Naturaleza y variación del lenguaje

Lengua. Dialecto. Idiolecto. Sociolecto. Argot. Eufemismo. Tabú. Nombres

  • Enviado por: Montse Rodriguez
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 14 páginas

publicidad
cursos destacados
Curso de Inglés - Pronunciación Americana - Nivel Básico
Curso de Inglés - Pronunciación Americana - Nivel Básico
En el Curso de Inglés - Nivel Básico aprenderás la pronunciación, los artículos, pronombres personales, el verbo...
Ver más información

Live & Learn: It is never too late to learn
Live & Learn: It is never too late to learn
En este curso gratuito se pretenden resolver 25 de los errores más habituales que cometemos los hispanohablantes...
Ver más información


TEMA 1: NATURALEZA Y VARIACION DEL LENGUAJE

Introducción: Lengua y Dialecto

Al hablar de lengua y dialecto estamos considerando la suma de una serie de rasgos lingüísticos con áreas de ocurrencia distintas que en ocasiones abarcan mas de un dialecto e incluso mas de una lengua.

Podemos considerar “dialecto” toda variedad sistemática de una lengua especifica que se habla en una zona concreta.

1.1 Variación geográfica

Los dialectos suelen coincidir con barreras geográficas o con antiguas barreras políticas.

Las personas cambian a menudo de lugar de residencia y llevan consigo sus dialectos, que adaptan al habla de su destino paulatinamente. Cuando los emigrantes forman comunidades, su origen se convierte en un vinculo social que sustenta su identidad.

Los medios de comunicación de masas han generalizado el uso de variedades próximas a la norma que conviven junto a las más divergentes, creando situaciones de diglosia.

El uso de la variedad geográfica no es uniforme en todas las personas, porque la diferenciación interna de la sociedad se refleja en el lenguaje y puede enmascarar los rasgos dialectales.

  • Variación social

  • Los grupos sociales utilizan variedades de lengua distintas: la clase social, el nivel de educación, el sexo, el grupo étnico... son factores que influyen en el modo de hablar de una persona. Las fronteras de estas variables sociales no suelen coincidir con las de los dialectos geográficos y conforman mas bien “dialectos sociales”, los sociolectos, que dividen a los hablantes en componentes de población dispersos por toda la geografía de una o más variedades lingüísticas.

    Los sociolectos pueden comprender elementos fonológicos que configuran un acento, elementos léxicos, estructuras sintácticas distintas, un conocimiento y un uso de estrategias comunicativas y modelos textuales. Para simplificar la terminología, llamaremos lecto a cualquier variedad especifica de una lengua.

    El estudio de la variación social en las lenguas es el objeto de la sociolingüística. El termino obedece a la observación de que los factores sociales determinen y explican la forma y el uso de la lengua por parte de sus usuarios.

    La sociolingüística europea incluye aspectos como la etnografía del habla o etnometodología, la lingüística aplicada, la pragmática y el análisis del discurso.

  • Los sociolectos

  • La estratificación social en clases y grupos que realiza cada persona de modo intuitivo se basa, en parte, en las diferencias lingüísticas mas o menos constantes apreciables entre hablantes. Los miembros de una comunidad lingüística sabemos clasificar a sus hablantes según las variedades que utilizan.

    Este juicio no es lingüístico, pero se produce en gran medida por el uso del lenguaje, pues también se da en conversaciones telefónicas.

    Las variedades lingüísticas se pueden clasificar entre lectos estándar y no estándar. Los lectos no estándar son aquellos que atraen una reacción negativa por parte de origen lectores u oyentes y los llevan a pensar que los hablantes son socialmente inferiores, no tienen un nivel de educación elevado... Así pues, un lecto no estándar se puede caracterizar por los elementos socialmente marcados que contiene.

    Los sociolectos no estándar pueden gozar de un prestigio encubierto en aquellos ámbitos donde su uso es mayoritario. El uso de un lecto estándar en una situación en la que uno no estándar es habitual también puede producir una reacción negativa en quienes escuchan (los locutores especializados en deportes suelen usar lectos más populares que los que realizan la crónica parlamentaria).

    1.2.1.1: La clase social y el nivel de educación

    Hay una correlación entre el uso lingüístico y la clase social. El nivel de educación y la clase social suelen ir parejos, así que es difícil distinguir diferencias entre uno y otro, aunque en algunos casos si es posible distinguirlas.

    1.2.1.2: La raza y el grupo étnico

    Los rasgos lingüísticos que definen al habla de los grupos étnicos son un comportamiento aprendido, y las razas por si mismas no conllevan diferencias lingüísticas. No hay, por tanto, conexión alguna entre raza y lengua.

    Hay países con gran variedad de grupos étnicos. Los emigrantes de un mismo suelen tener de partida unas características socioeconómicas similares y tienden a concentrarse en los mismos tipos de trabajo y a asentarse en áreas especificas. Por ello, es difícil establecer si determinados rasgos de uso son variantes basadas en la clase social, el nivel cultural o el grupo étnico.

    Las diferencias étnicas no se dan necesariamente entre dos grupos de diferente origen nacional. A veces la lengua puede ser un componente esencial de la identidad de un grupo étnico.

    Otras veces no son diferencias entre dos lenguas, sino variedades dentro de una misma las que distinguen grupos étnicos.

    1.2.1.3: El sexo

    Hombres y mujeres suelen tener criterios distintos sobre la propiedad en el uso del lenguaje, lo que determina sus distintos usos. Estas diferencias son resultado de actitudes sociales respecto del comportamiento de hombres y mujeres. La sociedad ofrece unos estereotipos a los que hombres y mujeres tienden a ceñirse.

    Esta diferenciación social esta disminuyendo en el s.XX en muchas lenguas europeas, aunque los esfuerzos para reducir la discriminación sexual chocan en muchos casos con elementos léxicos fijados y características gramaticalizadas: hombre publico- mujer publica, gobernante- gobernanta).

    La gramática española afirma que el uso del masculino en las generalizaciones es genérico, alude a ambos sexos.

    El uso del lenguaje de hombres y mujeres también es distinto. Se pueden apreciar tendencias a un mejor dominio de algunos sectores del léxico según el sexo (vocabulario para los colores, normalmente más abundante en las mujeres). Los estilos conversacionales suelen ser distintos (las mujeres tienden a aceptar mas los temas propuestos por quien habla y a mostrarle mas apoyo en el desarrollo del tema que los hombres. Los hombres producen mas superposiciones con sus interlocutores y tienden a emplear más expletivos que las mujeres)

    En general, las mujeres parecen usar variedades más conservadoras en la gramática, el léxico y la pronunciación. Las posibles causas son:

    • Presión social para adquirir prestigio. Las formas de las clases altas otorgan status y establecen la corrección lingüística. Las mujeres tienden a ser más conscientes del status social, por lo que adoptan esas variedades con mas facilidad.

    • La cultura de las clases trabajadoras suele estar asociada a una idea de dureza que a su vez se relaciona con la masculinidad, por lo que las mujeres tienden a rechazar las variedades que tienden a reflejar ese rasgo.

  • El idiolecto

  • Los dialectos son categorías recurrentes que se pueden jerarquizar.

    El dialecto de una persona concreta varia según el sexo, el grupo étnico, el nivel de estudios, la clase social... La variación lingüística no termina en las variantes temporales, geográficas y sociales. Dialectos y sociolectos son objeto de una variación interna considerable, porque en cada persona concurren circunstancias especificas en cuanto al momento histórico, la geografía y los condicionantes sociales (cambios de domicilio, ascenso/ descenso en la escala social, contacto con hablantes de características distintas...) Estas circunstancias configuran el modo particular e irrepetible en que cada hablante hace uso específico de su lengua. Es lo que se denomina idiolecto. Hay tantos idiolectos de una lengua como hablantes. Dado que la lengua no existe sin sus usuarios y sus manifestaciones y que los idiolectos presentan mucha variedad, hay que concluir que la lengua, los dialectos y los sociolectos no son mas que abstracciones de los rasgos comunes a un determinado numero de idiolectos, a un determinado numero de hablantes.

    Los textos o discursos llevan inevitablemente el sello de las circunstancias geográficas y sociales de sus emisores. La ausencia de rasgos de este tipo es intencional y constituye uno de los modos de caracterizar textos y discursos. La función de las variables sociales y geográficas esta, por tanto, abierta a interpretaciones.

    Si se interpretan como no intencionales, estos rasgos son indicadores del idiolecto de quien lo emite. Este tipo de información no se suele reflejar al traducirla porque:

    • Las variedades geográficas y sociales solo tienen sentido dentro de la lengua en que se dan

    • Los textos traducidos y los discursos de los interpretes son reflejo de los idiolectos de los mediadores. Ahora bien, situar geográfica y socialmente es uno de los factores que ayudan a construir la interpretación de textos y discursos.

    Cuando las características sociales y geográficas se interpretan como intencionales, se asume que ejercen una función concreta en el texto o discurso en que aparecen y que son muestra del estilo de los emisores. En este caso es necesario asignarles un significado.

    La distinción entre dialecto y estilo no es muy clara. El uso consciente de rasgos dialectales y sociolectales parte necesariamente también del idiolecto de quien habla o escribe, por lo que el estilo se puede concebir como el “uso consciente de los recursos disponibles en el idiolecto propio”.

  • El reflejo de los sociolectos en la lengua

  • Muchas lenguas han gramaticalizado algunos aspectos de la relación social entre hablante y oyente.

    La elección del vocabulario puede no estar regulada expresamente por la gramática y funcionar con igual fuerza.

    Muchos rasgos geográficos y sociales que sirven para identificarse con un grupo o que se arrastran por tradición pueden interpretarse como discriminatorios respecto de otros grupos. Los mediadores lingüísticos dejan la impronta de su dialecto no solo en su comunicación, sino también en el producto de su trabajo, que muchas veces esta destinado al gran publico. Por esta razón, los mediadores tienden a ser especialmente conscientes de estos aspectos, y de ser necesario, someten su lenguaje a un control riguroso para evitar distorsiones por automatismo o dejadez.

    La ideología se transmite no solo con la lengua, sino también en ella. Hoy la conciencia social de muchos grupos (mujeres) hace que reaccionen negativamente ante un giro discriminatorio. Los mediadores tienen una influencia decisiva sobre los usos lingüísticos de una comunidad: su responsabilidad, por tanto, es mayor.

  • Variación histórica

  • Es la variedad que se hablaba antes, que pertenece a un tiempo histórico especifico, pero que ya no se habla. Hay textos escritos en una variedad histórica porque parece ser que así tienen mas autoridad y es más fácil traducir su significado original y también porque es más fácil traducir de un idioma arcaico a otro idioma con su equivalente también arcaico

  • El argot. El tabú y el eufemismo.

  • El argot es un conjunto de variedades de lengua que no gozan de prestigio social. Se trata, sobre todo, de palabras que utilizan grupos marginales (delincuentes, jóvenes y homosexuales) y algunas profesiones artísticas para comunicarse. Hay varios argots, aunque son permeables entre sí, por lo que contienen palabras exclusivas y otras comunes a varios.

    Es habitual confundir los coloquialismos con el argot, pero se trata de dos fenómenos distintos. Los coloquialismos son expresiones de carácter informal, pero no son marginales, sino de uso común. La frontera entre argot y habla popular también es permeable.

    Por su condición de marginalidad, de los argots se dice que cambian de generación en generación y de ciudad en ciudad. Hay palabras que cambian de una generación a la siguiente y de lugar en lugar, pero otras parecen extenderse a lo largo de los siglos. Hay términos comunes a varias lenguas y dentro de una misma lengua el argot es capaz de recorrer grandes distancias.

    El argot presenta a los mediadores el problema de que apenas existen fuentes fiables y contrastadas. Cuando una palabra de argot pasa a conocimiento general, es precisamente porque ha dejado de serlo.

    Las palabras tabú son aquellas que se considera impropio utilizarlas en publico o escribir por razones morales, políticas o “de buen gusto”. El general son tabú el argot, los vulgarismos referentes a partes del cuerpo y los insultos.

    Hay palabras aisladas que son tabú en una comunidad concreta. Los insultos también tienen particularidades nacionales.

    Muchas palabras tabú den lugar a eufemismos, palabras que sustituyen a las tabú. Las palabras tabú de una lengua casi nunca tienen una traducción inmediata y convencional en otra. Los mediadores suelen sopesar las posibles mediaciones caso por caso.

  • Los nombres. Los prestamos.

  • Los nombres pueden ser de persona, lugar, de entidades geográficas o políticas, de eventos, de instituciones, marcas...

    Los nombres propios no significan nada, sino que se usan para designar a una entidad única. Por este motivo no se pueden traducir, aunque a menudo una entidad se llama de manera distinta en varias lenguas. Un exónimo no es la traducción del nombre original, sino el modo de nombrar una entidad en una lengua distinta de la original. En la mediación lingüística es necesario sustituir los nombres originales por sus correspondientes exonimos, aunque no siempre los hay.

    La tendencia actual es la de mantener el nombre propio original, aunque cuando se trata de lenguas que usan otros sistemas de escritura es necesario transcribirlos o transliterarlos. La transliteración y la transcripción no están exentas de problemas. Primero, porque para muchas lenguas hay mas de un sistema de transliteración. Segundo, porque es común encontrar textos en una lengua que adoptan los exónimos de otra. Tercero, porque a menudo la acuñación del exónimo a adoptar corresponde al propio país del nombre original y muchos acuñan exónimos basados en la fonética inglesa

    • Los nombres de persona: Las costumbres relacionadas con los nombres varían. Los diminutivos se aplican al nombre o al apellido. Hay nombres que son femeninos en un país que también son masculinos en otro. Algunos nombres son tabúes en una lengua y no en otra.

    No todas las culturas utilizan los mismos sistemas patronímicos. En español el sistema se compone de nombre + dos apellidos (paterno y materno). Este orden es siempre el mismo. En las lenguas chinas el orden el apellido + nombre. En ingles solo se utiliza el apellido paterno y muchas mujeres al casarse siguen adoptando el apellido del marido. Para compensar la posible indeterminación, en ingles los nombres compuestos son más comunes que en España.

    Los nombres de personajes históricos, reales o de ficción, suelen tener exónimos, especialmente cuando se trata de antes del s.XX. Muchas veces el exónimo de un nombre de persona no consiste mas que en la adaptación fonética del nombre. A veces el exónimo no corresponde con el nombre correspondiente en la otra lengua.

    A todo esto hay que añadir los epónimos, los nombres propios que pasan a designar lugares, invenciones, descubrimientos y demás.

    • Los nombres de lugar: Los nombres de lugar, especialmente ciudades y estados, suelen conllevar una carga honorífica y/o política, por lo que a veces se cambian por ley.

    Como en los nombres personales, los exónimos de los nombres de lugar se refieren a la entidad y no a otra palabra en la otra lengua. A nombres originales idénticos pueden corresponder exónimos distintos. Cuanto más antiguo sea el lugar y más relevante en la comunidad internacional en un momento de la historia, tanto mas probable es que cuente con un exónimo.

    Cuando un nombre contiene palabras de uso genérico hay una mayor tendencia a crear un exónimo. Los exónimos pueden partir de la denominación antigua del lugar (en latín) o del exónimo de otra lengua, por lo que muchas veces se parecen mas entre sí que al original.

    Los préstamos son palabras que primero se usaban solo en una lengua y que más tarde se usan también en otras. Un préstamo se ha lexicalizado cuando forma parte ya del vocabulario normal de la comunidad, lo que normalmente implica cambios fonológicos, morfológicos y ortográficos. No existe una división clara entre lexicalizado y no lexicalizado (pub, pab, paf, clubs, clubes).

    Un préstamo no significa necesariamente lo mismo que en la lengua original. Los prestamos no son nada nuevo. La adopción de un préstamo indica que los hablantes de una lengua han sentido la necesidad de nombrar algo que otra lengua ya había nombrado previamente, o sencillamente que prefieren la palabra de otra lengua.

    No todas las lenguas se comportan igual respecto a los prestamos: las lenguas romances adoptan hoy mas prestamos que las germánicas. No existen lenguas puras y sin embargo si tendencias puristas entre los hablantes y especialmente entre los encargados de política lingüística, quienes a veces consideran la adopción de préstamos un atentado contra la personalidad nacional.

    Los prestamos plantean diversos problemas a los mediadores. En primer lugar, la L1 puede usar un préstamo de la L2, o viceversa. En segundo lugar, el préstamo puede provenir de una 3ª lengua, en cuyo caso la L2 puede disponer del mismo préstamo, o no. En tercer lugar, no todos los dialectos de una lengua se comportan igual, sobre todo con los calcos.

    Finalmente, muchas veces los mediadores se encuentran con una palabra para la que no existe traducción en la L2. El recurso habitual es el de adoptar la palabra de la L1 como préstamo, pero este recurso solo se considero licito cuando no existe un termino adecuado en la L2 ni una propuesta alternativa de los organismos normalizadores de la L2 que parece gozar del favor general

    Situación en la que una persona dispone de variedades distintas que usa casi exclusivamente en contextos distintos.

    Análisis de la conversación

    planificación lingüística

    juzgamos a los hablantes según su forma de hablar o de escribir.

    La hipercorrección describe los errores que cometen los hablantes al intentar aplicar reglas gramaticales poco familiares en estructuras o elementos léxicos en donde no corresponde, como “bacalado de Bilbado”)

    La variedad étnica más estudiada es el dialecto del ingles que usan los negros estadounidenses de clases populares. El Black English Vernacular los distingue no solo del resto de hablantes del ingles, sino también del resto de los miembros de la misma clase social.