Taoismo. Lao Tse

Filosofía china. Confucionismo. Naturaleza como ser supremo. Fuerzas: positiva, negativa y conciliadora. Mente

  • Enviado por: Brugue
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El taoísmo: Lao Tsé

La filosofía china tiene muchas corrientes, pero hay dos que por su trascendencia pueden considerarse las principales, estamos refiriéndonos al taoísmo y al confucionismo. Esta última, que fuera fundada por Confucio en el año 630 a.C. (antes de Cristo) aproximadamente, no se considera una religión en sí misma sino una especie de ritual o de ordenamiento social, que establece las relaciones humanas, familiares y gubernamentales. En contraposición a esta forma organizada y preestablecida del confucionismo, encontramos al taoísmo, cuyo origen se remonta a su fundador Lao Tsé. Para entender un poco esta filosofía natural, revisaremos quien fue Lao Tsé, autor del libro Tao Te Ching, una obra fundamental de la cultura china que traspasa los límites de ésta, para adentrarse en los ámbitos políticos, religiosos y filosóficos de oriente.

La vida de Lao Tsé se inicia en el año 400 d. C. Según lo expresan las corrientes más nuevas, pero hay quienes lo remontan a 500 a 600 años a. C. E incluso dicen que fue contemporáneo de Confucio. Según cuenta la tradición, su nacimiento fue un milagro: su madre, luego de una gestación de ochenta y dos años y siendo virgen, se sienta a la sombra de un cerezo y una partícula de sol entra por su boca para salir por su lado izquierdo, de donde a los minutos saldría Lao Tsé, con su cara llena de arrugas, su pelo blanco y su sabiduría. Vivió y trabajó en el estado de Chow, pero cansado del deterioro social, decide marcharse de ese lugar hacia el oeste. Cuando llega a la frontera le entrega a su amigo, jefe de la guarnición de frontera, un tratado de 5.000 palabras el Tao Te Ching, dichas enseñanzas estaban organizadas en dos libros de 37 capítulos el primero y 44 el segundo, donde Lao Tsé expresa toda su sabiduría en una forma simple y concisa. El taoísmo hace énfasis en lo natural y espontáneo del hombre, refleja el aspecto místico de la tradición china, el ecologismo de sus seguidores y el libre movimiento del espíritu.

Ahora bien, ¿cual es el fundamento de toda su teoría? El concepto de Tao expresado en el libro dice que el “Tao que puede ser nombrado no es el Tao eterno”, ¿por qué? Porque tiene muchos significados, quiere decir la “vía o curso de la naturaleza”, “o de todas las cosas”, es “algo capaz de”, es “el camino que puede ser caminado”.... es además, indeterminado y caótico, es una unidad indiscriminada donde están aunados todos los seres y todos los géneros, es la “forma sin forma”, es la “figura sin figura”.

Resumiendo el taoísmo es una filosofía china que premia la naturaleza como poder supremo; hay quienes dicen que los taoístas fueron los primeros ecologistas del planeta. Para entenderlo en su totalidad, los occidentales debemos olvidar por un instante nuestra metodología de pensamiento, para adentrarnos en la concepción distinta y mística de una de las principales corrientes orientales

Las leyendas le atribuyen el Tao Te-King, libro sagrado del taoísmo cuyo nombre significa "Libro de la Vía y de la Virtud", El taoísmo recalca la importancia de la unidad irreflexiva con el orden del Universo y que lleva al fluir natural de las cosas.

BIOGRAFÍA DE LAO TSE


Taoismo. Lao Tse
Según cuenta la leyenda, la gestación de Lao Tse demandó 72 años y cuando por fin nació, ya tenía el cabello blanco, arrugas en su rostro -propias de un anciano- y orejas bastante más grandes que las normales. Nacido bajo un ciruelo en una aldea del país de Tch'u, tuvo como primer nombre Li-Ar (orejas de ciruelo); posteriormente se lo sustituyó por Lao Tse (viejo sabio).
Luego de viajar por países de Oriente, regresó a China y fue funcionario del Estado de Tch'u. Años después, advirtiendo la decadencia de la Casa real Lao Tse se dirigió al país de Ts'in, en el Oeste, en un carro conducido por un buey azul. Cuando llegó al paso de Hien-ku, el guardian -al que una fuente llama Yin-Hi y otra Luan-Yin- reconoció al ilustre filósofo. Le suplicó que se quedase un año en su casa, antes de marcharse al destierro y escribiese un libro exponiendo su doctrina. El maestro se dejó convencer, escribiendo el Tao-to-king, es decir, el "Libro del Principio y de la Virtud", y después marchó más al Oeste, y se adentró en el país de los Bárbaros, allí se pierde su rastro.
Este sería el origen del Tao ( http://www.geocities.com/rorroal/el_tao.htm ). La leyenda también habla de un Lao Tse prodigioso, quien personificaría una filosofía más antigua Taoismo. Lao Tse
que la fecha habitualmente referida.

Retrato de Lao Tse sobre el buey azul.

Sobre Lao Tse no existe una biografía única, ya que en esos tiempos la información se transmitía principalmete por vía oral, lo que producía constantes cambios en los relatos que hablaban de la vida y obra del sabio chino. Por lo mismo nosotros pusimos una de las tantas que existen, siendo ésta la más mítica que comienza de una forma poco creíble, y termina con el autodestierro en donde nunca más se supo de su existencia.


DOCTRINA


El Taoísmo establece la existencia de tres fuerzas: una positiva, otra negativa y una tercera, conciliadora. Las dos primeras se oponen y complementan simultáneamente entre sí. Son el yin (fuerza negativa, femenina, húmeda...) y el yang (fuerza positiva, masculina, seca...). La tercera fuerza es el Tao, o fuerza superior que las contiene.
La igualdad entre las dos primeras fuerzas entraña la igualdad de sus manifestaciones consideradas en abstracto. Por ello el taoísta no considera superior la vida sobre la muerte, no otorga supremacía a la construcción sobre la destrucción, ni al placer sobre el sufrimiento, ni a lo positivo sobre lo negativo, ni a la afirmación sobre la negación.
El Tao es simplemente algo que no puede ser alcanzado por ninguna forma de pensamiento humano.
Para este algo no existe nombre, dado que los nombres derivan de experiencias; finalmente y por necesidad de ser descrito o expresado, se lo denominó Tao, que significa "camino" o "sendero" (recto o virtuoso) que conduce a la meta.
Cuando Lao Tse habla del Tao procura alejarlo de todo aquello que pueda dar una idea de algo concreto. Prefiere encuadrarlo en un plano distinto a todo lo que pertenece al mundo.
"Existía antes del Cielo y de la Tierra", dice, y efectivamente no es posible decir de dónde proviene. Es madre de la creación y fuente de todos los seres. El Tao tampoco es temporal o limitado; al intentar observarlo, no se lo ve, no se lo oye ni se lo siente. Es la fuente primaria cósmica de la que proviene la Creación. Es el principio de todos, la raíz del Cielo y de la Tierra, la madre de todas las cosas. Mas, si intentamos definirlo, mirarlo u oírlo, no sería posible: el Tao regresa al No-Ser, ahí donde inasible, inalcanzable y eterno.
Todas las cosas bajo el Cielo gozan de lo que es, lo que es surge de lo que no es y retorna al No-Ser, con el que nunca deja de estar ligado.
El Tao del No-Ser es la fuerza que mueve todo lo que hay en el mundo de los fenómenos, la función, el efecto de todo lo que es: se basa en el No-Ser.
El mundo de los seres puede ser nombrado con el nombre de No-Ser y el mundo de los fenómenos con el nombre de Ser. Las diferencias recaen en los nombres, pues el nombre de uno es Ser y el del otro, No-Ser, pero aunque los nombres son distintos, se trata de un solo hecho: el misterio desde cuyas profundidades surgen todos los prodigios.
Al encontrar el camino que conduce de la confusión del mundo hacia lo eterno, estamos en el camino del Tao.
  

A principios del siglo IV a.C., los filósofos chinos escribían sobre el yin y el yang en términos relacionados con la naturaleza.

Taoismo. Lao Tse
  Observando de la perspectiva del Tao, se ve cómo todas las cosas se elevan, se vuelven grandes y luego retornan a su raíz. Vivir y morir es simplemente entrar y salir. Las fuerzas de la mente no tienen poder sobre quien sigue el Tao. El camino del No-Ser lleva a la quietud y la observcación y conduce de lo múltiple al Uno. Para poder recorrer ese camino hace falta preparación interna. Mediante la práctica espiritual, la perseverancia, el recogimiento y el silencio se llega a un estado de relajación que debe ser tan sereno que posibilita la contemplación del Ser interior, el alma, y así se logra ver lo invisible, escuchar lo inaudible, sentir lo inalcanzable.
Cuando avanza este camino, Lao Tse ve y conoce el mecanismo del obrar mágico, mas no le interesa sacar provecho de estos conocimientos. Para él, como para el taoísmo, lo más elevado es llegar a penetrar la Unidad donde no existen los opuestos. Cuando en este camino se logra la unión con lo cósmico, se llega a la posibilidad de contemplar el Ser. Así, sin salir de la casa, se puede conocer el mundo, sin mirar por la ventana se puede apreciar el Tao del cielo. Quien mantiene ese objetivo no precisa viajar. Alcanza sus metas. No mira nada, lo tiene todo claro. No obra y, sin embargo, logra contemplarlo todo.