Sofistas

Filosofía clásica griega. Sabios griegos. Protágoras. Plutarco. Antifonte. Sócrates

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SOFISTAS

Protágoras

El Humanismo y el concepto de hombre:

Plantea que el progreso de la humanidad tiene como motor principal la cultura. La adquisición de la excelencia (areté), la justicia y la ley implican la posibilidad de la naturaleza humana hacia el progreso moral, pero su realización es una cuestión de experiencia y educación. El decía: “El hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en tanto que son y de que no son en tanto que no son”.

La Educación (disciplinas y métodos de enseñanza):

Para que la virtud pueda enseñar se requiere dotes innatos y su oportuno ejercicio. Este tema es retomado por el autor Plutarco, quien denomina la naturaleza, el conocimiento y el ejercicio la “trinidad pedagógica” en su famosa obra La educación de la juventud. La adecuada relación de estos tres elementos es ejemplificado con el símil de la agricultura, considera como otro caso en donde también se cultiva por la obra del arte humano. Una buena agricultura requiere en primer lugar, una buena tierra, un campesino competente y, finalmente buenas semillas. El terreno simboliza las disposiciones de la naturaleza humana para la educación. El campesino representa el educador. Las semillas son las doctrinas y las enseñanzas transmitidas por la palabra hablada. Cuando se cumplen a perfección las tres condiciones, el resultado es extraordinariamente bueno.

La concepción de política:

La palabra “medida” significa criterio de juzgar las cosas, donde cada uno es juez para dictaminar sus propias normas y no la sociedad, el Estado o la religión. Ello convierte a Protágoras en el padre de ética, al establecer una relatividad y subjetividad de los valores, desafiando las normas tradicionalmente existentes. No hay nada a lo que se pueda aplicar absoluta y objetivamente los terminos “bueno” y “malo”, pues depende de las circunstancias, del momento, del pensamiento de cada cual y de la fuerza para argumentar sobre los demás.

Influencias en el pensamiento posterior:

No cabe duda de las repercusiones del pensamiento de Protágoras sobre el positivismo ético, subjetivismo social o moral sociológico de Comte y Durkheim en el siglo XIX, para quienes el bien y el mal no es algo que se dé objetiva e intrínsecantemente en las cosas o en las acciones humanas, sino que ese bien o ese mal son puestos por la sociedad.

Plutarco

El Humanismo y el concepto de hombre:

Concibe la paideia o cultura como el más alto estandarte de civilización.

La Educación (disciplinas y métodos de enseñanza):

Compara la educación humana con la agricultura , esto hace surgir otro matriz, como lo es hecho de que la cultura no puede ser otra cosa que una cultura del alma (cultura animi).

Antifonte

El Humanismo y el concepto de hombre:

Dice que todos los seres humanos son iguales y sólo por convenciones artificiales se dividen en griegos y bárbaros, libres y esclavos, o nobles y plebeyos.

La concepción de política:

Se opone a la superioridad legal, moral y biológica que se le pueda atribuir a la nobleza de cuna o de raza. El se impregna de un espíritu de igualdad que lo lleva a cuestionar las distinciones basadas no solamente en la riqueza, sino también en la estirpe familiar o en la raza, e incluso sugiere las que se daban entre el amo y el esclavo, que hasta entonces les había parecido naturales a la mayor parte de los griegos. Cuando se refiere a los “bárbaros”, el vocablo significa todos los pueblos que no hablan la lengua griega. Sin embargo, en los griegos había un marcado sentimiento de superioridad sobre otras culturas, donde la palabra lleva implícita el significado de ignorancia, estupidez o salvajismo. El busca eliminar las distinciones entre griegos y bárbaros, dejando implícito que si por bárbaro haya que referirse a un hombre estúpido, en eso ”nos comportamos unos con otros como bárbaros”. No hay diferencia en la naturaleza humana de los griegos y de los no griegos: todos los hombres son iguales, con las mismas necesidades y medio para satisfacerlas.

Trasímaco

El Humanismo y el concepto de hombre:

Argumenta que los hombres son iguales por convención, pero por naturalaza son distintos y la ley de la natural hace posible que predomine el más fuerte.

La concepción de política:

Las leyes humanas terminan siendo lo que le place al más fuerte.

Hipias

El Humanismo y el concepto de hombre:

Dice que todos los seres humanos son iguales y sólo por convenciones artificiales se dividen en griegos y bárbaros, libres y esclavos, o nobles y plebeyos.

Calicles

El Humanismo y el concepto de hombre:

Argumenta que los hombres son iguales por convención, pero por naturalaza son distintos y la ley de la natural hace posible que predomine el más fuerte.

La concepción de política:

Las leyes humanas terminan siendo lo que le place al más fuerte.

Gorgias de Leontinos

El Humanismo y el concepto de hombre:

Su posición es que el conocimiento y la verdad son pura ilusión, lo único que se puede distinguir es entre argumentos eficaces y persuasivos y entre argumentos poco convincentes y vacíos.

SOCRATES

El Humanismo y el concepto de hombre:

Una de las motivaciones más insistentes de Sócrates a sus conciudadanos es por el cuidado y atención de sus almas. Reflexiona críticamente sobre la moralidad de su polis y postula valores universales que son, desde su perspectiva, consecuentes con una auténtica humanidad. El alma o la psyché es el valor principal, por ser la entidad por la cual el hombre adquiere el conocimiento. Pero también es aquella por la cual el conocimiento puede referirse a sí mismo y dar lugar a la particularidad humana: la existencia de su autentico yo (el ser del hombre es el alma). La verdadera humanidad reside en la psyché, pues sólo se puede vivir bien si ésta está al mando del cuerpo. Lo corpóreo es la herramienta o el instrumento de la que se sirve el alma para su coexistencia armónica, especialmente cuando se vive con orden y control sobre los sentidos y pasiones. Lo psíquico y lo físico no deben entenderse como aspectos contrapuestos, sino como dos aspectos distintos de la misma naturaleza humana. El mando de la psyché reside en la “inteligencia”, la cual es el yo más profundo dentro del alma. La mejor forma de cuidar el psyché es a través de la areté. Menciona virtudes como la “sabiduría” y valores como la “verdad” para mejorar la psyché. El paralelo entre al alma y el cuerpo descansan en la simetría de sus excelencias: la justicia, la valentía, la amistad, son virtudes del alma en el mismo sentido que la salud, la fuerza y la belleza lo son del cuerpo. Desplegar todas estas excelencias significan la formación más alta de cultura humanística de al que el hombre es capaz y está llamado por naturaleza a realizar. Sócrates coloca el alma y la experiencia que podamos tener de ella como el valor supremo, subordinando por completo lo relativo con el dinero, los honores y el poder político. El giro hacia lo interior fomentando las virtudes implica la salud del alma. Del mismo modo que hay con respecto al cuerpo un cuidado o tratamiento, lo hay también con respecto al alma.

La Educación (disciplinas y métodos de enseñanza):

Se dedica a desenmascarar la arrogancia del falso sabio dirigiéndole preguntas que lo sacuden hasta el punto de contradecirse y de percatarse de que no sabe nada. Sócrates es el hombre más sabio de su época, porque es el único que reconoce abiertamente su propia ignorancia. De su pensamiento es extrae la frase sólo sé que no sé nada, lo cual implica saber algo, es decir, saber que no se sabe. En cambio, los que creen saberlo todo en realidad no saben nada, ocupando el nivel más bajo en cuanto a sabiduría. Esto es una paradoja o un punto de vista contrario a la opinión común, en donde se precia que el hombre que más sabe es el que menos sabe, porque descubre todo lo que le falta por conocer. En otros términos, el que más sabe es el que menos sabe porque se siente ignorante de todo lo que le falta por saber. Sócrates asume su “obstetricia mental”, como un método genuinamente filosófico, distinto de la educación sofista, ejemplificada por Pródigo, en donde el alumno no es más que un receptor pasivo de hechos o teorías prefabricadas. Los conocimientos en el hombre no son, con frecuencia, considerados. Por eso la mejor forma de enseñar consiste en formularle preguntas al alumno para que saque ese conocimiento que ya posee pero que no es capaz de usar. El método mayéutico, basado en la supuesta esterilidad de la comadrona, significa conseguir que el alumno sea el que formule un enunciado general o una definición sobre conceptos universales, tales como la justicia, la amistad, la sensatez, entre otros.

La concepción de política:

No le interesó la política ordinaria, ni mucho menos las ambiciones políticas. Tuvo la convicción de que las riquezas, la fama y el poder no son nada en comparación con el bienestar del alma, pues “una vida irreflexiva o sin examen interior no vale la pena vivirse”.

SEMEJANZAS Y DIFERENCIAS ENTRE LOS SOFISTAS Y SOCRATES

Diferencias:

*La forma que usaban para educar.

*Los sofistas vivía de lo que ganaban enseñando, mientras tanto Sócrates vivía en la pobreza.

*Sócrates no se interesó en la política como los sofistas.

*Sus conceptos de humanismo de los sofistas no concuerda con el de Sócrates.

*Los sofistas dejaron el legado del trivio y el cuadrivio.

Universidad de Costa Rica