Rumor

Comunicación. Mensajes informativos. Emociones. Tipos de rumores. Teorías. Desarrollo

  • Enviado por: Ana
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 5 páginas
publicidad
cursos destacados
Microsoft dynamics NAV: existencias (básico)
Dy learn
El objetivo de este curso es proporcionar a los alumnos un amplio conocimiento del procesamiento operativo relacionado...
Solicita InformaciÓn

De la Colección al Museo. Del Museo a la Historia del Arte: un Itinerario
UNED
El estudio de las colecciones artísticas y de quienes fueron sus protagonistas, los coleccionistas, es un medio...
Solicita InformaciÓn

publicidad

¿QUE ES UN RUMOR?

Para All Port y Postman el rumor es “una afirmación general que se presenta como

verdadera sin que existan los datos concretos que permitan verificar su actitud”.

Para Knapp se trata de “una declaración destinada a ser creída, que se vincula con la actualidad y se difunde sin verificación oficial”.

Para Peterson y Gist en su acepción corriente la noción de rumor indica “un informe o una explicación no verificados, que circula de persona a persona y se refiere a un objeto, un acontecimiento o una cuestión de interés público.

CARACTERÍSTICAS DEL RUMOR.

Se puede decir que existen tres características generales de los rumores:

  • El rumor es una forma de comunicación que utiliza el canal informal de boca a oreja, medio temporario que se opone particularmente a la permanencia de lo escrito. Se trata, pues, de una comunicación oral y personal.

  • Aporta un contenido informativo sobre un individuo o acontecimiento.

  • Expresa, y al mismo tiempo, satisface las necesidades emocionales del individuo.

  • Un buen rumor debe tener las siguientes características:

  • No exceder una cierta extensión o complejidad, por el hecho de la capacidad limitada de la memoria humana.

  • Que sea fácil de producir y retener.

  • Cuanto más se aleja un rumor de un hecho conocido o confirmado, mayor serán sus probabilidades de que se lo deformen más a lo largo de su transmisión.

  • Las indicaciones precisas, tales como nombres propios, números y lugares, son los componentes más inestables de todo rumor.

  • Cualquiera que sea su verdadero origen, el rumor se atribuye a menudo a una fuente autorizada y se adorna con la garantía moral u oficial.

  • Los rumores armonizan con las tradiciones culturales de la población dentro de la cual circulan.

  • Para ser creído y transmitido, un rumor, finalmente, adaptarse a los temas que un momento dado, interesan a la población.

  • TIPOS DE RUMOR.

    Es posible distinguir dos tipos de rumores:

    - Uno más general, en la medida en que tendrían que ver con casi toda comunicación y no solamente con acontecimientos excepcionales, atípicos.

    • Y otro más particular, en la medida en que efectuarían casi inevitablemente una selección en un fenómeno mucho más complejo de lo que pensaron los primeros investigadores.

    Por otro lado, Knapp distingue tres grandes tipos de rumor según su contenido manifiesto.

  • El rumor de deseo. Dicho rumor expresa los deseos y esperanzas de la población y se traduce a menudo en el anuncio de acontecimientos satisfactorios. Por ejemplo, durante la última guerra, para una población inglesa: “habrá una revolución en Alemania antes del próximo verano”.

  • El rumor de temor de ansiedad. Paralelo al precedente, asume intensidades muy diversas y puede ir desde una ligera angustia hasta el más complejo pánico. Por ejemplo, siempre en el mismo contexto “el cangrejo en lata de los japoneses tiene vidrio molido” o también: “Mañana bombardearan nuestra ciudad”.

  • El rumor de agresión. La mayoría de rumores de este tipo se dirigen a una parte de la población dentro de la cual circulan. El efecto que causan es un debilitamiento de la cohesión social y la creación de subgrupos rivales. Por ejemplo: “Los católicos norteamericanos hacen todo lo que pueden por escapar del servicio militar”.

  • TEORÍAS.

    Existen muchas teorías sobre este fenómeno las más destacadas son las siguientes:

  • En cuanto a la situación en la que aparece el rumor:

  • 1) Se trata de una situación de crisis (guerra, accidente, escándalo, catástrofe) tal que el grupo ha perdido provisionalmente su seguridad y su homogeneidad.

    2) Los canales formales de comunicación y especialmente los medios de comunicación social no transmiten sino una información reducida sobre ciertos acontecimientos y aspectos de esta situación.

  • En cuanto al concepto de transmisión:

  • 3) El rumor se transmite ordenadamente de persona a persona e implica una proximidad física de emisor y receptor.

    4) Esta comunicación tiene lugar entre individuos igualmente comprometidos en la misma situación.

  • En cuanto al contenido transmitido:

  • 5) El contenido del rumor experimenta diversas distorsiones en el transcurso del proceso de transmisión.

    6) Este contenido traduce el pensamiento y el deseo de población.

    7) Dicho contenido mantiene una red directa con la actualidad.

    DESARROLLO DEL RUMOR.

    Uniendo piezas

    El rumor es la movilización de la atención del grupo. A lo largo de sucesivos intercambios, el grupo intenta reconstruir el puzzle que puede resultar de los fragmentos que aparecen las informaciones. Cuantas más piezas falten, mayor será la incidencia del subconsciente del grupo en la interpretación. Al contrario, mientras mayor sea el número de piezas, la interpretación estará más cerca de la realidad. Alcanzará mayor circulación y será recordada para la posteridad la que se considere más satisfactoria.

    La inclinación por lo negativo

    En la mayoría de los casos, los rumores anuncian traiciones, transacciones, catástrofes, escándalos, derrotas, es decir, acontecimientos que implican de manera más o menos diferida, la exposición de los individuos a refuerzos negativos. Esta tendencia a propagar lo que social o individualmente se tiene por “negativo” es tan fuerte que constituye casi la regla.

    Un comportamiento de esta clase parecería buscar la satisfacción de quienes lo manifiestan y podría caerse en la tentación de considerarlo patológico.

    Estereotipos

    Claparède fue uno de los primeros en demostrar que los testigos responden más en función del grado de probabilidad de una cosa cualquiera que de lo que han observado. G. Durandin, uno de los especialistas en el estudio de las mentiras, dice:

    -Un testimonio completamente exacto es algo excepcional.

    -Los testigos dan informaciones falsas con la misma seguridad con que dan informaciones exactas, sin que ello signifique mentir deliberadamente.

    -Lo declarado por un testigo refleja a veces más sus estereotipos mentales que la realidad de lo que efectivamente ha visto.

    -Por lo tanto, si se da una coincidencia de varios testimonios, aquello no es necesariamente un índice de lo verídico de las declaraciones. Puede significar que varias personas que comparten los mismo estereotipos y los mismos clichés mentales han percibido los acontecimientos de forma idéntica y, no obstante, equivocada.

    La confusión

    Los rumores nacen a menudo de la mala interpretación de un mensaje. La confusión se explica por el testimonio de otro testimonio y por una diferencia entre el mensaje omitido y el mensaje descifrado.

    La transición de una versión a otra no tiene nada de sorprendente. Obedece a una lógica de esclarecimiento de palabras ambiguas o de percepción selectiva de ellas.

    Hablar para saber

    El psicólogo norteamericano Leon Festinger ha insistido mucho en el concepto de comparación social. El hombre tendría permanente la tendencia a compararse con los demás. Se trata de una necesidad de situarse a si mismo, de evaluarse en relación con los otros. Es evidente que no nos comparamos con cualquiera. Al contrario, escogemos nuestro grupo de referencia entre quienes constituyen nuestro entorno.

    Lo mismo sucede con nuestras opiniones. Deseamos saber si son buenas o malas. Las compararemos con las del grupo con el que nos identificamos, que será nuestro grupo de referencia.

    Hablar para agradar

    Numerosos rumores circulan no porque sus transmisores los crean irrebatibles sino porque son entretenidos, son objetos de curiosidad y de sorpresa. La persona que los transmite tiene asegurado el éxito del efecto que el anuncio de la noticia tendrá en su grupo de amigos. Quien anuncia el rumor goza de un prestigio superior al simple animador. Transmite una información insólita, excitante generadora de emociones; dispone de algo valioso que intercambiar. La parte que le corresponde en el intercambio es el placer de agradar, de ser escuchado atentamente.

    La velocidad de los rumores

    La velocidad de los rumores no es sino el resultado de la prisa que se da en las personas para hablar de ellos a su alrededor. En primero lugar hay rumor porque está en juego una información que concierne al grupo. Además, se trata de una noticia, lo cual le hace perecedera a medida que pasa el tiempo. Esta es la razón por la cual los rumores sobre un hecho del pasado o permanente circulan más despacio que los rumores sobre la actualidad.

    NUESTRO EJEMPLO: “RUMORES QUE MATAN.

    Para poner un ejemplo sobre este tema hemos escogido la película norteamericana del año 1999 “Rumores que matan” (“Gossip”). Dirigida por David Guggenheim, en la película vemos a unos estudiantes de periodismo que deciden expandir un rumor para estudiar su funcionamiento, aunque las cosas se les irán de las manos y acarrearán inesperados sucesos. Sin embargo lo que nos importa a nosotros de la película es el rumor en sí. Basadose en algo real, inventan una historia que expanden por toda la universidad (canal boca-oreja), y según la gente se lo va contando la una a la otro el rumor va cambiando, van añadiéndole cosas (piezas a información que falta) (escena que utilizaremos en la exposición) y al final hasta la implicada en el suceso creerá que eso es lo que ocurrió de verdad. El rumor se extiende con rapidez debido al morbo de la situación (que un chico abusó de una chica inconciente).

    LOS RUMORES

    BIBLIOGRAFÍA

    “Rumores. El medio d difusión más antiguo del mundo.” JEAN-NOËL KAPFERER

    “Los rumores.” MICHEL LOUIS ROUQUETTE