Quintuples; Luis Rafael Sánchez

Literatura universal contemporánea. Teatro puertorriqueño. El absurdo. Parodia. Personajes. Argumento

  • Enviado por: Lady Di
  • Idioma: castellano
  • País: Puerto Rico Puerto Rico
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Bayamón, Puerto Rico

La función del arte en el arte

“No queremos ahondar más en la magia

porque le dañamos la magia [...] Una mentira que es como una

maroma entre ustedes, el público y nosotros, los actores.

Que en arte todo es premeditación y alevosía”

(El Actor y La Actriz, Escena final de la obra Quíntuples)

Indice

Tema............................................................................................................................Página

Lema....................................................................................................................................2

Introducción.........................................................................................................................4

Vida y obra de Luis Rafael Sánchez....................................................................................4

Argumento de la obra...........................................................................................................5

Temas más relevantes..........................................................................................................6

La función del arte en el arte................................................................................................9

Conclusión.........................................................................................................................11

Notas..................................................................................................................................13

Bibliografía........................................................................................................................14

En el siguiente trabajo investigativo analizaré la obra de teatro Quíntuples, de Luis Rafael Sánchez. La misma refleja temas tales como la improvisación, la función del público dentro de una obra de teatro, así como la realidad interpuesta. Para lograr una investigación efectiva es necesario el utilizar elementos tales como el estilo de redacción del autor, y el propósito que tenía al escribir, en este caso, la obra de teatro. Además, desarrollaré el estilo de teatro de la absurdo, cultivado en escritores como Peter Weiss y Eugene Ionesco.

Como anteriormente había mencionado el autor de esta obra es el exitoso poeta, novelista, dramaturgo, educador y ensayista, Luis Rafael Sánchez. Éste nace en Humacao, en el año 1936, y es allí donde transcurre su infancia y adolescencia. Luego se muda a San Juan y comienza a cursar estudios en la Universidad de Puerto Rico, en donde se une al grupo “Comedieta Universitaria”. En 1959 estudia técnicas de redacción dramática y narrativa en la Universidad de Columbia en Nueva York y, durante ese año, publica la obra de teatro La espera. En 1960 publica Los ángeles se ha fatigado y Farsa del amor compradito, obras que fueron representada exitosamente en Puerto Rico y en España. Obtiene su bachillerato en Artes de la Universidad de Puerto Rico y en 1963 obtiene su maestría en la Universidad de Nueva York. En 1968 publica la obra de teatro La pasión según Antígona Pérez, la cual fue catalogada como la “cima de su producción dramática y que lo coloca entre las principales figuras del teatro latinoamericano”(1).

Fue en la Universidad Complutense de Madrid para el 1976, en donde obtiene su doctorado en Filosofía y Letras. Durante la década de los 70 comienza a colaborar, en las principales publicaciones del país, como autor de ensayos y artículos de crítica artística.

En 1976 publica su primera novela, La guaracha del Macho Camacho, la cual rapidamente tuvo éxito, tanto dentro como fuera de Puerto Rico. Posteriormente, específicamente para el 1988, publica otra novela titulada La importancia de llamarse Daniel Santos. Y en 1984 publica Quíntuples, obra de teatro en la cual utiliza el lenguaje que venía cultivando en sus obras. Es relevante señalar la importancia que han tenido sus obras en su vida. Le han permitido destacarse como uno de los escritores más importantes de Puerto Rico, y con mayor difusión a nivel internacional. Sus ensayos, obras de teatro, cuentos, novelas, entre otros, lo han destacado como una de las figuras de letras contemporáneas de nuestro país. También el utilizar un lenguaje popular dentro de sus obras, acompañado, en ocasiones, de un sentido del humor, lo han colocado entre los autores más destacados. En muchas ocasiones sus obras resaltan por reflejar, dentro de sí, su incomodidad con la situación actual de Puerto Rico. Debido a esto diferencias instituciones y organizaciones han reconocido la excelente labor de Sánchez. Ejemplo de esto es la distinción que recibió, en 1997, como Humanista del Año, reconocimiento otorgado por la Fundación Puertorriqueña de las Humanidades. También el Ateneo Puertorriqueño ha premiado su labor como autor de la obra de teatro infantil Cuento de la cucarachita viudita y su relato Espuelas.

En la obra Quíntuples, se presentan 2 actores interpretando el papel de 6 personajes. Cada uno “improvisa” un monólogo, el cual le presenta al espectador la vida de cada miembro de la familia Morrison, junto a una gama de aventuras y experiencias enriquecedoras. En Quíntuples, el público se convierte en un personaje más, incorporándose a las peripecias de cada quíntuple Morrison y su padre. Además, se desarrolla una excelente química entre la realidad y la ficción, permitiéndole al espectador ir más allá de lo que ve e interpreta. Es una obra en donde los elementos de la realidad, la ficción, la improvisación, las máscaras y la duplicidad hacen frente a la vida de unos personajes, junto a las experiencias que viven.

Dentro de la obra la improvisación, como anteriormente había mencionado, es uno de los elementos más importantes para el desarrollo de la misma. Será esta la que “refleje las obsesiones más íntimas de los quíntuples” (2). Es Dafne Morrison quien insiste a sus hermanos y a su padre en presentar su participación, como invitados del Congreso de Asuntos de la Familia, de una manera diferente y arriesgada: ofreciendo un monólogo, actividad que los quíntuples Morrison no estaban acostumbrados a desallorar. Podemos dividir la reacción de los personajes en dos: quienes tomaron la orden con naturalidad y calma, y quienes la acogieron con miedo, timidez, y coraje. Por ejemplo, Baby Morrison justifica en muchas ocasiones sus errores con el hecho de que nunca antes había improvisado, y que se encontraba en esa situación por insistencia de Dafne y orden de Papá Morrison. Por tanto podemos encajar a Baby dentro de un modelo que no tiene escapatoria debido a que no ha aprendido a cómo enfrentarse a su realidad, comparado con el modelo de Bianca quien, al igual que Baby, no encaja dentro de los parámetros establecidos por la familia Morrison.

Pero a diferencia de Baby, Bianca no logra compenetrarse ya que no lleva de por sí un modelo en donde pueda reconocerse. Podemos apreciar esto desde el momento en que se nos presente a Bianca y el título de su participación “Tema y variaciones de un amor que no se atreve a decir su nombre” (3). En cambio a estos personajes, Mandrake el Mago y Dafne confiaban en su intelecto para hacer malabares en su presentación. Mandrake reacciona molesto cuando su hermano, Baby, se opone, por supuesto timidamente, a la sugerencia de Dafne de improvisar. Los monólogos de cada personaje responden a las aventuras que proximamente iban a llevar a cabo cada uno. Por tanto, cada hermano hace caso omiso a las instrucciones de Papá Morrison, creando en escena su propio relato, con una base distinta y dando un giro distinto al propósito inicial de cada discurso. Es Papá Morrison quien realmente improvisa, dando rienda suelta a las aventuras de la familia y de las anécdotas que los destacan entre los demás hogares. A pesar de la improvisación de cada personaje el espectador, que conoce la obra, conoce el verdadero origen de cada monólogo, haciendo referencia a una realidad interpuesta, la cual analizaremos más adelante.

Cada personaje, de una manera u otra, se envuelve con algún espectador, ya sea utilizando movimientos físicos que obligan a la persona a ser cómplice del actor o utilizando frases o diálogo en el que sea necesaria la respuesta de el espectador para que la obra sea presentada en su totalidad y con sentido. Podemos apreciar claramente este elemento, específicamente cuando se utiliza el diálogo para establecer esa interacción, en el personaje de Carlota Morrison cuando hace uso de participación para, en su mayoría, dictar órdenes por cualquier situación que surja debido a su estado de gestación.

Una segunda señora, usted, cruza, inmediatamente, hasta la mesita, toma el termo, lo destapa y me sirve dos sorbos de té de hoja de naranjo. No hay riesgo con el agua que utilicé para preparar el té de hoja de naranjo. El agua alcanzó el punto de ebullición. Identifico a la señora que me servirá el té de hoja de naranjo. (4)

Otros personajes como Bianca Morrison utilizan el lenguaje corporal para hacer efectiva esa dinámica actor-espectador. Vemos esta técnica cuando el autor nos presenta a una Bianca que “avanza hacia los espectadores, el cigarrillo en la mano, la exigencia del vicio atravesándola. Cuando finalmente un espectador la socorre, y le da lumbre” (Enfásis nuestro) (5).

Sería interesante el estudiar la reacción de un espectador que no observa la obra por primera vez y la de un espectador que conoce la misma de antemano o al menos conoce el lenguaje que nos transmite y entiende el propósito del autor al escribir la misma. Posiblemente un espectador que no tenga conocimiento alguno sobre la obra reaccionará sorpresivamente al encontrarse con elementos que incluyen desde la participación activa y necesaria del público hasta el final, en el cual se enfrentan los personajes versus los actores. Incluso, una persona que tenga conocimientos sobre la obra puede contribuir a su desarrollo gesticulando los movimientos apropiados u ofreciendo, naturalmente, ser parte de alguna escena que así lo requiera.

Los personajes que componen la obra se relacionan entre sí. El espectador puede observar como los personajes de Mandrake, Dafne y Papá Morrison duplican sus diálogos o simplemente repiten la misma línea haciendo referencia hacia un diferente concepto pero con el mismo mensaje. Por ejemplo Papá Morrison y Dafne utilizan las mismas líneas cuando entran en escena, aludiendo a la ovación que le ofrece el público espectador. Además, varios personajes duplican líneas que hacen referencia a elementos que componen la cultura popular “como el tango (Gardel Libertad Lamarque), el bolero (Daniel Santos, Toña La Negra), referencias a textos populares como Corín Tellado [ ... ] y al cine bohemio con hermosas mujeres” (6). Esta duplicidad nos afirma la relación tan estrecha que llevaban o al menos quería proyectar la familia Morrison. Para poder tomar en cuenta este factor hay que recordar las órdenes represivas que tomaba Papá Morrison en relación al comportamiento de sus hijos y la postura que debían tomar al presentarse como una familia ante un grupo nutrido de personas, y en este caso tan importante, un Congreso de Asuntos de la Familia. Además podemos afirmar como la repetición de varias líneas entre Dafne, Mandrake y Papá Morrison, le permite observar al espectador cómo el carácter fuerte de cada uno impera ante los demás personajes.

En esta obra se desarrolla una perfecta interacción entre lo que denominamos realidad y ficción. Son estos elementos los que permiten que Quíntuples se destaque como una obra fuera de lo común y entretenida. Es ese hilo que marca la línea que divida la veracidad y la mentira, el que coloca al espectador y a los actores en un estado aventurero y lleno de expectativas. Esta dinámica se extiende desde los “improvisados monólogos y la actuación de cada personaje hasta el final de la misma, en el cual aparecen en escena los dos actores, haciendo referencia a la obra y las mentiras que se desatan en ella. Sabemos que el final de la obra permite a los actores librarse de las máscaras de los Morrison para adentrarse en las máscaras que los envuelven como actor y actriz. Es una realidad dentro de una falsedad, lo que la convierte en ficción automáticamente. Solamente podríamos nominar el final como uno realista, si el actor y la actriz concuerdan con las expresiones vertidas, aunque por tratarse del seguimiento de un libreto automáticamente caeríamos en el lado que nos presenta las mentiras y la falsedad.

Dafne Morrison aplica en su monólogo las mismas líneas que expresan el actor y la actriz al final de la obra:

Actor: Una mentira que es como una maroma entre ustedes, el público y nosotros, los actores.

Actriz: Que en arte tod es premeditación y alevosía.

Actor: Una maroma sin redes (7)

Con la excepción de que Dafne menciona estas líneas haciendo referencia al amor: “Una mentira, una hermosa mentira, si hay mentiras hermosas; una mentira que era una maroma entra ella y él. Sin redes. Que una maroma con redes no es maroma” (8).

Sánchez convierte la obra Quíntuples en una obra diferente y poco usual. Es una obra en la cual se desarrollan varios elementos totalmente diferentes a lo presentado, como la participación del público, conviertiéndolo en el séptimo personaje, los conceptos de realidad-ficción, los movimientos de los actores y el ambiente que contiene la misma. La obra nos presenta una encadenación de juegos y movimientos en el cual los personajes se convierten en espectadores de sí mismos. Este juego permite que se lleve a cabo una interración actor-espectador, contrariando las normas que expresan que el enfoque debe trabajarse actor-ambiente/objeto. Se acostumbra a marcar una línea de tiempo entre el escenario y el púplico. En Quíntuples no existe esa línea, dando marge a que proyecten situaciones y reacciones tanto en el público, como en la presentación misma. .

La represión es otro elemento que se mantiene activo en el desarrollo de la obra. Aunque no es percibido directamente, podemos observar a personajes, cómo Papá Morrison, que intenta controlar el carácter y comportamiento de sus hijos muy estricta y represivamente. Este factor lo podemos afirmar cuando analizamos la reacción de cada personaje al mencionarlo o cuando éste aparece en escena y demuestra las exigencias que tiene con sus hijos. Son sus decisiones y órdenes las que deben llevarse a cabo, aunque pogan en juego la salud de sus hijos. Como es el caso de Baby Morrison, quien ofrece su monólogo tímidamente y luce desconcertado, ya que está participando en contra de su voluntad. Es el carácter de Papá Morrison el que controla la vida y obra de los Morrison, a la vez que es él que dictamina el camino que cada uno debe tomar.

Luis Rafael Sánchez cultiva el género del teatro de lo absurdo en esta obra. Este género se destaca por ser un trabajo en el cual se reacciona contra los conceptos estipulados para el tetro, conocido como teatro tradicional. Varios escritores se han destacado por propulsar dicho género en sus obras. Por ejemplo el autor teatral Eugene Ionesco ha producido obras teatrales que describen la existencia humana en un universo totalmente fuera de lo común. A estas obras se les ha adjudicado el término de teatro del absurdo ya que es un “movimiento teatral que se lamenta de la falta de sentido de la condición humana” (9). Pirandello Luigi fue otro exponente del mencionado género. Éste decidió utilizar puramente su fantasía con el propósito de crear el efecto que deseaba. Influyó grandemente en el teatro contemporáneo, dando paso a la eliminación del teatro tradicional, explicado anteriormente. Estos autores, al igual que Sánchez, utilizan diferenes técnicas, así como situaciones ilógicas y no-particulares para enfatizar su punto de vista, y la extrañeza del ser humano. En Quíntuples podemos aplicar el concepto de teatro de lo absurdo ya que se rompen unos esquemas tradicionales del teatro para dar espacio a unos elementos nuevos y propiamente efectivos. Bajo este concepto se puede definir el estilo de obra que nos quiere presentar Luis Rafael Sánchez. Específicamente al final de la obra, en donde Sánchez da rienda suelta a su imaginación y maneja esta pieza teatral a su antojo.

Como había expresando anteriormente, la obra Quíntuples representa cómo en la realidad se pueden intercalar elementes verdaderos e imaginarios, que logran borrar la línea que los diferencian, permitiendo que se desate una excelente química y un perfecto desarrollo entre ambos. Además, el presentar nuevos elementos a la misma, permiten que resalte por la ruptura de los esquemas dentro de sí. Quíntuples es un espectáculo totalmente nuevo, interesante y excelente para transportarno de lo imaginario a lo real y de la comedia a la tragedia. Tal y como lo expresa su autor en el prólogo de la misma, “es, también, la parodia de una comedia de suspenso. Y, finalmente, una aventura de la imaginación, una obra dentro de otra obra. El ritmo escénico tiene un brío cercano a la danza frenética, una irreprimible urgencia” (10).

Notas

  • (1998). Sánchez, Luis Rafael. En Enciclopedia de Puerto Rico Siglo XXI (pp. 100). Río Piedras: Caribe Grolier.

  • Emmanuelli Huertas, J. (1990-1991). Quíntuples: Las máscaras de la representación. Revista de Estudios Hispánicos, 17-18, 341.

  • Sánchez, L.R. (1985). Quíntuples. Río Piedras: Ediciones del Norte. p. 31.

  • Ibid., p. 60.

  • Ibid., p.41.

  • Emmanuelli Huertas, J. op.cit., p. 343.

  • Sánchez, L.R. op.cit., p.78.

  • Ibid., p. 7.

  • (2000). Absurdo, Teatro del. En Enciclopedia Microsoft Encarta. Microsoft Corporation.

  • Sánchez, L.R. op.cit., p.xv.

  • Bibliografía

  • Bibliografía del autor

  • Sánchez, L.R. (1985). Quíntuples. Río Piedras: Ediciones del Norte.

  • B. Bibliografías sobre el autor

  • Waldman, G.F. (1988). Luis Rafael Sánchez: Pasión Teatral. Santo Domingo: Editora Corripio.

  • (1998). Sánchez, Luis Rafael. En Enciclopedia de Puerto Rico Siglo XXI (pp. 100-101). Río Piedras: Caribe Grolier.

  • (2000). Sánchez, Luis Rafael. En Enciclopedia Microsoft Encarta. Microsoft Corporation.

  • C. General

  • Emmanuelli Huertas, J. (1990-1991). Quíntuples: Las máscaras de la representación. Revista de Estudios Hispánicos, 17-18, 339-351.

  • Cidoncha, I. (1997, marzo, 19). Humanista del año. El Nuevo Día. pp. 97.

  • http://instruct1.cit.cornell.edu/Courses/spanl301/obras.htm#Quíntuples

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