Partido Comunista de España

Partidos políticos. Ideología. Evolución histórica PCE

  • Enviado por: Karmen
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 12 páginas

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1. Introducción

Sería imposible explicar la excisión del Partido Comunista español de las filas del PSOE sin hacer una breve referencia a la división del Movimiento Obrero, ya dividido anteriormente en socialistas-marxistas y anarquistas, esta vez entre comunistas y socialistas. Un motivo de esta ruptura fue que la mayoría del movimiento socialista opta, a principios del siglo XX, por la vía reformista. Se abandona el programa de máximos revolucionario en favor de un programa de mínimos, pretenden aprovechar la expansión capitalista en beneficio del proletariado, conseguir un mayor bienestar social para este. Los partidos comunistas, en cambio, nacieron con una vocación revolucionaria.

Durante la IGM la ruptura era evidente. Los Partidos socialistas apoyaron los créditos de guerra de sus respectivos países, predicando la “unión sagrada”. Esto les benefició, ya que sus países nombraron ministros socialistas. A partir de esto desaparece la II Internacional.

En 1917 Lenin propone crear la III Internacional en vísperas de la revolución bolchevique. En este punto se materializa la ruptura entre socialistas y comunistas. Lenin denomina al tradicional partido, Partido Comunista, nace así una nueva corriente revolucionaria del Movimiento Obrero.

Este movimiento intenta reorganizarse en tres vertientes cuando triunfa la revolución bolchevique:

  • Línea reformista que intenta reconstruir la II Internacional.

  • Línea centrista que se llama internacional II y media.

  • La línea comunista que creó la III Internacional. Esta recogía las famosas 21 condiciones de admisión que garantizaban la pureza revolucionaria de los partidos que quisieran formar parte de ella.

  • A grandes rasgos así es como se produce la ruptura en el ámbito europeo (oriental y occidental) entre socialistas y comunistas.

    Aún está pendiente un estudio detallado y profundo de esta ruptura. Quizá este sea el motivo que me haya decidido a abordar el tema.

    Losa partidos socialistas y las organizaciones sindicales obreras a adoptar posturas que no admitieran la ambigüedad política después de todos estos acontecimientos.

    A todas estas causas de ámbito internacional hay que unirle las características políticas de España. Se puede afirmar sin caer en la exageración que el PSOE tuvo el mayor número de querellas internas y de divisiones, aunque la que tuvo mayor transcendencia histórica fue la del Partido Comunista.

    2. Los textos

    Para ilustrar correctamente esta escisión he elegido dos textos que considero bastante significativos. Uno pertenece a al escisión del Partido Comunista en 1920. El otro a la escisión del Partido Comunista Obrero en 1921. Después haré una muy breve referencia a la unión de estos dos partidos.

    Debido a la brevedad de los textos he decidido transcribirlos en el trabajo para una mayor comodidad.

    El primer texto pertenece, como ya he mencionado a la escisión del Partido Comunista:

    Los cuatro años de guerra y la revolución rusa han modificado profundamente la ideología, el punto de vista, la táctica y los fines del proletariado en la lucha social. La II Internacional ha fracasado. (…)

    Los socialistas rusos, acérrimos enemigos de la guerra imperialista y ardientes marxistas, han roto en la teoría y en la práctica con los socialistas europeos traidores y enterradores de la II Internacional y han fundado la Internacional Comunista. (…)

    Durante la guerra el PSOE se colocó abiertamente del lado de los aliados, a quienes suponían defensores de la democracia, de la libertad y de la justicia. Este profundo error doctrinal, de tanto bulto por tratarse de una guerra imperialista tan descarada y manifiesta, patentiza enseguida la ideología de pequeña burguesía de sus líderes. (…)

    Hemos llegado a un momento en que seríamos cómplices de tal Estado de cosas si titubeásemos en dar el paso que hoy damos.”

    El texto se trata de una carta, que data de 1920, en la que se anunciaba la transformación de las juventudes socialistas (JJSS) en Partido Comunista Español.

    Lo principal del texto es la puesta de manifiesto de la traición de los partidos socialistas y la II Internacional durante la guerra mundial y se proponía como alternativa el modelo bolchevique.

    En el texto se refleja lo expuesto en la introducción acerca de la ruptura. Es decir, se resalta el tema de la colaboración del Partido Socialista con el gobierno durante la IGM. El principal reproche que hacen los comunistas al PSOE es su postura aliadófila. Presentan como línea de demarcación entre reformistas y revolucionarios la posición ante la Guerra Mundial. Queda patente que la ruptura en España se debe en gran medida a motivos externos: Revolución Rusa, la Comitern. Estos son asimilados de manera precipitada. Nada más formarse el PCE, se constituyó como sección española de la Internacional Comunista, en 1920 fue reconocida como tal en el Congreso de la Comitern.

    Pero a pesar de estas afirmaciones es preciso buscar otras causas, remontarse más atrás en el tiempo. Como ya se ha mencionado, con la IGM y la revolución bolchevique se reformulan las doctrinas políticas en casi la generalidad europea. A lo largo de 1921 los datos fundamentales de la revolución tenían importancia en casi todos los países.

    Hay que tener en cuenta el clima que se creo con la huelga insurreccional de 1917, la crisis política que se creó y la agravación de los conflictos sociales hasta la dictadura de Primo de Rivera, se produjeron hechos que determinaron la eclosión de una nueva corriente del panorama de las fuerzas políticas, esta corriente se inspiraba en la revolución de octubre, aunque será de carácter minoritario. No hay que olvidar que ha diferencia de otros países europeos, las fuerzas comunistas no tuvieron apenas importancia hasta los últimos años de la República.

    Las primeras tensiones renovadoras pro- comunistas tuvieron lugar en el Congreso del P.S.O.E. de 1918, en el que se discutía la renovación del programa del partido en materia de política exterior, también algunos vieron un marco para lanzar sus ideas de abrazar las ideas de la socialdemocracia provenientes de Alemania. En 1919 se discutía con ardor la incorporación o no en la Tercera Internacional. El P.S.O.E. decidió seguir en el marco de la II Internacional hasta ver cual sería su orientación. Aunque en la votación quedó patente la gran influencia de los pro- soviéticos. Los principales representantes de estos son las Juventudes Socialistas que en 1919 se adhieren a la III Internacional y convocaron una asamblea de la Federación de Juventudes Socialistas en 1920, de donde se extrae este texto.

    Mientras tanto en el Congreso del P.S.O.E. del 19 de junio de 1920 se tomó el acuerdo de ingresar en la Internacional comunista, pero no entraron por las 21 condiciones antes nombradas.

    A pesar de lo que se ha dicho siempre no es del todo cierto que el primer PC fuera un partido formado por jóvenes intelectuales, era de formación principalmente obrera. También hay que tener en cuenta que en estos momentos carecía de grandes apoyos en la generalidad de la clase trabajadora, que, a diferencia del resto de Europa, tenía grandes esperanzas en el anarquismo. Quizá esto fue así por la propia idiosincrasia española.

    Como queda reflejado en el texto los jóvenes comunistas tenían grandes limitaciones en su línea política. Dirigían muchos ataques contra los partidarios de la III Internacional que permanecían en las filas socialistas.

    Es interesante hacer una referencia, aunque saliéndonos del texto, sobre el impacto que esto tuvo en las filas del PSOE. La influencia socialdemócrata todavía era muy importante entre los partidarios de la III Internacional, este lastre puede ser uno de los motivos que expliquen la precariedad de las actuaciones y la vida interna del PCE hasta poco antes de la Guerra Civil. Finalmente en octubre de 1920 se enviaron a dos delegados del PSOE a la URSS para hacer un informe. Uno, Anguiano, era partidario de la III Internacional; el otro, De los Ríos era un socialista reformista. La situación interna del partido se iba deteriorando irremisiblemente.

    Los sectores pro bolcheviques se reunían aparte, el director de estas reuniones era Núñez de Arenas. Aquí ya se vislumbraba la creación de un nuevo PC y, por supuesto, la escisión.

    Toda esta polémica se agudizó con las 21 condiciones que he nombrado en la introducción. Estaba claro que el PSOE, o por lo menos una gran parte de sus afiliados, no entraban en los esquemas de la Internacional Comunista. Era necesario la creación de un congreso para solucionar definitivamente el problema. La Internacional Comunista no estaba de acuerdo en aceptar al PSOE porque consideraba que sus consideraciones acerca del mundo obrero carecían de claridad. Lo que realmente pretendía la IC era provocar la escisión de los “terceristas” que seguían permaneciendo en las filas del PSOE. Haciendo un llamamiento a estos para que engrosaran las filas de la Tercera Internacional.

    Cuando comenzó el Congreso en 1921 la escisión de los pro comunistas era ya un hecho. El principal líder de la escisión fue Anguiano, aunque posteriormente volvió a las filas del PSOE. La conclusión del Congreso fue que el PSOE de adherió a la Unión de Viena que posteriormente pasó a formar parte de la II Internacional. En la última sesión del Congreso se leyó una declaración en la que se separaban del PSOE y proclamaban su incorporación a la Tercera Internacional.

    Este es el segundo texto que he escogido:

    “ Con la serenidad de quienes cumplen un deber de conciencia nos retiramos de este Congreso, en el que ya nada tenemos que hacer. Queremos incorporarnos de hecho -espiritualmente ya lo estamos- a la Internacional Comunista, que -inseparablemente de la revolución rusa, a pesar de todas las sutilezas dialécticas que intentan distinguir entre esta y aquella- trata de acelerar el derrumbamiento de la sociedad capitalista. No queremos permanecer más entre estas personas y cansadas legiones que parecen esperar del tiempo la consumación de una obra para la que no se sienten capaces. (…)

    Y nosotros creemos, con fe inquebrantable, que el proletariado español no irá con vosotros por los plácidos caminos que parten de Viena, sino por la senda áspera, pero la senda de la salvación, que se llama Internacional Comunista, bajo cuyo pabellón nos acogemos desde ahora”.

    Con esta declaración y ese mismo día se constituye el Partido Comunista Obrero, adherido a la Tercera Internacional. Este partido nació el 13 de Abril de 1921, apoyado sobre todo en las agrupaciones socialistas de Asturias y Vizcaya. En esta escisión queda patente que lo que provocó las escisiones de los dos partidos comunistas fue la progresiva moderación que estaba sufriendo el PSOE. Este proceso de reforma también se estaba dando en el resto de Europa. La falta de cohesión interna dentro del partido y las luchas para alzarse con la voz provocaron el resto.

    Se ve una clara voluntad de desligarse de las posiciones centristas del partido, así como de seguir aceptando las doctrinas revolucionarias como única vía para hacer cambiar la situación del proletariado. Aceptaron la Revolución Rusa, y todas las doctrinas posteriores, además de todo lo que ella conllevó, a pesar del informe de De los Ríos, que puso de relieve la falta de libertades en el régimen soviético. Los recién escindidos justificaban este hecho en base al triunfo de la revolución.

    El hecho es que en menos de un año en España habían surgido dos partidos comunistas, lo que no deja de ser curioso. Aunque sus relaciones eran fatales. Los jóvenes acusaban al PCO de vendidos, de reformistas y falsos conversos. Estos acusaban a los jóvenes de inmaduros y de tener poca base política en su discurso.

    El IC tuvo que enviar un delegado, Graziadei, para conseguir la unificación de los dos partidos comunistas españoles.

    En Noviembre de 1921 se dieron en Madrid una serie de reuniones para preparar la fusión. El PC exigía como condición la expulsión de algunos dirigentes del PCO, este se negaba. El delegado de IC se decantaba claramente a favor del delegado del PCO, que tenía más prestigio y experiencia política.

    El 14 de Noviembre se consiguió la fusión en trono a un acuerdo organizativo, con ventajas numéricas de representación del PC por ser el primero en constituirse. Aún así no se habían solucionado las divergencias ideológicas lo que provocó una crisis interna. Que se fue solucionando poco a poco.

    El primer congreso del Partido Comunista de España, como tal fue en 1922, en este Congreso se nota la herencia de la larga trayectoria en el P.S.O.E. o en UGT, a las que habían pertenecido la mayoría de los segregados hasta ese momento.

    3. Conclusión:

    El trabajo es breve porque la bibliografía que hay sobre el tema es muy escasa, quizá sea ese el motivo por el que he escogido este tema.

    Se ha puesto de manifiesto que la escisión se debió a causas de carácter exterior principalmente. En toda Europa se produjo el mismo fenómeno, aunque en España con unas características espaciales. Lo que con más fuerza, y quizá únicamente como motivo, se achaca al Partido Socialista el colaboracionismo en la IGM y al no pertenencia a la III Internacional, que supone la división total entre los partidos socialistas y comunistas en todo el continente. Otro punto curioso es la existencia, en un momento dado de dos partidos comunistas, aunque finalmente se fusionen, pero con grandes discrepancias en el fondo y en la forma. No hay que olvidar que el Partido comunista Obrero tenía una cultura socialdemócrata y que muchos de ellos volvieron después a las filas del PSOE, sobre todo los cabecillas de la escisión.

    No hay que obviar que la escisión del PCE perjudica al PSOE y a UGT de una manera evidente, aunque estas organizaciones no tuvieron grandes dificultades en volver a ocupar la posición preeminente de la que siempre habían gozado dentro de las clases obreras. El PCE no pudo superar su estancamiento originario hasta entrada la II República.

    4. Bibliografía:

    Historia del P.C.E. (1) (1920-1939): Joan Estruch, Ed.: El Viejo Topo, 1978

    Arcaísmo y Modernidad: Antonio Elorza y Carmen López Alonso, Ed.: Historia 16, 1989.

    La Burguesía Conservadora (1874-1931): Miguel Martínez Cuadrado, Ed.: Alianza, Alfaguara, 1974.

    HISTORIA DEL PARTIDO COMUNISTA de ESPAÑA, París, 1960, pág.27

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