Objetividad informativa

Periodismo. Mito. EEUU (Estados Unidos). Nuevo estilo. Literatura periodística. Creación. Análisis

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Consideraciones previas en torno al mito de la objetividad informativa

A la hora de hablar de los mitos que existen sobre el periodismo actual, este primer capítulo toma como referencia la concepción anglosajona del periodismo, que se impone hoy en día en toda la prensa escrita mundial.

Se habla de objetividad informativa pretendiendo proporcionar a los públicos la certeza de que existe esta verdad irrefutable sobre los acontecimientos; pero la mayoría de los profesionales del periodismo opinan que no existe esta objetividad informativa, ni la imparcialidad, el apoliticismo, la neutralidad o la independencia.

El periodismo contemporáneo escrito es una industria destinada a la producción y difusión de mensajes informativos, donde estos mensajes, confeccionados por el lenguaje verbal, son un discurso sobre el mundo o una porción de él, y donde todo discurso es elaborado por una subjetividad o una intersubjetividad colectiva, lo que hace intervenir las percepciones y concepciones peculiares sobre lo que acontece; con lo cual llegamos a la conclusión de que ningún mensaje informativo puede ser objetivo; ya que su emisor, en el acto de selección, registro, elaboración y transmisión, discrimina, ordena, manipula e interpreta la realidad que pretende comunicar a su auditorio.

Es importante tener en cuenta, no obstante, que todo mensaje informativo no pretende ser otra cosa que un discurso sobre la Verdad, y son muchos los autores que han tratado el tema de cómo debe difundirse esta Verdad:

Por ejemplo, Bertol Brecht expone los cinco obstáculos fundamentales con los que se encuentra a la hora de expresar la verdad: “...hace falta el coraje de escribir la verdad cuando todos la ahogan, la inteligencia de descubrirla, cuando en todas partes la esconden, el arte de hacerla manejable como un arma, el juicio para escoger aquellos en cuyas manos será eficaz, la astucia para propagarla entre ellos...”

La conclusión a la que llegamos una vez terminado el capítulo es que el periodismo trata de difundir la realidad tal y como se presenta ante nosotros; y la dificultad que encuentran los periodistas a la hora de tratar de difundir esta realidad es escapar de sus propios juicios y de sus convicciones personales para lograr retransmitirla con la mayor objetividad posible, que nunca será total.

El nuevo periodismo estadounidense

Para definir los límites del concepto de periodismo informativo de creación es necesario volver la vista al fenómeno denominado Nuevo Periodismo estadounidense.

Este Nuevo Periodismo apareció en España en 1976 de la mano de Tom Wolfe y en forma de libros, tales como A la rica marihuana y otros sabores, Viajando con los Rolling Stones, El supermercado espiritual...

Esta aparición de las nuevas técnicas periodísticas in fluyó en los periodistas hispanos, aunque los primeros escarceos creativos en el periodismo escrito son previos a la llegada de estos textos y los periodistas de El País niegan que fueran influenciados y reivindican la originalidad de sus trabajos, a pesar de que reconocen el valor de este

Nuevo Periodismo.

características de este nuevo periodismo:

La etiqueta Nuevo Periodismo designa un heterogéneo grupo de obras y autores cuyo denominador común consiste en su más o menos drástica distinción con respecto al periodismo escrito convencional publicado en Estados Unidos hasta los primeros años de la década de los sesenta, y que abarca tres grandes categorías: La prensa underground, libros o ensayos escritos en estilo periodístico empleando o inventando esta voz periodística, y los cambios en los medios de comunicación oficiales que involucran nuevas y distintas maneras de relatar y comentar los sucesos que les interesan.

Las distintas acepciones del término Nuevo Periodismo atañen no sólo a los rasgos formales y estructurales de los nuevos textos, sino también a la índole de los medios en los que son publicados e incluso a los tipos de soporte o canal que los vehiculan.

Para comprender la aparición de este nuevo modelo periodístico, es necesario fijarse en los acontecimientos producidos en Estados Unidos en esta época para entender la labor social e histórica que estos nuevos periodistas hicieron en el país.

Uno de los rasgos más sobresalientes es la crisis del Estado de Bienestar; los jóvenes de la época pusieron en entredicho y repudiaron abiertamente los fundamentos del orden social vigente (hippies). Además del escenario hippie, la contracultura estadounidense de la década de los sesenta se nutre de otros movimientos sociales de contestación al Sistema.

El Nuevo Periodismo debe ser inscrito directamente en esa tesitura histórica; producto, pero también sujeto activo, de las transformaciones que en ella tuvieron lugar. Existe una estrecha relación entre los acontecimientos más significativos acaecidos en Estados Unidos durante la década de los sesenta y los temas tratados por estos nuevos periodistas.

Las características formales de este nuevo periodismo son subrayadas en este capítulo por Tom Wolfe:

  • Construcción de escena por escena, contando la historia saltando de una historia a otra y recurriendo lo menos posible a la mera narración histórica.

  • Registrar el diálogo en su totalidad, el diálogo capta al lector de forma más completa que cualquier otro procedimiento individual.

  • Punto de vista en tercera persona, presentando cada escena al lector a través de los ojos de un personaje particular, para dar la impresión al lector de estar metido en la piel del personaje.

  • Describir la relación de gestos cotidianos, hábitos, modales, costumbres, estilos de mobiliario, de vestir, de decoración, estilos de viajar, de comer, de llevar la casa... y todos esos detalles simbólicos, para reforzar la idea de realismo.

En qué consiste este nuevo estilo

Los rasgos distintivos más importantes:

  • Nace en los Estados Unidos en los primeros años de la década de los sesenta, como reacción a los acontecimientos que se produjeron, algunos realmente revolucionarios.

  • La realidad de la sociedad americana superaba en aquellos años la capacidad imaginativa de los escritores.

  • Todo esto coincide con una crisis de la novela tradicional, realista y/o psicológica, consecuencia de la aparición a principios de siglo de las vanguardias literarias.

  • Este nuevo estilo no es un fenómeno unívoco ni homogéneo, sino que se manifiesta de tres modos fundamentales: prensa underground, reportajes presentados en los órganos de prensa tradicionales y libros publicados por algunos periodistas-escritores.

  • El nuevo periodismo no es un movimiento ni una escuela, sino una tendencia o corriente del periodismo estadounidense contemporáneo, integrada por periodistas de distinta actitud, concepción del mundo, estilo y orientación profesional.

  • Esta tendencia se define por su estrecha implicación con los temas candentes de la sociedad estadounidense de la época, por su intervención explícitamente subjetiva en los acontecimientos relatados y por su utilización consciente de múltiples técnicas narrativas y expresivas propias de diversos ámbitos de la actividad periodística y literaria.

  • Los nuevos periodistas no son en su totalidad profesionales de la prensa escrita, sino, en algunos casos, escritores atraídos por la no-ficción o, simplemente, reportero aficionados de escasa cualificación profesional.

  • No es de un carácter radicalmente innovador y revolucionario

  • Lejos de haber consolidado su presencia en la mayor parte de los periódicos y revistas norteamericanos, los trabajos nuevoperiodísticos son publicados de modo marginal en suplementos dominicales y en algunas revistas y/o diarios que, no obstante, continúan manteniendo su talante convencional, estrictamente tributario de la tradición periodística anglosajona.

El periodismo literario español

Una de las principales peculiaridades de la prensa española desde sus orígenes ha sido la presencia en sus páginas de numerosos literatos, que han llevado a cabo su labor junto a los profesionales del periodismo propiamente dicho

Esta relación entre periodismo y literatura no ha sido siempre fácil, en ella destacan dos aspectos:

  • La presencia de hombres de letras en los periódicos no se ha limitado históricamente a la esporádica publicación de colaboraciones aisladas, sino que ha significado la incorporación al periodismo activo de destacadas figuras de la literatura hispana.

  • El lenguaje específico y las técnicas narrativas utilizadas por los escritores han contribuido a enriquecer la prensa y a los propios periodistas.

El problema está ahora en delimitar periodismo y literatura como entes distintos y autónomos a pesar de que puedan funcionar unidos. Para ello, el profesor Lázaro Carreter establece las más importantes diferencias entre uno y otra:

  • Al escritor no le urgen necesidades prácticas inmediatas, en el periodista son acuciantes.

  • El escritor se dirige a un receptor universal, sin rostro; el periodista escribe para receptores bastante concretos, cuyo núcleo suele ser fiel y escasamente variable.

  • El mensaje literario actúa sin límites de espacio y tiempo; el periodístico pierde eficacia y se desvanece fuera de las precisas coordenadas espacio-temporales que definen la actualidad.

  • Al lector de literatura no suelen guiarle necesidades utilitarias, al contrario de lo que le sucede al lector de prensa informativa.

  • A diferencia de lo que sucede con las obras literarias, las cuales actúan en situación de lectura sumamente diversa para cada lector, el periodista y sus lectores viven unas mismas circunstancias de espacio y tiempo.

  • El periodista no puede desentenderse del desciframiento que se haga de su escrito, por el carácter pragmático de sus mensajes.

  • A la altiva y a veces dramática soledad del escritor, que cuenta con toda la libertad a la hora de escribir, se opone la labor del periodista, que compromete su labor a los otros periodistas con quienes colabora para confeccionar el diario.

Los autores de este libro establecen, sin embargo otras diferencias:

  • La cuestión principal es que el periodista lleva a cabo su trabajo creativo en el contexto de una estructura industrial sometida a rígidas normas de jerarquía y organización. Estos condicionamientos se plasman en una forzada división del trabajo, en la selección de los temas y en el sometimiento de los informadores al complejo funcionamiento interno de los periódicos.

  • A diferencia de la creación literaria, el periodismo se caracteriza por su inmediatez y por su naturaleza efímera y extremadamente fungible. El periódico se hace de un día para otro, y su valor se desvanece en pocas horas, inmediatamente después de la aparición de un nuevo número del diario. La limitación temporal condiciona siempre el trabajo creativo de los informadores.

  • En último lugar, el laconismo expresivo impuesto por los condicionamientos espaciales es uno de los factores de diferenciación más importante entre la escritura periodística y la literaria.

Periodismo contemporáneo en España

La mayoría de los periodistas de El País confiesa tener una encendida admiración por el escritor y periodista Mariano José de Larra, a pesar de que no es el primero ni el último de los hitos con que cuenta el periodismo literario hispano, ya que las intensas confrontaciones políticas y sociales que caracterizan la historia de España en el siglo XIX hicieron germinar una auténtica constelación de escritores-periodistas.

Larra se inició en la escritura a través de la literatura, pero a partir de que fundó El Duende Satírico su labor creativa se dedicó casi con exclusividad al periodismo. Es conveniente saber que algunas de las técnicas narrativas utilizadas por Larra se emparientan con las que hace unos pocos años reivindicaron para sí los nuevos periodistas estadounidenses, y también con las que caracterizan los productos informativos de creación. La producción periodística de Larra guardaba una íntima conexión con los temas candentes de la sociedad de su época, todos sus artículos son fruto de una lúcida interpretación de la realidad histórica de su país.

Unamuno, al igual que sus compañeros de la generación del 98, empezó su carrera periodística impregnado de una voluntad de influencia directa sobre la sociedad de su tiempo, y a esa necesidad corresponde una parte considerable de su producción periodística.

Azorín fue durante muchos años periodista profesional, y lo más interesante de su trabajo puede decirse que es la serie de entrevistas con personalidades barcelonesas que publicó en ABC en 1906. Sus entrevistas tienen todas un esquema similar: presentación breve del protagonista, descripción del personaje y del marco físico en que se desenvuelve el diálogo; respuestas del entrevistado, y, por fin, un breve comentario final a cargo de Azorín.

Pío Baroja es el tercero de los integrantes de la generación del 98 a quien interesa referirse, porque a pesar de ser novelista por encima de todo, trabajó intensamente en el periodismo con una finalidad muy concreta: “buscando el fondo de un libro novelesco”.

Qué es el periodismo informativo de creación

En el periodismo informativo de creación tiene gran relevancia tanto la utilización de nuevos estilos como la utilización de nuevos lenguajes. Hasta el habla periodística empieza a estar empapada por la conciencia del lenguaje mismo, como manera efectiva y única de existir el pensamiento.

La utilización de nuevos lenguajes no debe ser entendida como aditamento u ornato estético o lírico, sino que se halla en estrecha relación con una nueva actitud ética, política, ideológica y profesional de los informadores.

No es posible establecer una distinción taxativa entre el plano del contenido y el plano de la expresión, existe una unidad fenoménica entre ambos aspectos. Existe, por tanto, una íntima relación entre la fisonomía formal de los textos informativos de creación y los discursos que éstos vehiculan o proponen, y se considera que es éste uno de los aspectos distintivos básicos del periodismo informativo de creación con el periodismo que se ha dado en llamar convencional.

Los nuevos lenguajes observables en los productos informativos de creación son la expresión de un modo diferente y más radical de entender la práctica del periodismo. La explicitación de la subjetividad del informador, la ruptura de la compartimentación tradicional en géneros periodísticos estancos, el uso de múltiples técnicas narrativas y la renuncia de las estructuras rígidas y estereotipadas propias de del periodismo convencional, entre otras características menos relevantes, son vehículos expresivos de una manera diferente de aproximarse a la realidad y de informar acerca de ella.

Primero

Los trabajos informativos de creación son textos eminentemente informativos, cuya finalidad primordial es informar acerca de los acontecimientos de actualidad periodística, ajustándose a la realidad y transmitiéndola tan fielmente como sea posible.

No obstante, todo mensaje verbal se caracteriza por tener varias funciones. En el caso del periodismo informativo de creación, la función principal sería ésta de transmitir la realidad de forma fiel, pero también se deben tener en cuenta la función poética y el resto de funciones lingüísticas que aparecerán de forma jerarquizada.

Segundo

Los productos informativos de creación son, a la vez, textos narrativos, descriptivos y argumentativos. Narrativos en cuanto a que responden (según el modelo de las 6W´s que proponen los teóricos estadounidenses ) a las preguntas qué, quienes y cuándo, descriptivos cuando responden a las preguntas qué, quienes y dónde y los textos argumentativos hacen recaer el acento en el por qué y/o el cómo. Es decir, los textos informativos de creación responden a las preguntas fundamentales, o al menos tienden a hacerlo.

Este criterio de caracterización de los productos informativos de creación permite, además, distinguirlos del resto de los escritos que aparecen habitualmente en la prensa:

  • Los textos informativos de creación se distinguen de los textos de opinión porque éstos son de carácter argumentativo, responden en esencia a las cuestiones de por qué y cómo.

  • Los textos informativos de creación se diferencian de los textos de creación porque éstos no contestan en rigor ninguna de las cuestiones fundamentales. Estos textos de creación son periodísticos única y exclusivamente en la medida en que son publicados por medios periódicos de prensa y no por su propia índole textual y discursiva.

  • En último lugar, los textos informativos de creación se distinguen de los trabajos informativos convencionales porque éstos carecen de toda ambición de innovación formal y se caracterizan por su talante no argumentativo, donde las preguntas cómo y por qué no encuentran respuesta.

Tercero

Desde un punto de vista formal, los textos informativos de creación se caracterizan por los siguientes rasgos:

  • Rompen con los géneros periodísticos tradicionales, son textos imposibles de catalogar con las denominaciones de género al uso. Puede decirse que se caracterizan por una dominante de género, una mezcla de diversos géneros en la cual uno de ellos ejerce el papel determinante tiñendo el conjunto del texto.

  • Se detecta en ellos una innovación estructural, no están construidos siguiendo las estructuras informativas tradicionales

  • Utilizan diversos puntos de vista narrativos.

  • Transcriben el diálogo en su totalidad, y recurren a artificios expresivos y gráficos.

  • Emplean la técnica del retrato global del personaje y de su entorno.

  • Huyen del lenguaje estereotipado del periodismo informativo tradicional, y su escritura es frecuentemente innovadora.

Cuarto

Los textos informativos de creación postulan nuevos auditorios, sustantivamente diferentes a los que los trabajos informativos convencionales tienden a conformar. Los textos informativos de creación no sólo se dirigen a una auditorio que, por decirlo así, “espera ansioso su aparición”, sino que de hecho contribuyen a conformar nuevos receptores, nuevos lectores-modelo capacitados para la crítica y la interpretación, intelectualmente preparados para contrastar y contextualizar los datos, las ideas y las sugerencias vehiculados por el mensaje informativo.

A partir de esta nueva interrelación entre emisor/periodista, texto y lector es posible una suerte de diálogo que tiende a eliminar los efectos de los mensajes informativos convencionales. Además, los textos informativos de creación eliminan la falacia del autor anónimo.

Quinto

Aplicación de las propuestas más recientes de la semiótica textual al estudio del periodismo escrito:

  • Los conceptos semióticos de hipercodificación e hipocodificación diferencian los textos periodísticos convencionales, entendidos como textos hipercodificados, es decir, confeccionados y escritos a partir de la normativa y las pautas establecidas por el periodismo convencional anglosajón, de los textos informativos de creación, textos hipocodificados en tanto que innovan y plantean nuevos usos estructurales, estilísticos y narrativos.

  • Los conceptos semióticos de cotexto, contexto y circunstancia son también aplicables al estudio del periodismo escrito:

El contexto es el conjunto de unidades reaccionales en el cual es publicado el texto.

La circunstancia es la situación específica de la enunciación que es sugerida al lector a través de distintos indicadores.

El lector es avisado que se encuentra en una situación comunicativa peculiar caracterizada.

Sexto

Los textos informativos de creación son relegados en la práctica a una serie concreta de secciones y unidades redaccionales periféricas de los periódicos diarios, hecho que da cuenta de la escasa importancia y seriedad informativa que los responsables de los diarios les otorgan.

En el caso de El País, los periodistas informativos de creación son relegados en general a las secciones de Cultura, Espectáculos, Contraportada, Sociedad y al suplemento dominical, que es considerado por las instancias directivas del diario como

una publicación de segunda categoría.

Cabe señalar que el nuevo periodismo estadounidense tuvo lugar sobre todo en los suplementos dominicales de los nuevos periódicos neoyorquinos, y no, como pudiera pensarse, en sus secciones centrales.

Séptimo

Los trabajos informativos de creación se caracterizan, en último lugar, por reivindicar y explicitar la subjetividad del periodista que los confecciona y escribe.

No es que los trabajos informativos de creación sean subjetivos a diferencia del periodismo informativo convencional, supuestamente objetivo, sino que la subjetividad es una cualidad común a todo el periodismo, al acto de aprehensión y transmisión de la realidad.

Los periodistas informativos de creación sugieren cuál será la fisonomía de la prensa escrita en las décadas venideras. El abandono efectivo de su primigenia función informativa en manos de los mass-media audiovisuales, conducirá irremediablemente a la prensa escrita hacia la adopción de funciones de profundización, contextualización y argumentación de las noticias “duras” servidas a través de aquellos canales.

Es posible prever el desarrollo de nuevas concepciones y prácticas informativas que en su caracterización formal, estilística y estructural, se asemejarán a los modelos que hoy son patrimonio exclusivo de los medios escritos de periodicidad semanal o mensual.

El periodismo informativo de creación ofrece un excelente paradigma de estos futuros cambios. La prensa diaria abdicará de los modelos, criterios y pautas inspirados en el periodismo hegemónico anglosajón y sus textos informativos tomarán como referentes primordiales muchos de los rasgos que hoy identifican el periodismo informativo de creación. Fuera de modas, el “nuevo periodismo” deberá ser necesariamente una realidad.

Algunos ejemplos prácticos

Después de las lecciones teóricas que el libro ofrece, los autores ven oportuno emplear ejemplos prácticos para comprender mejor el concepto de Periodismo Informativo de Creación.

Empezamos por el conjunto de textos informativos de creación publicados en El País desde el momento de su aparición en los kioskos, el 4 de mayo de 1976 hasta el último número del diario correspondiente al año 1982. La observación de estos textos publicados por El País permitió proceder inductivamente, es decir, elaborar las grandes categorías generales a partir de la selección, clasificación y análisis de los casos y las anécdotas concretas y verificables en la práctica.

En esta selección de textos no se tendrán en cuenta aquellos que se consideran convencionalmente como interpretativos u opinativos; quedando, por tanto fuera del ámbito de atención autores como Francisco Umbral o Juan Cueto.

Serán tomados en consideración los relatos periodísticos convencionalmente definidos como crónicas.

Periodismo de creación

Los textos susceptibles de ser englobados por la etiqueta de periodismo de creación sólo son periodísticos por el hecho de ser publicados en las páginas de medios escritos, no obstante, los productos periodísticos de creación son difícilmente diferenciables de los textos informativos de creación en lo que atañe a su anatomía expresiva, entre unos y otros existe una similitud textual y una diferencia discursiva.

El carácter de ficción de estos textos es reconocido en ocasiones como tal por los propios periódicos

Tal es el caso de una falsa entrevista de Gonzalo Suarez con Groucho Marx, titulada: Groucho Marx: el movimiento no tiene autor. En ella, como en muchos otros textos de periodismo de creación, el carácter fundamentalmente ficticio del texto no aparece explicitado, y lo que hacen los periódicos es enmarcarlo en una sección concreta y presentarlo tipográficamente diferenciado.

Periodismo informativo

Tres son los rasgos que caracterizan a los textos periodísticos informativos; en primer lugar, son relatos de no-ficción, de función eminentemente referencial, en segundo lugar, presentan una evidente carencia de innovación formal y expresiva y por último, no tienen carácter argumentativo.

Uno de los muchos ejemplos que presentan estas carencias es el texto: La libertad es ponerlo todo en cuestión. Entrevista con Luis Eduardo Aute, cuyo autor es el crítico musical José Manuel Costa.

Periodismo informativo de creación

Algunos de los rasgos característicos de este tipo de relatos aparecen nítidamente en Fátima vallecana, escrito por José Manuel Ullán a santo de la actuación de Simon & Garfunkel en el madrileño estadio del Rayo Vallecano.

1. EL PRÓLOGO

El concepto de periodismo de creación quiere designar un conjunto amplio y abigarrado de productos informativos no estrictamente definibles como periodismo directo ó convencional. La etiqueta pretende englobar un extenso campo temático que no tenía tratamiento ni profundización en los manuales obre periodismo escrito, y que carece de una formulación teórica rigurosa y fiable.

Al carácter nebuloso y ambiguo del concepto se añade la confusión terminológica que le afecta, a menudo el uso del término periodismo de creación se confunde en el habla cotidiana con el de periodismo literario, todavía más equívoco y ambiguo si cabe.

La dificultad crece al intentar comprender qué entendemos o a qué nos referimos cuando hablamos de periodismo de creación, es como un espectro ectoplásmico de cuya presencia somos conscientes, pero cuya realidad y características radicales sólo entendemos aproximativamente.

El desconocimiento sobre el tema no es propiedad única de los especialistas en periodismo, también los propios autores de los productos informativos de creación muestran su perplejidad cuando se les inquiere acerca de sus planteamientos estilísticos, narrativos y discursivos, y aducen por toda respuesta que hacen su trabajo sin pensar en su posible trascendencia.

Nos encontramos, por tanto ante un término difícil de catalogar y aún más difícil de definir, pero es en los siguientes capítulos del libro donde los autores van a tratar de dar una definición válida del término periodismo de creación, además de diferenciarlo del periodismo convencional y de dar una serie de rasgos distintivos de esta rama del periodismo para que, a partir de la lectura del libro, los lectores seamos capaces de distinguir y participar de cualquiera de los textos del periodismo informativo de creación.

EL PRÒLOGO

LOS CAPÍTULOS

Análisis de fondo

El obetivo principal que persiguen los autores del libro es, a mi parecer, la definición y delimitación de un término tradicionalmente descuidado por los estudiosos de la teoría del periodismo: el periodismo de creación.

En el libro se procede primero a la enmarcación del tema, definiéndolo en términos de la concepción norteamericana del periodismo, que es, hoy por hoy, la concepción más generalizada y definiéndolo así como contraposición al periodismo anglosajón convencional.

En este punto, los autores no dejan demasiado claro en qué podemos diferenciar el llamado periodismo anglosajón del periodismo del resto del mundo (aunque hace pensar que es partícipe de la idea de que es el del periodismo anglosajón el modelo que se sigue en el resto del mundo, sin concepciones propias de cada país o región).

Después, los autores pasan a intentar definir el periodismo de creación, definiendo sus formas estilísticas, creativas, las innovaciones que establecen.... etc y contraponiendo todo esto al periodismo convencional. En este punto, creo que los autores del libro consiguen establecer una definición clara y una delimitación clara de las características propias del periodismo de creación.

Creo que no se han adentrado demasiado a la hora de hablar de las características propias del periodismo de creación español, se limitan a establecer las diferencias entre la literatura y el periodismo, y cómo los escritores literatos se introducen al género periodístico, pero no definen el periodismo de creación particularmente español.

Pero si el libro en general trata de definir el término de periodismo de creación, el resultado es, a mi parecer, bastante satisfactorio.

ANALISIS DE FONDO

Crítica

El objetivo principal del libro, expuesto en el prólogo del mismo, que es dar una definición clara y concisa de lo que es el periodismo de creación, creo que está conseguido.

Los autores tratan de dar diferentes puntos de vista, observar el periodismo de creación desde muy diversos ángulos: respecto del periodismo convencional, de la literatura, con varios ejemplos de informaciones periodísticas de creación publicadas en el diario El País...... y con este método consiguen dejar una idea cada vez más clara de lo que es el periodismo de creación y lo que significa en la sociedad y periodismo actuales.

En general, opino que la información ofrecida por el libro es de gran interés, y más aún para un estudiante de periodismo para empezar a familiarizarse con los distintos géneros periodísticos, tanto los convencionales como los que suponen una total o parcial innovación en el mundo periodístico.

He de aclarar que he tomado como base del resumen del libro los capítulos donde se explicaban las dotes teóricas, dejando los capítulos donde se exponían ejemplos y opiniones de distintos autores simplemente como información complementaria al trabajo, pero no resumiendo explícitamente sus contenidos.

Creo que la creación de este libro es crucial si es cierto, como dice el prólogo, que los estudiosos del periodismo habían descuidado esta materia en sus estudios, puesto que opino que es una labor además de interesante, muy importante, el hecho de que quede constancia de las innovaciones que se hacen en todos los campos, y especialmente en el campo periodístico, si esto supone una manera distinta de ver la realidad y de comunicarla, puesto que esta información, en manos de una sola persona, va dirigida al resto del mundo.

CRITICA

Conclusión

Me ha parecido un libro bastante completo en lo que se refiere a contenidos teóricos, además de que veo que se expresa de forma muy clara y completa. Si a esto añadimos varios ejemplos prácticos, que ayudan a la comprensión de la parte teórica, y la opinión de distintos escritores y periodistas respecto al tema tratado en el libro, tenemos una visión muy global y completa y nos encontramos con una comprensión clara del término que los autores quieren aclarar: qué es el periodismo de creación.

Así pues, creo que el libro merece una crítica positiva, porque además se ocupa de tratar un tema que por lo visto estaba siendo descuidado por los estudiosos del periodismo y que creo que es interesante, además que sea investigado, que quede constancia de que existen cosas distintas a la hora de crear la información ya que la innovación es importante, en todos los ámbitos.

CONCLUSIÓN

EL PERIODISMO INFORMATIVO DE CREACIÓN

Redacción periodística