Renacimiento literario

España. Literatura renacentista. Humanismo. Lírica española. Garcilaso de la Vega

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Renacimiento

Desde finales del S. XV hasta mediados del S. XVI. Etapa de revalorización de la antigüedad clásica y renovación de la cultura.

Humanismo

Corriente cultural e ideológica que surge en Italia a finales del S. XIV y se difunde por toda Europa. Características:

  • Antropocentrismo preocupación por el individuo. El hombre centro del mundo. La razón y la experiencia personal son las principales fuentes del conocimiento. Preocupa la realidad que rodea al hombre: el mundo es un lugar bello y digno de ser gozado. En literatura, se multiplican elementos realistas y rasgos de la lengua popular, proliferan narraciones en primera persona y preocupaciones por los sentimientos íntimos.

  • Interés por la cultura clásica y por su ideal estético: el equilibrio, el orden, la claridad y la armonía. Se sacrifica la intención moralizante por la búsqueda de una belleza idealizada que encuentran en la naturaleza y lo sencillo.

El Neoplatonismo según el cual los seres materiales (la amada, la naturaleza) son un reflejo de Dios, por lo que contribuyen a la perfección de quien los contempla. Las descripciones idealizadas se convierten en tópicos. El paisaje es heredero del bucalismo pastoril. El locus amoenus ocupado por pastores es un prado verde, con árboles frondosos y un río de aguas cristalinas, donde reina la tranquilidad. Este es el marco para el amor y refleja los estados de animo del poeta.

Toda esta belleza ideal produce el carpe diem, tópico que invita a disfrutar de lo bello de la vida antes de que el paso del tiempo lo destruya.

Se recupera el estoicismo que proponía la serenidad, la vida tranquila y el cultivo de la virtud interior como medios para superar las adversidades y el sufrimiento.

La naturalidad y claridad se defienden en la lengua literaria. Se intenta elevar la lengua coloquial, a la misma consideración en la que se tenia a las lenguas de transmisión de la cultura.

  • Ansia de conocimiento universal: impulsa el estudio de la humanidades y las ciencias, sobre todo el latín y el griego y el análisis de la Biblia. El conocimiento es una manera de perfeccionar la condición humana. El caballero ideal es el que cultiva las armas y las letras.

La invención de la imprenta contribuye a la divulgación de la cultura, muchas producciones literarias se difunden en forma de libro o en los llamados pliegos sueltos.

  • Nueva religiosidad: Erasmo de Rótterdam (humanista) defiende una religión mas intima, mas autentica, al margen de los aspectos formales y ceremonias. Después Lutero y Calvino emprendieron una reforma religiosa, que termino con la división de la iglesia católica. Tras el Concilio de Trento, España se sitúa a la cabeza de la Contrarreforma y la Inquisición persigue a los que se alejan de la ortodoxia católica. Se impone un estatuto de “pura sangre”, con el que se marginaba a todos los que tuvieran ascendencia judía o musulmana y se veían obligados a convertirse al cristianismo.

Se mantiene la división medieval de tres estamentos. El rey, que reúne todos los poderes. A su lado una nobleza cortesana y refinada. El pueblo pasa de una sociedad rural a una urbana se formara la clase burguesa.

La lírica española en el renacimiento.

El renacimiento tuvo dos etapas: La primera con el reinado de Carlos I. Se introducen en la península ideas humanistas europeas y se difunden el erasmismo y la poesía de Petrarca. Época de optimismo en la que escribe Garcilaso.

La segunda abarca el reinado de Felipe II. Son años de aislamiento de las influencias europeas para protegerse de las ideas protestantes. Se impone la austeridad y surge una importante literatura religiosa ascética y mística. Tiene continuidad la línea comenzada por Garcilaso. En esta etapa escriben Fray Luis de León, San Juan y Santa Teresa.

La importante renovación en la lírica española se debe a la influencia de la cultura clásica y la literatura italiana. La influencia italiana en la lírica se había iniciado en el S. XV. En el S. XVI se intensifica y se origina el fenómeno del petrarquismo. La renovación lírica afecta, a la mueva actitud de intimismo y melancolía y a los nuevos motivos con los que se tratan los temas habituales: el amor, la belleza de la dama, la naturaleza.

Se produce una renovación formal que se refleja en la introducción del verso endecasílabo italiano en la lírica castellana lo que implica la aparición de nuevas estrofas: el soneto, la octava real, el cuarteto y el terceto en verso endecasílabo, la silva, la estancia y la lira, estas ultimas combinando endecasílabos y heptasílabos. Los metros italianos se asientan en la lírica castellana con Garcilaso.

Garcilaso de la Vega

Se caso con Elena de Zúñiga, pero después conoció a su amor platónico y la musa de sus poesías, Isabel Freire. Guerrero y hombre de letras, representaba el ideal del perfecto cortesano renacentista.

Casi toda su obra gira en torno al tema del amor. Recoge la influencia del neoplatonismo. En Garcilaso el amor no es un sentimiento espiritualizado, sino una emoción humana. La Elisa de sus poemas es Isabel Freire. Este amor se vive como un sufrimiento, porque no es correspondido y por la muerte de la amada. Los sentimientos y vivencias del poeta están representados por personajes mitológicos y por pastores situados en una naturaleza ideal y armónica. Aparece sobre todo en la églogas, composiciones sin forma fija en las que unos pastores exponen sus historias amorosas en un locus amoenus.

Lo mas destacado de su estilo es la sinceridad en la expresión de unos sentimientos que parecen vividos. Su poesía desprende un profundo lirismo muy alejado de los conceptos habituales en la poesía. El tono es melancólico, pero contenido y sobrio, nada exagerado. Esta sobriedad se observa, en la sencillez con la que se expresan los sentimientos. En los poemas no se acumulan las imágenes y el ritmo es equilibrado.

La obra de Garcilaso es escasa:

  • Una epístola, en endecasílabos, dirigida a Juan Boscán en la que elogia su amistad

  • Dos elegías, escritas en tercetos, una dirigida al duque de Alba y otra a Juan Boscán sobre el tema de la muerte.

  • Cinco canciones de tema amoroso, todas escritas en estancias.

  • Cuarenta sonetos en los que sigue la huella de Petrarca

  • Tres églogas, consideradas sus mejores composiciones.

    • Égloga I, escrita en estancias, Garcilaso se desdobla en dos pastores que representan los distintos estados espirituales vividos por Garcilaso respecto a Isabel Freire: el desengaño amoroso y el dolor ante su muerte.

    • Égloga II, escrita de forma dialogada se distribuye en estancias y cuartetos encadenados.

    • Égloga III, esta escrita en octavas reales. En ella, cuatro ninfas tejen a orillad del Tajo historias mitológicas de amores desdichados.

Las obras de Garcilaso no vieron la luz hasta 1543, cuando la viuda de Juan Boscán la publico.

Ascética y mística

Tardíamente en la segunda mitad del S. XVI, se desarrolla un lírica religiosa fruto de la reforma espiritual impulsada por el cardenal Cisneros a principios de siglo. Es la literatura ascética y mística. La ascética trata de los ejercicios espirituales para alcanzar la perfección moral. Los escritores ascéticos, como Fray Luis de granada y Fray Luis de León, aconsejan caminos para conseguir la salvación del alma.

La mística supone un grado superior a la ascética, reservados a unos pocos. Trata de la unión del alma con Dios.

Los dos grandes místicos de la literatura castellana son Santa Teresa de Jesús en la prosa y San Juan de la Cruz en la poesía.