Onu y otras organizaciones internacionales

Historia contemporánea. Sistema bipolar. Guerra fría. Objetivos. Estructura interna

  • Enviado por: Antonia
  • Idioma: castellano
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TEMA 41. EL SISTEMA BIPOLAR. LA ONU Y OTRAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES.

En el período inmediatamente posterior a la conclusión de la guerra se produjo una importante expansión de la URSS: la parte que le correspondía de Alemania, Polonia, Checoslovaquia, Hungría, Rumania y Bulgaria. En toda esa zona, la URSS, gracias a la presencia del Ejército Rojo, implantó el modelo político existente en ella, el comunismo. Ello determinó una amplia área de influencia comunista (cuya imaginaria línea demarcatoria recibió de Churchill la denominación de “telón de acero”) formada por países que pasaron de un período de pluralismo político a la instauración forzada de `democracias populares' vigiladas estrechamente por Moscú. En 1947, Stalin impuso la creación de la Oficina de Información Comunista (Kominform), destinada a asegurar la cohesión de los regímenes prosoviéticos.

La guerra civil que estalla en Grecia (1946-49) (→ Grecia era, tras la guerra mundial, zona de influencia reservada a Gran Bretaña, la cual instaura la monarquía. Ante la incapacidad de los monárquicos para hallar soluciones a la crisis económica, estalla la lucha de las guerrillas comunistas griegas contra el gobierno instaurado por los ingleses, que reciben armas desde Yugoslavia) y el golpe de Praga (1948), que provoca el paso de otro Estado a la órbita de Moscú, tuvieron su respuesta en el feroz anticomunismo de la doctrina Truman, que consistía en ayudar a aquellos pueblos libres que resistieran los intentos de dominación comunista. Así se llegó a la denominada estrategia de contención: se trataba de poner límite a su expansión.

Ante el temor de la expansión del comunismo en Europa y la gravedad de la situación económica, las potencias occidentales tomaron una serie de medidas que marcaron aún más las diferencias entre los vencedores. Mientras en su sector la URSS organizaban la economía y la sociedad de acuerdo con los principios comunistas, EEUU, Gran Bretaña y Francia fusionaron los suyos y pusieron todos los medios para una rápida reconstrucción del país. En este sentido, los aliados occidentales no sólo condonaron gran parte de las indemnizaciones de guerra de las que Alemania era deudora, sino que aportaron importantes cantidades de capital, sobre todo a través del Plan Marshall estadounidense (→ las dificultades económicas de los países europeos y el temor al avance comunista sobre ellos movió a EEUU a otorgarles una ayuda suplementaria para activar su recuperación. Este plan tomó el nombre del Secretario de Estado norteamericano Geroge C. Marshall), que derivaron en la reforma monetaria de 1948 y en la creación de un marco de gran fortaleza, cuya introducción en la zona soviética provocó, como reacción más espectacular y preludio de la división del país, el bloqueo terrestre de Berlín entre el 24 de junio de 1948 y el 12 de mayor de 1949 (→ La situación de Berlín en 1945 seguía siendo una extraña anomalía en el conjunto del reparto de controles de los vencedores. Berlín quedaba muy dentro de la zona soviética, pero como capital del Reich que era, se decidió que fuera ocupada por las cuatro potencias europeas. El bloqueo consistía en la obstaculización del tráfico y transporte del Berlín ocupado por los aliados. Durante este tiempo, las mercancías fueron transportadas por vía aérea que aseguraba el abastecimiento de los berlineses de los sectores aliados). Como contrapartida al Plan Marshall, en 1949 los soviéticos constituyeron el Consejo de Mutua Asistencia Económica (COMECON) destinado a coordinar las economías de los países comunistas.

La partición de Alemania se consumó con la constitución de la República Federal Alemana por los occidentales el 23 de mayo de 1949 y de la República Democrática Alemana por los soviéticos el 7 de octubre del mismo año, entidades estatales que no ejercieron su soberanía hasta la derogación del Estatuto de Ocupación en 1955.

Todas estas tensiones derivaron en lo que se dio en llamar “guerra fría”, consecuencia de las diferencias de organización política y el malentendido respecto de los deseos del adversario. La dinámica de los acontecimientos arrastró a las potencias occidentales y a la oriental a configurar dos bloques ideológicos antagónicos. Una dinámica en cuya orientación no fueron ajenos el talante autoritario de Stalin y el dogmatismo anticomunista de Truman.

El segundo escenario de la guerra fría fue China. El 1 de octubre de 1949 Mao Tse-Tung proclamaba en Pekín la nueva República Popular China. El nuevo régimen partía de una China unificada con la excepción de la isla de Formosa (Taiwán), ocupada por los nacionalistas del derechista Chiang Kai-Shek (→ la ONU, por influencia norteamericana, siguió reconociendo hasta 1971 al gobierno de Chiang Kai-Shek como representante de China). Lo acontecido en China repercutió en el continente asiático, especialmente en Corea, país al que la capitulación de los japoneses había dejado en una situación parecida a la de Alemania: el paralelo 38 señaló un Norte y un Sur integrados en los dos sistemas que dividían al mundo. Al norte los soviéticos y al sur los norteamericanos mantuvieron el control de sus respectivas zonas en espera de una elecciones que hicieran posible un gobierno unificado. Sin embargo, el choque ideológico hizo imposible este propósito y el 25 de junio de 1950, tropas norcoreanas invadieron Corea del Sur dando lugar al más grave de los incidentes que amenazaron con desencadenar una tercera guerra mundial (→ La iniciativa fue de los norcoreanos y no de Stalin, aunque éste les apoyó). La operación norcoreana fue condenada por la ONU y el ejército estadounidense (bajo el mando del general MacArthur) bajo el pabellón de la ONU, expulsó a los invasores y ocupó a su vez Corea del Norte. En defensa de ésta acudió la República Popular China, que hizo retroceder a las tropas de la ONU y elevó la tensión mundial (→ Stalin no quiso intervenir directamente, lo que podría haber supuesto el estallido de la guerra mundial). La recomendación del general MacArthur de atacar directamente a China y emplear la bomba atómica le costó el cargo, lo que evidenció que los líderes políticos habían tomado conciencia de las terribles consecuencias para todo el mundo de una nueva guerra. En 1951 se llegó a un alto el fuego y en 1953, mediante un tratado, quedó consagrada una división de Corea en dos.

La guerra fría originó una creciente carrera de armamentos (→ cada bando considera amenazado su modo de vida por el contrario). En 1949 los soviéticos hicieron explotar su primera bomba atómica y en 1952 los norteamericanos crearon la bomba de hidrógeno. En adelante ambos países mantuvieron una competición en cuanto a su armamento convencional y atómico. Paradójicamente, la bomba atómica, por su tremendo poder de destrucción, contribuyó a hacer más improbable la guerra aunque una verdadera paz estable fuera imposible.

La tensión existente entre los dos bloques hizo que las potencias buscaran la seguridad y el equilibrio de fuerzas mediante un sistema de alianzas regionales. Para EEUU, convertido en líder de las potencias occidentales, las alianzas regionales constituían una novedad en su política internacional ya que exigían modalidades según las áreas geográficas, las condiciones socioeconómicas de los países y las relaciones históricas que tuviese con ellos. De acuerdo con este criterio, EEUU propició para América Latina la creación en 1948 de la OEA (Organización de Estados Americanos). Con los países desarrollados, EEUU estableció un modelo de alianza del que la OTAN (Organización del Tratado Atlántico Norte) en 1949, y la ANZUS (pacto tripartito con Nueva Zelanda y Australia) en 1951, son los principales ejemplos. En una línea similar, en 1954, EEUU firma la SEATO (Tratado del Sudeste Asiático) y en 1955 firma la OTEM (Organización del Tratado de Oriente Medio). Si a estos tratados, todos ellos apoyados básicamente en los EEUU, unimos los pactos de este país con naciones individuales (España, Japón) tendremos configurado un amplio sistema de bases militares norteamericanas en todo el mundo.

El papel aglutinante que desempeñaban los partidos comunistas de los distintos estados determinó que tras el “telón de acero” la respuesta al sistema de alianzas occidentales fuese distinta. A diferencia del sistema de alianzas norteamericano, el soviético se basaba esencialmente en tratados bilaterales firmados en su mayoría entre 1943 y 1947, a los que se sumó el tratado de amistad, alianza y asistencia mutua con la China popular en 1950. Como réplica a la admisión de la RFA en la UEO (Unión Europea Occidental) y en la OTAN en 1954, se firmó entre los países comunistas, en 1955, el Pacto de Varsovia, en el que también se integraba la RDA.

En 1956 estallan, simultáneamente, dos crisis que van a aumentar peligrosamente la tensión internacional: el conflicto del Canal de Suez y la invasión de Hungría.

  • Conflicto de Suez: Egipto fue líder de los árabes sobre todo después de la desaparición de la monarquía y la aparición del régimen nacionalista de Nasser. Para la modernización económica del país, el régimen de Nasser había proyectado la construcción de la gigantesca presa de Asuán (que pondría en regadío más de un millón de hectáreas de tierra no cultivable), que requería unas inversiones muy superiores a la capacidad financiera del país. EEUU había prometido ayuda financiera para llevar a cabo el proyecto pero la política neutralista de Nasser (que mantenía relaciones diplomáticas, que no ideológicas, con la URSS, confirmadas por la adquisición de armamento y material de guerra a la URSS y a Checoslovaquia) hizo que EEUU negara los fondos prometidos. Ello provocó el inmediato ofrecimiento soviético para asumir las obligaciones financieras abandonadas por los norteamericanos (→ con el tiempo, la presa de Asuán se convertiría en símbolo de la amistad entre Egipto y la URSS). Consecuencia de ello fue la decisión de Nasser de nacionalizar el Canal de Suez (1956). La acción de la nacionalización chocaría rápidamente con los intereses económicos de los franceses y los intereses militares británicos. En octubre de 1956, Gran Bretaña y Francia, con ayuda de Israel (en eterna hostilidad con el mundo árabe desde la creación del Estado de Israel en territorio palestino en 1948) atacaron Egipto. EEUU se negaba a aceptar la acción de sus aliados europeos, exigiéndoles la suspensión inmediata de la operación militar conjunta. Por su parte, la URSS apoyó plenamente a Nasser y lanzaba dos misivas a Gran Bretaña y Francia, advirtiéndoles que había proyectiles dirigidos soviéticos, con cabezas nucleares, que apuntaban a Londres y a París. La amenaza había surgido efecto: los atacantes iniciaron la retirada de Egipto. En la crisis se ha producido la coincidencia de criterios de las dos superpotencias, lo que explica el fracaso de los viejos imperialismos coloniales europeos, el inglés y el francés.

  • La invasión de Hungría: En 1956, Budapest estaba inmersa en expectación y tensión. El sucesor de Stalin, Krushev, parece que, con la denuncia de los excesos de la dictadura estalinista, abre nuevas expectativas entre los países que giran en la órbita soviética, los cuales creyeron ver una oportunidad para hacer valer sus reivindicaciones (→ en Polonia, la presión de estudiantes y obreros había logrado algunos resultados). Estos acontecimientos estimulan un levantamiento en Budapest (el 23 de octubre) que capitalizó a gran parte de la población. En un principio, Moscú reaccionó sorprendentemente de forma suave. El Kremlin, con apariencias de conciliación, llegó a admitir que existía descontento en Hungría y sólo condenó a los insurgentes de forma muy vaga. Pero el nuevo jefe de gobierno, Imre Nagy, se identifica con los rebeldes, proclama el sistema multipartidista, la neutralidad de Hungría y el abandono del Pacto de Varsovia. Los cambios proyectados eran demasiado bruscos y profundos como para que la URSS pudiera admitirlos: el 4 de noviembre de 1956, 6.000 tanques soviéticos invaden Hungría junto con 15 divisiones de infantería. Se inició el bombardeo de los puntos clave de Budapest y la insurrección fue aplastada sin que las potencias occidentales, ocupadas en la crisis de Suez, intentaran intervención alguna. Inmediatamente se formó nuevo gobierno, todo de comunistas, con Janos Kadar a la cabeza, empezando un período de represiones y fusilamientos.

La consecuencia inmediata fue el recrudecimiento de la guerra fría. En la ONU se condenó la invasión de Hungría (sin intervención) exigiendo, sin éxito, la retirada rusa.

La llegada al poder de Krushev (1953) determinó un giro notable en la política exterior, que favoreció un cierto grado de distensión en las relaciones entre los bloques. En el XX Congreso del PCUS, celebrado en 1956, Krushev denunció los errores y atrocidades de Stalin y su “culto a la personalidad” y propugnó una política de “coexistencia pacífica” en el plano internacional (→ aunque la denuncia del estalinismo alentó las insurrecciones de Polonia y de Hungría en 1956, ésta última sofocada con la intervención de los tanques soviéticos). Se normalizan las relaciones con diferentes Estados (Austria, Japón), se canalizan ayudas a los países subdesarrollados e incluso proponen que Berlín se convierta en ciudad-libre (→ ello provocó una incontrolable corriente migratoria de alemanes orientales hacia la Alemania Federal a través de Berlín y, consecuentemente, la construcción del muro en 1961 que separaría las dos zonas de Berlín).

Sin embargo, diversas crisis mantuvieron la tensión. Cuba y Vietnam se convirtieron en una verdadera pesadilla para los EEUU.

En Cuba, la dictadura de Fulgencia Batista fue derribada el 1 de enero de 1959 por la revolución que lideraban Fidel Castro y Ernesto “Che” Guevara. A pesar de las manifestaciones de Fidel Castro respecto al restablecimiento de la legalidad democrática, su política fue de progresivo acercamiento a los postulados del marxismo revolucionario. Las relaciones entre Cuba y EEUU se fueron deteriorando: Castro había decidido nacionalizar algunas fincas y fábricas pertenecientes a estadounidenses, lo que provocó la reacción airada del presidente Eisenhower, quien amenazó con dejar de importar azúcar. La amenaza se hizo efectiva en julio de 1960, pero Castro ya había firmado un convenio comercial con la URSS, que se comprometió a comprar la producción azucarera cubana. La respuesta de Castro a la sanción no se hizo esperar: incautó el resto de propiedades norteamericanas. En enero de 1961, EEUU rompió relaciones con Cuba, lo que acercó aún más al régimen castrista a la URSS. Convencido de que el gobierno cubano se había transformado claramente en comunista, el nuevo presidente estadounidense, John F. Kennedy, dio el visto bueno a un plan de invasión de la isla por voluntarios anticastristas entrenados por la CIA. El desembarco en la bahía de Cochinos fue un estrepitoso fracaso. En 1962 Cuba permitió la instalación de una base de misiles nucleares a escasa distancia de los EEUU. Los aviones espía norteamericanos descubrieron las instalaciones, por lo que Kennedy ordenó el bloqueo de la isla que obligó a los soviéticos a retirar el material nuclear. El acuerdo final supuso también la retirada de algunas armas estratégicas norteamericanas de Turquía y la promesa implícita de que Cuba no sería invadida.

En Vietnam, los rebeldes dirigidos por Ho Chi Minh consiguieron en 1954, tras más de 7 años de lucha con los franceses, llegar a un acuerdo provisional de partición del país. En el Norte el régimen comunista estableció una dictadura que contribuyó poderosamente a hacer inviable el régimen corrompido e inestable del Sur, en donde la intervención norteamericana se hizo cada vez más presente (→ en esta época, la administración norteamericana consideraba a Vietnam del Sur como la última muralla contra la expansión comunista en el sudeste asiático), imponiendo en Vietnam del Sur un gobierno títere (→ en realidad, el gobierno de Saigón era un gobierno norteamericano). En 1964, el presidente norteamericano Johnson ordenó los bombardeos de Vietnam del Norte. Sin embargo, ni siquiera estos procedimientos fueron capaces de someter a la guerrilla adversaria. La guerra contra las tropas comunistas del vietcong se iba alargando, y ante el elevado número de víctimas norteamericanas, surgieron airadas voces de protesta en el seno de la sociedad norteamericana. De nada le sirvieron a los EEUU el dominio del aire y la utilización de armas de gran poder destructivo. En enero de 1973 se llegó a un acuerdo de alto el fuego, pero en la práctica fue una ofensiva comunista la que aplastó al adversario en un momento en que, por la crisis interna creada por la oposición de la sociedad a la guerra, los EEUU no eran capaces de reacción alguna. En 1975 la capital de Vietnam del Sur, Saigón, cayó en manos de las fuerzas norvietnamitas y las fuerzas del Sur capitularon sin condiciones. En 1976, Vietnam se reunificó creando un régimen comunista que ejercía una función dominante en toda la zona. Camboya y Laos también establecieron sendos regímenes comunistas. EEUU había sufrido una de las mayores derrotas y humillaciones de su historia.

LA ONU Y OTRAS ORGANIZACIONES INTERNACIONALES

En la Conferencia de Yalta (1945), las potencias aliadas dieron los primeros pasos hacia la creación de una organización capaz de mantener la paz y la seguridad mundial dotada de mayores medios instrumentales que la fallida Sociedad de Naciones. Fue en la Conferencia de San Francisco donde fue aprobada la Carta de la Organización de las Naciones Unidas, suscrita por 50 naciones y prácticamente, con el transcurso del tiempo, formaron parte de la organización la totalidad de los estados del mundo, a diferencia de lo sucedido con la Sociedad de Naciones.

  • Objetivos:

    • Mantenimiento de la paz.- Los miembros de la ONU se comprometen a dirimir sus conflictos por medios pacíficos y renuncian al uso de la fuerza.

    • Libre determinación de los pueblos.- La sujeción de un pueblo a otro constituye una violación de los derechos humanos fundamentales y compromete la causa de la paz.

    • Defensa de los derechos de la persona.- Aprobación de la Declaración de los Derechos del Hombre y prohibición de los atentados contra ellos.

    • Fomento de la cooperación pacífica en materias económicas, culturales, sanitarias, etc.- Llevado a cabo a través de organismos especializados: la OIT para las cuestiones sociales, la UNESCO para las educativas, científicas y culturales, la OMS para las sanitarias, la FAO para las relativas a la agricultura y la alimentación, el FMI para las cuestiones económicas...

      • Estructura interna:

    • Consejo de Seguridad.- Con 5 miembros permanentes (EEUU, Rusia, Francia, Gran Bretaña y China) que disponen de derecho al veto y otros 6 miembros rotativos (hoy son 10). Es el que interviene en los casos de urgencia, pero el derecho de veto de los miembros permanentes ha aminorado la eficacia del Consejo.

    • Asamblea General.- De la que forman parte todos los Estados miembros y pueden hacer oír su voz en igualdad de representación y voto. Si bien carecen de poder ejecutorio, las recomendaciones de la Asamblea al Consejo y a los Estados miembros están avaladas por el peso moral y político de la mayoría.

    • Secretaría General.- Es el único órgano permanente y ejerce una notable influencia sobre la marcha de la Organización, dependiendo de la personalidad de sus secretarios: el noruego Trygve Lie, el birmano U Thant, el austríaco Kurt Waldheim, el peruano Pérez de Cuellar, el egipcio Butros Ghali y el actual Koffi Annan.