Nietzsche

Filosofía contemporánea. Obras. El Nacimiento de la Tragedia en el Espíritu de la Música. Ensayo de Autocrítica. Psicología del Arte. Socratismo. Sabiduría trágica. Sobre Verdad y Mentira en Sentido Extramoral. Los Discursos de Zarathustra

  • Enviado por: Allie ros
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Nietzsche

Caracterizado por la herencia de la Antigüedad y dos mil años de cristianismo, sospecha que el camino que hemos seguido a sido uno errado, de que resulta necesario renunciar a todo lo que hasta ahora sé a considerado como “santo”, “bueno”, y “verdadero”. Nietzsche representa la critica mas extremada de la religión, la filosofía, la ciencia, y la moral.

En el siglo XIX se abren dos caminos en los cuales uno representa la negación despiadada del pasado (repulsión de todas las tradiciones, invitación a una radical vuelta atrás) y el otro representa una respuesta positiva a la historia de la humanidad occidental. El primer camino es llevado por Nietzsche mientras que el segundo lo encabeza Hegel, estos dos juntos son la conciencia histórica que reflexiona sobre todo el pasado occidental, lo que sí tienen en común sin embargo es que ambos son heraclíteos.

Para Nietzsche la historia no es mas que la historia del error mas prolongado, y por ello la ataca con pasión formulando sospechas, haciendo imputaciones todo con odio y ironía pero a la misma vez con ingenio. Por otro lado nunca realiza una destrucción conceptual de la metafísica, lucha contra el racionalismo y se opone a la violencia de la realidad por el pensamiento. No va en contra solo de la moral y la religión tradicional, sino que es una critica total de la cultura, de todas maneras la verdadera esencia de Nietzsche es una disputa filosófica con la metafísica occidental.

Por otro lado el no solo critica el pasado sino que dicta una condenación, posee una voluntad de futuro, un programa, un ideal. De todas maneras Nietzsche no es un utopista, no pretende mejorar el mundo ni traer felicidad, no cree en el progreso y tiene una oscura profecía para el futuro (es asistemático), es el mensajero del nihilismo (no creer en nada) europeo. En este momento todo el mundo lo conoce y habla de él, ya existe aquel que busca superarlo, Nietzsche anuncia la llegada del nihilismo para los próximos dos siglos. Por esta razón hay que rechazar los intentos de introducir a Nietzsche en la política del momento, el tanto como todos los grandes filósofos es destinados a ser vulgarizado y trivial izado.

El estilo de sus obras hace que sea muy fácil de malinterpretar a diferencia de otros autores. Por esto es que la filosofía de Nietzsche todavía no a sido comprendida, el filosofo esta oculto y disimulado por el critico de la cultura.

La imagen de Nietzsche a sido transformada en el correr de los años. A principios del siglo Nietzsche aparece como el diagnosticador genial de la decadencia cultural, se lo considera como artista, como poeta que domina el idioma, predicador profético, una figura legendaria, Nietzsche es transformado en ese momento en un símbolo. Mientras que en las interpretaciones más recientes se posee un sentido más riguroso de la realidad. Ahora se intenta comprender la obra desde la vida que la creo, él es visto muy fríamente, no se lo considera como el super hombre que describe sino que más bien como un hombre que sufrió profundamente (esto es visto a través de sicología del desenmascaramiento). Su odio contra todo lo cristiano puede explicarse porque nunca pudo desembarazarse, su inmoralismo no se explica mas que por un refinamiento moral, justamente por la sinceridad de su critica moral, y sus elogios a la vida salvaje y fuerte, al hombre poderoso por la necesidad de abstención del enfermo.

Nietzsche nos abre los ojos para ver las realidades de doble fondo, el sentido oculto de las formas expresivas del alma, los innumerables fenómenos de la ambivalencia. Dotado de un olfato increíble para captar los acontecimientos históricos, podía leer los signos de lo que a de venir y profetizar el futuro.

El ocultamiento de su esencia se convierte en Nietzsche una pasión, le gusta el antifaz, la mascarada, en cuantas figuras se revela en esas mismas se oculta. Parece como sí su ser cambiante no pudiera llegar en absoluto a una expresión clara, como si representara varios personajes. Tales figuras como el “espíritu libre” sé auto identifica con Dionisos. El se interesaba mucho por las tragedias griegas de Dionisos, que representaba la libertad y el caos, y Apolíneo, que representaba mas bien la moral creída en la época. ¿Qué significa este gusto por la mascara? No se podrá jamás encontrar una explicación lógica en el enigma de la existencia de Nietzsche. En una imagen simbólica, Nietzsche habla del “laberinto” como el ser humano, cuya salida nadie ha encontrado todavía. Nietzsche es por excelencia el hombre laberíntico ya que no podemos arrebatar el misterio de su existencia debido a que la vida de él esta mas oculta aun que sus obras.

Lo increíble es que justamente su destino termina incitando constantemente a dirigir la mirada hacia el autor ante que sus obras. Todos sus libros están escritos en estilo de confesiones, no permanece como autor en segundo plano sino que de un modo casi insoportable habla de él, sus libros no son mas que monólogos de sí mismo. Nietzsche usa el descaro justamente para garantizar seguidores precisamente repeliendo. El estilo de sus obras esta dirigido a causar efecto. El esplendor del lenguaje de Nietzsche, su subjetividad extremada inducen constantemente a apartar la mirada de la obra y volver hacia su creador, que en ella de mil formas refleja.

Sus libros por otra parte son colecciones de aforismos, él hizo del aforismo una obra de arte, podemos ver esto como un reflejo del hecho de que una enfermedad de la vista hizo que él padeciera durante mucho tiempo escribir y a de mas es el estilo de pensar de él. Vemos mas “relámpagos mentales” que exposiciones conceptuales de largas cadenas de ideas. Los aforismos se parecen a piedras tallas, mientras que a la vez no se encuentran aisladas entres sí sino que en serie. Cada uno de sus libros tiene su propio tono latente en todos los aforismos, ninguno de sus libros se parecen entre sí. Justamente estos aforismos y la gran categoría de Nietzsche como autor son los que han perjudicado la exposición de su filosofía, ya que a encubierto mas bien que manifestado aquella filosofía.

¿En que lugar se encuentra como pensador? Jamás podremos encontrar una respuesta suficiente a esta pregunta sumergiéndonos en la personalidad de Nietzsche, solo repensando sus ideas filosóficas podremos conocer cual es el puesto de Nietzsche en la historia de los pensadores occidentales.

El ataque de Nietzsche a la metafísica no procede de la esfera pre-filosófica del existir, no es ingenuo... El pensar mismo se rebela en Nietzsche contra la metafísica. Tras 24 siglos de interpretación metafísica del ser, él busca un nuevo comienzo. Él lo único que hace con la metafísica es invertirla, si él es solamente ese metafísico invertido o si en el se anuncia una nueva experiencia originaria del ser es una cuestión que no será resuelta fácilmente sino que por un camino de reflexión prolongado y penetrante.

En un principio Nietzsche retorna a Heráclito, su lucha comienza contra los eleatas (seguidores de Parménides), contra Platón y contra la tradición metafísica que arranca de ahí. Heráclito sigue siendo la raíz originaria de la filosofía de Nietzsche. Después de dos mil quinientos años tiene lugar a una repetición de Heráclito, con la inaudita pretensión de poder borrar todo el prolongado trabajo intelectual del tiempo intermedio. Esta actitud con respecto a la historia explica la elevada conciencia de Nietzsche de ser un enviado (mensajero).

Identificación radical del ser y valor.

La filosofía de Nietzsche no solo muestra ese rasgo general de ocultamiento sino que esta escondido en una obra que presenta múltiples fachadas, recubierta por su critica de la cultura, psicología, poesía, disfrazada por sus mascaras, múltiples personajes y papeles que representa. Hay una desfiguración por la tremenda subjetividad del autor, por su infinito y atormentado “mirarse a sí mismo en el espejo”.

¿Hay que tomar en serio el desprecio que Nietzsche manifiesta por la metafísica, o tal desprecio es solo un orgulloso prejuicio? La metafísica es vista de manera no ontologica sino moral, le parece a Nietzsche un movimiento vital en el que se reflejan ante todo “estimaciones de valores”, un movimiento en que se imponen valores que atrofian oprimen y debilitan la vida. Por ejemplo: interpreta la distinción entre fenómeno y cosa en si como un hecho expresivo de un sentimiento vital descendiente y de una vida que por no encontrarse ya a gusto en lo sensible se inventa el trasmundo de un “mas allá” de los fenómenos.

Nietzsche mismo no plantea la cuestión de ser, o al menos no la plantea del modo como ha movido al pensar durante largos siglos, la cuestión del ser queda recubierta por la cuestión de valor, el mismo pasa por alto el problema ontológico del valor. La orientación filosófica de sus conceptos fundamentales critico-culturales solo resultan comprensible si se esclarece la convicción básica y fundamental de Nietzsche.

División de las Obras de Nietzsche por periodos

  • Periodo Romántico: “El nacimiento de la tragedia” y “Consideraciones intempestivas”

  • Periodo Critico, Frío: se aproxima grandemente al positivismo.

  • “Aurora” y “La gaya ciencia”: anuncia una nueva mentalidad, tono de expectación.

  • “Así hablo Zaratustra”

  • “Mas allá del bien y del mal” y “La genealogía de la moral”

  • “La voluntad del Poder”: consumación no poética sino intelectual.

  • El Nacimiento de la Tragedia en el Espíritu de la Música

      • Homenaje a Ricardo Wagner: interpretación de su drama musical como una obra de arte total.

      • Se basa en la concepción radical de Nietzsche sobre la “nueva” Grecia.

      • Nietzsche luego juzga esta obra con dureza por la mezcla de su concepto de los griegos con el fenómeno Wagner, que no es en modo alguno un síntoma de ascensión sino más bien un fenómeno de decadencia. El verdadero problema sin embargo es la definición de la esencia de lo trágico de Nietzsche.

      • La tragedia de los griegos Nietzsche lo formula con una categoría estética, en el fenómeno de lo trágico el ve la verdadera naturaleza de la realidad: el tema estético adquiere para Nietzsche el rango de un principio ontologico fundamental: el arte, la poesía trágica se convierte para el en la llave que abre a la esencia del mundo. El arte se convierte en el órgano principal de la filosofía.

      • Nietzsche formula su intelección fundamental del ser con categorías estéticas esto es lo que le da un aspecto romántico.

      • El fenómeno del arte queda situado en el centro (en el y desde el se descifra el mundo).

      • Pero es esencialmente el arte trafico, la tragedia antigua que posee esa mirada profunda. La verdadera esencia del arte la reduce Nietzsche a lo trágico. El arte trágico conoce la esencia trágica del mundo, lo trágico es la primera formula empleada por Nietzsche para expresar su experiencia del ser.

      • La realidad es para el un antagonismo de contrarios primordiales.

      • Esto sitúa a Nietzsche en el inicio de su camino filosófico en una contraposición irreparable al cristianismo, ya que esta contradice no solo a los instintos de Nietzsche sino que su sentimiento fundamental, al talento básico de su vida y a su experiencia de la realidad.

      • En un mundo trágico no existe redención, solamente existe la ley dura de la decadencia de todo aquellos que desde el fundamento del ser ha salido a la existencia particularizada.

      • La tragedia es un asentimiento jubiloso incluso a lo terrible y horrible, a la muerte y la ruina, pero cuando se habla de una actitud heroica se interpreta diferente, se ve como una valentía inmotivada.

      • Hundimiento del ente finito (todo lo que tiene fin), no significa la aniquilación total, sino la vuelta al fondo de la vida, del que ha surgido todo lo individualizado, el camino trágico se alimenta del saber de que “todo es uno”.

      • Vida y muerte se encuentran en equilibrio, sin embargo tanto esto como la luz y la noche, el nacimiento y la decadencia son tan solo aspectos de una y la misma ola de la vida. (Camino hacia arriba y camino hacia debajo de Heráclito).

      • Nietzsche a diferencia de Heráclito no decía que los contrarios se transformaban entre sí sino que uno se fundía en otro (el ente finito se hunde en un fondo infinito), contraposición entre lo apolíneo y lo dionisiaco.

      • Aquí el autor maneja la contraposición de lo apolíneo y lo dionisiaco, identificándose con lo dionisiaco, creyendo luego que lo dionisiaco termina absorbiendo a lo apolíneo.

      • Finalmente concluimos que lo apolíneo es solo un termino de lo dionisiaco.

    Ensayo de Autocrítica

      • Interpretación de sí mismo.

      • Descubrimiento de lo dionisiaco y de su fenómeno contrapuesto que es una unidad coherente ya no es lo apolíneo porque esto ya fue absorbido por lo dionisiaco.

      • El fenómeno contrapuesto a la visión trágica del mundo es el socratismo, el nacimiento del predominio “lógico”, de la racionalidad intelectual, incapaz de ver la vida que fluye detrás de todas las figuras, la vida que las construye y destruye.

      • Describe a él socratismo como el camino trágico, se refiere a una actitud humana básica, a la relación con lo existente denominado “ciencia”

      • Planeamiento de la ciencia como problema

      • La ciencia misma junto con todos sus problemas es discutible para Nietzsche, resulta problemática cuando se opone a una especia distinta a la verdad: la verdad de la tragedia (bautizada por Nietzsche con el nombre de Dionisos)

      • En Ecco homo Nietzsche dice que es el primer filosofo trágico y señala su parentesco con Heráclito. La afirmación del fluir y del aniquilar que es lo decisivo en la filosofía dionisiaca, el decir si a la antitesis y a la guerra, el devenir, el rechazo radical incluso del mismo concepto de “ser”, esto Nietzsche reconoce como lo más afín a él.

    Psicología del Arte y Arte como Conocimiento del Mundo

    Nietzsche se siente profundamente extraño a la tradición del pensamiento conceptual del ser, renuncia a los medios y a los métodos de la filosofía clásica, por este motivo su filosofía se oculta bajo estética y bajo sicología. El nacimiento de la tragedia presenta una contextura metódica extraña y difícilmente penetrable, se hace de la estética el órgano de la filosofía, Nietzsche ve el mundo como un juego trágico.

    Tragedia: la llave que proporciona la verdadera intelección. La teoría estética de la tragedia antigua desvela así la esencia de lo existente en su integridad. En el acontecimiento estético del nacimiento de la tragedia en el espíritu de la música se refleja el acontecimiento primordial del nacimiento del mundo en el fondo caótico primordial, mundo que los hombres han arreglado luego de una multiplicidad de formas. Tragedia como principio cósmico. En los griegos de la época trágica se reconoce: no su persona sino su manera de comprender el mundo. La repulsa que la obra de Nietzsche encontró entre los cultivadores de la filosofía clásica. Tragedia: aparece como un problema estético, psicológico, filosófico, y era en el fondo el primer intento balbuciente de Nietzsche para expresar su concepción del mundo.

    Nietzsche no había asimilado en detalle la historia intelectual de la metafísica, pero la negaba y tenia que negarla desde su nueva experiencia fundamental, además al equipar el concepto con lo lógico, lo abstracto, y falto de vida, no supo dar a su nuevo pensar la conceptuación adecuada, obligado así de filosofar bajo una teoría estética.

    Para Nietzsche lo primero es la intuición, esto es expuesto al principio de El Nacimiento de la tragedia. La intuición para él es la mirada previa que penetra en la esencia misma. Sin embargo permanece extraño a la especulación, su pensamiento mana de una fundamental experiencia poética, cercana al símbolo. Se encuentra desgarrado por su antagonismo.

    Nietzsche comienza diciendo que es una gran ventaja para la “ciencia estética” el que se llegue a la certidumbre inmediata de la intuición, de que el progreso del arte esta ligado al dualismo de lo apolíneo y lo dionisiaco, de manera semejante a la batalla de los sexos. Parece formular un conocimiento de la ciencia estética, ya que esta aparece como el horizonte de su planteamiento del problema. Proclama la intuición adivinatoria y la expresa enseguida con una imagen mítica, símbolo mítico lo toma de los griegos.

    El arte antiguo es visto ahora como la presunta teoría estética que sé amplia hasta convertirse en una interpretación de la comprensión del mundo que en el arte griego se revela. Se convierte el arte en la llave de una visión antigua del mundo. Lo apolíneo y lo dionisiaco se muestran en el primer momento como dos instintos estéticos de los helenos.

    Apolo: Símbolo del instinto figurativo, es el dios de la claridad, de la luz, de la medida, la forma, y la disposición bella.

    Dionisos: Dios de lo caótico, de lo informe, de frenesí sexual, dios de la noche y en contraposición a Apolo amante de las figuras, el dios de la música seductora, excitante que desata pasiones.

    Apolo y Dionisos son tomados como el antagonismo de la figura y la música. Para ilustrar el antagonismo entre estos dos acude a una contraposición filosófica de la vida humana, el sueño y la embriaguez aparece de nuevo aquí la contraposición. El sueño es la fuerza inconsciente creadora de imágenes del hombre. A Apolo, dice Nietzsche, los griegos lo concibieron como esta fuerza creadora del mundo imaginativo, que aparece en el sueño del hombre, pero es una fuerza más poderosa todavía. Apolo no solo crea el mundo de imágenes del sueño humano sino que crea también el mundo de imágenes de aquello que el hombre toma de ordinario por lo real.

    El “principio individuationis” es el fundamento de la división y particularización de todo lo que existe, las cosas están en el espacio y en el tiempo están juntas aquí, pero justamente en la medida en que se hallan separadas unas de otras, donde una acaba otra empieza. Lo que nosotros llamamos de ordinario las cosas o lo existente es una pluralidad inabarcable de realidades distintas, separadas pero sin embargo juntas e unidas de espacio y tiempo. Nietzsche siguiendo en ello a Schopenhauer, esta engañado por el velo de Maya. La pluralidad de lo existente es apariencia, mero fenómeno: en verdad: todo es uno.

    Es importante recordar que el punto de partida de Nietzsche esta en la concepción de Schopenhauer, en su distinción entre cosa y fenómeno, entre voluntad y representación. En una versión psicológica esta distinción aparece de nuevo en Nietzsche como la mencionada distinción entre sueño y embriaguez.

    Cuando se habla de embriaguez inicialmente se ve como algo humano, como aquel estado extático en que tenemos el sentimiento de que desaparecen todas las barreras. Pero inmediatamente esto se eleva en Nietzsche al plano cósmico, el ser humano no es ya un artista, se ha convertido en una obra de arte para suprema satisfacción, la potencia artística de la naturaleza entera se revela aquí bajo los estremecimientos de la embriaguez. La embriaguez es la marea cósmica, es un delirio de bacantes que rompe destruye succiona todas las figuras y elimina todo lo finito y particularizado: es el gran impulso vital.

    Nietzsche nos ofrece después una descripción del desarrollo de la cultura griega. Lo apolíneo se opone a lo dionisiaco y al revés, pero no se pueden existir uno sin el otro, están unidos igual que los que luchan. Lo dionisiaco es la base sobre la que se apoya el mundo luminoso pero Apolo no puede vivir sin Dionisos. Nietzsche contrapone Homero, el poeta ingenuo, su lírica no tiene nada que ver con la subjetividad, es este un concepto moderno. La lírica es en su origen el elemento musical del arte, el anti-elemento dionisiaco opuesto a la plasticidad épica. Precisamente la música y la lírica nos muestran con claridad quien es el verdadero sujeto del arte: no el hombre que cree ejercerlo, sino el fondo mismo del mundo, que actúa por medio del hombre y hace de él el depositario de sus tendencias. Este fondo del mundo busca precisamente en el engaño de la bella apariencia en la aparente eternidad de la forma, de la consistencia de la figura del mesurado orden de las cosas.

    Por lo que todo nuestro saber artístico es en el fondo un saber completamente ilusorio, dado que, en cuando poseedores de él, no estamos unificados ni identificados con aquel ser que por ser creador y espectador único de aquella comedia de arte se procura un goce eterno a sí mismo. Allí partía de los instintos artísticos del hombre, Nietzsche hallo los dos principios metafísicos del mundo y ahora interpreta el arte humano como un acontecimiento cósmico.

    En una concepción trágica del mundo no puede haber redención alguna. El mundo de los fenómenos es, por decirlo, el bello sueño que sueña la esencia del mundo. Solo como fenómeno estético están eternamente justificados la existencia y el mundo. El arte transfigura para Nietzsche, la dureza y pesadez, el absurdo y el abismo de la existencia. Nietzsche busca la suprema unificación y compenetración de lo dionisiaco y lo apolíneo y la encuentra en la tragedia griega.

    En la tragedia se encuentran entrelazadas ambas dimensione: el abismo de lo Uno primordial que solo se revela en música, y el luminoso mundo soñado de las figuras. Apolo y Dionisos forman una alianza fraternal ya que Dionisos habla el lenguaje de Apolo pero al final Apolo habla el lenguaje de Dionisos. La tragedia era música e imagen, sueño y embriaguez, figura y caos, luz y noche, fenómeno y esencia, o más exactamente: La aparición de la esencia del mundo.

    Partiendo de esta concepción de la tragedia entendida como una obra de arte apolíneo-dionisiaca, Nietzsche desarrolla luego una teoría de la evolución histórica de la tragedia ática. Elemento primordial: la música, que él cree encontrar en el coro, de la música del coro surge la visión de la escena dramática.

    La consideración de la individuación como razón primordial del mal, el arte como alegre esperanza de que puede romperse el sortilegio de la individuación, como presentimiento de una unidad reestablecida. Sin embargo todas estas cosas desempeñan un papel secundario, con su teoría de la tragedia Nietzsche nos ofrece una interpretación del mundo, presenta un esquema fundamental de la totalidad de lo que existe.

    De Schopenhauer tomo Nietzsche el vocabulario “voluntad” para expresarlo, lo mismo que toma de él el esquema de la distinción entre esencia (cosa en sí) y fenómeno.

    Socratismo como Antagonista de la Sabiduría Trágica

    La primera obra de Nietzsche posee el carácter de un jeroglífico: dice y oculta, alude y calla. Filosofía es para Nietzsche sabiduría trágica: es la mirada esencial que penetra en la lucha originaria de los principios antagónicos de Dionisos y Apolo: es la visión de la batalla entablada entre el fondo vital informe, que engendra todo y que todo lo devora, y el reino luminoso de las figuras estables. Filosofía es la visión de la lucha eterna entre unicidad e individualidad, entre cosas en si y fenómeno, entre embriaguez y sueño.

    Nietzsche practica la óptica del arte. Desde ella ve también al enemigo y al antagonista de la tragedia: la racionalidad socrática, de la que murió la tragedia griega. Con Sócrates ha llegado el fina de la época trágica, comienza ahora la época de la razón y del hombre teórico. Iniciase así una terrible perdida de mundo, la existencia pierde su apertura a la cara oscura y nocturna de la vida, pierde el conocimiento mítico de la unidad de vida y muerte, se torna superficial, queda presa de los fenómenos, se hace ilustrada. Sócrates representa para Nietzsche la figura histórica de la ilustración helena, en la cual la existencia griega perdió no solo su magnifica seguridad instintiva sino que su fondo vital, su profundidad mítica. Considera a Sócrates como el negador de la esencia griega, es el griego malogrado por excelencia que se define y caracteriza por un defecto monstruoso: por la falta total de seguridad instintiva. En Sócrates dice Nietzsche solo se desarrollo una cara del espíritu, pero esta lo hizo de una manera excesiva: el factor lógico-racional, se hallaba poseído por el instinto incoercible de transformar todo en algo pensable, lógico, racional. Sócrates fue el inventor del hombre teórico. Con Sócrates vino al mundo la idea absurda de que el pensamiento llega al hilo de la causalidad, hasta los más hondos abismos del ser.

    Para Nietzsche lo existente en realidad en su totalidad es que el mundo es un juego, una bella apariencia en el sentido de la visión trágica, o “un juego artístico que la voluntad juega consigo misma, en la eterna plenitud de su placer”. El fondo primordial juega al juego del mundo; crea como crea el artista su obra, la pluralidad de lo existente individualizado. La actividad del artista es solo una copia de la poiesis más imaginaria de la vida universal. Así es como el hombre experimenta al crear su redención en la obra, y así como en la bella apariencia de la obra del arte se transfiguran incluso el sufrimiento y lo feo, así también el fondo cósmico creador alcanza en la bella apariencia de las figuras múltiples de lo existente finito, el descanso momentáneo de la quietud. Pero el fondo primordial juega no solo el juego de la construcción, sino también el de la destrucción. En todo nacimiento de cosas esta introducida ya la simiente de la decadencia.

    Schopenhauer, en esta es la voluntad, el impulso ciego, lo único que es verdaderamente real; El mundo como representación surge y existe tan solo para el intelecto humano, las formas subjetivas de la intuición, es decir, el espacio y el tiempo, no poseen ninguna realidad metafísica, solo se encuentran alojadas en el espíritu del hombre. Nietzsche se aparta de esta concepción.

    Fenómeno es una concepción necesaria para que la voluntad llegue a sí misma, se haga conciente de sí y en esta toma de conciencia se posea, se redima en la bella apariencia. El fenómeno tiene que salir de sí mismo, tiene que dividirse para poseer, y luego escapar otra vez a la división para alcanzar con ello su conciencia de sí.

    La metáfora del juego cósmico no pasa de ser por el momento una intuición grandiosa. En el concepto de juego ve Nietzsche una primera formula para expresar la inocencia del devenir, para expresar la consideración del mundo opuesto a toda interpretación moral, cristiana, una mirada que penetra en él todo de la totalidad de lo que existe, mas allá del bien y del mal.

    “Dios-artista”, completamente amoral y desprovisto de escrúpulos, que tanto en el construir como en el destruir, en el bien como en el mal, lo que quiere es darse cuenta de su placer y su soberanía idénticos, un dios-artista que creando mundo se desembaraza de la necesidad implicada en la plenitud y la sobre plenitud del sufrimiento de las antitesis en él acumuladas.

    Sobre Verdad y Mentira en Sentido Extramoral

    • Verdad y mentira no significa aquí un comportamiento consciente del hombre, un comportamiento sujeto a la voluntad.

    • No se trata aquí de un problema moral, sino del papel que el intelecto desempeña en el todo del mundo.

    • La verdad o la falta de verdad moral se decide dentro de la interpretación del mundo del intelecto humano.

    • Pero hasta que punto el intelecto mismo es verdadero, hasta que punto aprehende lo verdaderamente real es una cuestión distinta. Tal vez el intelecto sea junto con todas sus verdades una mentira.

    • Con una especie de cruel ironía presenta Nietzsche la condición deplorable de la capacidad humana de conocer: da de ella una visión histórica.

    • La “mentira” del intelecto se basa en la inaprehensibilidad conceptual de la vida, entendida esta no biológica sino metafísicamente.

    • El intelecto esta al servicio de la voluntad de vivir, descansa en una ilusión que sostiene a la vida.

    • La naturaleza mas general del intelecto es el encubrimiento, la sagacidad de la astucia que facilita la lucha por la vida.

    • Nietzsche alude aquí a vanidades humanas: a la adulación, la mentira, el engaño, la comedia ante los demás y ante uno mismo.

    • Nietzsche intenta poner una genealogía del instinto de verdad a partir del instinto de encubrimiento y de falsificación.

    • En este propósito aparece un tema fundamental: El lenguaje que, según él, es una síntesis de convencionalismos, de acuerdos de designaciones validas para lo sucesivo.

    • “Mentira” del lenguaje, la “mentira” de los conceptos, en el sentido extra-moral, las verdades son ilusiones de las que se ha olvidado que lo son.

    • El científico se mueve entre conceptos sin saber ya que estos son únicamente metáforas vacías, que han perdido su sentido.

    • El concepto es la cáscara vacía de una metáfora que en otro tiempo hervía de intuición. Al hombre científico, que no penetra ya la mentira de los conceptos, contrapone Nietzsche el hombre intuitivo, el hombre artístico.

    • Para Nietzsche el hombre intuitivo, el artista, es superior al lógico y al científico.

    • Lo que Nietzsche dice acerca de la verdad y la mentira ¿tiene un sentido admisible, dado que él interroga a todo el conocer humano con respecto a su verdad, esto es, quiere convertir en problema una especie de verdad de la verdad? Su doctrina ficcionalista del conocimiento representa en cierto modo tan solo una ilustración del socratismo. Nietzsche toma partido también aquí en contra del hombre teórico y a favor del artista.

    • El arte se le presenta como el órgano verdadero de la filosofía.

    • El sentido de la cultura es el genio. Pero éste es el hombre que se ha convertido en el lugar en que la existencia de todo lo que existe se justifica en la bella apariencia, en el fenómeno estético.

    • Nietzsche ve el problema de la cultura con una dureza casi inhumana. La verdad de que de la esencia de una cultura forma parte de la esclavitud, es decir, el sacrificio de la mayoría para el bien de la procreación del genio.

    • El concepto de cultura es un concepto trágico, lo mismo que esta.

    • El concepto de cultura de Nietzsche y la metafísica del genio que lo domina se encuentran indisolublemente unidos con su metafísica de artista.

    Los Discursos de Zarathustra

    De las Tres Transformaciones

    'Nietzsche'
    'Nietzsche'

    'Nietzsche'

    Transformación 1: Transformación 2: Transformación 3:

    CAMELLO LEÓN NIÑO

    Camello

    Muchas cargas soporta el espíritu cuando esta poseído re reverencia, el espíritu vigoroso y sufrido. Su fortaleza pide que se le cargue con los pesos más espantosos. Carga con todas las dificultades de la vida. Toda esta pesadísima carga toma sobre sí el espíritu sufrido, caminara cargado por el desierto hacia su desierto.

    Pero en lo más solitario de ese desierto se opera la segunda transformación:

    León

    'Nietzsche'
    Quiere conquistar su propia libertad, ser señor de su propio desierto. Aquí busca su ultimo señor: Quiere ser amigo de su señor y su Dios, a fin de luchar victorioso contra el dragón, el cual denominamos “tu debes”. Frente al mismo el espíritu del dragón dice “yo quiero”. El león hace falta para crear libertad, y oponer un sagrado no al deber.

    Crearse el derecho a valores nuevos. Ahora necesita encontrar ilusión y capricho para robar el quedar libre de su amor, así el león se transforma en niño.

    Niño

    Necesario para el juego divino del crear se necesita un santo decir “si”, el espíritu ahora por su voluntad propia, el que se retiro del mundo conquista ahora su mundo.

    Todos los valores de las cosas brillan en mi, todos los valores que han sido creados, yo soy todos los valores.

    No debe seguir habiendo un “yo quiero”