Primeros auxilios

Vendajes. Fracturas. Quemaduras. Heridas. Normas generales básicas

  • Enviado por: Evilgirl
  • Idioma: castellano
  • País: República Dominicana República Dominicana
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INTRODUCCION

En este tema hablaremos ampliamente de 5 temas que son de importancia para cada ser humano, pues uno nunca sabes donde tendrá que usarlos, pues el que vive en este mundo, vive en una bomba de tiempo.

Aveces nos encontramos en situaciones que no sabemos que hacer, por lo que a continuación les mostraremos algunas cosas que hacer cuando nos encontramos en momentos difíciles de salud.

Los temas que desarrollaremos son los siguientes y el significado de cada uno de ellos, según el diccionario Encarta '99:

  • Primeros Auxilios: Medidas terapéuticas con urgencias que se aplican a las víctimas de accidentes o enfermedades repentinas hasta disponer de un tratamiento especializado.

  • Fracturas: Efecto de fractura o fracturarse. Lugar por donde se rompe un cuerpo y deja señal.

  • Quemaduras: Descomposición de un tejido orgánico producida por el contacto del fuego o de una sustancia cáustica y corrosiva. Señal, llaga o ampolla que causa este contacto.

  • Vendaje: Ligadura hecha con vendas o piezas de lienzo adecuada para sujetar una parte del cuerpo o sostener un apósito.

  • Heridas: Rotura hecha en las carnes con un instrumento por efecto de fuerte choque con un cuerpo duro: arma de fuego, arma blanca.

A continuación tendremos cada uno de estos términos mas desarrolladamente.

VENDAJE

El Vendaje es un trozo de gasa u otro género que se utiliza para fijar una curación sobre una herida o para envolver o sostener una parte del cuerpo. Una vez colocada recibe el nombre de vendaje.

Los vendajes se usan para diferentes fracturas. A continuación mencionaremos algunas de ellas:

  • para mantener en su lugar el material de curación de una herida, impidiendo así la llegada de gérmenes o la misma.

  • Para detener alguna hemorragia de pequeños vasos, comprimiendo el apósito colocado sobre la herida.

  • Para sostener alguna parte del cuerpo, sirve de cobertillo, o para restringir el movimiento de una articulación o de un miembro.

  • Para comprimir suavemente, impidiendo que se llenen de sangre las várices de las extremidades inferiores para este fin, se utilizan vendas elásticas.

  • ¿Cómo Colocar un buen vendaje?

    1. Ponga el miembro a vendar en la posición correcta.

    2. Apriete suficientemente la venda, pero no impida la circulación de la sangre.

    3. Para comprobarlo presione la zona vendada, si al soltar no se recupera el color o regresa lentamente, es que está demasiado apretada.

    Primeros auxilios
    4. Deje siempre libre los dedos de los pies y de las manos. Una vez hecho el vendaje, el herido tiene que poder mover los dedos. De lo contrario está demasiado apretada.

    Paso #1 Paso #2 Paso #3 Paso #4

    5. Si el vendaje es para sujetar un apósito, ponga el extremo de la venda encima, sujetando el rollo hacia arriba.

    6. Una vez sujetado bien el apósito, colóquelo en espiral, empezando por la zona que está más alejada del corazón sujetándolo con un broche de seguridad.

    7. Para inmovilizar una extremidad, coloque ropas, toallas, etc, entre el brazo y el cuerpo o entre las dos piernas, una extremidad siempre se venda a intervalos, evitando la herida en caso de haberla.

    8. Haga los nudos en el en la parte no herida dejándolos al exterior.

    9. Para inmovilizar una articulación, cubra la misma con una vuelta de la venda, posteriormente, realice una especie de ocho pasándola por encima, cruzándola y pasándola por debajo.

    FRACTURAS

    Fractura (anatomía), rotura en un hueso o en un cartílago osificado. La fracturas simples o cerradas no son visibles en el exterior. Las fracturas complicadas o abiertas implican la solución de continuidad de la piel por lo que es frecuente la exposición del hueso. La fractura es simple o conminuta según el número de roturas presentes en el mismo hueso. Las fracturas son completas si la rotura abarca todo el hueso, o incompletas ('tallo verde') si la fractura no interrumpe del todo su continuidad, con desviación o aplastamiento del hueso. Las fracturas incompletas se observan con más frecuencia en los niños pequeños, cuyos huesos están dotados de más elasticidad. La mayor parte de las fracturas están causadas por un traumatismo, aunque también pueden ser consecuencia de una actividad normal como lanzar una pelota.

    Los síntomas comunes de una fractura son dolor local intenso, hipersensibilidad e inflamación, con algún grado de deformidad. El único medio que permite detectar y definir con precisión el tipo de fractura son los rayos X.

    Hay diferentes tipos de fracturas las cuales mencionaremos a continuación:

    - Fracturas abiertas

    Se producen cuando el hueso desgarra la piel y sale al exterior provocando una hemorragia. Cuando ocurra esto llame a una ambulancia.

    Cómo actuar:

    1.Cubra la herida con una compresa limpia o una gasa estéril.
    2. Presione para controlar la hemorragia, pero no directamente sobre el hueso visible.
    3. Realice con material blando unas almohadillas alrededor del hueso hasta poder vendar la herida sin rozar el hueso.
    4. Al vendar hágalo con fuerza pero sin que dificulte la circulación, vendando siempre en dirección al corazón.

    - Fracturas cerradas

    Se llama así a las fracturas que no traspasan la piel. En este caso lleve al herido a urgencias.

    Cómo actuar:

  • Es necesario que inmovilice la extremidad afectada. Para una mejor inmovilización, sujete la parte herida en una parte sana del cuerpo. Si es un brazo, en el tronco. Si es una pierna, en la otra pierna.

  • 2. Fabrique una almohadilla con cualquier prenda blanda para ponerla entre la parte sana y la afectada.

    3. Cúbralo con una venda ancha sin mover el miembro fracturado.

    4. Tenga cuidado de que el vendaje sostenga el hueso pero que no oprima la herida.

    5. También puede fabricar una tablilla con madera, una escoba, un periódico enrollado, etc., con la que poder inmovilizar el hueso fracturado.

    Cómo NO actuar:

    1. No trate de colocar nunca el hueso en caso de dislocación.
    2. No mueva al herido hasta haber inmovilizado la extremidad fracturada.

    Esguinces y torceduras

    Es posible que no pueda diferenciar si es una fractura o un esguince. Trátelo entonces como una fractura. Tras las primeras medidas, siempre es imprescindible acudir al médico.

    Cómo actuar:
    1.
    Aplique una compresa fría o una bolsa de hielo.
    2. Ponga una capa de algo blando y acolchado como el algodón.
    3. Realice un vendaje presionando con firmeza, pero sin dificultar la circulación sanguínea, vendando siempre en dirección al corazón.
    4. Colóquele la extremidad en algún soporte elevado.

    Fractura de clavícula

    Suele producirse dolor en el lugar de la fractura, que se intensifica cuando se mueve. Acuda al hospital.

    Cómo actuar:
    1. Coloque una almohadilla debajo de la axila del lado fracturado.
    2. Haga que apoye el brazo del lado fracturado en el pecho, de manera que los dedos se apoyen en el hombro opuesto.
    3. Sujete el brazo con una venda al pecho de forma que quede inmovilizado.

    Hay un sin número de fracturas que tiene diferentes tipos de vendajes, pero solo menciones estos, pues sino el desarrollo fuese muy extenso.

    QUEMADURAS

    Quemadura, lesión térmica o química de los tejidos. Puede estar producida por líquidos calientes, por la acción directa de una llama, por contacto con cuerpos calientes, por productos químicos cáusticos, por electricidad, o por radiaciones electromagnéticas (rayos X, radiaciones nucleares,…). La piel se quema por exposición a temperaturas superiores a 50 °C durante más de cinco minutos.

    Existen muchos tipos de quemaduras, unas más leves que otras, pero todas requieren de buen cuidado.

    Quemaduras superficiales

    Son quemaduras pequeñas y sin mayor importancia. Si la zona afectada es muy grande, acuda al médico.

    Cómo actuar:
    1. Ponga la zona afectada bajo un chorro de agua fría al menos diez minutos.
    2. Cubra la zona con gasa estéril o con gasas especiales para quemaduras.
    3. Realice un vendaje en la zona sin apretar.

    Cómo NO actuar:
    No explote, las ampollas.
    No aplique ninguna crema a menos que esté segura de que es adecuada par este tipo de quemaduras.

    Quemaduras profundas

    Acuda al hospital.
    Cómo actuar en caso de quemaduras profundas:
    1. Enfríe la herida con agua durante diez minutos.
    2. Quite con cuidado cualquier utensilio como anillos, relojes, cinturones, zapatos, etc., antes de que la zona se hinche.
    3. Cubra la herida con una gasa estéril o una gasa especial para quemaduras. Si no tiene ninguna de las dos cosas, para evitar infecciones improvise una venda con algún material que no deje pelusa como un trozo de sábana, un pañuelo, etc. También puede servir plástico del que se usa en cocina, pero no utilice las dos o tres primeras vueltas del rollo. Si la quemadura está en un pie o en una mano, se puede utilizar una bolsa siempre que esté limpia
    4. Acuda rápidamente a urgencias.

    Cómo NO actuar:
    No intente quitar nada que esté pegado a la herida.

    Quemaduras químicas

    Las señales aparecen lentamente. Sin embargo, toda quemadura química es grave y se debe ir de inmediato a urgencias.

    Cómo actuar:
    1. Cierre el recipiente o busque una zona fuera de peligro.

  • Eche agua fría sobre la zona afectada al menos durante 20

  • minutos.

  • Quítele cualquier ropa afectada.

  • Cómo NO actuar:
    Si la quemadura se ha producido con ácido fluorhídrico, nunca eche agua.

    HERIDAS

    Herida, cualquier rotura de la superficie externa o interna del cuerpo que produce separación de tejidos y está causada por una fuerza o agente lesional externo. Las heridas se clasifican según el objeto que las produce en incisas, o corte, si son producidas por un instrumento u objeto cortante; punzantes, si el instrumento tiene punta estrecha; lacerantes, si se acompaña de un desgarro del tejido; contusa si existe derrame o hematoma. En cuanto a su profundidad, las heridas se clasifican en penetrantes, si la herida atraviesa una parte del cuerpo y lesionan una cavidad, superficiales si no implica la destrucción de tejido profundo, profundas si afectan a músculos y huesos y perforantes si resulta que alcanzan una víscera hueca. Las heridas sépticas o infectadas son aquellas en las que una zona está contaminada por bacterias, que pueden producir supuración o destrucción de tejidos.

    Con hemorragia externa en pequeñas heridas

    En un principio, son heridas que no revisten gravedad. Podemos curarlas nosotros mismos si seguimos unas mínimas normas.

    Cómo actuar:
    1. Si sobresale el objeto incrustado, sáquelo utilizando pinzas desinfectadas previamente con alcohol.
    2. Lave la herida con agua y jabón con suavidad bajo el chorro, empezando por el centro de manera que el propio agua arrastre la suciedad.
    3. Aplique algún antiséptico como mercromina.
    4. Cúbrala con una gasa, fijándola con un esparadrapo.

    Con hemorragia externa en grandes heridas

    Se caracterizan por la gran cantidad de sangre que se puede

    llegar a perder, y por las fatales consecuencias que puede provocar una érronea actuación. Por tanto, es esencial saber actuar correctamente. La hemorragia puede ser producida por: o Rotura de una arteria: sangre de color rojo vivo, brota a borbotones con cada latido del corazón. o Rotura de una vena: sangre de color rojo oscuro, fluye continuamente. En cualquier

    caso llame sin perder un minuto a los servicios de urgencia. Mientras tanto:

    Cómo actuar:
    1. Quite o corte la ropa que tapa la herida de manera que pueda verse.
    2. Observe si hay algún objeto extraño y quítelo.
    3. Si no hay objetos extraños, coloque una gasa y presione la herida con el dedo, la palma o incluso el puño. Mantenga la presión durante diez minutos. Si la sangre no cesa de salir, repita la operación.
    4. Si no puede realizar una presión directa o ésta no es suficiente, aplique una presión indirecta, es decir, en un punto superior de la arteria sangrante. Para ello localice la arteria afectada, que se puede percibir por la pulsación. o Si la herida está en el brazo, debe comprimir la arteria humeral, que se encuentra en el bíceps junto al húmero. o Si está en la pierna, comprima la arteria femoral, que se encuentra a la altura de la ingle.
    5. Aplique la presión diez minutos.

    Cómo NO actuar:
    1.
    Nunca aplique un torniquete. Es un remedio que se aplica en último recurso y que debe realizar un especialista. Un torniquete mal realizado puede detener el riego sanguíneo del miembro en el que se aplica y provocar una gangrena.
    2. Si la herida está en un brazo o una pierna póngalo en alto. Si sospecha que puede estar roto no lo mueva.
    3. Nunca presione más de quince veces, ya que supondría los mismos riesgos que un torniquete.

    Heridas con hemorragia en la cabeza

    El cuero cabelludo tiene abundante suministro sanguíneo, por lo que la hemorragia puede ser abundante, pareciendo peor de lo que es. Aun así, una herida en la cabeza puede esconder heridas más graves, como una rotura de cráneo. Por eso es imprescindible que tras controlar la pérdida de sangre se acuda al hospital.

    Cómo actuar:
    1. Con una gasa realice una presión directa.
    2. Sujete la gasa con una venda enrollada a la cabeza.
    3. Acueste al herido con la cabeza y hombros ligeramente levantados.

    Hemorragia en codos y rodillas

    No olvide que los grandes vasos sanguíneos cruzan las partes interiores de los codos y las rodillas, de modo que si se produce un corte sangrará abundantemente. Aunque se apliquen unas primeras medidas para controlar la hemorragia, acuda urgentemente al hospital.

    Cómo actuar:
    1. Con una gasa limpia apriete la herida.
    2. Doble la articulación con la mayor fuerza posible. re mantener la calma para que el niño no se ponga más nervioso.Siénte al niño encima de usted lo más recto posible y trate de tranquilizarlo.
    3. Con la extremidad en esta posición, levántela.
    4. Cada diez minutos, reduzca la presión durante unos segundos.

    PRIMEROS AUXILIOS

    Primeros auxilios, medidas terapéuticas urgentes que se aplican a las víctimas de accidentes o enfermedades repentinas hasta disponer de tratamiento especializado. El propósito de los primeros auxilios es aliviar el dolor y la ansiedad del herido o enfermo y evitar el agravamiento de su estado. En casos extremos estas primeras medidas son necesarias para evitar la muerte hasta que se consigue asistencia médica.

    Los primeros auxilios varían según las necesidades de la víctima y según los conocimientos del socorrista. Saber lo que no se debe hacer es tan importante como saber qué hacer, porque una medida terapéutica mal aplicada puede producir complicaciones graves. Por ejemplo, en una apendicitis aguda un laxante suave puede poner en peligro la vida del paciente.

    En todos los pacientes, sea cual sea su lesión, deben aplicarse una serie de normas generales. Siempre hay que evitar el pánico y la precipitación. A no ser que la colocación de la víctima lo exponga a lesiones adicionales, deben evitarse los cambios de posición hasta que se determine la naturaleza del proceso. Un socorrista entrenado ha de examinar al accidentado para valorar las heridas, quemaduras y fracturas. Se tranquiliza a la víctima explicándole que ya ha sido solicitada ayuda médica. La cabeza debe mantenerse al mismo nivel que el tronco excepto cuando exista dificultad respiratoria. En ausencia de lesiones craneales o cervicales se pueden elevar ligeramente los hombros y la cabeza para mayor comodidad. Si se producen náuseas o vómitos debe girarse la cabeza hacia un lado para evitar aspiraciones. Nunca se deben administrar alimentos o bebidas (si el paciente va a requerir cirugía hay que esperar hasta que se vacíe el estómago), y mucho menos en el paciente inconsciente. La primera actuación, más inmediata, debe ser procurar al paciente una respiración aceptable: conseguir la permeabilidad de la vía aérea para evitar la asfixia, extrayendo los cuerpos extraños —sólidos o líquidos— y retirando la lengua caída hacia atrás. Si el paciente no respira por sí sólo habrá que ventilarlo desde el exterior mediante respiración boca a boca hasta disponer de un dispositivo mecánico.

    Cualesquiera que sean las lesiones, el segundo aspecto a corregir es el referente al sistema circulatorio, para evitar el shock. Se deben valorar la frecuencia cardiaca y la tensión arterial. Una valoración inicial se obtiene mediante el pulso: permite valorar la frecuencia y ritmo cardiaco, y su “fortaleza” o “pulso lleno” nos indican una adecuada tensión arterial. El shock supone la depresión de muchas funciones orgánicas debido al defecto de perfusión de sangre (por insuficiente tensión arterial). Los signos característicos del shock son la piel fría y húmeda, los labios cianóticos (azulados), la taquicardia y la hipotensión arterial (pulso débil y rápido), la respiración superficial y las náuseas. Estos síntomas no son inmediatos; el shock puede desarrollarse varias horas después del accidente. Para evitarlo debe mantenerse abrigado al paciente e iniciar lo antes posible la

    perfusión de líquidos y electrolitos por vía intravenosa. Está prohibido administrar fármacos estimulantes y alcohol.

    Las urgencias que requieren primeros auxilios con más frecuencia son los accidentes en los que se produce asfixia, parada e infarto cardiacos, sangrado grave, envenenamiento, quemaduras, golpe de calor e insolación, desvanecimiento, coma, esguinces, fracturas y mordeduras de animales.

    CONCLUSION

    En la vida hay momentos en los que necesitamos de un médico, pero no lo tenemos cerca, o la persona está tan mal que debemos ir avanzando el trabajo del doctor.

    Como hemos visto hay muchos métodos que te pueden ayudar a ser un buen doctor en el momento indicado.

    Debemos siempre saber algunos de los métodos que se usan en primero auxilios, o en casos de quemaduras, fracturas, cortadas o al vendar algo.

    Siempre se debe estudiar y he aprendido mucho, pues uno nunca sabe donde tendrá que usar estos procedimientos.

    BIBLIOGRAFIA

    Primeros auxilios

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