Técnicas de investigación social: Agricultores y subvenciones

Ciencias sociales. Estudio sociológico. Contexto social. Hipótesis. Comportamientos. Técnicas

  • Enviado por: Joseph Tales
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 13 páginas
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TÉCNICAS DE INVESTIGACIÓN SOCIAL

PRUEBA DE EVALUACIÓN A DISTANCIA

PRIMER CUATRIMESTRE

PROYECTO DE INVESTIGACIÓN

SUMARIO

  • INTRODUCCIÓN

  • PROYECTO DE INVESTIGACIÓN:

EL COMPORTAMIENTO DE LOS AGRICULTORES Y LA INCIDENCIA DE LA SUBVENCIÓN

Cap. I. El papel central de la subvención.

Cap. II: El contexto social: el sector agrario, una perspectiva desde la subvención.

Cap. III: La hipótesis.

Cap. IV: Objetivo de la investigación: La evolución del comportamiento del agricultor.

Cap. V: Operacionalización del concepto: variables a observar y sus relaciones.

Subvención a la mejora, subvención a la renta y antigüedad.

Cap. VI: Metodología y descripción de técnicas:

- Observación directa.

- Construcción de la escala.

- Definición de la muestra.

- Contrastación: encuesta, entrevista y análisis de contenido.

Cap. VII: Presupuesto y calendario.

INTRODUCCIÓN

Con el presente trabajo, se pretende demostrar la asimilación de ciertos conceptos referidos a las técnicas de investigación social que nos presentan Jarol B. Manheim y Richard C. Rich en su libro “Análisis político empírico. Métodos de investigación en ciencia política”, Alianza Universidad Textos, Madrid,1999.

Su elaboración me ha hecho consciente, entre otros aspectos, de que una cuestión que en principio puede parecer sencilla por su evidencia, se complica cuando se le trata de dar un enfoque sistemático y además, los resultados pueden alejarse de lo que parecía tan evidente.

La primera dificultad con la que me he encontrado ha sido la elección del tema. Entiendo que no se trata de transcribir un ejemplo del manual cambiando actores, cifras y manteniendo su estructura. El tema que he seleccionado guarda una estrecha relación con mi actividad laboral (auxiliar pecuario en la Delegación Provincial de Agricultura de Guadalajara). Esto me ha permitido poderme considerar como un “investigador” que observa un ambiente natural sobre el que va a realizar un estudio y con una actitud bastante neutral debido a mi condición de auxiliar, que me permite un cierto distanciamiento al no depender de mí las últimas decisiones.

Otra dificultad digna de mención ha sido ordenar las ideas. Al tener un cierto conocimiento del tema, son muchas las que van fluyendo agolpándose de una manera caótica. En un principio ésto me llevó a realizar un primer modelo muy complejo, con muchas variables y conceptos. Veía que me podía perder, hacer algo ininteligible para el que no esté introducido en temas agrarios y posiblemente no llegar a ninguna conclusión.

La consulta que hice posteriormente a la página Web del CIS, me ayudó a entender que una investigación social no tiene por qué ser complicada, sino sencilla y con conceptos claros y precisos. También me dieron confianza para afrontar este trabajo las lecturas recomendadas por y para la asignatura de Historia de la Teoría Sociológica. La lectura del capítulo nueve de “Sociedad y Libertad” de R. Dahrendorf en cuanto a su forma de exponer el conflicto, o la correspondiente al capítulo once de “Forma y Equilibrio Sociales” de V. Pareto por su estilo claro y sencillo referente a los “residuos sociales” y las élites.

El hecho de que este trabajo esté estrechamente relacionado con mi actividad laboral no impide que sea una ficción. Mi labor profesional me ha proporcionado una idea original y un campo donde poder aplicar las conclusiones extraídas de mi estudio sobre esta materia. Para que este trabajo se convierta en un proyecto de investigación (ficticio) he estimado oportuno crear unas condiciones previas, que me permitirán darle, si cabe, un acabado más coherente. Para ello he partido del siguiente supuesto:

“La Fundación Hombre y Medio Rural convoca a concurso la realización de un estudio sobre la evolución del comportamiento de los agricultores durante el fin del siglo veinte. La dotación es de cinco millones de pesetas para la elaboración y ejecución de un plan piloto, quedando pendiente su ampliación según los resultados. Solo podrán acceder a este concurso empresas de nueva creación, dirigidas por licenciados en Sociología o CC. Políticas, sin experiencia profesional.

La oferta forma parte de un plan de fomento de empleo entre dicha fundación, el Ministerio de Agricultura y el Centro de Investigaciones Sociológicas”.

Esta ficticia convocatoria es el punto de partida de mi proyecto de investigación empírica, que se apoya en los conceptos de la subvención y la antigüedad, fácilmente cuantificables, y los relaciona con el comportamiento del agricultor en función de su profesionalidad. Para la segunda prueba presencial preveo presentar el diseño del cuestionario correspondiente a la encuesta aquí propuesta.

EL COMPORTAMIENTO DE LOS AGRICULTORES

Y

LA INCIDENCIA DE LA SUBVENCIÓN

Muchos son los aspectos que pueden influir en el comportamiento. Tratándose de agricultores proponemos la subvención como factor importante a la hora de observar la evolución de su comportamiento.

POYECTO DE INVESTIGACIÓN

José Luis Talegón Sanz

Estudiante de 2º Curso de Sociología

UNED

Capítulo I

EL PAPEL CENTRAL DE LA SUBVENCION

Tener asegurada la alimentación de la población ha sido históricamente una de las principales preocupaciones de todos los gobernantes. Esto garantizaba, en cierta medida una estabilidad social que les permitía ocuparse de otros menesteres.

Ha sido tal la preocupación por la cuestión alimentaria en Europa, sobre todo tras la II Guerra Mundial, que nos ha llevado a una situación que cuanto menos podríamos calificar de irracional: aproximadamente un setenta por ciento del presupuesto de la UE se dedica a la Política Agraria Comunitaria (PAC) y tan solo un diez por ciento de la población dedica su actividad laboral al sector agrario.

En función de esta situación cabe preguntarse si en nuestro Estado el perfil del agricultor profesional se ha visto influenciado por la entrada en la UE. Puede resultar aventurado contestar a priori que sí. Vemos que la actividad agraria está fuertemente intervenida, tanto en los precios de mercado como en las rentas de los productores mediante subvenciones, y por lo tanto no tiene nada que ver con una actividad que funciona en libre competencia.

De aquí se deduce que los profesionales que se dedican a una actividad cada vez más intervenida respecto de los que desarrollan una actividad libre, tienen que tener ciertas diferencias en su comportamiento. Como consecuencia el comportamiento de los que se dedican a una actividad intervenida variará en función de esa intervención.

Será pues esta intuición en la variación del comportamiento del agricultor el objeto de este proyecto de investigación: tratar de averiguar cómo ha podido variar su perfil profesional y en función de ello ver en manos de quién está depositada la “despensa” del Estado.

Sea cual fuere el resultado, hay que dejar claro que no se trata de una crítica contra los agricultores, ni tampoco contra la política que la UE aplica sobre el campo. Se trata de captar datos y en función de ellos, mediante la aplicación del método científico, inferir sobre el futuro del sector.

Capítulo II

EL CONTEXTO SOCIAL:

EL SECTOR AGRARIO, UNA PERSPECTIVA DESDE LA SUBVENCIÓN

Si en un pasado no muy reciente, la preocupación de los gobiernos era la escasez de alimentos, en el ámbito europeo hemos pasado al lado opuesto: los excedentes son un gravoso problema que suponen una importante partida de la dotación presupuestaria de la UE.

El caso de Estado Español, debido a su tardía incorporación a la UE, supone el paso de un sistema prácticamente autárquico a otro abierto, más dependiente del exterior, y con la necesidad de adaptarse con premura a las pautas económicas, políticas y sociales propias del entorno al que se ha incorporado.

Esto conlleva grandes y profundos cambios a una velocidad tal que a ciertos sectores de la población les cuesta mucho esfuerzo asimilar. El sector agrario será nuestro objeto de estudio; concretamente el comportamiento de los agricultores. Aquí se pueden observar las profundas transformaciones, tanto en un nivel coyuntural como estructural, y dada su importancia se puede inferir que han tenido que afectar de algún modo en la concepción de su trabajo: sus rutinas y sus objetivos.

Antiguamente, el agricultor miraba continuamente al cielo, y tenía gran dependencia de la climatología. Más tarde se le ayudará para que preste atención al mercado produciendo más barato y en mejores condiciones. Ahora se le ayuda para que deje de producir; ya no mira al cielo, mira directamente a Bruselas.

En estos tres estadios por los que ha pasado el agricultor español en tan relativamente corto espacio de tiempo, ha tenido que experimentar cambios muy profundos en lo que se refiere a su comportamiento. El concepto de agricultor ha tenido que cambiar y uno se pregunta si ser hoy agricultor no es un fraude: en el campo se oye “caza-primas” en lugar de agricultor o “gana-duros” en lugar de ganaderos.

Otra cuestión a considerar dentro de lo que se entiende por contexto socio-económico, sería lo que realmente suponen las ayudas al sector. Para acceder a estas subvenciones se hace necesario declarar lo que se tiene; es decir, el Estado necesita conocer una base sobre la que aplicar la subvención.

Antes, el agricultor vivía bastante despreocupado de impuestos, escrituras de propiedad, declaraciones de renta, etc. Ahora, todas las propiedades han emergido a la superficie del mercado y tanto ellas, como las transacciones que con ellas se puedan hacer, así como el producto que de ellas se obtiene, son objeto de imposiciones fiscales.

En conclusión, ¿Van las ayudas a la agricultura o más bien se busca con ellas sacar a la agricultura de su tradicional estado de economía sumergida?

En otro orden, si el agricultor recibe más dinero en subvenciones por un lado, pero tiene que pagar más impuestos por otro, ¿No estará en una situación económica similar a la anterior?

Sea cual fuere la respuesta a estos interrogantes, el hecho es que con su mero planteamiento, se evidencia la existencia de un cambio en el comportamiento de los agricultores: ahora se ven desbordados por las exigencias burocráticas, complejas, ambiguas y en permanente cambio; y que ellos, con un nivel cultural no adecuado a esas circunstancias, tienen que afrontar si no quieren abandonar el campo. Tarea difícil, por otra parte, dado el nivel de desempleo existente.

Capítulo III

LA HIPÓTESIS

Es evidente la irracionalidad de la PAC así como el cambio de comportamiento que han tenido que experimentar nuestros agricultores. Parece claro que estos cambios son consecuencia de causas tales como la apertura, la competencia, las nuevas tecnologías, etc. Pero hay una causa que me ha llamado más la atención que cualquier otra: la subvención.

La subvención es ayudar en el sentido más amplio de la palabra. Pero cuando se establecen una serie de requisitos para poder acceder a esa ayuda, aparece en la subvención un sentido orientador y catalizador para ciertos fines.

Partimos de que la PAC es irracional en un sistema de libre mercado y que está fundamentada en la concesión de subvenciones. Por otra parte tenemos un conjunto de profesionales de la agricultura cuya labor consiste en cultivar o criar especies vegetales o animales para obtener productos alimenticios de la manera más rentable posible para poder introducirlos en el mercado; es decir, con una conducta racional adecuada a un sistema de mercado de libre competencia.

Esta conducta racional del agricultor esta fundamentada en una serie de rutinas de trabajo que si no las respetara no sería un agricultor; sería un mal agricultor destinado a desaparecer por incompetente.

Partiendo de estas premisas nos podemos plantear la siguiente hipótesis:

“La aplicación por un poder competente de medidas incongruentes con la racionalidad establecida en los agricultores, provocará un comportamiento en éstos también incongruente respecto de esa racionalidad establecida."

Esta hipótesis podría ser nuestra hipótesis de trabajo de otra más amplia:

“La aplicación por el poder del Estado de medidas incongruentes con la racionalidad tipo establecida en una sociedad, provocará un comportamiento tipo de ésta desviado respecto a aquella racionalidad tipo establecida.”

Será la primera hipótesis la que utilizaremos para establecer los conceptos, sus indicadores y variables para la operacionalización.

Capítulo IV

OBJETIVO DE LA INVESTIGACION:

LA EVOLUCION DEL COMPORTAMIENTO DEL AGRICULTOR

Se intuye que el agricultor de hoy no es como el de hace diez años y mucho menos como el de hace veinte años. Es muy posible que en nuestro estudio podamos encontrar bastantes casos de agricultores que siendo hoy agricultores también lo fueran hace veinte años, pues la edad media de esta población supera los cincuenta años.

Como consecuencia de ésto, nuestro objetivo quedará mejor definido si tenemos en cuenta dos aspectos: cómo era el agricultor de hace veinte años y cómo es el nuevo agricultor recién incorporado, por un lado; y cómo ha evolucionado el mismo agricultor durante estos veinte años.

Se trata pues, de averiguar si sigue siendo aquella persona que cultiva y/o cría especies vegetales y/o animales para la alimentación y posterior puesta en el mercado, o bien si esta concepción esta pasando a la historia y se hace necesaria otra definición para su contenido u otro concepto para una nueva definición, por ejemplo: “funcionario del campo,” ya que depende cada vez más de presupuestos oficiales y su iniciativa viene pautada cada vez menos por su propio criterio.

Capítulo V

OPERACIONALIZACION: VARIABLES A OBSERVAR Y SUS RELACIONES

LA SUBVENCIÓN A LA MEJORA, LA SUBVENCION A LA RENTA Y LA ANTIGÜEDAD

Este proyecto de investigación se centra en el comportamiento del agricultor; en su concepto de profesionalidad. Se trata de averiguar sí ha evolucionado y cómo de una manera sistemática.

Para ello hemos decidido centrarnos en la subvención por su fácil cuantificación, accesibilidad y generalización entre toda la población. Todos los agricultores en mayor o menor cuantía, de un tipo u otro obtienen subvenciones en relación con su actividad.

Ya apuntamos anteriormente el sentido orientador y los efectos catalizadores de la subvención. Es decir, tras la subvención existe una intención por parte de quien la concede. Será en función de este hecho como estableceremos una tipología de subvenciones, obteniendo dos categorías:

Las subvenciones destinadas a la mejora de la explotación (SM); se consideran para la inversión y exigen como contrapartida la realización de ampliaciones o innovaciones.

La otra categoría es la subvención a la renta (SR); se concede por el simple hecho de solicitarla y ser agricultor. Suponen directamente un incremento de los ingresos líquidos del agricultor.

A parte de la subvención, otra variable a tener en cuenta será el tiempo que el agricultor lleva ejerciendo como tal; es decir, la antigüedad (A).

Será pues, a partir de estas tres variables como cuantificaremos el concepto de profesionalidad. Una subvención a la mejora de la explotación indica un interés por parte del agricultor por ampliar, mejorar o al menos mantener su actividad. Comprar nueva maquinaria, realizar nuevas construcciones o aventurarse en un nuevo cultivo serán conductas indicadoras de alta profesionalidad.

Sin embargo, un agricultor que solamente recibe subvención por sembrar un cierto número de hectáreas o por tener un determinado número de cabezas de ganado, que no se preocupa por una selección de semillas, o por unas aplicaciones zootécnicas, y si además se alegra de que no llueva porque le darán una subvención por la sequía a la vez que se ahorra los costes de la cosecha, no podremos adjudicarle un alto grado de profesionalidad.

Se prevé que habrá muchos agricultores que perciban ambos tipos de subvención. También nos encontraremos con agricultores que lleven en el sector trabajando más de cuarenta años y otros de reciente incorporación. Por lo tanto la antigüedad tendrá que tener su peso para la cuantificación del concepto de profesionalidad.

SM y A son variables que cuanto mayor sea su valor, mayor profesionalidad indicarán; son directamente proporcionales a ella. Mientras que SR es indicativa de menor profesionalidad a medida que su valor aumenta; es inversamente proporcional a la variable independiente.

Por lo tanto podremos cuantificar la profesionalidad (P) del agricultor mediante la siguiente fórmula:

De esta manera el mejor profesional sería aquel que recibiera una gran ayuda para la mejora de la explotación y tuviera veinte años o más de dedicación a sus labores agrarias. Por ejemplo: el agricultor que transforma su finca de secano en regadío, para lo que tiene que hacer sondeos de aguas subterráneas e instalar un sistema de riego automático por aspersión que le supone una inversión de sesenta millones de pesetas y para lo cual le conceden la máxima subvención que son quince millones de pesetas.

Por su lado, el menos profesional será aquel que vive en la ciudad, trabaja en una empresa, acaba de heredar una finca en su pueblo de origen y solamente se preocupa de plantar el cultivo mejor subvencionado, por ejemplo el lino.

Digamos que éstos serían los tipos extremos de una gradación de la profesionalidad agraria. Los tipos intermedios surgirán aplicando la fórmula a los casos seleccionados mediante el procedimiento de muestreo, y nos permitirá establecer una distribución de frecuencias para calcular el tipo medio en un momento determinado.

Capítulo VI

METODOLOGÍA Y DESCRIPCIÓN DE LAS TÉCNICAS A EMPLEAR

OBSERVACIÓN DIRECTA

Este proyecto parte de una observación directa sobre un ambiente natural. El “investigador” lleva más de quince años en contacto directo con este medio.

Si en un principio se puede hablar de una observación inconsciente y desestructurada, con el tiempo, a medida que iba adquiriendo experiencia, surge una forma de observación más estructurada en la que la comparación y la exploración iban adquiriendo un papel cada vez más relevante.

Con el transcurso del tiempo el observador iba apreciando que la relación entre el funcionario y el agricultor se iba transformando. Si en un principio se fundamentaba en un asesoramiento técnico por parte del funcionario al que el agricultor correspondía con receptividad, afabilidad y hospitalidad; ahora esta relación se fundamenta en la gestión de la documentación y observación de los requisitos que requiere el derecho a la subvención.

Esta nueva relación implica la conducta por parte del ganadero de maximizar la cuantía de la subvención, incluso haciendo uso de prácticas fraudulentas. Lógicamente la respuesta que el observador apreciaba en el funcionario consistía básicamente en detectar y tratar de evitar esas prácticas. El asesoramiento técnico de una parte, y la afabilidad y hospitalidad de la otra se han ido transformando en una relación de “picaresca-contrapicaresca” que parece institucionalizarse por momentos.

CONSTRUCCIÓN DE LA ESCALA

Para estudiar esta evolución del comportamiento del agricultor se ha resuelto la construcción de una escala que nos permitirá medir el concepto de la profesionalidad del agricultor (P) mediante la relación de los indicadores señalados anteriormente. Añadiremos la unidad tanto a (SM) como a (SR) para evitar posibles abstracciones como cero o infinito, de manera que la fórmula para obtener la puntuación de escala de cada caso queda de la siguiente manera:

La antigüedad (A) será siempre mayor a la unidad como veremos más adelante.

En función de este estadístico estableceremos una distribución de frecuencias para los periodos correspondientes a los años naturales de 1980, 1985, 1990, 1995 y 2000. El valor de la antigüedad será la unidad, si un caso concreto solamente apareciera en uno de esos periodos; dos, si apareciera en dos periodos y así sucesivamente hasta cinco, para el caso concreto de un agricultor que apareciera como activo en los cinco periodos a estudiar.

En cada uno de estos cinco periodos estableceremos el tipo medio, obteniendo de esta manera cinco tipos medios que nos permitirán establecer las primeras conclusiones sobre la evolución del comportamiento del agricultor y en función de ello poder definir con criterios mejor fundamentados las técnicas de investigación complementarias para nuestro estudio.

DEFINICIÓN DE LA MUESTRA

Trabajaremos a partir de una muestra aleatoria establecida para el primer periodo. Aplicaremos el procedimiento de muestra por cuotas, dado que existen diferentes tipos de agricultores en función de lo que críen o cultiven. Dentro de esta gran variedad de tipos de agricultor nos centraremos en aquellos que se dedican a los subsectores más relevantes: cultivos leñosos, forrajeros, herbáceos, producción de leche y producción de carne, manteniendo sus proporciones de población en relación con la muestra.

Como es muy fácil que encontremos agricultores que han causado baja en periodos posteriores, éstos serán sustituidos de forma aleatoria por otros de manera que se respeten las cuotas de la muestra.

El tamaño de la muestra quedará establecido por el indicado en la tabla para un error de muestreo de +/-3% y un nivel de confianza de 0.99%.

Para cada caso indicado por la muestra será necesario buscar el total correspondiente de SM, SR y A. El desarrollo de este trabajo se fundamenta en una investigación sistemática bibliográfica en los archivos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, donde están centralizados todos estos datos.

Este capítulo del proyecto de investigación representa pocos costes, lo que nos permite establecer una muestra con las características anteriormente establecidas.

CONTRASTACIÓN

Para la verificación y fiabilidad de los resultados obtenidos mediante nuestra escala, estableceremos una serie de técnicas alternativas orientadas también al estudio del comportamiento del agricultor. Contemplaremos un programa de encuestas, entrevistas y análisis de contenido.

Diseñaremos una encuesta de tipo explicativo, transversal y personal. La muestra que requiere deberá igualmente respetar de manera proporcional las cuotas establecidas para cada subsector. Los encuestadores deberán ir identificados y mostrarán un perfil de neutralidad respecto a lo que se entiende por hombre de campo: sobriedad y sencillez. En su adiestramiento se deberá atender muy especialmente al aprendizaje de ciertas palabras de uso local con las que los agricultores designan ciertas rutinas o utensilios relacionados con el campo y que difieren de la terminología técnica aunque signifiquen lo mismo.

Respecto a las entrevistas, se realizarán a élites. Como tales consideraremos a responsables de la administración en todos los niveles: local, provincial, autonómico, estatal e incluso del ámbito de la UE. También será necesario entrevistar a los representantes de las asociaciones de profesionales del campo y sindicatos en sus diferentes niveles local, provincial, autonómico y estatal. Para la realización de las entrevistas estableceremos un orden en función del rango, de menor a mayor y se centrarán en indagar la orientación que a medio y largo plazo se piensa dar al sector: fomento de explotaciones ecológicas, denominaciones de origen, despoblación del campo, cambios de actividad, futuro de las subvenciones y posibles consecuencias de la ampliación de la UE. Según el rango de la élite de que se trate se incidirá más en uno u otro tema.

Para el análisis de contenido fijaremos la población a investigar sobre las diferentes publicaciones técnicas del sector, los boletines informativos de las asociaciones profesionales y sindicatos, así como los boletines oficiales provinciales, autonómicos, del estado y de la UE, publicados en los respectivos periodos a estudiar. Centraremos la atención especialmente en la relación entre anuncios de productos industriales para el campo y los anuncios de gestorías y asesorías técnicas para los profesionales del sector que pudieran aparecer tanto en las publicaciones técnicas como en los boletines de las asociaciones y sindicatos. Respecto a los boletines oficiales el objetivo será el análisis de los requisitos exigidos para poder ser beneficiario de la subvención, así como la cuantía establecida por unidad subvencionable. La dificultad para reunir los requisitos, así como la complejidad para el cálculo de la cuantía será la principal cuestión a tener en cuenta.

Tanto las entrevistas a las élites como el análisis de contenido serán realizados por el mismo equipo. Primeramente se realizará el análisis de contenido para adquirir una buena base de conocimientos que permitirá más eficacia en el proceso de la entrevista.

Con los datos obtenidos mediante estas técnicas podremos establecer unas conclusiones coherentes respecto al comportamiento del agricultor, su evolución y también inferir sobre su comportamiento futuro.

Capítulo VII

PRESUPUESTO Y CALENDARIO

Este proyecto está diseñado para un estudio en el nivel nacional. Antes de trabajar a ese nivel será aplicado como plan piloto a la provincia de Guadalajara dadas sus características: su perfil estructural agrario la sitúa en un término intermedio entre el minifundio característico del norte y el latifundio más propio del sur.

El plazo para la ejecución del plan piloto se estima en un mes, siendo éste preferentemente en invierno por ser un periodo de mínimo laboreo en el campo, lo que permitirá una mayor receptividad por parte del agricultor.

Los costes de ejecución del plan piloto quedan reflejados en el siguiente presupuesto:

Medios materiales:

- Alquiler de oficina. 100 m.c. 100.000

- Alquiler equipos informática y reprografía 50.000

- Consumo de energía 30.000

- Consumo teléfono, fax, e-mail 40.000

- Muebles de oficina 1.000.000

- Material de oficina 200.000

- Alquiler cinco vehículos 1.250.000

Total medios materiales 2.670.000

Medios humanos:

- Un administrativo informático 200.000

- Cinco sociólogos-politólogos 1.400.000

- Un sociólogo director del proyecto 400.000

Total medios humanos 2.000.000

Licencias y requisitos administrativos 130.000

Imprevistos 200.000

Total 5.000.000

En todas las cantidades van incluidos los impuestos y los seguros obligatorios.

Si esta empresa fuera la beneficiada por la resolución del concurso y se le adjudicara la ejecución del proyecto para el nivel nacional, el plazo de ejecución se vería incrementado en dos meses, lo que incrementaría en la misma proporción todas las partidas presupuestarias a excepción de las correspondientes al mobiliario de oficina y licencias y requisitos administrativos.

J.L. Talegón Sanz. - 16 - Técnicas de Investigación Social. 00-01

SR

SM

P = · A

1+SR

1+SM

P = · A