
INSTITUTO SUPERIOR DE FORMACIÓN DOCENTE N° 109
Organización del espacio argentino
4° AÑO PROFESORADO DE GEOGRAFÍA
CON TRAYECTORIA EN CIENCIAS SOCIALES

Región Metropolitana de Buenos Aires

SAN ANTONIO DE PADUA - 2004
Región Metropolitana
De Buenos Aires
Una región heterogénea
Introducción
Nos proponemos tratar en el presente trabajo monográfico uno de los espacios con más dinamismo, sobre todo en los últimos años, dentro del territorio nacional Argentino “La Región Metropolitana de Buenos Aires” entendiéndola a ésta como una conurbación que se conformó mediante un proceso de expansión, por el cuál distintos centros crecieron y se desbordaron, constituyendo una única mancha urbana; una unidad espacial de forma tentacular que se extiende a través de las vías de circulación sobre el espacio rural integrando numerosas ciudades por el fenómeno de coalescencia urbana.
El espacio geográfico que vamos a estudiar es polinuclear, es decir, esta constituido por algunos centro de mayor jerarquía que otros como San Justo, San Martín, Morón, Merlo, Florencio Varela, etc.; que desarrollan funciones culturales, comerciales, bancarias y reducen los flujos de personas hacia el centro de la Ciudad de Buenos Aires. Pero además de éstas, la Región presenta otras características, desde su importancia dentro del sistema nacional hasta la diversidad de usos que se presentan dentro de su perímetro.
No obstante ésta Región presenta una amplia heterogeneidad desde varios puntos de vista, desde lo cultural, lo económico, lo social, el tipo de actividad predominante, etc. Por lo cuál el criterio que prepondero para identificarla como Región en nuestro país se baso en lo funcional; La Región Metropolitana es una región funcional, afirmada también en un modo de vida urbano, dentro de un espacio homogéneo y continuo; en cuyo interior se localiza la ciudad más importante de nuestro país, la Capital Federal, Ciudad de Buenos Aires, sede de los poderes políticos e instituciones, punto de partida hacia el interior del país como así también hacia el exterior.
Por lo precedente trataremos en primer lugar conocer nuestro espacio geográfico; consideramos que todo profesor de geografía, debe poder ver con claridad y objetivamente su entorno, saber y descubrir sus riquezas, sus recursos, su funcionamiento, sus ventajas y desventajas. No puedo enseñar lo que no conozco y lo que conozco lo debo conocer bien, lejos de la percepción subjetiva, porque de ser así estaríamos transmitiendo contenidos parcializados; destacando sólo algunos detalles de nuestro entorno.
Al mismo tiempo buscaremos intentar comprender como funciona la Región analizando los diferentes elementos que la componen; su posición y comparando su relación con otros elementos.
No podemos dejar de lado la interpretación de determinados conceptos relacionados con la Geografía Urbana y Rural, e intentaremos darle sentido a algunos de ellos destacándolos dentro de la Región que estudiaremos
Por lo cuál esperamos que éste trabajo sea de provecho y sirva para todo esto que acabamos de resaltar en ésta introducción
Región y región funcional.
Sabemos claramente que cuando hablamos de una región geográfica hacemos referencia a un “espacio terrestre individualizado que posee ciertos rasgos fundamentales de conformidad entre los elementos que la componen. Su tamaño es tal que constituye la primera división a efectuar en un continente. Posee continuidad espacial; es decir que una región geográfica es una unidad que no puede ser fragmentada y esta destinada a no variar por un largo periodo”.
Para analizar la región Metropolitana de Buenos Aires nos basaremos en un criterio funcional. Dado que aquí la cohesión interna y la consiguiente organización del espacio es producto de la acción de un centro urbano, (Buenos Aires) que actúa como verdadero centro o punto nodal con respecto a un territorio en el que la vida esta sujeta, en menor ó mayor medida a lo que disponga ese centro organizador. “Cuando un conjunto de asentamientos esta en condiciones de satisfacer la gama de necesidades y deseos de los habitantes de un espacio geográfico, en lo material y espiritual, decimos que definen una red de ciudades ó una región funcional”.
La definición de la región metropolitana se basa en la unidad funcional de alta complejidad que conforma la metrópoli y su área de expansión..La concentración de población, actividades, medios de transporte y capital caracterizan a la región. La concentración se inicio en la ciudad, se expandió formando la aglomeración (Gran Buenos Aires) y alcanzo funcionalmente un espacio que puede ser cerrado en tanto Región Metropolitana.
Ahora bien, dado que nos avocaremos a un estudio relacionado con lo urbano, sabemos que existen conceptos dentro de ésta área cuya definición varían según los diferentes criterios que cada autor realice. Para unificar dichos criterios definiremos algunos conceptos claves para éste estudio.
Aglomeración: concentración de población en grandes áreas urbanas, cuya expansión y crecimiento desorganizado le confieren características especiales.
Conurbación: conjunto urbano que conforma una unidad urbano demográfica continua y predominantemente compacta, pocas veces interrumpidas. La delimitación es móvil pues el crecimiento es permanente en la mayoría de los casos. Según la forma de la expansión suele presentar tentáculos.
Suburbano: dicese del espacio geográfico periférico de una ciudad, en el cuál las funciones son múltiples, (residencial, industrial, hortícola, recreativa) aunque las actividades están estrechamente vinculadas con la ciudad.
Periurbano: son aquellas áreas urbanas con espacios discontinuos de edificaciones que presentan situaciones degrada en lo urbano y residuales en lo agrario. Ofrece una amplia gama de usos dispares
Área metropolitana hace referencia a una ciudad central y un entorno urbano conectados por determinados flujos sociales y económicos que permiten identificar una unidad de funcionamiento.
Zona metropolitana, refiere a la totalidad de las unidades político-administrativas ocupadas total o parcialmente por la mancha urbana
Región metropolitana ámbito territorial mayor, que incluye tanto la mancha urbana como centros de diferente tamaño "ubicados dentro de una línea imaginaria demarcada por los niveles de interacción (presente o potencial) así como áreas de explotación primaria y espacios vacíos
Como puede notarse, la distinción entre Área Metropolitana y Zona Metropolitana reside en que en el primer caso se privilegia como punto de entrada al problema la lógica y dinámica de los procesos sociales que "unifican de hecho" al centro con su entorno urbano, mientras que en el segundo caso el punto de entrada es la dimensión político-administrativa. Si se sigue esta línea de razonamiento, ambos conceptos no son excluyentes, aunque en términos espaciales la Zona Metropolitana "excede" al Área Metropolitana al involucrar, de hecho, la totalidad del territorio ocupado por las unidades político-administrativas
El concepto de Región Metropolitana, entonces, es el marco general dentro del cual hay que buscar la explicación a los procesos de desarrollo metropolitano
Ubicación y división política
La Región Metropolitana de Buenos Aires se ubica aproximadamente en el centro este de la porción continental sudamericana de la Republica Argentina comprendiendo dos divisiones administrativas muy importantes, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, (Capital Federal de la Nación) y parte nordeste de la Provincia de Buenos Aires; abarca actualmente un espacio estimado que va desde los 34° 24 a los 35° 00 de latitud sur y desde 58° 12 a los 58° 41 longitud oeste. limita al este con el Río de la Plata y al oeste, norte y sur con la región Pampeana, “según el criterio de regionalización elaborado por el INDEC para la República Argentina”. Ocupa una superficie estimada en un poco más de 5.000 Km2; y esta divida políticamente en partidos ó municipios que juntos conforman el Gran Buenos Aires; ellos son:
Almirante Brown
Avellaneda
Berazategui
Berizo
Campana
Cañuelas
Capital Federal
Coronel Brandsen
Ensenada
Escobar
Esteban Echeverría
Exaltación de la Cruz
Florencio Varela
General Las Heras
General Rodríguez
General San Martín
General Sarmiento
Ituzaingó
La Matanza
La Plata
Lanús
Lomas de Zamora
Lujan
Marcos Paz
Merlo
Moreno
Morón
Pilar
Quilmes
San Fernando
San Isidro
San Martín
San Vicente
Tigre
Tres de Febrero
Vicente López
Zarate
Ezeiza
Hurlingam
Presidente Perón
Malvinas Argentinas
Es muy importante aclarar lo siguiente antes de continuar. Lo que llamamos el Gran Buenos Aires, involucra a todos los partidos mencionados anteriormente. Pero cuando nos referimos al conurbano bonaerense debemos necesariamente excluir del área de trabajo la porción deltaica del Río Paraná, correspondiente a los territorios de San Fernando, Campana y Zarate. Las causas de ésta determinación son las siguientes:
Estos municipios no están integrados ni física ni funcionalmente a la aglomeración.
No tienen aptitud para recibir funciones metropolitanas.
Sus condiciones fisiográficas y el modo de vida de sus habitantes le confieren un paisaje absolutamente diferente del resto.
Ahora bien:
Campana
Cañuelas
Coronel Brandsen
Ensenada
Escobar
General Las Heras
General Rodríguez
General Sarmiento
Marcos Paz
Pilar
San Fernando
San Vicente
Todos ellos son partidos que aún se están incorporando a la Región Metropolitana. Su anexión responde principalmente a una desconcentración de la fuerza de trabajo hacia la periferia de la región, que expande con fuerza las funciones urbanas con niveles inferiores de emergencia hacia núcleos menores que se mantienen separados de la aglomeración, al menos inicialmente, pero que conforman una entidad urbana dispersa; conectada incluso con otras aglomeraciones próximas, tal es el caso de lo que ocurre con el Gran La Plata.
La Región Metropolitana entonces quedará para nuestro estudio integrada por la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y por los siguientes municipios:
Almirante Brown
Avellaneda
Berazategui
Esteban Echeverría
Ezeiza
Florencio Varela
General San Martín
Hurlingam
Ituzaingó
José C. Paz
La Matanza
Lanus
Lomas de Zamora
Malvinas Argentinas
Merlo
Moreno
Morón
Presidente Perón
Quilmes
San Isidro
San Miguel
Tigre
Tres de Febrero
Vicente López
A partir de 1994 algunos partidos han sufrido modificaciones y subdivisiones; Esteban Echeverría fue divido en Ezeiza y Esteban Echeverría, General Sarmiento divido en Malvinas Argentinas, José C. Paz y San Miguel; y Morón divido en Hurlinghan, Ituzaingó y Morón. Por otro lado surgió un nuevo partido Presidente Perón que fue formado con parte de los partidos de San Vicente , Esteban Echeverría y Florencio Varela.
La ciudad de Buenos Aires
La ciudad de Buenos Aires es la Capital Federal de la Republica Argentina fue fundada por Pedro de Mendoza en 1536 y refundada por Juan de Garay en 1580. las principales razones de la elección de este emplazamiento fueron la disponibilidad del agua potable y la combinación de un puerto natural con una barranca elevada, libre de inundaciones, donde actualmente se encuentra el Parque Lezama.
Con la creación del Virreinato del Río de la Plata en 1776 la ciudad de Buenos Aires fue convertida en Capital. La elección e Buenos Aires, ciudad de escaso desarrollo para la época, respondía a dos factores: el avance Portugués hacia el Río de la Plata a través del sur de Brasil y de Uruguay y la creciente importancia de la ruta del cabo de Hornos, debido al crecimiento de los espacios Americanos sobre el Pacífico. Con la inauguración del Puerto de Buenos Aires autorizada por el reglamento de comercio libre, a fines del siglo XVIII, Buenos Aires no sólo fue la capital política sino el puerto principal de una vasta extensión, que llegaba hasta el Alto Perú. Esto provoco un rápido crecimiento en la población y la valoración de la ganadería para la exportación de cueros.
Con la federalización 1880 esta se afianzo como centro económico, político y social de la Argentina. A partir de allí alcanzo un desarrollo sorprendente. Que en las últimas décadas rebaso sus limites políticos y se prolongo en los territorios adyacentes constituyendo el “Gran Buenos Aires”.
Desde 1947 hasta nuestros días, sin embargo la población de la capital Federal se mantiene estable (tres millones de habitantes aproximadamente), con un ligero descenso en los últimos años. Sus partidos cercanos han crecido a tal punto que duplican a la ciudad que generó éste crecimiento.
La superficie de la ciudad es de 200 Km2, esta limitada por el río de la Plata al éste y noreste, por el Riachuelo hacia el sur, y por el trazado de la avenida General Paz hacia el oeste y norte, que actúa como camino de circunvalación.
Actualmente, la ciudad de Buenos Aires es un centro multifuncional ya que desarrolla funciones diversificadas y muy complejas: financiera, comercial, educativa, cultural, administrativa, gerencial, de servicios especializados, política (sede de los poderes) y portuaria (tiene el Puerto exportador e importador más importante del país). En ella se con centran las actividades, el poder y las innovaciones tecnológicas.
Buenos Aires se caracteriza por su estructura urbana heterogénea en la que altera barrios residenciales con mansiones como Palermo Chico, Villa Devoto, Barrio Norte, y Belgrano; barrios antiguos, típicos representantes de épocas pasadas como San Telmo, Constitución, Recoleta y Centro; barrios comerciales y populosos como Belgrano, Caballito y Flores; y también barrios fabriles como Mataderos o Barracas, entre los más distintivos
Barrios que conforman la ciudad:
| Saavedra | Nuñez | Costanera Norte | Belgrano | Coghlan |
| Villa Urquiza | Villa Pueyrredon | Villa Devoto | Villa Ortúzar | Villa Real |
| Villa De Parque | Villa Santa Rita | Villa General Mitre | Villa Luro | Agronomía |
| Chacarita | Colegiales | La Paternal | Floresta | Parque Avellaneda |
| Mataderos | Liniers | Versailles | Monte Castro | Villa Lugano |
| Villa Riachuelo | Villa Soldati | Flores | Caballito | Parque Chacabuco |
| Nueva Pompeya | Parque Patricios | Almagro | Balvanera | San Cristóbal |
| Boedo | Palermo | Recoleta | Retiro | San Nicolás |
| Monserrat | Constitución | San Telmo | La Boca | Barracas |
Algunos de los más nombrados son:
Palermo: barrio residencial, muy conocido por sus jardines Botánicos y zoológicos, y el parque 3 de Febrero.
La Boca: junto al riachuelo fue habitada en el siglo pasado exclusivamente por inmigrantes italianos. Su vieja edificación, entre la que todavía hay muchas casas de zinc, pintada con colores vivos, la distinguen.
Una de sus calles, llamada "Caminito" se conserva con las características primitivas decoradas y pintadas con motivos típicos a iniciativa de un artista boquense, Don Benito Quinquela Martín, cuyas obras muestran la vida y el trabajo del barrio.
San Telmo: es el barrio mas viejo de la ciudad, se lo conoce también como Barrio Sur. Todavía existen viejas casonas, con sus grandes patios, zaguanes con puertas cancel de rejas, etc.; pero ya ha comenzado ha modernizarse y constantemente se construyen varios edificios.
Belgrano en la zona Norte y Flores en la zona oeste, son barrios residenciales. Hay grandes edificios de departamentos y cuentan con una actividad comercial muy importante que se desarrolla sobre la Av. Cabildo en Belgrano y la Av. Rivadavia en Flores.
Mataderos y Liniers, son barrios fabriles; las casas generalmente bajas, rodean las fabrica talleres industriales
A los barrios mencionados debemos sumar el último creado en la década del 90, del siglo XX; Puerto Madero, del cuál nos ocuparemos más adelante
Medio físico
Nos parece indispensable tener en cuenta el marco físico general en el cual se encuentra emplazada la Región Metropolitana por lo cual aremos un repaso general sobre la Pampa Ondulada cuyas características son las siguientes:
La Pampa Ondulada es un sector privilegiado. Bloque levantado cuyo ascenso continúa en nuestros días, se extiende al noroeste del Salado cayendo con suave pendiente hasta el borde de la escarpada barranca que enmarca el valle del Paraná, en parte en contacto directo con el río (barranca viva) generando lugares propicios para el establecimiento de puertos, y en parte separada de él (barranca muerta) por una terraza baja construida por el propio río o por sus afluentes. La región toma su nombre de una serie de lomadas resultantes del modelado impreso a la zona por la gran cantidad de ríos y arroyos que excavaron en el pasado amplios valles aterrazados, de fondo chato y tamaño desproporcionado con su caudal actual, por lo que escurren zigzagueantes y, a causa del movimiento de ascenso de la zona, entallando sus cauces en la terraza baja, sobre la que desbordan en ocasión de lluvias excepcionales. La precipitación media anual alcanza los 900 mm; en condiciones normales la mayor parte se infiltra alimentando la capa freática, uno de los valiosos recursos del área. La vegetación natural se adapta a las cambiantes condiciones del relieve que inciden también en la formación de los suelos, presentándose éstos bien desarrollados y profundos, ricos en materia orgánica y bien drenados en la loma y sus suaves faldeos, donde prospera la estepa herbácea, pero pesados, arcillosos, con evidencias de hidromorfismos en los bajos, donde la estepa se transforma hasta dar lugar a los juncales, totorales y cortaderales de los bañados.
Esta Pampa Ondulada, que también desciende escalonadamente desde el arroyo del Medio hasta las inmediaciones de La Plata, ha generado la imagen de la fertilidad inagotable de la pampa, por la excelente aptitud de sus tierras agrícolas, su tapiz herbáceo palatable para el ganado, la abundancia y calidad de sus aguas superficiales y subterráneas y la suavidad de su clima. Su posición ribereña de los caudalosos ríos navegables y su condición de lugar de tránsito obligado entre el puerto y el Paraguay, Tucumán y Cuyo, han hecho de ella la zona más densamente poblada y la que ha sufrido más intensas modificaciones por acción del hombre, quien ha sustituido la vegetación natural por una pradera de cultivo, en parte forestada con tal intensidad que ya es imposible rescatar el horizonte original. La misma suerte ha corrido la fauna autóctona que no ha podido afrontar la competencia de los animales introducidos por la colonización.
También es la zona donde la industria y el crecimiento urbano han generado las más variadas formas de contaminación ambiental.
Pero en lo que respecta estrictamente a la región que vamos a analizar podemos decir que presenta tres marcos naturales bien diferenciados, el Río de la Plata, la llanura Pampeana y el Delta del Paraná, los que individualmente ó asociados han desempeñado un rol importante en el proceso de organización territorial de la región, e indirectamente en el devenir económico de la región y social del interior del país.
El Río de la Plata constituyó desde la época de la conquista una importante vía para el intercambio. En la actualidad su funcionalidad como vía navegable se encuentra limitada por la escasa profundidad del cauce, que dificulta el acceso de buques de gran calado.
La llanura Pampeana por su parte a constituido por múltiples razones, el motor que indujo el asentamiento de los primeros grupos poblacionales y a su posterior expansión y consolidación. La escasa variación de pendientes locales y regímenes ha estimulado la fluidez en las comunicaciones terrestres, al mismo tiempo que aunadas a la calidad y espesor de los horizontes gumíferos explican el amplio desarrollo de las actividades agropecuarias, frutícolas, florícolas y hortícola.
El Delta del Paraná presenta una formación aluvional de avanzada subtropical a las puertas de la misma región. Durante muchos años éstas islas sirvieron a la provisión de recursos naturales como son la leña., duraznos y naranjos silvestres, que con posterioridad fueron transformados en recursos comerciales (la plantación de salicáceas para la obtención de pasta celulósica, el cultivo de frutales, etc).
El crecimiento
Hoy día la Región Metropolitana continua en expansión dentro del “gran Buenos Aires” continua una creciente urbanización de los intersticios. El asentamiento urbano comenzó en la zona del puerto y desde allí se extendió de forma concéntrica hacia el interior del territorio
Hoy día “el Gran Buenos Aires” posee una forma tentacular pues a crecido y crece siguiendo las vías de circulación sobre los espacios rurales a través de un proceso de unión entre ciudades próximas, denominado fenómeno de coalescencia urbana (tendencia de las cosas a unirse) por lo tanto esta constituido por numerosa localidades que conforman una verdadera aglomeración con algo más de 11.000.000 de habitantes según el censo realizado en 1991. Este crecimiento se produjo de una manera rápida y desarrollada. El proceso de suburbanización se produjo a través de la incorporación desorganizadas de tierras que carecen de servicios básicos para sus habitantes.
Los partidos del “Gran Buenos Aires” se encuentran divididos en forma concéntrica en tres cinturones a partir de la Capital Federal.
La avenida General Paz y el Riachuelo separan a la Ciudad de Buenos Aires del primer cinturón. La ruta 4 ó “Camino de Cintura” establece la división entre el primer y el segundo cinturón. El limite entre el segundo y el tercer cinturón, todavía en proyecto, estaría representado por la prolongación del camino del Buen Ayre que se unirá a la ruta nacional 2, la Ciudad de la Plata y el futuro puente entre la Ciudad de Buenos Aires y Colonia del Sacramento en Uruguay. Por último la ruta nacional 6, que va desde Campana hasta La Plata bordea y marca el fin de toda la aglomeración.
Proceso de conformación espacial
Se recurrirá a la diferenciación en periodos, según los cambios introducidos an el uso de las distintas tecnologías de transporte.
De acuerdo con la expansión de la ciudad de Buenos Aires, centro neurálgico de la Región, se diferencian tres periodos.
Período del transporte de tracción animal (1530 a 1864): la difusión de las innovaciones técnicas y el intercambio desde el puerto de Buenos Aires introdujo un cambio que favoreció el crecimiento pampeano. Durante esta etapa la ciudad presentaba una estructura mononuclear simple, favorecida por la compactación del núcleo original y por su corto radio de accesibilidad inmediata. Dentro del área urbana la alternancia del uso del suelo fue común, sólo en el área central agrupaba a los edificios públicos. Los del norte, del oeste y del sur eran los elementos circulatorios por donde se canalizaban los flujos de las interacciones funcionales.
Período del transporte ferroviario (1865 a 1929): en éste período la Región Pampeana creció más rápidamente que el resto del territorio. Se dio así el gran empuje para poner en funcionamiento el circuito de la concentración que se retroalimenta a sí mismo y se produce más concentración. El ferrocarril estructuró un circuito de alta complejidad de intercambios restringido prácticamente al área nuclear. Éste período la metrópoli basó su crecimiento en la expansión suburbana radial sustentada en la posibilidad de desplazamientos diarios por ferrocarril y tranvía. Los ferrocarriles a larga distancia determinaron la estructura radial básica de la aglomeración. Con el ferrocarril aumentó la velocidad de las interacciones y la magnitud de los flujos, luego se produjo la absorción de los núcleos poblacionales periféricos y la expansión en banda de extensión radial que dejo de lado los intersticios subdesarrollados. La estructura urbana se complejizó. Sobre la antigua estructura concéntrica se sobreimpuso una radial que organizó sectores. El sector residencial con población de altos ingresos se extendió a lo largo del eje Norte, en los pueblos y quintas de veraneo y de fin de semana, el núcleo industrial del Sur se extendió desde Avellaneda hasta Quilmes
Periodo del transporte automotor (1930 hasta la actualidad): el incremento en la velocidad de las interacciones y la cuantía de los intercambios facilitaron la concentración en los nodos con mayor accesibilidad. La diferencias territoriales incrementadas durante el periodo de expansión del sector agropecuario aumentaron aún más con la aparición del sector industrial. La aglomeración industrial basada en la economía de escala, de localización y de urbanización fortaleció la gran concentración metropolitana. La colonización provinciano a la metrópoli alcanza su máxima expresión entre 1943 y 1947, donde ingresan unas 100.000 personas provenientes del interior. En la metrópoli crecieron concentricamente islotes de pobreza las “villas de emergencia” en tierras vacantes ó no aptas para la instalación humana. El automotor por su parte, se presenta como el medio de transporte más importante, generador de la gran expansión suburbana indiscriminada. La extensión del área urbanizada no tiene limites muy precisos, se fue ocupando todo el espacio disponible. El desarrollos de las rutas y las vías de circulación rápida consolidaron una endeble estructura radiocentrica con un rellenamiento poco selectivo que acentuó las diferencias entre las áreas consolidadas y las periféricas intersticiales. La metrópolis busca un reordenamiento, necesita el espacio regional para seguir creciendo.
Hacia un enfoque más profundo de división de las coronas
Distinguimos anteriormente cuatro coronas de crecimiento que marcan de alguna manera las distintas delimitación que la aglomeración de Buenos Aires presentó a lo largo de los años pasados. Pero ésta división que realizamos es la más común utilizada dentro del ámbito general de estudio del AMBA; existe otra división por coronas que se elaboró con los siguientes señalamientos:
Se definen dos coronas iniciales, abarcando el área de Capital, Avellaneda y Lanús.
Se define una segunda línea fuerte de límite, formada por la cuenca del Reconquista (Camino del Buen Ayre) el arroyo Morón, quebrando la traza en el río Matanza hasta alcanzar el Camino de Cintura, prolongándose por el límite entre Quilmes y Berazategui.
Entre estas dos líneas se define la sinuosidad correspondiente al límite de a zona provista de red de agua potable (mayor que el área servida con red cloacal) que servirá de límite entre tercer y cuarto anillo.
Una tercera línea sinuosa correspondiente al límite del área urbanizada, en el que actualmente existe loteo, define la separación entre quinto y sexto anillo.
Queda así una estructura de anillos concéntricos semejante a la de la mayoría de los análisis efectuados, confirman los límites materiales y bordes en expansión (líneas sinuosas).
Sobre esta base han sido volcadas las principales líneas ferroviarias como elemento representativo de las diferentes cuencas de medios de transporte en común.
La Avenida Panamericana (Acceso Norte) y Gaona (Acceso Oeste) servirán de límites entre cuencas. Similar función cumplirán el río Matanza y el Camino General Belgrano.
A la mencionada matriz integrada por siete anillos se le agregan seis cuencas de medios de transporte.
Las grandes autopistas (Panamericana y Gaona) se comportan de manera diferente en función del anillo que atraviesan. Es posible constatar que estos ejes funcionan como límite entre zonas cuando atraviesan la segunda y tercera corona, se convierten, en la quinta y sexta, en el principal elemento de conexión, desarrollando fuertes ramificaciones en la trama circundante.
Esta condición determina que los asentamiento del sexto anillo (área en proceso de urbanización) tiendan a vincularse con las áreas centrales a través de estas autopistas y no de las cuencas de transporte utilizadas hasta la quinta corona.
Cabe destacar que la inexistencia de grandes ejes viales en la zona sur desequilibra este soporte conceptual. La finalización de la autopista a La Plata, la refuncionalización de Avenida Pavón, así como la electrificación del ramal a Bosques del FFCC Roca, modificarían sustancialmente esta evaluación. A su vez, mantiene total vigencia la prolongación de la Avenida General Paz, obra abandonada hace más de 50 años pese a haber sido expropiada la mayoría de su traza que, como queda demostrado, mantiene total vigencia.
En el caso del FFCC Roca, a la altura de la cuarta corona a línea se divide en dos ejes, uno con destino a Glew y otro a Ezeiza. Asimismo, la cuenca que fue identificada como San Martín / Urquiza está atravesada por otras líneas ferroviarias, sin gran efecto en la conformación de la estructura urbana. En el caso de La Matanza, la línea del FFCC Belgrano no cobra gran significación, siendo la Ruta 3 el verdadero elemento estructurador del tejido urbano.
La población metropolitana
Vamos a identifican tres grandes períodos relacionados con cambios globales registrados en el país, utilizando los datos censales existentes
Formación de la aglomeración (1865-1930)
A pesar de la importancia del período colonial de Buenos Aires, para analizar el proceso de metropolización basta con retrotraerse a mediados del siglo pasado. Cuando el país se incorpora al mercado internacional como economía agro-exportadora comienza una marcada etapa de crecimiento del asentamiento, que convierte a Buenos Aires en la mayor aglomeración de América Latina. Casi entrando al último cuarto del siglo XIX, Buenos Aires aún constituía una tranquila ciudad, con 187.000 habitantes en 1869 y sin registrar todavía los rasgos característicos de una gran metrópolis. A partir de incorporarse la Argentina a la economía mundial como país agroexportador Buenos Aires comienza a adquirir `primacía” como centro urbano: de representar el 13,2% de la población total del país pasa a tener el 25,8 % entre 1869 y 1914. A partir de este período la ciudad comienza a acumular una serie de funciones centrales de máxima especialización tales como la capitalidad nacional, puerto predominante de entrada y salida del importante comercio exterior, asentamiento principal de los flujos migratorios, cabecera de la red ferroviaria y caminera, etc.. Crece once veces la cantidad de habitantes, se multiplica 16 veces el área ocupada y comienza a extenderse el espacio urbano y aglomerarse con asentamientos situados en jurisdicciones contiguas. Se registra en este período la ampliación de los límites de la ciudad, la que en 1887 anexa los Partidos de Belgrano y Flores previendo, sólo en parte, la futura expansión del asentamiento.
La ciudad creció aceleradamente a partir de haber adquirido la capitalidad, convirtiéndose en la gran ciudad del sur de América por su “temprano” desarrollo socio-económico- cultural. Centro principal de la etapa agro-exportadora del país, cumple así el primer ciclo de vida como gran ciudad y su soporte físico (infraestructura y equipamiento urbano) se desarrolla al impulso de las actividades.
Es en este proceso de formación del asentamiento que se observan las más altas tasas de crecimiento poblacional, entre 40% y 50 % de crecimiento medio intercensal, basado fundamentalmente en la fuerte entrada de contingentes inmigratorios, principalmente europeos. A pesar del acelerado crecimiento, en 1914 casi el 80% de la población residía dentro de los límites de la ciudad de Buenos Aires.
Crecimiento de la aglomeración (1930-1970)
En el periodo comprendido entre 1930 y 1970, la tasa de crecimiento media anual intercensal disminuye casi a la mitad del precedente, quedando próxima a los 25 por mil en todo el período, sin embargo sigue siendo mucho más alta que la tasa del país, que cae alrededor del 18 por mil en todo el período. Es decir que (en el contexto de una moderación del crecimiento demográfico del país, debido fundamentalmente a la disminución de la inmigración, la aglomeración de Buenos Aires se mantiene como el área más dinámica, incrementando su primacía en el sistema urbano nacional (aunque en el subperíodo 1947/60 la tasa de crecimiento de la población aglomerada metropolitana comienza a ser menor que la población urbana del país).
La vitalidad del ecosistema metropolitano guarda relación con las funciones asumidas por Buenos Aires como centro del desarrollo industrial sustitutivo de importaciones. Por otra parte, aunque en disminución, el componente migratorio sigue siendo muy importante en el crecimiento del asentamiento. Progresivamente el flujo poblacional de ultramar es reemplazado por habitantes del interior y de paises limítrofes; en el conurbano, como en la Ciudad de Buenos Aires, jurisdicción en la que el fenómeno es similar pero más atenuado, en 1980 el 30,28 % de la población extranjera provenía de países limítrofes.
Sede de más del 60 % de las industrias y lugar donde se concentra el principal mercado de consumo, la aglomeración crece trasponiendo límites jurisdiccionales y alcanza en 1970 aproximadamente 10 millones de habitantes, Buenos Aires, la ciudad central, se mantiene estable desde 1947 en alrededor de 3 millones de habitantes.
En este segundo ciclo de vida del asentamiento, el soporte físico comienza a presentar limitaciones a las actividades residenciales y productivas (tanto en lo relativo al medio construido por el hombre como al medio natural originario). Se inicia un período en que se intenta restringir el crecimiento de las actividades productivas en el área.
Entre 1914 y 1970, la extensión desborda límites jurisdiccionales y anexa asentamientos urbanos periféricos que refuerzan el capitalino, generando una unidad funcional que pasa de un radio teórico de 13,5 km a 30,7 km..De esta manera, a la problemática de gran ciudad que ya padecía (la movilidad y el transporte, la superposición de usos de suelo, la afectación de recursos naturales, etc), asume además la originada por las múltiples jurisdicciones que intervienen en los procesos de gestión relativos al asentamiento: Nación, Provincia y Municipios.
Disminución del crecimiento (1970-1991)
Desde 1970 en adelante comienza a atenuarse el crecimiento de la aglomeración
`En este último período, que desde el punto de vista demográfico comienza a mediados de la década del `60, se inicia un proceso de desaceleración del nivel de crecimiento registrado en las décadas anteriores”
La influencia fundamental la ejerce el descenso experimentado por las migraciones internas. Sin embargo, en el estudio citado se exponen una serie de causas posibles que se complementan:
-
Una política deliberada, sobre todo durante el último gobierno militar, que desalentó el asentamiento de población migrante en la aglomeración: expulsión de pobladores de países limítrofes, liberación progresiva de los alquileres, erradicación de las villas de emergencia del territorio de la Capital Federal, etc,
-
Descenso del nivel de empleo debido a la fuerte crisis industrial que afectó particularmente a los partidos industriales del Gran Buenos Aires. 4 Lo destacable de este período, con el único antecedente del lapso 1914-1938, es que el crecimiento vegetativo iguala y luego supera el crecimiento migratorio. En la década de 1970-80 sólo el 25 % del crecimiento se explica por las migraciones.'
A pesar de ¡a desaceleración del crecimiento demográfico, el aumento del número de habitantes sigue siendo alto en valor absoluto, puesto que la población de la Capital Federal se mantiene constante. Es cada vez mayor el peso relativo de los Municipios correspondientes a la Provincia de Buenos Aires en la población total de la aglomeración, incrementando la complejidad jurisdiccional del área.
La calda de la tasa de crecimiento se refleja en que la “primacía” alcanzada por la aglomeración, aunque se mantiene, tiende a decaer en importancia') Desde 1960 empezó a bajar el indicador del número de veces que la población mayor contiene a la del segundo centro urbano del país (de 11,4 en 1960 a 9,9 en 1980), y desde 1970 cae su participación respecto a la población total del país (35,8 en 1970 y 33,5 en 1991)
El agotamiento sucesivo de los modelos agroexportador y de industrialización sustitutiva pone hoy en cuestión el futuro de la ciudad. El asentamiento padece una caída de la actividad industrial, crecimiento del sector terciario improductivo, desempleo, segmentación y segregación socio-espacial. Por otra parte, por la agonía del “estado benefactor en las últimas décadas se dejó de financiar el costoso soporte físico de la ciudad, convertido en un déficit acumulativo que pesa sobre su futuro. La aglomeración parece hallarse al inicio de un ciclo de vida, en el cual debe encontrar un nuevo equilibrio entre el soporte físico y las actividades que en él se desarrollan.
Estructuración interna
El proceso de metropolización acelerada presenta dos fases bien diferenciadas: una de crecimiento concentrado y otra de crecimiento por expansión del área ocupada. Entre 1869 y 1895 se produce, a pesar de la casi duplicación del radio teórico metropolitano, un aumento de la densidad de 96 a 108 habitantes por hectárea, mientras en la segunda fase la densidad disminuye casi a la mitad.(6) ,
Organizando las jurisdicciones y zonas en anillos y sectores, es posible identificar la estructuración espacial interna de la aglomeración.
El crecimiento poblacional se concentra, en el primer período, dentro de los actuales [imites de la ciudad de Buenos Aires. Mientras en 1869 más del 80 % de los habitantes de la aglomeración se repartían entre el Centro y el ler. Anillo, en 1915 casi el 80 % de la población metropolitana residía dentro de la actual ciudad de Buenos Aires
En cuanto a la estructuración por sectores, observamos que se produce un aumento en el peso relativo del Norte y el Oeste que pasan del 15.8 al 30.4, y del 16.4 al 29.3 % entre 1869 y 1915, en perjuicio del Centro que decrece fuertemente (de 41.3 a 6.3 %) y del Sur que crece muy poco (de 24.2 a 27.8%).
Comienza a diferenciarse el sector Norte de la ciudad, que mejora sus condiciones de habitabilidad, debido a que fue el lugar elegido por la clase alta porteña que huye del centro y sur de la ciudad luego de las epidemias desatadas sobre Buenos Aires.
Otro aspecto de interés es el comportamiento de la densidad en el área central metropolitana, definida como el sector de la ciudad en el que reside el 10 % de la población agrupada en forma más densa, en el subperiodo expansivo: En ella la densidad disminuye de 337 a 320 habitantes por hectárea mientras en el resto de la metrópolis la caída se duplica (5 y 10 % respectivamente) Se manifiesta así la fuerte centralidad del núcleo histórico que recibe gran inversión de infraestructura y equipamiento en el período, y no se ve afectada su función a pesar de la gran expansión urbana)
Paralelamente en la primera fase del período se registra un empeoramiento de las condiciones de vida urbana en el área (el hacinamiento aumenta de 1,65 a 1,90 personas por cuarto) aunque el aumento es mayor en el centro que en la periferia. Hacia fines del período, entre 1904 y 1909, continúa el creciente deterioro del centro, pero disminuye fuertemente el hacinamiento en la periferia'(de 1,94 a 1,14 personas por cuarto).
Se crean ciertos mecanismos que permiten a algunos inmigrantes iniciar una sostenida marcha hacia el suburbio, que implica al mismo tiempo un acceso a la propiedad inmueble y un enrolamiento en las filas de los grupos medios.
Este proceso se basa principalmente en dos elementos: la extensión del transporte urbano, tranvía eléctrico, que llega a la casi totalidad de la ciudad, y la venta de lotes a plazos accesibles a la población de bajos recursos. Adquieren de esta manera importancia creciente en la ciudad los estratos socioeconómicos medios, característica que diferenciará marcadamente a Buenos Aires de otras metrópolis latinoamericanas.
En el crecimiento de la aglomeración durante el periodo 1930- 1947, la ciudad central se consolida y alcanza sus límites (salvo el sector Flores Sur y Lugano afectado por limitantes del soporte natural, cuya habilitación comenzará al final del período), requiriendo para ello importantes obras de infraestructura en saneamiento (entubamiento de Tos arroyos Maldonado y Vega), y comunicaciones (teléfonos, emisoras radiofónicas). Tales hechos se manifiestan en la evolución de la configuración espacial metropolitana con un crecimiento más lento del área ocupada que de la población, originando un proceso de crecimiento de la densidad que se revierte a partir de 1947.
A pesar de que las tasas de crecimiento disminuyen dentro de la Ciudad de Buenos Aires todavía su peso poblacional en 1947 alcanza casi el 60 % del total y, por otra parte, es todavía bajo el crecimiento que se verifica en los anillos 3ro. y 4to. (los dos primeros después de la Avenida General Paz). A partir de 1947 las políticas de crédito a la vivienda individual, el loteo privado, la autoconstrucción, el incremento del transporte colectivo y su abaratamiento relativo amplían la mancha urbana de baja densidad. A pesar de la importante inversión en vivienda popular, aparecen en este período, debido a la gran presión demográfica, los signos de una nueva manifestación del déficit habitacional: las villas miseria, asentamientos irregulares de viviendas precarias en tierras ocupadas ilegalmente, la más de las veces en suelo no apto para la actividad residencial.
En el período 1960/1970 se producen algunas variantes con respecto al período anterior que registraba una caída generalizada de la densidad. Esta sigue disminuyendo con relación al total metropolitano, aunque de manera más suave, pero, simultáneamente, se densifican aún más las zonas más densas. Esto es considerado “regresiva”, en comparación con los modelos teóricos que determinan una tendencia a suavizar el gradiente de densidades en relación con el crecimiento general de la economía urbana.
Considerando la metrópolis en su conjunto, puede observarse una mayor concentración espacial de la población en las zonas de mejores condiciones de habitabilidad, mientras en el conurbano crecen las zonas más deficitarias de los suburbios. La caída del crecimiento de la aglomeración en este período no es homogénea sino por el contrario se pueden identificar situaciones de gran contraste. En términos generales mientras en el 4to. y 5to. Anillo se registran altas tasas de crecimiento, en el centro y los anillos intermedios las tasas son bajas o negativas.
Las tasas más altas se concentran dentro del 4to. Anillo, en los partidos de Moreno, Esteban Echeverría y Florencio Varela, en ambos períodos intercensales y el caso de La Matanza 8, para el período 1970/80. En los datos censales 1970, 1980 y 1990 fue posible separar el Partido de La Matanza en sectores A (que se corresponde con el 3r.Anillo) y B (que se corresponde con el 4to. Anillo) que tienen comportamientos sociodemografícos muy diferentes. En el 5to. Anillo las altas tasas corresponden a los partidos del sector Norte, Escobar y Pilar, y a los correspondientes al sector Oeste, Gral. Rodríguez y Marcos Paz. Tal comportamiento se verifica si lo comparamos con los pesos poblacionales que las diferentes áreas de la aglomeración van registrando en el mismo período. Puede comprobarse que son los Anillos 4to. y 5to. que aumentan su porcentaje de participación en la población total del área a expensas del resto de los Anillos, el Centro y el Gran La Plata que puede ser analizados separadamente.
El análisis por sector arroja que en el 4to. Anillo se concentra el crecimiento del peso poblacional en el sector Oeste (82.5 %) y en el sector Sur (56.9 %), en el 5to. Anillo el sector Norte se duplica (Escobar y Pilar) y el sector Oeste crece en su porcentaje de participación con el total de la población en un 50%. Por un lado existe una tendencia firme a la desaparición de las “políticas implícitas” que estimulaban el proceso de suburbanización de los estratos de ba]os ingresos, tal como se manifiesta en el creciente precio de los transportes o el surgimiento de “políticas explícitas” de control de la ocupación del suelo, Ley 8912 en la Provincia y Código de Planeamiento Urbano en la Ciudad de Buenos Aires. Esta tendencia pareciera tener continuidad en los `90 a través de las privatizaciones de las redes de infraestructura de servicios domiciliarios y del transporte (ferrocarriles, subterráneos, concesiones de rutas y autopistas con cobro de peaje, etc).
Complementariamente se observan signos de deterioro central como el crecimiento de la población alojada en hoteles-pensión (sucedáneo de los conventillos), un reflujo de población instalada en asentamientos precarios centrales (luego de su expulsión en la segunda mitad de la década del `70), y la emergencia del fenómeno nuevo de “casas tomadas”, que coexiste, hacia fines de los `80 y principios de los `90, con intentos de puesta en valor mediante emprendimientos como Puerto Madero, Avenida de Mayo, reciclaje de conventillos, e inversión privada en “shoping centers” en la ciudad central.
Por otra parte, surge un nuevo patrón de asentamiento en estratos de altos ingresos, el “country club”, que puede, en el futuro, transformarse en una extensión del suburbio. Acompañando esta tendencia, y en una forma retrasada respecto de otras metrópolis, se instalan super e hipermercados periféricos.
Estos hechos son interpretados como una tendencia de reversión total de la estructura socio-espacial urbana. Se estaría asistiendo ahora a un estadio de transición debido a la fuerte inercia de la estructura anterior.
Desplazamientos de la población
Volumen y características de los desplazamientos
Los antecedentes sobre estudios del fenómeno de la movilidad cotidiana de la población del Áreá Metropolitana son los siguientes:
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Estudio Preliminar de Transporte de la Región Metropolitana de Buenos Aires (EPTRM), realizado en 1970, que incluyó una encuesta de origen y destino de los traslados en el área.
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Censo Nacional de Población y Viviendas 1980, incluyó una pregunta sobre lugar de trabajo y estudio, que permitió registrar los desplazamientos por dichos motivos. La pregunta mencionada fue excluida en el Censo de 1991 por lo cual no se puede contar con dicho registro actualizado.
- Análisis de Movilidad de la Región realizada por las autoridades de transporte en 1991/92 del que obtuvo datos globales de volumen de traslados sin datos de origen y destino de los mismos.
Del último estudio mencionado se pueden extraer los datos que permiten dimensionar el volumen actual de traslados así como de su evolución en las dos últimas décadas. En dicho período pueden observarse desajustes entre la cantidad de traslados y el crecimiento de la población en el Área Metropolitana. Mientras el número de habitantes aumenta un 37,1 %, los viajes sólo lo hacen en un 3,7 %, por lo cual la tasa de viajes por habitante baja de 2 a 1,5 traslados por día y por persona. Se corresponde esta observación con la desaparición de las políticas implícitas de suburbanización, como el subsidio estatal al transporte público de pasajeros. De acuerdo con lo antedicho las conclusiones sobre la variación registrada en la composición modal de los viajes, tal como lo expresa un estudio sobre los efectos de la desregulación del transporte en la movilidad metropolitana
“Se observa que la participación de los modos públicos en la división modal del EPTRM era del 66,70% del total de los desplazamientos, mientras que en la actualidad sólo representan el 59,70%. La caída en la participación de los medios públicos alcanza el 11%”.
La pérdida de participación difiere entre los diversos modos de transporte, en efecto, mientras el tren registra una calda del 9 %, el colectivo disminuye el 8,2 % y el modo subterráneo lo hace en un 32,9%.
Otro aspecto interesante que puede verse en este cuadro es la alta proporción de viajes a pie de 10 cuadras y más que los habitantes de a Región realizan diariamente. El incremento de cuadras caminadas es del 14 % entre las dos observaciones. Debe aclararse que el estudio de 1970 consideraba viajes a pie aquellos realizados a 5 o más cuadras, mientras que el estudio de 1991/92 considera como viaje a pie aquellos de 10 cuadras y más, lo que implica que el incremento es mucho mayor que el señalado por el guarismo.
Las conclusiones manifestadas sobre ambos hechos (aumento del uso del automóvil particular y desplazamientos a pie), se relacionan con el proceso de distribución regresiva del ingreso que experimentó el país en las últimas décadas.
La cantidad de viajes con transbordo es casi el doble para los usuarios residentes en la Provincia, más de diez veces mayor en los que realizan 2 transbordos, y 4 veces mayor en los que requieren 3 y más cambios de modo”.
La cantidad de usuarios que necesitan hacer por lo menos 1 transbordo ha disminuido entre los dos estudios, en virtud de lo cual se supone que el área servida por la red de transporte se ha incrementado. Sin embargo, basándose en una información citada en dicho estudio, por a cual los costos generalizados de transporte han aumentado (así como su incidencia en los gastos familiares), puede suponerse que ciertos tramos de traslados se hacen actualmente a pie con la consiguiente disminución de los trasbordos.
Comparando los registros de 1970 y 1991/92 se observa un incremento importante (12%) del motivo trabajo en detrimento del resto de los motivos de viaje reflejando, nuevamente, la caída en la calidad de vida de los habitantes de la Región”.
Distribución espacial de los traslados
Con respecto a las zonas de origen y destino de los viajes se cuenta con información producida en los registros de 1970 (EPTRM) y 1980, Censo 1980. Lamentablemente no se cuenta con información de este tipo correspondiente a 1992, y los otros registros no son comparables por utilizar diferentes divisiones territoriales. Aún así resulta de utilidad analizar los resultados de cada período a fin de sacar conclusiones sobre los aspectos espaciales de la movilidad de la población.
En una primera columna se observa el peso relativo de los viajes realizados dentro de la misma zona, en una segunda los viajes a zonas contiguas y en la última los viajes a la zona central de la ciudad.
En el primer caso se pueden identificar las zonas que presentan mayor grado de autonomía del resto de a Región. Puede destacarse el caso de La Plata / Berisso Ensenada, en la cual el 87.4 % de los viajes son intrazonales, contrastando con el conjunto de las zonas de la Ciudad de Buenos Aires que no alcanzan el 10 %, como promedio, de viajes internos. Esto manifiesta la fuerte interrelación de cada zona de Capital Federal con el resto y, por el contrario, el volumen, mucho menor, de interrelación de la zona con centro en la capital provincial.
Características de la población por anillo y sector.
Sector Norte. Los anillos 3 y 4, respecto de la densidad destaca la fuerte discontinuidad que impone el río Reconquista en el arco Norte y Oeste. En el 3er. Anillo (partidos de Vicente López, San Isidro, San Martín y 3 de Febrero) se observa una subcorona de mayor intensidad residencial más próxima a la ciudad de Buenos Aires. A su vez esta corona está atravesada por franjas de mayor densidad montadas sobre los ejes de transporte. Respecto a las variables Socio económico y Variación de población se observa, en general, áreas demográficamente más estabilizadas con predominio de los niveles socioeconómicos alto y medio. En el 4to. Anillo del Sector Norte (formado por los partidos de Tigre y General Sarmiento) el predominio combina niveles de crecimiento medio o alto, mientras la ocupación del suelo es menos densa. En el borde externo comienza a predominar el nivel socioeconómico medio, explicable por el crecimiento de los “countrys'.
Sector Oeste. En el 3er. Anillo (incluye el Partido de Morón y la zona A de La Matanza) se repite lo observado en el caso anterior, configurándose una subcorona aún más homogénea contigua al límite con la ciudad de Buenos Aires. Cabe destacar una diferencia con el sector Norte en la mayor concentración de los niveles socio-económicos altos sobre el eje del ferrocarril Sarmiento. El 4to. Anillo en el sector Oeste (partidos de Moreno, Merlo y sector B de la Matanza) se observa una segunda subcorona de densidad alta que pasa por Isidro Casanova -Rafael Castillo terminando en Morón, un área más aislada de densidad alta se registra a la altura de González Catan, en La Matanza. Por otra parte, se configuran dos ejes radiales de densidad media que atraviesan las subcoronas; una ya mencionada alo largo del ferrocarril Sarmiento, que llega hasta Merlo, y la segunda a lo largo de la Ruta 3 llegando hasta la localidad de González Catán, La diferencia entre los dos ejes radiales es que el corredor Sudoeste presenta un bajo nivel socioeconómico y alto crecimiento de la población,
Sector Sur. El sector Sur se distribuye entre los anillos 2do. (incluye los partidos de Avellaneda y Lanús y
se prolonga dentro de la ciudad de Buenos Aires), 3ero. (partidos de Lomas de Zamora y Quilmes) y 4to. (partidos de Esteban Echeverría, Alte. Brown, Florencio Varela y Berazategui), Tal como se observó en los casos precedentes, mientras la densidad se organiza en el sentido de los anillos disminuyendo del centro a la periferia, los tipos socio demográficos se organizan en forma radial. Se destacan dos corredores montados sobre las dos líneas del ferrocarril Roca (La Plata y Temperley) que presentan un escalonamiento
La diferencia observable con los sectores precedentes es que las mejores condiciones socioeconómicas y la estabilización demográfica aparece más concentrada en los ejes radiales, mientras se amplían las áreas intersticiales con población en condiciones de pobreza y con fuerte crecimiento demográfico.
Dinámica de la población
Crecimiento estimado. Se efectuó una estimación de la población para el año 2000 considerando como fijas las tasas de crecimiento intercensal medio del período 19/80/91. Más que considerarlo una predicción, es de utilidad tomarlo como un escenario futuro posible en caso de mantenerse ciertas condiciones vigentes en la actualidad, pero sujeto a ser modificado actuando sobre las fuerzas causales del patrón de urbanización.
Se aplicó a la población 1991 las tasas de crecimiento intercensal precedente, se trata de una estimación global que sintetiza la Región en los mismos anillos y sectores ya definidos para analizar la evolución histórica de la aglomeración, y posteriormente se realiza un cálculo más detallado, desagregado a nivel de Partido.
En el caso de la estimación a nivel de partido se obtuvieron los valores anuales entre 1991 y 2000, permitiendo un seguimiento detallado de la posible evolución poblacional. La estimación prevee para la aglomeración del Gran Buenos Aires una población de más de 13 millones para el fin de siglo XX, lo que representaría un crecimiento moderado, más aún si se compara el caso de Buenos Aires con otras grandes ciudades latinoamericanas.
Distribución de la población estimada.
El crecimiento de la aglomeración no es homogéneo, registrándose en general mayores tasas de crecimiento en los anillos más alejados y en las áreas intersticiales. La tendencia muestra que se verificaría una disminución de la participación en la población total del asentamiento desde el centro hasta el 3er. Anillo y se registraría un aumento a partir del 4to. Anillo. Analizando los sectores se observa que a pesar del predominio poblacional de la zona Norte se estaría produciendo una tendencia de nivelación que aproximaría los pesos residenciales de los tres ejes radiales.
La variación del peso poblacional se analiza a nivel de partido. Los partidos que más crecen en participación poblacional son los pertenecientes a los anillos periféricos. Pero además se pueden diferenciar a los que presentarían los mayores crecimientos de mantenerse las tendencias vigentes. Se destaca el caso de Escobar como el de mayor crecimiento poblacional en el marco regional, siguiéndole Esteban Echeverría, Florencio Varela, Moreno, General Rodríguez, Marcos Paz y Pilar correspondientes al 4to. y 5to. anillo. Por el contrario, se destaca la pérdida de peso en la población regional de la ciudad de Buenos Aires, Avellaneda, Lanús, Vicente López, San Isidro, Tres de Febrero y la zona A de la Matanza que pertenece al 3er. Anillo.
| Cuadro 6.1.1 Provincia de Buenos Aires: 24 Partidos del Gran Buenos Aires. Población por sexo según edad en años simples. Año 2001 |
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| Edad | Total | Sexo |
| | | Varones | Mujeres |
| | | | |
| Total | 8.684.437 | 4.213.697 | 4.470.740 |
| 0-4 | 760.313 | 387.423 | 372.890 |
| 5-9 | 783.699 | 398.239 | 385.460 |
| 10-14 | 792.989 | 401.345 | 391.644 |
| 15-19 | 741.560 | 373.279 | 368.281 |
| 20-24 | 779.864 | 388.775 | 391.089 |
| 25-29 | 670.070 | 331.586 | 338.484 |
| 30-34 | 596.390 | 293.634 | 302.756 |
| 35-39 | 544.163 | 265.053 | 279.110 |
| 40-44 | 526.155 | 256.374 | 269.781 |
| 45-49 | 486.229 | 233.821 | 252.408 |
| 50-54 | 461.184 | 220.052 | 241.132 |
| 55-59 | 373.835 | 177.536 | 196.299 |
| 60-64 | 314.352 | 144.358 | 169.994 |
| 65-69 | 271.973 | 120.702 | 151.271 |
| 70-74 | 242.890 | 100.828 | 142.062 |
| 75-79 | 175.107 | 68.498 | 106.609 |
| 80-84 | 96.729 | 33.391 | 63.338 |
| 85-89 | 47.306 | 13.960 | 33.346 |
| 90-94 | 15.983 | 4.039 | 11.944 |
| 95-99 | 3.365 | 770 | 2.595 |
| 100 y más | 281 | 34 | 247 |
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| Fuente: INDEC. Censo Nacional de Población, Hogares y Viviendas 2001. |
Usos del suelo y expansión urbana
La observación de los usos del suelo permite relevar afectaciones particulares del territorio que nos hablan de pautas específicas de organización del espacio.
Un primer reconocimiento guarda relación con la base geográfica, con la estructura ambiental original sobre la que se produce el asentamiento, al respecto puede establecerse un conjunto de factores de localización resultantes de la relación entre uso y medio natural. Desde su fundación la relación de propiedad (y por lo tanto la diferenciación de lo público y lo privado), constituye la segunda matriz de estructuración del territorio.
El transporte colectivo, desde los años 40, es otro factor determinante de las organizaciones territoriales, en particular de la tendencia a la ocupación de intersticio -naturalmente aptas e inaptos- entre ejes ferroviarios radiales. Los ferrocarriles, desde 1857 representan una revolución en la organización del territorio, alcanzando, cuatro décadas más tarde, 149 Km. en la ciudad y sus alrededores. Asentados sobre las lomadas loéssicas mejor drenadas, son origen de la mayor parte de los subcentros metropolitanos actuales.
En 1890, el tejido urbano se extiende desde el centro hacia Barracas por el sur y plaza miserere por el oeste, cubriendo una superficie de 24 km2. En 1895 la ciudad alcanza 85 km2 si se agregan los subcentros periféricos, particularmente Quilmes, Lomas de Zamora y Morón, (Bozzano, 1992)
En 1934, Buenos Aires ocupa el séptimo lugar entre las grandes ciudades del mundo, con tres millones de habitantes, en 1940 el tejido urbano es de aproximadamente 680 km2. Entre 1947 y 1991 la Región Metropolitana Buenos Aires verifican, de diferente forma, aspectos del proceso de metropolización totalizan 12.961 km2 (Bozzano, Plotet al, 1989). De ellos, 2.168 km2 corresponden a espacios urbanos, y 2.238 km2 son periurbanos.
La Capital Federal, es tradicional escenario de la mayor concentración de inversión pública de Argentina. Si la metrópolis se expandió a través de miles de loteos que permanecieron casi baldíos durante décadas, otros condicionantes naturales y sociales se combinaron para modelarla. Buenos Aires no creció en el desierto ni en la montaña, sino en la última gran llanura de clima templado en ocuparse en el mundo. La expansión tuvo lugar sobre una estructura agraria de explotaciones grandes y medianas dedicadas a la ganadería, ya la agricultura extensiva, en menor medida.
Los territorios emergentes
El territorio se organiza a partir de la articulación de racionalidades sociales, económicas y ambientales, mediadas frecuentemente por racionalidades políticas. Todas estas racionalidades están presentes de muy diversa forma. Identificamos la presencia de territorio donde dominan racionalidades sociales, económicas o ambientales.
Territorios con dominio de racionalidades económicos son aquellos donde se asientan las diversas fases de los circuitos económicos en termino de producción, distribución y de comercialización ó de consumo.
Los territorios con dominios de racionalidades sociales son los que se destacan por la ocupación para la reproducción social, sea en términos de vivienda individual ó colectiva ó en terminaos servicios ó equipamientos colectivos diversos.
Y por último tenemos aquellos territorios con dominio de racionalidades ambientales; aquí nos referimos a aquellas áreas referidas a la naturaleza como soporte físico, en tanto acota ó condiciona el desarrollo urbano
I- Territorios con condicionantes económicas dominantes:
1-Centro metropolitano (sistema de centros)
2-Subcentros metropolitanos y locales
3-Corredores comerciales y de transporte
4-Zonas industriales
5-Producción agrícola-intensiva en ámbitos de borde
II-Territorios con condicionantes sociales dominantes
6-Localidades y barrios consolidados
7-Barrios, suburbios y loteos en consolidación
8-Grandes equipamientos colectivos
III-Territorios con condicionantes ambientales dominantes
9-Ámbito con recurso naturales degradados
10-Planicies y valles inundables en ámbito de borde
En el progreso de organización metropolitana, ámbitos centrales y ámbitos periféricos pueden integrar los mismos grupos de territorios con racionalidades económica o sociales dominantes. Así por ejemplo, las mayores concentraciones comerciales y de servicios en los subcentros metropolitano integran territorio con dominio de racionalidades económicas, al igual que extensos ámbitos hortícola o florícolas del borde urbano.
En territorios centrales dominan fases del circuito económico relacionada con la circulación, el comercio y el consumo, así como son servicios variados. Son los ámbitos donde los efectos útiles de aglomeración de organización urbana se manifiestan más fuertemente. Se trata de ámbitos de la metrópolis donde se verifica una concentración económico-social de actividades comerciales, de distribución, trasportes y servicios. Incluye sistema de centros (1), subcentros (2) y corredores comerciales y de trasporte (3), todos de diversa jerarquía.
En territorios intermedios dominan aspectos relacionados con la reproducción social. Los efectos útiles de aglomeración urbana reconocen en estos territorios una variación dada por el diverso nivel de inversión pública en infraestructuras y equipamientos. Se trata de ámbitos de la metrópolis con tejidos urbanos donde la vivencia presenta niveles y formas de consolidación variables, dados por el diferente acceso a los servicios. Incluye localidades y barrios consolidados (6) y barrios, suburbios y loteos en consolidación (7).
En territorios de borde tiene lugar procesos dominados por racionalidades sociales, económicas o ambientales que no se derivan de la concentración económico-social urbana, ni de la reproducción social en términos de hábitat. Son todos los ámbitos donde los efectos de aglomeración mencionados son menos evidentes, es decir, donde las tendencias de valorización como “valor de uso complejo” (Topalov, 1979) disminuyen en mayor medida. Incluye producciones agrícola-intensivas (5), grandes equipamientos colectivos (8), ámbitos con recursos naturales degradados (9) y planicies y valles inundadles (10).
En el conurbano hay muchos bordes distribuidos por toda la región.
Los casos de subcentros y corredores de la segunda y tercera corona, por un lado y los de valles y planicies inundadles desocupados en la primera corona, por otro, permiten verificar esto. Nos referimos, en primer lugar, a los subcentros de diversas jerarquía como Moreno, Berazategui, Florencio Varela, Tigre, Berisso, Ensenada, San Vicente, Cruce Varela, Alejandro Korn, Guarnica, Glew, Longchamps, Tristan Suárez, Ezeiza, Laferrere, Gonzáles Catan, Mariano Acosta, José C.Paz, Los Polvorines, Tortuguitas, Don Torcuato, General Pacheco, El talar y Benavides, y, fuera de los limites de este estudio, Zarate, Campana, Belén de Escobar, Garin, Ing. Maschwitz, Pilar, Lujan, General Rodríguez, Marcos Paz, Cañuelas, La Plata, Los Hornos, City Bell y Villa Elisa.
En segundo lugar se trata de grandes equipamientos y de ámbitos inundables o degradados en la primera corona o que constituyen el límite con la segunda corona. Se trata de intersticios urbanos del valle inferior del rió Reconquista en los Partidos de Morón, General Sarmiento, General San Martín, Tres de Febrero, San Isidro, San Fernando, y Tigre y en la menor medida, del Riachuelo y/o Matanzas, muchos mas ocupados que aquel, los partidos de Lomas de Zamora, La Matanza y Esteban Echeverría, asimismo, en la franja de la planicie costera, en Avellaneda y Quilmes.
El tejido urbano metropolitano.
A excepción de los territorios dominados por condicionamientos naturales (valles y planicies inundables), por deterioro ambiental (hornos y canteras) y por la producción primario-intensiva (horticultura-floricultura-avicultura-granja), la región metropolitana de Buenos Aires se compone, sólo en 24 de los 41 partidos y el distrito Federal, de 88.727 manzanas que en 1992 albergan 8.147.163 habitantes, según el censo de 1991. El total regional debería superar normalmente las 115.000 manzanas. Esta cifra arroja una media general de 92 habitantes por manzana, considerando la totalidad del tejido residencial, comercial, industrial y de servicios. Las excepciones son los grandes equipamientos definidos como territorios de borde, ya sea que se localicen en intersticios o en la periferia urbana. Si se obvian todas las manzanas de equipamientos, industrias, depósitos y talleres esta cifra asciende a 100 habitantes por manzana.
El tejido urbano registra grandes diferenciaciones, dadas en primera instancia por su distribución en las distintas coronas metropolitanas. Lanús y General San Martín registran características totalmente diferentes a San Vicente o Estebán Echeverría.
En segundo lugar existen grandes variaciones en lo relativo a tejidos residenciales respecto de otros mixtos. El conurbano es un complejo en el que se suceden tejidos diversos definiendo subcentros, corredores y barrios muy diferentes entre sí.
Noventa mil manzanas que definen tejidos y territorios.
A partir de la ubicación territorial se podrán identificar territorios centrales, territorios intermedios, territorios de borde y territorios industriales. La configuración del tejido urbano más la forma de ocupación de éste es lo que confiere identidad al territorio. Esta identidad es producto del dominio o la articulación de los diferentes condicionamientos. El análisis estadístico de las variables nos permite realizar una caracterización de los diferentes usos del suelo de la región. Con la incorporación de la variable población se podrán determinar los patrones de distribución dominantes que permitan la identificación de cada tipo, pauta o patrón.
El partido con mayor cantidad de población absoluta de la R.M.B.A. es La Matanza con más de un millón de habitantes: a una discreta distancia le sigue en orden de importancia General sarmiento, Morón, Lomas de Zamora y Quilmes con más de quinientos mil habitantes. Los partidos con menos carga poblacional absoluta (menos de doscientos mil habitantes), Ensenada, Berisso y San Vicente son sumamente atípicos.
En el caso de San Fernando, de reducida superficie urbana, su carácter atípico se debe a la extensión de la zona de islas con usos agrícolas y de segunda residencia.
Quizás por lo atípica, esta información es poco significativa del despliegue de la población sobre el territorio. La distribución de la población en la R.M.B.A. va disminuyendo desde las zonas centrales hacia los bordes. Excluida La Capital Federal, la primera corona se presenta como un sector consolidado. En cambio, en la segunda y tercer corona la concentración se produce sobre los corredores de transporte y en territorios donde se han generado efectos útiles en aglomeración.
Los ejes norte y sur han tenido preponderancia en las políticas de consolidación, verificándose por la presencia de mayores densidades en los partidos que se ubican sobre ello. Situación particular ha tenido el crecimiento hacia el oeste y sudoeste (Moreno-Merlo-Matanza), desaconsejado por el plan de desarrollo para el año 2000 elaborado en la década del 60 por el CONADE, pero que ha mantenido una gran dinámica de asentamiento de sectores carenciados.
Desde la perspectiva particular de los usos del suelo, puede afirmarse que la pauta de localización acompaño el desarrollo de la mancha urbana, concentrando ciertos usos en áreas específicas (industrial conjuntos habitacionales, centros comerciales). Sobre una pauta básica de desarrollo de tramas residenciales, pero sobre las que se localizan usos comerciales y de servicios que, acompañando las principales vialidades, consolidan una estructura a la que asignamos diversos niveles de centralidad.
Espacios amanzanados
Realizando el análisis en números absolutos de espacios amanzanados por partidos, encontramos por orden de importancia, a La Matanza ( 10.396), siguiendo a una considerable distancia General Sarmiento (7.204), Estebán Echeverría (6.761), Morón (6.352), Moreno (5.712), Merlo (5.400) y Almirante Brown (5.202).
En términos absolutos se detecta una relación directa entre los partidos del primer anillo, los espacios amanzanados y la cantidad de población, verificándose que en valores absolutos el mayor rango en cuento a espacio amanzanado corresponde al partido de mayor población. Esta situación no se observa en partido del segundo y tercer anillo donde la relación entre amansamiento y población presenta valores inferiores. Berisso, San Fernando y Ensenada son desde esta perspectiva atípicos.
Berisso y Ensenada, en tanto partidos del tercer anillo, poseen menor carga poblacional, a la que puede agregarse la afectación de superficies significativas al uso industrial. Su organización territorial generada a partir del territorio central del Gran La Plata (centro de la Plata), presenta en el caso de este estudio una limitación por no estar incluido ese municipio en los alcances de este trabajo. Puede sin embargo evaluarse que esta aglomeración guarda una independencia relativa respecto al comportamiento del resto de la aglomeración, escapando incluso al análisis de coronas, ya que podría comprenderse así mismo como el desarrollo de una aglomeración de coronas concéntricas.
Con respecto a San Fernando, es preciso aclarar que dentro del área de estudio no se incluye la sección islas, que constituyen gran parte de su territorio, esto explica la reducida cantidad de manzanas que presenta.
El caso de Avellaneda nos refiere a otras razones, tales como la existencia de vastos territorios de difícil urbanización debido a condicionantes naturales (planicies costeras), como a la existencia de grandes equipamientos industriales (destilerías, silos, galpones industriales) e infraestructura (puerto, canales, autopista). Los restantes partidos se encuentran con 2.000 y 5.000 manzanas en situaciones diversas, donde se puede resaltar casos como el de Quilmes que esta totalmente consolidado o el de Florencio Varela y Tigre que presenta aún grandes territorios afectados a la actividad primaria.
Densidad por manzana
A los partidos del primer anillo les corresponde la más alta densidades (un intervalo que va desde 120 habitantes por manzana a 180 habitantes) explicadas a partir de las “ventajas” de aglomeración que se manifiestan con mayor fuerza, potenciado por su proximidad con la Capital Federal, una primera oleada expansiva. Es significativo el grado de consolidación de estos partidos, algunos de los cuales presenta todo su espacio amanzanado (San Martín-Lanús) y en algunos casos más del 90% de sus calles pavimentadas.
La mayoría de los partidos del segundo anillo se encuentran entre los de 80 y 120 habitantes por manzana. Entre estos encontramos a los partidos con mayor cantidad de población absoluta (La Matanza-General Sarmiento-Quilmes). Estos se explica por que estos partidos, si bien ya se ha extendido la trama de la ciudad, que permanecen zonas donde la ocupación de las áreas loteas es aún muy baja.
Entre los 40 y 80 habitantes por manzana se ubican grandes sectores de los partidos de la segunda y tercera corona: importantes extensiones amanzanadas sobre la traza de vías de comunicación no pavimentadas, con pequeños centros en formación colindantes, e importantes territorios dedicados a la producción primaria o a la industria. Dentro de este tipo se ubica Florencio Varela, Berazategui, Alte Brown, Moreno, Merlo, Esteban Echeverría y La matanza. El partido de San Vicente con una densidad de 22 habitantes por manzana llamada la atención por el hecho de la gran cantidad de manzana que presenta (3.430) para el volumen de su población (75.000 hab).Esto hace pensar que en algún momento se sobredimensionó la expectativa de crecimiento poblacional del distrito.
Tejidos residenciales
La distribución de las densidades de las manzanas residenciales nos explica ciertas pautas de localización residencial, ya que se exceptúan de este rubro al tejido con equipamientos y con áreas de usos específicos. Comparando estos datos según las densidades (absolutas por manzana), se detecta la existencia de los mismos intervalos ya descriptos. Es, sin embargo, destacable el aumento de las densidades en el primer anillo, excluidas las áreas destinadas a grandes equipamientos (de la producción, recreativos, de servicios, etc.) y de actividad comercial. Esto demuestra que ciertos “factores de aglomeración” inciden positivamente en la consolidación de estos partidos.
En el caso de Avellaneda, San Fernando, San Martín y Vicente López y en menor medida en Lomas de Zamora, es donde las áreas residenciales son dominantes dentro de los sectores de la trama que identificamos como espacios amanzanados. En el segundo anillo, si bien se producen aumento en las densidades, no exhiben pautas muy diferentes que las descriptas.
De lo expuesto se puede concluir que a medida que nos alejamos del primer anillo las diferencias entre las densidades absolutas por manzana, y densidades por manzanas ocupadas para uso residencial se hacen menos evidentes. Esto nos habla de la disminución del peso relativo de los territorios afectados a la producción, simultáneamente decrece la incidencia de factores de aglomeración prevaleciendo la residencia sobre otros usos. En el caso de San Vicente, significativo por lo excepcional, los dos tipos de densidades son equivalentes.
También son excepciones Ensenada - Berisso - Tigre - Berazategui, donde la presencia industrial marca el proceso de urbanización.
Tejido comercial
El comportamiento de los tejidos destinados a uso comerciales permite diferenciar áreas centrales y periféricas dentro de la misma unidad administrativa. Esta observación se basa en la relación entre la densidad absoluta de población por manzanas y la importancia de las aglomeraciones comerciales.
Nuevamente el comportamiento señala estratos diferenciados (anillos) disminuyendo el peso relativo de estos territorios a medida que nos alejamos del eje de aglomeración comercial. Las leyes de definición del valor señalan una lógica estructurante del territorio ligado a los usos centrales. La amortización de este valor como uso eficiente de cada predio incidirá sobre su densidad, calidad y volumetría. Centros de diversas escalas se concentrarán cerca de las estaciones de los pavimentos y de las zonas de concentración como hospitales, sedes administrativas o escuelas. En los casos de San Fernando - Vicente Lopez - y Avellaneda esta característica adquiere mayor significación en torno a las grandes vías de circulación que estructuran estas áreas (Avdas. Libertador - Maipú - Mitre).
No se puede dejar de mencionar San Martín - Lanús - Lomas de Zamora - 3 de febrero que, perteneciendo al primer anillo, sus áreas comerciales pierden fuerza relativa (7 a 8%) por localizarse dentro de distritos donde la afectación de espacios a la producción (talleres) desalienta los usos terciarios.
Los casos de San Isidro-San Fernando - Berisso - Berazategui aparecen como excepciones a la regla, transgrediendo la correspondencia entre los anillos y las densidades comerciales. Tanto San Isidro como Vicente López siguen un desarrollo lineal, donde el elemento fundamental de valoración es el borde del río organizando el territorio según estratos paralelos. San Fernando, con ciertas particularidades, reproduce esta lógica, constatándose en algunas zonas que el desplazamiento de sectores populares por otros de mayor poder adquisitivo refuerza esta tendencia.
En municipios de fuerte tradición industrial como Berazategui y, sobre todo, Berisso la aparición de zonas comerciales podría deberse a procesos de reconversión de estos espacios, en función de la terciarización de las actividades.
La distribución de los sectores comerciales de La Matanza se corresponden con una lógica territorial particular que guarda cierta independencia de los límites administrativos del distrito, dentro del que encontramos comportamientos típicos del primer anillo (San Justo - Casanovas), del segundo anillo (Laferrere) y del tercero (González Catán).
Tejido mixto (Tejido residencial con galpones, talleres y/o industrias).
Los patrones de distribución de este tipo de tejido no escapa a la lógica descripta en puntos anteriores, con esto queremos señalar que los partidos pertenecientes al primer anillo son los que presentan mayores valores relativos. En este escalón que va desde el 8% al 23%, encontramos a los municipios cercanos a la Capital federal, con la excepción de Vicente López, que en los alrededores de Munro presenta nuevas pautas de asentamiento.
Encontramos tendencias que nos permiten explicar patrones de asentamiento de usos de suelo. Los municipios del primer anillo son los que primero se consolidaron. Si duda inciden positivamente factores de aglomeración que determinan vocaciones (predominios).
En cuanto al segundo y tercer anillo señaladas las excepciones de San Isidro y San Fernando, la implantación industrial aparece en grandes predios, como si fuera preexistente al espacio amanzanado.
El comportamientos de estos partidos, conjuntamente con Vicente López, es similar en todas la categorías analizadas por lo que puede afirmarse que, más allá de las divisiones administrativas interactúan como un solo bloque.
Al analizar los valores correspondientes al primer escalón, se debe tener en cuenta la existencia de municipios donde existe un predominio de los territorios industriales por sobre otros territorios, es justamente en éstos donde se verifican los mayores valores relativos de tejidos mixtos. Esto permite ver el peso de estos tejidos sobre el espacio urbano, sobre todo en los partidos donde la especialización industrial es evidente. Tal es el caso de Lanús - Avellaneda-San Martín - 3 de Febrero, un comportamiento similar se observa en Quilmes.
Con la incorporación del tejido amanzanado de uso industrial, se encuentran otros criterios diferentes a los ya descriptos. El peso relativo que estos tejidos alcanza en los municipios con mayor aporte en el PBI en territorios preminentemente industriales, en municipios ricos pero con dificultad para el desarrollo residencial.
Subcentros y corredores.
La RMBA presenta en una primera aproximación una notable diversidad de usos del suelo. Esta circunstancia lleva comúnmente una imposibilidad para identificar configuraciones y tipologías territoriales.
Subcentros con predominio de uso comercial y/o administrativo.
Se trata generalmente, de los centros de alguna de las cabeceras de los partidos, donde se articulan una fuerte actividad comercial con actividades político-administrativas. Este es el tipo de tejido que presenta el centro de Lomas de Zamora donde el uso comercial dominante se densifica alrededor de la Estación del FFCC., con edificación en altura y con la presencia de centros administrativos importantes (municipalidad-tribunales-entidades bancarias-servicios varios). Este territorio se ve potenciado al ser cruzado por dos importantes corredores: el FFCC. Roca que une la zona sur y el eje vial de la avenida H. Irigoyen. Dentro de esta tipología también se encuentran los centros de Quilmes - Lanús, San Isidro-Caseros (3 de Febrero).
Subcentros que alteran usos comerciales con talleres o galpones y usos administrativos
Son territorios donde se verifica una conjunción de usos, con un claro predominio del uso comercial, presencia de equipamiento, pero con la aparición de grandes depósitos, talleres y/o industrias. Esta tipología se reconoce en Morón donde la actividad comercial se desarrolla a partir de la estación del FFCC. y sobre el eje de la ruta nacional N° 7 (Avda. Rivadavia), observándose edificación en altura y dependencias del ámbito administrativo y de servicios. Como en el caso anterior, está cruzado por dos importantes corredores como son el FFCC. Sarmiento que estructura la zona Oeste y la ruta Nacional N° 7 que corre paralela a este. Dentro de este mismo tipo de tejido podemos encontrar: San Martín - Berazategui (cuya particularidad es la presencia de un gran predio industrial frente a la Estación del FFCC. lo que actúa como barrera para el desarrollo del área comercial hacia el eje de la calle 14)
Subcentros con actividad comercial dominante
Son territorios donde predomina el uso comercial, con edificación en altura, pero no existe, o es mínimo, el equipamiento destinado a funciones político-administrativo por no ser cabecera de partido. Los dos casos más típicos son Hurlingham y Villa Ballester. En Hurlingham se conforma un área dominante a partir de la estación del FFCC. San Martín y de la Avda. Gobernador Vergara. Este subcentro se estructura en un área de gran peso residencial y en las proximidades de un espacio de dominio industrial (Arroyo Morón). La Avda. Gobernador Valentín Vergara (un ramificación del camino de cintura) Actúa como un corredor de servicios, con presencia de industrias, galpones y talleres y, además presenta una fuerte concentración comercial y, en sus extremos, edificación en altura. Este corredor se inserta en el eje de la Avenida. Rivadavia / Ferrocarril Sarmiento, pasando por Villa Tessei forma un territorio complejo donde los dominios de unos usos del suelo por sobre otros se hacen difusos. Se trata más bien de un espacio de articulación complejo donde las fases del circuito económico relacionadas con la producción, la circulación y el consumo.
En villa Ballester predominan las actividades comerciales en la zona colindante a la Estación de FFCC. Mitre donde se distribuyen de forma homogénea conjuntamente con la presencia de edificación en altura.
La Avenida. Alvear, hacia el noroeste, continúa como un corredor comercial pero ya se verifica la presencia de equipamiento industrial y/o galpones. Este corredor prosigue en el partido de Vicente López con las Avenidasdas Vélez Sarsfield -Gobernador Ugarte. Esta área presenta un predominio de usos comerciales que se verifican en el espacio, dado que no se reconocen en el área grandes equipamientos. En esta misma categoría podemos incluir a las estaciones de Ramos Mejía, Castelar e Ituzaingó del FFCC. Sarmiento. Esta tipología de subcentros se verifica en los municipios de la primera corona, sólo al norte del Matanzas-Riachuelo.
Subcentros que se desarrollan en corredores viales o de transporte.
Son territorios donde las actividades comerciales, político-administrativas y la edificación en altura conforman un área de implantación lineal sobre un eje vial o de transporte. Esta tipología de desarrollo lineal tiene como casos más típicos a San Fernando y Avellaneda.
La actividad comercial de San Fernando se verifica, conjuntamente con la edificación en altura y las sedes de las actividades político-administrativas, sobre el corredor que conforman las Avenidas Pte. Tte. Gral. J. D. Perón (ex 11 de Septiembre) y Libertador Gral. San Martín más un pequeño tentáculo en las calles transversales 9 de julio y Madero.
En el caso de Avellaneda hace más notorio el desarrollo lineal de las actividades que se concentran sobre la Avenida. Mitre. Esta área central queda enmarcada por un territorio donde dominan equipamientos industriales, grandes depósitos, equipamientos deportivos, grandes predios ocupados por el ferrocarril y el valle degradado del Riachuelo.
En esta tipología se incluye Berisso que presenta un área central lineal limitada por grandes equipamientos y barreras físicas.
Subcentros comerciales secundarios, cabecera de municipios.
Se incluye los centros administrativos de los municipios de la segunda y tercera corona, en los que alternan usos del suelos para residencias con usos comerciales y administrativos. Dentro de este tipo se encuentra el área central de Moreno que organiza a partir de la estación de FFCC. Sarmiento, la ruta nacional. N° 7 y la Avenida. del Libertador. Se trata de un territorio donde la actividad comercial no es dominante, no se verifican concentraciones de edificación en altura y aparece el uso residencial como componente, articulando un espacio mixtos que no llegan a la jerarquización y especialización que presentan los subcentros del primer anillo. Los diferentes usos se articulan en forma difusa dando un lugar a un área mixta de poca extensión. Dentro de estas características se incluyen los subcentros de Florencio Varela - Adrogué - Monte Grande - Merlo - Ensenada - San Vicente.
Corredores
Como corredores delimitaremos a aquellas áreas centrales que se asienten sobre rutas, ejes ferroviarios, avenidas o cualquier otra forma de concentración lineal. En estos corredores se produce una concentración de actividades comerciales debido a factores diversos, acompañados por la presencia de equipamientos diversos que limitan o favorecen el desarrollo del corredor. Por lo general atraviesan uno o varios partidos.
ZONA NORTE
1-1 Corredor Avda. Maipú Avda. Pte. Gral. Juan Perón (Vicente López - San Isidro - San Fernando). Se trata de un eje eminentemente comercial que se distribuye a lo largo de Av. Maipú con edificación en altura. NE. S verifican actividades industriales y cuenta con dos grandes predios de equipamientos, como son la residencia presidencial de Olivos y el Hipódromo de san Isidro. es
1-2 Corredor Avda Del Libertador (Vicente López - San Isidro - San Fernando).
Paralelo al anterior, corre cercano al Río de La Plata. Se verifica dominio de las actividades comerciales pero con tejido residencial, sobre todo en altura, y la presencia de equipamientos deportivos y de esparcimientos.
1-3 Corredor Avda. San Martín (Vicente López)
Este corredor, transversal a los antes nombrados, se desarrolla a lo largo de la Avda. San Martín, uniendo Vicente López con la localidad de florida. Presenta tejidos mixtos (con edificación en altura) y es un importante corredor de transporte.
1-4 Corredor Avda. Ugarte- Avda. Vélez Sarfield- Avda. Alvear ( Vicente López- San Martín)
Presenta las características del anterior, con el agregado de algunos partidos de equipamiento (industrial, galpones, depósitos). Además cruza una zona densamente dominada por territorios de producción industrial ( Munro- Villa Adelina).
1-5 Corredor Avda. Rolon-Avda. Ing. Tomkinson (San Isidro).
Presenta tejidos mixtos y características muy diversas, no se puede hablar de predominio, sino de articulación entre ámbitos comerciales, industriales y de reproducción social. Esto produce un territorio de alta complejidad en constante cambio. El corredor presenta galpones, depósitos, predios industriales, actividad comercial y residencial. Sobre este territorio se encuentra uno de los mayores asentamientos (Villa Miseria) de la R.M.B.A.: La cava de San Isidro.
1-6 Corredor ruta provincial N°4 (Norte) (San Isidro-San Martín- 3 de Febrero- Morón)
La Ruta N°4 actúa como concentrador de actividades centrales en casi todo su recorrido. Presenta una articulación de actividades industriales que la convierten en área central de fuerte presencia. Recorre diferente partidos pero las divisiones administrativas no hacen cambiar su fisonomía. Se trata de un territorio lineal donde los espacios de la producción dominan por sobre los de la reproducción social que se ubican en la periferia del corredor. Además constituye uno de los más importantes corredores de transporte de la R.M.B.A.
1-7 Rutas 202 y 197 San Fernando-Tigre- General Sarmiento. Importantes corredores de transporte que se comportan como el anterior pero con menor jerarquía. La RP. 202 bordea a esa gran limitante urbana que es Campo de Mayo. La RP 197 recorre una zona más de borde donde podemos encontrar tejidos residenciales no densos (segunda residencia) clubes y “countrys” como así también equipamientos militares e industriales.
1-8 Ruta 8 en el partido Gral. San Martín. Área de articulación de territorios de la producción y residenciales . Con una fuerte presencia de galpones, depósitos e industriales y de actividades comerciales.
También edificación en la altura y algunos equipamientos ( Hospital San Martín, equipamientos militares).
ZONA OESTE
2-1 Corredor Ruta 7 (Rivadavia) - FFCC. Sarmiento - (La Matanza-Morón-Merlo-Moreno).
Importante eje, continuación del eje oeste de Capital Federal donde se dan características similares al de la Ruta Pcial N°4. articulación de territorios industriales, comerciales y residenciales con el agregado de la función político-administrativa, dado que cruza las cabeceras de Morón y moreno. Paralelo a este corre (hacia el norte) el corredor de la Avda. Gaona mucho menos complejo y que sólo se comporta como territorio central en La Matanza y Morón.
ZONA SUR
3-1 Corredor Avda. Mitre-Avda. Calchaquí (avellaneda-Quilmes-Berazategui-Florencio Varela). Es un corredor donde domina el tejido mixto con galpones y actividades comerciales sólo en las avenidas mencionadas, con fuerte presencia de tejido residencial en las adyacencias del mismo. La presencia de galpones, depósitos y talleres como dominantes, conjuntamente con tejido de uso comercial, predios industriales, tejido residencial (algunas Manzanas) y otros usos articulan un territorio donde domina la producción. Debe agregarse que se trata de uno de los corredores de transporte más importantes de la zona sur.
3-2 Corredor Camino Gral. Belgrano (Lanús - Avellaneda - Quilmes): Se presenta como un eje industrial degradado con presencia de enclaves comerciales (cruce con Centenario Uruguayo en Tilde) y con vastos territorios de la reproducción social (Villas IAPI y otras en Monte Chingol). Este corredor pasa por áreas ambientalmente degradadas con implantación de asentamientos poblacionales en territorios donde dominan los condicionamientos naturales. Se detecta la presencia de grandes territorios destinados a equipamientos como el Batallón de Monte Chingolo y las instalaciones ferroviarias de Gerli.
3-3 Corredor Avda. Eva Perón (ex Pazco) (Lomas de Zamora-Quilmes): Esta avenida presenta una articulación de actividades comerciales, industriales y residenciales que es recorrido por una importante cantidad de líneas de transporte. Presenta una serie de tentáculos o ramificaciones (Avda. Caaguazú-Pío collivadino - Avda. Cabred) en las que se verifica sobre todo actividad industrial y/o galpones y depósitos.
En su extremo Oeste se une al área central de Temperley, cruzándose con el importante corredor de las Avdas. Irigoyen-Alsina (Ruta Prov. N° 210) donde dominan las actividades comerciales.
3-4 Corredor Avda. Pavón -Avda. H. Irigoyen - Avda. Alsina (Avellaneda - Lanús - Lomas de Zamora):
Se extiende entre avellaneda y Turdera, dominan las actividades comerciales en casi toda su extensión con implante de galpones e industrias, sobre todo en Lanús y Avellaneda. Es un importante corredor de transporte y en partes de su recorrido presenta tejido residencial. En Banfield aparece por el norte de la Avda. Irigoyen, la Avda. Alsina que se continúa en temperley con la Avda. Ate Brown que presenta una fuerte actividad comercial que se densifica en el cruce con Pasco. Aquí se forma un territorio central a partir de los corredores y el FFCC. Roca donde se articulan territorios de la producción con los de la reproducción social.
Corredor ruta Nacional N° 3 (La Matanza):
Importante corredor donde la articulación de diferentes territorios produce un área de alta complejidad.
Cruza el territorio central de La Matanza (San Justo) donde se articula con territorios industriales de importancia. En su derrotero hacia el sur va conformando distintas áreas centrales, Isidro Casonovas y Gregorio Laferrere, creando un corredor donde los territorios de la producción son dominantes pero, al igual que en el Con. Gral. Belgrano, a pocas manzanas de él se verifican importantes territorios de la reproducción como muy distintos peso (barrios planificados, tejido mixtos de galpones y vivienda, asentamientos precarios, etc.). Conjuntamente con el de Avda. Mitre-Calchaquí, es el corredor de trasporte más importante de la Zona Sur.
-Corredor de Avenida 12 de Octubre (Quilmes):
Une el territorio central de Quilmes con los corredores de la Avda. Calchaquí y del Cno. Gral. Belgrano. Este territorio presenta un área de tejido mixto donde se articulan territorios de producción, de la reproducción social e industriales. Esto produce un espacio complejo que se superpone a un corredor de trasporte. En el se verifican grandes predios industriales y ambientales degradados con área comerciales en los cruces con otros corredores.
-Corredor Ruta provincial N° 4 Sur (La Matanza - Lomas de Zamora - E. Echeverría - Alte. Brown - Quilmes).
Se verifica predominio del tejido alternando con territorios industriales, con condicionantes naturales dominantes (cuenca La Matanza). Articula un espacio complejo de tejido mixto que a su vez es un importante corredor de trasporte.
-Corredores menores (rutas 210 y 205 E. Echeverría - Alte. Brown - San Vicente):
Son rutas y corredores de trasporte que aglomeran áreas centrales del partidos del tercer anillo. Presentan tejido mixto de actividades comerciales y de reproducción social sin predominio, salvo en los centros que se articulan en las estaciones del FFCC. Roca.
Los territorios de borde.
Se denominan territorios de borde aquellos ámbitos donde los efectos de la aglomeración urbana se reducen o son menos evidentes. Esta particularidad, sin embargo, no implica necesariamente una disminución gradual en la intensidad de ocupación residencial. En numerosas localidades y barrios los bordes pueden considerarse “limites duros”. Suelen ser abruptos y condiciones de permanencia remarcables en su afectación. Los grandes equipamientos, ciertas redes de comunicación vial o ferroviaria, áreas inundables y los ámbitos hortícolas más consolidados son los casos más frecuentes.
En otros ámbitos, los borden están sujeto a transformaciones territoriales más dinámicas, son “bordes blandos2, más permeables a nuevos fraccionamientos urbanos o al asentamiento ilegal de la población. En el interior de la región, en la primera corona, se trata de intersticios en áreas inundables, de deterioro ambiental (cavas, canteras y tosqueras) y/o áreas desindustrializadas o en proceso de desindustrialización. En la periferia, son las áreas de loteos baldíos o baja densidad que continúan de manera gradual en parcelas rurales sin uso, ganaderas, hortícolas o de actividad extractiva. En la medida que la consolidación de territorios productivos (hortícolas, florícolas o de granja) o que el deterioro ambiental (tosqueras y canteras) son más significativos, los bordes devienen más permanentes (“limites duros”).
Heterogeneidad de situaciones en bordes internos y externos.
En un intento por identificar las variables constitutivas de territorios de borde, se señalan:
Áreas inundables no ocupadas por loteos urbanos.
Loteos urbanos recientes (verificados entre 1972 y 1992).
Asentamientos precarios y “villas miserias”.
Manzanas baldías y loteos con menos del 10% de espacio edificados por manzana.
Parcelas rurales sin uso uso o ganaderas en áreas de valorización inmobiliaria urbana (identificadas a partir de su condición de limítrofes a loteos urbanos).
Grandes equipamientos, en particular aeropuertos, aeródromos, unidades militares, espacio verdes y estaciones agrotécnicas.
Establecimientos industriales periféricos (limítrofes con parcelas rurales).
Ámbito de producción agrícola extensiva.
Actividades extractivas en hornos, suelos decapitados, cavas y tosqueras.
10- Corredores viales y ferroviarios que intervienen como límites
urbanos.
Un análisis de estos ámbitos pueden conducir a la identificación de bordes de la ciudad en ámbitos no siempre definidos con precisión debido a su complejidad. Cuando los límites se producen entre localidades y barrios de la metrópolis, suelen emplearse conceptos como “intersticios” o “enclave”.
Existen numerosas situaciones donde la metrópoli registra cortes más o menos permeables. Como ejemplo podemos citar la distancia que separa a Laferrere y Ezeiza. Si bien ambas localidades se encuentran a sólo 12 Km. de distancia, a un gran predio equipado (Aeropuerto Internacional M. Pistarini) y valle inundable (Matanzas) las separan al punto de no existir conexiones físicas ni sociales entre ambas.
Los límites urbanos dominantes
Sean bordes internos o externos; sean límites duros o blandos, puede establecerse que la región metropolitana registra una heterogeneidad notable de situaciones:
-
230 Km. de perímetros de loteos inundables, principalmente al sur de la región.
-
6 grandes áreas discontinuas de loteos baldíos y valorización inmobiliaria en parcelas rurales alrededor de corredores en el sur, oeste y norte de la región.
-
3 grandes equipamientos con usos diferentes al norte, oeste y sur de la región.
-
15 equipamientos medianos, principalmente entre los valles Matanza y el Reconquista.
-
3 grandes áreas hortícolas, 3 de ellas al sur y 1 al norte.
-
7 pequeñas áreas hortícolas en interfluvios del oeste de la región.
5 áreas de expansión y consolidación particularmente en arcos entre corredores.
La ciudad de Buenos Aires
La zona central de la ciudad de Buenos Aires es el área urbanizada más antigua, Juan de Garay trazó un rectángulo que incluía 250 manzanas en forma de Damero. Conforme fue pasando el tiempo éste trazado fue modificado. En el siglo XX éste formato desapareció a raíz de la construcción de las avenidas Diagonal Norte y Diagonal Sur y el ensanches de las calles.
Todo el perímetro que enmarca ésta área se la conoce con el nombre de Distrito Central de Negocios, es el sector donde predominan las actividads vinculadas al comercio, administrativas y financieras. Bancos, comercios, agencias comerciales, departamentos de gobiernos se destacan éste espacio denominado “La City” Porteña; delimitado por la Avenida de Mayo, Leandro N. Alen Córdoba y Nueve de Julio.
La edificación en altura para el aprovechamiento en forma intensiva del suelo caracteriza ésta zona. Por ser muy requerido tiene los precios más altos se produce un avance constante en las construcción de edificios denominados inteligentes, dado que presentan una gran inversión en tecnologías, todo un sistema de computadoras que controlan el funcionamiento entrada, salida, iluminación, etcétera en todo el perímetro correspondiente a la edificación.
En lo que respecta al uso del suelo residencial, cabe destacar que éste es el que mayor superficie ocupa dado que se encuentra presente en todas las áreas de la ciudad. Las industrias por su parte sufrieron un proceso de descentralización y dispersión ya que la función industrial de la Capital Federal y los partidos aledaños se fue debilitando. Muchas empresas e industrias se localizaron alejados de la Capital la localización de la industria en la periferia contribuyó al asentamiento de población en la zona y a la expansión del Gran Buenos Aires.
La Industria
Dentro de la Gran Buenos Aires las principales áreas de localización industrial son Pilar, Escobar, Zarate y Campana. Mientras que los partidos del conurbano lindantes con la Capital Federal, como Avellaneda, Tres de Febrero y San Martín vieron desaparecer gran cantidad de industrias y asistieron al surgimiento de un paisaje desolador de fabricas abandonadas sin embargo ésta localización no viene marcada desde hace mucho tiempo atrás; Sino que éste es un cambio en la reorganización espacial que se fue gestando desde la década de 1970, con la implementación de un modelo económico que entre otras cosas intentaba fomentar la descentralización. La implementación del neoliberalismo durante la década de 1990 fue el detonante final que permitió la implantación de industrias en zonas donde antes se destacaban las actividades primarias. La nueva localización de las industrias responde a un proceso complejo y muy abarcativo y no simplemente a la implementación de una determinada política económica.
La región metropolitana concentra el 54% de la mano de obra o empleos industriales del país y el 44% de los establecimientos industriales, y genera una producción que equivale al 56% del valor total nacional. Además, pareciera que el proceso de concentración en la Capital Federal se va reduciendo mientras se incrementa en las áreas suburbanas, hacia los puertos de la "costa industrial" del río de la plata y del margen derecho del río Paraná.
Esta expansión se perfila en San Nicolás, con su centro siderúrgico; el núcleo petroquímico "General Mosconi"; la refinería de petróleo y la planta de tolueno de Campana; la fábrica de papel en Zárate; la refinería de maíz en Baradero; la papelera de "Capitán Bermúdez"; la fábrica militar "Fray Luis Beltrán"; la cerámica de "Puerto San Martín"; los grandes frigoríficos de Zárate y Berisso; la fábrica de cemento de Paraná, etc.
La región tiene los más altos porcentajes de participación en casi todos los rubros en que se agrupan los productos industriales.
Dinámica de la actividad industrial de la RMBA desde una escala de análisis global
El proceso de industrialización anterior a la implementación de las políticas de ajuste de 1991 había dado como resultado un conjunto industrial caracterizado por actividades fabriles centradas en algunas ramas (transformación de productos agropecuarios, metalmecánica y textil principalmente), con gran presencia de firmas y plantas grandes, con procesos productivos contenidos casi en su totalidad al interior de cada firma y con pocos vínculos fuera de su propio ámbito de producción, es decir, con pocos intercambios al nivel de las insitituciones vinculadas a la actividad. Es sobre y a través de ese acervo industrial que ha de tener lugar la transformación de la década de 1990. Necesariamente, esa transformación toma distintos matices y no se desarrolla de manera homogénea en toda la región, en todas las actividades y en todos los tipos de firmas.
En casi todas las ramas de actividad han surgido grandes cambios que involucran el cierre de plantas y líneas de producción, la fusión y venta de firmas y la realización de inversiones. Aunque no hay información completa sobre las inversiones realizadas en la industria de la RMBA, todos los estudios parciales existentes muestran que luego de una primera etapa de inversiones “defensivas” (sobre equipos pre-existentes) se ha pasado a la realización de inversiones más significativas y a la construcción de nuevas líneas y nuevas plantas. En términos geográficos, sin embargo, las grandes inversiones se han concentrado fuertemente en los partidos más alejados y, especialmente, en el corredor norte de la RMBA
Las inversiones se orientan mayormente al complejo automotriz, a las industrias alimenticias y a algunas industrias de insumos intermedios, pero no a industrias “nuevas” con alto contenido de conocimiento e información como insumo principal y ni siquiera al viejo complejo metalmecánico de fabricación de maquinaria y equipo. Por último, las empresas sobrevivientes han adoptado estrategias dirigidas a renovar sus formas de organización y gestión, sus equipamientos, y a introducir cambios en aspectos ambientales y de control de la calidad
La industria de la RMBA en el contexto inter-regional y nacional
El análisis de la dinámica industrial de la Región Metropolitana de Buenos Aires durante el período 1985-1994 nos muestra tres tendencias: en primer lugar, un aumento de la participación relativa de la región en el total de la industria argentina, en segundo lugar, un aumento de la participación relativa de la Ciudad de Buenos Aires en la RMBA y por último, un aumento del número absoluto de locales industriales de la región al mismo tiempo que la ocupación total cae en más de un 20%.
Es posible pensar que la caída de muchas de las agroindustrias regionales, la disminución de la importancia de los regímenes de promoción industrial regional, la inversión extranjera y nacional (en la industria) que se concentró principalmente en la RMBA, así como la adecuación de viejas plantas al interior de la Ciudad de Buenos Aires, hayan contribuido a definir las dos primeras tendencias enunciadas al comienzo. Las principales inversiones realizadas en la región durante el período 1990-1998 del total de realizadas en la RMBA, la mayor parte corresponde a nuevas plantas industriales, alcanzando los 6.500 millones de dólares, de los cuales sólo el 20% pertenece a capitales locales.
En cambio, el incremento de los locales podría asociarse a la expansión en el número de microempresas (sólo en algunas zonas y en algunas ramas) contrariamente a lo sucedido en el período intercensal anterior, donde se verificó un incremento a favor de las PyMEs.
Tendencias principales de la dinámica intercensal (1985-1994)
En cuanto a la evolución de la ocupación en el sector, Argentina tuvo su pico en 1974 con 1,5 millones de ocupados en la industria. De ahí en adelante esta cifra cayó a 1,4 millones en 1985 y un poco más de 1 millón en 1994. Es decir que desde 1974 el empleo en el sector cayó más de un 30% y un 23% con respecto a 1985.
En este período se produjo una marcada desconcentración de la actividad industrial, desde