Semántica de la lengua española

Lingüística. Léxico. Signo lingüístico. Significado. Significante. Denotación y connotación. Semas. Sememas. Campos semánticos. Sinonimia y polisemia

  • Enviado por: La Rustya
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 4 páginas

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CASTELLANO. SEMÁNTICA.

  • Signo lingüístico. Significado y significante.

  • En una comunicación encontramos 3 aspectos distintos:

    • Referente: elemento real al cual se refiere el acto comunicativo.

    • Significado: convertimos al referente en una abstracción.

    • Significante: le damos una concreción para la comunicación, necesito un elemento que lo resuma.

    Si juntamos al significado y al significante, se conoce como signo lingüístico, que es el elemento básico de la comunicación, y la semántica, es lo que conocemos como estudio del significado, como parte del signo lingüístico.

    Podemos estudiar el significado de dos formas básicas:

    • Analítica: intentamos reducirlo a sus componentes principales, sin relacionarlo con su contexto.

    • Operacional: la observamos en un contexto comunicativo determinado.

    Denotación y connotación.

    Si estudiamos el significado de la forma operacional, vemos que no siempre tienen la misma carga afectiva para cada persona.

    Ejemplo: la palabra torre, estamos acostumbrados a oírla desde pequeños, aunque desde el 11septiembre, nos produce connotaciones trágicos y pesimistas. Es debido a la connotación y la denotación.

    • Denotación: es el significado básico y objetivo de una palabra, sin ninguna connotación “especial”.

    • Connotación: es el nuevo significado de la palabra “cargada” con nuestras emociones.

    Este echo a veces, puede llevar a confusión, e incluso a contradicciones y ambigüedades en la comunicación.

  • los constituyentes del significado: semas, sememas y campos semánticos.

  • Podemos separar el significado en unos rasgos distintivos. Conocemos estos rasgos como semas. Las ideas del significado. Cuando no tenemos en cuenta las connotaciones de cada persona, cada significado tiene un conjunto de semas determinado. Al conjunto le llamamos semema.

    Con un sólo sema basta para cambiar la palabra entera. Las palabras con significados parecidos, las agrupamos en grupos, llamados campos semánticos. Que son como familias de palabras.

    Ejemplo: coche, moto y caballo, son 3 palabras bastante distintas de significado, pero comparten un sema común: medio de transporte. Este elemento en común le llamamos archisemema o asiento, y es el sema distintivo común a todo un campo semántico.

    También podemos hacer otro tipo de clasificación según la jerarquía: hoponimia y semejanza.

    • Hoponimia: relación parecida a los campos semánticos, pero que se establece entre una palabra que por si sola, ya representa todo el campo y otra que se incluye dentro de éste. La palabra de significado más global se llama hiperónimo, (flor) y la más restrictiva, hiperónimo (rosa, violeta, margarita...).

    • Semejanza: la relación que podría establecerse entre estos significados englobados en un significado mayor. Todos los significados de un campo semántico también tienen esta relación. (margarita y rosa tienen esta relación).

    3- Las relaciones semánticas: sinonimia, polisemia, homonimia y antonimia.

    • Sinonimia: cuando un significado puede ser expresado con más de un significante. Es necesario que las palabras pertenezcan a una misma categoría gramatical. Se conocen como sinónimos. Puede ser de 2 tipos; total y parcial.

    • Sinonimia total: es bastante rara, y sólo se da cuando 2 palabras comparten exactamente todos sus semas.

    • Sinonimia parcial: se da cuando 2 palabras designan el mismo significado pero con matices. Es la más usual pero no establece relaciones perfectas.

    • Polisemia: es el caso contrario de sinonimia. Se da cuando un significante incluye en su interior más de un significado. El contexto es lo que marca el uso determinado de uno u otro significado, no deriva en confusión. Los significados no varían de categoría gramatical.

    • Monosémica: cuando una palabra tiene un solo significado, pero se da muy poco (en hechos científicos, o palabras abstractas o específicas).

    • Homonimia: es el mismo caso que la polisemia: un significante con más de un significado. La diferencia es que aquí son palabras diferentes, palabras que fonologicamente iguales aunque no tienen nada que ver la una con la otra. No son la misma palabra.

    • Homofonía: palabras que se pronuncian igual pero se escriben de forma diferente.

    • Homografia: palabras que se escriben y se pronuncian igual.

    • Antonimia: cuando 2 palabras expresan ideas totalmente opuestas: es decir, sus significados son contrarios. A nivel formativo, hay 2 tipos de antónimos:

    • Antónimos gramaticales: se forman a partir de prefijos que significan “contrario” o “diferente”. Capacitado/ discapacitado.

    • Antónimos lexicales: se dan entre palabras monosémicas que pueden conseguir una antonimia absoluta. Siempre/nunca.

    Pero, normalmente, las palabras son polisémicas, lo que hace que la antonimia sólo pueda ser parcial, entre un significado determinado de cada palabra, en la mayoría de las ocasiones. Por el tipo de oposición, podemos establecer 3 clases de relación entre antónimos:

    • Complementariedad: cuando una palabra niega a la otra. Dentro/ fuera.

    • Gradualidad: cuando 2 elementos forman parte de una degradación. Feo/hermoso.

    • Reciprocidad: cuando las palabras se implican entre ellas. Si existe una, la otra también. Comprar/vender.

  • El campo semántico.

  • Conocemos como campo semántico, la evolución de las palabras, sus significados, su fonética... suelen ser cambios lentos, por distintas causas. Se pueden dar de 3 maneras distintas.

    • Por ampliación de significado, se da cuando una palabra va perdiendo los límites de sus detalles y pierde precisión, con lo que engloba significados semánticos que antes no tenía.

    • Por reducción de significado, es el caso contrario. Se da cuando una palabra se vuelve cada vez más específica, pasando de designar una generalidad a un elemento de ésta.

    • Por adopción de un significado, se da por asociación casual. Convención social pura.

    Estos campos semánticos están motivados por la voluntad de un grupo de personas que se ponen de acuerdo para producirlo. Si el cambio se convierte en popular, tiene éxito y llega a todos los estamentos sociales, y decimos que ha tenido lugar un cambio de campo semántico.

    Estas causas podemos estructurarlas en dos niveles; condicionamientos internos o externos a la lengua. Los dos producen los mismos cambios, pero unos a nivel social y otro a nivel puramente lingüístico.

    • Condicionamientos externos: la forma en que se produce el cambio. Aquellos en los que la sociedad aplica sus reglas expresivas sobre la lengua. Causas históricas, sociales o psicológicas. Toman mucha importancia los tabúes y los eufemismos. A partir de una palabra se va cargando de connotaciones negativas (tabú), los hablantes tienden a razonarla en busca de otra sin estas connotaciones (eufemismo).

    • Condicionamientos internos: son las formas básicas en los que estas motivaciones toman cuerpo, y tienen 2 procesos básicos: relación de contigüidad y asociación de conceptos.

    • La relación de contigüidad se produce cuando un elemento toma el nombre de otro porque están relacionados. Esto deriva en lo que conocemos como metonimia. También puede darse por elipsis que consiste en quitar una parte del sintagma o palabra compuesta sin cambiar el significado de éstos. (ejemplo metonimia: bocadillo = sandwich, pq un conde inglés inventó tomar así la comida) (ejemplo elipsis: cigarrillo puro = puro)

    • La asociación de conceptos, es un cambio semántico a nivel más profundo. En esta ocasión, dos significados que tienen rasgos parecidos (no son sinónimas) o una asociación de ideas provocan que uno de ellos adopte el significado del otro. Lo conocemos como una metáfora. (ejemplo metáfora: cadena montañosa = sierra).

    La metáfora se produce por parecido o asociación (física- el parecido-).

    La metonimia se produce por proximidad a un elemento con el otro, ya sea a nivel lingüístico y físico, aunque los dos elementos no tengan aparentemente nada que ver.

    Las metáforas lexicalizadas son por ejemplo:

    • “pata” de la silla.

    • “falda” de la montaña.

    • “cuello” de una botella” ....