Prensa: función social

Periodismo. Historia. Política. Papel democratizador. Medios

  • Enviado por: Dulce Mexicano
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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PERIODISMO

ENSAYO

27 DE SEPTIEMBRE DE 2001.

HISTORIA DEL PERIODISMO Y FUNCIÓN SOCIAL DE LA PRENSA.

  • Cómo definir la ética en la práctica periodística?

  • Cómo entender la práctica del periodismo más allá del quién y qué efecto logra en los lectores y receptores?

  • Cuál es el papel de la prensa para promover una participación política?

  • Cómo definir el papel de la prensa en el contexto de la política económica neoliberal tanto en México como en Estados Unidos?

  • Cómo caracteriza el autor el papel democratizador que los medios de comunicación deberían tener en esta nueva perspectiva política?

  • TODOS LOS CAMBIOS SON LENTOS Y DOLOROSOS...

    HISTORIA DEL PERIODISMO Y FUNCIÓN SOCIAL DE LA PRENSA.

    Me parece que no es suficiente plantearse el asunto de la libertad de expresión como el centro de la responsabilidad y de la calidad del trabajo periodístico, sino que es indispensable considerar el derecho de información, que implica el derecho de informar pero también el de ser informado objetivamente, en el marco de la ley y del respeto a los derechos humanos.


    En los últimos años, la apertura política ha crecido, los medios de comunicación social han estado dando muestras de un ejercicio más profesional y con mayores libertades políticas, especialmente la televisión y la prensa, a través de sus espacios de discusión en donde han sometido muchos temas que son de trascendencia nacional al debate público.

    Con esta forma de hacer pública la información sobre lo que ocurre, lo que ha ocurrido o lo que ocurrirá, los medios de comunicación social, desde su labor específica, han estado ejerciendo presión social y política para que las instituciones de gobierno funcionen normalmente. Ejemplos de presión informativa han sido los casos de el Movimiento Estudiantil del 68, la delincuencia dentro del propio gobierno, el PRI, el espionaje telefónico, etc. De no haber circulado públicamente la información sobre estos temas, quizá los temas o los problemas nunca se hubieran tomado seriamente en las instituciones competentes. Por supuesto que aún nos quedan dudas, que la apertura de temas como este nos crea más preguntas y muchas veces nos quedamos insatisfechos con las “nuevas versiones”. El periodista corre el riesgo de perder toda su credibilidad y nosotros como audiencia podemos caer en el escepticismo.

    Sin embargo, existen algunas informaciones cuyo contenido y enfoques nos llevan a la reflexión sobre el papel del periodismo en la sociedad, específicamente sobre los límites al derecho de informar y sobre quién debería controlar a los medios de comunicación social, para que funcionen "como deben" en una democracia moderna.
    Esto resulta importante porque no puede ser que los periodistas por sí mismos se atribuyan facultades omnipotentes al decir cualquier cosa sobre cualquier persona o institución con el pretexto de la libertad de expresión, sin importarles que en varios casos se destroza la vida de personas inocentes, se maneja injustamente el trabajo o la imagen de alguna institución o se somete a psicosis colectiva a la población con imágenes amarillistas o que especulan.

    No considero a los medios de comunicación social como entidades omnipotentes, capaces de cambiar opiniones o comportamientos de las personas mecánicanicamente, pero sí creo que actualmente los medios son parte de la cultura de una sociedad y que son capaces de determinar los temas y los límites de discusión en la sociedad. (el quién en lugar del quién).

    Los medios son capaces de imponer sus esquemas en el proceso de construcción social de la realidad, Pero, por supuesto que no son ellos sino nosotros quienes deciden cómo debemos pensar y actuar en la vida cotidiana.
    Es cierto también que disponen del poder necesario para favorecer ( o dañar...) el bien común y procurar el respeto tanto de los derechos de cada uno como de los derechos del pueblo.

    La responsabilidad es enorme y al hablar de ética y de sus códigos, podría citar varios autores, pero la ética, no es otra cosa que un código moral, es decir, la ética va más allá de pretender ser héroe nacional al sacar “trapitos sucios” de los políticos, va más allá de obtener una primera plana, la ética reside en la conciencia moral que tenemos individualmente.

    Es por eso que no sólo se busca informar al público, sino tratar de no contaminarlo con ideologías, darle importancia a los hechos y a sus distintas versiones, más tarde el público se formara una opinión y no sólo eso sino que exigirá que todos los medios le den tiempo al análisis y a la reflexión; eso, sería lo ideal.

    Ante los ciudadanos, el fulanito aparecido en la televisión o en los periódicos no es "presuntamente ladrón", sino "ladrón al que hay que temerle porque de lo contrario los dejará sin cartera". Por esta característica tan importante de la imagen de los medios, con la disculpa o el perdón no se puede remediar el daño. Queda una mancha social imborrable. Pero también, la imagen que crean los medios de comunicación puede beneficiar a los sujetos o instituciones sociales. En este sentido, la información de los medios puede promoverlo al estrellato o lanzarlo para que se estrelle.
    Por esta razón, los personajes públicos o políticos piensan sus acciones desde la comunicación pública, en vez de pensarlas desde el punto de vista de la pertinencia y beneficio para la nación. Ver su información o sus declaraciones en el espacio público, ya sea tv o prensa, es sinónimo de éxito.


    En la actualidad a los medios de comunicación se les reconoce, además de las de entretener, informar y orientar, otras tres funciones claves en la sociedad posmoderna: la de comerciar, la de fiscalizar y la de arbitrar socialmente. Pero sin duda, en el país, la función de comerciar también es la que determina a los medios de comunicación.

    Un medio de comunicación cuya función comercial ande mal tiene pocas posibilidades de subsistir en la competencia comunicacional.
    En el caso de los medios que abusan del componente comercial, cometen el pecado de hacer inútiles las otras posibilidades de usar los medios, la información, la orientación, la fiscalización o servir como árbitros en la sociedad. Esta degeneración lleva al amarillismo informativo, al desequilibrio entre el contenido de un programa y su loado publicitario, al amarre de la información a los intereses mercantilistas de algunos anunciantes.

    La democracia y los medios.

    Se trata de aquella información a través de la cual los medios de comunicación social dan cuenta del funcionamiento de las instituciones del Estado. Por ejemplo: manejo de los fondos públicos, el servicio médico hospitalario del IMSS, aprobación de leyes en la asamblea legislativa, en sí, los cuestionables servicios en todas las instituciones del gobierno. Etc.

    Además, los medios han estado actuando como intermediarios entre los sectores sociales como proveedores de información. Significa que la información se constituye como en un espacio donde los personajes públicos o políticos se informan, dialogan, discuten, actúan, modelan y se promueven políticamente. Sobre esto es frecuente oír de los funcionarios públicos: "yo no lo sabía; me he dado cuenta a través de los medios..."
    Del buen ejercicio del arbitraje social de los medios de comunicación social se benefician todos los sujetos que tienen que ver con los problemas del país. Sin embargo, como en todos lados en la vida cotidiana, el trabajo periodístico es una actividad humana, en la que se pueden cometer errores, que pueden ser benéficos o nefastos para los sujetos o las instituciones sociales.

    Tratándose de una actividad humana, con enormes responsabilidades sociales y políticas en una sociedad dominada por la información, la práctica periodística no puede estar exenta de las normas legales y cada uno de nosotros tiene el derecho universal a que se nos informe profesionalmente con apego a la verdad y de acuerdo con las necesidades informativas de toda la población; no sólo a las necesidades de los empresarios de la información.

    El problema de las restricciones y las limitaciones al ejercicio periodístico, es un problema que le incumbe al receptor de la información periodística, .
    Además de que la información sea veraz, satisfaga el interés general y no viole el ejercicio de otros derechos humanos, tales como la vida privada, el honor, la reputación, la imagen y la presunción de inocencia.
    Sin embargo, en pleno siglo XXI, plantear la información como derecho de recibir información periodística en forma veraz, significa también, limitar el poder de las empresas y exigir que la información no sea manipulada, distorsionada y ocultada.

    En nuestro país la información no acaba de ser del todo profesional, precisamente por las ataduras, condicionamientos o presiones que ejercen algunos sectores sobre el periodista, periódico o medio masivo.