Resurrección

Teología. Evangelios. Discípulos. Encuentro con Jesús. Conversión. Fe. Rasgos del creyente. San Pablo. Estrategia misionera. Viajes

  • Enviado por: Ramón Goñi
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 11 páginas
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INDICE

  • La Resurrección en los Evangelios

  • La Resurrección vista por sus discípulos

  • El encuentro con Jesús

  • El encuentro en nuestros tiempos

  • La Conversión, Aproximación a nuestra Vida (Opinión Personal)

La experiencia del encuentro con el Resucitado, se desarrolla en diferentes encuentros. A continuación explicaré algunos de ellos:

· Con María Magdalena ·

- María busca el cadáver de Jesús y no lo encuentra, y ve 2 ángeles que le dicen ¿por qué buscáis entre los muertos al que está vivo?

- Jesús se deja ver, se hace ver, toma la iniciativa.

· El contacto no será físico, sino de fe en el espíritu.

· Los discípulos son hermanos, y Dios es nuestro padre.

· María debe comunicar el comienzo de esta nueva comunidad.

· Camino de Emmaus ·

- La comunidad se rompe al no estar Jesús, pero se les presenta.

· Llegan a las conclusiones de que camina con nosotros en la vida.

· Las Escrituras y la Eucaristía les ayudará a descubrirle.

· Con los Discípulos ·

- Los discípulos se atemorizan al haber perdido a su Maestro, y su presencia les alegra.

- Vuelve a tener la iniciativa del encuentro;

· Les concede la paz

· Exhala su Espíritu sobre ellos

· Les envía en la misión de la conversión y del perdón de los pecados

· conclusiones ·

- Jesús reanima a los apenados por su muerte, dándoles a conocer el fenómeno de la Resurrección.

- Les ayuda a que lo busquen, y lo encuentren en lo más profundo de su ser, en su espíritu.

- A los discípulos les cede la misión de continuar la suya.

- Les aclara el concepto de su Resurrección. No es tanto física, sino de fe.

La experiencia les lleva a la plenitud de la fe, y les ayuda a entender aspectos de la vida de Jesús, que no comprendieron en vida. Toman una nueva imagen de Dios, que al resucitar a Jesús se identifica con todo lo que este pretendió en vida:

· Dios es fiel a sus promesas.

· Es un Dios de vida. La crea y la mantiene, aun después de la muerte.

· Al resucitar a Jesús se nos presenta como:

- Alguien capaz de resucitar lo muerto, es un Dios de vivos.

- Alguien que no está de acuerdo con nuestra existencia llena de sufrimientos y dolor.

- Alguien que no permitirá que una vida, termine en el fracaso de la muerte. Dios es el futuro de la muerte.

Adquieren una nueva fe en Jesús, resucitado:

· Jesús hijo de Dios, único Salvador.

· El valor Salvador de la muerte de Jesús, pues es un gesto de solidaridad con el hombre llegando hasta el aniquilamiento, solidaridad incluso con la calumnia, la traición, el desprecio y el asesinato.

· Jesús está vivo en medio de su comunidad, sus discípulos no se sienten solos.

· Es el futuro del hombre, pues Jesús senos ha anticipado a todos para recibir del Padre esa vida definitiva.

Una fe nueva en la vida del hombre:

· Si hay resurrección, la humanidad no camina hacia el fracaso. El Espíritu de Dios, que es más fuerte que la muerte y está en nosotros, nos resucitará.

· La resurrección de Jesús infunde al creyente una fuerza liberadora. Los inmediatos seguidores de Jesús hasta tal punto quedaron transformados, que ni la muerte pudo con ellos.

1.-- La Experiencia

Lo primero que detectamos, es la dificultad que tienen los testigos en para describir este acontecimiento. Nunca describen la resurrección, sino el encuentro.

· CARACTERÍSTICAS:

- Se deja ver VIVO, se les presenta, se le impone lleno de vida haciéndoles salir de su incredulidad y desconcierto.

- Un encuentro que afecta al hombre entero, es una experiencia que les ha transformado y ha puesto en marcha la fe de la pequeña comunidad.

- Descubrimiento del misterio de Jesús, es el Cristo esperado por el pueblo, Señor de la vida y de la muerte porque en él ha empezado la resurrección, la “liberación” del hombre.

- Acontecimiento transformador, ya que los que se resistían a aceptar el mensaje de Jesús, ahora están convencidos de él, y no tienen miedo a darlo a conocer. Les ayuda a entender y a vivir de otra manera, con más profundidad.

- llamada a una misión, el encuentro es una llamada a anunciar el Evangelio. Se dan tres rasgos en los encuentros con los discípulos:

· En el primer momento no le reconocen, y cuando lo hacen es por iniciativa de Jesús.

· En un segundo momento ven al Jesús de antes.

· Todos los encuentros contienen un mandato de darlo a conocer.

Lo que ocurre en el encuentro debe ser anunciado y comunicado.

Lo que cambia nuestra vida no es la Resurrección de Cristo, sino el encuentro con Él resucitado;

- ¿Dónde podemos encontrarnos con él? -

Donde dijo que estaría:

· Donde se escucha la palabra del Evangelio

· Donde se da la reconciliación

· En la Eucaristía, donde se toma su “cuerpo” y su “sangre”

· En los que predican su Palabra

· En los que sean testigos de su presencia, en ellos mismos, en el prójimo.

En la sociedad, en los que están construyendo ese Reino que Cristo anunció y comenzó, y en los más pequeños de la sociedad. También como decía la Madre Teresa de Calcuta <<en los que menos tienen está la reencarnación de Dios>> (o algo así).

- Es una experiencia actual -

Pues sigue habiendo creyentes que abandonan todo para servir al prójimo, al más pobre, y que hasta pierden la vida en ello, y que aseguran que su fuerza viene del encuentro con Cristo vivo; a la hora de decir el dónde y el cuándo del Encuentro se refieren:

· A la liturgia, la oración, la escucha de la palabra, fe...

· Contacto con personas marginadas

· Acontecimientos duros donde se han visto con una fuerza imprevista

· Amor, amistad...

· En la lucha por la liberación de un pueblo...

- Rasgos del Creyente -

· Debe de luchar contra lo que causa muertes; Atentados, enfermedades, cultura...

· Resucitar todo lo que va muriendo en nuestro interior.

· Situarse junto al marginado y junto al que margina.

· Predicar la vida, que ésta haga crecer la esperanza y la ilusión.

Nosotros no somos perseguidos, no porque estamos en otra época, sino porque no nos comprometemos, no seguimos el mismo camino que Él, de sacrificio. Quizá sea porque no hemos tenido un verdadero encuentro con él. Cuando decimos encuentro, nos referimos al punto al que llegamos cuando nos damos cuenta de lo que tenemos que hacer, de nuestra vocación, nuestra ayuda, en resumen nuestra pequeña aportación a la formación del Reino de Dios.

Su Resurrección está palpable entre nosotros, y hay que entenderla para experimentar ese encuentro con Él.

Yo particularmente tengo esos encuentros en la oración, cada vez que ayudo a alguien o después de fastidiarle. La Eucaristía es otro de los momentos, conjuntamente con la confesión, que generalmente suele ser interna por mi parte. Todos ellos son encuentros espirituales, no físicos y en ello reside mi fe.

Las repercusiones que pueden tener, generalmente son las de reflexión y consideración de diferentes temas, así como la calma espiritual, es decir el bienestar interior. Suelo cambiar aspectos que antes de ese encuentro tenía o poco claros, o precipitados.

No conozco creyentes que hayan tenido encuentros físicos, exceptuando el típico hecho de la aparición de la Virgen o situaciones por el estilo, que personalmente creo que son causadas bien por la imaginación de la gente, o por la profunda espiritualidad en la que están sumidos.

Para mucha gente Jesús es simplemente un personaje histórico, pero que no representa nada más que eso. Puede ser debido al escepticismo en el que vive actualmente la sociedad, debido a la “invasión” de la ciencia, beneficiosa en la mayoría de los casos, pero que refleja el pensamiento mundial actual.

Otras veces no le encontramos, debido a que nuestra furia, odio y sentimientos adversos que nos tapan los ojos del verdadero hecho de la existencia de Jesús, Alá, Mahoma, Buda, o como se le quiera llamar a la persona física o espiritual en que creemos, y que nos ayuda a salir adelante.

La verdadera importancia de la Resurrección de Jesús es que está en y entre nosotros, nos guía, nos ayuda, nos mira, y nosotros le sentimos aunque no queremos aceptarle, pues sus ideas van en contra de la mayoría de los cánones existentes en la sociedad actual regida por el consumismo, la violencia, el bienestar propio sin pensar en lo que nos rodea a parte de otros muchos aspectos egoístas y codiciosos.

En general, Jesús somos nosotros, y el Reino de Dios es la Tierra, que tenemos que mejorar y construir, no para esperar un paraíso en un 2º mundo, sino para vivirlo aquí, crear el mundo que Jesús comenzó, y que nosotros poco a poco vamos nublando.

La Resurrección es ni más ni menos, la vida de las personas, su funcionamiento y conductas, que tienen que estar regidos por los ideales de amor, fraternidad y comunidad que Jesús predicó, y que nos negamos a aceptar.

La expansión del cristianismo entre los gentiles no fue tarea fácil y originó tensiones y problemas entre las distintas comunidades cristianas; sin embargo, la Buena Noticia del Evangelio pudo llegar a gran parte del Imperio gracias al incansable trabajo de Pablo y sus seguidores.

LA ASAMBLEA DE JERUSALÉN

Antes del comienzo de sus grandes viajes de predicación, algunas comunidades no estaban de acuerdo con la manera de pensar ni con los métodos evangelizadores de la comunidad de Antioquía. Afirmaban que para convertirse, debía seguirse la Ley de Moisés, y por tanto la circuncisión, y las tradiciones judías.

Pablo, Bernabé y toda la comunidad de Antioquía se opusieron a las exigencias de los cristianos judíos de Jerusalén. Se fue a consultar el método de actuación con los apóstoles.

Éste enfrentamiento, originó la Primera Asamblea de la Iglesia en la que se trató una cuestión fundamental:

- Los paganos que quieran convertirse al cristianismo, ¿se tienen que someter a la circuncisión y a la Ley de Moisés?

CONCLUSIÓN:

- La persona no se salva por la práctica de la ley sino por la fe en Jesucristo.

Después de todos estos incidentes, Pablo inicia su camino evangelizador, que se compone de 3 viajes, y uno de “La Cautividad”.

La decisión de la Asamblea de Jerusalén abrió definitivamente las puertas de la comunidad cristiana a los gentiles. Hasta entonces, la misión evangelizadora de la Iglesia se había limitado a Palestina, Siria y la región suroriental de Asia Menor; a partir de entonces extendió toda su actividad misionera por toda Asia Menor y Grecia.

En este movimiento de expansión, Pablo tuvo un papel fundamental. Sin embargo, esta vez Pablo trabajará solo, sin el respaldo de la comunidad de Antioquía, ¿Por qué?

· Los Judeo-cristianos helenistas de la comunidad de Antioquía no cumplían las resoluciones tomadas en la Asamblea de Jerusalén, no querían participar en las comidas (Eucaristía) con los cristianos procedentes del paganismo.

· Pedro y Bernabé aceptan esta situación. Pablo no está de acuerdo, se enfrenta a ellos y toma la decisión de dejar la comunidad de Antioquía comenzando a actuar de manera personal y libre.

ESTRATEGIA MISIONERA

· Sus criterios de evangelización, son:

- El Evangelio de Jesús es una Buena Noticia de Libertad y no puede compaginarse con las prohibiciones de la Ley.

- A ningún pagano convertido se le puede obligar a cumplir las prescripciones rituales judías.

· Sus convicciones son:

- La misión de evangelizar a los paganos la había recibido de Jesús.

- La Asamblea de Jerusalén legitimó y reconoció su vocación de enviado al mundo gentil.

· Su proyecto misionero es:

- Recorrer las zonas más pobladas.

- Situar su acción evangelizadora en los centros urbanos más importantes: Filipos, Tesalónica, Corinto, Éfeso. Desde allí se comunicaría la Buena Noticia a las comarcas limítrofes.

1º VIAJE

En estos comienzos, Pablo, después de un breve viaje a Tarso y a Jerusalén, inicia su gran carrera evangelizadora, centrándose en

2º VIAJE

Después de asistir a la Asamblea de Jerusalén, Pablo inicia su segunda gira apostólica, que le llevará por toda la cuenca del Mediterráneo, con el objetivo de consolidar la fe de aquellos que ya creían en Jesús y anunciar el evangelio a todos los hombres fueran de la raza o religión que fueran.

· Pablo recorrió las regiones de Siria y Cilicia, consolidando las comunidades que había creado anteriormente.

· Luego pasó a Europa y comenzó a evangelizar Macedonia. Allí fundó las comunidades de Filipo, Tesalónica y Berea.

· Se adentró en el corazón de Grecia y, después de fracasar en Atenas se dirigió a Corinto, donde fundó una de las comunidades más importantes de la Iglesia primitiva. Permaneción en esta ciudad durante año y medio, y allí escribió la primera carta a la comunidad de Tesalónica explicando el sentido de la esperanza cristiana.

· Pablo regresó por mar a Jerusalén y, después de una breve visita a la comunidad, volvió a Antioquía.

3º VIAJE

Pablo comprende que no solo es necesario sembrar la fe, sino también alimentarla, regarla para que germine y de frutos. Por eso inicia un tercer viaje que tendrá como centro principal la comunidad de Éfeso. En esta ciudad el apóstol vivirá acontecimientos fundamentales para su vida.

· Nuevamente, Pablo reemprendió su misión y recorrió la regiones de Galacia y Frigia apoyando y animando a las comunidades, y desde allí se dirigió, finalmente, a Éfeso.

· Esta ciudad se convirtió, durante tres años, en el centro de la actividad de Pablo, escribió la carta a los Gálatas defendiendo la libertad cristiana frente a la Ley judía; y, ante las malas noticias recibidas desde la comunidad de Corinto, les escribe varias cartas, de las cuales solo conservamos la primera y la segunda.

· Pablo se vió obligado a huir de Éfeso, a causa de la persecución de los plateros (Hch 19, 23 - 20,1), recorrió Macedonia y Grecia hasta llegar a Corinto, allí escribió a la comunidad de Roma (Carta a los Romanos).

· Decidió volver a Jerusalén, para entregar a los pobres de esta comunidad la colecta recogida en sus comunidades. Este recorrido lo hizo atravesando Macedonia y, bordeando la costa, se dirigió a Jerusalén.

VIAJE DE LA CAUTIVIDAD; DE JERUSALÉN A ROMA (Años 58-61)

Pablo, al finalizar su tercera gira por Asia Menor, llega a Jerusalén. Tiene una idea fija: llegar hasta Roma, la capital del imperio; pero, antes, los judíos de Jerusalén han trazado un detallado plan para eliminarlo.

No es muy bien acogido por los dirigentes de la comunidad de Jerusalén. La colecta que trae para los pobres de esta comunidad se emplea para pagar unos ritos culturales que tenían que celebrar unos judeocristianos. Como gesto de buena voluntad, Pablo acepta esta proposición y cumple los ritos de purificación que le proponen.

Estando en el Templo, los judíos le hacen prisionero con intención de juzgarlo y condenarlo, le salvan las tropas romanas y le llevan a Cesarea, donde permanece dos años en la cárcel. Ante el peligro de un nuevo juicio en Jerusalén, Pablo, como ciudadano romano que es, apela al tribunal del emperador, en Roma. Después de un accidentado viaje, llega a Roma hacia el año 61, donde predica el Evangelio libremente, sin ser molestado.

El libro de los Hechos no da ninguna información sobre el final de la vida de Pablo. La Tradición cree que murió mártir en Roma bajo la persecución de Nerón hacia los años 67-68.

Con Pablo, el mensaje de Jesús no se quedó anclado en una región determinda ni en un pueblo concreto. Él fue el primero en anunciarlo a todas las naciones, por eso se le conoce con el nombre de “Apóstol de los Gentiles”.

Pablo se encuentra con Jesús

Pablo era un hombre preocupado en la búsqueda de una religión auéntica. En este largo caminar, tuvo la oportunidad de encontrarse con verdaderos cristianos que vivían el mensaje de Jesús. Esta experiencia de encuentro personal con el Evangelio está narrada en los Hechos de los Apóstoles.

Este encuentro con Jesús resucitado cambió totalmente su existencia: de fariseo convencido se convirtió en cristiano testigo del Evangelio. Pablo fue bautizado en Damasco y entró a formar parte de la comunidad cristiana.

Desde estos momentos comienza a predicar la Buena Noticia: Jesús está vivo, en él se han cumplido todas las Promesas.

Pablo, Misionero del Evangelio

Después de su conversión, Pablo predicó el Evangelio en Damasco. Los judíos, ante esta nueva actitud de Pablo, se sentían amenazados en sus convicciones religiosas y se pusieron de acuerdo para eliminarlo. Pablo huyó a la región de Arabia y allí prosiguió su tarea evangelizadora.

Dos años después, acudió a Jerusalén, provocando un gran desconcierto entre los judíos y cristianos: de perseguidor de los cristianos, se había convertido en uno de ellos.

La comunidad cristiana de Jerusalén no confiaba en Pablo, sólo Bernabé le dio su apoyo y se fió de él. Allí predicó con valentía en la Sinagoga de los judíos griegos, pero también éstos decidieron eliminarlo. Ante esta situación, los apóstoles le enviaron a Cesarea y, de allí, Pablo se embarcó para tarso donde permaneció once años.

Bernabé, miembro de la comunidad cristiana de Antioquía, fue en busca de Pablo para integrarle de nuevo en la expansión del cristianismo. Desde entonces, Pablo asumió totalmente el talante y el proyecto evangelizador de esta comunidad

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