Siglo de las Luces

Música del Siglo XVIII. Contexto histórico y social. Mozart. Beethoven

  • Enviado por: Maria Del Rosario Henriquez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 6 páginas
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A lo largo del siglo XVIII, llamado "Siglo de las Luces", surgió un nuevo concepto de progreso, basado en el desarrollo de las ciencias y en una concepción igualitaria del hombre que incluía la educación..

En las artes, el Clasicismo significa sencillez, proporción y armonía, es decir, características opuestas al Barroco. Ahora, el creador tiende a la vuelta de los ideales clásicos y rechaza las reglas y la erudición barrocas. Y, sin embargo, la cultura y el arte están dominados económica y socialmente por una aristocracia que considera a estos un adorno indispensable de su condición.

El término clásico se refiere a cualquier estilo periodo u obra de calidad equiparable a los modelos griegos y romanos. Entre sus principales cualidades se encuentra el control consciente en el desarrollo de los temas y el sentido de ordenamiento racional y proporción formal.

El término clasicismo alude a la imitación o el uso de los principios estilísticos y estéticos que se observan en el arte y literatura de la antigüedad griega o romana. Los periodos más importantes en el pensamiento y el arte occidental fueron el Renacimiento y la Ilustración, una época especialmente rica en Francia, donde se desarrolló un clasicismo literario ejemplificado en las obras de los escritores Pierre Corneille y Jean Baptiste Racine y los filósofos René Descartes y Blaise Pascal.

El clasicismo español del siglo XVIII fue bastante modesto. Consistía en una vida literaria centrada en torno a una minoría culta que se interesa por la filología o la historia más que por la literatura.

Destacan algunos nombres como: Leonardo Fernández de Moratín, Benito Jerónimo Feijoo o Gaspar Melchor de Jovellanos.

1.700-1950: La Revolución Industrial: Proceso de evolución que conduce a una sociedad desde una economía agrícola tradicional hasta otra caracterizada por procesos de producción mecanizados para fabricar bienes a gran escala.

Antigua planta industrial.

1.713: Tratado de Utrecht: Firma de la paz de Utrecht con la que finaliza la guerra de

Sucesión española en Europa.

1.748: Firma de la paz de Aquisgrán.

1.750: Muere J. S. Bach.

1.750-1.950: Colonización europea de Asia y África

1.751: Publicación del primer tomo de la Enciclopedia: La enciclopedia era una empresa editorial, filosófica, científica, llevada a cabo por Denis Diderot y Jean

d´Alembert dentro de la filosofía de la ilustración.

La Enciclopedia o diccionario razonado de las ciencias, las artes y los oficios,

en el que Diderot, como director del proyecto, manifestaba su ambición de hacer

el libro de todo conocimiento humano.

1.769: Creación de la máquina de vapor por James Watt.

Creación de la máquina de hilar por R. Arkwright llamada water-frame.

1.770: Nace el compositor alemán Luding Van Beethoven, considerado uno de los más

grandes de la cultura occidental.

1.775-1.783: Guerra de la independencia de las colonias americanas.

1.776: Declaración de la Independencia de Los Estados Unidos.

1.783: Primer globo aerostático inventado por los hermanos franceses Montgolfier

1.784: Primer vehículo movido a vapor.

1.787: Constitución de los Estados Unidos.

1.789-1.848: Revolución Francesa: Proceso social y político acaecido en Francia, cuyas

principales consecuencias fueron el derrocamiento de Luis XVI, la abolición de la monarquía en Francia y la proclamación de la primera república, además del auge de la burguesía.

Se declaran los derechos del hombre y del ciudadano.

1.791: Promulgación de la Constitución Francesa.

1.797: Primeros síntomas de sordera de Beethoven.

1.799: Volta inventa la primera pila

Primera sinfonía de Beethoven.

1.804: Sir George Caylei inventa un aeroplano.

1.808: Guerra de la Independencia Española: Conflicto entablado en territorio español

contra la invasión francesa, perteneciente a una de las fases de la Guerra Napo-

leónicas.

1.810: Primera composición de Schubert

1.815: La Batalla de Waterloo: Combate final de las Guerras Napoleónicas que puso fin

al dominio francés sobre el continente europeo.

1.819-1.865: Estados Unidos. Secesión y Guerra Civil.

1.827: Muere Beethoven

El periodo musical que llamamos clasicismo suele fecharse convencionalmente entre 1.750 y el año en que murió Beethoven (1.827). Los nuevos criterios estéticos reflejan unos ideales basados en el orden, número, medida, perfecto equilibrio entre forma y contenido musical y la serenidad (cualidades del arte grecorromano), a la vez que se abandona todo adorno innecesario. El músico siente atracción por la naturaleza e intenta representar el ideal abstracto de la belleza.

Otras características son:

  • Posee una armonía plenamente tonal, basada en los tres grados básicos: tónica (I grado), dominante (V grado) y subdominante (IV grado).

  • Interés concentrado en la melodía principal. Las otras voces tienen un papel de acompañamiento, de soporte armónico. Las líneas melódicas son breves y regulares, están formada habitualmente por ocho compases, divididos simétricamente en períodos de cuatro.

  • Cambio radical en el papel de los instrumentos de teclado, a medida que iba desapareciendo de forma gradual la función del bajo continuo.

Musicalmente el clasicismo tiende a la objetividad, ya que busca una música sin emociones, y al equilibrio de las obras, pues el compositor antes de escribir tiene un visión global de la obra, por lo que al escuchar música clásica se pueden crear una serie de expectativas formales.

Los músicos encontraron en la burguesía un nuevo público que paga por escuchar sus obras y al que debe satisfacer con una música que sea al mismo tiempo expresiva, entretenida y natural. De esta forma se liberan poco a poco de la obligación de componer para la nobleza, concretándose así la aspiración a una mayor independencia creativa.

El término "clásico" se aplica a la música para distinguir el estilo desarrollado durante la segunda mitad del siglo XVIII y los primeros años del XIX.

El nuevo estilo se desarrolla coincidiendo con el Barroco tardío, en el que pueden distinguirse dos variantes: el rococó, caracterizado por la elaborada ornamentación, que es la expresión musical de las actitudes vitales de la aristocracia francesa y el estilo expresivo, más sobrio, surgido más tarde y vinculados a compositores alemanes, que persigue la libertad en la expresión de las emociones y los sentimientos.

El desarrollo del clasicismo musical se produce a partir de la segunda mitad de siglo. Destacan dos de los hijos de Bach: Carl Philiph Emmanuel, cuya principal preocupación fue conseguir una expresividad musical que le permitiera transmitir emociones y Johann Christian, compositor muy admirado por Mozart. Otros autores de relieve en el desarrollo del estilo clásico son Sammartini, Salieri y Spontini.

El clasicismo alcanza su punto culminante con Haydin, Mozart y Beethoven, quienes concentran gran parte de su actividad en la capital austriaca. Por esto podemos hablar, al referirnos a estos compositores, de clasicismo vienés.

Los grandes géneros:

Sonata:

Significa pieza sonada y no cantada, es la base estructural de casi toda la música instrumental de este periodo. Es una composición instrumental para uno o dos instrumentos que en su forma evolucionada tiene tres o cuatro movimientos. Representantes del género son entre otros los hijos de Bach, Haydn, Mozart y Beethoven.

El origen de la sinfonía está estrechamente ligado al de la sonata.

Sinfonía: Sel griego symphonía, que significa "unión de voces, sonido conjuntado". En su forma clásica, es una obra destinada a ser tocada por la orquesta sinfónica en cuatro movimientos. Inicialmente era sinónimo de música instrumental y es principalmente en la ópera donde se desarrolla su técnica instrumental, obligada para resaltar su acción dramática. Las sinfonías escritas por Haydn u Mozart duran entre 15 y 20 min. aunque la 3ª de Beethoven dura casi una hora.

Algunos autores importantes son Haydn (escribió 104), Mozart, Beethoven, Schubert, Bruckner, Chaikovsky, Dvorak, Mahler, Prokofiev y Shostakovich.

Concierto: Parece derivarse de dos palabras latinas de significado opuesto: conserere (enlazar, unir o juntar) y concerto (combatir, disputar). Es una obra escrita para orquesta o instrumento solista, en la que se pone a prueba el virtuisismo del intérprete. Su estructura es de tres movimientos. Los conciertos del clasicismo duran apróximadamente media hora.

Algunos autores importantes son: Vivaldi, Bach, Mozart, Beethoven, Brahms, Chaikovsky, Grieg, Ravel, Rachmaninov, Elgar, Poulenc y Shostakovich.

Ópera: En el siglo XVII la ópera era ante todo un grandioso espectáculo cortesano promovido por la aristocracia. Sus argumentos solían ser tragedias de temas mitológicos o históricos, montadas con gran esplendor. Pero al mismo tiempo surgió un teatro musical fuera de los ambientes cortesanos, dirigido a un público distinto (burgueses, artesanos...) y basado en la commedia dell´arte italiana.

Se estableció así una división entre los dos tipos de ópera: la aristocracia ópera seria y la más popular ópera cómica (bufa en italiano).

Gluck llevó a cabo la reforma de la ópera, inspirado por la aspiración ilustrada de claridad y sencillez. Eliminó los adornos complejos, a favor de una melodía claramente definida, e introdujo el acompañamiento de la orquesta en los recitativos . A partir de este momento se procurará que el libreto exprese los sentimientos de manera sencilla e inequívoca tratando de conmover al auditorio.

Ópera cómica: El origen de la ópera cómica puede estar en los intermedios representados en los entreactos de la ópera seria. Los argumentos de la ópera bufa son cómicos, sencillos, y su duración, breve. Intervienen pocos personajes, que manejan un lenguaje directo. No hay coros ni gran aparato escénico y las melodías tienden a la sencillez. La más famosa es quizá, La Flauta Mágica, de Mozart.

Luding van Beethoven.

No existe, en toda la Historia de la Música, una vocación que se haya manifestado tan tempranamente y que haya fructificado tan espléndida y genialmente como la de Wolfgang Amadeus Mozart. De niño despertaba simpatía por su aire desenvuelto, atractiva figura y comunicativa cordialidad; pero admiraba aún más por su ágil inteligencia, habilidad extraordinaria y capacidad creadora; no hubo una sola persona que al acercarse a él, ver y comprobar sus singulares facultades, no se sintiese maravillado: reyes, emperadores, príncipes, nobles, músicos, pueblo y aún el mismo Papa, rindieron tributo al niño prodigio que fue Mozart; Hasse decía de él: era un genio demasiado peligroso para la mediocridad de sus compañeros de profesión; poseía un gusto exquisito para la vulgaridad en la que preferían vivir sus contemporáneos.

Después de su muerte la posteridad se ha encargado de hacerle justicia: se le considera como uno de los más grandes maestros. Su música es cristalina, sugestiva, llena de poderoso encanto y de honda expresividad, envuelta en las galas de una sencillez aparente y de una refinada y aristocrática discreción. La totalidad de ella repele el mal gusto y se desarrolla en un ambiente de finura.

Johannes Chrysostomus Wolfgang Amadeus Mozart nació el 27 de Enero de 1.756, en Salzburgo, Austria. Su padre, Leopoldo era violinista y estaba, como músico, al servicio del arzobispo de aquella ciudad.

Su madre, Ana María Pertl, era muy estimada por su sencillez, dulzura y buen sentido, cualidades a las que unía una alegría encantadora, una amabilidad complaciente y una discreción oportuna. El otro miembro de la familia, cuando Mozart nació, era Nannerl, que contaba con cuatro años.

Sus primeros años pasaron en el cálido ambiente de su hogar amoroso de una ciudad tranquila y sonriente. Dentro de la casa, el padre tocaba el violín, daba clases o copiaba música; los domingos se reunía con algunas amistades y compañeros de trabajo, gustando de algún vaso de cerveza o de buenas salchichas austriacas, donde dedicarían algún tiempo a tocar música de cámara o a cantar los tradicionales cantos del país.

Su hermana recibiría las primeras lecciones de clavecín, medio donde su hermano demostraba gran empeño; se cuenta que, cuando no alcanzaba, por su estatura, a ver el teclado del clavecín, se estiraba hasta tocar con sus pequeñas manos las teclas, y al hundirlas, gozaba cuando sonaban agradablemente y lloraba cuando producían sonidos inarmónicos, hasta que llegó a comprender que lo primero sucedía cuando quedaba una tecla intermedia, y lo segundo al tocar las dos inmediatas; así conoció el secreto de la consonancia y de la disonancia.

Entre los cuatro y los seis años Mozart compuso 22 piezas que su padre publicó en una monografía y todavía hoy se interpretan cinco pequeñas piezas para piano que compuso a esa edad. Por esto, al reconocer las innatas facultades de su hijo, se dedicó a su educación con cuidadoso esmero: el pequeño era ya un intérprete avanzado de instrumentos de tecla y eficaz violinista, a la vez que hacía gala de una extraordinaria capacidad para la improvisación y la lectura de partituras. Durante este periodo compuso sonatas, tanto para clave como para violín, una sinfonía, un oratorio una ópera cómica.

Retrato de Mozart de pequeño.

En vista de los adelantos alcanzados, Leopoldo tomó la resolución de emprender una gira con Nannerl y con Wolfgang. Primero fueron a Múnich donde llegaron en Enero de 1.762, en la que causaron gran admiración: Wolfgang tocó un concierto ante el príncipe elector quien le prodigó muchas alabanzas. En Septiembre del mismo año fueron a Viena y Leopoldo presentó a su hijo ante el emperador. Se cuenta que, cuando llegaron a la presencia de la familia imperial, el pequeño, rompiendo el protocolo, y ante el asombro general de la corte, salto sobre las rodillas de la emperatriz y le echó los brazos al cuello para besarla. Mozart sería más tarde un huésped habitual del palacio de Schönmbrunn: El emperador gozaría con él proponiéndole toda clase de problemas musicales y se le trataría con familiaridad; una anécdota cuenta que un día en que jugaba con otros niños, en los jardines del palacio, tropezó y cayó al suelo, causando la risa y burlas de todo, menos de María Antonieta, que sería después la infortunada reina de Francia, que le ayudó a poner en pie y lo sacudió, enjugando su llanto y besándola, le expresó su gratitud diciéndole: "Gracias, cuando sea grande me casaré contigo"

Otra anécdota que confirma la precocidad musical de Mozart, es la siguiente: "Su padre le compró un pequeño violín para que se divirtiera con él como juguete. Un día dos amigos y su padre ensayaban en su casa un trío que acababan de componer. El niño tomó el violín y pretendió doblar la parte que tocaba uno de ellos, a lo que su padre se opuso y lo regaño fuertemente; ante las suplicas del pequeño accedió a que tocase suavemente. Pero desde los primeros compases, hasta el fin, ejecutó su parte con precisión y justeza, por lo que los tres músicos derramaron lágrimas ante aquel prodigio de estupenda musicalidad.

En julio de 1.763, los Mozart emprendieron una nueva gira, visitando Múnich, Ausburgo, Maguncia, Mannheim, Coblenza, Colonia, Aquisgrán, Bruselas, llegando a París en Noviembre de ese mismo año donde permanecieron algunos meses; fue allí donde se publicaron las primeras cuatro sonatas de Mozart, dedicadas a la princesa Victoirie de Francia. A Inglaterra llegaron el 4 de abril de 1.764: tocaron ante la presencia del rey Jorge III, de la reina Sofía Carlota de Mecklemburgo y de los nobles. El hijo menor de Juan Sebastián Bach, Juan Cristián, que era maestro de la corte, propuso al niño una serie de dificultades que éste resolvió fácilmente. En Londres permanecieron quince meses por enfermedad de su padre, tiempo que aprovechó Mozart en dar numerosos conciertos y cultivando una estrecha amistas con Juan Cristián Bach, de quien recibió provechosas enseñanzas "se cuenta que el niño, sentado en las rodillas del maestro ante el clavecín, improvisaba alternando con él, cogiendo al vuelo su pensamiento, siguiéndolo y modificándolo a su gusto.

El 1º de Agosto de 1.765 abandonaron Inglaterra con destino a Francia, en Lila hubieron de quedarse un mes por enfermedad de Mozart, visitaron varias ciudades: La Haya, donde su hermana enfermó y él recayó. A los cuatro meses volvieron a París, pasando por Dijon, Berna, Zürich, Ulm y Múnich regresando a Salzaburgo en Noviembre de 1.966.

Contrajo la viruela por lo que se refugió en Olmütz. A los doce, años Mozart recibió el encargo del emperador de escribir una ópera, "La finta semplice", que tuvo la virtud de desencadenar las envidias y calumnias de todos: decían que la obra no había sido compuesta por el pequeño sino por su padre. Inútilmente Mozart trató de demostrar lo contrario prestándose a poner música a cualquier texto que se le presentase: el resultado fue que la ópera no llegó a representarse.

Otras obras fueron compuestas a la misma edad, entre ellas la ópera "Sebastián y Sebastiana", su primer singspiel (tipo se ópera alemana con partes recitadas), un concierto para trompeta, una Misa Solemne y una sinfonía en re menor.

En 1.769 el arzobispo de Salzburgo le nombró maestro de capilla: entonces compone otras dos misas, un Te Deum y otras pequeñas piezas. En diciembre viaje a Italia en compañía de su padre visitando las ciudades principales. En Milán se le hace una grandiosa recepción; la población le recibió con aplausos. Los maestros famosos: Sammartini, el P. Martini, lo someten a pruebas musicales, y al salir triunfante, todas las academias le abren sus puertas. Al escuchar el "Miserere" de Allegri, en la Capilla Sixtina, lo escribe de memoria y el papa Clemente XIV, al enterarse de esta hazaña y en reconocimiento a su genialidad le confiere la dignidad de "Caballero de la Espuela de oro". En 1.770 se estrenó en Milán su ópera "Mitridate", representándose veinte noches consecutivas con gran éxito. Gracias a sus facultades realizaba el trabajo, pues tocaba escribía e improvisaba sobre temas que le proporcionaban: como quien está jugando.

Regresó a su ciudad natal por breve tiempo, para volver a Milán para el estreno de su ópera "Lucio Silla" en 1.772. Compuso para el archiduque Fernando y la princesa Beatriz de Módena, la cantata "Ascanto in Alba". A la muerte del arzobispo de Salzburgo escribe, para la recepción del sucesor, una cantata titulada "El suelo de Escipión". En los años siguientes escribe gran número de obras, entre ella la ópera "La finta giardiniera". Sin embargo, su situación económica era precaria y deseaba obtener una plaza fija que le diese tranquilidad. Ofreció sus servicios al elector de Múnich, en condiciones insuperables, pues se comprometía a escribir cuatro óperas por año y a tocar todos los días por un sueldo de 500 florines; pero el elector no aceptó debido a que decía que aún no tenía suficiente renombre. Siguiendo el mismo propósito se dirigió a Ausburgo y a Mannheim, donde encontró la misma negativa. Decide ir a París aún cuando su amor por Aloysa Weber estuvo a punto de impedirlo, lográndolo al fin gracias a la intervención de su padre: llegó a esa ciudad acompañado de su madre, el 3 de Julio de 1.778. Pero esta vez no tuvo la misma favorable acogida, pues la atención del público estaba aún empeñada en la lucha de "gluckistas" y " piccinistas"; en cambio, recibió un fuerte golpe con la muerte de su madre el 3 de Julio de 1.778, que le causó una penosa postración: lleno de amargura regresó a Salzburgo, donde se entregó al desempeño de las tareas de su cargo, añadiendo en 1.779, las de organista de la corte. Su ópera "Idomeneo, rey de Creta" , compuesta a los 24 años, por encargo del elector de Baviera, cosechó un gran éxito.

En 1.781 contrajo matrimonio con Constanza Weber, hermana menor de Aloysa y fijó su residencia en Viena. A partir de entonces la vida de Mozart toma un aspecto particular: ama a su esposa entrañablemente; ella soportó calladamente los infortunios y estrecheces de su vida conyugal; pero, desafortunadamente, no poseía los alcances suficientes para impulsar a su marido como correspondía a su genio: Su nueva situación le hizo abandonar muchas oportunidades de triunfo y gloria; las intrigas a las que se vio expuesto no le daban reposo; pero su alma generosa y bien dotada halló siempre el recurso optimista que evitó su derrota moral: si no tenía dinero para comprar la leña para los crudos días de invierno, cantaba e invitaba a su mujer a bailar para calentarse; si el casero apremiaba, Mozart le pagaba con una de sus bellas composiciones que fueron, para su poseedor, una mina de oro superior a muchos años de alquiler de su inmueble. El camino de Mozart fue llenándose de pequeñas tumbas de hijos que no lograban sobrevivir; en 1.787 murió su padre; pero en esos momentos de penas, cuando las lágrimas de su esposa y las suyas propias ensombrecían los instantes de su existencia, la música fluía de su corazón y de su entendimiento como un bálsamo maravilloso: música en la que hay que saber apreciar, como entre líneas, toda la grandeza que encierra, pues ya sea orando, suplicando, con tristeza o con dolor: es una música que sólo pueden comprenderla y gozarla en toda su amplitud las almas elevadas.

En 1.781 compuso por encargo del emperador la ópera "Un rapto en el serrallo", pero su estreno en Viena fue acogido con frialdad. El propio emperador le dijo a Mozart: "Es demasiado hermosa para nuestros oídos, verdaderamente encuentro que hay demasiadas notas". A lo que el compositor repuso: "Exactamente no hay más que las necesarias". Pero fuera de Viena alcanzó muchas alabanzas y aplausos. Recibió un nuevo encargo del emperador José, en 1.786, para componer una opereta llamada "El Empresario", en las que Mozart deja algunas páginas de alto valor. El mismo año compuso "Las Bodas de Fígaro", hermosa obra que fracasó el día de su estreno por la malevolencia de sus intérpretes italianos, pero que en Praga alcanzó un clamoroso éxito que convirtió al maestro en el ídolo de aquella ciudad. Fue allí donde el 29 de Octubre de 1.787, estrenó su magistral ópera "Don Juan": la obertura de esta obra fue escrita en unas cuantas horas de la noche del 28 al 29 de Octubre. Se relata, acerca del particular, que Mozart, agasajado hasta lo inaudito por los habitantes de Praga, no se daba reposo para disfrutar de la obertura, asistía a una reunión y se entregaba al baile con el entusiasmo delirante que le causaba la danza. El empresario, inquieto hasta el extremo, se acercaba a él para recordarle que la obertura no estaba escrita, a lo cual Mozart le contestaba, señalándose la frente "¡No se preocupe, aquí la tengo!"...Pero a la tercera vez que recibió esta contestación, alcanzó a replicar, cuando ya eran cerca de las once de la noche:

"¡Sí, mi querido Mozart, pero los músicos no van a leer allí!".

Entonces Wofgang dando un suspiro de tristeza, abandonó el salón para dedicarse a escribir. Llamó a su esposa y le pidió que le preparase una jarra de café, al mismo tiempo que le decía" ¡Mi pequeña Stanzi, no dejes que me duerma!...Pero a las cinco de la mañana le venció el sueño. Cerca de las ocho de la mañana, la partitura estaba terminada, pero aún faltaban sacar las copias para cada instrumento. La función estaba anunciada para las siete de la noche: el teatro estaba lleno a reventar, pero no había indicios de que la representación se iniciara. Una hora después de la hora prevista, el mozo distribuía los partes en los atriles de la orquesta y los músicos salieron a ocupar su lugar. Entre bastidores Mozart paseaba de un lado a otro nervioso y acongojado. Cuando salió a dirigir la obertura sudaba copiosamente: los músicos tenían que leer a primera vista las partes de una obra que nunca se había oído antes.

Cuando terminó la ejecución, el público aplaudió fervientemente, mientras gritaba: "¡Bravo!...¡Viva el Maestro!..."En cuanto tuvo oportunidad el empresario se acercó a Mozart y le preguntó: "Y bien, ¿Cómo salió la obertura?..." A lo que Mozart contestó: "Unas cuantas notas equivocadas por el copista...pero en general muy bien"...

En ese mismo año, 1.787, fue nombrado compositor de la corte, con un sueldo de 800 florines anuales, con los cuales no alcanzó a remediar su pobreza. Vendría después una etapa en la que Mozart se dedica con ahínco a la música instrumental: sus mejores sinfonías se producen en este tiempo. Realiza algunos viajes, en Berlín rechaza tentadoras ofertas por un sentimiento de lealtad y cariño hacia su emperador.

Sus últimas óperas fueron "Cossi fan tutti" (1.790), y "La Flauta Mágica" (1.791). Hacia 1.789 sintió los primeros síntomas del mal que le llevó a la tumba. Poco antes de terminar la "Flauta Mágica", ya estando enfermo, un desconocido vestido de gris, emisario de un misterioso conde Walsegg se presentó a encargarle una Misa de Réquiem: "No me puedo desprender de la imagen del desconocido, decía Mozart; lo veo por todas partes y me ruega impaciente que realice el trabajo. Se dedicó a esta composición. El 4 de Diciembre de 1.791 les pidió a los amigos que rodeaban su lecho que le ayudaran a cantar la "Lacrimosa" de la incompleta obra, pero a la mitad de su ejecución se interrumpió en sollozos; más tarde dio a su discípulo Süsmayer indicaciones para terminarla. "Esa noche, su esposa Constanza, su hermana Sofía, y el discípulo Süsmayer se arrodillaron junto al lecho... Se llamó a un sacerdote para que le administrara la extremaunción. A medianoche, Mozart se despidió de su familia. Luego se volvió hacia la pared. Cuando lo tocaron comprobaron que había muerto". Murió a la una de la mañana del día 5 de Diciembre de 1.791, se cree que fue por una dolencia renal crónica. Su entierro se efectuó el día 6: una furiosa tempestad dispersó el cortejo fúnebre. Sólo unos pocos amigos fueron a su funeral. La leyenda por la cuál el compositor italiano Antonio Salieri pudo haber asesinado a Mozart carece de todo fundamento. Varios años más tarde se levantó un monumento en el lugar que se supone descansan los restos del inmortal maestro.

La herencia de Mozart a la Humanidad es gloriosa: Más de 600 obras, entre la que destacan: 46 sinfonías, 20 misas, 178 sonatas para piano, 27 conciertos para piano, 6 para violín, 23 óperas, otras 60 composiciones orquestales y numerosas obras más cuentan en ella.

Sus manuscritos muestran como, salvo cuando hacía borradores de pasajes especialmente difíciles, primero pensaba la obra entera y luego la escribía. Su obra combina las dulces melodías del estilo italiano, y la forma y contrapunto germánico. Mozart epitomiza el clasicismo del siglo XVIII, sencillo, claro y equilibrado, pero sin huir de la intensidad emocional. Estas cualidades son patentes sobre todo en sus conciertos, con los dramáticos contrastes entre el instrumento solista y la orquesta, y las óperas, con las reacciones de su personaje ante diferentes situaciones. Su producción lírica pone de manifiesto nueva unidad entre la parte vocal y la instrumental, con una delicada caracterización y el uso del estilo sinfónico propio de los grandes grupos instrumentales.

¡Su genio, como flor que no marchita, se recordará para siempre! ¡Su música perdurará con exuberante lozanía!

Wolfgang Amadeus Mozart.

Del latín requies, que significa descanso. Es una composición musical sobre el texto de la misa de difuntos.

La celebración de la eucaristía o misa, propia de la Iglesia católica romana, ha ejercido gran influencia en la evolución de la música. Considerada en su aspecto musical, la misa es una composición que hasta el siglo X aproximadamente era monódica (canto llano o gregoriano) y con posterioridad evolucionó hacia un estilo polifónico. La integran varias piezas que constituyen una unidad. Los textos son los propios de la ceremonia religiosa, y la música se compone para ser interpretada durante su celebración.

Partes de la misa:

Esta forma musical fue evolucionando y adquiriendo grandes proporciones, de tal manera que piezas como la Misa en si menor de J. S. Bach o la Misa solemnis de Ludwig van Beethoven, son obras para ser ejecutadas en salas de concierto y no dentro de un acto litúrgico. Los elementos que la constituyen están diferenciados u organizados en dos bloques o partes: las que corresponden al Propio, o sea aquellas partes rituales que constituyen lo esencial de la misa y son reservadas al sacerdote, y las que pertenecen al Ordinario, es decir las partes consideradas secundarias y que corresponden al pueblo. Aunque todos los elementos de la misa pueden ser musicados, los compositores, a partir sobre todo de la aparición de la polifonía, eligen para sus obras las partes Kyrie, Gloria, Credo, Sanctus-benedictus y Agnus Dei, del Ordinario.

Compositores de la importancia de Guillaume Dufay, Josquin des Prez o Giovanni da Palestrina contribuyeron a ampliar el repertorio. Desde el clasicismo (c. 1750-c. 1820) Joseph Haydn y Wolfgang Amadeus Mozart han hecho importantes contribuciones a las misas. Este género se siguió practicando durante el siglo XIX, Franz Schubert, Franz Liszt, Charles Gounod y, especialmente, Anton Bruckner son ejemplo de ello.

Misas de réquiem :

En la misa de Réquiem o misa de difuntos, el texto es semejante a la del rito gregoriano, suprimiendo el Gloria y el Credo, y añadiendo la secuencia o himno de Tomás de Celano del siglo XIII (una de las partes más significativas). En el Agnus Dei en lugar de decir miserere nobis (ten piedad de nosotros) se reza dona eis requiem (dales el descanso). Entre los compositores de réquiems encontramos a Mozart (1791), Giuseppe Verdi (1874), Hector Berlioz (1837) y Gabriel Fauré (1887).

Esta obra de Mozart es muy emotiva y dramática. El Réquiem es famoso tanto por su calidad como por la leyenda que entraña respecto a la muerte de Mozart. El gran maestro no llegó a terminar el Réquiem y murió sin acabar la "Lacrimosa". Süssmayer, discípulo suyo, terminó la obra. Sin embargo existen varios autores actuales que han criticado la obra de Süssmayer y han hecho su propia versión de la parte incluso del Réquiem.

Diez años antes de su muerte, ya estando enfermo afirmaba que un hombre vestido de gris se presentó a encargarle que realizara una misa de réquiem

Cantar, con mayor o menor acierto, es un gesto espontáneo en el ser humano. Éste comenzó emitiendo gruñidos, después habló y por último aprendió a modular la altura de la voz y a cantar.

Ningún instrumento, aún los más evolucionados, iguala a la voz en sus posibilidades expresivas. La voz ofrece una inagotable gama de matices y recursos capaces de llegar al nivel más profundo de nuestra sensibilidad.

Quintiliano, famoso orador hispano romano del siglo I, clasifica las voces de la siguiente manera.

  • Según la cantidad, en pequeña, grande y mediana.

  • Según su calidad, en clara, velada, sombría, dulce, áspera, dulce, flexible, sonora y obtusa.

  • En la actualidad, las voces de un coro se dividen de agudo a grave según su registro (la parte de la escala que puede abarcar cada voz), en soprano, mezzosoprano y contralto las femeninas, y en tenor, barítono y bajo las masculinas.

    -Soprano: (del italiano sopra, `sobre`), voz femenina más aguda. La gama de la soprano (como la de cualquier voz educada) es de cerca de dos octavas; generalmente su nota más grave es el do central, aunque muchas exceden dichos límites. Las sopranos se clasifican en dramáticas, líricas o de coloratura. Esta última categoría corresponde a una voz extremadamente flexible y ligera, capaz de interpretar pasajes virtuosos muy ornamentados como los trinos y glisandos. La voz de niño que aún no ha cambiado, de una gama principal a la de soprano, se conoce como tiple. Los sopranos que durante el siglo XVIII fueron castrados de niños para conservar sus voces, se conocen con el nombre de castrati.

    Algunas sopranos conocidas son: María Callas, Montserrá Caballé, ConchitaBadía, Ainhoa Arteta...

    - Mezzosoprano: Este término se utiliza para describir a la voz femenina con un rango aproximado de una tercera por debajo de la soprano, y suele aplicarse de forma general a la voces entre la soprano y la contralto

    -Contralto o Alto: La más grave de los tres tipos de voces femeninas. Las otras dos son las de soprano y mezzo-soprano. La contralto tiene una extensión de cerca de dos octavas hacia arriba a partir del mi o del fa inferior al do central. Se caracteriza por una calidad rica y poderosa en el registro grave. Originariamente el término se aplicaba también en la música coral, a la voz superior masculina, el contratenor o alto masculino, que cantaba en falsete en aquellas circunstancias en las que no estaba permitida la presencia de mujeres, especialmente en los coros eclesiásticos. En la actualidad suele referirse a la parte vocal debajo de la parte de la soprano y encima de la de contatenor. Contralto es el término empleado tanto para la voz como para su intérprete.

    -Tenor: La voz más aguda del canto masculino adulto, con una gama aproximada (como todas las voces formadas) de unas dos octavas, a partir del do por debajo del do central. Es la voz media entre contralto y barítono. Suelen reconocerse dos clases de tenores: el tenor dramático (en italiano, robusto), con una cualidad distintiva en los registros más graves que le acercan al barítono, y el más ligero y ágil tenor lírico. Menos común es el tenor heroico (en alemán, Heldentenor), una voz dramática con una potencia suficiente para proyectarse por encima de las grandes orquestas que requieren algunas óperas alemanas, especialmente las de Richard Wagner. El término tenor deriva de tenere en latín (tener, sostener). En la música medieval la parte del tenor se llama así porque mantiene la línea melódica básica, conocida como cantus firmus, sobre la cual las otras voces evolucionan con contramelodías.

    Algunos tenores conocidos son: Luciano Pavarotti, Plácido Domingo, José Carreras (Los Tres Tenores), Bernabé Martí, Alfredo Kraus...