Reino Hispano-godo

Historia medieval. Nobleza visigoda. Aristocracia. Leovigildo. Aislacionismo. Colaboración. Recaredo. Religión. Problema religioso. IV Concilio de Toledo. Crisis. Monarquía. Recesvinto. Vamba. Monarquía. Ervigio. Intervención de los musulmanes

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TEMA 2

EL REINO HISPANO-VISIGODO

PRIMER PARTE: NOBLEZA VISIGODA Y ARISTOCRACIA HISPANORROMANA

Introducción:

Hispania fue sólo una prolongación de Septimania desde el 573, al morir LIUVA y quedar LEOVIGILDO como rey único, los visigodos no pueden reducirse al papel de conquistadores y necesitan gobernar a las poblaciones sometidas pero precisan de un acuerdo con los dirigentes de la sociedad para enfrentarse al peligro exterior: aristocracia hispanorromana y obispos.

Leovigildo iniciará esta aproximación a los hispanorromanos y será Recaredo quien logre la fusión de ambas aristocracias. La lucha contra los bizantinos continuará hasta su total expulsión de la Península, el reino suevo desaparece y los vasco-cántabros se mantienen al margen.

1-. Aislacionismo y colaboración

Carecemos de datos sobre la relación entre hispanorromanos y germanos pero se puede hablar de una desproporción numérica que es origen de las barreras puestas por los germanos a la fusión.

Un pueblo que vive rodeado por una población muy superior a él cultural y numéricamente sólo puede subsistir mientras mantengan las características nacionales que hicieron necesarios sus servicios. Es el ejemplo de los visigodos instalados en Toulouse.

Son necesarias a Roma por su habilidad militar y a cambio de sus servicios se les dan tierras que habrían perdido en el momento en que hubieran abandonado su modo de vida guerrero; ello exige la concentración del pueblo visigodo y la conservación del espíritu nacional. Las diferencias religiosas y jurídicas serán suficientes para mantener esta separación en la que se halla igualmente interesada la aristocracia galorromana que considera al pueblo visigodo inculto e inferior.

Al desaparecer el Imperio, los visigodos transformados de protectores en dirigentes de la población galorromana, son incapaces por sí solos de sustituir a Roma y buscan la ayuda de los súbditos, quienes, sin posibilidades para expulsar a los visigodos, colaboran con ellos en la administración del reino. Las aristocracias: la militar visigoda y la administrativa-eclesiástica mantienen claramente sus diferencias.

La intervención del ostrogodo TEODORICO supuso un regreso a la situación del año 418 y los visigodos serán de nuevo soldados al servicio del imperio que intenta restaurar Teodorico: sus lugares de acantonamiento son ahora la Narbonense y la Tarraconense.

Sucesores de Teodorico: La guerra entre ÁGILA Y ATANAGILDO motivó el enfrentamiento en Italia entre partidarios de la fusión y los que querían mantener las diferencias entre los germánicos y romanos. Pero la división de los germanos ha llevado a la intervención y asentamiento de los bizantinos.

Para los ostrogodos la única posibilidad de supervivencia es el aislamiento y la población italorromana no está dispuesto a compartir el dominio de Roma con los ostrogodos: Bizantinos y visigodos son grupos extraños a la aristocracia hispanorromana lo que les lleva a ser neutrales. Entre fusión y aislamiento, Leovigildo se inclina por la fusión.

2-. La obra de LEOVIGILDO:

La fusión es elegida por Leovigildo para crear un verdadero reino y para salvar a su pueblo. Contuvo o destruyó a los pueblos extraños a ambas sociedades: vascones, suevos, bizantinos y tribus del interior.

Debido al morbo gótico LIUVA, jefe de las guarniciones visigodas en Septimania, asoció al trono a su hermano LEOVIGILDO que casado con Goswinta, la viuda de Atanagildo demostró su legitimidad. Él a su vez asoció el reino a sus hijos HERMENEGIDO Y RECAREDO para garantizar la elección pacífica de sus hijos. La resistencia nobiliaria ante esta actitud del monarca fue sofocada militarmente.

Aspecto militar: los suevos, cantabrovascones y algunas tribus del interior, las campañas de Leovigildo tienden a acantonarlos en sus límites tradicionales e igual ocurre con los vascos, a los que ataca en los años 574 y 581 y contra los que funda las ciudades de Amaya y Victoriaco (Vitoria); frente a los bizantinos ocupa Medina, Sidonia y Córdoba, y la sublevación de los campesinos de la región de Oróspeda es fácilmente dominada en el 577.

Después sigue una reorganización agrario-militar tendente a consolidar el triunfo: las viejas guarniciones romanas frente a gallegos, cántabros y vascos son reorganizadas, se crean otras nuevas ante los bizantinos y se establece una población de soldados campesinos encargados de la defensa de las fronteras. La FRONTERA mejor conocida es la situada frente a los pueblos del norte de la península; a lo largo de la calzada romana que va desde Astorga a Burdeos surgen una serie de ciudades fortificadas; Vitoria, Olite y Pamplona para contener a los vascos; ante los cántabros y astures Amaya, León y Astorga. En el noroeste y frente a los suevos y gallegos se encuentran igualmente.

Aspecto social etc... Medidas destinadas a lograr la fusión de los grupos étnicos sometidos al rey : promulgación del Codex Revisus que corrigió la legislación de Eurico en lo que consideraba confuso e introdujo novedades como la derogación de la ley romana que prohibía el matrimonio de romanos y germanos (para atraer a su política a los hispanorromanos). El contacto durante un siglo entre ambos grupos debió romper al menos debilitar las barreras que los separaban.

3-. El problema religioso:

Buscó Leovigildo la unidad al intentar hacer del arrianismo la religión única de sus súbditos. PASOS: a) intenta llevar a los obispos católicos al arrianismo b) reúne un concilio arriano en Toledo (580) para organizar en forma pacífica el paso de una confesión a otra.

Los cálculos de Leovigildo se mostraron equivocados. Los obispos mantuvieron su fe católica. Únicamente cuando la religión se mezcla con la política y pone en peligro la obra realizada Leovigildo actúa de modo intransigente pero sólo su hijo Hermengildo y con los suevos que le han apoyado. En ningún caso puede hablar de fanatismo y persecución religiosa.

La asociación de Hermenegildo y Recaredo al trono frenaba las ambiciones de la nobleza visigoda pero podía inducir a la guerra civil entre hermanos o la sublevación de cualquiera de los hijos contra el padre. HERMENEGILDO en Sevilla se convierte al catolicismo al mismo tiempo que Leovigildo intentaba atraer a los católicos.

El rey se vio obligado a reducir militarmente a su hijo. Hermenegildo se basó en la identidad de religión con los bizantinos y los suevos y en el enemistad de unos y otros con visigodos para formar una amplia coalición que unía contra Leovigildo desde Galia hasta la Bética. Sin apoyo bizantino la sublevación tenía escasas posibilidades. Falto de auxiliares Hermenegildo fue encarcelado y finalmente asesinado por su carcelero Sisberto al negarse a recibir la comunión arriana (fue canonizado)

4-. La conversión de Recaredo

La aceptación por Recaredo y dirigentes visigodos del catolicismo como religión oficial de la monarquía en el III concilio de Toledo pone fin a la última barrera que separaba a los visigodos e hispanorromanos. Con este concilio la población hispanorromana, dirigida por obispos y abades, se integra tanto que se produce una confusión entre Iglesia y Estado visigodo. Devolvió a la Iglesia los bienes confiscados por Leovigildo, la jerarquía católica se convirtió en funcionarios del Estado y cuyas asambleas tienen a menudo carácter político. El rey se convierte en jefe de la Iglesia visigoda; él nombra obispos, convoca concilios y decide los temas que se tratarán. Los acuerdos del concilio necesitan ser confirmados por el monarca.

Consecuencias políticas: 1) el papel de inspección y control de la nobleza laica asignado a los obispos y 2) colaboración de jueces y obispos para investigar los crímenes de parricidio y de idolatría, 3) la situación de los bienes de la Iglesia, 4) los judíos y 5) la disciplina eclesiástica.

5-. La sucesión al trono:

El problema sucesorio no aparece regulado en el concilio debido a la conveniencia de no legislar sobre un punto que podía provocar la desunión. La conversión permitía la fusión de los dos grupos étnicos y favorecía a largo plazo la supervivencia de los visigodos, pero de momento representaba un descenso de poder y de autoridad de los nobles y obispos arrianos, quienes se sublevaron en el 587. Fueron fácilmente vencidas.

Recaredo asoció al trono a su hijo LIUVA II que fue destronado por la nobleza arriana. El nuevo rey VITERICO uno de los nobles sublevados continúo la lucha contra los bizantinos aunque sin grandes éxitos y buscó la alianza con los francos. Asesinado fue sustituído por GUNDEMARO a cuyo muerte fue elegido SISEBUTO que es ya un claro exponente de la fusión de los dos grupo hispánicos: letrado y guerrero. Dirigió diversas campañas contra los astures y bizantinos. Asoció al trono a su hijo RECAREDO II, que murió días después por lo que fue nombrado rey SUINTILA un general que había dirigido las campañas contra los bizantinos entre otras cosas.

Los reyes intentan perpetuar en su familia el poder. Sobre el reinado de Suintila nos dicen que asoció al trono a su hijo RICIMERO y que contra ambos se sublevó el jefe de las guarniciones godas de Septimania, SISENANDO para evitar la sucesión en la persona de Ricimero. La expulsión de los bizantinos debió de llevar consigo un debilitamiento de las guarniciones del interior de la Península. Sisenando creía que la rebelión tendería a asegurarle el trono.

6-. El IV Concilio de Toledo:

SISENANDO hace legitimar su acción por el IV Concilio de Toledo (633) en él hace condenar a Suintila haciendo condenar canónicamente a los que , adelante, pretendan asesinar al rey u ocupar el trono por la fuerza. Pero su intervención en el concilio fue más pasiva que activa.

Los temas tienden a confirmar los privilegios episcopales, la unidad política del reino se completa con la unidad litúrgica. Los concilios provinciales habrían de reunirse anualmente y tendría carácter de tribunal superior para corregir los abusos de obispos, jueces y nobles laicos.

Respecto a las condiciones que han de reunir las personas llamadas al desempeño de cargos eclesiásticos, sobre las posesiones de la iglesia sobre los judíos. Destacamos el canon 31 donde el rey delega el juicio de los delitos a los obispos

7-. Disposiciones del concilio sobre la cuestión sucesoria:

El canon 75 somete la actuación del rey al juicio y autoridad del concilio, fortalece la actuación del rey al juicio y autoridad del concilio y regula el procedimiento de sucesión en la monarquía. Se mezclan motivaciones religiosas y razones políticas.

Los padres conciliares han aprobado este canon para fortalecer la situación de los reyes y la razón legal que les permite intervenir y en la que basan su actuación es: la existencia del juramente de fidelidad que todos los súbditos han prestado al rey y como representantes de Dios, en cuyo nombre se ha hecho el juramente, los obispos se consideran autorizados y obligados a intervenir en asuntos políticos e intervienen amenazando con la excomunión.

Hace referencia al juramento de fidelidad prestado a Sisenando había roto la promesa hecha anteriormente a Suintila. De este modo a partir de este momento la concesión al concilio, representante de Dios, el poder de juzgar y deponer a otros reyes cuando falten a sus juramentos de respetar las leyes y de gobernar rectamente.

El monarca reinante fortalecía su posición personal por la acción del concilio pero la monarquía como institución salía debilitada al quedar sometida al concilio. En este mismo concilio se fija por primera vez el modo oficial el carácter electivo de la monarquía y la elección se encomienda a magnates (nobleza visigoda) y obispos reunidos. El acuerdo: elección si, pero controlada por los obispos y por la nobleza visigoda.

SEGUNDA PARTE: CRISIS Y DESTRUCCIÓN DEL REINO:

Introducción:

El triunfo del sistema electivo es ante todo un éxito de las aristocracias laica y eclesiástica del reino que se reservan el derecho de elegir al monarca y utilizan este privilegio en su exclusivo beneficio.

Los electores que son los mayores propietarios del reino, se harán pagar el voto o lo combatirán. Toda nueva elección lleva consigo una pérdida de prestigio y de fuerza de la monarquía, que se ve obligada a hacer concesiones, la confiscación de los bienes sublevados se distribuyen entre los partidarios del rey.

1-. Formación de clientelas:

A la muerte de Sisenando fue designado rey CHINTILA (636-639) que convocó el V Concilio de Toledo. La mayoría de los cánones tienen como finalidad excluir del trono a los que no pertenezcan a la raza goda, a los de la clase servil y a quienes hubieran sufrido el castigo de la declavación. Otros cánones castigan a lo que se propongan a sí mismo o a otros como sucesores mientras aún vive el rey y a los que maldicen al príncipe.

Todas las medidas adoptadas pueden servirnos para explicar la decadencia y la caída del reino visigodo que se realizó según el proceso temido por Chintila.

La garantía dada por el concilio de mantener a los fieles en la posesión de los bienes recibido del monarca tiende a crear alrededor de éste un núcleo de adictos pero lleva en sí el germen de la destrucción del reino al hacer hereditarios los beneficios. Al hacerlos hereditarios CHINTILA aseguraba su prottección pero privaba al sucesor de medios económicos para recompensar a sus propios partidarios. La solución se hallaba en la confiscación de los bienes otorgados por el monarca anterior a sus fieles, pero ésta no podía hacerse pacíficamente y el reino entraría en una serie de guerras civiles que causarían su destrucción.

La decisión de Chintila debió de ser imitada por los nobles con sus propios fieles y, a largo plazo, esta medida llevaría ala ruina a la nobleza y a la monarquía. El V Concilio es un triunfo de la nobleza de linaje godo que se reserva el trono en exclusiva y ve perturbados sus derechos y propiedades. Y en el concilio Chintila se limita a decir que el sucesor habrá de ser elegido por todos. La asistencia de los obispos es muy reducida, y la Iglesia visigoda dirigida por Braulio de Zaragoza tomaría su revancha dos años más tarde en el IV concilio de Toledo 638.

En los dos años entre uno y otro concilio parecen haberse producido una serie de hechos que modificaron la situación. Chintila renunció al sistema electivo de la monarquía y asoció al trono a su hijo TULGA. Los judíos fueron obligados a convertirse o salir del reino. El rey se muestra más respetuoso con el concilio.

El VI Concilio parece copiado del IV los obispos señalan como condición previa para acceder al trono que el rey electo jure mantener esta política antijudía y aceptan y repiten los cánones aprobados en el concilio anterior. También se añaden otros, como el relativo a la excomunión y condena de penitencia pública de aquellos que se pasaran al enemigo. Y el canon que aseguraba a los fieles del rey la posesión de los bienes recibidos en pago de sus servicios. Los beneficiarios podrán ceder y dejar en herencia estas posesiones, pero las perderán en el caso de que falten a su deberes de fidelidad. También se aplica a las donaciones hechas por el rey o por cualquier otra persona a la Iglesia.

Las sanciones contra los que preparasen la sucesión del monarca antes de su muerte se extienden ahora a los eclesiásticos e igualmente se excluye a éstos del trono.

2-. Triunfo aparente de la monarquía: Chindasvinto:

TULGA fue depuesto por CHINDASVINTO. Sublevados en nombre del principio electivo que garantiza el gobierno de los mejores, la subida al trono convence a los antiguos rebeldes de que ellos y sus familiares son los más aptos- Chindasvinto fue más lejos y no se limitó a hacer aprobar por el VI Concilio de Toledo la condena a muerte y la confiscación de los bienes de los que conjurasen contra el rey, sino que, tras asociar a su hijo Recesvinto, llevó a cabo una persecución sistemática contra las grandes familias nobiliarias capaces de conspirar contra él. (¿y clérigos?)

La oposición eclesiástica al nuevo rey fue importante pero no lo bastante uniforme como para que el VII Concilio se negara a colaborar con el monarca. El Concilio depone a los clérigos culpables y les prohibe la comunión.

3-. Recesvinto inicia una política de concesiones:

Recesvinto buscó la alianza y colaboración del episcopado y de la nobleza. En el VIII Concilio de Toledo 653 es la primera vez que los nobles hacen constar sus nombres y cargos en estas reuniones.

En los tres meses que median entre la muerte de Chindasvinto y la reunión del VIII Concilio, Recesvinto promulgó una ley en la que se establecía claramente la diferencia entre el patrimonio real y los bienes de la Corona y se limitaba la independencia de la monarquía.

Los abusos en la sucesión del rey son de nuevo corregidos y el grupo de lectores se reduce sensiblemente. Las condiciones que debe reunir el sucesor: ha de ser católico, enemigo de herejes y judíos; no podrá forzar a los súbditos para obtener de ellos beneficios: no le sería permitido ocupar las propiedades personales del predecesor.

Se estudia la situación concreta caracterizada por la ruina de muchos nobles y gardingos (miembros de las clientelas armadas) cuyos bienes no han sido de utilidad al fisco ni han sido redistribuidos entre los oficiales palatinos.

El Concilio manda inventariar los bienes de Chindasvinto antes de su ascenso al trono y los adjudica a sus hijos y herederos; en cuanto a las demás propiedades de Chindasvinto deberán pasar a Recesvinto pero no a título personal sino como bienes de la Corona para que los distribuya entre aquellos a quien él eligiere.

Chintila, al hacer hereditarios los beneficios concedidos a su fieles, elevó a un grupo de nobles y fueron los relegados los que destronaron a Tulga y dieron muerte a sus partidarios (también condenaron a los clérigos)

Llegados al poder, los nuevos nobles aspiran a perpetuar su situación pero su actuación debió de fracasar ante la firmeza de Chindasvinto, y los nobles buscaron la alianza de los obispos afectados a su vez por la política del monarca.

Clero y nobleza tenían los mismos intereses: recortar las atribuciones del monarca e impedir a toda costa el resurgimiento del grupo nobiliario anulado por Chindasvinto. Durante el reinado de Recesvinto se celebraron otros dos concilios nacionales y varios provinciales pero todos ellos se limitaron a estudiar temas eclesiásticos.

4-. Actividad legisladora del Recesvinto:

RECESVINTO codificó las leyes del reino en el Liber iudiciorum o Lex Wisigothorum para unificar el derecho vigente y darle un carácter nacional. Y tiene como base la legislación de Leovigildo con algunas modificaciones o complementos.

Su validez se extendía a todo el territorio y tenía carácter exclusivo. Sólo quedan excluidos de la utilización de estas normas los mercaderes de ultramar, judíos y griegos. En los casos que no figuran tipificados en la ley la decisión corresponde al propio rey, cuyos dictámenes serán incorporados a las leyes recogidas en el Liber iudiciorum.

4.1. Vamba intenta restablecer la autoridad de la monarquía

A la muerte del rey en la localidad salmantina de GERTICOS se apresuraron a elegir como sucesor al noble Vamba. Las previsiones tomadas en el VIII Concilio al disponer que la elección del sucesor se hiciera en Toledo o en el lugar donde el monarca falleciera y el hecho de que no se fijara plazo que debería transcurrir entre la muerte y la elección, dejó ésta en manos de un reducido grupo que integrarían algunos obispos y los oficiales de palacio de mayor categoría que formaban el séquito personal del rey.

Los jefes militares, duques provinciales, los condes de las ciudades y la mayor parte de los obispos no tuvieron tiempo para intervenir en la elección y reaccionaron sublevándose o negando su apoyo militar y económico al rey.

Vamba tuvo que combatir a los vascos y a las guarniciones visigodas en Septimania, el jefe militar encarado de poner fin a la rebelión el duque Paulo, se unió a los rebeldes y se hizo elegir rey con el apoyo de francos y vascos.

El descontento nobiliario y eclesiástico halló su expresión en la conjura que privaría a Vamba del trono, conjura dirigida por ERVIGIO y por el judío converso JULIÁN, arzobispo de Toledo, que actúan como representantes de nobles y eclesiásticos, cuya nueva alianza frente al poder monárquico queda confirmada en los concilios XII y XIII de Toledo, celebrados en 681 y 683.

4.2. El golpe de estado de ERVIGIO

El XII Concilio de Toledo legalizó la subida al poder de Ervigio. Según él, Vamba habría sufrido un desvanecimiento y creyéndolo en peligro de muerte los nobles y obispos que lo acompañaban habrían procedido a tonsurarlo; vuelto en sí Vamba se encontraría incapacitado para reinar y habría aceptado su situación y designado a Ervigio como sucesor. Vamba se había enemistado con gran parte de la nobleza y de la jerarquía eclesiástica.

Este concilio contó con escasa asistencia, faltaron fundamentalmente los partidarios de Vamba, obispos, nobles y dignatarios que formaría un núcleo de oposición bastante importante. Los asistentes al concilio, conscientes de que la situación política concreta con la tonsura..... prohiben aplicar la tonsura a quienes no la pidiera expresamente.

El nombramiento de los obispos por el rey es aceptado como un hecho normal pero el arzobispo de Toledo los consagrará.

Otro tema es el relativo a las consecuencias de la ley militar promulgada por Vamba. El concilio reintegró a todos los sancionados a su antiguo estado y los autorizó para que pudieran recuperar los bienes que habían perdido por no poderse defender judicialmente. También se aprobaron cada una de las leyes promulgadas contra los judíos.

4.3. sumisión de los reyes a la nobleza

el XIII Concilio de Toledo cuyo primer canon tiende a ampliar el grupo de los nobles adictos a Ervigio al devolver a su antigua dignidad a los que habían tomado parte en la rebelión de Paulo y al mandar que les fueran devueltos sus bienes.

Ervigio intentaba crear un nuevo sistema de comprobación de las acusaciones. Disponen que ningún miembro del Aula regia ni del clero puede ser privado de su cargo ni condenado por traición sino después de haber sido declarado culpable por la asamblea general (concilio). El resto de hombres libres conservarías sus bienes y el derecho a testificar.

Dicta normas de protección del rey y de su familia y prohibe también segundas nupcias de la viuda del rey para evitar que ésta sea molestada. El canon VI prohibe al rey nombrar para el oficio palatino a los no libres, excepto si son siervos fiscales. Canon VIII se declara obligatoria la obediencia a la llamada del príncipe o del metropolitano y sólo se admiten como razones válidas para no acudir la enfermedad, las inundaciones y los huracanes.

Las diferencias entre los dos grupos nobiliarios, es ascendido por Vamba y el que apoya a Ervigio, continuaron todo el reinado de este monarca al que una parte de la nobleza goda debía reprochar su origen bizantino. Ervigio temía la reacción de Vamba.

  • Por ello decidió asegurar el porvenir de los suyos: mediante matrimonio de una hija suya con el pariente más próximo de Vamba, con ëgica, al que hizo jurar que protegería y defendería a su familia en todas las circunstancias.

4.4. Los últimos años del reino.

Muerto ERVIGIO, ÉGICA se apresuró a convocar el XV Concilio para desligarse del juramento y poder iniciar la persecución de los parientes del monarca fallecido. Pero la fuerza no fue suficiente y el concilio se limitó a aceptar sólo parte de sus peticiones.

Égica plateaba a los padres conciliares un problema personal: según el juramento prestado tenía que defender a la familia y descendientes de Ervigio pero también debía hacer justicia a los súbditos sin distinción de ninguna clase. Junto a este problema se planteaba el otro destinado a halagar a la nobleza: durante su reinado, Eervigio había actuado injustamente contra los nobles sin respetar sus privilegios y había obligado a todos a jurar que defendería a sus hijos el monarca pedía al concilio una solución que anulara el juramento hecho por los nobles por ir éste contra la justicia.

El VIII Concilio había tenido buen cuidado de ordenar que si no hubiera acuerdo unánime se respetaría el parecer de la mayoría. Así que atendiendo a una serie de criterios, el juramento era lícito.

La ascendencia de la viuda del rey sobre los partidarios de su marido debía ser el mayor obstáculo que se oponía a los planes de Égica. Égica hizo corregir los acuerdos tomados en el XII Concilio de Toledo según los cuales se ordenaba que nadie se atreviera a imponer ilegalmente el hábito religioso a Liuvigotona y, con carácter general, que nadie se casara con la viuda del rey.

Égica se deshace de Liuvigotona haciéndola entrar en religión.

A través de una serie de datos podemos imaginar la lucha por el poder en los términos siguientes: la influencia ejercida por el arzobispo de Toledo Julián y la reina Liuvigotona mantuvieron la situación de equilibrio inestable entre los dos grupos nobiliarios hasta la muerte de Julián a la que siguió la deposición canónica de la reina.

A partir de este momento se iniciaría la represión que no perdonaría ni a la esposa del rey.

4.5. la decisiva intervención de los musulmanes.

Égica asociaba al trono a su hijo VITIZA quien, confiando en su poder, devolvió a algunos nobles las propiedades confiscadas por Égica y los reintegró a sus cargos. Nuevas sublevaciones fueron duramente reprimidas, a pesar de lo cual la nobleza pudo reorganizarse y proceder a la elección de RODRIGO como último rey de los visigodos mientras que los favorecidos por Vitiza proclamaban rey a su hijo AKHILA.

El equilibrio de fuerzas entre los dos grupos se rompe por la intervención en la guerra civil de los musulmanes; enfrentado a los vitizanos y a una nueva guerra con los vascos, el ejército de Rodrigo fue derrotado en Guadalete (711) y con la muerte del rey desaparece el reino visigodo.

Si los campesinos se limitan a aceptar a los musulmanes, los judíos apoyarán desde el primer momento a los invasores y asegurarán el control efectivo de las zonas conquistadas mientras los ejércitos del Islam avanzan por el interior de la Península; constituyen la retaguardia necesaria a toda ocupación.

Asesinato de los reyes por e noble o grupo que aspira a sucederle.