Primeros Auxilios

Emergencias y urgencias. Quemaduras. Fracturas. Cortes y heridas. Electrocución

  • Enviado por: La Pocahs
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 13 páginas
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Los accidentes son la causa de mortalidad más importante en personas jóvenes y de edad media. En todas las partes del mundo se han buscado formas de prevención y una de las más exitosas para mitigar los efectos de las lesiones que se producen en los accidentes es conseguir que los primeros auxilios intervienen en el suceso sean capaces de proporcionar una ayuda sanitaria adecuada hasta la llegada del equipo Médico.

Se entiende como primeros auxilios de urgencia los cuidados y atenciones inmediatas que se proporcionarán a quien ha sufrido un accidente, a fin de aliviar su dolor, evitar que se agrave y muchas veces, que sobrevengan incapaces e incluso la muerte.

El manejo de las situaciones de urgencia requiere:

“Control emocional, agilidad en los razonamientos y seguridad en las decisiones”

Para que esto sea posible, es necesario tener una formación previa, que nos haga conocedores con una base científica, de las normas de actuación que hemos de seguir, consiguiendo con ello desterrar tratamientos erróneos que han sido trasmitidos a través de generaciones y que no solo mejoran al paciente, sino que pueden determinar un agravamiento de su estado y de su pronostico posterior.

Los primeros auxilios son todas aquellas medidas o actuaciones que realiza el auxiliador, en el mismo lugar donde ha ocurrido el accidente y con material prácticamente improvisado, hasta la llegada de personal especializado. Los primeros auxilios no son tratamientos médicos. Son acciones de emergencia para reducir los efectos de las lesiones y estabilizar el estado del accidentado. Y esto último es lo que le concede la importancia a los primeros auxilios, de esta primera actuación va a depender en gran medida el estado general y posterior evolución del herido. Así mismo, son una obligación moral.

Pero, ¿que es una urgencia?. ¿Y una emergencia?.

La American Hospital Association define la urgencia como cualquier situación que en opinión del enfermo, los parientes u otra persona que asuma la responsabilidad de llevarlo al hospital, requiere intervención médica inmediata. La situación de urgencia continua hasta que se ha realizado una evaluación y diagnóstico médico.

En una urgencia, pueden tener que aplicarse uno de estos dos tipos de primeros auxilios:

  • primeros auxilios emergentes o emergencias: en los que existe peligro vital para la vida del accidentado, estas son: una parada cardio-respiratoria, la asfixia, el shock, las hemorragias importantes y los envenenamientos graves.

  • primeros auxilios no emergentes: en los que no existe dicho peligro, por ejemplo: una fractura en un brazo, dolor abdominal, etc.

Por tanto, una emergencia es una urgencia en la que existe una situación de muerte potencial para el individuo sino se actúa de forma inmediata y adecuada.

Concluyendo, en las urgencias (sean o no emergencias) los primeros auxilios juegan un papel importante para el estado posterior del individuo.

Para estar bien preparado siempre conviene tener en el hotel un botiquín con todo a punto y que incluya lo siguiente:

  • Algodón.

  • Gasas Estériles.

  • Esparadrapo.

  • Jabón.

  • Antisépticos.

  • Tijeras afiladas.

  • Tiritas.

  • Termómetro.

  • Aspirina o paracetamol.

  • Agua Oxigenada.

  • Alcohol de 96°.

  • Solución antiséptica tipo "Betadine".

  • Crema antiséptica tipo "Bacitracina".

  • Crema de hidrocortisona, para picaduras e inflamaciones locales.

  • Emulsión al amoníaco tipo "Afterbite".

  • Vendas o esparadrapo quirúrgico

  • Pinzas limpias

  • Ligaduras y fronda

  • Toalla limpia y trozos de tela para embalajes

  • Tablillas o cartones para inmovilizar.

  • Tul graso monodósis estéril.

SITUACIONES:

Los más frecuentes son por líquidos calientes. 
Pueden producirse también por contacto con cáusticos, frío, fuego, parafina y artefactos de calefacción.

¿CÓMO PREVENIR?

Evitar que los niños estén cerca de la cocina, estufas u otros aparatos que generen calor. 
Colocar protecciones para evitar acceso a lugares que contengan fuentes de calor.

  • TERMICAS: Por una fuente de calor (sol, fuego, líquidos o sólidos a elevadas temperaturas.

  • QUÍMICAS: Provocadas por agentes tóxicos o corrosivos.

  • ELECTRICAS: Tendremos presente que la lesión producida, generalmente es mayor de lo que se aprecia en un primer momento. Puede ir acompañada de parada cardiaca.

      • Si una persona está encendida en llamas, no correr nunca; echarse al suelo y rodar sobre sí mismo o cubrirlo con una manta gruesa para apagar el fuego.

      • Si el sujeto se está electrocutando, no lo tocaremos sin una protección como plásticos, manta gruesa, un cinturón, un palo... pues también nos electrocutaríamos. Si se puede, cortar la corriente y prever su caída.

      • No tocar aparatos eléctricos estando húmedos, en la bañera o descalzos.

      • En las sustancias químicas, mientras no diluyamos el tóxico con abundante agua y jabón, este seguirá actuando.

      • No quitar la ropa que esté pegada a la piel.

      • Enfriar la quemadura con agua corriente.

      • Cubrir con tul graso monodósis y vendaje protector.

      • Si la quemadura es extensa o se rompe la flictena, acudir al médico, por riesgo de infección.

      • Tratamiento antitetánico.

      • En la cara no poner antisépticos coloreados, posible efecto tatuaje.

      • Enfriar la quemadura con agua corriente

      • Cubrir con una sábana limpia.

      • Traslado a un centro especializado.

      • No colocar nunca pomadas ni tinturas que puedan impedir la correcta visualización de la quemadura.

      • Profilaxis antitetánica.

    Profundidad:

    1º Grado: Afecta a la epidermis y sale un eritema (enrojecimiento) y dolor
    2º Grado: Afecta a la dermis y a la epidermis salen flichemas (ampollas) y  produce mucho dolor
    3º Grado: Afecta a la epidermis, hipodermis, dermis y demás estructuras subcutáneas salen escaras (costras) y no hay dolor.

    Primeros Auxilios

    LESIONES TRAUMÁTICAS:

  • CONTUSIÓN: Es una lesión de los tejidos blandos, producida por una fuerza no cortante como un golpe. La piel está integra.

      • SIGNOS Y SÍNTOMAS: Suele haber algo de equimosis en la zona lesionada, hinchazón y dolor.

      • TRATAMIENTO: Se pueden reducir estos efectos, si nada más producirse la contusión, aplicamos hielo cubierto siempre con un paño y posteriormente realizamos un vendaje.

  • ESGUINCE: Es una rotura incompleta de un ligamento ó de un complejo de ligamentos, responsables de la estabilidad de una articulación, debido a su empleo excesivo, a una fuerza de estiramiento ó torcedura.

      • SIGNOS Y SÍNTOMAS: Hay una rotura de vasos sanguíneos e hinchazón. Mover la articulación causa dolor, pero no hay inestabilidad de la articulación.

      • TRATAMIENTO: Debe instaurarse lo más pronto posible. Lo primero será aplicar compresas frías, después vendaje comprensivo previamente acolchado con algodón. La primera fase de reposo absoluto acompañado de la elevación del miembro afectado, va a ser determinante para una perfecta recuperación del mismo.

  • LUXACIÓN: Es un trastorno en el que lasa caras articulaciones de los huesos que forman la articulación, dejan de estar en contacto anatómico.

      • SIGNOS Y SÍNTOMAS: Dolor, cambio en el contorno de la articulación, cambio en la longitud de la extremidad, perdida de la movilidad normal y cambio en el eje de los huesos luxados.

      • TRATAMIENTOS: No intentar nunca reducir la luxación, inmovilizar la zona en la posición en que se encuentre y proceder al traslado a un centro médico. No administrar líquidos ni alimentos a una persona con luxación antes de ser atendida en urgencias, por si hay que reducirla bajo anestesia.

  • FRACTURAS: Llamamos fractura a la perdida de continuidad del hueso. Se acompaña de lesiones más o menos importantes de las partes vecinas, recibiendo el conjunto de partes interesadas por el traumatismo, el nombre de “foco de fractura”.

      • SIGNOS Y SÍNTOMAS: Dolor espontáneo y a la palpación, impotencia funcional, hinchazón y equimosis, deformidad, movimiento anormal o antinatural, crepitación, acortamiento del miembro por la contracción de los musculos, alteraciones vasculonerviosas. Todos estos síntomas y signos no aparecen siempre en una fractura, pueden aparecer solo alguno de ellos.

      • TRATAMIENTO: En principio, solo trasladaremos las posibles fracturas de miembros superiores. De miembros inferiores, la que se encuentre por debajo de la rodilla y solo en un miembro. En el resto de los casos lo más conveniente es esperar a los servicios de urgencias.

    • Prohibiremos cualquier movimiento al herido.

    • No trasladar una fractura antes de inmovilizarla con un buen acolchado y siempre en la posición en que se encuentre. No intentar nunca reducir una fractura.

    • Interrogar al herido para buscar lesiones asociadas.

    • En los accidentes por colisión, serán considerados como politraumatizados. Si hay sospecha de fractura grave, lo abrigaremos y esperaremos la llegada de la ambulancia, vigilando sus constantes vitales.

    • Son la separación traumática o quirúrgica de los planos que componen la piel. Su mayor problemática es la infección y la hemorragia.

      MATERIAL PARA SU TRATAMIENTO:

    • Gasas esterilizadas (monodósis) o en su defecto, vendas empaquetadas.

    • Jabón para lavarnos las manos y la herida, también podemos limpiar la herida con agua oxigenada y gasas; No emplearemos nunca alcohol ni algodón para limpiarla.

    • Un antiséptico, no los emplearemos con color en la cara, por su efecto tatuaje.

    • Esparadrapo o tiritas.

    • Tul graso monodósis, algodón o vendas en determinados casos.

    • Unas tijeras.

    • LIMPIEZA DE LA HERIDA:

      • Limpiaremos siempre partiendo del centro al exterior.

      • Retiraremos los cuerpos extraños superficiales. Si hay cuerpos extraños profundos, acudiremos a un centro médico para su extracción.

      • Una vez limpia, aplicaremos el antiséptico.

      • Posteriormente, la taparemos con gasas y esparadrapo o con una tirita.

      • Si hay una pérdida de sustancia o sangra, colocaremos un tul graso sobre la herida, luego gasas y si es conveniente un vendaje.

      • Si el apósito se moja, lo cambiaremos, ya que la herida se macera.

      • Si en los días posteriores aparecen signos de inflamación, acudiremos al médico.

      • Profilaxis antitetánica.


      Primeros Auxilios

      1. Herida incisa: Domina la extensión frente a la profundidad causada por un instrumento cortante.

      2. Herida contusa: Causada por un elemento contundente, los bordes no son nítidos ni definidos.

      3. Herida punzante: Predomina la profundidad frente a la extensión.

      4. Herida Perfórate

      5. Herida en colgajo: Esta unida la piel por un pedículo (zona donde hay mucha movilidad) SCALP.

      6. Herida por arrancamiento o desgarro: Afecta a todas las capas de la piel similar al anterior pero sin unión.

      7. Herida por perdida de suturación.


      • Taparemos la herida con gasas estériles o paño limpio, la embalaremos y procederemos a su traslado a un centro médico.

      • Si tiene un objeto punzante clavado, no lo retiraremos.

      • En una herida de abdomen, si el intestino sale, no intentaremos meterlo; colocaremos un embalaje poco apretado y lo trasladaremos.

      Signos y síntomas:
        -La electricidad siempre tiene un punto de entrada y uno de salida
      -Los tejidos por los cuales pasa la corriente quedan dañados

      La corriente eléctrica doméstica puede quemar y matar. Los accidentes se producen cuando el cuerpo entra en contacto con:

    • los dos hilos conductores;

    • más frecuentemente, entre un hilo conductor y un material conductor (tuberías, vigas metálicas..), o que se ha convertido en conductor por la humedad (suelo, paredes..).

    • La humedad juega un papel muy importante en los accidentes eléctricos; el peligro es pues mayor en las cocinas, baños, bodegas y sótanos húmedos. Finalmente la piel del hombre es mucho más conductora cuando está mojada (agua, sudor).

      Los resultados de un accidente eléctrico sobre el organismo pueden desencadenar una parada cardio-respiratoria, contracciones tetánicas, cambios en el estado psíquico, convulsiones, etc y producen quemaduras sobre la piel de entrada, salida y por llamaradas. Como en todas las situaciones de accidentes, la prioridad es el ABC, tras lo cual, se puede trabajar sobre las quemaduras u otras heridas.

      En caso de accidente eléctrico lo que no se debe hacer es:

      • tocar a la víctima mientras esté en contacto con la fuente de electricidad;

      • utilizar materiales conductores o húmedos para apartar un cable e;

      • intentar apartar un cable de mediana o alta tensión que haya caído cerca de una casa o cualquier lugar.

      Lo que se debe hacer es:

      • Cortar la corriente, bien desconectando el automático en los domicilios, bien llamando a la compañía eléctrica.

      • Prever la caída de un sujeto que estuviera pegado a un cable.

      • En caso de parada cardio-respiratoria iniciar la R.C.P. cuanto antes y mantenerla hasta la llegada de los servicios sanitarios. En estos casos el golpe precordial, esto es, dar un fuerte y seco puñetazo sobre el tercio medio del esternón, antes de iniciar la R.C.P. suele ser efectivo.

      • Poner sobre las quemaduras un apósito limpio o estéril.

      • Poner bajo vigilancia médica a todo individuo que hubiere recibido una fuerte descarga eléctrica, incluso si no presenta trastornos inmediatos o presenta una simple conmoción; estos pueden aparecer más tarde.

      TRANSPORTE ADECUADO
      El traslado innecesario de las víctimas de un accidente o de los enfermos graves es muy peligroso.
      "Transportelas con Seguridad"
      Al trasladar un accidentado o un enfermo grave, se deberá garantizar que las lesiones no aumentarán, ni se le ocasionarán nuevas lesiones o se complicará su recuperación ya sea por movimientos innecesarios o transporte inadecuado.
      Es mejor prestar la atención en el sitio del accidente, a menos que exista peligro inminente para la vida de la víctima o del auxiliador como en un incendio, peligro de explosión o derrumbe de un edificio.
      Una vez que haya decidido cambiar de lugar a la víctima, considere tanto la seguridad de la víctima como la suya. También tenga en cuenta su propia capacidad, así como la presencia de otras personas que puedan ayudarle.

      METODOS PARA LEVANTAR A UNA PERSONA
      Arrastre
      Se utilizan cuando es necesario retirar una víctima del área del peligro, a una distancia no mayor de 10 metros y cuando el auxiliador se encuentra solo. No debe utilizarse cuando el terreno sea desigual o irregular (piedras, vidrios, escaleras). Coloque los brazos cruzados de la víctima sobre el tórax. Sitúese detrás de la cabeza y colóquele sus brazos por debajo de los hombros sosteniéndole con ellos el cuello y la cabeza. Arrástrela por el piso. Si la victima tiene un abrigo o chaqueta, desabroche y hale de él hacia atrás de forma que la cabeza descanse sobre la prenda. Arrástrela por el piso, agarrando los extremos de la prenda de vestir (abrigo, chaqueta o camisa).
      Si en el recinto hay acumulación de gas o humo, haga lo siguiente:
      Si la víctima está consciente y no puede movilizarse, arrodíllese y pídale que pase los brazos alrededor de su cuello, entrelazando las manos.
      Si está inconsiente, sujétele las manos con una venda a la altura de las muñecas y realice el mismo procedimiento.
      Si la víctima es muy grande se puede usar el arrastre de los pies, asegurándose que la cabeza de la víctima no se lesione con un terreno desigual o irregular.
      Cargue de brazos
      Cuando la víctima es de bajo peso.
      Pase un brazo por debajo de los muslos de la víctima.
      Colóquele el otro brazo alrededor del tronco, por encima de la cintura y levántela.

      Cargue de brazos con 2 auxiliadores:

      Primeros Auxilios

      Cargue de brazos con 3 auxiliadores:

      Primeros Auxilios

      Con ayuda de una cobija o frazada
      Para levantar un lesionado o enfermo con ayuda de una cobija o frazada se necesitan de 3 a 5 auxiliadores.
      Se usa cuando no se cuenta con una camilla y la distancia a recorrer es corta. NO se debe usar este método si se sospecha lesiones en la columna vertebral.
      Colocar la frazada o cobija doblada en acordeón a un lado de la víctima.
      Dos auxiliadores se colocan arrdillados junto a la víctima y la acomodan de medio lado (uno de los auxiliadores la sostiene de la cadera y las piernas, el otro de la espalda y la cabeza); el tercero acerca la cobija o frazada y la empuja de tal manera que le quede cerca de la espalda.
      Coloquen nuevamente la víctima acostada sobre la espalda y ubíquense para proceder a levantarla:

      Primeros Auxilios

      Forma correcta de subir un lesionado a una camilla
      Cuatro auxiliadores se colocan arrodillados al lado y lado de ésta: dos en la parte superior, toman la cobija o frazada a la altura de los hombros y de la cintura y de las piernas, y el quinto detrás de la cabeza.
      Halen los extremos de la cobija para evitar que quede enrollada debajo de su cuerpo.
      Enrollen los bordes de la cobija o frazada, rodeando el cuerpo de la víctima.
      A una orden , pónganse de pie y caminen lentamente de medio lado, iniciando la marcha con el pie que queda más cerca de los pies del lesionado.

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