Potencias económicas: Japón, Europa y Estados Unidos

Economía y empresa. Mercadotecnia. Siglo XX y XXI. Batalla económica. Capitalismo. Superpotencia militar. Teoría del comercio libre. Mercados. Tecnología. Armamento

  • Enviado por: Jahm2040 El Gallero
  • Idioma: castellano
  • País: México México
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LA GUERRA DEL SIGLO XXI

La batalla económica que se avecina entre Japón, Europa y Estados Unidos.

En 1945 había dos superpotencias militares, Estados Unidos y la Unión Soviética, luchando por la supremacía, y una superpotencia económica, Estados Unidos, que estaba sola. En 1992 hay una superpotencia militar, Estados Unidos, que se encuentra sola, y tres superpotencias económicas, es decir, Estados Unidos, Japón y Europa, centrada esta última en Alemania, que luchan por conquistar la supremacía económica. Sin la más mínima pausa, la disputa ha pasado del terreno militar al económico.

Cuando los sistemas fallan, la necesidad del cambio es evidente. El comunismo fracasó. La parte del mundo controlada por el comunismo cambiará como consecuencia de este proceso. De allí surgirán nuevos protagonistas de la economía mundial. Algunos de los nuevos protagonistas del Segundo Mundo se incorporarán al Primer Mundo; otros se unirán al Tercer Mundo. El fracaso exige cambio, pero lo mismo sucede con el éxito, si las economías tienen éxito, modifican lentamente las circunstancias en que funciona. Así son las cosas en el mundo de las economías de mercado con éxito.

Las reglas actuales del juego económico internacional, el GATT (Acuerdo General de Aranceles Y Comercio), el sistema de Bretton Woods, fueron formuladas después de la segunda Guerra Mundial, y construidas de acuerdo con las realidades existentes entonces. El sistema que gobernó la economía mundial durante la última mitad del siglo XX no será el sistema que gobierne la economía mundial durante la primera mitad del siglo XXI.

Una revolución de las telecomunicaciones, los ordenadores, los trasportes y la logística ha permitido la organización de fondos globales y el desarrollo de un mercado mundial de capitales. Ambos procesos han determinado que sea más fácil para los países pobres exportar a los países ricos, y para estos obtener recursos en los países extranjeros pobres. De hecho, ahora todos tienen acceso al mismo mercado mundial de capitales. En el futuro la ventaja competitiva duradera dependerá más de las nuevas tecnologías de procesos y menos de las nuevas tecnologías de productos. Las nuevas tecnologías del futuro, ejemplo: la biotecnología, dependerá de la capacidad cerebral. Las ventajas comparativas del trabajo humano remplazan a la ventaja comparativa de la Madre Naturaleza (la posesión de recursos naturales) o de la historia (recursos de capital).

En Estados Unidos la realización de los cambios será más difícil que en cualquier otro lugar del mundo, durante el último siglo ha sido la economía con más éxito del universo. Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos no tuvo competidores económicos. El próximo siglo económico será tripartito competitivo y cooperativo entre Japón, Estados Unidos y Europa. En la lucha por adquirir cierta ventaja competitiva, cada uno obligará a los otros a adaptarse.

El capitalismo tiene sus virtudes y sus vicios. Es una máquina maravillosa para producir bienes y servicios abundantes, pero no es fácil conseguir que arranque. Los fracasos del Tercer Mundo sobrepasan de lejos los éxitos del Primer Mundo. Mientras Europa oriental privatiza, Estados Unidos nacionaliza.

Al comienzo del siglo XXI, hay una sola superpotencia militar: Estados Unidos. Como lo demostró la Guerra del Golfo, solo Estados Unidos puede trasladar un gran ejército moderno a través de la mitad del mundo en pocos meses e imponer su poder militar (Cómo lo esta haciendo ahora con la captura de Osama Bin Laden). Los costos de la Guerra del Golfo hubieran podido ser pagados fácilmente en su totalidad por Estados Unidos. Esos costos fueron muy reducidos en comparación con un PNB que se acerca a los 6 billones de dólares anuales. Se pidió ayuda financiera a los países que no mandaron soldados, no para pagar la guerra, sino para convencer al público norteamericano de que la guerra era un esfuerzo aliado y no sólo norteamericano. Pero el poder militar no conduce al poder económico. Todo lo contrario, si un país quiere ser una superpotencia militar ( es decir, usar un gran caudal de recursos humanos y económicos en actividades militares, una forma de consumo público) debe de estar dispuesto a aplicar la autodisciplina necesaria para reducir su consumo privado a niveles que garanticen que no está recortando las inversiones necesarias para mantener el crecimiento de la productividad civil. Un país puede ser una superpotencia militar durante mucho tiempo, incluso mientras se debilita su poder económico. El éxito de Estados Unidos en la Guerra del Golfo demuestra que este país es y será una superpotencia militar durante el próximo siglo. Pero su éxito en el Golfo de ningún modo garantiza que será una superpotencia económica en el siglo XXI.

En la disputa económica que se avecina, el mundo no se divide en amigos y enemigos. El juego es al mismo tiempo competitivo y cooperativo. Uno puede continuar siendo amigo y aliado, y aun así desear el triunfo. Se recuerda al siglo XXI como el siglo de Gran Bretaña. Fue la potencia económica dominante. El siglo XX será recordado como el siglo de Estados Unidos. Era y es la potencia económica dominante. Así como la caída del Muro de Berlín en Noviembre de 1989 marco el fin de la antigua disputa entre el capitalismo y el comunismo, así la integración del mercado común Europeo el 1 de Enero de 1993 señalara el comienzo de una disputa económica en un nuevo siglo como el principio del Tercer Milenio. Estados Unidos se trasformará en la segunda economía del Mundo en magnitud.

En temperaturas próximas del cero absoluto, y ahora con temperatura más elevadas de ciertos materiales utilizados en la cerámica, se manifiesta la superconductividad. Las reglas que rigen la propagación de la electricidad, de pronto cambia, los antiguos constantes ya no son constantes. De repente, se aplican nuevas reglas. La resistencia desaparece y a los aparatos eléctricos que antes no podía ser fabricados, ahora pueden serlo. Pero es difícil controlar las corrientes desencadenadas. Mas o menos lo mismo sucede en la economía mundial. Los nuevos protagonistas, las nuevas tecnologías y las nuevas formas están influyendo para generar una forma económica de superconductividad. Habrá que desechar las antiguas constantes. De pronto, aparecerán nuevas reglas en un juego muy distinto. Es posible concebir la creación de economías productivas, pero controlar las corrientes desencadenadas será igualmente difícil.

El mundo ha superado el sistema comercial GATT-Breton Woods, y debe organizar un sistema nuevo basado en las realidades de un mundo económico tripolar. No es posible resistirse a las fuerzas irresistible. Si las presiones no pueden aliarse aplicando métodos lógicos (una nueva conferencia de Bretton Woods), se las ingeniará de otros modos.

Lo que los japoneses han hecho en Estados Unidos, no pueden hacer, están haciendo y harán en Europa si se les ofrece una oportunidad. Los mercados Europeos que se abrieron, en 1990 los japoneses estaban vendiendo mas del 30% de los automóviles adquiridos. En algunos mercados, Ejemplo Irlanda y Noruega, la participación japonesa en el mercado era superior al 40%. Los japoneses pueden montar un automóvil de lujo con solo una cuarta parte de la fuerza de trabajo requerida en Europa. Pueden poner en producción modelos nuevos con mas rapidez y sus vehículos exhiben menos defectos. Los Franceses y los Italianos quizás han sido los defensores mas ruidosos de los limites impuestos a los japoneses, pero todos los demás (especialmente los Alemanes), se oculta detrás de esa obstinación, pues nadie cree posible triunfar en un juego de mercado libre con los japoneses. Alemania no es sencillamente el bastón del libre comerció mencionado a menudo por Estados Unidos.

Los japoneses no se muestran ciegos frente a estas realidades. Según sus propias palabras Europa se encamina “hacia un bloque comercial excluyente y proteccionista”. Los Europeos “ están decididos a proteger sus mercados nacionales en una severa competencia sin atenuantes, Europa habla muy en serio”.

La teoría del comercio libre reconoce que se produce un acentuado cambios de la distribución del ingreso de cada país participante. Los ingresos medios aumentan con el comercio libre, pero hay millones de perdedores en cada país. La teoría sencillamente afirma que las perdidas de los perdedores serán mas pequeñas que las ganancias de los ganadores. La teoría supone que los ganadores compensaran a los perdedores, de modo que en cada país todos tengan un incentivo para avanzar hacia el comercio libre, pero en realidad dicha compensación casi nunca se paga. En las teorías del comercio libre, se supone que se paga a los individuos salarios basados en sus habilidades individuales, no en la industria en que se trabaja. En la teoría del comercio libre, también se supone que las cuentas comerciales se equilibran en periodos relativamente breves.

La economía de mercado necesita la competencia entre diferentes propietarios. Eso no implica que el estado pueda poseer algunas empresas( los gobiernos Alemanes, Italianos, Españoles y Franceses son dueños de acciones de muchas empresas), pero ello significa que los gobiernos no pueden ser dueños de todas las empresas. Si se quiere que el gobierno no sea el dueño de todo, es necesario crear los derechos de propiedad privada. Pero, ¿cómo se creará la propiedad privada en una sociedad en que el estado es el dueño de todo?. Donde todos son dueños de todos, en sentido real nadie es dueño de nada. El tema claves es el de determinar la distribución inicial de los derechos de propiedad.

Europa tiene la posibilidad de convertirse en la religión del mundo de crecimiento mas rápido en la década de 1990. pero no hay garantía de que lo hará. Los elementos han eliminado los limites de velocidad en su autopista económica y cuando no hay limites de velocidad, a los Alemanes les gusta ir mas de prisa, si Europa puede incluir un área importante de Europa Central Y Oriental uniéndola a Europa Occidental en un mercado común ampliado, puede construir algo que no esta al alcance de nadie mas: de lejos del mercado mundial mas grande y mas autónomo, con 850 a 900 millones de personas, según se considere o no a Turquía un país Europeo. Incluso si Europa utiliza una parte de su autopista económica, aun así, será la principal economía del mundo. Al elaborar las normas de su integración económica, los Europeos de hecho asumirán la tarea de redactar las normas de tránsito de la economía mundial, en el siglo XXI, serán los que determinen la naturaleza de los vehículos que circulen en la autopista económica y si las luces de trafico indican verde, rojo o amarillo para la expansión del comercio mundial. Japón y Estados Unidos talvez decidan abstenerse de prestar ayuda. Es posible que Japón acabe preservando sus recursos para el movimiento en que los países comunistas de Asia, también dejen de existir. Estados Unidos talvez se convenza de que su economía es demasiado pobre para ayudar, a pesar del hecho de que su PNB real es el cuádruple de lo que era cuando se ofreció a Europa el plan Marshall. Quizá se decida a ignorar a una región que nunca fue uno de sus interés principales. En definitiva, Europa Occidental no tendrá mas alternativa que ayudar. La prevención de la emigración hacia el Oeste, el alivio de las tensiones fronterizas y la reducción de los odios étnicos son todos problemas que exigen éxito económico en Europa Oriental y Central. Una mezcla de altruismo miedo al oso militar ruso determino al plan Marshall original. Una mezcla de altruismo y temor al caos de las fronteras inmediatas conducirá al plan análogo en Europa Central y Oriental. El consejo ofrecido a Macbeth es valido para la casa de Europa: “si se hace cuando hay que hacerlo, entonces, mas vale hacerlo de aprisa”.

Para decirlo directamente, los norteamericanos no son miembros del equipo Japonés. Tocan antes el “techo o tope” , e incluso si técnicamente ocupan altos cargos, a menudo carecen de poder de decisión que tendrían en una empresa norteamericana. Desde esta perspectiva es difícil comprender la lógica de las empresas Japonesas que intencionalmente otorgan garantías de seguridad permanente en el empleo como parte de sus esfuerzos para obtener fuerzas de trabajo mas productivas. Pero considerando el asunto desde la perspectiva de un constructor social, la sociedad es un atributo importante de la empresa. Los imperios y las naciones atraen a los ciudadanos ofreciéndoles seguridad externa y seguridad interna. En Estados Unidos los gastos privados en investigación y desarrollo disminuyen durante los periodos de recesión económica y aumentan en los periodos de auge. En Europa y Japón no sucede lo mismo. Para una empresa norteamericana, la disminución de la investigación y del desarrollo es una técnica para mantener los beneficios durante un periodo de disminución de las ventas. En Europa y Japón no se reduce la investigación y el desarrollo pues se le considera la fuente de la capacidad competitiva a largo plazo. Los mismos esquemas de gasto son visibles en la inversión y los gastos de capacitación. Los ciclos son mas bruscos. Durante las recesiones, las empresas norteamericanas reducen mucho mas drásticamente las inversiones de largo plazo que las Japonesas. Los sistemas contables inciden el la mentalidad empresaria y al mismo tiempo refleja actividades cerca de lo que es importante. En Estados Unidos las normas contables obligan a imputar a gastos la investigación y el desarrollo, por lo tanto la reducción de estas conducen inmediatamente a un aumento de los beneficios finales. En Japón donde se capitaliza la investigación y desarrollo, esto no sucede. El sistema contable Japonés esta organizada de modo que desanime la mentalidad de corto plazo. La equivalente norteamericana esta organizada para fomentarla.

Los riesgos económicos del cambio son los mismo en los dos sistemas, pero en un sistema los riesgos del cambio económico pesan sobre el individuo y en el otro sobre el grupo. Cuando los riesgos pesan sobre el grupo, los individuos pierden el incentivo racional a combatir el cambio técnico. Lo que es bueno para el grupo automáticamente es bueno para el individuo. En cambio, en el sistema norteamericano, lo que es bueno para el grupo mas elevada productividad originada en las demás tecnologías a menudo es malo para determinados individuos. A la larga, la historia nos dirá cual de las dos teorías es cierta. Ahora esta realizándose un experimento empírico. Las empresas que maximizan el beneficio en Estados Unidos se han enfrentado a las empresas constructoras de imperio del Japón. El capitalismo individualista se enfrenta al capitalismo comunitario. Con el tiempo, sabremos quien se impone. Definitiva, el ganador obligara a los perdedores a cambiar y a atenerse a las reglas que imponga el triunfador.

La historia de los artículos electrónicos de consumo es una historia de retirada gradual hacia la nada, de la cual la industria norteamericana talvez nunca vuelva a resurgir. Los aparatos de radio y otros productos de audio fueron los primeros en retirarse. El 96% era producción norteamericana en 1955, el 30% en 1965, y casi 0 en 1975. después, la televisión. En este caso, retirada fue acelerada por las políticas de concesiones libres de los lideres técnicos de los países bajos, RCA y PHILIPS. Hacia fines de la década de 1980, la industria norteamericana de la televisión se había reducido a un superviviente, Zenith, que tenía una participación en el mercado del 15%. La industria del automóvil es la mas importante de Estados Unidos y el principal cliente de muchas otras industrias, pues compra el 21% de las aleaciones de acero, el 16% del aluminio, y el 53% del caucho. Si no hay una industria del automóvil, es difícil la supervivencia de la producción de maquinas herramientas. Sin una industria del automóvil y una industria productiva de artículos electrónicos de consumo, es imposible que la producción de maquinas herramientas sobrevivan. Para todos lo fines prácticos, la industria de producción masiva de automóviles fue inventada en Estados Unidos sin embargo las importantes combinaciones y el trasplante de producción han pasado de menos del 1% de las ventas en 1955 a mas de un tercio de las ventas en 1991.

En la segunda mitad del siglo XX, Estados Unidos fue la promotora, Japón y Europa, los que reaccionaron. En la primera mitad del siglo XXI se invirtieron los papeles. Estados Unidos comienza el siglo XXI con una posición que no es inferior a ninguna, pero a perdido gran delantera que tenia en la última mitad del siglo XX. Y triunfara o fracasara en el siglo que se avecina en la medida que aprenda a jugar los nuevos juegos económicos definidos por los Europeos y Japoneses.

A fines del siglo XIX y principios del siglo XX, se vio el comercio mundial como un movimiento de ida y vuelta entre los países subdesarrollados (colonias) que exportaban materias primas las naciones desarrolladas (las madres patrias) y los países desarrollados que exportaban productos manufacturados a esas naciones subdesarrolladas para pagar las materias primas. Pero durante la última mitad del siglo, el crecimiento del comercio ha correspondido casi totalmente desarrollados. Una porción cada vez menor que el comercio mundial corresponde al trafico entre las naciones en desarrollo y las naciones desarrolladas. Y sin la ayuda extranjera del mundo desarrollado, el comercio entre las naciones desarrolladas y subdesarrolladas habrían sido incluso menor. Las grandes fuerzas tecnológicas están determinando que para que los países sea mas difícil actuar en la economía mundial, esta dura realidad se ve reforzada por los cambios sobrevenidos en el régimen comercial del mundo. China es el principal país del mundo desde el punto de vista de la población. Como productor de textiles y zapatillas, es un protagonista en la economía mundial. Su desaparición seria percibida. Aunque China siempre será importante desde el punto de vista político militar no ejercerá una gran influencia en la economía mundial durante la primera mitad del siglo XXI incluso se reanuda con éxito su avance hacia la trasformación en una economía de mercado. China tiene un ingreso anual per-capita de 300 dólares.

Entre los países del tercer mundo, los pequeños dragones de la Cuenca del Pacifico han sido los que han tenido mas éxito. Aunque los detalles concretos difieren, todos han seguido el modelo Japonés, en virtud del cual el gobierno ofrecía un mercado interno protegido a las empresas que competían vigorosamente en los mercados externos. La protección de la competencia se desarrolla simultáneamente en una relación simbiótica con agresivas estrategias nacionales que promovían las industrias básicas. Aunque han tenido mucho éxito en la década de 1980, cada una por distintas razones se verá en dificultades para repetir sus éxitos en la década de 1990. El destino de Hong Kong depende de lo que suceda en China. El tratado entre Gran Bretaña Y China que establece la trasferencia de Hong Kong a China en 1997 promete algo un país, dos sistemas económicos que no pueden realizarse. En teoría, Japón podría convertirse en un importador neto y ser el centro de un Cuasi-bloque comercial de la cuenca del pacifico, arrastrando con el a los pequeños dragones. Pero para que suceda tal cosa, Japón debe convertirse en el principal mercado al que los miembros de su bloque comercial vendan los productos.

Medio Oriente es la única parte del mundo donde es posible que por lo menos algunos se enriquezcan gracias al petróleo. El nivel exacto de enriquecimiento dependerá de cómo se distribuya la riqueza petrolera entre los residentes del medio oriente. Los que no producen petróleo en esa región debería fabricar artículos y producir servicios para los que venden petróleo. Israel debería aportar tecnología, industrias de salario medios y cualidades de organización. Pero nada de todo esto puede suceder a menos y hasta que las disputas políticas y militares entre Israel y el mundo Árabe se resuelva. Pakistán, India e Indonesia tiene una población enorme, ejercen escaso control sobre las tasas de crecimiento de su población, parten de ingresos per cápita muy bajos y afrontan grandes problemas de especialización y educación. También afrontan los mas graves problemas de acceso al mercado.

La tecnología moderna origina ventajas y desventajas en los países del tercer mundo. El capital y la tecnología influye a ellos con mas facilidad, pero sus materias primas son menos validas. La medicina moderna crea las explosiones demográficas que pocas de esas naciones han logrado contener todavía. Las pocas que lo han logrado son los países de industrialización resiente. De aquí a cien años, uno o mas de esos países pueden haberse incorporado a lista de las 20 naciones mas ricas del mundo. La ciudad-estado de Singapur es probablemente el candidato mas evidente a alcanzar el éxito si sus vecinos le permiten convertirse en la ciudad central de esa región del mundo y si estos vecinos tienen aunque sea un éxito relativo en su crecimiento económico. Pues Singapur es una ciudad no una nación. Quizá no deba considerarse un éxito, tendría que incluirse entre las 20 ciudades mas ricas del mundo. En el siglo XX el club de los rico permitió el ingreso de un solo nuevo miembro industrial: Japón. No sería ninguna gran sorpresa que si durante el siglo XXI no se incorporara ningún nuevo miembro.

Si se quiere que funcione, un sistema de Cusi-bloques de intercambios comercial necesitara un administrador como sucedió en el sistema de GATT-Bretton Woods. Alguna nación tiene que asumir un papel de liderazgo y concentrar la atención y las cosas que es necesario hacer para preservar y mejorar el sistema. Los países no pueden atender constantemente a sus propios y estrechos intereses económicos individual. Si lo hace, ningún sistema puede sostenerse sobre si mismo mucho tiempo. Alguien tiene que asumir un papel de liderazgo si el mundo no desea dividirse en bloques comerciales antagónicos, en los cuales cada uno intenta excluir en su dominio al resto. Estados Unidos represento este papel durante la última mitad del siglo XX, gracias al hecho de que era lejos de la economía mas importante del mundo. Ni Japón ni Alemania puede representar este papel. Las cualidades administrativas de Alemania se concentraran en la construcción de la casa de Europa durante la primera mitad del siglo XXI. El resto del mundo tiene un interés directo del éxito de la economía norteamericana. El resto del mundo poco puede hacer para ayudar a Estados Unidos a resolver sus propios problemas económicos internos, pero el mundo necesita una economía norteamericana con éxito. Para representar este papel, Estados Unidos no necesita contar con la economía mas prospera del mundo, pero si tiene que estar en la carrera, corriendo con la manada si es que va a representar ese papel que solo el puede representar. En la intensa atmósfera competitiva que existirá en el siglo XXI, todos los participantes deben recordar directamente que juegan en un juego de competencia y cooperación y no solo de competencia. Todos quieren vencer pero la cooperación también es necesaria si es definitiva a de jugarse el juego.

En el siglo XXI los ingresos per cápita de los principales países industriales pueden converger, del mismo modo que los ingresos nacionales han convergido durante los últimos 60 años. Cuando Japón alcance a Estados Unidos y Europa, es posible que su taza de crecimiento se desacelere y que ese país ya no intente adelantarse a la manada.

¿EL VENCEDOR ES...?

Puede argumentarse a favor de cada uno de los tres contendientes. El impulso adquirido favorece a los japoneses. Es difícil apostar contra ellos. Los norteamericanos poseen flexibilidad y una capacidad sin igual para organizarse si afrontan un reto directo. En definitiva, los Europeos harán lo que sea necesario para completar la integración de los países que ahora están en el Mercado Común, sumarle el resto de Europa Occidental, y pagar los impuestos necesarios para permitir que gran parte de Europa Central Y Oriental se incorpore a la casa de Europa, no porque ellos sean sabios y visionarios, si no porque no tienen alternativa. Para vencer, Japón y Estados Unidos también tienen que aprovechar las oportunidades estratégicas que se les ofrece, pero tienen que ser capaces de ver los beneficios del cambio. No tiene presiones negativas, ejemplo, la inmigración Europea, que les fuese adoptar las decisiones apropiadas a pesar de ellos mismos. La historia de la naturaleza humana nos dicen que para que los norteamericanos y los Japoneses será mucho mas fácil abstenerse de hacer de lo que deben hacer para triunfar.

La hipótesis mas cómoda es decir que no necesita un plan de juego económico. Los viejos métodos son los mejores. Durante los últimos 20 años, el resto del mundo industrial a estado alcanzando a Estados Unidos eso era inevitable. El resto del mundo solo ha necesitado 50 años para superar los impedimentos que el mismo se había impuesto durante la segunda guerra mundial cuando otros países alcancen los niveles de productividad norteamericanos, su crecimiento se hará mas lento. Es posible que alcancen a Estados Unidos, pero no lo superaran. Un país que quiere vencer empieza por estudiar atentamente la competencia. El propósito no es la emulación, si no lo que el mundo empresario denomina “BENCH MARKING”: la evolución de los productos propios con respecto a los mejores de la competencia. Encuentra a los protagonistas mundiales que son los mejores en cada aspecto del funcionamiento económico. Compare su rendimiento con el que ellos alcanza. Comprenda por que son mejores. Fíjate la meta de igualar primero ese rendimiento y después de superarlo.

Aunque se discute en que medida exacta el problema norteamericano de la productividad se debe a la inadecuada conversión pública y privada en fabricas y equipos, investigación y desarrollo, infraestructura y capacitación, no se necesita una comprensión muy profunda de la economía para saber que Estados Unidos no puede alcanzar una taza de crecimiento de la productividad competitiva cuando invierte la mitad que los Japoneses y dos tercios de los Europeos. Las encuestas demuestran que los norteamericanos están preocupados por su futuro económico pero confundidos acerca de las razones por las cuales sus ingresos disminuyen comparados con los del resto del mundo.

En las sentencias de Adam Smith la búsqueda individual de los beneficios siempre promoverá el crecimiento económico de una nación. Pero en la practica se manifiesta un problema. Con mucha frecuencia “la mano invisible” de Adam Smith se convirtió en la mano de un carterista. Los mercados libres y sin ataduras tienen la costumbre de describir actividades muy rentables pero improductivas. La experiencia practica enseña que la maximización de los beneficios no siempre conducen a la maximización del producto.

En la economía mundial del presente, en que las empresas norteamericanas deben enfrentarse a los grupos empresarios de Alemania o Japón, a estas empresas norteamericanas necesitan ser capaces de formar las mismas alianzas estratégicas, las mismas sociedades de auto ayuda las mismas estratégicas conjuntas para la conquista de los mercados mundiales. Deben tener el mismo arsenal de armas. Si se quiere que cuente con las armas necesarias. Es necesario organizar drásticamente las leyes y las organizaciones norteamericanas. En cualquier reformulación de las reglas que rigen la estructura industrial de Estados Unidos, es necesario tener presente un objetivo fundamental. Hay que devolver los verdaderos capitalistas al lugar de conducción que les corresponde en la empresa norteamericana. Después, presionarlos de modo que no tengan mas remedio que mejorar el funcionamiento de sus empresas y por lo tanto la productividad y la capacidad competitiva nacionales si se desea tener éxito personal. Sólo los propietarios pacientes, obligados y perdurables tienen amplios horizontes temporales.

Japón y Alemania, los países que aventajan a Estados Unidos en el comercio internacional no tienen menos gobierno e individuos mas motivados. Son países que se caracterizan por una cuidadosa organización de los equipos, que incluyen a trabajadores y gerentes, equipos que comprometen a proveedores y clientes, equipos que involucran al gobierno y las empresas. No hay nada en la historia, la cultura o las tradiciones norteamericanas que se opongan en el trabajo en equipo. Los equipos fueron importantes en la historia norteamericana.

Si bien las soluciones necesarias impondrían pequeñas cargas al presente, si no se adopta estas pequeñas soluciones impondremos grandes cargas al futuro nosotros y nuestros hijos no tendremos un nivel de vida de categoría mundial y algunos de la oportunidades para las cosas buenas de la vida que los norteamericanos han llegado a esperar, por ejemplo de la creación de grandes corporaciones, se debilitaran. No hacer nada es mucho peor que hacer algo. El problema norteamericano no resida a la gravedad de las soluciones necesarias. Difícil problema de Estados Unidos es comprender que hay problemas que requieren solución. Si no existe una buena comprensión, no puede hacerse nada. Los problemas necesarios que permanecen sin resolverse ahora, crearon problemas importantes de difícil solución el futuro.