares (alrededor de haces conductores).

LACTÍFEROS

Son estructuras que producen secreción en la planta, aunque esta secreción ocurre en el interior, acumulándose. Además, tenemos lactíferos, de forma que en ciertas familias de plantas tenemos en la corteza un tejido especial que retiene un líquido blanquecino denominado látex, no presente en todas y que se guarda en el interior de células conectadas entres sí. Es un compuesto formado por varias cosas, tales como sales ácidas, alcaloides, proteínas, aceites esenciales, mucílagos, carotenos, etc. Algunas de estas estructuras se encuentran embebidas en el citoplasma, mientras que otras se meten en vesículas. También tenemos caucho, el cual se encuentra presente en el látex.

Cumplen la función de cerrar heridas y la de excrección, pues las plantas no pueden liberar las sustancias tóxicas que generan, de forma que las partículas tóxicas se las quedan estas células del látex. La otra pregunta interesantes cómo se forma un lactífero. Se forma a partir de una misma célula que se divide en hileras, dando dos, cuatro... células ramificables o no y comunicadas por paredes muy finas, estas paredes terminarán rompiéndose, de forma que se mezclará todo, pues se forma como un tubo con separaciones que acaba siendo un tubo con diferentes núcleos (las separaciones se rompen).

Podemos clasificarlas según el modo en que se forman, pudiendo destacar:

Apocíticos: en casos en que el lactífero crece por división de los núcleos sin que se divida el citoplasma, pudiendo además, estar ramificados o no.

Simplásticos: que se forman por divisiones completas y luego desaparecen las paredes, aunque la mezcla no es total, quedando fragmentos de separación. Es una fusión de células, las cuales pierden divisiones.

Cabe destacar que en realidad no se trata de glándulas secretoras, sino que sólo guardan; es decir, que con propiedad, no podemos clasificarlas como secretoras internas. Las verdaderas células secretoras son aquellas que se las apañan para dejar la secrección fuera de la célula (no de la planta). Los más conocidos son los canales resiníferos, que pueden estar en el xilema o en la parte de la corteza por fuera, siendo el lumen el lugar donde se deposita la resina, de forma que además las células que fabrican la resina son las que rodean el canal, siendo células activas con citoplasma bien desarrollado y aparato de golgi poco desarrollado, pero que necesitan mucha energía con gran cantidad de plastos para poder realizar el proceso.

Por último, podemos destacar las bolsas, que son similares a los canales resiníferos, pero circulares (de la naranja). La secrección se vierte gracias a bolsas lisígenas. Las células se apiñan y las que se quedan en el interior se atiborran del producto de secrección, muriendo y reventando, de forma que dejan la secrección por dentro. En la superficie, las células se dividen y se reclutan otras nuevas (piel de los cítricos).