Religiones en nuestro tiempo

Movimientos religiosos. Hinduismo y Budismo. Sanatan dharma. Textos. Brahman. Samsara. Karman. Dioses. Buda. Gautama Siddharta. Tántrico. Doctrina

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“Las religiones en nuestro tiempo” es un libro de la editorial “Verbo divino”, que expone con claridad cada una de las religiones y sectas más importantes de nuestro tiempo.

Unas son formas de vida y otras son movimientos religiosos que acondicionan a la sociedad en todas sus escalas.

He hecho un resumen claro de “el hinduismo” y “el budismo”. En él he destacado las formas de vida, principios e historia de ambas.

El budismo es una “variante” reformada del hinduismo, esta debe la razón por la que el apartado del budismo se presenta menos voluminoso.

El hinduismo

“El eterno es uno, pero tiene muchos nombres (Rigveda, divisa de Ramakrisna).”

“El Hinduismo” es el término occidental con el que se ha bautizado a la religión que se practica principalmente en la India. Para los indios es la “Sanatan dharma”, la ley eterna.

  • La India

  • Fue en la meseta del Decán donde surgió la religión védica que se convertiría en el brahmanismo. Esta meseta, poblada por los drávidas, fue invadida por los arios, llegados del sur de Rusia. También estuvo poblada por emigrantes llegados de Malasia e Irán. Nació entonces, una religión donde se mezclaban los cultos autóctonos y las deidades persas.

  • La época

  • No se le puede dar por tanto al hinduismo una fecha de nacimiento. Tenemos que tener en cuenta también que se trata de una religión en constante cambio. Pero se puede saber que el hinduismo tiene una edad de al menos de 3.500 años. Las nociones esenciales se afianzan entre los siglos X y V a. de C., con la redacción del Rigueda y de las grandes Upanisads. Pero los “Puranas” dedicados a los grandes dioses de la india se fueron redactando entre los primeros siglos de nuestra era y el siglo XII.

  • La religión primitiva

  • En aquellos tiempos tan antiguos los hombres se dirigían a las fuerzas que influían en su vida.

    El hinduismo se eleva sobre un fondo arcaico de cultos primitivos, ligados al ambiente, es decir, a la naturaleza y a sus elementos. La diosa Pavarti simboliza a la montaña, Trimurti es la higuera que simboliza la Trinidad divina, el Sol es el dios Urma, Agni el fuego, Candra la Luna, Vayu el dios del viento. En la india existen muchas deidades.

  • Y la sexualidad

  • La sexualidad es algo importante en el Hinduismo. Se trata de costumbres remota que citan como ejemplo de comparación el de el arado que abre y fecunda la tierra...

    Por todas partes se encuentran en la India piedras levantadas, linga, signos de la virilidad de Siva, dios lunar. Existen doce lugares santos donde levantan doce formas de Siva, doce lingas primordiales.

    1.- LOS TEXTOS

    Estos textos son sumamente variados, tanto por su origen como por su contenido y su estilo. Están redactados en el antiguo lenguaje que hablaban los hindúes del siglo XV a. C.. Esta lengua rica y compleja, cercana al griego, es el sánscrito arcaico que dejó de hablarse 300 años antes de nuestra era.

  • Un contenido un estilo

  • Lo esencial se refiere al culto: fórmulas litúrgicas para los sacrificios de los primeros Vedas, para las ceremonias. Otro ejemplo está constituido por los comentarios y explicaciones de estos ritos, por ejemplo en el Yajurveda, y sobre todo los Brahmanes. Los “Textos épicos que, a través de los relatos de aventuras de las familias reales y de los héroes, ilustran a la vez los grandes mitos y los preceptos de la vida social y moral.

    El estilo, como es lógico, se adapta a cada uno de estos géneros. Poético, rítmico, musical en las estrofas del Rigveda litúrgico, se hace prosaico, sentencioso o heroico para enunciar aforismos o para celebrar las proezas de Rama.

  • Los libros sagrados védicos

  • Las colecciones más antiguas, que son también las más importantes, forman lo que se llama la “Sruti” (revelación). En efecto, reúnen los conocimientos revelados por los dioses a los sabios de los primeros tiempos, los “risi” o videntes. Estas cuatro colecciones, sambita, lleva todas el nombre de veda, llevan todas el nombre de veda, es decir, saber:

    Rigveda, Yajurveda, Atarvaveda

    El texto más conocido de este conjunto es el “código de Manu”, que data sin duda de comienzos de la era cristiana. Manu es un sabio, salido de Brahma, a quien el ser supremo enseña los ritos y las leyes necesarias para el mantenimiento del orden social.

  • Las epopeyas

  • La sociedad, bajo su forma a la vez histórica y mitológica, sigue estando presente en dos textos épicos que son sin duda los más conocidos: el “Mahabharata” y el “Ramayana. Empezadas varios siglos antes de nuestra era, estas leyendas cuentan la historia maravillosa de las familias reales, cuyos héroes divinizados ofrecen una imagen del ideal religioso hindú.

  • Los puranas

  • Los “puranas” son textos son textos más recientes, escritos probablemente a partir del siglo IV de nuestra era hasta el siglo XII o XIII.

    2. LA DOCTRINA

    Si los libros y las ceremonias se despojan de sus héroes legendarios, de sus proezas y de sus aventuras galantes, de sus demonios y de sus máscaras, ¿qué queda del hinduismo? ¿Qué creencias? Esas creencias resultan difíciles de cap6tar, sobre todo por que se mueven en una perpetua evolución de sectas que renacen sin cesar.

    Los hindúes, por su parte, veneran a diferentes dioses según la región e incluso la aldea donde se vive.

    El hinduismo no tiene dogmas que definan lo que el fiel tiene que creer.

  • El brahman

  • Es el “uno universal”, del que el “atman” habla en la manifestación individual. Es también con las Upanisads como se afirma esta noción del “brahaman” presente en cada uno. H ay una identidad entre el uno individual, el “atman”, y el uno universal, el “brahman” absoluto. Cada uno no es más que un aspecto del gran “tat”. Tú eres eso. O sea: “ tu no eres más que ese todo”.

  • El samsara

  • Es lo que llamamos comúnmente la transmigración de las almas y que sería mejor llamar metempsicosis o metexomatosis.

    La palabra viene de Sam si - fluir con-. El samsara es esa corriente perpetua y cíclica que arrastra al atman, al alma individual, a través de las reencarnaciones sucesivas. Está simbolizado en una rueda siempre en movimiento, o también en la sucesión de olas de un río incesante.

  • El karman

  • En sánscrito, esta palabra significa “acto”, “obra”. Más concretamente, el Karman es la fuerza invisible, inaudita, que emana de todos los actos humanos. Esta energía es la que hace al “atman, al alma, prisionera de un cuerpo y le obliga a reenca4na4rse. En occidente se suele decir: “Nuestros actos nos siguen”. El karman hinduista es este seguimiento, esta resultante invisible y operante de nuestros actos. Algo así como el blanco de nuestros actos: de nuestras buenas y malas acciones. -Como las que pesan sobre los ángeles guardianes del alma musulmana. Así, dice la ley del karman: “somos lo que hemos hecho, seremos lo que hagamos o haremos” ¡Maravillosa sabiduría convertida en fe!

    El karman realiza también la unión del determinismo y de la libertad. Su ley condiciona y libera al mismo tiempo. Y el hinduista se siente simultáneamente construido y constructor.

    3.- LOS DIOSES

    Hablar de los dioses del hinduismo es sumamente difícil y equívoco. Esta dificultad se debe al menos a tres razones.

    En el induismo no sólo no hay un dios necesariamente creador, sino que la creación misma es un concepto oscuro, si no inexistente. En la cosmogonía hindú, lo que existe desde siempre es el orden de las cosas, el principio que lo anima. Ese orden es eterno y comienza siempre de nuevo.

  • Mitología y cosmogonía

  • El comienzo es la “practiki”, sustancia cósmica que al desarrollarse, suscita el universo. Se despliega, regresa, renace, disminuye para revivir indefinidamente. Cada una de estas evoluciones hacia la disolución constituye una “era cósmica”, una “kalpa” de 4.290 millones de años, una jornada de Brahman...

    No son los dioses los que han creado el mundo. Es el culto el que crea a los dioses. Los dioses son porque se les evoca. Es la palabra de los hombres la que hace a los dioses. Los dioses son por que se les nombra. Su existencia y su poder nace del culto que se les rinde.

  • El politeísmo

  • En la época védica, un “risi” aseguraba que había “treinta y tres millones de dioses”. Como hemos visto, son los herederos de los elementos y de las fuerzas naturales divinizadas. Pero desde antiguo destacan algunas grandes divinidades prioritarias: Dyaus Pilar (el Cielo-Padre), Varuna (el que mantiene el orden universal), Mitra viento), Parjanya (el huracán)... Viene luego toda una serie de dioses secundarios: Pusan, Brihaspati, Tvastar y los tres Ribhus.

    Sin embargo, entre los 33 dioses primitivos destaca una especie de trinidad: la trimurti a la que se reducen todos los aspectos de lo divino. Se puede buscar su origen en los tres grandes estados de la creación, conservación y destrucción. Refleja sobre todo la imagen que el hindú se forja de Dios. Lo mismo que el mundo primordial -pradhana: lo predado- es unión de tres elementos, los “gunas, también dios tiene tres formas: el ser, la conciencia, la beatitud. Esta tríada es la de Júpiter-Minerva-Apolo o la de Osiris-Isis-Horus.

    c) Brahma


    Para ellos es una personalización del “brahman” neutro absoluto. Han personificado lo que no era más que principio y fórmula sagrada. Brahma se convierte entonces en el “creador”, el señor de las criaturas”, el ordenador del mundo, el único más allá de los dioses. Primer personaje de la Trimurti, representa al ser por excelencia en el que todo existe. La existencia del mundo no es más que un día de su vida, entre otros millones. Este dios teológico sigue siendo una especulación intelectual que no supone prácticamente ni culto ni santuario popular.

    La gran diosa venerada es Sarasvati, diosa de los arroyos.

    d) Visnú

    Se trata del segundo personaje de la Trimurti. Pero resulta tan difícil de captar como Brahma. Su nombre se deriva de la raíz “vis”, penetrar. Es que, en su origen, Visnú es un dios solar: el rayo del sol que penetra y hace vivir.

    El sentido de este mito es que Visnú, dios benévolo, es responsable del universo. El “medita el mundo”, lo preserva, lo mantiene en equilibrio. Es el Gran Todo que, desde dentro, sostiene todo cuanto existe.

    e) Siva

    Siva viene de Rudra, genio de las tempestades, destructor del ganado. Es por tanto de origen no védico. Según la leyenda, Brahma-pájaro y Visnú-jabalí no lograron alcanzar la cima de la columna de fuego y tuvieron que admitir en ella a Siva. Otra venenada por un demonio, fue como salvó la creación. Por eso tiene la garganta azul: de ahí su apodo de Nilakanta. Finalmente, otra leyenda lo muestra bajo la cascada del Ganges, protegiendo el mundo de su caída. De aquello le quedó una gran cabellera, parecida al entramado del delta del río sagrado. Un broche en forma de luna indica su pertenencia al mundo de la noche, pero atestigua también su condición viril, ya que la luna es masculina y fecunda en cada una de sus renovaciones.

    4.- EL CULTO Y LOS RITOS

    Se comprende que este politeísmo multiforme diera origen, a lo largo de los tiempos, a un culto y a unos ritos no menos diversos y equívocos. El clero era reducido a la mínima expresión por magias y otros cultos.

  • Los brahmanes.

  • Son los que han elegido consagrar su vida a la adoración del dios. Pertenece a la primera casta, la que está más cerca del brahman, la energía universal, Guardianes de las escrituras, del veda, encargados de trasmitirlo, presiden las ceremonias y las autentifican.

    El hinduismo conoce también a los pandits, monjes, los ermitaños y los sadhu.

  • Las castas

  • Las castas es una realidad religiosa por motivos de jerarquización de la comunidad basada en las funciones religiosas de cada grupo. La palabra “casta” viene del latín “castus”: esta palabra significa puro.

    Las castas en la India tienen, dependiendo de su casta, un trabajo a realizar más o menos modesto.

  • El yoga

  • El objetivo es alcanzar la unión del alma. Este método místico está ya evocado en los vedas, dos milenios antes de Jesucristo. La palabra, emparentada con “yugo”, designaba la acción de uncir los caballos al tiro.

  • El tantrismo

  • Es otro camino, un desarrollo del yoga, basado en los “tantras, o sea, los libros de las escrituras.

    Mohandas Karamchand Gandhi (Mahatma)

    (1869-1948) el más conocido de los hinduistas, es sin embargo un caso original. Libros y películas han recogido en el mundo entero su veda de abogado en la India y en Africa del Sur, su lucha contra la discriminación racial y por la independencia de la India.

    Para todos se identifica con la no -violencia. Pero es difícil fuera de las condiciones fuera de su ambiente hinduista profundas y de la influencia que ejerció sobre él el “sermón de la montaña”.

    La no-violencia es igualmente inseparable de un amor especial a la verdad. Es el “satyagraha, el espíritu de lo verdadero. Toda injusticia es ante todo una ofensa a la verdad. Nunca se puede estar en la verdad intentando restablecer la injusticia por medio de otra injusticia. Tan sólo la resistencia pasiva, la oración, el ayuno, la desobediencia civil a las leyes injustas pueden ser medios justos de lucha. De 1919 a1948, Gandhi los predicó muchas veces con su ejemplo. Su tolerancia universal provocó su muerte.

    El budismo

    “La verdad permanece oculta para el que está lleno del deseo y del odio.” (Buda)

    1. LO INDEFINIBLE.

    Que el budismo es difícil de definir se comprueba en el mismo momento en que un o quiere contar sus adeptos o fijar sus límites geográficos. Las estadísticas oscilan entre los 250 y los 551 millones, casi el doble. Si es relativamente fácil millones, casi el doble. Si es relativamente fácil contar los budistas de Bengala del norte, de Ceilán, de Birmania o de Tailandia, la cosa es mucho más delicada cuando se habla del Tíbet y casi imposible cuando se piensa en China o en el Vietnam.

  • Religión o sabiduría

  • Por otra parte - y aquí está la explicación de lo que hemos dicho -, se puede incluso preguntar su hay una religión budista. Apenas puede decirse que sea una doctrina. La de Buda sería más bien la de que no lo es. Se trata sobre todo, como en el caso del hinduismo, en el que se inspira, de una mentalidad profunda que impregna a la vez la visión del mundo y el comportamiento cotidiano a lo largo de toda una existencia dedicada a la nada.

    Es una sabiduría derivada de las creencias del hinduismo, pero en reacción contra el ritualismo excesivo del brahmanismo. El budismo es un hinduismo reformado que conserva los fundamentos del mismo: la necesidad de liberarse de las apariencias, la reencarnación y la importancia de una meditación que implica al cuerpo.

  • BUDA

  • Resulta difícil trazar los linderos entre su historia y lo que la leyenda ha hecho con ella.

  • Vida y leyenda

  • Gautama Siddharta (560 a. de C.). Proviene de una casta de nobles guerreros. Natural de Kapilavastu, Nepal, donde reinaba su padre Shuddhodana, del clan de lo sakya. Acerca de su nacimiento existen varias leyendas, lo más probable es que su madre muriera después de nacimiento y Gautama fue educado por una tía llamada Mahaprajapati. Educado como un príncipe es casado con su prima Yashodara, con ella tuvo 2 hijas y 1 hijo.

    Hecho a la vida fácil, y como consecuencia del encuentro con la miseria, se retira a llevar una vida de asceta.

    Después de 7 años de meditación y sufrimiento llega a la conclusión que no en la vida parca está la salvación sino en la vida de estilo medio.

  • LA DOCTRINA

  • Se podría decir que el budismo es una religión atea. Más que una religión se trata de una forma de vida. Buda no fue un simple profeta como lo pudo ser Mahoma.

    El fondo de la doctrina de Buda es que todo pasa. Todo no es más que apariencia. A diferencia del hinduismo primitivo, Buda no cree que haya ni un alma universal ni un alma individual. El mundo no tiene comienzo. Tampoco tiene creador. Fue un gran filósofo budista. El mundo no tiene comienzo. Tampoco tiene creador.

  • El fundamento: el sufrimiento universal

  • Este descubrimiento es la base de las cuatro santas verdades:

    • Primera verdad: el “yo” no existe.

    • Segunda verdad: “todo apego es sufrimiento”.

    • Tercera verdad: “despegarse de todo”.

    • Cuarta verdad: “practicar la meditación pura.

  • Alcanzar el nirvana

  • El nirvana es la abolición de toda voluntad, de todo deseo, de toda sensación, de todo cambio, de todo devenir. No es ni la eterna bienaventuranza, ni la nada absoluta, sino un estado inimaginable de inconsciencia absoluta y de no-ser.

    La moral budista no es ni un código de prohibiciones, ni siquiera un decálogo de mandamientos. Es una actitud universal frente a la existencia. Para el budista, más que de obrar bien o de ser caritativo, se trata de evitar todo lo que pueda hacer daño a una criatura. El sabio budista es impasible, sereno, pero benévolo.

  • EL CULTO

  • Una vez esbozada, ya que no explicada, la doctrina de Buda, queda por ver cómo se vive el budismo. Es decir, examinar la vida de las primera comunidades, y el culto budista.

  • Los monjes

  • Los primeros compañeros de Buda fueron los cinco monjes del Sermón de Benarés, la primera “Shanga”. La comunidad budista es ante todo una comunidad de monjes-mendicantes. El budismo sólo es practicado plenamente por las cofradías de monjes que acompañan al maestro por sus caminos, mendigando y escuchando su enseñanza.

  • Los laicos

  • La misión principal de los laicos es abastecer, cómo no, a los monjes que predican y rezan por ellos. Parece ser que esto es el factor común de todas las religiones.

  • LAS CORRIENTES DEL BUDISMO

  • Esta concepción evolutiva, esta ausencia congénita de una iglesia explica la historia del budismo, sus divisiones y los éxitos de sus divisiones y los éxitos de su expansión.

    Al morir Buda, sus discípulos no se mostraron de acuerdo en la interpretación de su enseñanza y de acuerdo en la interpretación de su enseñanza.

    Al morir Buda, sus discípulos no se mostraron de acuerdo en la interpretación de su enseñanza y en la designación de su sucesor. Los sucesivos concilios intentaron en vano fijar una doctrina; tres siglos antes de Jesucristo, había ya 18 escuelas budistas.

  • El Pequeño Vehículo

  • Es el Hinayana. Es el vehículo que permite atravesar el rio de las reencarnaciones para llegar a la orilla del nirvana. Merecería llamarse más bien budismo estricto o literal.

  • El Gran Vehículo

  • El Mahayana data del comienzo de nuestra era. Corresponde a la extensión geográfica del budismo en la India, y a la necesidad de adaptarse al gran número de adeptos. Añade a la enseñanza escrita de Buda la tradición oral. Es el budismo popular, opuesto al elitismo del Pequeño Vehículo que proponía a los laicos el modelo de los bhiksus. Mientras que el Hinayana invita a una liberación individual, el Mahayana se dirige a todos. Para el Gran Vehículo, son raros los que pueden acceder al nirvana, pero, a través de las transmigraciones, los fieles pueden hacerse santos, bodhisattvas.

  • El Vehículo Tántrico

  • El tantrismo aparece hacia el siglo VI como una reaparición de las antiguas prácticas hinduistas. El término “tantra” en sáncrito significa “libro”, exposición; en efecto, se trata de numerosos obras, de una especie de poemas rituales. Se basa en las analogías que vinculas a los diversos fenómenos del mundo en un todo único. Y utiliza esas analogías para alcanzar lo absoluto y actuar sobre el universo.

  • LA EXPANSIÓN DEL BUDISMO

  • Curiosamente, el budismo casi ha desaparecido por completo de su país natal, la India, en donde no cuenta más que con unos 4 millones de adeptos, es decir, el 0,5% de la población. La mayor parte vive actualmente cerca del Tíbet, en Assam y en Bengala del norte.

    Esta desaparición se debió, en parte, a la invasión musulmana del siglo XII, pero esta invasión no hizo más que dar el golpe de gracia a una religión en vías de extinción tras el apogeo del siglo V.

  • El budismo tibetano: el lamaísmo

  • Bajo la forma tántrica, a la que los tibetanos han añadido además os ritos mágicos de sus antiguas creencias: inscripciones y recitaciones de fórmulas, molinos de oraciones, cantos, danzas y campanillas...

    Aquí el budismo se convirtió en una forma política y religiosa, basada en la jerarquía de los monjes.

  • El budismo en china

  • En china se degradó para convertirse en la religión vulgar y simplista de una pequeña parte del pueblo chino. Pero, introducido en China a finales del siglo I. D. C. A través de la ruta de la seda, el budismo fue unas veces rechazado como extranjero, otras prosperó bajo los T´ang (618-907), los Song (960-1276) y sobre todo los reyes mongoles (1259-1294), mezclándose con el confucianismo y con el taoísmo.

  • El budismo en Japón

  • Al contrario, mezclado con el Sintoísmo ancestral, el budismo es la religión casi nacional de Japón. Procedente de corea a comienzos del siglo VI, adoptado por la corte imperial, fue conquistando todos los ambientes de la sociedad japonesa.

  • En Europa

  • El budismo llegó a Europa tras la huida de los lamas tibetanos de la persecución comunista. También ha sido el budismo tibetano el que entró en España, traído por el venerable Akong Rimpoche, que en 1977 abrió un centro en Barcelona. Existe otro pequeño grupo del budismo tibetano en Monóvar (Alicante) y algunos focos y algunos focos en Andalucía, que han adquirido gran notoriedad tras la aparición del niño-lama.

  • BUDISMO Y ESPÍRITU OCCIDENTAL

  • El ser es más importante que el tener.

    Como dice la sabiduría japonesa: “Cada situación es la mejor de las ocasiones para tocar el ser”

  • Su tolerancia

  • El budismo, por el contrario, con su tolerancia, se contenta con anunciar la luz que ha vislumbrado. Los caminos para la iluminación son diversos y lentos. Conviene respetar con benevolencia el itinerario y la marcha de cada uno. El occidental es el hombre de ideas, que el cree clara.

  • Originalidad del budismo

  • El budismo, más radical, va más lejos. Para él, el despego de las apariencias tiene que ser aún más profundo. Nuestros deseos, Dios mismo son también ilusiones a las que conviene renunciar. Los ritos son igualmente rechazados como exteriores a lo esencial. Lo mismo que Yahvé dirigiéndose a los judíos, Buda, como hemos visto, “mira con desdén las fiestas, los holocaustos, los sacrificios y oblaciones”. El culto que él aprecia es “un corazón puro”

    Para un budista hay dos palabras que caracterizan su mirada sobre los demás: benevolencia y compasión. Querer el bien del otro es desear su liberación de las reencarnaciones. Pero no se trata de “hacerle bien”. Sólo él puede liberarse a sí mismo. Y lo único que se puede hacer es mostrarle el camino y compadecerle si no logra comprometerse con él. Ya es bastante no hacerle daño intentando actuar sobre él, aunque sea en su propio favor.

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