Rafael Leónidas Trujillo

Historia de América. Gobierno de la República Dominicana. Estrella Ureña. La 42

  • Enviado por: Stan
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
  • 16 páginas
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Colegio Apec Fernando Arturo de Meriño

Materia:

Historia

Tema:

Trujillo

Numero:

30

Curso:

2do. B

Introduccion

Este trabajo fue realizado con el fin de que se diera a conoser los

antesedentes de la vida y la era del Jeneralisimo Rafael Leonidas Trujillo;

Dictador y presidente de la Republica Dominicana por 31 años desde el año 1952 hasta el 1960 y resulto asecinado el 30 de mayo de 1961.

Era de Trujillo es el largo periodo de 31 años que sigue al horacismo a partir del 1930.

Se caracteriza por el militarismo, el unipersonalismo y el depotismo de su máximo caudillo y exponente: Rafael Leonidas Trujillo Molina.

Cuando se produjo la ocupación de 1916, las tropas invasoras (E.U) se dieron a la tarea de neutralizar las luchas armadas del pais.

El gobierno ocupante creó por ordenanza un cuerpo militar destinado a mantener el orden. Posteriormente, dicho cuerpo fue llamado Policía Nacional, y para el entretenimiento de los soldados se estableció la Escuela Militar de Haina.

La relación de Trujillo con la ocupación estadounidense sólo tiene que ver con la formación militar que consigue, sino también con los vínculos que establece con los altos oficiales de la Guardia Nacional. Estos, vieron al Teniente Trujillo como él hombre nuevo que necesitaba el país, y por tal razón lo recomendaban, lo alababan y

ascendían. Al teniente Trujillo lo ligaba una estrecha amistad con el Coronel Cutts, quien era el instructor general de la policía, amistad que se robusteció con su nombramiento como comandante de la policía, cuando unos días después Trujillo fue ascendido a Capitán.

La promoción militar de Trujillo no sólo fue favorecida por los americanos de Santo Domingo, sino que fue resultado de su personal astucia y habilidad para ascender políticamente, como también del beneplácito que consigue de Horacio Vásquez, quien en pocos meses le otorgó el rango de Teniente Coronel, Jefe de Estado Mayor y

Comandante Auxiliar de la Policía Nacional. Su designación convirtió a Trujillo en él punto de apoyo militar en que supuestamente descansaba el gobierno horacista; y tal designación fue decisiva para el papel que desempeñó en la caída de ese mismo gobierno.

La corrupción administrativa caracterizaba al gobierno de Horacio Vásquez; cuando éste mostró sus deseos continuistas o reeleccionistas, se produjo la "Revolución de Santiago", que provocó el golpe de Estado del 23 de febrero de 1930.

A los gritos de! Viva la Revolución! !Muera Horacio Vásquez!, Las llamadas fuerzas revolucionarias santiagueras ocuparon la capital del país, sin que los militares trataran de detenerlas o imponer el orden. El movimiento armado era intigado por Rafael Estrella Ureña, pero contaba con el apoyo del Jefe del Ejército, Trujillo, quien había proporcionado armas y equipo bélico. Hasta el último momento, Trujillo encubrió su respaldo a la revolución.

Esta revolución creó un ambiente de agitación, Tiroteos, consultas y resistencias entre los bandos horacista y revolucionario provocaron la renuncia del presidente, y su rápida salida hacia Puerto Rico, de donde regresó tiempo después para radicarse en el poblado de Tamboril, y pasar allí los últimos años de su vida.

Trujillo fue nombrado presidente el 16 de agosto de 1930 y con esto el inicio de la más cruel y violenta que se ha registrado en la historia de la República Dominicana.

1930-1934

El 16 de agosto se juramento Trujillo y Estrella Ureña como presidente y vicepresidente sucesivamente.

El 3 de septiembre el nuevo gobierno del jefe tuvo que enfrentar el desastre del "Ciclón de San Zenón", el cual causó grandes estragos materiales y humanos a la ciudad de Santo Domingo. Este hecho de la naturaleza se convirtió en una circunstancia aprovechada para enaltecer la figura política de Trujillo, ya que comenzó a considerarséle el reconstructor de la capital dominicana. Durante estos años comenzaron a barrerse los partidos políticos hasta su exclusión. Para esta medida antidemocrática, el ejército fue un eficaz instrumento al servicio de Trujillo, al igual que algunos grupos no militares.

Trujillo utilizó diferentes medios para la eliminación violenta de sus opositores como en el caso del llamado "guerrillero impenitente" Desiderio Arias, quien durante 29 años de caciquismo político mantuvo en constante revuelta a la Línea Noroeste. Arias murió combatiendo frente al ejército en Mao, durante el año 1931.

El Vicepresidente Estrella Ureña fue otra víctima de la dictadura de Trujillo, huyó a los Estados Unidos para evitar su asesinato, desde donde Trujillo lo separó del cargo gubernativo por abandono. El gobierno puso a su servicio la llamada Patrulla 42, instrumento de represión formado para intimidar o asesinar inconformes o posibles

anti-trujillistas. Durante esta etapa se fundó el Partido Dominicano. El mismo surgió como una maquinaria civil para justificar el teatro electoral y las supuestas actividades "patrióticas". El nuevo partido se convirtió en una organización masiva, ya que al mismo debía ingresar todo dominicano con mayoría de edad; en caso contrario, la vida del ciudadano corría en peligro. Todo empleado debía de contribuir al partido pagando una cuota calculada en un 10% de su sueldo. El

símbolo del partido era una palma y su lema "Rectitud, Libertad, Trabajo y Moralidad" conformaban las iniciales de Rafael Leonidas Trujillo Molina.

1934-1938

Para estos años el sistema autocrático al que recurrió el gobierno se expresó en modos diversos. Por un lado se promovió "el culto al jefe", que conllevó el hecho significativo de cambiarle e 1935 el nombre a la ciudad de Santo Domingo por el de Ciudad Trujillo. El culto a Trujillo. El culto a Trujillo y la exaltación de su persona creó una competencia entre sus servidores más connotados, los cuales luchaban entre sí por loar y excitar su vanidad y deseo de gloria. Como consecuencia, la Universidad de Santo Domingo acordó concederle el título de Doctor Honorario, mientras en el Congreso se presentó la moción de declararlo presidente vitalicio, instituyéndose el 11 de enero de cada año como el día del Benefactor. Diferentes decretos cambiaron el

nombre de las ciudades, parques, calles, carreteras y edificios por el nombre de Trujillo o por uno de los innumerables títulos que se le otorgaron, como también por el nombre de algún miembro de la familia. Como parte del culto se promovían todo tipo de actos públicos: desfiles, misas, mítines, veladas, ferias, a los que se añadían la erección de bustos en todo el territorio y ciertas promociones como la de postularlo en 1936 para que se le concediera el Premio Nobel de la Paz. La exaltación de Trujillo engendró ciertas reservas y conspiraciones en sectores poblacionales que no se avenían con el cada vez más consolidado autocratismo trujillista. Para contrarrestar esta natural reacción, el gobierno fue desarrollando un fuerte sistema

de servicio secreto y espionaje que detectaba, apresaba y condenaba a tortura o muerte a los señalados como culpables. De esta manera, la violencia se fue ejerciendo de manera brutal y sangrienta. Pero en cuanto a violencia se refiere, el hecho más notable de esta etapa fue la matanza de los haitianos ocurrida en octubre de 1937.

Pero este suceso hay que conectarlo a la imprecisa demarcación de la frontera que separa a Haití y a la República Dominicana, cuya solución fue para Trujillo acápite importante de un programa de gobierno llamado "Dominicanización de la Frontera".

En el mismo se mezclaron criterios cargados de racismo, acción tiránica e intereses trujillizantes.
La frontera no era una línea que demarcaba limites, sino una zona imprecisa que permitía la penetración constante de vecinos haitianos hacia pueblos y zonas dominicanas. Desde la. Primera República, numerosos habían sido los esfuerzos realizados por gobernantes criollos junto a sus colegas haitianos para delimitar la frontera y solucionar problemas que con cierta. Constancia se suscitaban en esa

región. En 1931, Trujillo había pronunciado un discurso en Dajabón, donde señalaba la necesidad de mejorar las condiciones de vida de la zona, para lo cual consideró que se hacia necesario establecer la división definitiva de la frontera. En 1933, Trujillo se puso en contacto con el presidente haitiano Stenio Vincent, reuniendose ambos en diferentes oportunidades para llegar a un acuerdo en 1935.

El mismo consistía en repatriar a los haitianos ubicados en el pais, lo cual conllevaba eliminar el intercambio comercial, marital y cultural que practicaban los pobladores fronterizos. A pesar del acuerdo, la situación no había cambiado para 1937. Trujillo pronunció otro fuerte discurso en Dajabón, en el que anunció que se adoptarían severas medidas, en caso de que los haitianos no abandonaran las regiones que ocupaban en el territorio nacional. El resultado fue una cruenta matanza iniciada el 2 de octubre, y cuyo número no ha sido determinado, aunque se han señalado cifras que van desde 12,000 a 25,000 haitianos masacrados entre mujeres, hombres y niños.

La repercusión de este hecho motivó que Trujillo, para defenderse, encarcelara a varias personas a las cuales acusó de extralimitarse en sus funciones. La pantalla empleada no evitó que la opinión pública internacional condenara el hecho y para resarcir materialmente la masacre cometida, Trujillo pagó $750,000 como indemnización al gobierno haitiano.

1938-1942

En junio de 1939, Trujillo realizó un viaje a Europa y a los Estados Unidos, donde actuó como Embajador Extraordinario en Misión Especial. Con este rango realizó los preparativos para anular los compromisos de las convenciones de 1907 y 1924, y de esta manera lograr que las aduanas del pais fueran controladas de nuevo por el

Estado Dominicano. En Washington, ofreció su adhesión a cualquier decisión que el Departamento de Estado adoptara respecto a la Segunda Guerra Mundial. Trujillo regresó al pais sin lograr anular los compromisos de las convenciones, pero al volver a los Estados Unidos realizó el tratado dominico-estadounidense que firmó junto al

Secretario de Estado, Cordell- Hull, en diciembre de 1940. Mediante este acuerdo, Llamado Trujillo-Hull, quedaron sin efecto las convenciones contraidas con los Estados Unidos, permitiendo que siete afijos mas tarde terminara el pais de pagar la deuda que para entonces era de $9,271,855.55. Esta suma era lo que faltaba por

pagar de los $20,000,000 a que ascendía la deuda externa cuando se inició la Era de Trujillo. Con el saldo cancelado, las aduanas, principal medio de recaudación fiscal del Estado, pasaron a ser controladas por el gobierno. A partir de este hecho sé óptico una política aduanera proteccionista que a la vez que acrecentó la fortuna personal de Trujillo, confundida con la del Estado, sirvió para impulsar el desarrollo

industrial. El traspaso de las aduanas, considerado dentro de sus limites como parte del nacionalismo de Trujillo, acrecentó no sólo su peculado sino también el número de sus títulos, que ya esta vez se le concedió el de "Restaurador de la Independencia Financiera del País".

Jacinto B. Peynado murió en 1940, mientras ejercía aún su cargo de Presidente. Le sustituyó el Vicepresidente Troncoso quien promulgó una ley disponiendo que el retrato de Trujillo fuera colocado al lado de los de Duarte, Sánchez y Mella en la escuelas y oficinas públicas. En 1941, y para responder al feminismo manipulado por el partidarismo trujillista, fueron reconocidos los derechos civiles a las mujeres,

anunciándose la posibilidad de sufragio femenino. Por otra parte, una reforma constitucional sugerida por Trujillo suprimió la vicepresidencia de la República extendió la presidencia a cinco años, y dispuso que el Secretario de Estado de Guerra y Marina podía ser presidente en caso de la ausencia del gobernante.

1942-1947

Se inicia con las elecciones celebradas en mayo de 1942, en las cuales la mujer dominicana ejerció el derecho de elegir y ser elegida por primera vez en el pais. Este periodo coincide con el momento crucial de la Segunda Guerra Mundial, de la cual se benefició la nación ya que el presupuesto aumentó de manera notable porque los productos agrícolas tuvieron gran demanda por la escasez que produjo la guerra.

Estos años permitieron la reafirmación de la dictadura, la cual se aprovechó de la política estadounidense de "Buena vecindad". Dicha política aseguraba a las naciones de América que el Departamento de Estado acogería cualquier gobierno sin inquirir los medios de su advenimiento ni intentar derrocarlo o intervenirlo. La política del

"Buen vecino" permitió que los agentes financieros estadounidenses abandonaran el pais, pero también permitió un reforzarniento armamentista a bajo precio para la dictadura cuando llegaron los afijos de la posguerra. Debido a la formación de las Naciones Unidas y a la carta de libertades que promulgó dicha organización, Trujillo se adhirió al movimiento internacional que se formó a favor de esas libertades. En consecuencia, promovió un ambiente "liberal" dentro de la dictadura, permitiendo el brote de una pequeña oposición que encabezó el Partido Democrático Revolucionario Dominicano. A este partido de tendencia marxista se sumó la agrupación Juventud Democrática, que fungía como apéndice del Partido Socialista +

Popular, organizado en 1946. Trujillo ofreció, además, garantías para los hombres de ideas contrarias al régimen.

Las organizaciones políticas de oposición se tomaron sus libertades, y comenzaron a movilizar el ambiente mediante una intensa campaña de ideas democráticas. Esta campaña coayudó a la formación de organizaciones obreras, siendo los sindicatos y gremios que se aglutinaron en torno a los centrales azucareros los de mayor fuerza.

En 1942 se registró la única huelga seria ocurrida durante la era. La misma se desarrolló en los campos azucareros de La Romana y San Pedro de Macorís, obteniendo los huelguistas un aumento salarial considerable. El triunfo de los obreros en gran parte se debió a la formación y labor sindical de varios lideres, entre los que se destacó Mauricio Báez, quien tuvo que exiliarse en La Habana, donde desapareció al ser secuestrado.

El clima de apariencias democráticas fomentado por la dictadura cambió con el giro de los acontecimientos internacionales, y ellos llevaron a la inhabilitación de los grupos opositores mediante encarcelamientos, acusaciones y asesinatos dirigidos con mano de hierro. La política interna de Trujillo se fortaleció con la política internacional trazada por los Estados Unidos para combatir el comunismo y apoyar las dictaduras latinoamericanas. Al amparo de esta política, Trujillo fue proclamado el "Primer Anticomunista de América'', titulo que sirvió para perfeccionar los métodos de represión que aumentaron el despotismo y la crueldad de la Era.

1947-1952

Los acontecimientos sobresalientes de estos años están en gran parte relacionados al acontecer de la política mundial, y en particular vinculados a la trayectoria interamericana. Durante la Segunda Guerra Mundial, la política de Trujillo se colocó al lado de las potencias aliadas que se oponían a las potencias totalitarias. El triunfo de las primeras tendió a ordenar el mundo hacia los principios democráticos y representativos. Estos principios provocaron varios cambios en América y la política tiránica de Trujillo chocó con la de aquellos países que se acogieron a la democracia como Venezuela, Costa Rica, Guatemala y Cuba, que se convirtieron en refugio de exiliados antitrujillistas. En 1947, un grupo de estos exiliados dominicanos, contando con el apoyo de varios gobiernos del continente, se dispuso a

terminar con la dictadura mediante una Invasión armada. Para tal fin se entrenaron en Cuba más de mil hombres, y se reunieron los medios económicos necesarios, facilitados por gobiernos simpatizantes y exiliados como Juan Rodríguez García, quien fue un gran contribuyente. Los combatientes se entrenaron en Cayo Confites,

isleta apartada del territorio cubano que fue seleccionada por su posici6n estratégica para realizar maniobras y ultimar los detalles de invasión que dirigían lideres como Juan Bosch, Juan Rodríguez García, Angel Morales, Miguel Angel Ramírez, Juan Isidro Jiménez Grullón y Leovigildo Cuello.


Los preparativos se llevaron acabo tan abiertamente que las noticias llegaron a Trujillo. Este delató al mundo los fines del movimiento, el cual fracasó sin salir de Cuba frente a las presiones diplomáticas. La posición de Estados Unidos para evitar la materialización de la expedición fue decisiva. El fracaso de Cayo Confites no detuvo el deseo de los expedicionarios, quienes organizándose en la llamada Legión

del Caribe operaron principalmente desde Guatemala. La legión antitrujillista se dispuso a invadir con seis aviones, de los cuales uno llegó a Santo Domingo, porque cuatro se vieron forzados a descender en tierra mexicana debido al mal tiempo, y un quinto avión que actuaba de escolta tuvo que regresar a Guatemala. El 19 de junio de

1949 los quince expedicionarios del único avión que llegó al pais aterrizó en Luperón. Combatidos por el ejército nacional, sólo lograron sobrevivir cinco, entre ellos Horacio Ornes Coiscou, quien encabezaba el grupo.

El resultado de las expediciones de Cayo Confites y Luperón paralizaron por una década todo intento de invasión antitrujillista desde el exterior. Las mismas acrecentaron una ola de carcelamientos y represión, como también robustecieron el papel del ejército nacional, como el de Trujillo, quien explotó dramáticamente esos hechos, llegando inclusive a pedir al Congreso "poderes extraordinarios para

declarar la guerra sin mencionar a pais enemigo alguno", pese a que había denunciado "maquinaciones de los gobiernos de Cuba, Guatemala y Costa Rica".

1952-1961

Trujillo figuró como presidente desde 1942 hasta 1952. Para la década del 1950, Trujillo era considerado el más poderoso de los dictadores que plagaban a América Latina bajo el amparo y patrocinio de los Estados Unidos. Respaldado por la Iglesia Nacional, firmó Trujillo el Concordado con la Santa Sede en 1954. Para entonces, gobernaba su hermano Héctor Bienvenido Trujillo, como resultado de las intenciones del tirano de colocar sucesores entre sus parientes y consejeros.

A los 25 años de la Era (1955), pareció vivirse el momento de oro de la dictadura, no sólo porque Trujillo estaba consolidado plenamente en el poder, sino porque había logrado notables mejoras en todos los campos. El 1955 fue proclamado "Año del Benefactor de la Patria", y con tal motivo se Celebró una Feria Internacional llamada "de La Paz y Confraternidad del Mundo Libre".

Dicha feria se Celebró con un despliegue de inauguraciones fastuosas en las que se gastaron grandes presupuestos. Estos gastos repercutieron en el clima inestable que años más tarde entrentó el régimen en relación con el desenvolvimiento del Continente, y en especial con el de las Antillas, donde se produce el triunfo revolucionario de Fidel Castro.

Entre los años 1958-1960 la tiranía acoge a grandes dictadores derrocados por convulsiones políticas que demandaban cambios. Estos dictadores fueron Juan Domingo Perón, Gerardo Machado, Fulgencio Batista, Marcos Pérez Jiménez y Rojas Pinilla. Para estos años, el agrietamiento del régimen era notable. Una Invasión producida el 14 de junio de 1959, procedente de Cuba y con apoyo de Venezuela,

sacudió la conciencia de sectores jóvenes y profesionales. La invasión se produjo por tres puntos geográficos diferentes: Constanza, Maimón y Estero Hondo. Aunque la Invasión fracasó, estimuló la actividad conspirativa que llevó a la formación del movimiento clandestino 14 de Junio. Pero recrudeció también los tradicionales métodos de encarcelamientos, torturas y asesinatos empleados especialmente contra quienes formaban parte del movimiento y fueron descubiertos.

Hacia 1960, las cárceles dominicanas estaban repletas y el asesinato Público llegaba a su paroxismo con la muerte violenta de las Mirabal, tres hermanas cuyos esposos estaban encarcelados por conspirar contra el régimen, y que realizaban un activismo abierto y disidente. La muerte de Patria, Minerva y María Teresa Mirabal provocó un resentimiento antitrujillista en todos los sectores sociales. Parte de esta animadversión era producto también de la persecución que emprendió la dictadura contra el clero al negársele a Trujillo él titulo de "Benefactor de la Iglesia", manifestacitación del cambio radical del sector religioso frente al régimen. Una carta Pastoral hecha pública el 31 de enero de 1960 expreso la oposición oficial de la Iglesia frente al sistema de represión que imperaba. Para 1960 se había producido un

bloqueo económico al país. Trujillo había provocado un atentado contra el presidente venezolano Rómulo Betancourt que originó las sanciones de San José de Costa Rica. "Todos los miembros de la OEA estuvieron de acuerdo en romper relaciones diplomáticas con la República Dominicana, establecer un embargo de armas y toda clase de implementos de guerra, suspender las relaciones comerciales, y

mantener estas sanciones hasta que el agresor cesara de ser una amenaza para la Paz''. Esto significó la pérdida del apoyo de los Estados Unidos al régimen, y él aislamiento a que fue condenada la república. Los Estados Unidos, principal patrocinador del régimen trujillista, consideraron oportuno eliminar al tirano y co-participaron através de la CIA en una conspiración tramada con allegados a la

dictadura. El asesinato de Trujillo, considerado como "ajusticiamiento", ocurrió el 30

de mayo de 1961.

Ya hablamos de su vida... Ahora un poco de su carrera

Trujillo había hecho una rápida carrera militar desde su ingreso en la Policía

Nacional Dominicana en tiempos de la ocupación militar norteamericana. A medida

que fue ascendiendo había ido utilizando su creciente poder para hacer fortuna realizando negocios con la compra de alimentos, ropa y equipo de soldados. Al llegar a la Jefatura del Ejército, Trujillo se enriqueció más aún e invirtió su dinero en tierras y propiedades urbanas, demostrando con ello poseer un decidido espíritu empresarial y un afán de lucro poco común.

Trujillo aprovechó la desmedida confianza que le dispensaba el Presidente Vásquez, quien lo había hecho Jefe del Ejército en reconocimiento a su demostrado horacismo, para colocar en los mandos claves del Ejército a oficiales adictos a su persona aparentando que eran adictos a Horacio Vásquez. Poco a poco Trujillo convirtió aquel cuerpo del orden en un negocio personal y en una maquinaria militar al servicio de sus intereses, aunque momentáneamente sirviera para sostener a Vásquez y apoyar la política del Partido Nacional.

En poco tiempo la riqueza de Trujillo fue ampliamente conocida y se hizo público que el sistema de compras y aprovisionamiento del Ejército era su principal fuente de ingresos. En 1927, por ejemplo, el presupuesto del Ejército cerró con déficit y Trujillo no pudo justificar cómo había gastado el dinero ese año. En 1929, en ocasión de un estudio administrativo-financiero que hizo una misión norteamericana

contratada por Vásquez para modernizar diversos departamentos del Gobierno, se descubrieron las vías de escape del presupuesto militar que Trujillo utilizaba en su provecho.

No obstante las recomendaciones de esa comisión para que fuese corregida esa situación, y a pesar de las demandas de los alfonsequistas para que Trujillo fuese removido de su cargo, Vásquez siguió dándole todo su apoyo y se negó a creer las informaciones que también le llegaron de que él estaba conspirando para derrocarlo en combinación con varios políticos coalicionalistas.

Esa confianza de Vásquez en Trujillo convirtió a éste en una figura intocable dentro del régimen y más adelante, en un punto de serios conflictos dentro del Partido cuando Vásquez salió del país y el Jefe del Ejército quedó bajo el mando directo de su enemigo José Dolores Alfonseca, quien ahora detentaba provisionalmente las funciones de Presidente de la República.

Durante las diez semanas en que Vásquez estuvo ausente, la campaña de reelección siguió adelante. Pero la situación política se agravó al rumorarse que el Jefe del Ejército sería destituido por conspirador y al presentarse éste fuertemente armado y con escolta con franca actitud de desafío en las oficinas de Alfonseca. A partir de entonces se difundió el rumor de que Trujillo conspiraba auxiliado por un preso de

su confianza que había en la Fortaleza Ozama, nombrado Rafael Vidal y por el coalicionista Roberto Despradel, quienes le habían hecho ver la posibilidad de que Vásquez no regresara vivo y su necesidad de impedir que Alfonseca continuara en el Poder.

Trujillo protestó en una y otra ocasión declarando ser fiel al Gobierno de Vásquez, pero a medida que pasaron los días los preparativos del golpe de Estado seguían avanzando. Un político llamado Rafael Estrella Ureña, que había sido Secretario de Estado de Vásquez y se había separado del Gobierno para combatir la reelección, había formado una agrupación llamada Partido Republicano. Este político había estado aglutinando opositores en la Capital y en Santiago y había celebrado un pacto con los líderes de otros pequeños partidos opuestos a Vásquez, entre los que se destacaba Desiderio Arias quien dirigía la "pata prieta" del antiguo partido jimenista, ahora bajo el nombre de Partido Liberal. También hizo contacto Estrella Ureña con los velazquistas, o progresistas con quienes acordó integrar una cadidatura antirreeleccionista encabezada por Velázquez como candidato a la Presidencia y secundada por él como candidato a la Vicepresidencia.

Pero en realidad, Estrella Ureña sólo estaba reuniendo fuerzas políticas de la Oposición para dar apoyo al movimiento que él y Trujillo habían acordado pues ya a principios de febrero ambos habían convenido de que Estrella Ureña y sus parciales iniciarían un movimiento en Santiago de los Caballeros que se apoderaría de la Fortaleza San Luis y desde allí levantarían un "Movimiento Cívico" que marcharía con hombres y armas hacia la Capital para obligar a Vásquez a renunciar, mientras el Ejército, aparentando querer evitar derramamiento de sangre, se abstendría de intervenir. A pesar de las numerosas denuncias que recibió Horacio Vásquez en el sentido de que Trujillo lo estaba traicionando, a ninguna dio crédito pensando en que todas eran obra de las intrigas y pugnas políticas entre el Jefe del Ejército y

Alfonseca.

El 23 de febrero Estrella Ureña y sus partidarios, secundados por Desiderio Arias y Elías Brache, antiguos líderes del jimenismo, dieron inicio a lo convenido. Un tío de Estrella Ureña, el General José Estrella, "atacó" la Fortaleza San Luis y la tomó. La guarnición de la fortaleza no hizo resistencia. La marcha hacia la Capital se inició de inmediato y tres días más tarde varios cientos de hombres, parcialmente armados con rifles viejos que Trujillo les había enviado subrepticiamente, hacían su entrada en la ciudad de Santo Domingo luego que Horacio Vásquez se convenciera, tras una dolorosa pugna consigo mismo, que el hombre a quien él había encumbrado a la más alta posición militar lo había traicionado.

Alfonseca y Vásquez presentaron formalmente sus renuncias al Congreso el 2 de marzo y al día siguiente pasó a ocupar la Presidencia de la República Rafael Estrella Ureña. Un par de días más tarde Vásquez y Alfonseca se exilian en Puerto Rico.

Poco días después de la juramentación de Estrella Ureña, se hizo evidente que quien mandaba era el Jefe del Ejército y que el nuevo Presidente no era más que un juguete en sus manos. También se hizo evidente que Trujillo quería la candidatura a la Presidencia para si mismo y que no pensaba cederla ni a Velázquez ni a Estrella Ureña. Los coalicionistas apoyaron a Trujillo en sus pretensiones y se entendieron con él y Estrella Ureña para lanzar una nueva candidatura encabezada por Trujillo.

Para apoyar esta candidatura se formó una "Confederación de Partidos" que agrupaba a los coalicionistas, a los liberales de Arias, a los republicanos de Estrella Ureña y a los seguidores de dos pequeños grupos llamados Partido Nacionalista y Partido Obrero que apenas tenían significación política.

Velázquez comprendiendo su error al apoyar a Estrella Ureña negoció otra vez con lo líderes del Partido Nacional la integración de una nueva "Alianza Nacional-

Progresista" que lo llevaría a él como candidato a la Presidencia y al líder horacista Angel Morales como candidato a la Vicepresidencia. No pasaron muchos días cuando los jefes de la Alianza descubrieron que sus seguidores y partidarios estaban siendo perseguidos y encarcelados por miembros del ejército. No obstante esta persecución

Velázquez y Morales insistieron en hacer campaña, y en una ocasión en las afueras de Santiago Morales y sus acompañantes después de haber asistido a varias manifestaciones políticas en esa ciudad fueron atacados a tiros. Fue milagroso que Morales y sus acompañantes no perdieran la vida, pues algunos escaparon del atentado con sus pantalones y sombreros perforados por las balas.

Todo el mes de abril transcurrió en una campaña de terror político y de intimidación policial a la población. La Alianza Nacional Progresista suspendió sus actividades poco a poco, mientras la Confederación de Partidos gozaba de amplia libertad de acción para celebrar sus manifestaciones. Frente a la violencia militar, la Junta Central Electoral renunció el día 7 de mayo, pero fue sustituida por nuevos miembros favorables a la candidatura de Trujillo-Estrella Ureña. Como la olencia

y el terrorismo continuaron, la Alianza Nacional-Progresista anunció el día 15 de mayo de 1930, en la víspera de las elecciones, que se retiraba del proceso electoral por considerar que lo había garantías para ejercer el voto libremente en el país. Al otro día se celebraron las elecciones con la sola participación de la candidatura oficial que obtuvo el 45% de los votos de los sufragantes inscritos. A pesar de las protestas de la Alianza y de los periódicos, la nueva Junta Central Electoral reconoció la validez de las elecciones el día 24 de mayo y proclamó a Trujillo y a Estrella Ureña como Presidente y Vicepresidente de la República.

El terrorismo continuó en los meses siguientes. Los más destacados opositores a Trujillo fueron perseguidos y encarcelados. El líder alfonsequista Virgilio Martínez Reina, que había propuesto la destitución de Trujillo cuando Horacio Vásquez se encontraba enfermo en Baltimore, fue asesinado a tiros y puñaladas junto con su

esposa embarazada mientras dormían en su casa de campo en San José de las Matas.

Trujillo organizó una banda terrorista llamada "La 42", encargada de perseguir y asesinar a sus opositores y de imponer el miedo en el país. Esta banda azotaba en automóvil dejando tras de sí una estela de cadáveres y hogares desgraciados. El Listín Diario, que había hecho campaña en favor de la Alianza, fue asaltado a finales de mayo y sus directores fueron obligados a callar su campaña de denuncias. Los

jueces de la Corte de Apelación de Santo Domingo, que impugnaron las elecciones fueron también perseguidos. Después de seis años de libertades, el pueblo Dominicano volvía a caer en la tiranía. El 16 de agosto de 1930, Rafael Trujillo y Rafael Estrella Ureña fueron juramentados ante la consternación de la mayoría del país. La Era de Trujillo había comenzado.

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