Nutrición heterótrofa y autótrofa

Nutrientes. Alimentos. Alimentación. Aparato digestivo, circulatorio, respiratorio y excretor. Fotosíntesis

  • Enviado por: Angel Gutiérrez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 21 páginas
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1.- LA NUTRICIÓN.

La nutrición se puede expresar como el procedimiento por el cual conseguimos transformar diversas sustancias en otras, las cuales son utilizadas para producir materia y energía (función plástica y energética). Es decir, al introducir alimentos por el aparato digestivo y oxígeno por el respiratorio, tanto los alimentos como el oxígeno reaccionan produciendo diversos productos: desde el agua y el dióxido de carbono hasta materia y energía. Esto, por tanto, lo podemos expresar de la siguiente manera con una ecuación química:

O2 + Nutrientes H2O + Energía + CO2

Por tanto, la nutrición es el proceso que nos permite crecer, realizar las funciones vitales y por consiguiente, vivir.

Sin embargo, los animales se nutren de diferente manera a las plantas. Los primeros realizan la nutrición de una forma a la que se denomina heterótrofa. Los segundos la realizan de una forma a la que se denomina autótrofa (descritas más adelante).

Así pues, veremos los dos tipos de nutrición y dónde y cómo se realiza cada una de ellas.

2.- NUTRICIÓN HETERÓTROFA.

La nutrición heterótrofa, como ya he dicho antes, es la realizada por los seres vivos que pertenecen al reino animal a partir de materia orgánica.

En dichos seres vivos, se realiza en diversos aparatos. El más característico es el aparato digestivo, aunque también se encuentran otros descritos a continuación.

2.1.- El aparato digestivo.

El aparato digestivo está formado por órganos que transforman por medios físicos y químicos los alimentos en sustancias solubles simples que pueden ser absorbidas por los tejidos. Este proceso consiste en reacciones entre los alimentos ingeridos y enzimas secretadas en el tracto intestinal.

La digestión incluye los siguientes procesos:

Procesos químicos: permiten la transformación de los diferentes alimentos ingeridos en elementos utilizables. Tienen lugar tres reacciones químicas: conversión de los hidratos de carbono en azúcares simples como glucosa, ruptura de las proteínas en aminoácidos como alanina, y conversión de grasas en ácidos grasos y glicerol. Estos procesos son realizados por enzimas.

Procesos mecánicos. consisten en la masticación para reducir los alimentos a partículas pequeñas, la acción de mezcla del estómago y la actividad peristáltica del intestino. Estas fuerzas desplazan el alimento a lo largo del tubo digestivo y lo mezclan con varias secreciones.

CAMINO DE LOS ALIMENTOS

1.-Ingestión:

Cuando se ingieren los alimentos, las seis glándulas salivares producen secreciones que se mezclan con éstos. Disuelve los alimentos sólidos para facilitar la acción de secreciones intestinales posteriores, estimula la secreción de enzimas digestivas y lubrica la boca y el esófago para permitir el paso de sólidos.

2.- Acción en el estómago y en el intestino:  

Una vez que se ingieren los alimentos, pasan por el esófago gracias a los movimientos peristálticos y llegan al estómago. El jugo gástrico del estómago contiene agentes que descomponen los alimentos.

La secreción es estimulada por el acto de masticar y deglutir e incluso por la visión o idea de cualquier comida. La presencia de alimento en el estómago estimula también la producción de secreciones gástricas, éstas a su vez estimulan la producción de sustancias digestivas en el intestino delgado donde se completa la digestión.

La parte más importante de la digestión tiene lugar en el intestino delgado: aquí, la mayoría de los alimentos sufren otra hidrólisis (otra exposición al agua o a elementos líquidos) y son absorbidos. El material predigerido que proporciona el estómago es objeto de la acción de tres líquidos:

El líquido pancreático penetra en el intestino delgado a través de varios conductos. Contiene tripsina y quimiotripsina, enzimas que fraccionan las proteínas complejas en componentes más simples, que se pueden absorber y utilizar en las reconstrucción de proteínas del organismo. La esterasa pancreática rompe las grasas; la amilasa pancreática hidroliza el almidón en maltosa, que más tarde otras enzimas rompen en glucosa y fructosa.

La secreción del jugo pancreático es estimulada por la ingestión de proteínas y grasas.

El líquido intestinal es segregado por el intestino delgado. Éste contiene varias enzimas; su función es completar el proceso iniciado por el jugo pancreático. El líquido intestinal es estimulado por la presión mecánica del alimento digerido parcialmente en el intestino.

La bilis ayuda a la absorción de las grasas, que emulsionan y las hacen más accesibles a las lipasas que las hidrolizan. La bilis, secretada por el hígado y almacenada en la vesícula biliar, fluye en el estómago e intestino delgado tras la ingestión de grasas.

Estos líquidos neutralizan el ácido gástrico con lo que finaliza la fase gástrica de la digestión.

El transporte de los productos de la digestión a través de la pared del intestino delgado puede ser pasivo o activo. Algunas sustancias son transportadas de forma activa. Por lo tanto, los productos de la digestión son asimilados por el organismo a través de la pared intestinal, que es capaz de absorber sustancias nutritivas de forma selectiva, rechazando otras sustancias similares.

El estómago y el colon (en el intestino grueso) tienen también la capacidad de absorber agua, ciertas sales, alcohol y algunos fármacos. También se cree que ciertas proteínas enteras atraviesan la barrera intestinal. La absorción intestinal tiene otra propiedad única: muchos nutrientes se absorben con más eficacia cuando la necesidad del organismo es mayor.

NUTRIENTES.

El hombre, al igual que el resto de los seres vivos, necesita alimentarse para vivir. Hay que establecer diferencias acerca de lo que se entiende por alimentación y nutrición.

Alimentación: Es la forma de proporcionar al organismo los materiales que son imprescindibles para ejercer todas las funciones.

Nutrición: Es el conjunto de procesos encargados de recibir, transformar y utilizar las sustancias químicas contenidas en los alimentos, necesarias para mantener la vida.

Clasificación de los alimentos.-

Todos los alimentos conocidos están constituidos por determinadas sustancias nutritivas o nutrientes. Estos pueden ser clasificados de la siguiente manera:

  • Principios inmediatos:

  • Proteínas

    Hidratos de carbono

    Grasas

  • Vitaminas

  • Minerales

  • Todos ellos junto al agua son los que componen en mayor o menor cantidad cada uno de los alimentos consumidos diariamente.

    Según su función específica, los alimentos se clasifican en los siguientes apartados:

  • Alimentos plásticos

  • Alimentos energéticos

  • Alimentos reguladores

  • ALIMENTOS PLÁSTICOS.-

    Proteínas.- Son moléculas constituidas por aminoácidos, los cuales entran a formar parte del tejido viviente y por lo tanto, imprescindibles para la vida. La función más importante de la proteína es producir tejido corporal y sintetizar enzimas, algunas hormonas como la insulina, que regulan la comunicación entre órganos y células, y otras sustancias complejas, que rigen los procesos corporales.

    Las proteínas animales y vegetales no se utilizan en la misma forma en que son ingeridas, sino que las enzimas digestivas (proteasas) deben descomponerlas en aminoácidos que contienen nitrógeno. La importancia referente al origen de las proteínas(animales o vegetales) estriba en su valor biológico. Se entiende por proteínas de alto valor biológico las que contienen todos los aminoácidos esenciales(los que el organismo es incapaz de sintetizar: Triptófano, tirosina, lisina, treonina, valina, metionina, leucina, isoleucina e histidina). Las proteínas deficitarias en uno o más de estos aminoácidos se consideran de escaso o nulo valor. De mayor a menor valor biológico de una proteína están:

    a) animales, como leche y huevos, hígado y corazón, músculos(carnes), pescados y b)vegetales. Según la Organización Mundial de la Salud, el mínimo proteico indispensable es de aproximadamente 0.33 g/Kg de peso ideal al día. Esta cantidad debe incrementarse en lo que se denomina mínimo proteico óptimo y que se estima en 0.75 g/Kg de peso ideal al día. Un gramo de proteína pura produce 4 calorías.

    La ingestión de carne en exceso, cuando no hay demanda de reconstrucción de tejidos en el cuerpo, resulta una forma ineficaz de procurar energía. En la mayoría de las dietas se recomienda combinar proteínas de origen animal con proteínas vegetales.

    Calcio. Es el mineral más abundante en el organismo, cuya mayor parte se encuentra en forma de hidroxiapatita en la matriz dentaria y ósea. Las necesidades de calcio en el adulto están alrededor de 500-800 mg al día.

    Fósforo. Es imprescindible para la formación del hueso y dientes. Las necesidades de fósforo se han estimado en dos veces las de calcio.

    ALIMENTOS ENERGÉTICOS.-

    Proporcionan al organismo la energía necesaria para el mantenimiento de todas las funciones vitales(respiración, circulación, sistema nervioso, etc.). El cuerpo utiliza energía para realizar actividades vitales y para mantenerse a una temperatura constante. Mediante el empleo del calorímetro, los científicos han podido determinar las cantidades de energía de los combustibles del cuerpo: hidratos de carbono, grasas y proteínas. En nutrición la kilocaloría (kcal) se define como la energía calorífica necesaria para elevar la temperatura de 1 kilo de agua de 14,5 a 15,5 ºC.

    Hidratos de carbono.- Proporcionan la mayor parte del contenido energético de la dieta en la mayoría de las poblaciones. Los hidratos de carbono son el tipo de alimento más abundante en el mundo. Los alimentos ricos en hidratos de carbono suelen ser los más baratos y abundantes . Se queman durante el metabolismo para producir energía, liberando dióxido de carbono y agua. Hay dos tipos de hidratos de carbono: féculas, que se encuentran principalmente en los cereales, legumbres y tubérculos; y azúcares, que están presentes en los vegetales y frutas. Los hidratos de carbono son utilizados por las células en forma de glucosa, principal combustible del cuerpo. Tras su absorción desde el intestino delgado, la glucosa se procesa en el hígado, que almacena una parte como glucógeno, (polisacárido de reserva y equivalente al almidón de las células vegetales), y el resto pasa a la corriente sanguínea. Los hidratos de carbono en los que se encuentran la mayor parte de los nutrientes son los llamados hidratos de carbono complejos, tales como cereales sin refinar, tubérculos, frutas y verduras. En la sociedad actual se los considera como alimentos que engordan, lo cual ha hecho que se abuse de las proteínas y de las grasas. Se considera que el aporte diario de 100 gr es necesario para evitar un uso excesivo de proteínas y grasas. Un gramo de hidratos de carbono produce 4 calorías. Se pueden clasificar en:

  • Utilizables: Son capaces de proporcionar una utilidad metabólica. Entre ellos se incluyen los polisacáridos(almidón, glucógeno), los disacáridos(maltosa, lactosa y sacarosa) y los monosacáridos(glucosa, fructosa).

  • No utilizables, como los polisacáridos celulosa, pectinas, gomas, mucílagos; los tri y tetrasacáridos (rafinosa, estaquiosa); la fibra o conjunto de macromoléculas de origen vegetal no digeribles por el organismo humano.

  • Grasas.- Su importancia biológica estriba en que es imposible vivir sin su aporte. Son la reserva energética más importante del organismo. Las grasas se almacenan muy bien para ser utilizadas después en caso de que se reduzca el aporte de hidratos de carbono. Las grasas de la dieta se descomponen en ácidos grasos que pasan a la sangre para formar los triglicéridos propios del organismo. También poseen otras funciones esenciales como impedir las pérdidas excesivas de calor, proteger las vísceras, transportar vitaminas(A, D, E y K). No deben ,no obstante, ser consumidas en exceso, ya que favorecen la aparición de arteriosclerosis. 1 gramo de grasa produce 9 calorías.

    ALIMENTOS REGULADORES.-

    Son aquellos que regulan o modulan todas las reacciones bioquímicas encargadas del funcionamiento celular. A este grupo pertenecen las VITAMINAS. Las vitaminas se clasifican en dos grupos: liposolubles e hidrosolubles. Entre las vitaminas liposolubles están las vitaminas A, D, E y K. Entre las hidrosolubles se incluyen la vitamina C y el complejo vitamínico B. Ciertas vitaminas participan en la formación de las células de la sangre, hormonas, sustancias químicas del sistema nervioso y materiales genéticos.

    La vitamina A se puede obtener directamente en la dieta mediante los alimentos de origen animal, tales como leche, huevos e hígado. Una parte de la vitamina D se obtiene de alimentos como los huevos, el pescado, el hígado, la mantequilla, la margarina y la leche, que pueden haber sido enriquecidos con esta vitamina. Los seres humanos, sin embargo, toman la mayor parte de su vitamina D exponiendo la piel a la luz del Sol. La vitamina E se encuentra en los aceites de semillas y en el germen de trigo. La vitamina K se produce en cantidades suficientes en el intestino gracias a una bacteria, pero también la proporcionan los vegetales de hoja verde, como las espinacas y la col, la yema de huevo y muchos otros alimentos. Las vitaminas más importantes del complejo vitamínico B se encuentran principalmente en la levadura y el hígado.

    Dentro de este grupo se encuentran también los MINERALES. Los minerales inorgánicos son necesarios para la reconstrucción estructural de los tejidos corporales además de que participan en procesos tales como la acción de los sistemas enzimáticos, contracción muscular, reacciones nerviosas y coagulación de la sangre. Se dividen en dos clases: macroelementos, tales como calcio, fósforo, magnesio, sodio, hierro, yodo y potasio; y microelementos, tales como cobre, cobalto, manganeso, flúor y cinc.

    Los alimentos, según su forma de presentación, se pueden diferenciar en 6 grupos:

  • Grupo I: Leche y derivados

  • Grupo II: Carnes, pescados y huevos

  • Grupo III: Patatas, legumbres y frutos secos

  • Grupo IV: Verduras, hortalizas y frutas

  • Grupo V: Pan, cereales y azúcar

  • Grupo VI: Grasas, aceites y mantequillas

  • 3.- La excreción:

    La excreción consiste en expulsar al exterior las sustancias no válidas en forma de heces fecales. El órgano encargado de dicha función en el aparato digestivo es el intestino grueso. Su función es, por tanto, almacenar las sustancias no válidas de los alimentos y absorber agua y sales minerales para concentrarlos. Está constituido de las siguientes partes: grueso, colon (ascendente, transverso y descendente) y recto.

    Una vez realizado dicho proceso, las heces viajan al recto y son expulsadas al exterior por medio del ano.

    2.2- El aparato circulatorio.

    El aparato circulatorio es el sistema por el que discurre la sangre a través de las arterias, los capilares y las venas; este recorrido tiene su punto de partida y su final en el corazón. Este aparato sirve sobre todo para transportar el oxígeno y los nutrientes a todas las partes de nuestro cuerpo.

    El corazón, su órgano más característico, está formado por cuatro cavidades:

    Las aurículas derecha e izquierda.

    Los ventrículos derecho e izquierdo.

    El lado derecho del corazón bombea sangre carente de oxígeno procedente de los tejidos hacia los pulmones donde se oxigena; el lado izquierdo del corazón, separado por un tabique del derecho, recibe la sangre oxigenada de los pulmones y la impulsa a través de las arterias a todos los tejidos del organismo. La circulación se inicia al principio de la vida fetal. Se calcula que una porción determinada de sangre completa su recorrido en un periodo aproximado de un minuto.


    2.- Tipos de circulación.

    La sangre procedente de todo el organismo llega a la aurícula derecha a través de dos venas principales: la vena cava superior y la vena cava inferior. Cuando la aurícula derecha se contrae, impulsa la sangre a través de un orificio (el de la válvula tricúspide cuando se abre) hacia el ventrículo derecho. La contracción de este ventrículo conduce la sangre hacia los pulmones.

    La válvula tricúspide evita el reflujo de sangre hacia la aurícula, ya que se cierra por completo durante la contracción del ventrículo derecho. En su recorrido a través de los pulmones, la sangre se oxigena, es decir, se satura de oxígeno. Después regresa al corazón por medio de las cuatro venas pulmonares que desembocan en la aurícula izquierda. En este punto concluye la circulación menor o pulmonar de la sangre. Cuando esta cavidad se contrae, la sangre pasa al ventrículo izquierdo y desde allí a la aorta gracias a la contracción ventricular. El proceso que va desde la llegada de la sangre a la aurícula izquierda hasta la llegada de la misma a la aurícula izquierda sería la circulación mayor de la sangre.

    La válvula bicúspide o mitral evita el reflujo de sangre hacia la aurícula y las válvulas semilunares o sigmoideas, que se localizan en la raíz de la aorta, el reflujo hacia el ventrículo. En la arteria pulmonar también hay válvulas semilunares o sigmoideas.

    3.- Los capilares:

    Entre las venas (que llevan la sangre del cuerpo al corazón) y las arterias (que llevan la sangre del corazón al cuerpo) hay una especie de vasos conectores que las unen. La superficie que entra en contacto con la sangre es mucho mayor en los capilares que en el resto de los vasos sanguíneos, y por lo tanto ofrece una mayor resistencia al movimiento de la sangre, por lo que ejercen una gran influencia sobre la circulación. Los capilares se dilatan cuando la temperatura se eleva, enfriando de esta forma la sangre, y se contraen con el frío, con lo que preservan el calor del organismo. Por tanto, cumplen 3 funciones:

    • Mantienen la temperatura corporal.

    • Aportan nutrientes a los tejidos.

    • Toman las sustancias no aprovechables de la sangre para llevarlas al corazón.

    4.- Circulación portal.

    Además de la circulación pulmonar y sistémica descritas, hay un sistema auxiliar del sistema venoso que recibe el nombre de circulación portal. Una cierta cantidad de sangre procedente del intestino se transporta en la vena porta y viaja hacia el hígado. Aquí penetra en unos capilares abiertos denominados sinusoides, donde entra en contacto directo con las células hepáticas. En el hígado se producen cambios importantes en la sangre, vehículo de los productos de la digestión que acaban de absorberse a través de los capilares intestinales. Las venas recogen la sangre de nuevo y la incorporan a la circulación general hacia la aurícula derecha. A medida que avanza a través de otros órganos, la sangre sufre más modificaciones.

    5.- Función cardiaca.

    La actividad del corazón consiste en la alternancia sucesiva de contracción (sístole) y relajación (diástole) de las paredes musculares de las aurículas y los ventrículos. Durante el periodo de relajación, la sangre fluye desde las venas hacia las dos aurículas, y las dilata. Sus paredes musculares se contraen e impulsan todo su contenido a través de los orificios auriculoventriculares hacia los ventrículos. Este proceso es rápido y se produce casi de forma simultánea en ambas aurículas. La masa de sangre en las venas hace imposible el reflujo. La fuerza del flujo de la sangre en los ventrículos no es lo bastante poderosa para abrir las válvulas semilunares, pero distiende los ventrículos, que se encuentran aún en un estado de relajación. Las válvulas mitral y tricúspide se abren con la corriente de sangre y se cierran a continuación, al inicio de la contracción ventricular.

    La sístole ventricular sigue de inmediato a la sístole auricular. La contracción ventricular es más lenta, pero más enérgica. Las cavidades ventriculares se vacían casi por completo con cada sístole. Después de que se produzca la sístole ventricular el corazón queda en completo reposo durante un breve espacio de tiempo. El ciclo completo se puede dividir en tres periodos:

    Primero: las aurículas se contraen.

    Segundo: se produce la contracción de los ventrículos.

    Tercero: las aurículas y ventrículos permanecen en reposo.

    En los seres humanos la frecuencia cardiaca normal es de 72 latidos por minuto, y el ciclo cardiaco tiene una duración aproximada de 0,8 segundos. La sístole auricular dura alrededor de 0,1 segundos y la ventricular 0,3 segundos. Por lo tanto, el corazón se encuentra relajado durante un espacio de 0,4 segundos, aproximadamente la mitad de cada ciclo cardiaco.

    En cada latido el corazón emite dos sonidos, que se continúan después de una breve pausa. El primer tono, que coincide con el cierre de las válvulas tricúspide y mitral y el inicio de la sístole ventricular, es sordo y prolongado. El segundo tono, que se debe al cierre brusco de las válvulas semilunares, es más corto y agudo. Las enfermedades que afectan a las válvulas cardiacas pueden modificar estos ruidos, y muchos factores, entre ellos el ejercicio, provocan grandes variaciones en el latido cardiaco, incluso en la gente sana. La frecuencia cardiaca normal de los animales varía mucho de una especie a otra. En un extremo se encuentra el corazón de los mamíferos que hibernan que puede latir sólo algunas veces por minuto; mientras que en el otro, la frecuencia cardiaca del colibrí es de 2.000 latidos por minuto.

    7.- Origen de los latidos cardiacos.
    La frecuencia e intensidad de los latidos cardiacos están sujetos a un control nervioso a través de una serie de reflejos que los aceleran o disminuyen. Sin embargo, el impulso de la contracción no depende de estímulos nerviosos externos, sino que se origina en el propio músculo cardiaco. El responsable de iniciar el latido cardiaco es una pequeña fracción de tejido especializado inmerso en la pared de la aurícula derecha, el nodo o nódulo sinusal. Después, la contracción se propaga a la parte inferior de la aurícula derecha por los llamados fascículos internodales: es el nodo llamado auriculoventricular. Los haces auriculoventriculares, agrupados en el llamado fascículo o haz de His, conducen el impulso desde este nodo a los músculos de los ventrículos, y de esta forma se coordina la contracción y relajación del corazón. Cada fase del ciclo cardiaco está asociada con la producción de un potencial eléctrico detectable con instrumentos eléctricos configurando un registro denominado electrocardiograma.

    2.3- El aparato respiratorio.

    El aparato respiratorio es el encargado de realizar la respiración.

    Este último término se utiliza para referirnos a los siguientes conceptos:

    - Respiración celular: el proceso de liberación de energía por parte de las células, procedente de la combustión de moléculas como los hidratos de carbono y las grasas. El dióxido de carbono y el agua son los productos que origina este proceso.

    - Respiración pulmonar: el proceso fisiológico por el cual expulsamos dióxido de carbono originado en los tejido de nuestro cuerpo y obtenemos el oxígeno del medio ambiente.

    La respiración celular es similar en la mayoría de los organismos, desde los unicelulares, como la ameba y el paramecio, hasta los organismos superiores.

    2.- El proceso de la respiración.

    Los organismos de los reinos Protistas y Móneras (protozoos) no tienen mecanismos respiratorios especializados, sino que realizan el intercambio de oxígeno y dióxido de carbono por difusión, a través de la membrana celular. La concentración de oxígeno en el interior del organismo es menor que la del medio exterior (aéreo o acuático), mientras que la concentración de dióxido de carbono es mayor. Como resultado, el oxígeno penetra en el organismo por difusión y el dióxido de carbono sale por el mismo sistema. La respiración de las plantas y las esponjas se basa en un mecanismo muy parecido.


    En los organismos acuáticos inferiores (más complejos que las esponjas), hay un fluido circulatorio, de composición similar a la del agua de mar, que transporta los gases respiratorios desde el exterior de los tejidos al interior de las células. Este mecanismo es necesario, ya que las células se encuentran alejadas del lugar donde se realiza el intercambio gaseoso. En los animales superiores, los órganos se especializan, aumentan la superficie de exposición del fluido circulatorio al medio externo y el sistema circulatorio transporta este medio líquido por todo el organismo. El fluido, llamado sangre, contiene pigmentos respiratorios que son moléculas orgánicas de estructura compleja, formadas por una proteína y un grupo prostético que contiene hierro.

    El pigmento respiratorio más común es la hemoglobina, que está presente en la sangre de casi todos los mamíferos. En algunos insectos, el pigmento respiratorio es la hemocianina, un compuesto similar a la hemoglobina, pero que lleva cobre en lugar de hierro. La propiedad más importante de los pigmentos respiratorios es la afinidad que poseen por el oxígeno. La hemoglobina forma una combinación química reversible con el oxígeno cuando está en contacto con un medio rico en este gas, como es la atmósfera. Este contacto tiene lugar en los capilares de los órganos respiratorios, las branquias y los pulmones. La hemoglobina en combinación con el oxígeno (la oxihemoglobina). Cuando la sangre oxigenada (rica en oxihemoglobina) llega a los tejidos, la hemoglobina libera oxígeno.

    La respiración externa es el intercambio de gases entre la sangre y el exterior, y la respiración interna es el intercambio de gases entre la sangre y los tejidos.

    3.- La respiración en los animales.

    Ya que hay diversas formas de vida en la Tierra, se producen distintas formas de respiración. Dentro de los animales, también hay ciertas diferencias. Aquí se presentan algunas.

    La respiración externa de los animales acuáticos se lleva a cabo por medio de branquias que, gracias a mecanismos auxiliares, mantienen un flujo constante de agua. Las branquias están ramificadas en unas extensiones que parecen plumas. En cada ramificación, los pequeños vasos sanguíneos se subdividen de tal manera que la sangre está separada del medio acuático por dos capas celulares, una es la que forma la pared del propio capilar y la otra es el epitelio de la branquia. Los gases se difunden con facilidad a través del epitelio y, gracias a la gran superficie de contacto que se logra con la ramificación, se puede oxigenar una cantidad considerable de sangre en poco tiempo.

    En algunas formas de respiración aérea, como en los gusanos de tierra, la respiración tiene lugar a través de los capilares de la piel; las formas anfibias, como las ranas, respiran por la piel y por los pulmones.

    Los insectos respiran a través de tráqueas que tienen una apertura al exterior y se ramifican en el interior del cuerpo entre los tejidos, transportando aire a los órganos y a las estructuras internas.

    Los reptiles y los mamíferos respiran sólo por los pulmones. Las aves tienen unos sacos aéreos en el interior del cuerpo y unos espacios de aire en el interior de algunos huesos; y todas estas cavidades internas están conectadas con los pulmones y son una ayuda a la respiración pulmonar.

    Los sistemas circulatorio y respiratorio de los animales terrestres se modifican y se adaptan según sean las condiciones ambientales del medio en que se encuentren.

    4.- Respiración humana.

    En los seres humanos y en otros vertebrados, los pulmones se localizan en el interior del tórax, protegidos en la caja torácica. Tienen una forma de saco, y son elásticos.

    Nutrición: heterótrofa y autótrofa
    Su función es introducir aire para captar el oxígeno y expulsar el dióxido de carbono proveniente de los tejidos. Sin embargo, no se pueden contraer ni expandir por sí mismos. Lo hacen con ayuda de los músculos intercostales y del diafragma. Cuando estos músculos se contraen, aumentan la caja torácica, y, al estar pegados a ella los pulmones, también se expanden. Por tanto, entra el aire en ellos. A este proceso se le llama inspiración. Sin embargo, cuando se relajan, la caja torácica se contrae, empujando el aire de los pulmones para que salga.

    Los pulmones de los humanos son rojizos y de forma piramidal, y se adaptan a la forma de la cavidad del tórax. Hay dos pulmones:

    -Pulmón derecho: con 3 partes o lóbulos, más grande que el izquierdo.

    -Pulmón izquierdo: con 2 partes o lóbulos, menor que el derecho.

    En el medio de cada uno de ellos está la raíz del pulmón, que une el pulmón al mediastino o porción central del pecho. La raíz está constituida por las dos membranas de la pleura, los bronquios, las venas y las arterias pulmonares. Los bronquios arrancan de los pulmones y se dividen y subdividen hasta terminar en el lobulillo, la unidad anatómica y funcional de los pulmones. Las arterias y las venas pulmonares acompañan a los bronquios en su ramificación hasta convertirse en finas arteriolas y vénulas de los lobulillos, y éstas a su vez en una red de capilares que forman las paredes de los alveolos pulmonares. Los nervios pulmonares y los vasos linfáticos se distribuyen también de la misma manera. En el lobulillo, los bronquiolos se dividen hasta formar los bronquiolos terminales, que se abren al atrio o conducto alveolar. Cada atrio se divide a su vez en sacos alveolares, y éstos en alveolos.

    Los principales centros nerviosos que controlan el ritmo y la intensidad de la respiración están en el bulbo raquídeo (o médula oblongada) y el tronco encefálico. Las células de este núcleo son sensibles a la acidez de la sangre que depende de la concentración de dióxido de carbono en el plasma sanguíneo. Cuando la acidez de la sangre es alta, se debe a un exceso de este gas en disolución; en este caso, el centro respiratorio estimula a los músculos respiratorios para que aumenten su actividad. Eso es lo que ocurre cuando corremos: el núcleo nota que la cantidad de oxígeno en la sangre es insuficiente; por tanto, nos hace respirar más rápido, lo que consideramos como cansancio.

    Cuando la concentración de dióxido de carbono es baja, la respiración se ralentiza.

    2.4.- El aparato excretor.

    El aparato urinario es un conjunto de órganos que producen y excretan orina, el principal líquido de desecho del organismo. El principal o más característico órgano de este aparato es el riñón. En nuestro cuerpo hay dos, que poco más adelante están descritos.

    La formación y el camino de la orina.

    1.- Los riñones filtran la sangre en las nefronas, que son unos tubos en cuyo extremo se encuentra el glomérulo, una agrupación de capilares envueltos en la cápsula de Bowman. Allí se obtienen sustancias útiles, agua, sales y la urea.

    2.- Las sustancias que nos sirven (siempre teniendo en cuenta el nivel que haya de ellas en la sangre) se vuelven a filtrar en el aparato circulatorio. Las que no nos sirven son conducidas a la pelvis renal, para ir después hasta la vejiga y expulsarse disueltas en el agua.

    3.- Cuando la vejiga adquiere cierto volumen, se ejerce una presión en sus paredes y se expulsa al exterior por la uretra.

    2.- Los riñones.

    Los riñones son una pareja de órganos cuya función es la elaboración y la excreción de orina.

    En el ser humano, los riñones se sitúan a cada lado de la columna vertebral, en la zona lumbar, y están rodeados de tejido graso, la cápsula adiposa renal. Tienen forma de judía. Este último posee un hueco denominado hilio, por donde entran y salen los vasos sanguíneos. En el lado anterior se localiza la vena renal que recoge la sangre del riñón, y en la parte posterior la arteria renal que lleva la sangre hacia el riñón.

    Más atrás se localiza el uréter, un tubo que conduce la orina hacia la vejiga. El hilio nace de una cavidad más profunda, el seno renal, donde el uréter se ensancha formando un pequeño saco denominado pelvis renal. En su interior se distinguen dos zonas: la corteza, de color amarillento y situada en la periferia, y la médula, la más interna; es rojiza y presenta estructuras. A través de estas estructuras la orina es transportada antes de ser almacenada en la pelvis renal. La unidad básica del riñón es la nefrona, compuesta por un corpúsculo renal, que contiene glomérulos, concentraciones de capilares, rodeados por una capa delgada de revestimiento, denominada cápsula de Bowman y situada en el extremo de los túbulos renales. Los túbulos renales o sistema tubular transportan y transforman la orina en lo largo de su recorrido hasta los túbulos colectores, que desembocan en las papilas renales.

    La cantidad normal de orina eliminada en 24 horas es de 1,4 litros aproximadamente, aunque puede variar en función de la ingestión de líquidos y de las pérdidas por vómitos o a través de la piel por el sudor.
    Los riñones también son importantes para mantener el balance de líquidos y los niveles de sal así como el equilibrio hídrico y salino. Cuando algún trastorno altera estos equilibrios el riñón responde eliminando más o menos agua, sal, e hidrogeniones (iones de hidrógeno). Además, el riñón ayuda a mantener la tensión arterial normal.

    Nutrición: heterótrofa y autótrofa

    Ilustración de un corte de un riñón y una nefrona.

    Conclusión de todo el apartado: El ser humano y los animales se alimentan a partir de materia orgánica. La nutrición se realiza en 4 aparatos, muy relacionados entre sí. El proceso es el siguiente:

  • Transformamos alimentos en nutrientes con el aparato digestivo.

  • Tomamos oxígeno con el aparato respiratorio.

  • Transportamos los anteriores y los desechos con el aparato circulatorio.

  • El oxígeno y los nutrientes reaccionan, produciendo energía, materia y productos de desecho.

  • El aparato excretor elimina dichos productos de desecho.

  • 3.- NUTRICIÓN AUTÓTROFA.

    La nutrición autótrofa es la que realizan los seres vivos del reino vegetal. Esta clase de nutrición consiste en obtener materia y energía a partir de sustancias inorgánicas: agua y sales minerales. Sin embargo, también es necesaria la presencia de la luz solar y de la clorofila. Sustancia que contienen las plantas en sus partes verdes.

    A este proceso se le denomina fotosíntesis.

    La podemos definir con profundidad como el proceso en virtud del cual los organismos con clorofila, como las plantas verdes, las algas y algunas bacterias, capturan energía en forma de luz y la transforman en energía química.

    Prácticamente toda la energía que consume la vida de la biosfera terrestre (la zona del planeta en la cual hay vida) procede de la fotosíntesis.

    Una ecuación generalizada y no equilibrada de la fotosíntesis en presencia de luz sería:

    CO2 + 2H2A ! (CH2) + H2O + H2A

    El elemento H2A de la fórmula representa un compuesto oxidable, es decir, un compuesto del cual se pueden extraer electrones y que puede reaccionar con el oxígeno; CO2 es el dióxido de carbono; CH2 una generalización de los hidratos de carbono que incorpora el organismo vivo. En la gran mayoría de los organismos fotosintéticos, es decir, en las algas y las plantas verdes, H2A es agua (H2O); pero en algunas bacterias fotosintéticas, H2A es anhídrido sulfúrico (H2S). La fotosíntesis con agua es la más importante y conocida.

    La fotosíntesis se realiza en dos etapas: una serie de reacciones que dependen de la luz y son independientes de la temperatura, y otra serie que dependen de la temperatura y son independientes de la luz. La velocidad de la primera etapa, llamada reacción lumínica, aumenta con la intensidad luminosa (dentro de ciertos límites), pero no con la temperatura. En la segunda etapa, llamada reacción en la oscuridad, la velocidad aumenta con la temperatura (dentro de ciertos límites), pero no con la intensidad luminosa.

    1.- Reacción lumínica.

    La primera etapa de la fotosíntesis es la absorción de luz por los pigmentos. La clorofila es el más importante de éstos, y es esencial para el proceso. Captura la luz de las regiones violeta y roja del espectro y la transforma en energía química mediante una serie de reacciones. Los distintos tipos de clorofila y otros pigmentos, llamados carotenoides y ficobilinas, absorben longitudes de onda luminosas algo distintas y transfieren la energía a la clorofila A, que termina el proceso de transformación. Estos pigmentos accesorios amplían el espectro de energía luminosa que aprovecha la fotosíntesis.

    La fotosíntesis tiene lugar dentro de las células, en orgánulos llamados cloroplastos que contienen las clorofilas y otros compuestos, en especial enzimas, necesarios para realizar las distintas reacciones. Estos compuestos están organizados en unidades de cloroplastos llamadas tilacoides; en el interior de éstos, los pigmentos se disponen en subunidades llamadas fotosistemas. Cuando los pigmentos absorben luz, sus electrones ocupan niveles energéticos más altos, y transfieren la energía a un tipo especial de clorofila llamado centro de reacción.

    Se conocen dos fotosistemas, llamados I y II. La energía luminosa es atrapada primero en el fotosistema II, y los electrones cargados de energía saltan a un receptor de electrones; el hueco que dejan es reemplazado en el fotosistema II por electrones procedentes de moléculas de agua, reacción que va acompañada de liberación de oxígeno. Los electrones energéticos recorren una cadena de transporte de electrones que los conduce al fotosistema I, y en el curso de este fenómeno se genera una sustancia rica en energía. La luz absorbida por el fotosistema I pasa a continuación a su centro de reacción, y los electrones energéticos saltan a su aceptor de electrones. Otra cadena de transporte los conduce para que donen la energía a una coenzima. Los electrones perdidos por el fotosistema I son sustituidos por los enviados por la cadena de transporte de electrones del fotosistema II. La reacción en presencia de luz termina con el almacenamiento de la energía producida.

    2.-Reacción en la oscuridad.

    La reacción en la oscuridad tiene lugar en los cloroplastos, donde la energía almacenada se usa para reducir el dióxido de carbono a carbono orgánico. Esta función se lleva a cabo mediante una serie de reacciones llamada ciclo de Calvin, activadas por la energía. Cada vez que se recorre el ciclo entra una molécula de dióxido de carbono, que inicialmente se combina con un azúcar de cinco carbonos para formar dos moléculas de un compuesto de tres carbonos. Tres recorridos del ciclo, en cada uno de los cuales se consume unas determinadas moléculas, rinden una molécula con tres carbonos; dos de estas moléculas se combinan para formar el azúcar de seis carbonos. Es decir, esta serie compleja de reacciones tiene como fin mantener la energía en forma de glucosa.

    El dióxido de carbono se reduce en el curso de la reacción en la oscuridad para convertirse en base de la molécula de azúcar. La ecuación completa y equilibrada de la fotosíntesis en la que el agua actúa como donante de electrones y en presencia de luz es

    6 CO2 + 12H2O ! C6H12O6 + 6O2 + 6H2O

    Por tanto, una salida a la contaminación en la producción de energía sería realizar una “fotosíntesis artificial” para almacenar energía solar a gran escala.

    LA PLANTA.

    El tamaño y la complejidad de los vegetales son muy variables; este reino engloba desde pequeños musgos, que necesitan estar en contacto directo con el agua, hasta gigantescas secuoyas capaces, con su sistema radicular, de elevar agua y compuestos minerales hasta más de cien metros de altura.

    En la actualidad, la biomasa mundial está formada en una proporción por plantas, que no sólo constituyen la base de todas las cadenas tróficas, sino que también modifican los climas, y crean y sujetan los suelos, transformando así en habitables lo que de otro modo serían masas de piedras y arena.

    1.-Diferenciación con otros reinos.

    Los vegetales son organismos verdes pluricelulares; sus células contienen un protoplasma eucariótico (con núcleo) encerrado en el interior de una pared celular más o menos rígida compuesta en su mayoría por celulosa. La principal característica de los vegetales es la capacidad fotosintética, que utilizan para elaborar el alimento que necesitan transformando la energía de la luz en energía química; este proceso tiene lugar en unos plastos (orgánulos celulares) verdes que contienen clorofila y se llaman cloroplastos. Algunas especies de plantas han perdido la clorofila y se han transformado en saprofitas o parásitas, que absorben los nutrientes que necesitan de materia orgánica muerta o viva; a pesar de esto, los detalles de su estructura demuestran que se trata de formas vegetales evolucionadas.

    También los miembros del reino Animal son pluricelulares y eucarióticos, pero se diferencian de las plantas en que se alimentan de materia orgánica; en que ingieren el alimento, en lugar de absorberlo, como hacen los hongos; en que carecen de paredes celulares rígidas; y en que, por lo general, tienen capacidad sensorial y son móviles, al menos en alguna fase de su vida.

    2.- Filos vegetales.

    Las numerosas especies de organismos del reino Vegetal se organizan en varias divisiones (equivalentes a los filos) que engloban en conjunto unas 260.000 especies. Las más importantes son:

    Los briofitos, que no poseen sistema vascular (de vasos).

    Cormofitos, con vasos que se encargan de transportar agua, minerales y nutrientes. Hay dos tipos de tejido vascular:

    -Xilema, que conduce agua y minerales desde el suelo hacia los tallos y hojas. -Floema, que conduce los alimentos sintetizados en las hojas hacia los tallos, las raíces y los órganos de almacenamiento y reproducción.

    Esporofítos.

    Gametófitos.

    3.- Estructura y función celular.

    La enorme variedad de especies vegetales refleja, en parte, la diversidad de tipos de células que constituyen las diferentes plantas.

    Sin embargo, entre todas estas células hay similitudes básicas que descubren el origen común y las relaciones entre las especies botánicas. Cada una de las células vegetales es, al menos en parte, autosuficiente, y está aislada de sus vecinas por una membrana celular o plasmática y por una pared celular. Membrana y pared garantizan a las células la realización de sus funciones; al mismo tiempo, unas conexiones citoplásmicas llamadas plasmodesmos mantienen la comunicación con las células contiguas.
    La principal diferencia entre las células vegetales y animales es que las primeras tienen pared celular. Ésta protege el contenido de la célula y limita su tamaño; también desempeña importantes funciones estructurales y fisiológicas en la vida de la planta, pues interviene en el transporte, la absorción y la secreción.

    La pared celular vegetal es una estructura formada por varios compuestos químicos; el más importante de ellos es la celulosa (un polímero formado por moléculas del azúcar glucosa). Las moléculas de celulosa se unen en fibrillas, que constituyen la pared. Otros componentes importantes de muchas paredes celulares son las ligninas, que aumentan la rigidez, y las ceras, que reducen la pérdida de agua por parte de las células. Muchas células vegetales producen una pared celular primaria mientras crece la célula, y otra secundaria que se forma dentro de la primaria cuando la célula ha terminado de crecer.

    La pared celular encierra el contenido vivo de la célula, llamado protoplasto. Este contenido está envuelto en una membrana celular única de tres capas. El protoplasto está formado por citoplasma, que a su vez contiene orgánulos y vacuolas envueltos en membrana y núcleo, la unidad hereditaria de la célula.

    Definición de elementos de la célula:

    -Las vacuolas son cavidades limitadas por una membrana, llenas de savia celular, formada en su mayor parte por agua con azúcares, sales y otros compuestos en solución.

    -Los plastos son orgánulos (estructuras celulares especializadas semejantes a los órganos) limitados por dos membranas. Hay tres tipos importantes de plastos: los cloroplastos, los leucoplastos y los cromoplastos sintetizan carotenoides.

    -Mitocondrias:  mientras que los plastos intervienen de distintas formas en el almacenamiento de energía, las mitocondrias (otros orgánulos celulares) son las sedes de la respiración. Este proceso consiste en la donación de energía química desde los compuestos que contienen carbono al trifosfato de adenosina o ATP, la principal fuente de energía para las células.

    -Ribosomas: Son los lugares donde se enlazan los aminoácidos para formar proteínas.

    -Núcleo: determina las proteínas que deben producirse, y controla así las funciones celulares. También mantiene y transmite información genética a las nuevas generaciones celulares mediante la división celular.

    4.-  Los tejidos.

    La estructura básica de la célula vegetal y sus elementos presenta muchas variantes. Los tipos de células similares se organizan en unidades estructurales y funcionales llamadas tejidos que constituyen el conjunto de la planta; éstos tienen puntos de crecimiento formados por células en división activa en los cuales se forman células y tejidos nuevos. Los puntos de crecimiento se encuentran en los extremos apicales de los tallos y las raíces, donde causan el crecimiento primario de los vegetales, y en las paredes de tallos y raíces, donde inducen el crecimiento secundario. Las plantas poseen tres tipos de tejidos: el dérmico, el vascular y el fundamental:

    4.1.- El tejido dérmico.

    El tejido dérmico está formado por la epidermis o capa externa del cuerpo de la planta. Constituye la piel que cubre hojas, flores, raíces, frutos y semillas. Las células epidérmicas varían mucho en cuanto a estructura y función.

    En la epidermis puede haber estomas, unas aberturas a través de las cuales la planta intercambia gases con la atmósfera. Estas aberturas están rodeadas por células especializadas llamadas oclusivas que al cambiar de tamaño y forma, modifican el diámetro de la abertura estomática (de los estomas) y de este modo regulan el intercambio gaseoso. La epidermis está revestida por una película de cera llamada cutícula; es impermeable, y su función es reducir la pérdida de agua por evaporación a través de la superficie de la planta.

    4.2.-  El tejido vascular.

    Como ya he nombrado antes, son:

    -Xilema: Conduce agua y sales minerales hasta el tallo y las hojas.

    -Floema  es el tejido conductor de nutrientes 1

    4.3.- El tejido fundamental.

    Las plantas tienen tres tipos de tejido fundamental. El primero, llamado parénquima, está distribuido por toda la planta, está vivo y mantiene la capacidad de división celular durante la madurez. Estas células del parénquima se encargan de numerosas funciones fisiológicas especializadas: fotosíntesis, almacenamiento, secreción y cicatrización de heridas.

    El colénquima es el segundo tipo de tejido fundamental; también se mantiene vivo en la madurez, y está formado por células provistas de paredes de grosor desigual. Actúa como tejido de sostén en las partes jóvenes de las plantas que se encuentran en fase de crecimiento activo.

    El esclerénquima, el tercer tipo de tejido, está formado por células que pierden el protoplasto al madurar y tienen paredes secundarias gruesas, por lo general con lignina. El esclerénquima se encarga de sujetar y reforzar las partes de la planta que han terminado de crecer.

    5.-Órganos vegetales.

    El cuerpo de toda planta vascular está organizado en tres tipos generales de órganos: raíces, tallos y hojas. Estos contienen a su vez los tres tipos de tejidos que acabo de describir, pero se diferencian por la forma en que se especializan las células para desempeñar distintas funciones.

    5.1.-Raíces.  
    La función de las raíces es sujetar la planta al sustrato y absorber agua y elementos minerales. Por tanto, las raíces suelen ser subterráneas y crecer hacia abajo, en el sentido de la fuerza gravitatoria. A diferencia de los tallos, carecen de hojas y nudos. La raíz está cubierta de pelos radicales, que son proyecciones de las células epidérmicas que aumentan la superficie de la raíz y se encargan de absorber agua y nutrientes.

    En su interior, las raíces están formadas en su mayor parte por xilema y floema, aunque en muchos casos están muy modificadas para desempeñar funciones especiales.

    5.2.-Tallos.  
    Los tallos suelen encontrarse por encima del suelo, crecen hacia arriba y llevan hojas dispuestas de manera regular en nudos formados a lo largo del propio tallo. La porción comprendida entre dos nudos se llama entrenudo.

    Los tallos son más variables en aspecto externo y estructura interna que las raíces, pero también están formados por los tres tipos de tejidos conocidos y tienen varias características comunes. El tejido vascular se agrupa en haces que recorren el tallo longitudinalmente, y forma una red continua con el tejido vascular de hojas y raíces. En las plantas herbáceas, el tejido vascular está envuelto en tejido parenquimático, mientras que los tallos de las leñosas están formados por tejido xilemático endurecido. La corteza actúa como cubierta externa protectora, que evita lesiones y pérdida de agua.

    Dentro del reino Vegetal se dan numerosas modificaciones del tallo básico, como las espinas de las zarzas. Ciertos tallos, como los zarcillos de las parras, están modificados para crecer hacia arriba y sujetarse al sustrato. Muchas plantas tienen hojas reducidas o carecen de ellas; en tal caso, es el tallo el que actúa como superficie fotosintética. Otros tallos son subterráneos y actúan como órganos de almacenamiento de nutrientes que, en muchos casos, aseguran la supervivencia de la planta durante el invierno; son ejemplos los bulbos de tulipanes y crocos.

    5.3.-Hojas.  
    Las hojas son los principales órganos fotosintéticos de casi todas las plantas. Suelen ser láminas planas con un tejido interior que en su mayor parte es de naturaleza parenquimática; está formado por células poco apretadas entre las que quedan espacios vacíos que están llenos de aire, del cual absorben las células dióxido de carbono y al cual expulsan oxígeno. Recorre la hoja una red vascular que proporciona agua a las células y conduce los productos nutritivos de la fotosíntesis a otras partes de la planta.

    El limbo foliar está unido al tallo por medio de un delgado rabillo o peciolo formado en su mayor parte por tejido vascular.

    Hay muchas clases de hojas especializadas. Algunas se modifican y adoptan la forma de espinas que protegen a la planta de los depredadores. Ciertos grupos de plantas tienen hojas muy especializadas que capturan y digieren insectos de los que extraen nutrientes que no pueden sintetizar. A veces las hojas adoptan colores luminosos y forma petaloidea para atraer a los insectos polinizadores hacia las flores, pequeñas y poco atractivas para facilitar su reproducción. Las hojas más modificadas son las flores; en efecto, todas las piezas florales son hojas modificadas que se encargan de la reproducción.

    6.-Hormonas.

    Las hormonas vegetales, compuestos químicos especializados producidos por las plantas, son los principales factores internos que controlan el crecimiento y el desarrollo. Las hormonas se producen en cantidades muy pequeñas en unas partes de las plantas y son transportadas a otras, donde ejercen su acción.

    Una misma hormona puede desplegar efectos distintos en diferentes tejidos de destino. Las más importantes son:

    La auxina.

    Las giberelinas.

    Las citoquininas.

    7.- Tropismos.

    En el desarrollo y crecimiento de las plantas intervienen también varios factores externos, que con frecuencia actúan junto con las hormonas. Un tipo importante de respuesta a estímulos externos son los llamados tropismos, que determinan el cambio de la dirección de crecimiento de la planta. Son:

    -El fototropismo, o inclinación del tallo hacia la luz.

    -El geotropismo, o respuesta del tallo y la raíz a la gravedad. Los tallos presentan geotropismo negativo, pues crecen hacia arriba, mientras que las raíces lo presentan positivo, y crecen hacia abajo.

    -La fotoperiodicidad, o respuesta a los ciclos de luz y oscuridad, tiene especial importancia en la determinación del inicio de la floración; así, ciertas plantas son propias de días cortos, y sólo florecen cuando el periodo de luz es inferior a cierto valor.

    En el complejo inicio de la floración intervienen también otras variables, tanto internas (la edad de la planta, por ejemplo), como externas (la temperatura).

    8.- La reproducción y la falta de luz.

    Muchas especies vegetales tienen géneros masculinos y femeninos distintos; en tal caso, el polen de las flores masculinas debe llegar hasta las femeninas para que tengan lugar los fenómenos de polinización y desarrollo de la semilla. El agente polinizador puede ser:

    >El viento (elemento del medio físico).

    >Un insecto, un murciélago o un pájaro (elementos del medio biológico).

    Las plantas pueden también confiar a estos agentes la dispersión de las semillas; así, después de la polinización, el cerezo forma cerezas que atraen a los pájaros; éstos comen los frutos y excretan los huesos a cierta distancia del árbol.

    Como parte de la competencia entre las plantas por la luz, muchas especies han aumentado de altura y han formado hojas y copas de formas especiales para captar los rayos del sol. Otras producen sustancias químicas que inhiben la germinación o el arraigamiento de semillas de especies distintas en sus cercanías; de este modo evitan la competencia por los nutrientes minerales y la luz. Los nogales, por ejemplo, utilizan esta forma de alelopatía o inhibición química.

    9.-La red trófica.

    Como las plantas son organismos autótrofos (es decir, capaces de sintetizar el alimento que necesitan) se sitúan en la misma base de la red trófica. Los organismos heterótrofos (incapaces de sintetizar el alimento que necesitan) son por lo general menos sedentarios que los vegetales, pero en última instancia su alimentación depende de los autótrofos.

    Las plantas sirven de alimento a los consumidores primarios, que son los herbívoros, que a su vez dan de comer a los consumidores secundarios o carnívoros.

    El proceso de la cadena trófica con las plantas sería de la siguiente manera:

  • Una planta nace.

  • Un animal la come.

  • Dicho animal muere.

  • Al ser descompuesto, el animal sirve de abono a las plantas, que volverán a ser comidas por un animal que morirá.

  • Así pues, si se conserva dicho círculo vicioso, la vida podrá continuar.

    Por tanto, las plantas son una de las bases más importante de la cadena trófica.

    Conclusión de todo el apartado: Las plantas poseen raíz, tallo y hojas. Se alimentan sintetizando materia inorgánica del siguiente modo:

  • Absorben sustancias por la raíz.

  • Las transportan por el tallo.

  • Se realiza la fotosíntesis en las hojas.

  • Se produce materia y energía.

  • Además, tienen una organización muy compleja, son pluricelulares y constituyen una base en la cadena trófica.


    INDICE

    Introducción Pág. 2.

    Nutrición heterótrofa Pág. 3.

    Aparato digestivo Pág. 3.

    Aparato circulatorio Pág. 6.

    Aparato respiratorio Pág. 9.

    Aparato excretor Pág.11.

    Conclusión de nutrición heterótrofa Pág.12.

    Nutrición autótrofa Pág.13.

    Reacción lumínica Pág.13.

    Reacción en la oscuridad Pág.14.

    La planta Pág.14.

    BIBLIOGRAFÍA.

    -Enciclopedia Multimedia Encarta.

    -Esquemas clínico-visuales en nutrición.

    Autor: José F. Martínez-Valls.

    -Enciclopedia Espasa.

    Edición: Espasa-Calpe

    Madrid 1988

    -Alimentación y corazón.

    Autor: José Mataix Verdú