Rimas; Gustavo Adolfo Bécquer

Literatura española del Siglo XIX. Romanticismo en España. Temas. Estilo. Métrica. Personajes

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Las rimas de Bécquer

Este trabajo se basa en la siguiente obra: BÉCQUER, Gustavo Adolfo. Rimas. Editorial Espasa Calpe. Colección Austral. 1944. Madrid (España). Esta obra fue publicada por primera vez con este título en 1871 por un grupo de amigos, pero en la Biblioteca Nacional se conserva la primera publicación de estos poemas hecho por el propio Bécquer bajo el nombre de El libro de los gorriones.

Rimas; Gustavo Adolfo Bécquer

Originario de Sevilla, Bécquer nació el 17 de febrero de 1836 hijo de un célebre pintor sevillano que deja huérfano a Adolfo a los cinco años; comenzó sus primeros estudios en el colegio de San Antonio Abad, para luego pasar a estudiar la carrera náutica en el colegio de San Telmo.

A la edad de diecisiete años deja a su madrina (su madre había muerto) y se va a Madrid en busca de fortuna en el campo de las letras No encuentra la fortuna que busca, por lo que se ve obligado a servir de escribiente en la Dirección de Bienes Nacionales, donde su habilidad para el dibujo (una de sus principales aficiones) era admirada por sus compañeros, pero fue motivo de que fuera despedido al ser sorprendido por el Director haciendo dibujos de escenas de Shakespeare. De este modo volvió Gustavo a vivir de sus artículos literarios que eran entonces de poca demanda por lo que alternó esta actividad con la elaboración de pinturas al fresco.

Más tarde obtuvo una plaza en la redacción de "El Contemporáneo" y escribió la mayoría de sus leyendas y las "Cartas desde mi celda".

En 1862 se va a vivir con su hermano, con el que pasa una vida nada lujosa.

En septiembre de 1870 murió el hermano de Gustavo, Valeriano, cosa que supuso un duro golpe para Gustavo, que pronto enfermó sin ningún diagnóstico preciso, una pulmonía que se convirtió luego en hepatitis para tornarse en una pericarditis que pronto había de terminar con su vida el 22 de septiembre de este mismo año a los 24 años. Aunque era (y es) conocido bajo el nombre de Bécquer, su verdadero nombre es Gustavo Adolfo Domínguez Bastida.

Entre sus obras principales destacan las "Rimas" (poesía lírica) a través de las cuales deja ver lo dura que ha sido la vida consigo y con sus amores; En el género de leyendas escribió "Maese Pérez el Organista", "Los ojos verdes", "Las hojas secas" y "La rosa de pasión" entre otras. Escribió esbozos y ensayos como "La mujer de piedra", "La noche de difuntos", "Un Drama" y "El aderezo de esmeraldas". Hizo descripciones de "La basílica de Santa Leocadia", el "Solar de la Casa del Cid" y el "Enterramiento de Garcilaso de la Vega", entre otras. Por último, dentro del folklore escribió "Los dos Compadres", "Las jugadoras", la "Semana Santa en Toledo" y "El café de Fornos". Debido a sus obras, de las cuales "Rimas" es la más importante, Bécquer ha sido considerado la cabeza visible de la lírica castellana por su aportación y tuvo gran influencia en los escritores siguientes como también lo hicieron antes autores como Lope de Vega, rompiendo con el teatro del momento o el mismo Cervantes, que puso fin a las novelas de caballerías con el “Quijote”.

La obra de Bécquer se incluye dentro del Romanticismo, un movimiento surgido en Europa debido al espíritu nacionalista y que trata temas como el hastío de vivir, la melancolía, el desaliento, la rebeldía o el amor. El Romanticismo sitúa la acción en ambientes exóticos o solitarios (como cementerios) que se alejan de la realidad cotidiana. En Europa hubo muchos autores que siguieron este movimiento como los ingleses Yeats o Lord Byron (del cual tuvo muchas influencias) y franceses como Víctor Hugo, Madame de Staël o Baudelaire. Pero como Bécquer escribió cuando estaba en auge el realismo, hace que le consideremos un romántico rezagado. Centrémonos en sus rimas. En la obra, que se puede clasificar dentro del género Lírico y el subgénero oda porque alaba las cualidades del amor (en sus primeros versos), el YO poético es el autor, un hombre enamorado que expone sus sentimientos y se dirige a una mujer que ama, pero ese TU lo ha querido perfeccionar tanto que sólo puede ser un sueño y por lo tanto es inalcanzable para él. Eso lo demuestra en la rima XI, en el último párrafo, cuando el poeta escribe:

-Yo soy un sueño, un imposible,

vano fantasma de niebla y luz;

soy incorpórea, soy intangible;

no puedo amarte.--¡Oh ven; ven tú!

Por lo tanto no hay un destinatario real. No creo que sea muy innovador, puesto que existen muchos poetas románticos antes de Bécquer, pero si creo que es uno de los poetas que mejor logra transmitir sus sentimientos hacia la mujer amada.

El tema de las rimas varía a lo largo del libro. Los que agruparon los poemas de Bécquer en ese libro lo hicieron siguiendo los temas de las rimas, de forma que se pueden observar tres grupos de tema radicalmente diferente. En el primer grupo de rimas, que abarcan de la uno a la once, el tema es la carencia del lenguaje. No hay palabras para expresar lo que se siente, es decir, hablan más de la poesía en sí que de la mujer. En el segundo grupo de rimas (de la once hasta la cuarenta) el tema dominante es el amor, mientras que en el último grupo lo que predomina es el dolor, la pena, la muerte, el paso del tiempo y el sufrimiento que el autor vivió en su propia piel y quiere reflejar. El autor parece tener la intención de hacernos saber sus sentimientos más interiores, por eso se trata de un texto muy lírico. Su concepción del amor en el segundo grupo de rimas nos muestra su plenitud hacia ese sentimiento, no se puede calificar de pasión, sino que más bien nos lo muestra desde fuera. Gracias a la rima, a la sonoridad que tiene esta, y a las palabras con que describe a la mujer, antes de que te revele nada ya tienes la sensación de que te habla de algo muy bello pero a la vez muy volátil, imposible de coger a pesar de que se puede ver, por eso digo que no muestra pasión sino amor. Eso se puede justificar mirando a la rima XXVII, donde el poeta escribe:

Despierta, tiemblo al mirarte;

dormida me atrevo a verte;

por eso, alma de mi alma,

yo velo mientras tu duermes

Además de los poemas de amor están los poemas del primer grupo, que hacen referencia a la poesía como es el caso de la rima VII, la que hace referencia al arpa, donde puede verse la inspiración del poeta en la estrofa última:

¡Ay! -pensé- ¡Cuántas veces el genio

así duerme en el fondo del alma,

y una voz, como Lázaro, espera

que le diga: "Levántate y anda!”

Se pueden ver alusiones a la naturaleza que muchas veces son utilizadas para hacer metáforas, como muy bien se observa en la rima XII:

Rimas; Gustavo Adolfo Bécquer
Rimas; Gustavo Adolfo Bécquer

Sin salir del léxico que usa fijémonos en los adjetivos y en los campos semánticos. La mayoría de ellos son epítetos que nos matizan muy bien el sentido de las palabras, entre las cuales predomina un campo semántico: el del amor como es lógico, pero además se observan repetidas veces partes del cuerpo humano, casi en su totalidad partes de la cara. Aparecen repetidas veces las palabras “pupila”, “labios”, “ojos” y “cabellos”. Además también se puede observar la repetición de palabras relacionadas con Dios para divinizar el amor que siente por la dama, como son las palabras “fe”, “espíritu” o la frase “¡Hoy creo en Dios!” de la rima XVII. Es notable la gran variedad de figuras retóricas que emplea, las más utilizadas, sin duda alguna son las metáforas aunque también se ven con frecuencia paralelismos. Como es el caso de la metáfora: “Es tu mejilla temprana rosa de escarcha cubierta (RXII)” o el paralelismo “yo soy ardiente, yo soy morena”(RXI) A parte de estos se encuentran comparaciones: “Al fin resbala y cae como gota de rocío”(RLIV), antítesis como “padecer es vivir!” (RLVI) o “¡despertar es morir!” (RLXIX). También hay figuras de construcción, como repeticiones el mejor ejemplo de las cuales sólo puede ser “Habrá poesía” o anáforas, como la que se encuentra en la rima XLIV:

¡Llora! No te avergüences

De confesar que me quisiste un poco.

¡Llora! Nadie nos mira.

Ya ves, Yo soy un hombre... ¡y también lloro!

Como esas figuras de construcción se encuentran muy a menudo podemos decir que son características de su estilo. Hay estrofas, incluso rimas enteras que reflejan sus ideas de la poesía, concretamente de la I a la XI. En concreto la quinta estrofa de la tercera rima nos muestra que para él las palabras son una limitación para decir lo que siente:

Ideas sin palabras,

Palabras sin sentido;

Cadencias que no tienen

ni ritmo ni compás

Bécquer da mucha importancia a la inspiración, como él mismo redacta en la introducción haciendo una metáfora: “Por los tenebrosos rincones de mi cerebro duermen acurrucados y desnudos los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los visita de la palabra para poderse presentar decentes en la escena del mundo” sustituyendo el término real (inspiración) por el término imaginario: los extravagantes hijos de mi fantasía. En esta metáfora nos muestra como para él las palabras sólo son el envoltorio de la inspiración, una mera cáscara para poder mostrar al mundo lo que piensa y siente. A pesar de su sencillez o rigor formal, presenta un hondo intimismo, es decir, que en pocas palabras es capaz de expresar multitud de sentimientos de forma muy clara. Otro autor con esa lírica intimista podría ser José Espronceda, al que perjudican los excesos formales y temáticos del Romanticismo. La métrica de las rimas de Bécquer es muy variable, pero muestra un denominador común, casi todas ellas son asonantes. Emplea desde estrofas tradicionales hasta combinaciones personales de versos. Pero las estrofas que más usa están compuestas de 4 versos y con rima a b a b, son los cuartetos. Esto va de acuerdo con la métrica más común en los escritores románticos, es decir, la polimetría, que consiste en la ausencia de regularidad métrica, muy usada anteriormente en el mester de clerecía. Aunque sea una métrica un poco anárquica no es formalmente complicada. Las estrofas contienen temas muy íntimos, la mayoría de ellos temas de amor, pero no son descritos de forma narrativa. En ellas también puede encontrarse la presencia de las cosas irracionales y misteriosas que el Yo poético lucha por descubrir como muestra la rima XXX en la estrofa última:

Yo voy por un camino, ella por otro;

Pero al pensar en nuestro mutuo amor

Yo digo aún: ”Por qué callé aquel día?”

Y ella dirá: ¿Por qué no lloré yo?”

Un poema al estilo Bécquer debería ser breve, con el dúo del TU y el YO poético, siguiendo las pautas del romanticismo y con los temas que él trata. Sería una cosa así:

Alma que no puedo ver

Oscura razón de ser

Yo me limito a vivir

Con mi amor fijado en ti

En sus poemas Bécquer describe siempre un mismo tipo de mujer, una mujer que es para él inalcanzable puesto que la ha perfeccionado tanto que es ya como un Dios. Esta mujer siempre es loada por un hombre (el YO poético, es decir, Bécquer), un amante que no puede llegar a conseguirla porque se considera mucho peor que la dama a la que desea, aunque no por eso se rinde y deja de desearla, sino todo lo contrario, le canta sus virtudes y la sigue adorando.

Entre las poesías que más me han gustado destaca la rima numero quince. Me he fijado especialmente en ella porque sale en el libro de texto. La rima en cuestión es la siguiente:

XV

Cendal flotante de leve bruma, 10 A En mar sin playa onda sonante,

rizada cinta de blanca espuma, 10 A en el vacío cometa errante,

rumor sonoro 5 b largo lamento

de arpa de oro, 5 b del ronco viento,

beso del aura, onda de luz, 10 C ansia perpetua de algo mejor,

eso eres tú. 5 c eso soy yo.

Tú, sombra, aérea, que cuantas veces 10 D (Yo, que a tus ojos en mi agonía

voy a tocarte te desvaneces. 10 D los ojos vuelvo de noche y día;

(Como la llama, como el sonido, 10 E yo, que incansable corro y demente como la niebla, como el gemido 10 E tras una sombra, tras la hija ardiente

del lago azul! 5 - de una visión!

Esta rima refleja el amor que presenta Bécquer por la dama que antes he descrito, pero sin embargo también nos muestra la cara del YO poético, que refleja soledad, cosa impropia dentro del conjunto de la obra, puesto que se encuentra en el primer grupo de rimas. El autor, Bécquer, pretende mostrar la diferencia entre el YO y el TU poético insistiendo en la perfección de esa mujer (el TU) comparándola con él, que sufre. El tema de esa rima es la confrontación entre los dos amantes. En esa rima se encuentran una gran cantidad de figuras retóricas, como es la gran metáfora que componen los seis primeros versos o los paralelismos que se encuentran en la primera y tercera estrofa “eso soy yo” y “eso eres tú”. También está llena de símbolos en la primera y segunda estrofa, todos ellos pertenecientes al Tú poético, son:

Flotante, aérea, aura, bruma, espuma, niebla, que se refieren a algo que se ve, aunque de forma borrosa. A estos se le suman otros, como arpa, oro, llama, gemido que la definen como una mujer de gran belleza, ardiente y de gran pasión. Los núcleos temáticos son dos, el primero se refiere a la dama, mientras que el segundo se refiere al Yo poético. Pero a su vez se pueden descubrir dos subconjuntos diferenciados por la estructura y el contenido. Por la estructura del poema podemos ver que las estrofas pares están unidas entre sí, ya que presentan la misma rima, terminan con la misma frase (eso eres/soy tú/yo) y empiezan describiendo algo que no sabemos lo que es hasta el final, además de que los versos tienen el mismo número de sílabas.

A parte de la calidad literaria, Bécquer demuestra la teoría que defienden los románticos, la buena poesía no es aquella que tiene una métrica regular con todas las estrofas y versos de misma longitud, sino aquélla que consigue transmitir una emoción o un sentimiento, y eso es exactamente lo que Bécquer hace. Estoy totalmente de acuerdo con él en las emociones que expresa y ha conseguido eliminar mi rechazo para leer poesía. Creo que es un buen libro para empezar a leerla porque no es formalmente complicado y por la increíble facilidad con que expresa las emociones. Es un libro lleno de contenido pero escueto en el número de páginas, cosa que hace que sea más fácil de leer y de entender. Es uno de aquellos libros que uno debe leerse despacio, porque si vas demasiado deprisa puedes pasar por alto muchas metáforas llenas de sentidos e innumerables símbolos. Creo que Bécquer es un romántico en los dos sentidos de la palabra. Por una parte es un escritor que da a sus obras unas características propias del romanticismo, pero por otra parte también es sentimental, generoso y soñador.

La bibliografía de la que me he servido para hacer este trabajo ha sido el libro de texto de clase (Literatura 2º de BUP) y la biografía la he sacado de http: //www.geocities.com/Paris/Metro/3118/ aparte de los apuntes tomados en clase y de las breves reseñas que hay en el libro, que debido a estar impreso en 1944 son escasas.


índex

Datos del libro -----------------------------------------------------------------página:1

Bibliografía de Bécquer------------------------------------------------------página:2

El Romanticismo y Bécquer -----------------------------------------------página:2

El tema---------------------------------------------------------------------------página:3

Estilo------------------------------------------------------------------------------página:4

Personajes----------------------------------------------------------------------página:6

Opinión personal---------------------------------------------------------------página:8

Bibliografía----------------------------------------------------------------------página:10

Gustavo Adolfo Bécquer. Rimas

10

Asimismo también es muy interesante el estilo que Bécquer emplea en sus rimas.

El Yo poético tiene gran facilidad para poder expresar sus sentimientos, lo hace con abundantes metáforas y símbolos, aunque también se sirve de abundantes exclamaciones, como en la rima LVI, cuando hace referencia a la monotonía de la vida, diciendo:

Hoy como ayer, mañana como hoy

¡Y siempre igual!

Un cielo gris, un horizonte eterno,

¡y andar... andar!

Rimas; Gustavo Adolfo Bécquer

7+1=8

7+1=8

7+1=8

7+1=8

10 F

10 F

  • g

5 g

10 H

  • h

10 I

10 I

10 J

10 J

5 -