Nutrición durante el embarazo

Periodo de gestación. Hormonas de la mujer. Embrión. Nutrientes. Antecedentes. Placenta. Feto. Cambios fetales. Factores. Molestias. Naúseas. Vómitos. Antojos. Pirámide de alimentos

  • Enviado por: Andrea
  • Idioma: castellano
  • País: Panamá Panamá
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NUTRICIÓN DURANTE EL EMBARAZO

1. INTRODUCCION

Los naturistas consideran que la vuelta de la tuerca para el bienestar psicofísico está en la alimentación. A partir de la adopción de mejores hábitos alimentarios, una persona puede ir cambiando radicalmente su vida. Sin embargo no todos los momentos del ser humano son iguales, de esto se desprende una pregunta ¿Por qué una embarazada ser naturista?

Se sabe que la cantidad de hormonas que tiene una mujer depende de su nutrición, y que esas hormonas (más numerosas en la mujer embarazada) van a segregarse con mayor o menor eficacia de acuerdo con el estado del sistema nervioso central. Este sistema también depende de la nutrición por lo cual concluimos que una alimentación natural, equilibrada y libre de elementos tóxicos es ideal para una futura mamá. Una alimentación adecuada durante el embarazo, es fundamental para la salud de la mujer y el hijo.

2. JUSTIFICACIÓN

Para las mujeres que quieren ser madres es importante saber como alimentarse adecuadamente durante el periodo de gestación; ellas deben saber que comer y que no comer. Cuales son las consecuencias para el embrión al ingerir cualquier tipo de alimento.

Durante el embarazo son muchos los cambios que sufre el cuerpo de la mujer; así mismo, la formación del nuevo ser es un complejo proceso que empieza con la unión de dos células y pasa por una serie de transformaciones que concluirá en el nacimiento de un nuevo ser. Para que todos estos cambios se produzcan se requiere de la intervención de múltiples factores entre los cuales los aportes nutricionales, que permiten la formación de las estructuras del bebé en el vientre materno, tienen la gran importancia. Durante las diferentes etapas del desarrollo fetal las exigencias de nutrientes se ven incrementadas y, finalmente, se consumirán más elementos de los que se utilizan normalmente durante períodos sin embarazo. Por ejemplo, la energía adicional que se necesite durante el embarazo puede ser compensada en gran parte por la reducción en la actividad física. Sin embrago, es posible que se necesite hasta un 20% adicional de alimentos durante el embarazo. EL hierro, las proteínas, el calcio y las vitaminas son fundamentales en estos momentos. Deficiencias nutricionales que perfectamente pueden ser prevenidas, pueden tener consecuencias graves e irreversibles sobre el nuevo ser que está por nacer.

Muchas mujeres no toman en cuenta la clase de alimentación que deben ingerir durante éste periodo y la importancia para el feto de lo que ella ingiera, es por eso que especialistas han aportado tablas nutricionales para la mamá y que al final del noveno mes el bebé llegue con plena salud.

3. ANTECEDENTES

3.1 La importancia de estar saludable antes de concebir

La nutrición previa a la concepción es una parte fundamental de la preparación para el embarazo. Factores como el peso de una mujer comparada con su altura y lo que se come pueden jugar un papel importante en la salud de la madre durante el embarazo y en l salid del feto en desarrollo.

Es importante también tener presente cuan importante es el peso de una madre antes del embarazo, influye en forma directa sobre el peso que tendrá el bebé al nacer. Los estudios muestran que las mujeres que tienen un peso inferior al normal tienen más probabilidades de tener un bebé pequeño, a pesar de que en el embarazo pueden aumentar lo mismo que una mujer en peso. Las mujeres con sobrepeso tienen mayor riesgo de sufrir complicaciones en su embarazo, como por ejemplo la diabetes gestacional o alta presión sanguínea.

Muchas mujeres no tienen una diera bien balanceada antes del embarazo y pueden no tener el estado nutricional adecuado para los requerimientos del embarazo. En general, una mujer embarazada necesita agregar alrededor de 300 calorías más para alcanzar las necesidades de su cuerpo y del feto en desarrollo. Sin embargo, esas calorías más para alcanzar las necesidades de su cuerpo y del feto en desarrollo. Sin embargo, esas calorías, al igual que la diera completa, deben ser saludables balanceadas y nutritivas.

4. NUTRICIÓN DURANTE EL EMBARAZO

La alimentación de la mujer durante el embarazo es de vital importancia tanto para ella como para el feto y el desarrollo de su bienestar posterior. La mujer gestante debe alimentarse con una dieta equilibrada entra vitaminas, proteínas, minerales, etc., y deberá conocer cuales son sus demandas y necesidades nutricionales.

En la mujer embarazada aumentan las demandas de todo tipo de nutrientes esenciales y aumenta más durante la lactancia; el consumo de una cantidad menor de nutrientes esenciales podría traer consecuencias serias tanto para la madre como para el feto.

La embarazada debe aumentar de peso mensualmente, como promedio tres liras por mes, des esta manera, el feto no crece excesivamente, lo que provocaría un parto difícil o la decisión por parte del médico de realizar cesárea y además que la madre quede con sobrepeso después del parto. La falta de aumento de peso dará por resultado el nacimiento de un se ser humano con bajo y corta talla con respecto al tiempo del embarazo.

El aumento de peso corporal materno no solo es producto del tamaño del feto, este solo representa la tercera parte del aumento de peso corporal toral (3.500 gr.); el resto del peso aumentado se distribuye de la siguiente manera: placenta, líquido amniótico (agua de la fuente) y útero 650 a 900 gr.; volumen sanguíneo 1.800 gr.; aumento de los senos 400 gr.; y lo restante esta constituido por la redistribución de la grasa materna.

Las proteínas son fundamentales para el desarrollo embrionario, el igual que el ácido fólico que administrado durante los primeros mese del embarazo previene la aparición de malformaciones de la columna vertebral y tubo neural en el feto y de valiosa ayuda en etapa final del embarazo; la dosis usual es de 1mg al día.

El flúor se utiliza para evitar el deterioro de los dientes con el embarazo y la lactancia, esto debe acompañarse de un chequeo por un odontólogo y si hace falta reparar alguna pieza dental con caries puede hacerlo con anestesia local; no esta contraindicado, todo lo contrario, toda mujer embarazada debe realizarse una chequeo dental.

El consumo de hierro suplementario es básico para reponer lo que el feto consume se las reservas maternas, generalmente se inicial al tercer mes de embarazo, cuando hayan pasado la náusea y el vómito. El hierro en algunas mujeres puede causar inflamación de la mucosa gástrica, provocando gastritis y si esto ocurre durante los tres primeros meses, agravará la náusea y vómito.

El calcio deberá tomárselo a partir de la semana 30 de gestación y si consumo será de 1 a 1.5 gr. al día sobre todo en los últimos mese durante la lactancia.

4.1 CAMBIOS FETALES

4.1.1 primer trimestre

El primer trimestre es la etapa donde se forman prácticamente todas las estructuras, los órganos y sistemas del feto. Después de esta etapa, todas las partes del cuerpo van a crecer y desarrollarse, y así mismo el feto va ganando peso y tamaño.

Esta etapa es crucial para el buen desarrollo del feto y es dónde las malformaciones anatómicas pueden aparecer. Así mismo, todas las deficiencias en el estado nutricional van a influir en el desarrollo del nuevo ser.

El corazón comienza a palpitar desde el día 26, ya se va dividiendo en las cuatro cavidades y de tal forma se organizan las venas y las arterias conformando el sistema circulatorio. De igual manera, los pulmones se van formando y comienzan a funcionar, no tomando aire, pero sí mediante movimientos que van a preparar al bebé para el nacimiento.

Al final del período el feto empieza a tener movimientos en el útero, y prácticamente todos los órganos ya están formados.

Es importante la formación de una placenta de tamaño suficiente por lo cual se vuelve imprescindible comer bien. Es decir: comer un poquito de cada cosa. Una alimentación adecuada implica diariamente: 20% de proteínas, 60% de hidratos de carbono no refinados, es decir, deben ser integrales y 20% de grasas. 

Los hidratos de carbono deben ingerirse en lo posible en forma de granos, no de harinas. De esta forma mantienen la mayor parte de sus vitaminas y minerales, los cuales se perderían en el refinamiento. Lo positivo es que llenan pero no engordan y sus fibras contribuyen al buen funcionamiento del aparato digestivo.

El cereal tiene la glucosa que uno busca en un dulce, con la diferencia de que para llegar a ella los órganos digestivos deben trabajar mucho más. Al realizar una digestión más larga con los cereales se establece un circuito más equilibrado entre digestión, absorción y todos los procesos orgánicos (metabolismo).Tanto el dulce de leche como el arroz terminan en glucosa, pero el dulce no contiene ninguna vitamina y el cereal sí.

4.1.2 Segundo trimestre

Al rededor de la 26 semana, el feto ha crecido unos 23 centímetros y pesa 670 gramos aproximadamente. Aparece la grasa que va llenando el espacio debajo de la piel, cambiando el aspecto y dando una imagen más cercana a la que se observa al nacer. También la piel empieza a crecer y aparece un vello llamado lanugo, que es fino, delgado y corto. Los párpados se van formando y comienza a formarse las pestañas; los pulpejos de los dedos de manos y pies se van formando y aparecen las huellas dactilares. En la semana 28 el bebé comienza ya a tener períodos de sueño y despertar, abre los ojos y los cierra, de igual modo, se aumentan los movimientos dentro del útero.

Sigue creciendo rápidamente y a la semana 28 alcanza los 25 cm y pesa 900 gramos, ya se evidencia en la madre el crecimiento de la matriz. Los movimientos que inicialmente eran irregulares y erráticos, se van haciendo más regulares y más intensos entre la semana 27 hasta la semana 32.

Es preciso aumentar el aporte de proteínas. Lo importante es que la mujer consuma las proteínas que necesita, sin interesar si son animales o vegetales, pero debe estar convenientemente asesorada para saber qué cantidad y calidad le corresponde. El arroz solo, por ejemplo, no sirve; debe acompañarse de queso o huevo. Si se dejan de lado los productos de origen animal se los debe reemplazar por lentejas, arvejas o soja.

En este período también se necesita un aporte de hierro que las “carnívoras” obtendrán en la carne, morcilla o huevo y las vegetarianas en el berro, la espinaca y las lentejas.

Hasta los seis meses son importantes las vitaminas: A y E que las encontramos en la zanahoria, aceite, germen de trigo, yema de huevo; y la B que la hallamos en la levadura de cerveza.

Las frutas aportan: múltiples vitaminas, magnesio, potasio y manganeso.

4.1.3 Tercer trimestre

El feto continúa su crecimiento, y el peso aumenta notablemente, ya está preparándose para el nacimiento. Sus órganos comienzan a alistarse para la vida fuera del útero. Los pulmones, que venían relativamente inactivos, comienzan a producir las sustancias que les permitirán mantenerse inflados, los movimientos respiratorios son lentos pero bien definidos, solo hay un intercambio del líquido amniótico, en dónde se encuentra sumergido el feto; pronto estará listo para recibir el primer aliento.

Hacia el final de la semana 28 el peso alcanza un kilogramo y medio y la longitud está entre 35 y 40 cm. Una sustancia llamada vermix caseosa, cubre todo el cuerpo.

Es aconsejable continuar con la ingesta de alimentos variados y en poca cantidad para evitar el sobrepeso. Es bueno comer más alimentos con fibras (zapallo, salvado) para que el intestino funcione normalmente, ya que la posición del feto en este momento impide su movimiento habitual y produce constreñimiento.

Hacia la semana 36 y 37 el peso ha aumentado notablemente, llegando a subir hasta 224 gr. por semana, pero su aumento es más lento que en las semanas anteriores. Hacia el noveno mes, el feto cambia de posición, rota y se coloca sentado, con la cabeza hacia abajo, y los brazos y piernas flexionados contra el pecho; está listo para el momento del parto. Ya al final, pesa entre 3 y 3 y medio Kg. mide entre 46 y 50 cm.

Todo va a preparar el momento final del parto, cuando ya la intensidad y la duración de las contracciones se hacen cada vez mayores y se produce el nacimiento.

4.2 FACTORES QUE AFECTAN LA NUTRICIÓN DURANTE EL EMBARAZO

Las molestias más comunes relacionadas con la nutrición en el embarazo son las náuseas y el vómito (malestar matinal), el estreñimiento, la pirosis (agruras), la pica y los antojos.

Las náuseas y vómitos son más comunes durante el primer trimestre. Los problemas que causan casi nunca son graves desde el punto de vista nutricional, pero pueden ser fuente de importantes molestias. Para combatirlos, existen una serie de recomendaciones de gran utilidad

Menos del 1% de las mujeres embarazadas se ven afectadas por nauseas y vómitos tan graves que obliguen a hospitalizarlas para reponerles los líquidos y los electrólitos perdidos. En ocasiones se llega incluso a la necesidad de alimentarlas por sonda o por vía endovenosa. Al tratamiento se le añade un medicamento para controlar el vómito.

Otro de los trastornos o molestias frecuentes es el estre-imiento. En general es posible mejorar el funcionamiento intestinal aumentando el consumo de fibra en la alimentación (algunos alimentos con alto contenido de fibra son el salvado de trigo, los productos integrales de trigo y maíz y los vegetales crudos o levemente cocidos al vapor). Algunas frutas que pueden ayudar a controlar en parte el estre-imiento son las cítricas, la papaya, las ciruelas y las uvas (frescas y pasas). En algunos casos, cuando el problema es significativo, es preferible evitar el consumo de las frutas que tienen efectos astringentes (es decir, que disminuyen el contenido de agua de las heces y, por ende, la velocidad a la cual éstas se desplazan por el intestino) como las manzanas, peras, plátanos y guayabas. Además, conviene aumentar la cantidad de líquidos que se consume en el día para hidratar la fibra y aumentar el volumen de las heces. El ejercicio regular que pone en movimiento grandes grupos musculares (nadar, caminar, montar en bicicleta) también tonifica el intestino y ayuda al tránsito intestinal.

Las agruras o agrieras, médicamente conocidas como pirosis, también constituyen un síntoma frecuente durante el embarazo. A medida que el bebé va creciendo, muchas mujeres sienten ardor en la boca del estómago hacia el final de la gestación. Si el consumo de comidas pequeñas y frecuentes no ayuda a controlar el síntoma, hay que evitar acostarse o recostarse durante varias horas después de comer. Esto ayudará a que la gravedad evite que el contenido ácido del estómago refluya por el esófago. También puede servir evitar los alimentos cocinados con grasa o aceite o muy condimentados. Con frecuencia se recomienda el uso de antiácidos de venta libre. Es preferible no tomar líquidos para acompañar las comidas para evitar la distensión del estómago. Las ropas ajustadas también aumentan el problema del reflujo ácido.

Aunque menos frecuente que los anteriores, de vez en cuando se presenta el fenómeno conocido como pica, que es la práctica de consumir sustancias que no son alimentos (como cal, yeso, arena, tierra o almidón para la ropa) o las cantidades excesivas de alimentos de bajo valor nutricional (como almidón de maíz, hielo). Dicho fenómeno está bajo la influencia del entorno cultural. Es más común en poblaciones del medio rural o con antecedentes familiares de pica. Se ha dicho que este hábito y el de los antojos (que es la urgencia inmediata de consumir algún tipo de alimento especial como helados, encurtidos o pizza) pueden corresponder a la necesidad que tiene el organismo de algún nutriente específico que se encuentra en estos elementos. No obstante, los estudios que se han realizado para determinar si la afirmación es cierta no han dado ningún resultado reproducible. Los dos hábitos deben ser controlados cuando los elementos consumidos, ya sean alimentos o no, amenazan con desequilibrar la dieta normal de la mujer embarazada.

4.2.1 Impacto del tabaco, alcohol y drogas durante el embarazo

El tabaco, el alcohol y las drogas pueden hacerle daño al feto. Se ha demostrado que el cigarrillo se asocia con peso bajo del feto al nacer y con un aumento en la incidencia de complicaciones graves como la implantación baja de la placenta y el desprendimiento prematuro de la placenta normalmente insertada que pueden causar la muerte en el periodo fetal o neonatal. Por ello hay que aconsejar de forma bastante estricta a las mujeres fumadoras que abandonen el hábito durante el embarazo, o que cuando menos lo reduzcan.

El alcoholismo materno se asocia con abortos espontáneos. Hasta el 10% de los hijos de madres que tienen problema serio de consumo de alcohol durante el embarazo pueden nacer afectados por el síndrome alcohólico fetal (SAF), un grupo de anomalías serias que afectan la estructura de la cara y del graneo y cursa con afección del crecimiento y trastornos de aprendizaje. En la actualidad no existe un nivel seguro conocido de consumo de alcohol durante el embarazo, de forma que es aconsejable la abstinencia completa.

El uso de drogas ilícitas y el estilo de vida común a las personas que las consumen contribuyen a la aparición de retraso de crecimiento intrauterino y posteriormente en el desarrollo infantil. El riesgo aumenta en los bebés de madres consumidoras de cocaína y en las que toman mezclas de drogas y alcohol. En consecuencia, conviene intentar convencer por todos los medios posibles a la mujer usuaria de drogas o alcohol de que suspenda su hábito. Si ello resulta impracticable, ha de insistirse en la importancia de una buena nutrición, factor clave en la prevención de las anomalías congénitas y la muerte fetal.

4.2.2 Comer durante el trabajo de parto

Algunos médicos obstetras limitan el consumo de líquidos y alimentos durante el trabajo de parto en previsión de posibles complicaciones en caso de que la mujer tenga que ser sometida a una cesárea de urgencia bajo anestesia general. Como este evento es muy poco frecuente, otros médicos permiten el consumo limitado de líquidos y alimentos y sostienen que el aporte de nutrientes y calorías durante este periodo tan exigente para el organismo femenino contribuye a mejorar la reserva de energía y a reducir los tiempos y las complicaciones del parto.

4.2.3 Peso y talla durante el embarazo

El peso que la madre gana sí tiene una gran influencia sobre el curso y el resultado del embarazo. La ganancia deseable varía de una mujer a otra. El factor principal que hay que tener en cuenta cuando se hace una recomendación sobre la ganancia de peso es si el peso de la madre antes de la gestación es adecuado para su estatura o si había un déficit o un exceso. Con estas dos variables podemos calcular el índice de masa corporal (IMC) una medida de cada persona que combina tanto peso como talla de la paciente. Para calcular el IMC se utiliza la siguiente fórmula: IMC = peso/talla2 donde el peso está dado en kilogramos y la talla en metros.

El IMC puede clasificarse en las siguientes categorías: menor de 19.8, peso bajo o déficit de peso; 19.8 a 26.0, normal; 26.0 a 29.0, sobrepeso o exceso de peso; mayor de 29.0, obesidad.

Las mujeres que tienen un peso bajo según su IMC deben ganar entre 12.5 y 18 kg durante el embarazo. Cuando el IMC es normal, el aumento debe ser de 11.5 a 16 kg y en las que tienen sobrepeso, de 7 a 11.5 kg

Las mujeres obesas deben ganar mínimo 7 kg. Estos rangos también varían de acuerdo con la edad de la mujer, ya que si estamos hablando de embarazo en adolescentes, hay que motivarlas a que aumenten de peso hasta el límite superior del rango mencionado.

La ganancia de peso es importante, pero el embarazo no ha de convertirse en una excusa ni para la indulgencia alimentaria incontrolada (el viejo dicho de que en el embarazo la mujer "tiene que comer por dos" no debe interpretarse como un permiso para comer sin medida), ni para el control excesivo por miedo a perder la figura: el embarazo no es una época para hacer dieta.

La ganancia total de peso durante la gestación corresponde a diferentes eventos y no sólo a que la madre haya "engordado".

5. CONCLUSIONES

  • El período de gestación de la mujer es una fase importante, tanto para la madre como para el feto, ya que si no existe el cuidado especial que amerita, ambos corren riesgos de transmisión de enfermedades o hasta la muerte.

  • Durante éste periodo la madre debe de consumir alimentos que la nutran e inferir alimentos saludables, tales como: hierro, calcio, vitamina A, vitamina C y acido fólico,

  • Si la madre hace lo indicado tendrá un bebé saludable y si restauración física será en un período normal.

  • El consumo de alcohol y drogas antes y durante el periodo de gestación puede llegar a causar daños permanentes al feto.

  • Durante cada trimestre de los cambios fetales hay que tomar en cuenta diferentes modos de alimentarse.

  • Es importante mantener la talla y el peso adecuado.

  • 6. RECOMENDACIONES

    La madre debe tener una dieta equilibrada porque algunos alimentos pueden causarles enfermedades que pueden llegar a perjudicarles tanto a ella como al bebé.

    Los alimentos que van hacer consumidos crudos es conveniente lavarlos bien, como las frutas y verduras, ya que pueden ser portadores de microorganismos capaces de producir infecciones como la toxoplasmosis (sobre todo la verdura) o de algunos productos químicos como los pesticidas y colorantes (es el caso de la fruta, por eso es conveniente comerla pelada). A las verduras se les puede colocar unas gotitas de lavandina en el agua cuando las lavamos, y en caso de hervirla es mejor no utilizar demasiada agua porque pierdes vitaminas en las cocciones largas. Para mayor seguridad, no se deberían comer verduras frescas fuera de casa.

    Entre las cosas que se deben evitar esta la cafeína, cacao, té, café, refrescos de cola, chocolate entre otros.

    Debe realizar una diete equilibrada. No debe llevar a cabo dietas restrictivas o limitantes que no aseguren los requerimientos nutricionales básicos.

    Se deben evitar situaciones de ayuno tanto temporal como las dietas externas de hidratos de carbono, ya que pueden provocar situaciones de cetosis (aumento de cuerpos cetónicos en la sangre), que son perjudiciales para el feto.

    Se debe tener cuidado con la ingesta de medicamentos y suplementos vitamínicos y no recomendados por el medico.

    Se debe tener cuidado con la ingesta de sustancias no nutritivas ya que pueden inferir en la absorción de substancias nutritivas.

    No se debe consumir alcohol, tabaco u otras drogas. Es sabido de los efectos perniciosos de cualquiera de ellos en el feto.

    No son recomendables los viajes largos, y si es necesario realizarlos se debe descansar 5 a 10 minutos (estirar piernas) cada 90 minutos de camino. Las relaciones sexuales sólo son limitadas en el último mes del embarazo o si se presenta alguna complicación del mismo como amenaza de aborto o de parto prematuro. Se aconseja usar vestimenta holgada y zapatos de tacón bajo.

    7. COMENTARIO PERSONAL

    El embarazo es un período donde se forma el ser humano, por lo tanto es necesario tener una buena nutrición, para ello se deben seguir una serie de pasos, ya que esta etapa es delicada y hay que tener mucho cuidado en seguir las recomendaciones, porque ya no es solo la madre la que se esta cuidando a si misma, si no que también se esta formando una nueva vida dentro de ella. La madre tiene mucha responsabilidad en este sentido, debe alimentarse adecuadamente, acudir al médico cada cierto tiempo durante su embarazo para poder llevar un buen control del crecimiento del bebé u de cómo se va nutriendo.

    Pienso que tal vez debe ser la etapa más bonita, interesante e importante en la vida de una mujer, porque como dije esta formando una vida dentro de ella y eso es un don que Dios dio a las mujeres. Por lo tanto las madres deben cuidarse adecuadamente para que su bebé pueda nacer saludable.

    8. ANEXOS

    9. BIBLIOGRAFÍA