Oído

Maestro. Lenguaje. Audición. Sistema y aparato auditivo. Anatomía. Medio. Interno. Externo. Equilibrio. Estructuras neurobiológicas. Enfermedades. Receptores

  • Enviado por: Verónica
  • Idioma: castellano
  • País: España España
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TEMA 4 : ANATOMÍA DEL OÍDO

ANATOMÍA DEL OÍDO: ÓRGANO DE LA AUDICIÓN. ESTRUCTURA DEL OÍDO HUMANO: OÍDO EXTERNO, OÍDO MEDIO Y OÍDO INTERNO. RECEPTORES DE LA AUDICIÓN. ESTRUCTURAS NEUROBIOLÓGICAS DE LA AUDICIÓN Y DEL EQUILIBRIO.

  • El oído : órgano de la audición.

El oído se define como el órgano responsable no sólo de la audición sino también del equilibrio y esto se consigue a través de la existencia de unos receptores que mandan la información recibida al SNC e informarnos a cerca de nuestro equilibrio y de los sonidos que nos rodean.

El oído es una estructura clave para el desarrollo del lenguaje y que hoy en día dada la importancia que tiene la comunicación verbal hace del oído uno de los órganos más importantes. En cuanto a la audición el funcionamiento del oído se basa en captar sonidos. Los sonidos son producidos por objetos que vibran y ponen en movimiento las partículas que están en el aire o en cualquier otro medio.

El sonido consiste en vibraciones que en el caso de los humanos son captadas cuando oscilan entre 30 y 20000 ondas sonoras / segundo, que lo que van a hacer es estimular nuestras células receptoras del oído y se percibe como sonido en la zona de la corteza cerebral correspondiente.

De forma general, los sonidos presentan 3 propiedades que son distinguidas por nuestro SNC una vez recibidas : tono, intensidad y timbre.

El tono depende de la frecuencia de vibración que se mide en ciclos / segundos, de forma que con una mayor frecuencia tendré un tono más agudo.

La intensidad depende de la fuerza de las vibraciones que generan sonidos más o menos intensos.

El timbre es el resultado de diferentes frecuencias de vibración mezcladas unas con otras y nos proporciona información acerca de la naturaleza del sonido.

  • Estructura del oído humano.

Anatómicamente el oído se puede estructurar en 3 grandes partes : oído externo, oído medio y oído interno.

El oído externo está formado por el pabellón de la oreja (que está constituido por un cartílago recubierto de piel y por una masa sin cartílago, que se denomina lóbulo), y por el conducto auditivo externo que está formado por un canal recubierto de pelos y glándulas secretoras de cerumen, que impiden el paso de polvo, microorganismo…etc, y se comunica con el oído medio a través de la membrana timpánica.

El oído medio se encuentra situado en la cavidad timpánica o caja del tímpano cuya ara externa está formada por la membrana timpánica, que es una membrana fina y elástica que los separa del exterior. Está formado también por una cadena de huesecillos que se denominan martillo, yunque y estribo. Está formado también por la trompa de Eustaquio que comunica al oído medio con la faringe y lo que hace es igualar la presión externa e interna y también está formado por 2 estructuras denominadas ventanas; ventana oval y ventana redonda que están formadas por membranas y desempeñan un papel muy importante en la amplificación del sonido en el mecanismo del sonido de audición.

La ventana oval se conecta directamente con el estribo.

El oído interno está separado del medio por la ventana oval y se localiza ene l interior conteniendo los órganos propiamente responsables tanto de la audición como del equilibrio. Estos órganos se encuentran inervados por terminaciones del nervio auditivo.

El oído interno está formado por un laberinto membranoso que ocupa una serie de cavidades del hueso temporal. Estas cavidades están llenas de un líquido que se llama perilinfa.

El laberinto membranoso del oído interno está formado por 2 estructuras que se denominan : utrículo y sáculo, ambos están llenos de un líquido que se denomina endolinfa.

El utrículo es un saquito de aproximadamente 4 mm de largo del que salen 3 canales semicirculares, cada uno de ellos dispuestos en una de las tres dimensiones del espacio, son los responsables del control de la posición de la cabeza en el espacio, manteniendo de esta manera el equilibrio. En el interior del utrículo existe una sustancia que se denomina mácula utricular que está constituida por células sensoriales.

El sáculo es otra bolsa esférica de aproximadamente 2 mm que comunica con el utrículo a través del canal endolinfático.

Del sáculo sale un canal largo y enrollado en espiral que recibe el nombre de rampa coclear o cóclea, que discurre por el interior del laberinto óseo en forma de caracol. La cavidad que queda sobre ella se denomina rampa vestibular y la que queda debajo rampa timpánica.

La rampa vestibular está en contacto con la ventana oval y la rampa timpánica está en contacto con la ventana redonda.

En la cóclea aparece una membrana basal o membrana basilar que está formada por miles de fibras de tejido conjuntivo que es elástico y que presenta distintas longitudes, sobre esta membrana basilar se sitúa el órgano de Corti formado por células que perciben el sonido.

Según esta estructura podemos resumir que las dos partes implicadas en la transducción de la información tanto del equilibrio como de la audición, son los canales semicirculares para el equilibrio, y la rampa coclear o cóclea para la audición.

Los canales semicirculares nos informan acerca de la orientación de la cabeza en el espacio, lo que resulta crítico para mantener el equilibrio del cuerpo.

La cóclea se encarga de producir respuestas relacionadas con la audición. Tanto en una estructura como en otra, existen células que mueven en respuesta a los movimientos del sonido.

  • Mecanismo de audición

Éste comienza con la transmisión de un sonido en forma de ondas sonoras que se transmiten por el aire y que a través del conducto auditivo externo del oído son conducidas a la membrana timpánica, el tímpano vibra y esta vibración se refiere a los 3 huesos del oído medio, martillo, yunque y estribo. Las vibraciones del tímpano desencadenan el movimiento de estos 3 huesos, de forma que el estribo al vibrar golpea suavemente la membrana que cubre la ventana oval, que es la estructura que limita el paso a la cóclea (que es parte del oído interno), es lo que comunica el oído medio con el interno.

La cóclea está llena de un líquido que se denomina endolinfa, de forma que en este paso las ondas sonoras pasan de transmitirse por un medio aéreo a transmitirse por un medio líquido, además se amplifica la presión de las ondas entre la membrana timpánica y la membrana oval, debido a la diferencia de tamaño que existe entre ambas estructuras, lo que origina más fuerza por unidad de área. Si no ocurriese esta amplificación, la intensidad de las ondas sonoras no sería suficiente para mover la endolinfa, ya que es más viscoso que el agua y que el aire. Cuando el estribo vibra contra la membrana de la ventana oval, transmite las vibraciones a la cóclea. La cóclea consiste en 3 canales llenos de líquido separados por membranas, el canal superior e inferior, se conectan uno con otro en el extremo más distal de la cóclea, o extremo distal. El lado opuesto se denomina extremo proximal, y en él se sitúan las membranas que recubren la ventana oval y la ventana redonda. Cuando la ventana oval recibe la vibración en el extremo proximal del canal superior, origina ondas de vibración en la endolinfa o líquido contenido. Estas ondas viajan a lo largo de la cóclea, rodean el extremo distal y retornan a la membrana de la ventana redonda que está situada en el canal inferior del extremo proximal. Cuando la membrana de la ventana oval se mueve hacia dentro, la membrana de la ventana redonda se mueve hacia fuera, por lo que la presión se mantiene igualada.

En el canal central existe el receptor sensorial, denominado órgano de Corti, que descansa sobre la membrana basilar y contiene las células sensoriales individualizadas o células ciliadas. El movimiento de las ondas de líquido a lo largo de la superficie externa del canal central, origina vibraciones de la membrana basilar que a su vez provocan vibraciones de las células ciliadas.

La vibración de una célula ciliada abre canales iónicos en la membrana y produce una despolarización de la misma. Las células ciliadas hacen sinapsis con neuronas sensoriales, de forma que los axones de estas neuronas constituyen el nervio auditivo, el cual manda la información a la parte correspondiente de la corteza cerebral donde se integra esta información.

En general, el oído humano detecta sonidos entre 30 / 20000 ciclos por segundo, aunque los niños pueden llegar a 25.000, a partir de los 40 años la capacidad para oir frecuencias altas cada vez se va perdiendo más. Nuestra incapacidad de oir frecuencias bajas resulta muy útil ya que sino seríamos bombardeados constantemente con los ruidos que produce nuestro organismo ( ejemplo : sonido de los huesos, del corazón..), aún así escuchamos algo como por ejemplo el sonido de las tripas..etc, también escuchamos nuestras propias voces pero principalmente a través del cráneo, por eso a grabar nuestra voz nos parece extraño.

Los perros escuchan sonidos de tono muy alto hasta 40.000 ciclos, y los ratones cuando chillan pueden llegar hasta 80.000 ciclos.

  • Mecanismo del equilibrio.

Se lleva a cabo por los canales semicirculares y se distinguen dos tipos de equilibrio :

  • Equilibrio estático, de cuerpo quieto o aceleración rectilínea : la percepción del equilibrio estático la realiza el utrículo y el sáculo mediante las manchas utriculares y saculares respectivamente. Al cambiar el cuerpo de posición se varía la intensidad y el sentido de la presión que se ejerce sobre las células que componen estas manchas y esto se traduce en un impulso nervioso diferente, que a través del nervio estatoacústico llega al cerebro y se le informa de la nueva posición del cuerpo.

  • Equilibrio dinámico o durante los movimientos de giro : lo realizan los canales semicirculares mediante unos ensanchamientos que existen en la base de cada canal denominados ampollas. Dentro de cada ampolla se localizan lo que se denomina las cretas ampulares o manchas dinámicas, de forma que cuando se gira la cabeza la endolinfa sufre un movimiento relativo. Según la intensidad y la dirección del desviamiento se estimulan unas células ciliadas u otras, y gracias a ello se percibe en el cerebro la posición del cuerpo.

En el sentido del equilibrio también interviene el órgano de la visión aunque sea de forma subordinada. .

Y cuando las informaciones que mandan ambos son diferentes se produce el vértigo y se producen mareos. .

  • Enfermedades del oído.

Se pueden dar a nivel de las diferentes estructuras que lo componen ( OE, OM, y OI ) pudiendo provocar una sordera parcial o una sordera total.

En el caso del oído interno las enfermedades también van asociadas a una pérdida del equilibrio.

Dentro de las enfermedades del oído externo están :

  • Malformaciones congénitas o hereditarias : ausencia de pabellón auditivo o la apertura del canal auditivo externo. Hoy en día es posible reconstruir la mayor parte de estas malformaciones restituyendo así la capacidad auditiva.

  • Malformaciones adquiridas: surgen como consecuencia de cortes, heridas, traumatismos.., ejemplo: otematoma u oído en coliflor que es común en boxeadores por la fractura de los cartílagos acompañados de hemorragias.

  • Alteraciones cutáneas: que pueden ser provocadas por dermatitis o cualquier tipo de infección, también por la presencia de cuerpos extraños en el conducto auditivo.

En el oído medio las enfermedades son :

      • Perforación del tímpano (membrana timpánica): puede ocurrir por un traumatismo, un estornudo, un cambio de presión…

      • Otitis: infección del oído medio, puede ser :

    • O. M. supurativa se incluyen todas las infecciones producidas por bacterias que por lo general llegan al oído medio a través de la trompa de Eustaquio y que con frecuencia producen sordera debido a la formación de granulaciones y adherencias de tejidos que impiden el movimiento timpánico y de los huesecillos.

    • O. M. no supurativa generalmente se producen por la oclusión de la trompa de Eustaquio que puede deberse a un enfriamiento de la cabeza, amigdalitis, sinusitis.

      • Otosclerosis: otosclerosis u otosponjosis que consiste en la formación de un hueso esponjoso entre el estribo y la ventana oval, como consecuencia de esto el estribo queda inmovilizado y, por tanto, las ondas sonoras no pueden pasar al oído interno. Ocurre con una frecuencia muy alta en la población, supone una pérdida de capacidad auditiva, si esta alteración progresa se necesita eliminar estos depósitos óseos mediante cirugía.

En el oído interno pueden producirse lesiones provocadas por trastornos congénitos y funcionales, drogas y otras sustancias tóxicas, problemas circulatorios, heridas o trastornos emocionales.

De forma general las enfermedades el oído interno también pueden alterar el sentido del equilibrio e inducir síntomas de mareo, así, por ejemplo: al enfermedad de vértigo como consecuencia de lesiones producidas en los canales semicirculares y por tanto, producen nauseas, pérdida de la capacidad auditiva, acúfenos y alteraciones del equilibrio. Otra enfermedad del oído interno es la destrucción traumática del órgano de Corti que, generalmente, provoca sordera total. Sin embargo, en los últimos años los científicos han desarrollado un dispositivo electrónico para adultos que padecen sordera, denominado implante coclear que convierte las ondas sonoras en señales eléctricas que se liberan a unos electrodos implantados en la cóclea, estimulando así el nervio auditivo. Sin embargo, los sonidos que se producen son poco definidos y hasta ahora este implante se utiliza fundamentalmente como una ayuda para poder leer los labios.

Por último, existen los otorrinolaringólos que son médicos especialistas que tratan la mayor parte de las enfermedades del oído que implican procesos infecciosos, inflamatorios o, incluso, alérgicos. Especialistas en laringe, nariz y oídos.