Personajes históricos

Ramón Castilla. José de San Martín. Simón Bolívar. Militares. Políticos

  • Enviado por: Rosa Uzquiano
  • Idioma: castellano
  • País: Perú Perú
  • 10 páginas

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RAMON CASTILLA

RAMON CASTILLA (1797-1867), general y político peruano, presidente de la República (1845-1851; 1855-1862). Nacido en la provincia de Tarapacá (hoy perteneciente a Chile), sirvió en el Ejército español, pero en 1822 se alistó en la fuerza revolucionaria de José de San Martín para combatir en las guerras por la emancipación de la América Latina (1810-1824), participando en la batalla de Ayacucho. Una vez conseguida la independencia, Castilla fue nombrado prefecto de su provincia natal (1824) y jefe del Estado Mayor (1830). En 1837, se unió a los peruanos que se levantaron en contra de Andrés Santa Cruz, presidente de la recién creada Confederación Perú-boliviana (1836-1839), razón por la cual tuvo que emigrar a Chile, de donde volvió con la campaña restauradora dirigida por Manuel Bulnes, para intervenir con éxito en la batalla de Yungay que puso fin a la Confederación. Restaurado el orden en Perú, Castilla pasó a ser ministro de Guerra del presidente Agustín Gamarra. En 1841, fue uno de los mandos de la fuerza peruana que invadió Bolivia. Durante el denominado periodo de la anarquía militar apoyó al presidente constitucional Manuel Menéndez y enfrentó a Manuel Ignacio de Vivanco en Carmen Alto, poniendo fin al Directorio y devolviendo el poder a Menéndez.

En 1845, fue elegido presidente de Perú. Los años de su gobierno estuvieron marcados por la estabilidad política, el orden administrativo y la prosperidad fiscal procedente de los ingresos de la explotación del guano. Para la comercialización de este producto estableció el sistema de consignatarios nacionales, por el cual un grupo de peruanos se encargaba de la venta del guano en el mercado internacional y recibía un porcentaje sobre su precio. En estos años, se inició la migración de coolies chinos, los cuales llegaron al Perú para trabajar en las islas guaneras y en las haciendas de la costa norte. Los altos ingresos originados por el guano, permitieron a Castilla ordenar la economía de la nación, estableciendo el primer presupuesto republicano, así mismo se dio gran preocupación por la defensa nacional y por el desarrollo de una política americanista y de solidaridad continental, lo cual se vio plasmado en el I Congreso Americano de Lima. En 1851, terminó su mandato y le sucedió José Rufino Echenique. Cuando la impopularidad de éste creció, acusado de malos manejos en el pago de deudas, Castilla inició una revuelta que contó con el apoyo de los liberales. En esas circunstancias, Castilla abolió el tributo indígena y la esclavitud (1854) y puso fin al gobierno de Echenique en la batalla de La Palma, siendo nombrado presidente provisional y más tarde ratificado en la presidencia por el Congreso.

Durante su segundo mandato, fomentó el desarrollo del ferrocarril y de las industrias de nitratos derivados del guano, estableciendo monopolios gubernamentales y arrendando dichas industrias a entidades privadas. Así mismo, se dieron dos constituciones: la de 1856, de tendencia liberal, y la de 1860, que permaneció en vigor hasta 1920. En esos años, se firmó el Tratado de Mapasingue con Ecuador y se desarrolló una política de preocupación por la zona de la selva, creándose el departamento de Loreto y promoviéndose la navegación fluvial en dicha región. En 1862, perdió las elecciones presidenciales ante Miguel de San Román, por lo que se retiró de la política, aunque regresó a la misma en 1865 como presidente del Senado peruano. Ramón Castilla falleció en Tiliviche, en 1867, cuando se levantaba contra Mariano Ignacio Prado, que pretendía permanecer en el poder.

GENERAL DON JOSE DE SAN MARTIN

Personajes históricos
El general José de San Martín

El general argentino José de San Martín es una de las principales figuras de la independencia de los países sudamericanos respecto del dominio español. Falleció en la localidad francesa de Boulogne-sur-Mer en 1850 a los 72 años de edad.

San Martín, José de (1778-1850), militar y político argentino, caudillo de la emancipación de América, llamado 'el Libertador'. Nacido en Yapeyú (Corrientes), fue el quinto hijo del teniente de gobernador de aquella provincia, el ayudante mayor Juan de San Martín, y de doña Gregoria Matorras. La familia marchó a Buenos Aires en 1781 donde realizó sus primeros estudios.

San Martín en España

Se trasladó a España cuando su padre fue destinado a Málaga en 1784 y, aunque fue admitido en el Seminario de Nobles de Madrid, solicitó y obtuvo el ingreso como cadete en el regimiento de Murcia en julio de 1789. Combatió contra los corsarios berberiscos en la campaña de Melilla y fue herido en 1791 en el sitio de Orán.

Luchando contra los franceses, fue ascendido a segundo subteniente en la guerra del Rosellón en 1793, a primer subteniente en 1794 y a segundo teniente en la guerra del Ampurdán en 1795. Tras participar en la guerra de las Naranjas frente a Portugal en 1801, ascendió a primer teniente en la guarnición de Cádiz en 1802 y a capitán de infantería del regimiento de voluntarios de Campo Mayor en 1804. Su participación en la batalla de Bailén, durante la guerra de Independencia española, le valió en 1808 el ascenso a capitán mayor.

El inicio de la independencia de Sudamérica

En septiembre de 1811 viajó a Londres, donde renovó los contactos con la Logia Lautaro que ya había iniciado en Cádiz, y en marzo de 1812 volvió a Buenos Aires, donde la Junta de gobierno que se había constituido allí le encomendó la formación de un escuadrón de granaderos a caballo, del que fue nombrado comandante. En septiembre de ese año se casó con María de los Remedios de Escalada. Al año siguiente venció a los realistas en San Lorenzo y, tras el fracaso de Manuel Belgrano, fue nombrado comandante del Ejército del norte, pero los problemas de salud le obligaron a retirarse y buscar el descanso en la sierra de Córdoba. En septiembre de 1814 fue nombrado gobernador intendente de Cuyo y tuvo que acoger allí a los patriotas que buscaban refugio después de la derrota sufrida en octubre de ese mismo año en Rancagua.

Con el apoyo del nuevo director supremo, Carlos de Alvear, a quien había conocido en Cádiz, se dedicó a organizar un ejército con los refugiados, al tiempo que el Congreso de Tucumán declaraba la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata el 9 de julio de 1816. El director supremo Juan Martín de Pueyrredón le nombró general en jefe del Ejército de los Andes y el 5 de enero de 1817 inició desde Mendoza, donde era gobernador, la marcha para cruzar la cordillera andina en dirección a Chile. Venció a los realistas en Chacabuco el 12 de febrero, entró en Santiago dos días después y nombró a Bernardo O'Higgins director supremo.

Regresó a Buenos Aires para gestionar la creación de una escuadra en el Pacífico, se negó a utilizar sus tropas en los enfrentamientos entre insurgentes y de nuevo volvió a Chile en el otoño de 1817, aunque su salud siguió empeorando. La reacción española no se hizo esperar y San Martín fue derrotado en Cancha Rayada el 19 de marzo de 1818, con lo que los realistas estuvieron a punto de recuperar Santiago, pero con la victoria de Maipú el 5 de abril de 1818 aseguró la independencia de Chile y volvió a Buenos Aires, donde la situación era de auténtica guerra civil entre el poder central y las provincias, lo cual retrasó sus planes hasta 1820, año en que comenzó la campaña de Perú. Con el apoyo de la flota mandada por el escocés Thomas Alexander Cochrane, los patriotas lograron controlar toda la costa del Pacífico, desde el estrecho de Magallanes hasta el Perú, estrechando el cerco sobre las tropas realistas.

Acuerdos con Simón Bolívar

Negoció una paz con el virrey absolutista Joaquín de la Pezuela, y poco después firmó el Pacto de Punchauca con el nuevo virrey , el liberal José de la Serna e Hinojosa, en 1821, acordando la independencia de Perú, el establecimiento de una regencia formada por tres miembros y el envío a España de representantes, para ofrecer el trono a algún príncipe de la familia real española, pero los oficiales realistas se negaron a aceptar ese acuerdo. Reanudada la lucha, San Martín entró en Lima en julio de 1821 y proclamó la independencia del país el 28 del mismo mes. Fue nombrado protector de Perú, convocó un Congreso Constituyente que superara las discrepancias existentes entre los diferentes líderes y partió para Guayaquil a entrevistarse con Simón Bolívar, que se encontraba en Ecuador. En la entrevista de Guayaquil, celebrada el 26 de julio de 1822 entre los dos máximos caudillos de la independencia americana, se trató de la situación general del continente americano, del futuro régimen de Perú y de la situación concreta de Guayaquil, que dudaba entre mantener la independencia, incorporarse a Perú o integrarse en la Gran Colombia, como al final ocurrió. San Martín se mostró partidario del régimen monárquico en Perú, pero al no contar con el apoyo de la burguesía limeña, que se sublevó, optó por convocar al Congreso y renunciar al mando en septiembre de 1822, dejando los asuntos del país en manos de Bolívar.

Regreso a Europa

Tras pasar por Chile y Mendoza en 1823, y después de ir a Buenos Aires, donde volvió sólo con motivo de la muerte de su esposa, marchó a Europa en 1824 con la salud muy quebrantada, permaneciendo algún tiempo en Gran Bretaña y Francia antes de instalarse en Bruselas. En 1827 ofreció sus servicios a las autoridades argentinas con motivo de la guerra con Brasil y en 1829 quiso mediar en las disidencias internas entre los centralistas de la capital y los federalistas de las provincias, a los que siempre se había opuesto; por ello viajó a Buenos Aires, aunque no llegó a desembarcar y regresó a Europa. Su amigo Alejandro Aguado, marqués de las Marismas del Guadalquivir, le ayudó a instalarse en París en 1830 y desde allí escribió numerosas cartas a los dirigentes argentinos. En 1848, casi ciego, se trasladó a Boulogne-sur-Mer (Francia), donde el 17 de agosto de 1850 murió.

DON SIMON BOLIVAR

Personajes históricos
El Libertador Simón Bolívar

La figura del principal catalizador de la emancipación de los pueblos sudamericanos respecto del poder colonial español, el caraqueño Simón Bolívar, se engrandece a medida que se profundiza en la colosal empresa llevada a cabo con la ayuda de su empeño, la cual le llevó a recibir el sobrenombre del Libertador. Este retrato al óleo de Simón Bolívar es obra de Paul Guérin (1824) y se encuentra en el edificio que alberga el Ministerio de Relaciones Exteriores venezolano, en Caracas.

Bolívar, Simón (1783-1830), militar y político sudamericano, se convirtió desde 1813 en el máximo conductor de la revolución que culminó con la independencia de Sudamérica, por lo que es conocido como el Libertador.

Nació en Caracas (Venezuela) el 24 de julio de 1783, en el seno de una familia de ricos criollos, los Bolívar y Ponte-Palacios y Blanco. Estudió de manera no convencional con maestros como Andrés Bello y Simón Rodríguez, pero fue éste quien en su etapa caraqueña contribuyó en más alto grado a forjar la personalidad de Bolívar.

Viajes a Europa

Con el grado de subteniente viajó a Madrid, donde residían sus tíos maternos. Allí, el joven Simón, de apenas 19 años de edad, contrajo matrimonio con María Teresa del Toro y Alayza (26 de mayo de 1802), y pronto regresó a Caracas para dedicarse a la agricultura en las haciendas heredadas de sus mayores.

A la muerte de su esposa, a escasos ocho meses de matrimonio (22 de enero de 1803), Bolívar emprendió un nuevo viaje a España, esta vez más consciente de la necesidad de un aprendizaje a fondo. Profundizó sus estudios con la orientación del sabio marqués Gerónimo de Ustáriz, quien le introdujo en la lectura de los clásicos antiguos y modernos, de los filósofos y de los grandes pensadores.

Bolívar viajó a través de España, Francia e Italia. En el Monte Sacro, en Roma, juró libertar a su patria (15 de agosto de 1805). De vuelta en Caracas en junio de 1807, conspiró contra el régimen realista. El 19 de abril de 1810 los criollos destituyeron al gobernador y capitán general Vicente Emparán, integrando una Junta Conservadora de los Derechos de Fernando VII, eufemismo tras el que se ocultaban verdaderas intenciones de independencia política. Con el grado de coronel, Bolívar fue en misión diplomática a Londres, donde consiguió inclinar las simpatías del gobierno británico hacia la revolución venezolana. En esa misma capital inglesa se entrevistó con Francisco de Miranda y lo invitó a regresar a Venezuela.

Primeras campañas militares

Perdida la primera República, gracias al fracaso militar del marqués del Toro, primero, y luego de Francisco de Miranda, quien capituló en San Mateo (25 de julio de 1812), los principales dirigentes hubieron de exiliarse. Bolívar obtuvo el pasaporte para Curazao, desde donde viajó a Cartagena de Indias (actual Colombia). Allí publicó el Manifiesto de Cartagena (2 de noviembre de 1812), en el que criticaba la irresoluta actuación de Miranda, que le condujo a la capitulación; y, en la Memoria a los ciudadanos de Nueva Granada (15 de diciembre de 1812), les invitaba a acompañarlo a libertar Venezuela, tras explicarles cuáles fueron las causas del fracaso republicano, enumerando entre éstas la adopción del sistema tolerante, la disipación de las rentas públicas y el sistema federal.

De inmediato inició una campaña fulgurante a lo largo del río Magdalena, limpiando de realistas todo el territorio hasta llegar a Cúcuta. Desde aquí emprende la denominada 'Campaña admirable' (14 de mayo de 1813), que le condujo triunfante hasta Caracas (6 de agosto), luego de reconquistar las ciudades a su paso. En Trujillo dictó la proclama de "Guerra a muerte".

Reconquistada la capital, Bolívar gobernó mediante tres Secretarías de Estado, pero no se estacionó en Caracas, sino que combatió en Bárbula (30 de septiembre) y en Las Trincheras (3 de octubre). La Municipalidad de Caracas lo proclamó capitán general de los Ejércitos de Venezuela, con el título de Libertador (14 de octubre).

Bolívar sufrió el 10 de noviembre de ese año 1813 una derrota en Barquisimeto, pero logró vencer en Vigirima (25 de noviembre) y en Araure (5 de diciembre). José Félix Ribas, uno de los generales de Bolívar, derrotó a los realistas en La Victoria el 12 de febrero de 1814. El propio Bolívar triunfó dos veces sobre el realista José Tomás Boves en San Mateo (28 de febrero y 25 de marzo), y sobre Cagigal en la primera batalla de Carabobo (28 de mayo), triunfos que no lograron consolidar el ejército de Bolívar. Presionado éste por Boves, emigró a Oriente al frente de 20.000 caraqueños (7 de julio). En Aragua de Barcelona Bolívar y Bermúdez perdieron frente a Morales la batalla más sangrienta de la guerra independentista (17 de agosto).

Bolívar en las Antillas

Proscritos Bolívar y Santiago Mariño por los propios patriotas, se embarcaron hacia Cartagena de Indias, luego que el Libertador dictara su célebre Manifiesto de Carúpano (7 de septiembre). El año de 1814 terminó con la muerte de Boves y la derrota de los patriotas en Urica (5 de diciembre).

Ante las disensiones internas de los neogranadinos, Bolívar renunció y se embarcó con destino a Jamaica (10 de mayo de 1815), donde dio a conocer su famosa Carta de Jamaica (6 de septiembre), considerada profética por los alcances visionarios que contenía en lo relativo a la política futura de los países hispanoamericanos.

De Jamaica el Libertador pasó a Haití, donde los exiliados venezolanos le eligieron jefe supremo, y con este carácter organizó la llamada 'Expedición de Los Cayos' con los buques y pertrechos facilitados por el presidente haitiano Alexandre Petion. Al frente de dicha expedición, desembarcó Bolívar en Juan Griego, en la isla Margarita (2 de mayo de 1816), después de haber librado el día anterior el combate naval cerca de Los Frailes.

Nuevas campañas

Fracasada esta parte de la campaña, pese a haber avanzado hasta Ocumare de la Costa, Bolívar regresa a Haití, y con una segunda expedición desembarca en Juan Griego (28 de diciembre), extendiendo la acción patriota a otros puntos de Oriente y Sur.

La batalla de San Félix (11 de abril de 1817), ganada brillantemente por el general Manuel Carlos Piar, puso a disposición de los patriotas los inmensos recursos de Guayana y la importante vía fluvial del río Orinoco. En Angostura (actual Ciudad Bolívar) se asentaron los poderes públicos. Bolívar creó el Consejo de Estado el 30 de septiembre y el Consejo de Gobierno cinco días después, asimismo fundó el Correo del Orinoco (27 de junio de 1818) como medio de difusión de las ideas y acciones republicanas.

Entre tanto, había establecido contacto personal con el general José Antonio Páez en Los Llanos (30 de enero de 1818), y con éste y otros jefes patriotas emprendió la conocida como 'Campaña del Centro', compartiendo victorias (Calabozo, 12 de febrero) y derrotas (Semen, 16 de marzo) con Pablo Morillo. Bolívar regresó a Angostura, donde instaló mediante medular discurso el segundo Congreso de Venezuela (15 de febrero de 1819).

El Discurso de Angostura

El Discurso de Angostura es la pieza oratoria más importante de Simón Bolívar. Hace un análisis sociológico de los venezolanos; se pronuncia contra la esclavitud y por la democracia; mantiene su preferencia por el centralismo frente a la constitución federal; propone un Senado hereditario como base fundamental del poder legislativo; se inclina por un poder ejecutivo enérgico al estilo británico; hace de la educación popular "el cuidado primogénito del amor paternal del Congreso", acuñando la máxima: "Moral y luces son los polos de una República: moral y luces son nuestras primeras necesidades". Y plantea un poder moral para prevenir la corrupción administrativa, lo que no fue acogido por los diputados de entonces sino como apéndice de la Constitución de Angostura (15 de agosto de 1819).

Presidente venezolano

Elegido presidente de Venezuela (15 de febrero de 1819), Bolívar, hombre de acción, se dirigió en busca de la libertad de Nueva Granada. Desde Apure, con soldados llaneros y oficiales de la Legión Británica, emprendió la 'Campaña de los Andes', que culminó con la derrota de Barreiro en Boyacá el 7 de agosto. Al huir de Bogotá el virrey Juan Sámano, quedaba libre Nueva Granada.

Bolívar formó gobierno en Bogotá, nombrando vicepresidente al general Francisco de Paula Santander, dictó medidas administrativas y regresó a Angostura, donde creó la República de Colombia, con los departamentos de Venezuela, Cundinamarca y Quito (17 de diciembre de 1819).

Beneficiado por la revolución liberal ocurrida tras el pronunciamiento de Rafael del Riego en España (1 de enero de 1820), firmó ese año un Armisticio y un Tratado de Regularización de la Guerra (27 de noviembre) con el general español Pablo Morillo. Roto el Armisticio, se llegó a la batalla de Carabobo (24 de junio de 1821), que aseguraba la independencia de Venezuela.

Las victorias definitivas

Entre tanto, Bolívar había encomendado al joven general Antonio José de Sucre la incorporación de Guayaquil a Colombia. Lograda ésta, Sucre se apresuró a liberar a Quito, lo que consiguió con la batalla de Pichincha (24 de mayo de 1822), al tiempo que el Libertador vencía en Bomboná (7 de abril de 1824) y Junín (6 de agosto de 1824), preludios de la batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824), librada por Sucre, con lo que quedaba libre de españoles la América del Sur. En Quito conocía Bolívar a Manuela Sáenz, a quien hará su compañera prácticamente hasta el final de sus días.

Para este momento, la actividad del Libertador es admirable. Después de la entrevista de Bolívar y José de San Martín en Guayaquil (el 27 de julio de 1822), Bolívar decidió auxiliar a Perú con soldados y armas. Autorizado por el Congreso de Colombia, el Libertador llegó a Lima, cuyo gobierno le pedía que dirigiera la guerra. El Congreso de Perú le nombró dictador (10 de febrero de 1824), y lograba controlar las intrigas de los propios peruanos, al tiempo que organizaba el Estado, creaba colegios, establecía la Universidad de Trujillo, o decretaba pena de muerte para los defraudadores del tesoro público; hasta que se vio obligado a delegar todas sus facultades en Sucre (24 de octubre de 1824), por habérsele suspendido la autoridad para dirigir la guerra en Perú.

Después de la batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824), una Asamblea reunida en Chuquisaca acordaba la creación de Bolivia (6 de agosto de 1825), cuya Constitución redactó el propio Bolívar. Cuando iba camino de Venezuela, llamado por el estallido de La Cosiata (30 de abril de 1826), en Perú le nombraban presidente vitalicio (30 de noviembre de 1826); pero el Libertador no aceptó.

Últimos años

Ya en Venezuela, indultó a los comprometidos en La Cosiata y sostuvo en el cargo de jefe superior civil y militar a Páez (1 de enero de 1827). Reformó los estatutos de la Universidad de Caracas y se dirigió a Bogotá (5 de julio). Bolívar no regresó nunca a Venezuela.

Disuelta la Convención de Ocaña (9 de abril-10 de junio de 1828), Bolívar dictó el Decreto Orgánico de la Dictadura (27 de agosto) y eliminó la Vicepresidencia de Colombia, con lo cual Santander quedaba sin autoridad. Ello condujo al atentado contra la vida del Libertador del 25 de noviembre de aquel año. Si se salvó físicamente, gracias a la intervención de su amante Manuela Sáenz, moralmente quedó muy afectado.

Bolívar renunció ante el último Congreso de Colombia (27 de abril de 1830), y partió de Bogotá once días más tarde hacia Cartagena. Allí recibió, el 1 de julio, la noticia del asesinato de Sucre, ocurrido en Berruecos (4 de junio).

Esto terminó por minar la ya resentida salud del Libertador, quien llegó a Santa Marta el 1 de diciembre para trasladarse luego a la quinta San Pedro Alejandrino, su última morada. Rodeado de muy pocos amigos dictó el testamento y su última proclama el 10 de diciembre; y atendido por el médico Alejandro Próspero Reverend murió el 17 de diciembre de 1830. Doce años más tarde (1842) sus restos mortales fueron trasladados a Caracas. Su inhumación en el Panteón Nacional tuvo lugar el 28 de octubre de 1876.