Nueva York

Geografía americana. Economía. Atentado contra las torres gemelas. Atentado terrorista

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Nueva York

Nueva York

Nombre: New York

Sobrenombre: El estado de Imperio.

Capital: Albany

Superficie: 128.401 km

Población: 18.191.000 habitantes

Admisión en los Estados Unidos: 26 de Julio de 1788. Una de las 13 colonias que constituyeron la Unión

Orden de Admisión: 11 estado

Lema: Excelsior (Más arriba)

Religión Principal: Cristianismo.

La ciudad de Nueva York

Nueva York (en inglés, New York), ciudad situada en la costa este de los Estados Unidos de Norteamérica, bañado por el Océano Atlántico en el que desemboca el río Hudson que atraviesa todo el estado.

Limita al Oeste con New Jersey, al Noroeste Connecticut y al Sureste con Long Island. La ciudad da nombre al estado cuya capital es Albany. Hasta 1898 la ciudad estaba formada únicamente por Manhattan a la que se le unieron ese mismo año los condados de Kings (Brooklyn), Queens, Bronx y Richmond (Staten Island).

Nueva York

Nueva York es conocida como la `Gran Manzana', la mayor aglomeración urbana de Estados Unidos es uno de los núcleos comerciales, financieros y culturales más importantes del mundo.

Nueva York ha sido la puerta de entrada a los Estados Unidos para las continuas oleadas de inmigrantes procedentes de Europa y, más tarde, del resto del mundo. La población de la ciudad sigue siendo una de las más variadas de todo el país desde un punto de vista étnico. En 1990, la población de Nueva York estaba compuesta por un 52% de blancos, un 29% de negros, un 7% de asiáticos e isleños del Pacífico y un 12% de otras etnias. Los habitantes de origen hispano representan el 24% de la población total. La última oleada de inmigrantes procede de los territorios que conformaron la Unión Soviética. Superficie, 800 km2. Población del área metropolitana (1996), 16.400.000 habitantes.

Historia

Fue avistado por primera vez hace casi 500 años por Giovanni da Verrazano y enseguida se convirtió en el puerto mas preciado por todos los imperios europeos quienes veían en él un valuarte a conquistar. Al principio fueron los holandeses quienes la bautizaron Nueva Amsterdam hasta que pasó a ser parte del imperio ingles a partir de1664 y rebautizada como New York. Su facilidad de navegación provocó un auge en el comercio convirtiéndose en el siglo XIX en importante ciudad portuaria, provocando grandes fortunas. En 1898, Manhattan se unió con los cuatro distritos restantes formando la segunda ciudad más grande del mundo, y a partir de allí paso a ser la meca de la cultura, el ocio y las finanzas de toda Norteamérica. La ciudad estuvo beneficiada por la llegada de miles de inmigrantes quienes buscaban en ella mejoras en sus condiciones de vida. Esto provocó un mestizaje cultural que ha enriquecido a la ciudad transformándola en punto incomparable para el visitante. Actualmente se hablan 80 lenguas distintas.

La ciudad fue fundada en 1626 por los holandeses en Manhattan (nombre que se refiere a la tribu indígena que poblaba entonces la isla); el nombre original de Nueva Ámsterdam dejó paso al actual tras su conquista por los británicos en 1664. Debido a su excelente posición geográfica, la ciudad de Nueva York se convirtió en punto de llegada de los inmigrantes europeos y el mayor centro comercial y marítimo de la nación.

Durante el siglo XIX, Nueva York creció siguiendo una trama urbana compuesta por doce largas avenidas y ciento cincuenta y cinco vías transversales numeradas de sur a norte. En 1898, la ciudad absorbió los cuatro grandes distritos periféricos. En las primeras décadas del siglo actual se inició el crecimiento vertical de la ciudad, como único modo de hacer frente a los límites superficiales. El célebre Empire State y el enjambre de rascacielos construidos en torno a la plaza del Rockefeller Center datan de la década de los treinta, y son los edificios más representativos del sector central de la isla (Midtown). En el sector meridional (Downtown) se hallan las recientes y aún más elevadas torres gemelas del World Trade Center.

La estatua de la Libertad

Gigantesca estatua situada en la bahía de Nueva York en la isla de

Bedloe. Es obra del escultor francés Auguste Bartholdi (Colmar 1834-

París 1904). Bartholdi se formó en París orientado a la pintura hasta

que Soitoux le captó y le atrajo hacia la escultura. Su estilo

académico y su gusto por la grandiosidad le valdrían numerosos

encargos. La estatua de La libertad guiando al mundo fue un regalo

que le hizo el gobierno francés a los Estados Unidos en 1884. Viajó a

través del Atlántico embalada en 210 cajas.

Tiene 93 m de altura incluyendo el pedestal. Sus estructuras

metálicas se deben al ingeniero G. Eiffel. Su «piel» está compuesta

por 300 láminas de cobre colocadas a martillo. Es hueca y los

visitantes la pueden visitar, subir los 171 escalones hasta la

galería panorámica y disfrutar de la vista urbana de Nueva York.

Nueva York

Economía

Nueva York es un centro financiero, comercial, industrial y turístico de primer orden. Es el principal núcleo a escala nacional de transporte por carretera, ferrocarril, mar y aire, y además es sede de un gran número de importantes compañías comerciales de todo tipo. El distrito financiero de Lower Manhattan, localizado entre Wall Street y Broad Street, alberga el edificio de la Reserva Federal de Estados Unidos, además de otras instituciones bancarias, financieras y bursátiles relevantes. Las oficinas de Nueva York controlan gran parte de su propio mercado interior y del internacional; entre ellas, destacan las que se encuentran en las torres gemelas del World Trade Center, una de las estructuras de mayor altura del mundo. Dos aeropuertos internacionales —La Guardia y el John F. Kennedy, ambos situados en el distrito de Queens— son las principales terminales aéreas de mercancías de todo el país.

Como centro manufacturero, Nueva York ocupa el primer puesto a escala nacional en el sector de la confección de ropa, material impreso y alimentos procesados. Otros productos relevantes manufacturados en la ciudad son madera, papel, artículos de metal, maquinaria, químicos y textiles. Desde la década de 1960, numerosas empresas han abandonado la ciudad debida en gran parte a su alto coste en términos de operatibilidad. En sectores de servicios especializados, no obstante, la ciudad mantiene una postura fuerte y es, de hecho, uno de los centros clave de las finanzas mundiales; tanto la industria de la publicidad como las editoriales y las compañías de comunicaciones se concentran en la ciudad.

Idioma

El inglés es el idioma oficial de Nueva York, siendo el español el segundo idioma con más de dos millones de hispano parlantes. Además el español es la lengua preferida por los estudiantes neoyorquinos como segundo idioma. Podrá defenderse perfectamente por la ciudad solamente con el uso del español. Mucha información la encontrará en español y no tema dirigirse al neoyorquino que, con su carácter amable, hará todo lo posible por entenderle y por hacerse entender, sobre todo en los hoteles, comercios y restaurantes.

Aseos

En Nueva York no existen aseos públicos. Se puede hacer uso de los de los lugares públicos o los de las estaciones, estos últimos nada recomendables. También se puede hacer uso en muchos de los de los restaurantes y cafés, sin hacer consumición. La separación de sexos se respeta escrupulosamente.

Noche

La noche se presta para conocer la otra cara de la ciudad. La variedad es lo que predomina, ya sea desde un pub en la Amsterdam Av. donde te puedes sentar a charlar con quien sea, a escuchar un grupo de música mientras ves un partido de basketball o hockey en una pantalla gigante, pasando por un café en el Village, o la atmósfera inconfundible de los "Hotel Bars", o una cena en el Harlley Davison Cafe o un trago en el Hard Rock o Planet Hollywood, hasta una discoteca donde podes ver desde hombres con hombres, mujeres con mujeres, sin mujeres, con perros, con gatos...cualquier cosa

MARTES, 11 DE SEPTIEMBRE DE 2001

El mundo contempla atónito cómo dos aviones secuestrados, con pasajeros se estrellan contra las Torres Gemelas de Nueva York, que se derrumban poco después.

Un tercer avión cae en Washintong sobre el Pentágono y otro en Pittsburg.

A las 8:45 de la mañana hora de Nueva York, un avión se estrellaba contra la torre norte. 18 minutos más tarde, la torre sur recibía el impacto del segundo avión secuestrado.

Todavía no se sabe cuántas personas han muerto en el mayor atentado terrorista que se recuerda, pero es seguro que las víctimas se contarán por miles. Sólo en las Torres Gemelas de Nueva York trabajaban 50.000 personas y eso que hubo suerte porque todavía no estaban abiertas al público. Miles de muertos que, dicho así, parece una simple estadística, pero el pensar que miles de camas esa noche quedaron vacías en miles de casas, la tragedia empieza a cobrar humanidad. Cuando se estrelló el primer avión cabía la duda de un accidente, pero cuando 18 minutos más tarde un segundo aparato actuó del mismo modo ya no cabían dudas. Y, aun así, un tercer avión secuestrado impactó en el Pentágono en Washintong. Nadie podía dar crédito de lo que pasaba y en Nueva York las torres parecían dos enormes chimeneas. El humo fue tan colosal que desde el espacio se pudieron tomar imágenes de la nube gris que provocaron. Los hospitales estaban colapsados y pedían la colaboración ciudadana para las transfusiones de sangre. Pero la situación ha cambiado y desde hace días no hay colas en los hospitales ni clínicas, lo cual es una pésima señal: ya no hay heridos. Las únicas personas que quedan bajo los escombros habrán perdido sus vidas y hasta el Alcalde de Nueva York habla de una cifra de fallecidos superior a la que podremos soportar. Ni Nueva York, ni Estados Unidos, ni el mundo entero volverá a ser lo mismo después de esta tragedia.

ANTONIO TORRES, HIJO DE CORUÑESES NACIDO EN NUEVA YORK HACE 26 AÑOS, era hasta el pasado martes el cocinero del afamado Restaurant Asociated, situado en la exclusiva tercera torre del World Trade Center hasta que el martes 11 de septiembre del 2001 se derrumbó. Antonio se encontraba al pie de las Torres Gemelas cuando se vinieron abajo. Asistió a escenas de increíble horror y salvó la vida por un verdadero milagro. Este gallego cuenta su experiencia:

“Eran las 8 de la mañana. Comenzaba la rutina de un nuevo día en la torre 3 del World Trade Center, donde yo trabajaba como cocinero en el Restaurant Asociated, una cadena de 95 locales de comida en Nueva York. La ventana de mi cocina estaba justo enfrente de las Torres Gemelas y mi edificio, la torre 3, ahora también derrumbada, en la que se encontraba el Hotel Marrito, estaba comunicado en las Torres Gemelas por un puente.

La radio a todo volumen me impidió escuchar el primer impactó, pero mis compañeros se agolpaban en las ventanas, gritando. Salimos a la calle y vi que unas enormes llamaradas de fuego salían de una de las torres. En ese momento, pensamos que se trataba de una simulación, o de algún rodaje de cine en el peor de los casos de un accidente de una avioneta. Seguramente nada grave, pensé para mí, porque en Nueva York pasan cosas tan raras todos los días que todo puede ser posible.

Apenas unos minutos después oí gritar desesperadamente a la gente que estaba en el puente que llevaba a las Torres Gemelas. “¡¡ Viene otro avión!!”. Miré hacia arriba y pude contemplar tan claramente como si lo estuviera viendo en la pantalla panorámica de un cine cómo un avión comercial se estrellaba contra la otra torre.

Ahí empezó el auténtico desastre. La calle se cubrió con una lluvia de cascotes, cristales y hierros retorcidos.

Y llegó el momento del horror. Fue una visión terrorífica que nunca piensas que vas a presenciar. Salían cientos, miles de personas enloquecidas de terror de las torres y cruzaban desesperados el puente hacia la plaza tratando de protegerse del diluvio de piedras y de cristales que caían del cielo. Yo crucé el puente hasta llegar justo debajo de la torre y lo que vi, jamás se me irá de la cabeza.

Suicidios en las plantas superiores

La gente de los últimos pisos se amontonaban en las ventanas y tiraban todo tipo de cosas para llamar la atención. En cuestión de un cuarto de hora comenzaron los suicidios. Vi caer cerca de mí a más de treinta personas. Caían al suelo, sobre el puente, o quedaban pegados como una masa contra las paredes de la torre. En el suelo explotaban como tomates maduros. Sentía vergüenza de mirarlo, de ver a una persona convertirse así. Vi a un hombre y a una mujer que se lanzaron al vacío cogidos de la mano. Cayeron durante varios pisos sin soltarse, hasta que se separaron en el aire y fueron a caer uno a cien metros de otro.

Nunca olvidaré cómo la gente se arrojaba desde las plantas más altas, desde el piso sesenta, ochenta y cómo algunas salían despedidas por las ventanas del edificio, por culpa de las explosiones que se iban produciendo. Todos los que estábamos allí abajo nos preguntábamos qué hacer, pero es qué no podíamos hacer nada. Era una horrible sensación de impotencia. Eso fue lo peor de todo para mí y todavía me asalta en pesadillas el dolor de ver morir a aquella gente infamante sin poder mover un dedo por ellos.

Pero lo que sentía entonces era rabia, furia. No podía creer que aquello estuviera ocurriendo y en ningún momento se me pasó por la cabeza la posibilidad de que aquellas Torres se fueran a venir abajo. Era como si me que el sol no va a salir nunca más. No quería mirar para ver aquella gente desesperada que no sabía cómo huir de las llamas, pero no podía dejar de hacerlo. Así que miré una vez más y vi que la torre comenzaba a temblar como un flan. En ese momento pensé por primera vez que sí podían caerse. Y sabía que había miles de personas ahí dentro. No sé por qué lo hice, pero me puse de rodillas, levanté los brazos al cielo gritando como un poseso: “¡No...!!...¡¡No!!”. Como si pudiera evitarlo.

La torre entonces se inclinó ligeramente hacia un lado, escuché una especie de trueno ensordecedor y, de pronto, se me vino encima en sólo dos segundos. Me protegí tras un coche y me tapé con el mandil que llevaba puesto, porque me vi envuelto en una nube de polvo que me impedía respirar. Corrí y corrí y a mí alrededor oía gritos enloquecidos y unos ruidos de monstruosos, como si la ciudad entera se estuviera hundiendo. No veía nada y no podía saber si algo iba a caerme encima y matarme. Luego supe que muchos de los bomberos y policías que estaban allí conmigo bajo la torre habían muerto sepultados por los escombros.

Escapar de la muerte

No sé como conseguí salir de allí, porque me movía a ciegas. Me fui caminando hasta el Village y desde allí vi como cayó la segunda torre. Varios de mis compañeros murieron en esa torre, preparando el catering de una fiesta.

Llevo dos días en mi casa, pero sin dinero, sin tarjetas de crédito, sin documentos, sin nada. Tengo 26 años y nací en este país, aunque mis padres son de Mera. Desde que nací, el perfil de las Torres Gemelas fue un paisaje que me acompañó toda mi vida, porque se veían de todas desde partes. Estuvieron conmigo en el colegio, en el trabajo, hasta en el amor estaba siempre allí en el fondo. Ahora hay un hueco imposible de llenar. En esta ciudad herida y en mi corazón, porqué jamás volveré a pisar esa parte de la ciudad mientras viva.

Nueva York

Está foto se ven las Torres Gemelas como estaban antes del martes 11 de septiembre del 2001.

-ENCICLOPEDIA TEMÁTICA ESCOLAR, FARO DE VIGO Caixavigo: páginas 550, 554, y 731.

-LÉCTUM JUVENIL: Tomo 3, páginas 1780-1781

-LAROUSSE 2000: Tomo 6, páginas 2099-2109

-GRAN ENCICLOPEDIA VISUAL 2000, Editorial Océano: Tomo 11.

-GRAN ENCICLOPEDIA LAROUSSE, Planeta: Tomo 4, página 520.

-GEOGRAFÍA UNIVERSAL, Instituto Gallach, América septentrional: Tomo 7.

-ENCICLOPEDIA LAROUSSE JUVENIL.

-MISIÓN EN USA National Geographi Society. Nuevos Horizontes.

-ESTADOS UNIDOS Y CANADA, Mauro Calamandrei, ediciones Dance, S.A. Barcelona (España) Muntaner: páginas 81-1976

-FARO DE VIGO: Sábado, 15 de septiembre de 2001/ Domingo, 16 de septiembre de 2001.

-REVISTA VALE.

Este trabajo me gustó mucho. Aprendí muchas cosas de esta ciudad; Nueva York. He puesto sobre lo que ocurrió el pasado Martes 11 de septiembre porque yo lo creo muy importante no solo por lo que ocurrió sino también por la gente que murió en ese atentado tan horrible para mí fue EL DÍA EN QUE TEMBLÓ EL MUNDO ENTERO; porque lo vimos todo en directo sobre todo como esa gente que estaba atrapada se tiraba abajo para no quemarse.