Rol de la mujer mapuche en la sociedad moderna

Socilogía. Integración etnias minoritarias. Pueblos indígenas precolombinos de Chile. Sociedad chilena actual. Mapuches

  • Enviado por: Paola Andrade Torralbo
  • Idioma: castellano
  • País: Chile Chile
  • 5 páginas
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El nuevo rol de la mujer mapuche en la sociedad Moderna.

Este ensayo pretende, mostrar mi visión personal acerca de la mujer mapuche de la feria Pinto de la Ciudad de Temuco, ya sea como mujer trabajadora, integrante de una familia y jefa de Hogar.

Este ensayo se encuentra basado en la información recogida del texto Culturas de Mercado, Rutinas de vida de los autores; Guillermo Davinson y Lucy Ketterer publicado el año 2006 por ediciones de la Universidad de la Frontera, el cual me da a conocer la realidad social de un contexto local y algunos procesos socioeconómicos y culturales.

El contexto de este ensayo se encuentra basado en el capitulo “Cilantro, perejil y acelgas, verduras de la dignidad”, el cual relata la vida cotidiana de la señora Lucia Lincopan, su proveniencia y su vida familiar y social. Este capitulo pone énfasis en su vida de trabajo, sus implicancias, ventajas y desventajas.

Además cabe resaltar que el rol de la mujer, su participación, su papel en los diversos escenarios, reviste definitivamente una singular importancia, en la medida en que posibilita explorar diferentes ámbitos ajenos en épocas pasadas en la mujer como lo es su integración a la vida laboral.

El rol político, económico y social de la mujer, es un proceso de intervención-participación en los diversos espacios sociales, donde se identifican y construyen sus proyectos vitales, en la perspectiva de abrir nuevos caminos en el reconocimiento y valoración de lo femenino.

También se trata el tema de la independización de la mujer de su cónyuge, lo cual es una alternativa interesante, al darse cuenta ahora que puede desarrollarse por sus propios medios, teniendo incluso niveles de rendimientos superiores.

Por ultimo los aspectos de fondo de este ensayo y las opiniones vertidas en el mismo, son de mi exclusiva responsabilidad, por lo tanto los comentarios fueron realizados bajo mi perspectiva personal y mi opinión acerca del texto citado anteriormente.

Dentro de la rutina de vida de una mujer existen, un sin fin de quehaceres entre los cuales cabe destacar los más importantes; el rol de madre, hija, y esposa, roles que antiguamente eran los únicos que una mujer normal podía desarrollar. Lejos quedaron aquellas épocas en las que la única opción viable para una mujer era el matrimonio y los hijos. Si bien no se trata de negar el aspecto fundamental que posee el desarrollo de un proyecto familiar tanto para el hombre como para la mujer, es cierto que, actualmente, las mujeres han adquirido un protagonismo relevante dentro de la vida.

Con el transcurrir del tiempo la mujer se ha dado cuenta que puede desarrollar gran cantidad de potencialidades y aptitudes que le permitan tener una vida mas plena y un mayor desarrollo como persona.

Con los avances y la modernización de la sociedad y su cultura, la mujer ha ido incursionando en terreno tales como la política y la economía y adoptando en algunos casos el rol de jefa de hogar; este es el caso de la señora Lucia Lincopan, mujer de gran esfuerzo y constancia. Es proveniente de una pequeña comunidad Mapuche que colinda con el norponiente de la ciudad de Temuco; trabaja desde los trece años y hace seis años llego a la feria Pinto.

Su puesto de trabajo es en la calle Balmaceda y se dedica a la venta de cilantro, perejil, acelga y otras verduras.

Lucia se caracteriza por ser una mujer valiente, desde que se levanta para realizar los quehaceres de la casa, y en su trabajo en el cual vende los atados de cilantro, perejil y acelga que ella misma cultiva. Se caracteriza también por ser una mujer afable y conversadora, lo cual le ha permitido desarrollar una red de amistades que hace más llevadero su trabajo. También se define como una mujer empática lo cual la ayuda a relacionarse con sus clientes a los cuales estima y ayuda cuando puede.

El tema de la participación de la mujer, su rol en la sociedad, adquiere hoy una gran vigencia, hasta el punto que desde diversos sectores de la sociedad civil se viene planteando que no es posible cristalizar los postulados de la democracia participativa sin la presencia activa de la mujer. El caso de la señora Lucia es especial ya que ella tiene participación activa en la sociedad, pero esta no reconoce todos los esfuerzos que realiza en su trabajo, y por tanto su contribución al desarrollo de la sociedad, que se encuentra mayormente enfocada a los procesos industriales automatizados dejando de lado la mano de obra humana.

El capital económico que sostiene el negocio de Lucia es muy poco fue fundado por su cónyuge y ella cuando trabajaban juntos, como se cita en el texto “al ser abandonada, tuvo que, obligadamente seguir trabajando a fin de tener una fuente de ingreso para su hogar, pues quedo a cargo de la mantención de sus dos hijos”.

Además de las transformaciones que denotan el ocaso de la familia patriarcal, el rol económico de la mujer está presionado por la necesidad de generar nuevos ingresos frente a un deterioro progresivo de la calidad de vida, y donde la función proveedora del varón ya no es suficiente para satisfacer las necesidades básicas del grupo familiar. Esto va íntimamente relacionado con el párrafo anterior, ya que la mujer (en este caso Lucia) fue abandonada por su marido y necesitaba obtener de alguna forma mayores ingresos para el sustento de sus hijos.

Como se cita en el texto es difícil ser mujer trabajadora en Chile, ya que existen “profundas desigualdades en sus condiciones de ingreso, permanencia, diferencias salariales, legislativas y provisionales”.

La mujer, como ya se mencionó anteriormente, cumplía roles o papeles tradicionalmente diseñados por la sociedad patriarcal. Hoy, dichos roles se han visto alterados por una serie de factores que han provocado, entre otros, la irrupción de la mujer en el mercado laboral. En este caso la economía de la señora Lucia es denominada economía subterránea o paralela, la cual se expresa en actividades productivas comerciales de pequeña escala, donde los capitales son muy bajos que no generan importantes flujos de retorno y por lo tanto son despreciables en cuanto a la economía del país.

Sin embargo Lucia se abre paso como una mujer proveedora y autónoma y esto le plantea nuevos retos, a la vez que se da en un contexto de fuertes restricciones en el mercado laboral, frente a lo cual asumió el denominado subempleo, que hace más traumática la asunción de nuevos roles, a la vez que esta mujer mapuche vive mensualmente la contradicción de su tipo de economía, la cual no permite mejorar su calidad de vida, ni para capitalizar en su negocio o bien ahorrar en un sistema de previsión que le garantice una jubilación para su futuro.

Cifras nacionales indica que el 31,5 % de los hogares chilenos son mantenidos por una mujer en esta condición (jefa de hogar).

Lucia desarrolla doble o triples jornadas de trabajo sumándose a todo ello los quehaceres del hogar, lo cual nos lleva a la gran contradicción de la sociedad moderna o avances modernistas ya que sigue imponiendo el ámbito domestico y privado en la responsabilidad exclusiva de la mujer, y poniendo en duda a una sociedad igualitaria, que debería tener a los hombres participando en este tipo de tareas. Como ejemplo se puede citar a las empleadas domésticas y el por que la no existencias de “empleados domésticos”, o su contraparte la existencia del SERNAM (servicio nacional de la mujer) y la no existencia del “servicio nacional del hombre”. Por otra parte Lucia debe asumir las actividades productivas o propias del ámbito público como el cual es culturalmente espacio del hombre; actividades como cultivar o producir se van agregando a las nuevas funcionalidades de la mujer mapuche, y en un contexto general de la mujer moderna.

La condición laboral de lucia ofrece pocas posibilidades de acceder a un mejor nivel educativo, ya que debido a las extenuantes jornadas de trabajo no poseen el tiempo ni el ánimo ni el dinero para nivelarse, lo cual si fuese posible mejoraría en gran medida su condición educativa y laboral.

Como se cita en el texto “la repercusiones del capitalismo en la vida de la mujer son irregulares y contradictorios…”. Si ya el capitalismo, desde sus orígenes, ha sido parcial y discriminador para las mujeres y sus actividades, no se puede esperar de la globalización una mejora relativa. Más bien al contrario, son numerosos los estudios que demuestran, con todo rigor y seriedad, cómo ha empeorado la condición de las mujeres en todo el planeta con las nuevas condiciones económicas y laborales. Este es el caso de Lucia ya que el hogar liderado por ella presenta una mayor vulnerabilidad y más posibilidades de caer en situación de pobreza.

Se habla mucho de globalización, pero poco del impacto específico sobre las mujeres trabajadoras y asalariadas. Al mismo tiempo, la globalización, es en si misma discriminatoria y marginadora y empeora la situación relativa de las mujeres.

A modo de reflexión se puede decir que existe y han existido desde siempre grandes cualidades y potencialidades dentro de las mujeres; antiguamente, se puede inferir, que estos atributos especiales tales como la solidaridad, compasión etc. eran desmerecidos por las sociedades culturalmente machistas de ese entonces. Producto de esto y con el transcurrir del tiempo la mujer fortalece estas cualidades y las legítima socialmente para su actual reconocimiento y valorización. Es así como hoy en día se puede hablar de la mujer socialmente igualitaria, que puede estudiar, trabajar y ser madre y jefa de hogar todo esto a la vez, con lo cual se transforma del ser socialmente inactivo de aquel entonces en un ser socialmente productivo y capaz de tener total control de si mismo.

Ejemplos de estos existen grandes cantidades; los ejemplos más concretos y tangibles son el de la Presidenta señora Michelle Bachelet, la ministra de cultura Paulina Urrutia, etc. Cabe mencionar también la subdivisión igualitaria del gabinete presidencial del actual gobierno, el cual consta de una participación equitativa de ministras mujeres y hombres, lo cual nos da para pensar en la sociedad igualitaria modernista mencionadas anteriormente.

No queda nada mas que decir que nuestra sociedad se encuentra en un vertiginoso proceso de desarrollo del cual la globalización y el capitalismo obtienen los más grandes beneficios, olvidando y dejando de lado a la señora Lucia quien es unos de los ejemplos más tangibles de superación, ya que con el mínimo de recursos logra ser una mujer emprendedora, y si existiera mayor preocupación por parte del estado o de la empresa privada podría mejorar su nivel sociocultural y por ende su calidad de vida.

Bibliografía

[1] Davinson, Guillermo y Lucy Ketterer.

(2006) Culturas de Mercado, rutinas de vida. Temuco: Ediciones Universidad de la Frontera.