Sociedad del siglo XXI

Psicosociología. Capitalismo Informacional. Pobreza. Exclusión Social. Economía global. Polarización. Liberación sexual. Fundamentalismos. Movimientos

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La sociedad del siglo XXI:

Cambios sociales, culturales e individuales

Indice

Introducción..................................................................................................... 2

Sociedad Red: Conceptos Clave........................................................................2

El 4º Mundo: Capitalismo Informacional, Pobreza Y Exclusión Social.............6

¿Hacia Un Mundo Polarizado? ..........................................................................7

La Conexión Perversa: La Economía Criminal Global........................................8

La unificación de europea: globalización, identidad y el estado red................9

La búsqueda de identidad de las minorías:

la revolución de las comunidades.................................................................. 10

Los fundamentalismos religiosos islamista y cristiano...................................12

Los movimientos de liberación sexual............................................................13

Los movimientos ecologistas: identidad global, acción local.........................13

Los nuevos modelos familiares.......................................................................15

A modo de conclusión.....................................................................................18

Valoración Del Trabajo....................................................................................19

Bibliografía. ...................................................................................................20

Anexo..............................................................................................................21

comunicación a través del ordenador, como por ejemplo la plataforma Quiero de televisión. Esta nueva forma de comunicación se apoya en un modelo social caracterizado por una diferenciación social y cultural, y por una estratificación creciente de usuarios, ya que, una vez más, los mercados que las empresas buscarán estarán situados en los países más desarrollados.

En definitiva, la revolución tecnológica iniciada en la segunda mitad del siglo XX ha creado la infraestructura necesaria para que de la virtualidad real que Castells define como el sistema en el que la realidad misma (existencia material / simbólica de la gente) es capturada por completo, sumergida de lleno en un escenario de imágenes virtuales, en el mundo de hacer creer, en el que las apariencias no están sólo en la pantalla a través de la cual se comunica la experiencia, sino que se convierte en la experiencia. (Castells, 1999)

El espacio de los flujos: Este concepto se definiría como la organización material de las prácticas sociales en tiempo compartido que funcionan a través de los flujos, entendiendo flujos como las secuencias de intercambio e interacción determinadas, repetitivas y programables entre las posiciones físicamente inconexas que mantienen los actores sociales en las estructuras económicas, políticas y simbólicas de la sociedad.

Esta nueva organización puede incluir la mayoría de ámbitos de la vida de las personas: trabajo desde casa a través de Internet, teletienda, incluso la asistencia sanitaria se puede obtener a través del espacio virtual. Sin embargo, esto no significa el fin de grandes y pequeños comercios, ni de las sucursales bancarias, ni de las oficinas, ni los hospitales. Lo que está ocurriendo es que la movilidad de las personas aumenta con la nueva organización social más flexible, generada en gran medida a partir de la flexibilidad laboral que adoptan las empresas.

La ciudad de la nueva sociedad red tampoco quedaría al margen de esta nueva organización. En este caso, el espacio de flujos se definiría como el proceso caracterizado por el dominio estructural por el espacio de flujos de la propia ciudad, más que por ser un espacio físico.

El Tiempo Atemporal: La trasformación de la concepción del tiempo es uno de los pilares de la nueva sociedad red según Castells, y se basa en el nuevo paradigma de las tecnologías de la información.

En la empresa red, la concepción del tiempo en el modo lineal, cronológico y secuencial no sirve para los nuevos sistemas de producción. Esto obliga a introducir nuevos sistemas como el trabajo cualificado a tiempo flexible o la gestión del tiempo como un recurso más de los que la empresa dispone, convirtiéndose en un factor diferencial de las mismas. Esto provoca una diversificación de los horarios laborales, y la aparición de los trabajos de media jornada, las jornadas flexibles y el trabajo temporal.

Estos cambios en el ámbito laboral está transformando a su vez la organización del tiempo a lo largo de la vida de las personas. Tradicionalmente, el trabajo ha constituido el núcleo central de la vida de la gente, que siempre se ha estructurado en torno a las horas laborales diarias, semanales o anuales. Sin embargo, con la nueva sociedad red se están reduciendo de manera evidente los años laborales en los países industrializados, debido principalmente a dos cuestiones: en primer lugar, la edad de entrada al mundo laboral es cada vez más elevada; y en segundo lugar, por el declive del trabajo para mayores de 55 años motivado por la creencia de que son incapaces de adaptarse al ritmo de innovación tecnológica y organizativa de nuestros tiempos. La consecuencia de todo esto es que los años laborales en la vida de una persona formarían el período de 24 a 54 años, de un total de 70-85, con lo cual el trabajo pierde el carácter nuclear en las vidas de la gente, sobretodo teniendo en cuenta el aumento de la esperanza de vida en estos países más desarrollados.

La negación de la muerte es otra forma de atemporalidad en la sociedad red. Esta negación se da a dos niveles: prevención y la lucha contra el final.

La prevención, siguiendo el planteamiento higienista de retrasar el envejecimiento y la muerte por todos los medios posibles, es una idea muy presente en la sociedad occidental, reforzada por los medios de comunicación y la potente industria dietética y estética. La lucha contra el final se manifiesta, por ejemplo, en la no-aceptación de la eutanasia en la mayoría de países, y en el uso de los enfermos terminales como sujetos experimentales de nuevos tratamientos, ya que la mayoría de muertes se dan en hospitales.

En definitiva, el Tiempo atemporal es el Tiempo dominante en nuestra sociedad, que se da cuando las características de un contexto determinado, esto es, el paradigma informacional y la sociedad red, provocan una perturbación sistémica en el orden secuencial de los fenómenos realizados en ese contexto.

El 4º Mundo: Capitalismo Informacional, Pobreza Y Exclusión Social

La aparición y desarrollo del informacionalismo ha provocado un aumento de la desigualdad y exclusión en todo el mundo. Paises más privilegiados son aquellos situados en Europa Occidental y EEUU, y entre los menos privilegiados, algunos paises de America Latina y el Africa Subsahariana.

Es necesario tener en cuenta varios procesos de diferenciación social: desigualdad, polarización, pobreza, miseria (pobreza extrema), exclusión social (a nivel de relaciones de producción) y sobreexplotación (ej: trabajo infantil y sexual), conceptos todos ellos definidos culturalmente y manipulados desde la política.

La exclusión social como proceso, no como condición, descalifica a una persona como trabajador en el contexto del capitalismo. Y como tal puede variar según el tiempo, la educación, los prejuicios sociales, etc. Según el espacio de flujos, las áreas que no son valiosas des del punto de vista del capitalismo informacional, y que no tienen un interés político para los poderes, son esquivadas por los flujos de riqueza e información, y acaban siendo privadas de la infraestructura tecnológica básica que les permitiría comunicarse, innovar, producir, consumir e incluso vivir en este mundo. Esto crea una geografía excluída y otra vinculada transterritorialmente.(ver mapa mundial anexo)

Este proceso de exclusión genera otro concepto: Integración Perversa, que es el proceso laboral en la economía criminal (actividades generadoras de ingresos declaradas como delito y, consecuentemente, perseguidas). El capitalismo informacional es el causante de la aparición de este tipo de economía.

¿Hacia Un Mundo Polarizado?

De mayor a menor PNB per cápita encontramos los siguientes países: EEUU, paises de Europa Occidental, Europa Oriental, Latinoamericanos, Asiáticos y Africanos. Cada día que pasa, los países ricos son cada vez más ricos, y los pobres más pobres. Y de la misma manera dentro de un mismo país también hay disparidad, siendo las zonas rurales más pobres y las urbanas las más ricas. Lo que parece ser un fenómeno global es el aumento de la pobreza, sobre todo, de la pobreza extrema. Entonces, se puede decir que, en general, el ascenso del capitalismo informacional global se caracteriza por el desarrollo y subdesarrollo económicos simultáneos y la exclusión e inclusión sociales. Se puede hablar de una globalización selectiva. Dos casos a modo de ejemplo:

La Deshumanización de África: Existe una marginación e integración selectiva del África Subsahariana en la economía informacional global respecto al mercado externo, y esto se ve reflejado en la incapacidad de los mercados internos por sostener la industrialización. Todo esto ha llevado a que África dependa económicamente de la ayuda internacional y del crédito exterior, pero África es incapaz de pagar todas estas deudas, por lo que los gobiernos se ven obligados a imponer políticas de ajuste. Aunque hay que tener en cuenta que no toda África está marginada de las redes globales: continúan exportándose petróleo, oro, diamantes y metales.

Pero, ¿cuáles son las razones para esta marginación, o mejor, desinversión?: un entorno institucional poco fiable; falta de infraestructuras de producción, comunicaciones y capital humano; y políticas económicas erróneas que penalizan las exportaciones y la inversión en favor de las empresas locales favorecidas a su vez por su relación con la burocracia estatal. Además, está excluida de la revolución tecnológica: es la región menos informatizada del mundo y sin la infraestructura mínima requerida para utilizar ordenadores. Esto hace que África no pueda competir con países más avanzados tecnológicamente. Todo esto se correlaciona con el alto subempleo y la consecuente pobreza y exclusión social.

Además es interesante destacar una gran problemática como es la epidemia de Sida.

El nuevo dilema de los EEUU: ¿Se puede dar desigualdad, pobreza urbana y exclusión social en la era de la información y en EEUU, la primera potencia mundial? Pues sí. Los salarios han disminuido en las últimas dos décadas; los dos miembros de la pareja tienen que trabajar si quieren sacar una familia adelante… La desigualdad se ha polarizado: las familias ricas son más ricas y las pobres son más pobres. Todo esto se relaciona con cuatro procesos interrelacionados: desindustrialización por la globalización de la producción industrial, el trabajo y los mercados (elimina trabajo a la mayor parte de la sociedad de EEUU); individualización e interconexión del proceso laboral debidas a la informacionalización (factor más importante); incorporación de las mujeres al trabajo remunerado en condiciones de discriminación (con salarios por debajo de lo que deberían); crisis de la familia patriarcal; y factores sociopolíticos. La “nueva pobreza” afecta generalmente a familias y personas trabajadoras que no pueden mantenerse con lo que ganan. Una característica de esta nueva pobreza es la falta de hogar.

La exclusión social se encarna en la miseria de la vida en los guetos de las ciudades estadounidenses, sobretodo negros y algunos latinos, segregados por raza y clase. Estos guetos carecen de una escolarización digna, lo que supone un desajuste creciente entre el perfil de muchos nuevos puestos de trabajo y el perfil de los negros pobres que viven en el gueto. Trabajan en los servicios sociales, en el sector público y en trabajos humildes de baja cualificación, aunque no lo tienen muy fácil debido a la discriminación racial. Y a todo esto se le añade la crisis de la vida familiar, que conlleva un deterioro de las redes sociales. Además sufren de recortes en la asistencia social.

La economía informal y sobretodo la economía criminal se ha generalizado en los barrios pobres con consecuencias como: bandas juveniles, armas, tráfico de drogas, encarcelamientos, prostitución, enfermedades…

Aquí también juega un papel importante la informacionalización, porque mantiene conectadas áreas que son intereses dominantes y margina geográficamente aquellas zonas indeseables: Los Agujeros Negros del Capitalismo Informacional.

La Conexión Perversa: La Economía Criminal Global

Actualmente se está dando el delito global, la interconexión de poderosas organizaciones criminales de base cultural por todo el mundo (Rusia, China, Colombia, Méjico, Sicilia, Turquía y Afganistán, entre otros países). Una de las causas más importantes es el espacio de flujos y el informacionalismo. Esta economía criminal se vincula con la formal a través de complejos planes financieros y redes comerciales internacionales (es una “Empresa Red”). Cada vez están actuando más gracias a la globalización económica y a las nuevas tecnologías de comunicación y transporte. Sitúan su producción en zonas de bajo riesgo y venden a países ricos. Por muy mala que sea, es muy difícil su extinción ya que sus beneficios se emplean en actividades legales.

La economía criminal ha extendido su influencia a una extraordinaria variedad de operaciones, creando una industria global cada vez más diversificada e interconectada. De entre estas operaciones encontramos, además del tráfico de droga, que es la principal: tráfico de armas, tráfico de material nuclear, contrabando de inmigrantes ilegales, tráfico de mujeres y niños, tráfico de órganos, blanqueo de dinero, etc. Y gracias a su interconexión se forman alianzas estratégicas entre las redes criminales para poder abarcar más allá de su territorio y para defenderse unas a otras. Es un factor fundamental en la economía y la sociedad de la era de la información y la posibilidad tecnológica le ha otorgado aún más poder.

Además, la alta movilidad y extrema flexibilidad de las redes permite eludir las regulaciones nacionales y los procedimientos policiales internacionales, de ahí su difícil localización. Y de esta manera, el dinero viaja seguro a través de transacciones financieras informatizadas, utilizando así el espacio de flujos. También está ligada a la política y a la identidad cultural, incluso, a la nueva cultura que induce. La difusión de la cultura se refuerza gracias a los medios de comunicación.

La unificación de europea: globalización, identidad y el estado red

Dos son las macrotendencias que caracterizan a la era de la información: la globalización de la economía, la tecnología y la comunicación; y la afirmación de la identidad como fuente de sentido. Esto queda reflejado en lo denominado Estado Red.

Una dimensión importante de la globalización es la tecnología de la información, núcleo de la capacidad productiva de las economías y del poder militar de los estados. Europa pretendía con la unificación estar a la par de EE.UU. y Japón, los países más avanzados respecto la tecnología.

Identidad cultural y unificación europea. El proceso de aceleración de la integración ha coincidido con el estancamiento de nivel de vida, el aumento del desempleo y una mayor desigualdad social. Por esta razón, gran parte de la población tiende a reafirmar sus naciones frente a los estados. Además, esto se ve acentuado por la multietnicidad y por la multiculturalidad que desencadenan el racismo cuando la gente afirma su identidad. Otra agravante es que la gente no participa en las instituciones europeas. Por lo tanto, el nacionalismo es la evolución de la integración europea.

Puede ser que el futuro modelo europeo se caracterice por la internalización económica y la descentralización cultural. Se puede decir que actualmente existen identidades locales, regionales y nacionales, pero no una identidad europea que está en proyecto.

La búsqueda de identidad de las minorías: la revolución de las comunidades

Tajfel (1984), define identidad social como “parte del autoconcepto de un individuo que deriva del conocimiento de pertenencia a un grupo o grupos sociales, unido al significado valorativo y emocional de dicha pertenencia”. Castells propone un enfoque más sociológico. La búsqueda de identidad en el individuo, la comunidad o la sociedad se fundamenta en diferentes elementos que van desde la etnia a la nacionalidad, de la religión a los movimientos de identidad sexual, de la biología a la historia, de la memoria colectiva a los aparatos de poder. Todos ellos permiten la construcción de la identidad que, en tanto que autoconcepto internalizado, permite la aparición de sentido (Castells, 1997). La identidad se diferencia del rol en su característica de internalización, mientras que el rol funciona a partir de la aceptación y negociación de las acciones y actitudes que les son propias, y que no tienen que necesariamente dar sentido al individuo. Castells propone tres tipos de identidad en función de su motivación para ser construidas. La primera, la identidad legitimadora, se construye a partir de las instituciones de poder, que de esta manera extienden su dominio entre los actores sociales, introduciendo e induciendo los elementos necesarios para la formación del sentido. La identidad de resistencia aparece en aquellos núcleos sociales que por diferentes motivos, quedan excluidos, desvalorizados o estigmatizados por el poder legitimador. Estos grupos construyen identidades que hacen frente a lo que consideran un trato socialmente injusto, debido a su exclusión de la identidad colectiva. La tercera seria la identidad proyecto, en la que se busca la construcción de una nueva identidad diferente de la legitimadora a partir de diferentes elementos, que permita una redefinición de su posición y transformación de la sociedad. Estas tres identidades propuestas no son necesariamente autónomas ni independientes. Una identidad de resistencia puede dar lugar a una identidad de proyecto, que como consecuencia de una acción transformadora masiva, puede dar lugar a una identidad legitimadora.

Sin embargo, la identidad legitimadora ya no depende de un estado o de un gobierno. En muchos países, los gobiernos han sido desposeídos de muchas de sus fuentes de poder legitimador. La economía ya no es manejada por las administraciones, sino que circula libre por los espacios de flujo atemporal; la construcción de identidad queda adscrita por un lado a los pequeños núcleos, inalcanzables e inidentificables por el estado y por otro, al efecto globalizador del mercado que marca quienes somos a partir de nuevas consignas que quedan al margen de los poderes legitimadores y en consecuencia, fuera de su control. Las nuevas identidades de los actores globales se construye a partir de valores propuestos o impuestos por las industrias que ven engrosar sus arcas llevando sutilmente a aquellos que desean ser - o que no pueden evitar ser- actores globales, a construir sus identidades alrededor de consumo, marcas, bienes y modas. Todo es absorbido por la gran maquinaria global, que incluso se permite el lujo de legitimar la aparición de grupos de resistencia o proyecto, para luego convertirlos en nuevos artículos de construcción de identidad, siempre y cuando genere unos beneficios: las identidades de resistencia pasan a ser identidades de moda, quedando desvirtuados de su intención última transformadora, quedando reducidos a los iconos que les representan, vacíos de todo contenido. Así podemos ver como mantener conductas de vida saludable pasa a ser una moda que construye un nuevo mercado; ser homosexual pasa a ser un bonito espectáculo de colores y música; ser ecologista es “ lo que se lleva”, siempre y cuando recicles en unos estupendos artilugios inventados a tal efecto que nos costarán 3,95 euros. El mercado intenta colapsar, (y de hecho creemos que lo consigue con notable éxito) todos aquellos espacios susceptibles de generar comunidades de resistencia, adelantándose o acompañando su génesis. Así tenemos disponible un catalogo con todas las posibles identidades generadas a partir de intereses creados: puedo elegir entre ser un JASP, un yupi, una superwoman o un “gay” políticamente correcto. Todos los materiales de construcción para estas identidades, aceptadas y patentadas por el mercado global y la sociedad red, están disponibles en tiendas. De esta manera se matan dos pájaros de un tiro: se evitan posibles contrincantes, luchadores de la resistencia antiglobalizadora, y se generan nuevos consumistas.

La sociedad-red ha provocado, la aparición de movimientos locales que intentan hacer frente a una globalización de la identidad, lo que para ellos se asimila a una desidentificación. Estos grupos intentan construir una identidad comunal o grupal a partir de conceptos ya existentes, como los nacionalismos o los fundamentalismos religiosos con características netamente reactivas, o bien de nueva creación como los movimientos ecologistas o de liberación sexual, a todas luces proactivos. Todos ellos luchan por un reconocimiento de su existencia que los diferencie y los revalorice (identidad de resistencia) frente a una sociedad cada vez más impersonal.

Los fundamentalismos religiosos islamista y cristiano

Los movimientos reactivos buscan volver a unos orígenes de la sociedad, en forma de pequeñas comunidades, - comunidades que pueden tener varios millones de miembros, pero que siguen siendo “pequeñas comunidades” a escala global- que se articulan a partir de principios culturales, éticos, religiosos, históricos, como punto de partida para justificar su existencia. Así encontramos los fundamentalismos religiosos, como el islámico o el movimiento cristiano de Estados Unidos, que basan su sentido en las interpretaciones rígidas de las sagradas escrituras que les son propias (la Biblia y el Corán). Ambos encuentran lugar en la progresiva deconstrucción de la sociedad y del ser humano como consecuencia de la globalización, difundiendo su mensaje esperanzador de la vuelta a los orígenes. Orígenes que encuentran su lógica en una radicalización de las posturas, en el caso del Islam, en una búsqueda de la transformación global de toda la humanidad en seguidores de Alá, que justifica la Yihad. El fundamentalismo islámico ha encontrado, además, la infraestructura necesaria para difundir su mensaje gracias a la tecnología en red. Los musulmanes no dependen de un territorio para la construcción de su identidad y por ello se aprovechan de la globalización de las comunicaciones y de las redes de información. La radicalización de las acciones de los seguidores del Corán encuentra parte de su explicación en un contexto social, histórico y cultural del que no podemos desvincular ningún movimiento. Las diferentes comunidades islámicas en la zona del mundo no islamizada, viven en una condición perenne de exclusión social que activa las últimas consecuencias de su ideología religiosa, la autoinmolación como acción definitiva de identificación individual y social, tal como pudimos contemplar en los atentados del 11 de septiembre del 2001, o más recientemente, en los hombre-bomba del conflicto palestino-israelí.

Menos radicales, pero no menos decididos, los fundamentalistas cristianos basan la búsqueda de su identidad en la conversión religiosa de sus miembros, en el retorno a los valores familiares, a través de la restauración de un patriarcado en crisis y la disciplina como forma de educación, y en la difusión de su mensaje a través de las redes informacionales y su intervención en las líneas políticas. La restauración de la familia como núcleo conformador y básico de la sociedad será el bastión sobre el que debe sustentarse el cambio social, junto con el seguimiento estricto de las leyes divinas, como camino único de generación de identidad.

En el otro lado, como ejemplo de movimientos proactivos que buscan la transformación y el cambio a través de la creación de nuevos valores y estrategias que se adapten a las actuales circunstancias, encontramos a los movimientos de liberación homosexual, los movimientos feministas o los ecologistas.

Los movimientos de liberación sexual

Los primeros proponen una nueva visión del ser humano, quizás despojándolo, quizás añadiéndole, una nueva identidad sexual, que plantea nuevos conflictos en los roles estereotipados de nuestra sociedad y la generación de otros nuevos, conjuntamente con la generación de nuevas normas y reglas. Estas nuevas normas, reglas y roles van llegando a la sociedad a través de sus actores, de la difusión de su mensaje tanto a través de las redes informacionales, como de coloridas manifestaciones que buscan, por un lado la propia afirmación como seres individuales y pertenecientes a una comunidad nueva, y por otro, el apoyo del resto de la sociedad, a través de la tolerancia y la normalización de sus miembros. A través de este proceso, los homosexuales no han encontrado tan sólo un respaldo folclórico de algunas intelectualidades, sino la potencia que da el hecho de tener capacidad de acción política. La capacidad de este colectivo está alcanzando tales niveles que no pasa desapercibido a la mayoría de partidos políticos que les incluyen con más o menos voz y voto en sus propuestas electorales.

Los movimientos ecologistas: identidad global, acción local

Los movimientos en defensa de la naturaleza, el medio ambiente y del valor del ser humano como entidad en sí misma, aparecen a lo largo del siglo XX a través de diferentes asociaciones con objetivos también diferentes. Las propuestas van desde la defensa de los seres vivos que habitan con nosotros este planeta y la conservación de los espacios naturales, hasta la acción política (los partidos verdes), pasando por los movimientos comunales que se preocupan por un bienestar más cercano, preocupados por los vertidos tóxicos, la contaminación por torres eléctricas o como nota más actual, la influencia de las antenas de telefonía móvil sobre la salud. Aunque sin duda, el movimiento de defensa ambiental con más renombre y que traspasa todas las fronteras es GreenPeace, aparecido en 1971, en Vancouver.

La principal característica de GreenPeace y que lo hace interesante para nuestro estudio, es su característica de movimiento global. Lo que en principio se presenta como una contradicción, se resuelve a partir de sus bases ideológicas y estrategias de actuación. Los activistas de GreenPeace entienden que, para salvar a la humanidad y al planeta de la destrucción, es necesaria una acción que traspase las fronteras, que trascienda las nacionalidades, que no dependa de los aparatos de poder de los estados-nación. Precisamente los movimientos ecologistas son contrarios a la territorialización de los espacios, ya que de esta forma, se ralentiza una acción que debe ser global y que además es muy urgente. La gran paradoja esta en el uso de toda la estructura tecnológica y de comunicación para difundir su mensaje, que se basa en los hechos y no en las palabras. La acción es la forma más rápida de llegar a la opinión pública. Para ello, los ecologistas se sirven de acciones espectaculares que llegan a la masa a través de los media, para los cuales, sus acciones arriesgadas resultan informativamente muy atractivas. Los activistas ecológicos, además, están permanentemente interconectados a través de Internet de forma que cualquier acción puede ser llevada a cabo de forma inmediata, gracias a sus sedes en los cinco continentes. Además, los ecologistas recogen amplia documentación gráfica de toas las eco-violaciones, para transmitirla a la opinión pública y para denunciarla ante la ley.

Para defender al sistema natural, los ecologistas se sirven de la ciencia, pero sólo como fuente de conocimiento y análisis y nunca como fin. Los ecologistas son contrarios al uso de la ciencia para satisfacer las ansias de poder del capitalismo, la política o la tecnocracia. La ciencia debe devolver a la humanidad su identidad más primaria, no entendida como un retorno a los impulsos instintivos, sino como valor en sí mismo.

Además, los ecologistas nos aportan una nueva visión del tiempo y el espacio. La lucha por el mantenimiento del entorno natural va más allá de un interés inmediato. El ser humano debe proteger y cuidad el medio ambiente por respeto a sí mismo, pero nunca olvidando que este será el planeta que heredaran nuestros hijos y nietos. Aparece entonces el concepto de tiempo glacial, en el que la búsqueda de la identidad trasciende el propio tiempo vital y se convierte en la construcción de la identidad de la especie, con independencia de la etnia, el credo, la nacionalidad... Esto se representa de manera evidente en la preocupación por los residuos tóxicos y radiactivos, con una larga vida de acción agresiva.

El movimiento ecologista se caracteriza, pues, por la búsqueda de una identidad que es global, en oposición a los demás movimientos presentados, pero que coincide con ellos en la necesidad de considerar a la humanidad como un valor en sí mismo, un valor que no debe ser negociable. El hombre puede encontrar su identidad y su sentido dejando de lado la celeridad por el lucro, las comodidades artificiales y reencontrándose con su esencia más natural

Todos ellos, sin embargo, reivindican la prioridad del ser humano frente a una sociedad global carente de valores, más allá de los que cotizan en bolsa, y de identidad, más allá de las que proporcionan las marcas que rigen “aquello que soy/somos No hay que olvidar, sin embargo, que a pesar de sus características locales, estos grupos aprovechan toda una infraestructura tecnológica planteada por la sociedad red que les permite difundir su mensaje a escala global y darse a conocer en todos los rincones del planeta.

Los nuevos modelos familiares

Los cambios derivados de la sociedad red han tenido también una repercusión importante en la familia.

Como núcleo social, la familia sirve como espacio de creación de identidades, marco de socialización y base esencial del entramado social. El modelo tradicional de familia patriarcal, en el que el hombre aportaba el sustento mientras la mujer se dedicaba a las tareas domesticas y a criar y educar a los hijos se extendía no sólo al ámbito del hogar, sino también al ámbito social, económico, político i cultural, donde el hombre tomaba las decisiones y ejercía su autoridad (Castells, 1997). La patria potestad ha sido contemplada ya por culturas tan antiguas como la griega o la romana como modelos más cercanos y por religiones que nos son tan próximas como la cristiana o la musulmana. La aparición de nuevos modelos familiares que expondremos a continuación, está provocando la crisis de este sistema patriarcal, lo que queda reflejado en la aparición de nuevos roles familiares, casos de discriminación positiva hacia las mujeres en algunos países nórdicos e incluso el aumento de casos de maltrato doméstico que puede aparecer como respuesta a la frustración que sufren los maridos incapaces de adaptarse a la nueva situación social de la mujer, poseedora de libertades, derechos y habilidades de reciente adquisición, y que estallan en un sinfín de conductas violentas. Esta situación nos permite observar los conflictos derivados de una incompatibilidad de roles, en la que la negociación se hace imposible y provoca la aparición de las citadas conductas agresivas.

Esta crisis de la familia patriarcal toma cuerpo a partir de factores que en principio no tienen nexo común, pero que provocan un replanteamiento del concepto de grupo familiar desde la visión más tradicional del mismo.

En primer lugar, ha tenido un papel fundamental la liberación de la mujer. La aparición de un nuevo sector dentro de la economía, el sector de servicios, permitió a muchas mujeres el acceso a un puesto de trabajo, en principio no especializado. Esta característica permitía que las mujeres que no tenían un elevado (o nulo) nivel académico, empezaran a contribuir en la economía familiar. Este inicio de independencia económica será uno de los pilares fundamentales de la revuelta que toma forma en los movimientos feministas. La no-dependencia del patriarca permitirá la expresión de la identidad femenina, tanto en su intelectualidad como en su sexualidad. Claros marcadores de este hecho son la prolongación del estatus de soltera, el control tecnológico de la fecundidad - y por tanto de la maternidad -, la reducción en el numero de vástagos, e incluso, la no necesidad de ligarse contractualmente a una pareja “de forma perenne” en la configuración clásica del matrimonio (gráfico 2, anexo. Disminución del número de matrimonios). Este hecho se refleja en una reducción y estabilización del numero de matrimonios, que va de la mano con el aumento de parejas de hecho y la aparición de un nuevo estatus, el de madre soltera, que vive en plena independencia económica y emocional. Las mujeres actuales van tomando a diferentes velocidades según los países, un control de sus vidas y una opción de realización personal que trasciende los biberones y las fregonas. Sirva como anécdota una tabla que presenta el Instituto Nacional De Estadística y que contempla la duración de los primeros matrimonios en función del nivel de estudios (tabla 2, anexo). Mientras que las mujeres sin estudios mantienen una duración media de sus matrimonios en casi 20 años, aquellas que tienen la oportunidad de adquirir estudios superiores tienen una vida media de unos dos años. Sin duda, el conocimiento es poder.

La globalización económica también ha contribuido a la crisis del patriarcado. Que la mujer trabaje ha pasado a ser de un recurso o una opción a una necesidad imperativa. Los altos costes de vida actuales que, por ejemplo vemos en nuestro país, han obligado a plantearse a las parejas si les será posible criar de forma eficaz a más de uno o dos hijos. Hijos que, además llegan con un retraso histórico (tabla 1, anexo): las parejas actuales se enfrentan a la dificultad de encontrar un trabajo estable, una vivienda, para la que los requisitos son habitualmente prohibitivos, añadido a la necesidad de pasar por un periodo vital de realización personal. La adolescencia se prolonga en casa de los padres hasta edades avanzadas. Tan sólo 20-25 años atrás, una pareja podía emanciparse y formar una familia a la temprana edad de 21-23 años. En la actualidad, no nos es extraño encontrar un porcentaje significativo de treintañeros que sobreviven en la tranquilidad de su habitación de toda la vida. Esto ha provocado la desvirtualización del ciclo vital en el entorno familiar. Todas estas circunstancias han contribuido a lo que Castells entiende como una desvirtualización del ciclo vital. La organización de la vida de las personas depende más de criterios socio-económicos que de las exigencias biológicas.

De la mano de los movimientos feministas como uno de los factores que han conducido a esta crisis, llegaron los movimientos de liberación homosexual, que propusieron un nuevo “estamento” de pleno derecho dentro de la sociedad, aportando una nueva visión del mundo no contemplada hasta ahora. Hombre y mujeres homosexuales reclaman para sí los mismos derechos de que goza la población heterosexual y que incluyen el derecho al matrimonio y a criar hijos. Esta propuesta excede de forma excesiva, la capacidad para la sociedad para adaptarse lo suficientemente deprisa y encontrar y construir un espacio para ubicarles. Plantear una familia con estas nuevas características, obliga también a plantearse la aparición de nuevos modelos socializadores que pueden provocar un primer momento de choque y que obligarán a una reconstrucción de la sociedad a partir de nuevas piezas.

Las familias homosexuales: Las demandas de igualdad de los movimientos liberación homosexual han planteado una nueva situación que sobrepasa y colapsa todos los planteamientos sociales. En su demanda de derechos, los homosexuales reclaman para sí la posibilidad de vivir la experiencia de la paternidad/maternidad, ya sea a través de métodos de fertilización artificial en el caso de las lesbianas, bien a través de la adopción en ambos casos. Los detractores de estos modelos familiares esgrimen que al carecer de modelos próximos de identificación de roles sexuales, estos niños deberían crecer en la duda y la ambigüedad de sus conductas, lo que podría llevar a la aparición de adolescentes no definidos y carentes de los elementos necesarios para la construcción de su identidad de género. Además, habría que contemplar hasta que punto, estos niños podrían ser estigmatizados y excluidos por su condición de “diferentes/no socialmente aceptados”. Sin embargo, diferentes investigaciones señalan que no existe correlación entre la ausencia de uno de los géneros y la aparición de conflictos en la adquisición de identidad sexual (Strong y Schinfeld 1984; McGuire y Alexandre 1985, en Viñuales) Incluso la A.P.A muestra informes concluyentes sobre un desarrollo psicológico, social y educativo absolutamente positivos. Además se recalca el hecho de que cuando una pareja homosexual decide tener un hijo, lo hace después de una profunda reflexión en pareja. En las parejas homosexuales no hay “accidentes”.

¿Qué interesa a la Psicología social?

Todo esto nos lleva, en primer lugar a una redefinición de los roles de género. Tradicionalmente ligados a la socialización dentro del núcleo familiar, estos roles están sufriendo una profunda renovación quizás atendiendo más a un cambio que a una negociación de los mismos. Las madres o padres pertenecientes a los núcleos monoparentales se ven obligados a asumir un doble papel de sustentadores y de educadores, papeles que como hemos comentado antes estaban claramente definidos.

En segundo lugar, los hijos de madres solteras o de familias homosexuales, crecerían en un ambiente de tolerancia sexual, en el que los roles estereotipados de varón autoritario y patriarcal irían perdiendo fuerza.

La existencia de estos nuevos modelos exige una intervención política y social, que permita su aceptación en todos los ámbitos como modelos válidos, evitando así que sus miembros se vean estigmatizados por valores sociales que no sirven para medir esta nueva situación.

Los hombres también se verán obligados a replantear su rol de género. Cada vez más son los casos en que el que aporta el sustento económico es la mujer, en tanto que el marido debe hacerse cargo de las labores domésticas y el cuidado y crianza de los niños. La mayoría de los hombres deben replantearse todo aquello que han aprendido de una cultura patriarcal que le concedía todos los privilegios. Cada vez más, la mujer busca un hombre versátil, que la considere su igual y no su subordinada, y que esté dispuesto a compartir todas las tareas domésticas. Los hombres se encuentran todavía en una fase de “negación” pero es necesario que se adapten. Es un cambio lento, pero necesario e impulsado por un cambio mucho más rápido como está siendo la liberación de la mujer. Siempre es más sencillo aceptar nuevos derechos que tener que cederlos o compartirlos.

A modo de conclusión

En 1980, Marylin Ferguson publicó un libro que fue best-seller en Estados Unidos. En él, la autora vaticinaba la llegada de un nuevo tipo de ser humano, que trascendería las limitaciones materiales para alcanzar una realización y un estado nuevos; seria a la vez pragmático en el uso de las ciencias, pero respetuosos con su entorno en tanto que místico, buscando potenciar al máximo las capacidades del ser humano como individuo y como especie. El libro apuntaba una revolución social global que se estaba produciendo de forma silenciosa, a través de la conspiración entre las personas para organizar cambios a escala mundial gracias a un cambio individual. Llamó a este movimiento La Conspiración de Acuario, con el que tituló su libro. Argumentó su estudio con multitud de indicadores, opiniones de prestigiosos sociólogos, psicólogos, filósofos y otros expertos.

Después de llevar a cabo este trabajo, creemos que, a pesar de las buenas intenciones de la autora, su movimiento, en caso de haber existido, no tuvo un pronóstico acertado. La sociedad y el individuo que hemos analizado en la trilogía de Castells, conjuntamente con la observación que podemos llevar a cabo cotidianamente del estado de las cosas, están desvirtualizados, desposeídos de identidad, de autenticidad y al servicio de la tecnocracia y el mercado. Las máquinas no nos ayudan, sino que nos excluyen. No dependen de nosotros, sino nosotros de ellos. La tecnología que se concibió como fuente de bienestar está polarizando cada vez más el mundo. Estar cada vez más interconectados no nos acerca sino que nos aleja. Vivimos en un mundo que nos propone nuevas patologías, que son el tributo que pagamos por nuestro ritmo de vida. El abismo entre los ricos cada vez más ricos y los pobres cada vez más pobres, hará que los estadísticos tengan que plantearse si las medias sirven como indicadores de normalidad. En medio, vive una sociedad movida por el consumo, protegida por una burbuja de todo mal, con individuos cada vez más preocupados por sí mismos, ignorantes de las penurias de unos y la avaricia de los otros, gracias a la hábil manipulación de la información por estos últimos, que nos muestran un mundo más o menos aséptico. Y para liberar a los verdaderos responsables de todas estas injusticias, apelan a nuestros sentimientos de culpa, traspasándonos a nosotros la responsabilidad, a través de campañas de concienciación de “mirad lo mal que está todo, pero vosotros podéis arreglarlo con lo que os cuesta un café al día...”, que a la vez nos sirven para quitarnos un poco ese sentimiento egoísta y autocomplacernos pensando: “bueno, realmente no estoy tan mal. Mira esos pobres negritos...” Y alrededor de todo esto, unos pocos intentando mostrarnos otro camino, otra salida, otra manera de hacer las cosas, a veces más real, otras más utópica, unos más fanáticos y otros más razonables.

Valoración Del Trabajo

Lo que inicialmente pretendía ser un trabajo de investigación en algún ámbito de la Psicología Social Aplicada, ha resultado un ejercicio de reflexión sobre los cambio sociales que se están produciendo con la globalización y el neoliberalismo actuales.

La lectura de La Era de la Información nos ha proporcionado nuevos elementos para comprender y analizar el estado del mundo, y a partir de aquí ser un poco más conscientes de la influencia que todo esto tiene en la vida de las personas; nos ha proporcionado las herramientas necesarias para dar una explicación más técnica a lo que percibe de manera en la calle. Sin embargo, el análisis que realiza Castells al estar enfocado desde una perspectiva sociológica, complica un análisis desde la Psicología social que tiene como objetivo al individuo en relación con el entorno. Esto nos ha supuesto un handicap importante a la hora de trasladar las propuestas de Castells a la Psicología Social Aplicada.

Sólo hemos podido hacer algunas propuestas de intervención cuando el problema concernía a colectivos muy concretos de la sociedad, que consideramos son de alcance de la Psicología Social. Sin embargo, la mayoría de cuestiones que analiza son de ámbito excesivamente global como para permitir plantearnos una intervención psicosocial. Pero el objetivo común de todas las intervenciones buscarían la comprensión por parte de los individuos de la nueva situación mundial, proponiendo estrategias para hacerles frente, y a la vez fomentar la tolerancia que será necesaria para el establecimiento de una nueva sociedad global.

Bibliografía.

Castells, M. La era de la información. Economía, sociedad y cultura. La socieda red. Alianza Editorial: 2000. Vol. 1.

Castells, M. La era de la información. Economía, sociedad y cultura. El poder de la identidad. Alianza Editorial: 1998. Vol. 2

Castells, M. La era de la información. Economía, sociedad y cultura. Fin de Milenio. Alianza Editorial: 1999. Vol. 3

Rodríguez, M., Fernández C., Identidad Colectiva y Movimientos Sociales. Revista de Psicología Social Aplicada Vol 9 nº 3. 1998.

Ferguson, M. La conspiración de Acuario. Alianza Editorial 1980

En Internet

Moreno, A. “Las familias monoparentales en España” Revista Internacional de sociología. 2000:

http://www.iesam.csic.es/revista/ris26.htm#m2

Viñuales. O Los derechos de los homosexuales. El País. 2000 :

Http://www.dur.ac.uk/dml0mpt/ep-homo/homo1.htm

Pastor, E. Los gays y lesbianas ya pueden adoptar hijos en España. El Mundo 2000:

http://www.el-mundo.es/2000/11/24/sociedad/24n0083.htlm

Autor desconocido. El debate sobre las familias monoparentales:

http://www.estudios.lacaixa.comunicacions.com/webes/wpp0pdfp.nsf/vico/es03_c5_esp.pdf/$file/es03_c5_esp.pdf

Autor desconocido. Los hijos de lesbianas y gays:

http://members.es.tripod.de/carmela2/docum/infParHecho.htm#Introducción

Instituto Nacional de Estadística:

http://www.ine.es

Anexo.

Franja de edad

%

20 A 24 AÑOS

5,1

25 A 29 AÑOS

29,6

30 A 34 AÑOS

74,3

35 A 39 AÑOS

87,7

40 A 44 AÑOS

90,8

45 A 49 AÑOS

93,7

Tabla 1. % Mujeres con hijos por franjas de edad

(Fuente :Instituto Nacional de Estadística)

Gráfico 1. % Mujeres con hijos por franjas de edad

(Fuente :Instituto Nacional de Estadística)

Sociedad del siglo XXI

Gráfico 2. Matrimonios por cada mil habitantes en una muestra de paises.

(Fuente : Instituto Nacional de Estadística)

Fuente :Instituto Nacional de Estadística

Fuente :Instituto Nacional de Estadística


7 .Duración media del primer matrimonio o relación de pareja de las mujeres alguna vez casadas o con relación de pareja según edad actual y nivel de estudios

15 A 19

20 A 24

25 A 29

30 A 34

35 A 39

40 A 44

45 A 49

TOTAL

9,8

0,2

0,4

2,7

7,2

12,4

16,9

20,7

ANALFABETAS

14,5

-

4,0

7,7

16,9

8,2

13,9

18,1

SIN ESTUDIOS

19,8

3,8

-

9,1

12,5

14,5

21,0

24,1

ESTUDIOS PRIMARIOS Y SEGUNDO GRADO,

EGB O BACHILLER ELEMENTAL

12,5

0,2

1,1

4,1

8,6

13,9

17,6

21,5

BUP Y COU

6,5

0,0

0,2

1,7

6,0

10,8

16,4

18,6

ESTUDIOS TECNICO-PROFESIONALES

DE GRADO PRIMARIO, SEGUNDO Y MEDIO

7,2

0,1

0,2

2,7

6,6

11,9

17,3

20,5

ESTUDIOS TECNICO-PROFESIONALES

DE GRADO SUPERIOR

2,8

0,0

0,2

1,9

4,9

8,7

12,9

20,0

PRIMER CICLO DE ESTUDIOS SUPERIORES

8,1

0,0

0,2

1,5

5,0

11,2

14,4

19,1

ESTUDIOS SUPERIORES, LICENCIADAS

Y DOCTORADAS

5,9

-

0,0

0,7

4,4

8,7

11,8

14,1

________________________________________ La sociedad del siglo XXI: Cambios sociales, culturales e individuales

2

4

Sociedad del siglo XXI