Situación económica de Chile

Recursos naturales. Política y crecimiento. Población chilena. Recursos demográficos. Política exterior económica

  • Enviado por: Israel Estevez García
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 17 páginas
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Situación económica de Chile
Chile, república situada en el extremo suroeste de Sudamérica, limita al norte con Perú, al este con Bolivia y Argentina, y al sur y al oeste con el océano Pacífico. De norte a sur tiene una longitud aproximada de 4.270 km. y una anchura cuyo promedio no llega a los 180 km. En la costa meridional de Chile se extiende una serie de archipiélagos desde la isla de Chiloé hasta el cabo de Hornos, el punto más meridional del continente suramericano; entre ellos pueden mencionarse el archipiélago de Chonos, la isla Wellington y la parte occidental de Tierra del Fuego. Otras islas pertenecientes a Chile son las de Juan Fernández, la isla de Pascua, y la de Sala y Gómez, todas ellas en el Pacífico Sur. El país tiene una superficie total de 756.626 km2. Además, Chile reclama una sección de la Antártida. La capital y principal ciudad es Santiago, con una población (1993) de 4.628.320 habitantes.

Territorio y Recursos

La característica física dominante de Chile es la cordillera de los Andes, que recorre el país de norte a sur, desde el altiplano boliviano hasta Tierra del Fuego.

Regiones fisiográficas

Chile puede dividirse longitudinalmente en tres regiones topográficas: la majestuosa cordillera de los Andes al este, los bajos montes litorales al oeste, y el área de la meseta, que comprende el Valle Central ubicado entre ambas cadenas. Latitudinalmente se distinguen tres importantes regiones geográficas y climatológicas: la septentrional (árida), la central (mediterránea) y la meridional (templada oceánica).

La cordillera de los Andes es más ancha en la región septentrional, en donde forma amplias mesetas y en la que se encuentran numerosas montañas con alturas superiores a los 6.100 m. Allí se sitúa el monte más alto del país, el Ojos del Salado (6.893 m). La región de la meseta está ocupada por el extenso desierto de Atacama, que contiene vastos yacimientos de nitratos y ricos depósitos de minerales.

En la región central, la meseta cede su lugar al Valle Central, de unos 965 km de longitud y una anchura que oscila entre los 40 y los 80 km que es la región más poblada del país. La fértil área entre los ríos Aconcagua y Bío Bío constituye el corazón agrícola de Chile. Los Andes centrales son menos anchos y más bajos que los septentrionales; aquí se encuentran los pasos (puertos) más importantes de los Andes y los mejores puertos naturales del país.

La región meridional no tiene un valle central, ya que éste desaparece bajo el mar en Puerto Montt. Las largas cadenas de islas que ribetean la costa están formadas por los picos de las montañas litorales sumergidas y la costa está fracturada por numerosos fiordos. En los Andes meridionales, la altitud raras veces supera los 1.830 m. Chile se encuentra en una zona geológicamente inestable, y sufre periódicamente los efectos de la actividad sísmica y volcánica.

Recursos minerales

Chile es rico en recursos minerales, más por la magnitud de sus yacimientos que por la diversidad de metales. El cobre es, de lejos, el más importante; además hay nitratos, hierro, carbón, manganeso, petróleo, gas natural, plata y oro.

Población

En comparación con otros países suramericanos, Chile tiene una población relativamente homogénea. Los primeros colonizadores españoles se mezclaron con los indígenas, entre los que predominaban los araucanos; el mestizaje de ambos pueblos constituye más del 92% de la población. La inmigración europea no fue en Chile tan importante como en otros países de América, ya que apenas si se promovió en el siglo XIX. Sin embargo, los inmigrantes alemanes han representado una importante influencia en la región de Valdivia-Puerto Montt; también Italia, Austria, Suiza, Gran Bretaña, Yugoslavia y Francia han hecho importantes aportaciones a la población. En la actualidad, menos del 2% de los habitantes son de origen europeo, y sólo el 6% es indígena, sobre todo araucanos, concentrados en la región meridional.

Características de la población

La población de Chile (según estimaciones para 1994) era de 14.026.166 habitantes, con una densidad cercana a los 19 hab/km2. El 90% de la población reside en la región central, entre Concepción y La Serena. El aumento anual de la tasa de natalidad a finales de 1980 era del 1,5%. Aproximadamente el 85% de los chilenos residen en centros urbanos y más de una tercera parte del país se concentra en Santiago. Las comunidades del sur y del desierto septentrional están bastante aisladas y separadas por largos tramos virtualmente deshabitados.

Ciudades principales

Además de Santiago, las ciudades más importantes de Chile son Concepción, un centro agrícola e industrial con una población (según estimaciones para 1993) de 318.140 habitantes; Valparaíso, el principal puerto de mar, tiene 301.677 habitantes, y Viña del Mar, un popular centro turístico, con 319.440 habitantes.

Lenguas oficiales y habladas

El español es el idioma oficial de Chile, hablado prácticamente por toda la población. El uso de lenguas aborígenes es limitado.

Religión

Los católicos constituyen aproximadamente el 81% de la población chilena, aunque oficialmente la Iglesia se separó del Estado en 1925. La mayor parte del resto de la población profesa la religión protestante pentecostalista. Los indígenas que practican sus religiones tradicionales son una minoría ínfima.

Educación y cultura

En gran medida, las artes y el sistema educativo de Chile se basan en modelos europeos, aunque se ha desarrollado una tradición cultural propia que combina elementos de los diversos grupos étnicos y que fue influida por la expansión de las fronteras nacionales.

Educación

El moderno sistema educativo de Chile tuvo sus orígenes a mediados del siglo XIX. En la actualidad, es gratuita y obligatoria la educación para todos los niños entre 6 y 14 años. El sistema escolar está administrado por el gobierno nacional a través del Ministerio de Educación. La tasa nacional de alfabetización, que ronda el 94%, es una de las más altas de América Latina.

A finales de la década de 1980, asistían a las escuelas primarias unos 2.000.000 de alumnos, y más de 600.000 a las secundarias. Existe también un programa preescolar. Entre las instituciones de educación superior destaca la estatal Universidad de Chile (1738), de gran prestigio en el mundo. Otros centros de educación superior son la Universidad de Concepción (1919), la Universidad Católica de Chile (1888), la Universidad Católica de Valparaíso (1928) y diversas universidades técnicas. A finales de la década de 1980, la población universitaria era superior a los 233.000 estudiantes.

Gobierno

El gobierno de Chile se inspiró en el espíritu de la Constitución de 1925 hasta el golpe de Estado de 1973. Aunque nominalmente seguía en vigor, la mayoría de las estipulaciones constitucionales que garantizaban la democracia popular fueron suspendidas. En 1980 se aprobó una nueva Constitución, aunque sus apartados más importantes no se aplicaron plenamente hasta 1989.

Poder ejecutivo

La Constitución de 1980 confiere el poder ejecutivo al presidente, elegido por voto popular para un mandato de cuatro años, que a su vez designa un gabinete. Los jefes militares controlaron el gobierno hasta 1989, cuando se celebraron las primeras elecciones populares tras el golpe de 1973.

Poder legislativo

Según la Constitución de 1980, el poder legislativo recae en un Congreso bicameral, formado por la Cámara de Diputados, que consta de 120 escaños, y el Senado, que cuenta con 47 miembros. Tienen derecho a voto todos los ciudadanos mayores de 21 años.

Poder judicial

El más alto organismo judicial de Chile es la Corte Suprema, formada por 16 jueces. El país cuenta asimismo con 17 tribunales de apelación. Los jueces son nombrados de forma vitalicia por el presidente, quien los elige de una lista presentada por los jueces de la Suprema Corte.

Gobierno local

Administrativamente, Chile está dividido en 13 regiones (entre ellas el Gran Santiago), subdivididas a su vez en 40 provincias. Los gobernadores que presiden las regiones y los funcionarios que las administran son elegidos por el presidente. Por otra parte, las provincias están divididas en municipalidades.

Partidos políticos

Tras el sangriento golpe militar de 1973, se suspendió toda actividad política y los partidos fueron prohibidos hasta 1977. Las agrupaciones políticas volvieron a legalizarse en 1987. La Democracia Cristiana, el Partido de Renovación Nacional y diversos grupos socialistas fueron algunos de los grupos que disputaron las elecciones de 1989. En los comicios de 1993 resultó triunfadora una coalición de centroizquierda hegemonizada por los democratacristianos.

Salud y bienestar social

Las primeras leyes sociales se promulgaron en la década de 1920, y a principios de la década de 1970 el programa de bienestar nacional chileno era uno de los más amplios del mundo. Tras el golpe militar de 1973 se recortó una gran parte de los servicios sociales. Sin embargo, la mayoría de la población recibe tratamiento sanitario gratuito en el marco del Servicio Nacional de Salud. Los trabajadores deben contratar seguros privados para percibir jubilaciones, cobrar el desempleo, cubrir gastos por invalidez y otras prestaciones.

Defensa

En Chile es obligatorio el servicio militar al menos durante dos años para todos los varones aptos de 18 y 19 años. A principios de la década de 1990, las Fuerzas Armadas contaban con 91.800 efectivos, divididos en 54.000 del Ejército, 25.000 de la Armada y 12.800 de las Fuerzas Aéreas.

Economía

Desde los albores del siglo XX, la economía chilena ha estado dominada por la producción de cobre. A partir de la década de 1940, el sector industrial se ha expandido rápidamente, en gran medida por iniciativas gubernamentales. En la actualidad, Chile es uno de los principales países industrializados de América Latina, así como uno de los más importantes productores de minerales. En la década de 1970 se hicieron esfuerzos por impulsar al abandonado sector agrícola y para reducir la dependencia del país de las importaciones de alimentos. Tras una reducción de los cultivos más importantes a principios de la década de 1980, la producción agrícola se recuperó hacia finales de la década.

Tras el derrocamiento del gobierno del presidente Salvador Allende en 1973, el Estado ha jugado un papel menos dominante en la economía, y la mayoría de las empresas nacionalizadas han vuelto a manos privadas. A finales de la década de 1980, el presupuesto nacional estimado era de 8.500 millones de dólares de ingresos y 8.400 millones de dólares de gastos.

Moneda y banca

La unidad monetaria de Chile es el peso, que sustituyó al escudo en 1975 (412 pesos equivalían a 1 dólar estadounidense en 1994). El semiautónomo Banco Central de Chile (fundado en 1926) tiene el monopolio de emisión de moneda y dispone de amplios poderes para regular la política monetaria. El resto de la banca está constituido por un banco estatal y varios bancos comerciales y de fomento.

Producto Interior Bruto

72.078.000.000 dólares estadounidenses

(1996)

Principales productos económicos

Agricultura

Frutas y hortalizas, madera y productos derivados

Pesca

Caballa, merluza, anchoas, sardinas

Minería

Cobre, mineral de hierro, oro, plata, nitratos, yodo, azufre y carbón, manganeso y molibdeno

Industria

Productos alimenticios, metales no ferrosos, petróleo refinado, productos derivados del papel y químicos

Población ocupada (por sectores)

56% Comercio y servicios

27% Industria

17% Agricultura, silvicultura y pesca

Principales exportaciones

Cobre, frutas y hortalizas, productos químicos, industria papelera y sus derivados

Principales importaciones

Maquinaria y equipamiento para transporte, productos químicos y metalúrgicos

Principales socios comerciales

Estados Unidos, Japón, Brasil, Alemania, Argentina

Chile ofrece una economía abierta que está en un dinámico proceso de crecimiento. Sus reglas claras y sólidas favorecen los negocios y las inversiones. Una tasa baja de clasificación de riesgo (A-, de acuerdo a la firma de clasificación internacional Standard & Poors) y condiciones favorables hacen de Chile uno de los mercados más atractivos de América Latina.

El Instituto de Desarrollo Gerencial (IDM) en Suiza publicó una encuesta de 'opinión ejecutiva' para el Anuario de Competitividad Mundial 1996, en la cual Chile se posicionó a nivel mundial en el rango 15, ocupando el primer lugar de toda América Latina. 'Economist Intelligence Unit' premió a Chile en su informe de marzo de 1996 con un rating "A" por la seguridad que ofrece para inversiones extranjeras. Chile es el único país de Latinoamérica que tiene este nivel de confianza.

Acciones del Gobierno

Se ha observado de parte del gobierno una posición cada vez más radical; un gobierno más grande y que gasta más y mejor, sobre todo en los más pobres. La experiencia nos muestra que no es lo correcto, si tomamos como ejemplo a los países desarrollados de gobiernos grandes a los que tendríamos que imitar, tenían un presupuesto del Estado modesto, cuando ahorraban y crecían aceleradamente, como tenemos que hacerlo nosotros. Esto hace parecer un gobierno proclive al gasto y no a la efiencia.

El aumento del gasto total esta entre el 8% y el 9% siendo incluso mayor el gasto corriente, que el gasto de capital. Estas cifras vuelven a ser superiores al crecimiento de la economía. Teniendo como consecuencia que al final el gobierno gastara cada vez más.

El ahorro nacional bajó desde el 27.6% en 1995 a un 23.3% en1996, y el ahorro geográfico del 30% en 1989 a 25.5 el año pasado. Si el ahorro fuese la prioridad el gobierno debería verse un incremento del superávit presupuestario, corrigiendo el efecto del Banco Central, reduciendo el gasto. Unos de los problemas mas graves de la economía chilena es que su tasa de interés interna es alta, que ha estado en el último tiempo entre un 11 y 12% (en dólares) mientras que su equivalente internacional para el riesgo de Chile fluctúa entre el 6 y 7%. Esto a obligado a restringir el movimiento de capitales y a afectado a los sectores que compiten con el mundo y a las pequeñas empresas. El presupuesto, tanto en su composición, como por su monto total no ayuda a aliviar esta situación. Los exportadores y las medianas empresas seguirán sufriendo las consecuencias.

Inversión

Los chilenos invirtieron US$ 1247 millones en el exterior durante los primeros nueve meses del año, según el último informe del Banco Central. De este monto, US$ 917,4 millones se han destinado a establecimientos financieros, seguros, bienes inmuebles y servicios, mientras que US$ 134 millones corresponden a la industria manufacturera.

Al analizar los flujos por los bloques regionales, se observa que América del Sur continúa siendo el principal destino de las inversiones chilenas, al totalizar US$ 662,5 millones.

Con esta fuerte presencia en las inversiones americanas, adquiere mayor realce la creación de un Área de Libre Comercio para las Américas (ALCA), sobretodo por el desarrollo experimentado en el estratégico sector de los servicios.

La variación de 7.4% en doce meses del IMACEC en agosto avala la tesis de que el tercer trimestre de este año marca el momento de mayor ritmo de crecimiento en el actual ciclo económico.

Al compararla expansión esperada para el tercer trimestre del año respecto del segundo trimestre de 1997 (medición adecuada para trazar la tendencia del producto) se obtiene una tasa anualizada de 14%. Esta variación, es una de las mas elevadas de 1995., año en el cual el ciclo anterior tocó su punto mas alto.

El nivel del producto que se ha ido generando este segundo semestre se traducirá en un fuerte crecimiento de la actividad durante el primer trimestre de 1998 en doce meses, atribuible en parte importante al bajo nivel de expansión de la economía en los primeros tres meses de 1997.

Sin embargo, medido en términos de tendencia, tal como se expone mas arriba, ya a principios del próximo año y aún con esta elevada tasa de expansión en doce meses, se comenzarían a observar señales de un menor ritmo de expansión del producto.

Crecimiento

A nivel nacional, el ministro de Economía , Álvaro García, señaló que se puede constatar que hay grandes diferencias entre las regiones. El Producto Interno Bruto está muy concentrado en la Región Metropolitana, que absorbe poco menos del 50% y si a ello se suman las regiones del Bío Bío y Valparaíso, se llega prácticamente al 70% del PIB en sólo 3 regiones.

El diagnostico se corresponde con el gran nivel de concentración que existe en la inversión privada, especialmente en la Región Metropolitana y en las regiones del norte del país, tanto en la realizada como en los planes futuros de inversión privada, el ministro García comentó que alarman los déficit de inversión que puede haber en las regiones que ya son muy pobres, donde también ha habido un alto nivel de subinversión en recursos humanos, particularmente en capacitación.

Se percibe allí un circulo vicioso en términos de que las regiones más pobres invierten menos en las personas, atraen menos inversión privada y por tanto se dificulta más la superación de la pobreza.

La aceleración tan rápida de la actividad que se evidencio con los datos de agosto puede atribuirse a una de la economía a tasas de crecimiento del producto mas cercanas a su potencial, ubicadas estas en torno a 7%.

No obstante, el gasto fiscal, excluido los intereses y la inversión financiera, creció 6% en el primer semestre de este año. Se prevé que el primer trimestre de 1998 se atenúe el ritmo de crecimiento del gasto del fisco y ese elemento refuerza los juicios de que el producto pueda atenuar su tendencia a partir del próximo año.

Esta disminución en la velocidad de crecimiento del gasto fiscal puede entenderse al asociar el fuerte aumento de esta variable en la segunda parte el año, al ciclo político. Es decir, a los efectos generados por la cercanía de elecciones. Tras ese salto, el gasto interno ha mantenido un alto nivel, con tasas de crecimiento por encima del producto, y que dado que la actual trayectoria de la demanda es probable que por un problema de base de comparación el primer trimestre de 1998 se observe una fuerte expansión del gasto interno medida en doce meses.

Inflación

El economista Patricio rojas estima que el actual esquema de metas inflacionarias adoptado por el Banco Central no es más adecuado, asegurando que hace falta establecer metas de mediano plazo, definir situaciones en las que se permitan desviaciones temporales de objetivo y mejorar el nivel de información pública y privada para evaluar eficiente y responsablemente la gestión de la autoridad.

Es fundamental que el objetivo de inflación sea un compromiso oficial del gobierno, establecido a través de un procedimiento formal y claro, en el que se especifiquen el tipo de índice a utilizar, el perfil de tiempo de los objetivos y las situaciones en las que se permitirán desviaciones temporales del objetivo.

Se requiere la formulación de políticas monetarias, fiscal y cambiaria, coherentes en el mediano plazo consistente con la política de reducción de la inflación vía objetivos.

Otro aspecto importante es la reformulación del índice que mida la inflación, puesto que el utilizado actualmente ha demostrado ser bastante volátil.

Igualmente resulta imprescindible establecer que los objetivos de la inflación sean expresados en forma de horizonte de tiempo de varios años, reconociendo así que la política monetaria afecta la inflación con un rezago considerable, que en el caso chileno puede se de uno a dos trimestres.

Es importante que la meta de mediano plazo sea expresada como un rango y no como un nivel especifico, puesto que evita tener que cambiar un objetivo especifico ante alguna circunstancia temporal.

A medida que la economía chilena se acerca a niveles de inflación considerados bajos, el conocimiento formal del objetivo a mediano plazo se vuelva cada vez más necesario para la credibilidad del sistema.

Es indispensable la publicación de futuros informes de inflación en los que se entreguen antecedentes estadísticos, análisis y proyecciones.

La tasa de inflación en el mes de mayo alcanzó una variación en doce meses de 5,4%, cifra que corresponde al menor registro de la década. Este favorable comportamiento se vio a su vez refrendado por la sostenida trayectoria a la baja de las distintas medidas de inflación subyacente. Basta señalar que la inflación subyacente que calcula el INE, corregida para suavizar el comportamiento errático de los bienes perecibles, se encuentra en torno a 5,1% anual. Además, los avances observados no sólo se refieren a las variaciones en doce meses, por cuanto se verificaron también en el margen, toda vez que las variaciones mensuales del IPC no han superado el 0,3% en el último trimestre.


En términos de su composición, los progresos alcanzados en la disminución de la tendencia inflacionaria se concentran en los bienes y servicios no transables, mientras la tendencia de los productos transables se ha mantenido relativamente estable. Por lo tanto, la evolución de los precios se mueve en forma satisfactoria y coherente con la meta propuesta para el presente año, de 5,5%. Podemos continuar sobre esta trayectoria de evolución de la inflación y, en un plazo relativamente cercano, llegar a niveles de inflación como los que prevalecen en las principales economías industrializadas.

Política Económica y Objetivos

Los elementos centrales de la política económica son:

Enfocar al sector privado como el catalizador de desarrollo, mientras el gobierno ejerce un papel regulador y compensador;

Integrar a Chile a la economía mundial, fomentando exportaciones y una apertura hacia el comercio internacional;

Ofrecer más oportunidades a los pobres;

Mantener el equilibrio macroeconómico y

Proteger el medio ambiente.

Los objetivos económicos son:

Mantener un flujo de inversión de capital de más de 28% del PIB para asegurar una tasa de crecimiento anual de más de 5,5%;

Diseñar un mercado laboral flexible y dinámico que facilite la reconversión de industrias estancadas o aproblemadas a sectores industriales florecientes, sea en los sectores de exportación o servicios;

Aumentar la productividad anualmente un 3.5% y mejorar la cobertura y calidad de los actuales programas de capacitación.

Política Exterior Económica

La política exterior económica de Chile es abierta y moderna, buscando fortalecer los lazos económicos y políticos con Asia Pacífico, Latinoamérica, América del Norte y Europa. Chile es miembro fundador de las Naciones Unidas, es miembro de APEC, y de la Unión Europea, y asociado al Mercosur.

Actualmente Chile está negociando su asociación al NAFTA. Expandiendo sus mercados existentes y requiriendo abrir nuevos, Chile firmó convenios de comercio complementarios con varios países latinoamericanos. Importantes contratos se firmaron con Argentina, Bolivia, Colombia, Ecuador, México y Venezuela. Un convenio con Perú está en conversación.

Convenios de Comercio firmados por Chile:

Convenios de Libre Comercio con:

México : 1992

Venezuela : 1993

Colombia : 1994

Ecuador : 1995

Mercosur : 1996

Unión Europea : 1996

Canadá : 1997

Convenios de Comercio Complementario con:

Bolivia : 1993

Argentina : 1993

Convenios de Libre Comercio pendientes con:

Perú

Inglaterra

NAFTA

Agricultura

La agricultura en general ha experimentado una vigorosa modernización en la última década. La superficie sembrada en el año agrícola 1996 con los llamados cultivos tradicionales, destinados básicamente al consumo interno, bordeó el millón 55 mil hectáreas, de las cuales más del 80% correspondió a cereales (principalmente trigo, maíz, avena, cebada y arroz); y el resto, a leguminosas y papas (principalmente frijoles, remolacha, lentejas y papas) y cultivos industriales (maravilla, remolacha y raps).

La fruticultura encuentra en el país excelentes condiciones naturales cultivándose con éxito desde las especies que requieren clima subtropical hasta las que son propias de climas templados y aún fríos. La apertura al comercio exterior significó una vertiginosa expansión de la industria frutícola ya que aparte de su reconocida calidad, la fruta chilena se produce cuando el hemisferio norte está en invierno. La superficie plantada con frutales asciende a unas 90 mil hectáreas.

Los principales productos de exportación son: uva de mesa, manzanas, peras, nectarines, ciruelas, limones y duraznos. Chile se ha transformado en el principal exportador de uva de mesa del hemisferio sur.

Exportaciones de Fruta (millones de US$):

1994 : 923,4

1995 : 1.117,2

1996 : 1.205,2

Exportación de Vinos 1996 (en millones de US$):

Vino Embotellado : 187,1

Los demás vinos : 97,0

Total : 284,1

El país cuenta con más de 12 millones de hectáreas de aptitud ganadera, ubicadas en áreas templadas, húmedas y mediterráneas. La masa ganadera del país ha ido creciendo, alcanzando en 1996 a 3.858.248 bovinos, 4.516.344 ovinos y 1.485.615 porcinos. El ganado bovino es principalmente de origen holandés, existiendo unas 300 a 350 mil cabezas Hereford.

Pesca

Uno de los sectores que registró el desarrollo más dinámico en la década pasada es el sector de pesca. Este proceso de desarrollo fue estimulado por la Ley Central de Pesca en 1991, que también asegura la protección de recursos hidrobiológicos y previene la sobre explotación.

Para complementar la pesca tradicional se instaló el cultivo de salmón, un sector que creció rápidamente. Chile exportó salmón por primera vez en 1984, un total de 100 toneladas. En 1996 las exportaciones alcanzaron un total de 134.293 toneladas. Hoy Chile es - después de Noruega - el segundo exportador más grande del mundo. Los mercados más importantes para el producto son Japón, USA, Francia y Alemania. Aparte del salmón se exportan otras especies de pescado, como trucha y congrio, y también mariscos y crustáceos.

Con más de 4 mil kilómetros de longitud, Chile tiene uno de los más largos litorales del mundo. Su privilegiada posición marítima le proporciona una importante fuente de recursos marinos renovables. La plataforma continental chilena, donde se desarrolla de preferencia la actividad pesquera, es de topografía plana y poca profundidad. Su extensión se calcula en unos 300 mil km², con una superficie útil para pesca de arrastre de 90 mil km². La existencia de corrientes marinas (de Humboldt y de Günther principalmente) enriquece los nutrientes

marinos, constituyendo un aporte natural a la abundancia de recursos renovables. Pocos lugares del mundo poseen "la productividad marina" del norte chileno para el desarrollo de grandes concentraciones de peces pelágicos, como la sardina española, el jurel y la anchoveta.

Una gran cantidad de ciudades importantes del país son puertos, lo que facilita la extracción y el acceso a la infraestructura de explotación y procesamiento. Esto, combinado con la riqueza biológica de sus mares, ha llevado a Chile a desarrollar una importante industria pesquera. La pesca extractiva ha aumentado sostenidamente, las exportaciones bordearon en 1996 los 1.520.774 toneladas, lo que pone al país entre los grandes productores pesqueros del mundo.

Parte importante del desembarque se destina a la producción de aceites y harina de pescado, de la cuál Chile es el segundo productor y el primer exportador del mundo.

Minería

La existencia de ricos yacimientos en explotación y de cuantiosas reservas de minerales metálicos sitúan a Chile en una posición de privilegio entre las naciones mineras del mundo. En los yacimientos del país se encuentra entre el 25 y 35% de las reservas mundiales de algunos minerales metálicos como el cobre, renio y molibdeno. En porcentajes menores, pero también significativos, se encuentran las de oro, plata y hierro. En la minería no metálica destacan las reservas de nitratos, cloruro de sodio, carbonato de calcio, baritina, azufre, yodo, litio, carbón, boro y sulfatos.

Chile es uno de los mayores productores de cobre, molibdeno y nitrato de sodio, oferta que se destina casi totalmente a los mercados externos. En 1996 las exportaciones de productos mineros fueron de un valor de 7.324 millones de dólares.

La gigantesca Corporación del Cobre (CODELCO), de propiedad estatal, posee y opera los yacimientos de la gran minería, entre ellos Chuquicamata, la mina a tajo abierto más grande del mundo, y El Teniente, en la VI Región. Sin embargo, un gran número de empresas medianas y pequeñas aporta el 21% de la producción de cobre, 92% de la de oro, 60% de la de plata y 90% de la de zinc, cuyo valor total es del orden de 670 millones de dólares al año. Muchas de estas empresas tienen en estudio o están llevando adelante promisorios planes de expansión.

Chile es el productor de cobre más grande del mundo y rankea entre los primeros diez países productores de oro, molibdeno, iodina, nitratos y litio.

La producción de cobre fino durante el año 1996 aumentó a 3.641.152 toneladas.

Industria

Chile ha desarrollado importantes actividades industriales a partir del procesamiento de sus propias materias primas, ya sea de origen minero (refinería de petróleo, fundición de hierro, elaboración de cobre), forestal (papel, celulosa y madera aserrada), marino (harina y aceite de pescado, congelados y conservas) o agropecuario (plantas lecheras, agroindustrias, plantas de azúcar de remolacha). También hay importantes industrias que utilizan principalmente materias primas importadas o que incorporan piezas y partes de origen externo. Tales son los casos de la industria textil, del cuero y calzado, molinos, armaduría de automóviles, maestranzas, de línea blanca, de la industria farmaceútica y otras.

A partir de 1974 este sector ha experimentado una pujante transformación, debiendo adecuarse a un modelo de libre mercado y de apertura al exterior, como consecuencia del acelerado proceso de reducción del proteccionismo interno que había imperado tradicionalmente. Este forzó el desarrollo de las ramas orientadas a la exportación y ha estimulado la búsqueda de eficiencia por parte de las industrias que sustituyen las importaciones. Uno de los rasgos más sorprendentes de la manufactura chilena en los

últimos años es su contribución creciente a las exportaciones. El total de las ventas externas del sector en 1996 aumentó a 6.434,9 millones de dólares.

Energía

Por una demanda cada vez más alta, el sector tiene una tasa de crecimiento de 5,6% por año. Entre las fuentes energéticas de mayor significación están el petróleo crudo, el gas natural, el carbón, la hidroelectricidad, la leña y sus subproductos. En fases iniciales de explotación se encuentran recursos tales como la energía geotérmica, eólica, nuclear y solar.

A partir de la crisis del petróleo de 1973 se otorga prioridad al aprovechamiento de los recursos energéticos renovables.

Electricidad

Un sistema interconectado cubre 2.000 kms., desde El Salado (III Región) hasta la Isla de Chiloé (X Región). Existen además siete zonas eléctricas, cada una de las cuales corresponde a una parte del territorio nacional definida sobre la base de sus recursos hidro y termoeléctricos.

En los últimos 12 años la capacidad eléctrica aumentó en un 69% y las empresas chilenas que producen y distribuyen electricidad registraron un alta rentabilidad.

La electricidad representa cerca del 10% del consumo nacional de energía, medida en teracalorías. En 1995, la generación de energía eléctrica excedió de 28.742 miles de KWh de los cuales un 70% fue de origen hidroeléctrico y el saldo, termoeléctrico.

Si bien la generación de energía hidroeléctrica ha aumentado considerablemente durante los últimos años, se estima que los recursos hidroeléctricos en explotación corresponden a la décima parte del potencial económicamente aprovechable.

Gas Natural

El gas representa cerca del 9% del consumo total de productos energéticos del país. La región petrolífera magallánica tiene grandes reservas de gas en forma de extensos casquetes en algunos yacimientos en tanto que en otros el gas aparece disuelto en petróleo. En 1996, la producción de gas natural fue del orden de 306, 1 millones de mts³, pero para satisfacer la demanda, Chile tiene que importar gas de sus vecinos Bolivia y Argentina. El sistema de transporte por pipeline se está ampliando constantemente.

Petróleo

El primer pozo petrolero chileno entró en actividad en 1945, en la Isla Grande de Tierra del Fuego. Una extensa actividad siguió a ese descubrimiento y nuevos pozos se prospectaron an ambos márgenes del Estrecho de Magallanes (XII Región). En la última década se inició la explotación de las reservas submarinas de carbohidratos de esa zona (Operaciones Costafuera). El petróleo representa el 47% de la energía consumida en el país, medida en teracalorías. La producción de petróleo crudo en 1995 era del orden de 707.000 m³, pero está experimentando anualmente una baja de producción de 15% por agotamiento de recursos.

Carbón

Aunque en Chile se encuentran numerosos yacimientos de hulla, lignito, antracita y turba, sólo tiene importancia económica la explotación de los dos primeros (carbón pesado y carbón liviano), la cual se concentra en la VIII Región (provincias de Concepción y Arauco). Las reservas exceden de 100 millones de toneladas en la costa de Concepción (Lota y Schwager) y de 190 millones en Arauco.

El carbón representa cerca del 15% del consumo del país. La producción bruta durante 1996 fue de 1.421.490 toneladas.

Transporte

Carreteras

Chile tiene aprox. 80.000 km. de carreteras, la mitad de los cuales se puede utilizar durante todo el año. El eje principal de la red caminera es la Panamericana que cruza el país desde la frontera con Perú por el norte, hasta Puerto Montt por el sur. La Transandina, que une Valparaíso con la ciudad argentina de Mendoza, desempeña un papel preponderante en el plano comercial.

Ferrocarriles

La red ferroviaria chilena se inscribe entre las más importantes de Sudamérica. La longitud de las vías férreas en servicio asciende a 8.025 kilómetros de los cuales cerca de 3.000 km. están destinados sólo a transporte de carga. La red internacional a la que están conectados los ferrocarriles chilenos reviste importancia en el intercambio comercial con los países vecinos.

En el año 1996 se transportaron 10 millones de pasajeros y más de 17 millones de toneladas de carga.

Aéreo

Chile cuenta con una importante red de 32 aeropuertos nacionales y 3 internacionales que cubre la mayoría de las principales ciudades del país. El mayor de ellos, por capacidad y volumen de tráfico internacional es el Comodoro Arturo Benítez, situado a unos 20 kms. del centro de la capital. Le sigue en importancia el de Chacalluta, en Arica, la ciudad más septentrional del país.

Los principales aeropuertos chilenos disponen de una infraestructura necesaria para garantizar eficiencia y seguridad en los servicios de pasajeros y de carga.

El país cuenta con 3 líneas aéreas internacionales (Lan Chile, Ladeco y National) que disponen de modernas flotas y ofrecen servicios de pasajeros y carga nacional e internacional. El transporte internacional es atendido por más de 20 líneas aéreas extranjeras. Otras diez mantienen servicios regulares a casi todo el país.

El tráfico aéreo ha tenido una tasa de crecimiento del 17% en los últimos 5 años.

Marítimo

Con su extenso litoral, Chile dispone de 47 puertos que cubren la totalidad de las necesidades portuarias del país. El mayor de ellos, a 120 kms. de Santiago, es Valparaíso, que puede movilizar cerca de 10 millones de toneladas por año. Gran importancia tiene también San Antonio, situado a distancia semejante de la capital.

El transporte de pasajeros y carga entre los puertos chilenos está reservado a naves de bandera chilena. La flota mercante nacional cuenta con 80 naves en operación, que representan un tonelaje de más de un millón de DWT.

Conclusión


En conclusión, las perspectivas generales para la economía son muy favorables. El satisfactorio desempeño del proceso de ajuste, materializado, por una parte, en un favorable ritmo de crecimiento económico y, por otra, en crecientes señales que indicaban que el proceso inflacionario se encaminaba en la dirección de la meta de 5,5% programada, motivaron al Banco Central a implementar un suave relajamiento de la política monetaria a principios de este mes. En efecto, en consideración de los avances recientes en la reducción de la inflación y en la evolución de sus determinantes más cercanos, el Banco Central resolvió bajar la tasa de interés interbancaria en 25 puntos porcentuales, lo que constituyó el tercer recorte del año en los tipos de interés de corto plazo, tras los aplicados en febrero y abril pasados.

Ahora bien, la plena materialización de las proyecciones revisadas requiere del concurso de una política monetaria vigilante a la consolidación de las tendencias que se observan en materia de precios y salarios.


La economía chilena ha mostrado resultados muy favorables en el transcurso de los años noventa, tales como un crecimiento económico elevado y sostenido, tasas históricamente bajas de desempleo, inflación declinante, altos niveles de ahorro e inversión y una situación externa muy saludable. Aún más, los avances logrados en los años noventa son percibidos como sustentables, y las perspectivas a futuro son favorables. En este sentido, se torna de la mayor importancia asegurar que este proceso continúe dándose en un contexto de bases sólidas y de inflación decreciente en el tiempo, de modo de asegurar que estas positivas perspectivas se concreten. Por lo anterior, el Banco Central reitera su firme compromiso con el objetivo de la reducción y estabilización definitiva de la tasa de inflación a niveles comparables con los de las economías estables en el mundo.

En el futuro la inflación en Chile puede llegar a una cifra comparable a la de Estados Unidos, Japón y Europa, es decir, del orden del tres o cuatro por ciento anual. El fenómeno inflación es un problema económico en el que tiene gran influencia el aspecto cultural de los que lo producen. Por lo tanto, para que Chile logre bajar la tasa de inflación al nivel de los países nombrados, la cultura de los agentes económicos chilenos tendría que tender a asemejarse a la de los agentes económicos de esos países. Mientras esto no suceda, seguiremos con la rutina que ya bien conocemos:

  • crecimiento acelerado

  • incremento de la inflación

  • ajuste

  • crecimiento frenado

  • baja de la inflación

  • crecimiento acelerado.

Finalmente, respecto al sentido cultural, el asunto es muy simple. Se trata de tomar posición entre dos alternativas frente al aumento de la demanda: aumentar precios o aumentar la oferta manteniendo el precio.

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