Música

Sistema cultural. Sonido. Melodía. Ritmo. Instrumentos. Regiones musicales. Rock. Tribus urbanas. Pop. Rap. Heavy metal. Flamenco. Jazz. Salsa

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MÚSICA

INTRODUCIÓN

L a música es un movimiento organizado de sonidos a través de un espacio de tiempo. Desempeña un papel importante en todas las sociedades y existe en una gran cantidad de estilos, característicos de diferentes regiones geográficas o épocas históricas.

DEFINICIONES CULTURALES

Todas las culturas conocidas han desarrollado su propia música, pero sólo algunos lenguajes tienen una palabra específica para ella. En la cultura occidental los diccionarios suelen definir la música como un arte que trata de la combinación de sonidos en un espacio de tiempo con el fin de producir un artificio que posea belleza o atractivo, que siga algún tipo de lógica interna y muestre una estructura inteligible, además de requerir un talento especial por parte de su creador.

Las diferentes culturas difieren en su opinión acerca de la musicalidad de varios sonidos. Por ejemplo, algunos cantos tribales simples, un estilo de canto semi-hablado, o una composición creada mediante un programa informático podrían ser o no aceptados como música por los miembros de una sociedad o subgrupo dados. Los musulmanes no consideran la entonación del Corán como un tipo de música, aunque la estructura del canto es similar a la del canto profano. El contexto social de los sonidos puede determinar si éstos se considerarán música o no. Por ejemplo, los ruidos industriales no suelen considerarse música, excepto cuando se presentan como parte de una composición controlada por un individuo creativo, lo que se denomina música concreta. No obstante, durante los últimos 50 años, las nuevas estéticas de la música occidental han desafiado este planteamiento. Compositores como John Cage han producido obras en las que el oyente es invitado a escuchar música a partir de los sonidos ambientales de un entorno.

También hay diferencia de opinión respecto a los orígenes y el significado espiritual de la música. En ciertas culturas africanas está considerada como algo exclusivo de los seres humanos; entre algunos pueblos indígenas americanos se cree que se originó para comunicarse con los espíritus. En la cultura occidental, la música se considera algo inherentemente bueno y agradable.

LA MÚSICA COMO SISTEMA CULTURAL


La música tiene diferentes funciones, y en algunas sociedades ciertos sucesos serían inconcebibles sin ella. Un estudio correcto de la música debería contemplar no sólo el sonido musical en sí mismo, sino también los conceptos que llevan a su existencia, con sus formas y funciones particulares en cada cultura y con la conducta humana que lo produce.

De manera algo similar al lenguaje, se dice que cada sociedad posee una música —es decir, un sistema autocontenido dentro del cual tiene lugar la comunicación musical y que, al igual que el lenguaje, debe aprenderse para poder ser comprendido—. Los miembros de algunas sociedades participan en varias músicas; por ejemplo, los pueblos indígenas americanos modernos toman parte tanto de su música tradicional como de la música occidental en general.

Dentro de cada música pueden coexistir diferentes estratos, que se distinguen por el grado de aprendizaje (músicos profesionales frente a aficionados), el nivel social (la música de una elite frente a la de las masas), el mecenazgo y la manera de difundirla (oralmente, por notación o a través de los medios de comunicación). En Occidente y en ciertas culturas de Asia, es posible distinguir tres estratos básicos. El primero lo forma la música artística o clásica, compuesta e interpretada por profesionales y que en sus orígenes estaba bajo los auspicios del mecenazgo de cortes y establecimientos religiosos; el segundo, la música folclórica que comparten los pueblos —especialmente en su componente rural— y que se transmite de forma oral; y el tercero, la música popular, interpretada por profesionales, difundida por la radio, la televisión, los discos, las películas y la imprenta, y consumida por el público urbano masivo.

LOS SONIDOS DE LA MÚSICA

La música, en su acepción más simple, puede describirse como la yuxtaposición de dos elementos: el sonido y la duración, generalmente llamados melodía y ritmo. La unidad mínima de organización musical es la nota —es decir, un sonido con un tono y una duración específicos—. Por ello, la música consiste en la combinación de notas individuales que aparecen de forma sucesiva (melodía) o simultánea (armonía) o en ambas formas, como sucede en la mayor parte de la música occidental.

1- MELODÍA

En todo sistema musical, la creación de una melodía implica la selección de unas notas a partir de un modelo preexistente llamado escala, y de hecho es un grupo de sonidos separados por unos intervalos específicos (las distancias de tonos y semitonos que separan las notas). Por ejemplo, la escala de la música occidental de los siglos XVIII y XIX es la cromática, representada por el teclado del piano y sus 12 notas equidistantes por octava. Los compositores seleccionan, a partir de estas notas, los sonidos necesarios para producir toda su música. Gran parte de la música occidental se basa también en las escalas diatónicas —con siete notas por octava, y cuyo mejor ejemplo son las teclas blancas del teclado del piano—. Las escalas diatónicas y las pentatónicas —o sea, de cinco notas por octava, como las teclas negras del piano— son habituales en la música folclórica, y sus notas no son equidistantes.

Los intervalos pueden medirse en unidades llamadas cents, habiendo en cada octava 1.200 cents. Los intervalos típicos de la música occidental son múltiples de 100 cents (semitonos), pero en otras culturas musicales también pueden encontrarse intervalos de alrededor de 50, 150 o 240 cents, por poner algunos ejemplos. El oído humano puede distinguir intervalos tan pequeños como de 14 cents, pero no desempeñan un papel significativo en ningún sistema musical.

2- RITMO

El manejo del tiempo en música se expresa mediante conceptos tales como la duración de las notas y las relaciones entre ellas, los grados relativos de dinámica sobre las diferentes notas y, particularmente, el compás.

La mayoría de la música occidental está construida sobre una estructura de pulsos que aparecen de forma regular —es decir, una estructura métrica— que puede ser explícita (como al golpear el bombo en la música popular y en las bandas de marcha) o implícita (como suele suceder en la música sinfónica o instrumental). Las tres medidas o compases más comunes de la música occidental son las unidades de cuatro tiempos (con el acento principal en el primer tiempo y uno secundario en el tercero), las de tres tiempos (con acento en el primero) y la de seis (con acento en el primero y otro secundario en el cuarto tiempo). Por convención, estos compases se denominan ¹, µ y ½. Sin embargo, se puede encontrar una complejidad mayor en la música artística del siglo XX, en la música clásica de la India y en los conjuntos de tambores de África occidental. Es más, una gran parte de la música se estructura sin un metro regular, como en algunos géneros de la India y el Próximo Oriente, o en el canto litúrgico cristiano, judío, islámico y budista.

3- OTROS ELEMENTOS

La organización dada a unos sonidos producidos de forma simultánea también es de gran importancia. Dos o más voces o instrumentos tocando juntos pueden percibirse como si produjeran melodías independientes aunque relacionadas (contrapunto). El énfasis también puede estar en la manera en que las notas que suenan de forma simultánea (los acordes) se relacionan entre sí, así como en la progresión de dichos grupos a través del tiempo (armonía).

El timbre, o calidad sonora, es el elemento musical que da cuenta de las diferencias entre los sonidos característicos de las instrumentos musicales. Los cantantes también poseen una variedad de timbres, cada cual afectado por rasgos como la tensión vocal, la nasalidad, la cantidad de acentuación y la forma de deslizamiento sonoro de nota a nota.

Una de las características más importantes de la música de todo el mundo es la posibilidad de transponerla. Una melodía puede interpretarse en varios niveles tonales y seguir siendo reconocida como idéntica siempre que se conserven las relaciones interválicas entre las notas. De forma análoga, casi siempre se podrán identificar como idénticos los patrones rítmicos, aunque se ejecuten a velocidades (rápido o lento) diferentes.

Dichos elementos de la música se usan para organizar piezas que van desde melodías simples con una escala de tres notas de sólo unos diez segundos de duración (como en las música tribales más simples), hasta obras muy complejas, como las óperas o las sinfonías. La organización de la música implica por lo general la presentación de un material básico que podrá luego repetirse con precisión o con cambios (variaciones), alternarse con otros materiales o seguir actuando continuamente para presentar nuevo material. Los compositores de todas las sociedades han alcanzado, a menudo de forma inconsciente, un equilibrio entre la unidad y la variedad. Casi todas las piezas de música contienen cierta cantidad de repetición, ya sea de notas individuales, de grupos cortos de notas (motivos) o de unidades más largas, como las melodías o las secuencias de acordes (a menudo llamadas temas).

4- INSTRUMENTOS

Todas las sociedades tienen música vocal y, con pocas excepciones, todas tienen instrumentos. Entre los instrumentos más simples están los palos que se golpean entre sí, los palos con muescas que se frotan, las carracas y las partes del cuerpo que se usan para producir sonido, como al golpear muslos y palmas. Estos instrumentos simples se encuentran en muchas de las culturas tribales. En todo el mundo se pueden utilizar como juguetes o para participar en rituales arcaicos. Algunos instrumentos muy complejos muestran su flexibilidad no sólo en lo que al sonido se refiere, sino también en cuanto al timbre. El piano produce la escala cromática desde la nota más grave a la más aguda de las usadas en el sistema occidental y responde, en cuanto a la calidad de sonido, a una gran variedad de toques distintos. En el órgano, cada teclado puede conectarse a voluntad a una variedad de colores tonales. En el sitâr hindú se usa una cuerda pulsada para la melodía, otras cuerdas similares sirven para las notas de pedal, mientras que otras producen sonidos fantasmagóricos gracias a la vibración por simpatía. La tecnología moderna ha utilizado los principios de la electrónica para fabricar numerosos instrumentos con una flexibilidad casi infinita.

LA CREACIÓN DE LA MÚSICA

Los individuos crean la música mediante el uso de un vocabulario de elementos musicales tradicionales. En la composición —el principal acto creativo en música— se considera nuevo a algo producido mediante la combinación de elementos musicales que una sociedad reconoce como un sistema. La innovación como criterio compositivo resulta importante en la cultura occidental, aunque lo es menos en otras sociedades. En la música occidental, la composición suele ayudarse de la notación; pero en gran parte de la música popular, especialmente la de culturas folclóricas, tribales y no occidentales, la composición se realiza en la mente del compositor, que puede cantar o usar un instrumento como ayuda, y que se transmite y memoriza oralmente. Los actos creativos de la música también pueden incluir la improvisación, es decir, la creación de nueva música en el curso de la interpretación. La improvisación suele ocurrir sobre la base de algún tipo de estructura previamente determinada, como puede ser una nota o un grupo de acordes; o puede ocurrir dentro de un juego de reglas tradicionales, como sucede con las ragas de la India o los maqams del Próximo Oriente, que utilizan ciertos modos. La interpretación, que implica la relectura personal del músico de una pieza previamente compuesta, tiene un alcance innovador más limitado. Sin embargo, es posible verla formando parte de un conjunto al lado de la composición y la improvisación.

El método habitual para recordar y transmitir la música es oral o, más exactamente, auditivo: la mayoría de la música del mundo se aprende de oído. El complejo sistema de la notación musical que utiliza la música occidental es, de hecho, un gráfico que indica principalmente el movimiento del sonido y el tiempo, con una capacidad limitada para regular otros elementos más sutiles, como el timbre. Las culturas de Occidente y las de Asia poseen otros sistemas de notación: con nombres para las notas, con señales que indican posiciones de la mano o dibujando el contorno aproximado del movimiento melódico.

EL PAPEL SOCIAL DE LA MÚSICA

La música se utiliza en todo el mundo para acompañar a otras actividades. Por ejemplo, se suele relacionar en todo el mundo con la danza. Si bien no todos los cantos poseen palabras, la relación entre música y poesía es tan cercana que muchos creen que lenguaje y música poseen un origen común en los albores de la historia de la humanidad.

1- LA FUNCIÓN DE LA MÚSICA

La música es uno de los componentes principales de los servicios religiosos, los rituales profanos, el teatro y todo tipo de entretenimientos. En muchas sociedades es una actividad que también puede desarrollarse por sí misma. En la sociedad occidental de finales del siglo XX, por ejemplo, uno de los usos principales de la música es la audición de conciertos, de emisiones por la radio o de grabaciones (música en sí misma). Por otra parte también existe música como parte de un fondo adaptable para actividades no relacionadas, como el estudio o las compras (la música como complemento de otra cosa). En muchas sociedades la música ha servido como entretenimiento cortesano. En todo el mundo, los músicos suelen tocar para su propia diversión. En algunas sociedades, no obstante, el uso privado de la música ha sido formalizado, como en el caso de Sudáfrica donde algunos géneros y estilos especiales están reservados para ser tocados por los músicos para su entretenimiento personal.

Sin embargo, el empleo más habitual de la música es como parte del ritual religioso. En algunas sociedades tribales, la música parece servir como una forma especial de comunicación con seres sobrenaturales. Su uso destacado en los servicios cristianos y judíos modernos puede ser un remanente de un propósito original como el explicado. Otra función, menos obvia, de la música es la integración social. Para la mayoría de los grupos sociales, la música puede servir de símbolo poderoso. Los miembros de muchas sociedades comparten sentimientos de pertenencia a cierta música. En realidad, algunas minorías usan la música como un símbolo central de la identidad del grupo.

La música puede servir también como un símbolo bajo otras formas. Puede representar ideas o eventos extramusicales (como en los poemas sinfónicos del compositor alemán Richard Strauss), o puede ilustrar ideas que se presentan verbalmente en las óperas (especialmente en las del compositor alemán Richard Wagner), en el cine y en los dramas televisivos y, a menudo, en las canciones. También simboliza los sentimientos y sucesos militares, patrióticos o fúnebres. En un sentido más amplio, la música puede expresar los valores sociales centrales de una sociedad. Por ejemplo, el sistema jerárquico de las castas de la India queda simbolizado en la posición de los intérpretes de un conjunto. En la música occidental, la interrelación entre el director y la orquesta simboliza la necesidad, en la moderna sociedad industrial, de una cooperación fuertemente coordinada entre distintos tipos de especialistas.

REGIONES MUSICALES

Cada cultura posee su propia música. Las tradiciones clásicas, folclóricas y populares de una región suelen estar muy relacionadas entre sí y son fácilmente reconocibles como parte de un mismo sistema. Los pueblos del mundo pueden agruparse musicalmente en varias grandes áreas, cada cual con su dialecto musical característico. Estas áreas son: Europa y Occidente; el Próximo Oriente y el norte de África; Asia central y el subcontinente de la India; el Sureste asiático e Indonesia; Oceanía; China, Corea y Japón; y las culturas indígenas de América. Todas coinciden vagamente con las relaciones culturales e históricas, pero resulta sorprendente comprobar que no se corresponden con las relaciones lingüísticas.

La historia de la música occidental —la más documentada gracias a la notación musical occidental— suele dividirse por convención en épocas de estabilidad relativa separadas por cortos periodos de cambios más drásticos. Los periodos aceptados por convención son la edad media (desde alrededor de 1450), el renacimiento (1450-1600), el periodo del barroco (1600-1750), la época del clasicismo (1750-1820), el romanticismo (1820-1920) y el periodo moderno. Otras culturas, aunque menos documentadas, han experimentado de forma similar cambios y evoluciones (no necesariamente siempre en la dirección de una complejidad mayor), por lo que incluso las músicas tribales más simples tienen una historia. Sin embargo, la rapidez de los transportes y los medios de comunicación en el siglo XX han propiciado la difusión de los estilos musicales de las distintas áreas geográficas por todo el mundo.

HISTORIA DEL ROCK

ELVIS, EL ELEGIDO

La fortuna esperaba a Elvis Presley, nacido en Tupelo, Mississippi, en enero de 1935. Pertenecía a una familia humilde del sur de Estados Unidos (white trash, 'basura blanca' para los herederos de los ideales esclavistas de la Confederación Sudista) que se estableció en Memphis en 1948, pero en 1954 ya cantaba y grababa temas de Arthur Crudup y Bill Monroe, oscilando entre el blues, el gospel y el country rural.

Por aquella época, el propósito de algunas compañías discográficas, ante la decadencia del country (el año nuevo de 1953 fallecía Hank Williams), consistía en descubrir a cantantes que expresaran "sentimientos blancos" con fuerza, voces y corazones negros, y Elvis resultó el artista elegido en una época en que ya gozaban de relativo crédito solistas como Jerry Lee Lewis, Carl Perkins, Johnny Cash, Roy Orbison y Chuck Berry. Salvo Berry, apoyado por Muddy Waters y una discográfica independiente de Chicago, los demás coincidirían en sus primeros trabajos al grabar en 1955 con el sello Sun Records, y de ahí nació la primera leyenda de los cinco pioneros o, en cualquier caso —en palabras de Jesús Ordovás—, de "los cinco grandes creadores del rock and roll". Pero Elvis, gracias a su participación en diversos espectáculos masivos de la ciudad de Nashville-Davidson a principios de 1956, de clara significación country, pudo renunciar a su condición de héroe local que goza del interés de una audiencia reducida pero fiel, y con habilidad, apoyándose en su tema “Heartbreak Hotel”, atípico en el contexto donde lo presenta, deslumbra, hipnotiza a masas de quinceañeras y se alza con un triunfo que le catapulta en cuestión de pocos días al primer puesto de la lista de éxitos de Estados Unidos.

Con “Heartbreak Hotel” estalla el fenómeno de los teenagers (seguidores jóvenes de edades comprendidas entre los 13 y los 19 años, cifras que en inglés concluyen en teen), que dará el espaldarazo al joven y tímido cantante procedente de los más bajos estratos sociales, reconvertido en escasas semanas en ídolo de multitudes de jóvenes que ven personificado en él, hábil vocalista, diletante, bromista de gesticulación agresiva y dado a las audacias sensuales en directo, al rebelde blanco que alcanza el irrenunciable sueño americano: triunfar. En 1955 había fallecido en accidente automovilístico James Dean, encarnación mítica y cinematográfica de la juventud rebelde y sin causa. Elvis Presley tenía una causa, el rock, y transmitía inconformismo, ansia de rebelión y juventud.

ESTRELLA DEL ROCK

Entre 1955 y 1958 el ascenso de Elvis es imparable: es un mito, un ídolo que rinde buenos réditos; cualquiera de sus canciones, que no se atienen a un estilo único o definido, logra ventas millonarias y gana la devoción de millones de personas, dentro y fuera de su país. Las canciones, la histeria colectiva de sus seguidores en los conciertos y, en consecuencia, la comercialidad, le abren las puertas del cine. Películas como El barrio contra mí (1958, de Michael Curtiz) o La estrella de fuego (1960, de Don Siegel) se convierten en un medio privilegiado para gozar del magnetismo espasmódico del que ya empieza a ser llamado el `Rey del Rock', en perjuicio no sólo de Chuck Berry, Bill Haley, Jerry Lee Lewis, Roy Orbison, Cash y Perkins, sino de talentos que se incorporan a los insólitos ritmos frenéticos y juveniles de estos años, como Buddy Holly, Gene Vincent, Eddie Cochran, Ritchie Valens, Johnny Burnette, entre muchos otros. Elvis no es sólo una voz ni una capacidad para enloquecer al público mediante sus atrevidos movimientos (se prohibió emitirlos por televisión) y temas tan dulces o sinuosos como “Love me Tender”, “Teddy Bear”, “Hound Dog”, “Jailhouse Rock” y “King Creole”: es una imagen, el remozado símbolo de la juventud, el carisma de la “Gran América”, pero no por ello puede dejar de cumplir con la patria como soldado.

Es en 1958 cuando Elvis se incorpora al ejército, para volver a su país dos años después y codearse con mitos de otras generaciones e integrarse en la sociedad de las grandes estrellas: Frank Sinatra, Ann Margret, James Brown, Ed Sullivan y multitud de personalidades estadounidenses le trataban como a un igual. A partir de entonces se plegará, coincidiendo con un reblandecimiento de las líneas maestras del rock, en una dinámica por la que habrá de rodar tres películas al año y grabar algunos discos en tanto espacia cada vez más sus actuaciones en público. Instalado en su mansión de Memphis, Graceland, dará sus conciertos en Las Vegas.

Habrán de transcurrir 10 años para que se produzca su reaparición pública, con la grabación de “In the Ghetto”, que le vuelve a situar en el primer puesto de las listas de éxitos. Paralelamente, en el panorama del rock se han sucedido fenómenos trascendentales hacia los que el Rey se muestra ajeno, por la comodidad de su situación de héroe popular indiscutido, crooner (cantante melódico-romántico) ocasional y nostálgico de las melodías religiosas de su infancia: la eclosión de la música de la década de 1960. La aparición de Bob Dylan, The Beatles, Van Morrison, The Who, The Band, The Rolling Stones, The Kinks, Yardbirds, por ejemplo, no reflejarán su influencia más allá de un reconocimiento de carácter generacional, pues según repetida expresión de la época, "todos habían crecido con Elvis". Tras brindar su apoyo a la dura política internacional de Richard Nixon, presidente de Estados Unidos, y prestarse a colaborar como agente federal en la lucha contra el tráfico de drogas en su país —pidió armas y placa al presidente en persona, tras ser desestimada su propuesta por el FBI— la decadencia de Elvis Presley fue imparable. Consumido por su adicción a los fármacos y al alcohol, vencido por el insomnio y las depresiones, sucumbió en la madrugada del 16 al 17 de agosto de 1977 en su finca de Graceland.

THE BEATLES

Desde principios de la década de 1960 el factor más destacado en el panorama del rock estriba en lo que ha venido en denominarse la “respuesta británica”, expresión que engloba las numerosas formas en que los músicos ingleses asumieron las rutilantes novedades procedentes de Estados Unidos.

La aparición de The Beatles en 1962, tras diversas intentonas previas para formar una banda estable, estimuladas por el inquieto John Winston Lennon (tuvo nombres como The Quarrymen o Johnny and the Moondogs, 1956-1959, Long John and the Silver Beatles, 1960, Beat Brothers o The Cavern, 1961, y The Silver Beatles, 1962) a quien secundaban de una forma regular Paul McCartney y George Harrison y con menor frecuencia el bajista Stu Sutcliffe y el batería Pete Best, supuso el germen de la “revolución británica del rock”. Estos jóvenes de Liverpool realizaron diversas giras por Escocia y Alemania, y grabaciones como grupo de apoyo de figuras de segunda categoría, hasta hallar en Brian Epstein al productor idóneo e idílico que llevará su carrera al estrellato.

A partir de ese momento, guiados por Epstein, con un nuevo y potente batería llamado Ringo Starr, graban en los dos años siguientes más de 60 temas. El punto de partida es “Love me Do”, del que se venden más de 10.000 copias. El paso siguiente será el cine, de la mano del realizador Richard Lester (¡Qué noche la de aquel día!, 1964 y ¡Socorro!, 1965), en un tono muy distinto al que caracterizó la variable y populista carrera de Elvis en este campo. Es a través de las películas y de la denominada beatlemanía que recorre el mundo, que la suma de individualidades que cristaliza en la banda se diversifica: Lennon actúa como líder conciso pero agresivo tras su aspecto tímido e intelectual; Harrison es el inquieto del conjunto, interesado por el country y el orientalismo; Ringo Starr es el desenfadado, un juerguista que descarga su fuerza en el escenario; Paul McCartney, atraído por el mercado discográfico —o quizá fascinado— no oculta su interés por componer temas estándar, en consonancia con las demandas del público adolescente, visibles en las listas comerciales. Son cuatro mundos muy distintos que acabarán por tomar rumbos divergentes.

En 1964 Allen Ginsberg el poeta de la generación Beat declarará que "la conciencia universal de la humanidad se encuentra ahora en Liverpool". El éxito de los cuatro jóvenes británicos trajeados de negro y con característico flequillo (nombrados en 1965 caballeros de la Orden del Imperio Británico) es absoluto y desborda a los componentes de la banda. En 1966, una vez que el grupo ha triunfado en Estados Unidos, actúan juntos por última vez en San Francisco y se despiden de los escenarios. Tras una época de intensa dedicación a doctrinas orientales y sus primeras experiencias con LSD (realizan en Revolver, 1966, una versión musical del Libro de los muertos —“Tomorrow Never Knows”— y publican su celebérrimo “Yellow Submarine”) en 1967 graban Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, donde emplean música electrónica y cantan letras emblemáticas, como “Lucy in the Sky with Diamonds”, la más famosa de sus composiciones psicodélicas. Ese mismo año, la muerte de Epstein coincide con el estallido de las diferencias intestinas de la banda, que emprende al cabo de un año la aventura de la productora Apple, concebida para apoyar en diferentes campos artísticos (cine, moda, música) la revolución pop de la que The Beatles se sentían portadores privilegiados. Apple fue cerrada en 1969, anticipando dos años la ruptura definitiva de los componentes de la banda, cuyos integrantes emprendieron a partir de 1971 caminos en solitario, con distinta fortuna.

THE ROLLING STONES

El ansia por imprimir un cambio radical a las formas de vida, a través del rock and roll, quedó de manifiesto con la aparición en escena de The Rolling Stones, nombre tomado de un tema de Muddy Waters. Se presentaron en público el 12 de julio de 1962 en el famoso local Marquee de Londres, cuando todavía sus componentes eran una formación insegura. Representaban, entre los reducidos círculos en que se desenvolvían en sus principios, la esperanza británica del rhythm and blues anglosajón y blanco, y en poco tiempo lograron celebridad como réplica a la beatlemanía.

No obstante, sería absurdo aceptar esta visión de la historia del rock, pues según acreditados testimonios (entre ellos los de un ayudante del mánager de The Beatles), los líderes de la banda, Keith Richards y Mick Jagger, solicitaron en 1963, por la vía de la amistad, una composición a sus directos rivales: el esbozo compuesto en un rato por McCartney y John Lennon se convertiría, según los mismos testimonios, en el tema “I Wanna be Your Man”, que algunos consideran el primer éxito de los Stones.

Los medios de comunicación británicos, sin embargo, insistirían en esta confrontación, que al parecer se agudizaría a finales de la década de 1960: todos los temas del álbum Aftermath (1966) pertenecían a los miembros de la banda —a la sazón Richards, Jagger, Brian Jones, William Wyman y Charles Robert Watts—, marcando un momento de asombrosa madurez y personalidad propia. A partir del año siguiente se inicia la leyenda negra de los Stones, con las detenciones de Jones, Jagger y Richards acusados de posesión de estupefacientes. Un año después de editar Beggar's Banquet, Jones abandona la banda: es junio de 1969 y al cabo de un mes se hallaría su cadáver en la piscina de su residencia privada. En ese mismo año se producen otros incidentes durante la gira que la banda emprende por Estados Unidos, destacando la tragedia de Altamont (California) cuando mientras Jagger canta su polémico tema “Sympathy for the Devil”, un miembro del servicio de seguridad del concierto, perteneciente a la banda de motoristas Ángeles del Infierno, apuñala a un espectador exaltado, que moriría a causa de las heridas.

El alejamiento de los Stones respecto al público se prolongaría durante años, aun cuando no dejaran de editar discos: el que daría fama mundial al diseño del emblema de la banda, realizado por Andy Warhol a costa de los abultados labios de Jagger, Sticky Fingers (1971). Otros álbumes fundamentales en la extensa discografía de la banda, que ronda el medio centenar, serían: Exile on Main Street (1972), Some Girls (1978) o Voodoo Lounge (1994).

LA DÉCADA DE 1960

Entre el 17 de agosto de 1960, día en que The Beatles actuaron por primera vez con ese nombre en el Indra Club de Hamburgo (Alemania), y el 15 de agosto de 1969, cuando se inició en Bethel, estado de Nueva York, el festival de Woodstock, median apenas nueve años. La gran diferencia es que en el Indra apenas había medio centenar de asistentes y a Woodstock acudieron 400.000 personas a ver a Jimi Hendrix, The Band, Creedence Clearwater Revival o Janis Joplin. El rock había empezado la década como una curiosidad y la terminó como el movimiento más importante del momento. Un aglutinante de la juventud, que lo mismo servía para hacer más llevadera la vida de los soldados en la guerra de Vietnam que para protestar contra esa guerra.

Es el momento de la apertura del rock a multitud de corrientes. El rock se vincula con ámbitos geográficos que imprimen un estilo a sus músicos. En Gran Bretaña era Londres el centro de creación y en él crecieron grupos como The Who, The Kinks o Small Faces, que pretendían cambiar el gris país que habían heredado de sus mayores. En Nueva York, alrededor de la Factory, el estudio del artista pop Andy Warhol, se formó The Velvet Underground, el grupo de Lou Reed y John Cale, que imprimió el término underground para referirse a un rock alejado de los circuitos comerciales. En Greenwich Village, también en la Gran Manzana, dieron Bob Dylan y Joan Baez sus primeros pasos como cantautores folk. En Detroit un avispado empresario, Berry Gordy hijo, creó la Motown Record Company, un sello de música negra para el que grabaron The Supremes, con Diana Ross, Stevie Wonder o Marvin Gaye.

Pero el movimiento más vinculado social y musicalmente a los sesenta fue la psicodelia, el rock ácido de California. Creado bajo el influjo del LSD, una droga sintética con propiedades alucinógenas, que dio lugar al movimiento hippie, heredero de los beatniks de la década de 1950 (véase Generación Beat). Los hippies, divididos en infinidad de grupúsculos, undergrounds o alternativos, les unía su desprecio a lo establecido y la búsqueda de un nuevo estilo de vida. Su meca era el área de Los Ángeles y la bahía de San Francisco. Jefferson Airplane, Grateful Dead, Frank Zappa o The Doors fueron algunos de sus máximos exponentes y su obra maestra es Pet Sounds un disco de 1966 firmado por The Beach Boys, un grupo que se había hecho famoso gracias a melodías que glosaban la vida de los surferos en las soleadas playas californianas. Pet Sounds es una mayúscula obra musical concebida por Brian Wilson, líder del grupo, un genio de conflictiva personalidad y tendencia al aislamiento, sin la que el desarrollo posterior del pop nunca hubiera sido el mismo.

LA DÉCADA DE 1970

En la década de 1970, el rock ya era una industria y un negocio. Y los músicos querían ser lo que se denominó rock stars. Las estrellas del rock vivían en un mundo aparte, una especie de versión juvenil de Hollywood bajo la máxima `sexo, drogas y rock'n´roll'. El modelo era The Rolling Stones, que convirtieron en mito su azaroso y escandaloso estilo de vida. La heroína se convirtió en la droga del rock. Así, el rock ácido mutó en rock duro, gracias a Led Zeppelin, y a rock progresivo o sinfónico, con proyectos mastodónticos como Pink Floyd o Emerson Lake and Palmer. Pero el rock se separó de la juventud. Las canciones de tres minutos, sencillas y de mensajes directos, se fueron alargando gracias al virtuosismo de sus músicos que buscaban estructuras cada vez más complejas. El rock de estadio se convertía en una música para `mayores' y los adolescentes buscaban sonidos más divertidos. Por ejemplo el glam rock, un movimiento en el que sus músicos buscaban una imagen ambigua y provocadora gracias a escandalosos vestidos de lentejuelas y maquillajes desmedidos y canciones de rock, convencional en ocasiones, Alice Cooper o Gary Glitter, o sonidos más arriesgados como los de T-Rex, Roxy Music y sobre todo David Bowie. La respuesta de la industria fue Kiss. Un cuarteto que fue definido como muñecas salidas del infierno que en 1977 eran la banda más popular del mundo. Kiss, que combinaban el rock duro con el glam, fueron los introductores en el rock del concepto mercadotecnia y se publicaron cómics con ellos como protagonistas, se rodaron películas, se vendieron pegatinas, chapas y muñecos.

En 1977 Malcom McLaren, había sido manager de New York Dolls, un grupo mítico del glam estadounidense, había visto el nacimiento del punk neoyorquino. Alrededor del club CBGB una serie de grupos, The Ramones, Televisión o Patti Smith, creaban un rock rápido y acelerado, con letras provocadoras, escasos conocimientos técnicos y la máxima do it yourself (“hazlo tu mismo”) como marca de fábrica. McLaren traslada esto a Gran Bretaña creando a The Sex Pistols. El éxito es inmediato y masivo. El punk se hizo popular entre los jóvenes gracias a sus ansias de destronar a lo que ellos llamaban `dinosaurios', las viejas rock stars, las calles se llenaron de una estética agresiva, crestas mohicanas e imperdibles. Grupos como Dammed, Buzzcocks o The Clash abrieron una brecha generacional que rompió con el star system y que significó un revulsivo para una industria aburguesada y aburrida.

LA DÉCADA DE 1980

La década de 1980 quedará vinculada a la historia del rock por dos sucesos ajenos a la música. El primero, el asesinato de John Lennon, a manos de un fan desequilibrado, el 8 de diciembre de 1980. Pero sobre todo por el nacimiento, el 1 de agosto de 1981, de la cadena MTV (Music Television), el primer canal musical de televisión con una programación de 24 horas. La emisora, basada en la emisión de videoclips, necesita 200 mensuales para renovar la programación y eso dará alas a la creación de estos spots de tres minutos que sustituirán al single radiofónico.

Musicalmente el videoclip significó el predominio de lo visual sobre lo musical. Sólo así se explica que los grupos de éxito de la primera mitad de la década (Duran Duran, Spandau Ballet, Adam & the Ants) fueran bandas más pendientes de su aspecto que de las canciones. Los artistas creativos surgen de las cenizas del punk. De ese río revuelto muchos músicos recuperan la energía y le dan forma según sus influencias. Elvis Costello, Blondie o The Jam se basan en los grandes grupos de la década de 1970, como Kinks, The Who o The Beatles. Joy Division, Bauhaus, Siouxie and the Banshees o The Cure combinan la épica de The Doors, la ambigüedad de David Bowie, la literatura romántica del siglo XIX y la estética de las películas de terror de la década de 1930. OMD, Human League o Devo parten del pop hecho con sintetizadores durante la década anterior por los alemanes Kraftwerk dando lugar al denominado tecno. Pero hay más: Stray Cats reivindica el rockabilly de Gene Vincent. The Police, UB40, Madness o Specials dan nueva forma al reggae y el ska jamicano. Sin embargo, los grupos que marcarán la década serán U2, R.E.M. y The Smiths.

U2 nace en Dublín a finales de la década de 1970. Sus temas son casi himnos y con The Joshua Tree (1987) se convierten en la banda de rock más importante del mundo. The Smiths, formados en Manchester a instancias del guitarrista Johnny Marr y el cantante y letrista Morrisey, son el contrapunto a U2. Practican un sonido mucho más íntimo, melancólico y poético y pesimista. The Queen is Dead (1986), resume perfectamente su sonido y filosofía. R.E.M. cuatro universitarios de Athens, Georgia, se encuentran a medio camino de ambos. Por un lado la voz de Michael Stipe, tiene toda la fuerza épica de la de Bono de U2 y ese poso profundamente melancólico de Morrisey. Por otro lado, Peter Buck, su guitarrista, recoge la tradición de las guitarras rickenbacker de 12 cuerdas que popularizara Roger Mcguinn. Document (1985) significó su paso de banda minoritaria a grupo de masas.

El final de la década es semejante a la situación anterior al movimiento punk. Bandas estancadas, falta de creatividad y las listas copadas por dinosaurios y grupos prefabricados. Sin embargo, en las discotecas de Estados Unidos se estaba gestando la música electrónica de baile. A mediados de la década de 1980, el disc-jockey Franckie Knuckles del club Warehouse sienta las bases del house, que desembarcaría en Gran Bretaña, vía Ibiza, dando lugar al acid house. Son los clubes los nuevos centros de agitación de una escena que reventaría en la década de 1990.

A PARTIR DE 1990

Paradójicamente, la persona que mejor representa al rock en la década en la que se crea Internet es un músico que no pudo soportar la fama, Kurt Cobain, que se suicidó en 1994, a los 27 años, fundador de Nirvana, los máximos exponentes del grunge y autores de Nevermind (1991), el primer disco rock con un sonido que se puede calificar de `noventas'. El grunge fue un efímero movimiento rockero salido de Seattle, heredero del rock de la década de 1970 y el punk, y al que se sumó el espíritu de la llamada generación X. Los hijos del baby boom de la segunda mitad de la década de 1960, que frisando los 25 años encuentran muy difícil su integración en el mundo laboral creado por sus padres. Son los años de la implantación de disco compacto y de la cultura de clubes.

El disco compacto es el formato que sustituye al vinilo, el soporte en el que siempre se había grabado la música. Su importancia va mucho más allá del de un simple cambio técnico. Aunque fue creado en la década de 1980 por la compañía japonesa Sony y la holandesa Philips, es más tarde cuando se implanta dentro de los hogares. El CD un disco de 12 centímetros que se lee por medio de un láser, lo que evita el rozamiento de la aguja sobre el soporte y el desgaste de la copia que esto origina. El vinilo tenía capacidad para un máximo de 45 minutos de música, dividido en dos caras. En el compacto caben 74 minutos de música sin interrupciones. Consecuentemente, los discos se alargan y necesariamente pierden calidad.

Por otro lado, la cultura de clubes fue para muchos la proclamación del fin del rock. Los jóvenes acudían a raves, fiestas ilegales al aire libre o en almacenes abandonados, en las que la música era pinchada por Djs, los nuevos dioses, y en las que los beats, ritmos sintéticos, eran la base para provocar el baile. El tecno se convierte en el nuevo rey, y sus múltiples subdivisiones (breakbeat, jungle, ambient y electro, entre otras), en los estilos de moda durante meses en los que todo parece pasar con extrema rapidez. Aunque la cultura de clubes sigue en marcha, y en buen estado, en los últimos tiempos se detecta una tendencia por parte de sus grupos estrella, Basement Jaxx, Tricky o Daft Punk, hacia el pop. Cada vez ganan más aceptación las voces. Aunque el rock es un fenómeno en continuo cambio y nunca se puede saber que pasará el mes siguiente. Esa es su grandeza.

EL ROCK EN ESPAÑOL

A raíz del impacto provocado por los éxitos internacionales de The Beatles sobre todo, surgieron en numerosos países de Europa una gran cantidad de grupos atraídos por los ritmos de los nuevos tiempos. Existe coincidencia general en que en España, y a causa de la beatlemanía, el rock comenzó a consolidarse entre 1964 y 1966, años en que ya se encontraban en activo numerosas bandas que habían conseguido cierto prestigio y difusión: Los Brincos, Bruno Lomas y Los Rockeros, Los Pekenikes, Lone Star, Micky y Los Tonys, Los Mustang, Los Sírex, Pop Tops, Los Bravos, Los Canarios, Los Cheyennes, fueron algunas de las más conocidas que lograron además cierto eco en otros países, así como Miguel Ríos y Teddy Bautista al emprender sus carreras en solitario.

Con el final de la década, sin embargo, se abrió un largo paréntesis que se prolongaría de hecho hasta principios de la década de 1980, en que tras un periodo con marcado sabor urbano y reivindicativo —con bandas como Burning, Leño, Topo, Coz, Barón Rojo, Ñu o solistas como Ramoncín—, los jóvenes músicos se entregaron a las novedades que procedían del Reino Unido, en especial por el punk rock y la más reciente new wave (nueva ola). El fenómeno fue llamado “movida” y alcanzó cierta popularidad en ciudades como Madrid, Barcelona, Vigo, Valencia y Bilbao, e hizo convivir tendencias de rock oscuro y underground con sonidos más desenfadados, aunque sin la ingenuidad de los rockeros nacionales primigenios.

El número de formaciones se contaba por centenares (se censaron más de 200 grupos entre Madrid y Barcelona entre 1977 y 1980): Kaka de Luxe, Radio Futura, Derribos Arias, Siniestro Total, Tequila, Pegamoides, Nacha Pop, Zombies, Golpes Bajos, Os Resentidos, Modas Clandestinas, Gabinete Caligari, Parálisis Permanente, Aviador Dro, Loquillo y los Trogloditas, PVP, La Mode, Las Chinas, Charol, Objetivo Birmania, Los Nikis, Larsen y Mermelada fueron tan sólo algunos de ellos, que sufrieron con el paso del tiempo sucesivas transformaciones (Pegamoides, por ejemplo, se convirtió en Alaska y Dinarama y dio origen asimismo a otros grupos como Parálisis Permanente, Seres Vacíos y Fangoria ya en la década de 1990).

Resultó importante, sin embargo, el renacer de diversas corrientes de rock duro a mediados de la década de 1980, a la que se adscribieron numerosas bandas de música urbana, y la acogida de otras influencias, como el ska, el reggae, y las tendencias afterpunk en general. Entre los primeros exponentes del heavy metal hispano figuraron Obús, Los Ángeles del Infierno, Banzai, Tarzen, Santa, Sangre Azul, Manzano, Leize, Niágara o Barricada. En el segundo grupo coincidirían los primeros exponentes del denominado “rock radical vasco” y otros grupos afines (Kortatu, Hertzainak, Eskorbuto, Rufus, Lavabos Iturriaga, Cicatriz, BAP, Delirium, Polla Records, Negu Gorriak), los defensores de ritmos rastafaris (Potato, Baldin Bada, Korroskada) y otros, más afines a la sonoridad hardcore, como Ama Say o Su Ta Gar.

A finales de la década de 1990, la abundancia de formaciones y estilos se compagina con un gran número de solistas punteros que han de vérselas con la importante presencia que tienen en el mercado discográfico los representantes del revivalismo. De esta forma no resulta pintoresco que un histórico del rock español como Miguel Ríos se presente en una misma actuación junto a una joven consagrada como Luz Casal y alterne sus giras con cantantes melódicos como Ana Belén, Víctor Manuel y cantautores del estilo de Joan Manuel Serrat o Joaquín Sabina. Bandas como Héroes del Silencio, Mecano, Los Rodríguez, El Último de la Fila, Presuntos Implicados, Celtas Cortos, representan otras tendencias del rock y el pop en español, en una línea que ha hallado gran eco en Europa y Latinoamérica.

EL ROCK LATINO

El rock latino no es más —ni tampoco menos— que la irrupción de los sonidos latinoamericanos y el idioma español en el rock. Porque en su génesis, el rock and roll fue un ritmo anglosajón, mezcla de los tres grandes estilos populares estadounidenses, el country, el blues y el jazz. Pero el rock es una música permeable y el primer éxito de rock and roll cantado íntegramente en castellano llegó en 1959. Fue “La Bamba”, la adaptación de una canción tradicional mexicana realizada por Ritchie Valens, el alías con el que el californiano Ricardo Valenzuela ocultaba su origen mexicano. La repentina muerte de Valens en un accidente de aviación, truncó la esperanza de ver hacia donde podía evolucionar esta tendencia.

Las bases del rock latino se sentaron definitivamente en 1970. Fue gracias a Abraxas, el segundo disco de Santana. El guitarrista Carlos Santana, líder del grupo, había nacido en México pero emigró a San Francisco muy joven. Su sonido fusionaba Tito Puente con la psicodelia y el rock. Santana creó escuela, lo que se podría llamar el rock latino adulto, que todavía pervive en grupos como los mexicanos Maná. Este estilo fue estigmatizado por el punk y el rock latino entró otra vez en un callejón sin salida.

La renovación llegó de Europa. A finales de la década de 1970, los hispano-argentinos Tequila, demostraron desde España que el castellano era un idioma tan valido como el inglés para cantar rock a lo The Rolling Stones. Diez años más tarde, a mediados de la década siguiente, Manu Chao, un francés hijo de exiliado español, sentó con Mano Negra las bases de lo que se llama ahora mestizaje. La fusión del rock latino, con lo árabe, el punk, el rap y el reggae. Letras combativas cantadas en argot callejero y espíritu festivo. Un estilo, una nueva forma de entender el rock, que fue acogida con particular entusiasmo por los artistas anglosajones que poco a poco se aproximaban a lo latino como forma de renovar el pop. David Byrne (líder de Talking Heads), Peter Gabriel o Paul Simon, abrazaron el mestizaje como la música del futuro y trazaron una senda que después ha sido retomada por los músicos electrónicos de baile.

Actualmente, el rock latino vive un periodo de ebullición. Por un lado se encuentran las estrellas internacionales como Manu Chao, Molotov e incluso Jennifer López. Por otro, numerosas bandas latinoamericanas, desde Argentina a Estados Unidos, que se mueven en circuitos más o menos alternativos.

LOS PIONEROS

Elvis Presley: fue el autentico bombazo que necesitó esta música para terminar de romper las barreras. De origen humilde, trabajaba y en sus cortos ratos libres se dedicaba a la música. La primera vez que grabó un disco de canciones populares se lo regaló a su madre. En Julio de 1954 grabó su primer disco con canciones propias. Después de grabar ese disco Elvis dejó de trabajar y se convirtió en cantante profesional.

The Rolling Stones: fueron los malos de la película, los buenos eran The Beatles. La banda que lideraba Mick Jagger si podía ser una amenaza para la sociedad, de hecho lo fue, y tenemos como ejemplo sus primeros años de vida: violencia, drogas, juicios y muertes. Uno de sus componentes, Brian Jones, fue encontrado muerto en la piscina de su casa el 3 de julio de 1969, cuando tres semanas antes había decidido abandonar el grupo.

The Beatles: los chicos buenos. Cuatro chicos de Liverpool que se encargaron de dar un giro de noventa grados a una música de entonces el twist. Vestidos en cuero y con un repertorio cuajado de clásicos del rock despertaron el interés de los jóvenes británicos y alemanes. The Beatles fue la banda más reverenciada e influyente de la historia de la música popular.

Más adelante veremos más sobre estos grupos.

TRIBUS URBANAS

Los fans suelen imitar a sus ídolos, entre otras cosas, en la forma de vestir. De ahí surgen diferentes tipos de tribus urbanas:

ROCKERS

Fans de Elvis Presley y de otras figuras del rock blanco primitivo. Sus señas más visibles son los tupes engominados, las cazadoras de cuero y los pantalones con dobladillo visible. Extremadamente conservadores en lo musical han perdurado durante los años pese a no contar con ningún artista o grupo de renombre que les represente actualmente en los escenarios. No obstante se mantienen como una de las tribus urbanas más visibles.

MODS

Movimiento de origen británico, y al contrario que los rockers, sus preferencias apuntan a la música negra, aunque sus principales ídolos son blancos, como por ejemplo The Who. Sus principales rasgos es que vestían de forma elegante aunque vistosa y llamativa: pelo corto, chaquetas estrechas, corbatas finas... Con la aparición de bandas como Blur los máximos adoradores del estilo colorista de los años sesenta han recuperado todo su esplendor.

HIPPIES

El movimiento hippie trataba de mostrar rechazo a los valores establecidos en la sociedad de los años sesenta. Su lema "paz y amor" englobaba una nueva escala ética que defendía el pacifismo, la anulación de las desigualdades de todo tipo (sexuales, raciales, credenciales, etc.) se enfrentaba al sistema político y económico que reinaba en esos años, apoyaban causas rebeldes de todo el mundo y defendían una ideología de izquierdas. Sus rasgos estéticos son: pelo largo, ropa totalmente informal, incluidas prendas rotas o muy usadas. En lo musical tenían como principal referencia el blues-rock. Vivían en grupos, todos juntos.

HEAVY METAL KIDS

El movimiento Heavy Metal Kids es la evolución final del rock´n´roll llegando a los límites del ruido y de los excesos instrumentales. Sus seguidores son más numerosos ahora y sus rasgos especiales son: ropa vaquera ajustada, pelo largo y muñequeras con remaches metálicos puntiagudos.

PUNKS

Tienen origen a mediados de los años sesenta, mostraban posturas estéticas más desafiantes: ropa rota, camisetas con los nombres de sus ídolos pintados, pelo erizado formando crestas, y una serie de accesorios impensables como joyas: collares de perro, candados, imperdibles, cadenas metálicas, cuchillas de afeitar y un largo sin fin de cosas así.

B-BOYS

Se trata de una tribu de origen racial que presenta los sentimientos de los negros de los barrios marginales. Su música es el hip-hop, estilo musical de rítmica entrecortada sobre la que se desgranan textos de lucha social. La forma de interpretar estos textos se denomina "rap" y se caracterizan por recitarlos en vez de cantarlos. Su expresión estética se manifiesta con gorras y camisetas de béisbol, pantalones vaqueros muy anchos, zapatillas de baloncesto y grandes cadenas doradas.

LAS 100 MEJORES CANCIONES DE LA HISTORIA

Un sondeo, elaborado por el canal de música estadounidense VH1, ha presentado las 100 mejores canciones de la historia del rock.
"Satisfaction" de los Rolling Stones ha sido la vencedora, mientras que los Beatles, con nueve canciones, es el grupo musical del que más temas se encuentran en este ránking.

La canción de los Rolling Stones "Satisfaction" fue seleccionada como el mejor tema jamás interpretado en la historia del rock, según el sondeo realizado en Nueva York. El sondeo, que abarcó los 100 mejores temas de rock, fue realizado por el canal musical de cable VH1 entre 700 personas vinculadas a la industria de la música en Estados Unidos. Entre los músicos que votaron figuraron Bono, del grupo U2, Johnny Cash, Art Garfunkel, Bonnie Raitt, Lou Reed y Curtis Mayfield.

Los Beatles estuvieron representados en la lista por el mayor número de temas de un mismo intérprete o grupo de intérpretes: nueve canciones. La primera de ellas, "Hey Jude" quedó en noveno puesto.

En la lista aparecen cinco cortes de los Stones y cuatro de Elvis Presley y Led Zeppelin respectivamente. Bob Dylan estuvo representado con tres, además de su composición "All Along the Watchtower", que los encuestados prefirieron en la voz de Jimi Hendrix.

El tema más antiguo de la lista es "Rock Around the Clock" de Bill Haley y sus Comets, publicado en 1955, y el más reciente fue "Smells Like Teen Spirit", del grupo Nirvana, publicado en 1991. El único tema netamente latino que figura en la lista es "La Bamba", en interpretación de Ritchie Valens, que ocupa el número 98.

100. "Papa Was a Rolling Stone", The Temptations.

99. "We've Only Just Begun", The Carpenters.

98. "La Bamba", Ritchie Valens.

97. "No Woman No Cry", Bob Marley & the Wailers.

96. "Thunder Road", Bruce Springsteen.

95. "Jump", Van Halen.

94. "Gimme Some Lovin'", Spencer Davis Group.

93. "In the Midnight Hour", Wilson Pickett.

92. "When Doves Cry", Prince & the Revolution.

91. "You Shook Me All Night Long", AC/DC.

90. "Whole Lotta Shakin' Going On", Jerry Lee Lewis.

89. "Stand By Me", Ben E. King.

88. "Somebody to Love", Jefferson Airplane.

87. "Tangled Up in Blue", Bob Dylan.

86. "We Are the Champions", Queen.

85. "Roxanne", Police.

84. "More Than a Feeling", Boston.

83. "Start Me Up", Rolling Stones.

82. "Sexual Healing", Marvin Gaye.

81. "Gloria", Them.

80. "Fire and Rain", James Taylor.

79. "A Hard Day's Night", the Beatles.

78. "Blue Suede Shoes", Carl Perkins.

77. "Summertime Blues", Eddie Cochran.

76. "California Girls", the Beach Boys.

75. "Sunshine of Your Love", Cream.

74. "Good Golly, Miss Molly", Little Richard.

73. "The Twist", Chubby Checker.

72. "God Only Knows", the Beach Boys.

71. "Heartbreak Hotel", Elvis Presley.

70. "Your Song", Elton John.

69. "Maggie May", Rod Stewart.

68. "All Shook Up", Elvis Presley.

67. "Let's Stay Together", Al Green.

66. "Rock & Roll", Led Zeppelin.

65. "Jumpin' Jack Flash", the Rolling Stones.

64. "London Calling", the Clash.

63. "Crazy", Patsy Cline.

62. "Kashmir", Led Zeppelin.

61. "Strawberry Fields Forever", the Beatles.

60. "Space Oddity", David Bowie.

59. "She Loves You", the Beatles.

58. "Piano Man", Billy Joel.

57. "Twist and Shout", the Beatles.

56. "Blowin' in the Wind", Bob Dylan.

55. "For What It's Worth", the Buffalo Springfield.

54. "Stayin' Alive", the Bee Gees.

53. "Great Balls of Fire", Jerry Lee Lewis.

52. "Beat It", Michael Jackson.

51. "Suite: Judy Blue Eyes", Crosby, Stills and Nash.

50. "Wild Thing", the Troggs.

49. "Brown Eyed Girl", Van Morrison.

48. "California Dreamin'", the Mamas and the Papas.

47. "Dream On", Aerosmith.

46. "Whole Lotta Love", Led Zeppelin.

45. "That'll Be the Day", Buddy Holly and the Crickets.

44. "Free Bird", Lynyrd Skynyrd.

43. "What'd I Say", Ray Charles.

42. "Every Breath You Take", the Police.

41. "Smells Like Teen Spirit", Nirvana.

40. "Born to Be Wild", Steppenwolf

39. "Proud Mary", Creedence Clearwater Revival.

38. "I Heard it Through the Grapevine", Marvin Gaye.

37. "Rock Around the Clock", Bill Haley & His Comets.

36. "My Girl", The Temptations.

35. "Walk This Way", Aerosmith.

34. "All Along the Watchtower", Jimi Hendrix Experience.

33. "(Sittin' On) The Dock of the Bay", Otis Redding.

32. "Let It Be", Beatles.

31. "Hound Dog", Elvis Presley.

30. "Bridge Over Troubled Water", Simon & Garfunkel.

29. "Oh, Pretty Woman", Roy Orbison.

28. "You Really Got Me", Kinks.

27. "Bohemian Rhapsody", Queen.

26. "Sympathy for the Devil", the Rolling Stones.

25. "Purple Haze", Jimi Hendrix.

24. "Brown Sugar", Rolling Stones.

23. "I Want to Hold Your Hand", Beatles.

22. "Superstition", Stevie Wonder.

21. "I Got You (I Feel Good)", James Brown.

20. "A Day in the Life", Beatles.

19. "American Pie", Don McLean.

18. "Jailhouse Rock", Elvis Presley.

17. "Won't Get Fooled Again", The Who.

16. "Layla", Derek And The Dominos.

15. "Johnny B. Goode", Chuck Berry.

14. "What's Going On", Marvin Gaye.

13. "My Generation", The Who.

12. "Yesterday", Beatles.

11. "Louie Louie", The Kingsmen.

10. "Imagine", John Lennon.

9. "Hey Jude", Beatles.

8. "Good Vibrations", Beach Boys.

7. "Light My Fire", Doors.

6. "Hotel California", Eagles.

5. "Born to Run", Bruce Springsteen.

4. "Like a Rolling Stone", Bob Dylan.

3. "Stairway to Heaven", Led Zeppelin.

2. "Respect", Aretha Franklin.

1. "(I Can't Get No) Satisfaction", Rolling Stones.

GRUPOS MÁS REPRESENTATIVOS DEL ROCK

THE BEATLES

Este grupo está formado por: John Lennon, Paul McCartney, George Harrison, Ringo Starr.

El cuarteto de Liverpool ha sido el grupo más famoso de música Pop de este siglo, y ha llegado a vender más discos que cualquier otro intérprete, conjunto o formación.
El germen de la futura banda se encontraba en The Quarrymen, grupo de Skiffle que John Winston Lennon (1940-1980) había montado con compañeros de escuela en 1956. Un año después, conoce a un joven de catorce años llamado James Paul McCartney (1942). La asociación empieza a dar frutos y la pareja compone conjuntamente sus primeras canciones. En 1958 se les unen George Harrison (1943) a la guitarra y Stuart Suttcliffe al bajo. Al año siguiente, toman parte en un concurso de jóvenes talentos de Manchester, con el nombre de Johnny & The Moondogs que desecharían por el de The Silver Beatles, hasta llegar a la definitiva denominación de The Beatles poco después.
Ya como The Beatles, actúan por Liverpool, con un estilo claramente Merseybeat, con influencias de un Rock And Roll que empezaba a estar de moda en el Reino Unido. Pero un punto importante de inflexión en su carrera llega con la gira de cinco meses contratada en Hamburgo, con Pete Best reclutado como batería, que les curte como músicos. Era el año 1960. Cuando llega el momento del regreso a Liverpool, Stuart Suttcliffe decide abandonar la banda y permanecer en Hamburgo, donde fallece inesperadamente en 1962.
Mientras, el grupo va adquiriendo fama en The Cavern, el legendario club de su ciudad, inicialmente dedicado a programar actuaciones de Jazz. En este momento entra en escena un personaje que llegó a ser considerado como el quinto Beatle: su mánager Brian Epstein (1934-1967). Gracias a él son fichados por EMI, tras el rechazo por parte del sello DECCA, incorporando a Ringo Starr (1940) en el grupo, en ese año, en sustitución de Best, antes de editar su primer single Love Me Do. Este primer single ya tuvo una magnífica acogida, y el siguiente, Please Please Me aunque no llegó al número uno, permaneció siete semanas en listas. 1963 vio ya tres números uno, y dos álbumes editados, ambos alcanzando la misma posición. Del segundo, With The Beatles, se extrajo el que sería el single más vendido de un Beatle -juntos o por separado- hasta el Mull Of Kintyre. La canción en cuestión no era otra que She Loves You.
El período de 1963 a 1965 representa el auge de la beatlemanía alrededor del mundo, impactando también fuerte en Norteamérica, país hasta entonces reacio a editar sus discos. Pero de nuevo Epstein inclina la balanza a su favor, convenciendo a Ed Sullivan para que aparecieran en su show televisivo de máxima audiencia, circunstancia que movió a Capitol (el sello americano de EMI) a editar el quinto single del grupo, Wanna Hold Your Hand. Sin que pasara un mes siquiera, eran número uno en los Estados Unidos, publicando rápidamente sus anteriores sencillos.

En estos años (1963-1966), filman dos películas, A Hard Day's Night y Help!, con sus respectivos álbumes en vinilo y se editan Beatles For Sale y Rubber Soul, y los cuatro de Liverpool se encuentran en plena actividad, con el mundo rendido a su música.
En 1966 se edita Revolver, que significa un punto y aparte en la carrera de los Beatles, puesto que su siguiente trabajo es el primer "concept album" de la historia, el Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band, editado en 1967, con un claro giro del grupo hacia la Psicodelia y el Flower-Power, en plena eclosión en San Francisco. El disco se convierte en un hito en la historia de la música moderna, con los Beatles innovando en el estudio y George Martin (1926), su productor, canalizando las nuevas experiencias a través de los controles y las cintas del estudio. En ese mismo año, su mánager de siempre, el quinto Beatle, Brian Epstein, fallece de modo inesperado. Ese es también el año en el que la banda se hace seguidora de Maharishi Mahesh Yogi, el año en el que presentan Magical Mystery Tour. Demasiados acontecimientos para doce meses. Tal vez por ello, aunque editarían tres Lps. más, la unión entre los cuatro miembros del grupo se resquebraja, un comienzo de ruptura que se hizo más evidente a partir de 1968.
En ese año, incluso montaron su propio sello, Apple Records, una especie de corporación dedicada al arte en general, y en especial a la música, que acabó meses después acarreando graves problemas financieros a la banda. El canto del cisne llegó en 1970, con Let It Be, producido por Phil Spector, terminando su carrera juntos con disputas incluso judiciales, con una enemistad entre McCartney y Lennon cada vez más notoria. Todos sus miembros siguieron carreras en solitario, con especial significación para las de McCartney y Lennon.
Ringo Starr fue el primero de los cuatro en grabar en solitario, a través de Apple Records en 1970 (Sentimental Journey) y su carrera fue in creciendo hasta 1973, año en que lanza Ringo un álbum en el que curiosamente colaboran los otros tres Beatles, eso sí, en diferentes temas. Este disco le proporcionó un par de números uno en la lista americana de singles. Su siguiente proyecto llevaba el título de Goodnight Vienna, publicado en 1974, descendiendo en adelante su carrera musical, llegando a tocar fondo -al menos de ventas- en 1983 con Old Wave. Otra faceta suya durante estos años ha sido la de actor, apareciendo en algunas películas sin especial repercusión.
La carrera de George Harrison en solitario, posterior a la disolución de The Beatles, es variada y peculiar, más orientada hacia la calidad y la autenticidad que hacia la comercialidad, asumiendo tareas que van desde la de músico de sesión hasta la de productor cinematográfico, con compañía propia (Handmade Films). Después de formar parte de The Beatles, Harrison continúa trabajando en solitario, al igual que Lennon, McCartney y Starr, siendo la carrera de George Harrison prolífica, aunque en menor grado que las de McCartney y Lennon. Su primer lanzamiento en solitario data de 1968, al editar el proyecto claramente experimental Wonderwall, al que le sigue Electronic Sounds en 1970, en una línea parecida al anterior. Sin embargo, su primer gran éxito le llega con el triple álbum All Things Must Pass -con importantes colaboradores-, producido por Phil Spector en 1970, que le da un masivo triunfo a nivel internacional. Su interés en las culturas orientales le lleva a promover en 1971 el "Concierto Para Bangladesh" en Nueva York, con la participación de gente como Eric Clapton, Bob Dylan, su ex-compañero Ringo Starr, Billy Preston y Leon Russell. Este concierto se plasmó en un triple vinilo y en una película, recaudando diez millones de dólares para la causa. Continúa grabando, y en 1974 crea su propio sello discográfico, Dark Horse, hasta 1976, cuando edita 33 1/3, que marca una pequeña pausa en su carrera discográfica, retomada en 1979, para seguir publicando trabajos, pero no con una frecuencia casi anual, como en su primera época. Durante todos estos años, también produjo grabaciones de artistas como Badfinger, Ravi Shankar o Billy Preston y tocó la guitarra en sesiones de otros tantos, como Dylan, Delanney & Bonnie o Hall & Oates. Ya en la década de los ochenta, dedicó gran parte de sus esfuerzos a su compañía cinematográfica, Hand Made Films, y retornó a las listas en 1987 con Cloud Nine, volviendo poco después como parte de esa banda de viejas glorias llamada Travelling Wilburys -junto a Bob Dylan, Roy Orbison, Tom Petty y Jeff Lynne-, con la que estuvo en dos álbumes que legaron a la historia de la música en la frontera entre los ochenta y los noventa: Travelling Wilburys (1988) y Travelling Wilburys, Vol 3 (1990).
John Lennon inició su carrera en solitario un par de años antes de la fecha de disolución oficial del grupo, 1970. En 1969, toca en directo con una banda llamada Plastic Ono Band, en la cual militó Eric Clapton, por ejemplo, evento recogido en Live Peace In Toronto. De ahí salieron nuevas composiciones de Lennon como Cold Turkey y Give Peace A Chance -todo un himno para los movimientos pacifistas-, éxitos indiscutibles, a los que sigue el álbum de 1970 John Lennon/Plastic Ono Band, producido por Phil Spector, que significa la declaración de independencia de su anterior etapa. Imagine, su álbum de 1971, se convierte rápidamente en un clásico, con temas como Power To The People, comprometidos y polémicos, como el mismo Imagine, un standard interpretado por otros múltiples artistas, o Jealous Guy, una preciosa balada. Ya como vecino de Nueva York, su siguiente álbum no alcanza el mismo gran éxito comercial, pero vuelve a las listas con Mind Games en 1973, y al año siguiente, edita Walls And Bridges, aún con mejor fortuna, y actúa en un concierto de Elton John, en la que sería su última aparición en un escenario. Shaved Fish, de 1975, es una recopilación de grandes éxitos, último disco antes su muerte, puesto que en ese año decide hacer una pausa en actuaciones y conciertos, para volver al estudio poco antes de su asesinato, con su esposa Yoko Ono para grabar Double Fantasy. Tras su muerte el ocho de diciembre de 1980, a consecuencia de los disparos efectuados por Mark Chapman, alcanza el número uno con los singles Just Like Starting Over y Woman.
El día once de abril de 1970, Paul McCartney anunciaba en los medios de comunicación que jamás volverá a grabar con John Lennon (promesa que el tiempo ha burlado de manera peculiar, veinticinco años después y un cúmulo de sucesos por medio). La afirmación de McCartney implicaba la disolución de los Beatles definitivamente. Un mes después, su primer trabajo en solitario, McCartney, llega al número dos en las listas británicas y a número uno en los Estados Unidos, añadiendo tensión a la ya existente en el seno del grupo británico, al coincidir el lanzamiento con el de Let It Be. Aún publicaría otro álbum, Ram, antes de iniciar la creación de su nueva banda. Wings se forman a finales de 1971, alrededor de Paul y Linda McCartney, junto con Denny Laine (1944) y Denny Seiwell. En diciembre, su Lp Wildlife, entra hasta el número 10 en las listas inglesas y al año siguiente ya inicia una gira nacional, que precede al single Give Ireland Back To The Irish, un título que explica su contenido por sí solo (Devolved Irlanda A Los Irlandeses) que fue completamente vetado por la BBC y la IBA. El año 1972 fue duro para McCartney, que topó un par de veces con la justicia por posesión de drogas y el año siguiente se inició con un nuevo veto al single de Wings, llamado Hi Hi Hi, por incitación al consumo de drogas. Su sello discográfico optó por promocionar la cara B, para burlar la censura, y llegó al número 5 en listas, iniciando un nuevo tour nacional en mayo. El Lp que salió justo antes de la gira, Red Rose Speedway, ya estaba firmado por Paul McCartney & Wings, y en diciembre editan el famoso Band On The Run, que llegó al número uno en ambos lados del Atlántico, vendiendo seis millones de copias y permaneciendo en lista más de dos años. En mayo de 1976 aterrizan en los Estados Unidos, realizando McCartney su primera aparición en una década en territorio norteamericano, editando un año después el álbum Wings Over America. En 1977, sale al mercado Mull Of Kintyre, el single más vendido en el Reino Unido, desplazando de este lugar a She Loves You, de los cuatro de Liverpool. El single por si solo vendió más de dos millones y medio de copias, y fue, por supuesto, el más grande éxito de Wings como grupo. Desde Mull Of Kyntire hasta diciembre de 1979, fecha en la que Wings actúa en la última noche de los conciertos por Kampuchea, graban algunos temas más, -todos de éxito pero sin llegar más arriba del puesto cinco en las listas- y Paul recibe el premio como mejor compositor de todos los tiempos, habiendo vendido más de cien millones de singles y otros tantos Lps. La fecha del concierto por Kampuchea pone el punto final a la carrera del grupo como tal, encontrando su último legado en vinilo en el Lp del año 1979 Back To The Egg, y retomando Paul su trayectoria en solitario, que ya tenía su precedente justo antes de Wings con el par de álbumes antes reseñados. Wonderful Christmastime, se edita en enero de 1980 y será su primer single en solitario desde 1971. A mediados de ese mismo mes es arrestado y encarcelado en Tokio por posesión de marihuana, McCartney se graba al igual que su primer Lp en su propio domicilio, con medios muy limitados, condiciones que no impiden que llegue a lo más alto de las listas, editándose en 1981. El año siguiente ve llegar otro masivo éxito de Paul, esta vez a dúo con Stevie Wonder. Ebony And Ivory llega al número uno del charts de singles en ambos lados del Atlántico, abriendo camino para el álbum Tug Of War, grabado con la ayuda, entre otros, del propio Stevie Wonder, su viejo amigo Ringo Starr, Rod Stewart y Carl Perkins. Pletórico e hiperactivo, antes de que acabe el año, colabora en otro dueto, esta vez con Michael Jackson, grabando The Girl Is Mine. Vuelve a repetir fórmula con Say, Say, Say, en noviembre de 1983, con similares resultados, situándose de nuevo arriba de las listas americanas e inglesas, alcanzando cotas similares con el álbum Pipes Of Peace. Give My Regards To Broad Street, marca una nueva experiencia en la carrera de Paul McCartney. Ese fue el título para una película y un álbum, de excelentes resultados -no así en el caso del celuloide, considerado un fracaso de crítica y de taquilla-. Estamos en los últimos meses de 1984, y la actividad del antiguo Beatle decrece con el final de los ochenta, aunque Press To Play y la recopilación All The Best! venden como antaño, viendo la luz este último a finales de 1987. En 1988 aparece Back In The USSR, en el sello soviético Melodiya, publicado inicialmente de modo exclusivo en la Unión Soviética, hasta que en 1991 se publica en todo el mundo. Ese mismo 1991 lanza Flowers In The Dirty, y antes de acabar el año acomete uno de sus proyectos más ambiciosos, el que lleva por título Liverpool Oratorio, pieza clásica compuesta por Paul y el compositor americano Carl Davis, e interpretada por la Royal Liverpool Philarmonic, con voces como la de la cantante de ópera Kiri Te Kanawa, en el marco de la Catedral de Liverpool. Por desgracia, McCartney recibió pocas alabanzas y un montón de críticas, sobre todo por parte de los entendidos, que le instaban a dedicarse a su música de siempre. De regreso al Pop, el éxito no se hace esperar gracias al single Hope Of Deliverance, perteneciente a su siguiente álbum Off The Ground, editado en 1993. Sus siguientes proyectos muestran a un Paul maduro, ocupado también en aficiones paralelas, como la de locutor y DJ de programas de contenido musical.
A pesar de todo, los cuatro de Liverpool siguieron colaborando entre ellos, con la excepción de Lennon y McCartney. La vieja promesa que hizo Paul se rompió en 1995, puesto que las voces de John Lennon y McCartney aparecen juntas en el tema Free As A Bird, una canción incluida en el primero de una trilogía de álbumes que lleva por nombre Anthology, y que ha logrado reunir a los tres supervivientes y a John, superando ventas de casi nueve millones de ejemplares en sólo una semana, la de su publicación. A pesar de no estar físicamente presente Lennon, los Beatles han vuelto a reunirse gracias a la magia de la tecnología. En marzo de 1996 se edita un segundo volumen, The Beatles Anthology Volume 2, con los mismos planteamientos que el primero, aunque sin llegar a tal impacto comercial como con el primero.

THE BEATLES

ESTILOS

Pop (Pop Británico), Rock (Rock & Roll), Rock (Psicodelia)

INICIO

196, Liverpool (Inglaterra)

SEPARACIÓN

1970

COMPONENTES

Paul McCartney, Ringo Starr, Pete Best, John Lennon, Stuart Sutcliffe, George Harrison

- DISCOGRAFÍA

AÑO

DISCO

PRINCIPALES CANCIONES

1963

Please, Please Me

'Please, Please Me'
'Love Me Do'
'I Saw Her Standing There'
'Twist and Shout'

1963

With The Beatles

'It Won't Be Long'
'All My Loving'
'I Wanna Be Your Man'

1964

Meet The Beatles

'I Want To Hold Your Hand'
'This Boy'

1964

Beatles' Second Album

'Roll Over Beethoven'
'She Loves You'

1964

Something New

'Things We Said Today'
'And I Love Her'

1964

A Hard Day's Night

'Hard Day's Night'
'Can't Buy Me Love'
'I Should Have Known Better'

1964

Beatles for Sale

'I'm A Loser'
'Eight Days A Week'

1965

Help!

'Help!'
'You've Got To Hide Your Love Away'
'Ticket To Ride'
'Yesterday'

1965

Rubber Soul

'Drive My Car'
'Nowhere Man'
'Michelle'
'Girl'
'In My Life'

1966

Revolver

'Taxman'
'Eleanor Rigby'
'Yellow Submarine'

1967

Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band

'With A Little Help From My Friends'
'Lucy in The Sky With Diamonds'
'She's Leaving Home'
'Within You, Without you'
'A Day in The Life'

1967

Magical Mystery Tour

'Fool On The Hill'
'I Am The Walrus'
'Strawberry Fields Forever'
'Penny Lane'
'All You Need Is Love'

1968

The Beatles (The White Album)

'Back in The U.S.S.R.'
'Ob-La-Di Ob-La-Da'
'While My Guitar Gently Weeps'
'Julia'
'Yer Blues'
'Revolution 9'

1969

Yellow Submarine

'Yellow Submarine'

1969

Abbey Road

'Come Together'
'Something'
'Here Comes The Sun'
'I Want You (She's so Heavy)'

1970

Let It Be

'Across The Universe'
'Let It Be'
'The Long and Winding Road'
'Get Back'

1988

Past Masters, vol. 1 & 2

'Rain'
'Bad Boy'

1994

Live at The BBC

'Carol'
'Long Tall Sally'
'She's A Woman'
'I Feel Fine'

ELVIS PRESLEY

Aaron Presley nació hace más de 67 años, el 8 de enero de 1935, en el Poblado de Tupelo, Mississipi. Como hijo gemelo sobreviviente de Vernon y Gladys Smith Presley, quienes trabajaban en una compañía de pinturas y en un hospital como enfermera, respectivamente, el jovencito de ojos melancólicos vivió una vida de apego a su madre, particularmente tras el cambio de residencia familiar a la ciudad de Memphis, Tennesee, donde a partir de sus trece años empezó a desarrollar un interés por el blues de los negros.
Tras graduarse de la escuela secundaria, Elvis se empleó como chofer de tractor en una compañía de electricidad, hasta que cierto sábado de julio de 1953 decidió acudir a la modesta compañía de discos Sun, para realizar una grabación privada de la canción "My Happiness", que le regalaría a su madre el día de su aniversario.
Apenas un año después, Elvis regresó al estudio de Sun Records con el propósito de grabar un segundo disco privado, que incluiría las canciones "Amor de ocasión" y "Nunca permaneceré en tu camino". Fueron precisamente estas interpretaciones las que le abrirían el camino hacia la fama y el éxito al llamar la atención del promotor Sam Phillips.
1956 fue un año decisivo en la carrera de Elvis, ya que grabó por primera vez en los estudios neoyorquinos de la RCA su versión a la canción de Carl Perkins Blue Suede Shoes, así como 7 selecciones más para su primer LP con la prestigiada compañía estadounidense. En ese mismo año, su éxito "El hotel de los corazones rotos" lo convirtió en millonario vendedor de discos. Fue precisamente a consecuencia de su carisma y talento como intérprete, que una de las principales compañías de películas decidió que valía la pena capitalizar su éxito en las taquillas de los cines con su primer largometraje, originalmente titulado "The Reno Brothers", pero renombrada "Love Me Tender" en honor a una de sus canciones más sentidas.
Ya desde el año de 1955, y a raíz de que Elvis empezó a trabajar con el coronel Parker, y los célebres Scotty Moore, Bill Black y DJ Fontana, la mercadotecnia hizo acto de presencia. Como cabía esperar, en sus conciertos se empezaron a vender todo tipo de souvenirs: corbatas, balones, sombreros, gorras, camisetas, calcetines y cualquier cosa que a finales de siglo forma parte indispensable de la gira de cualquier grupo de rock que se precie de su fama.
El 24 de marzo de 1958, Elvis Presley ingresó al ejército de los Estados Unidos de América, enterrando con ello la que sería su época más interesante como cantante e innovador. Asignado recluta al fuerte Chaffee de Arkansas, el ídolo de las jovencitas de los años cincuenta permitió que le cortaran el copete.
Desgraciadamente, la imagen de seguridad que se proponía proyectarle al mundo se empezó a derrumbar el 14 de agosto de 1958, cuando a la edad de 42 años, su madre dejó de existir. "He perdido lo mejor que tenía", declaró a la prensa el día en que los reporteros lo enfrentaron con sus micrófonos.
A la distancia resulta difícil afirmar que el ejército fue el que transformó en hombre al jovencito de las caderas inquietas y el copete envaselinado. Lo cierto es que Elvis regresó a su país transformado, con la chica a la que amaba, con una madrastra y su hábito por las pastillas para dormir. Pero nada de esto, ni siquiera su falta de conciertos, afectó el cariño que sus admiradoras sentían por él.
Con el nacimiento de su hija Lisa Marie, la popularidad de Elvis recibió un nuevo ascenso. A partir de ese momento, la letra de las canciones que cantaba se convirtió en poemas llenos de amor, vivencias, sustancia y realidad. En esta tercera etapa sus mayores éxitos fueron canciones del tipo de "Suspicious Minds", "In the Ghetto" o "Burning Love". Priscilla, por su parte, se consolaba de los rumores de las citas furtivas de Elvis con sus admiradoras entendiéndose con el profesor de karate de su marido.

Elvis pasó de la depresión a la esquizofrenia, de la melancolía a la hiperactividad, de la amabilidad a la ira y a la histeria, de sus 70 kilos de peso a los más de 115 que lo aislaron en las paredes de Graceland.
Las pocas presentaciones personales que Elvis realizó en aquella época fueron de mal en peor. En escena, daba la impresión de que no le importaba nada, ni la música, ni su imagen, ni sus largos monólogos que cada día se volvían más incomprensibles. No cabía duda de que el Rey se hallaba gravemente enfermo física, espiritual y emocionalmente.
Pocos días antes de su muerte, Elvis ya no coordinaba sus ideas; perdía la memoria y caía en incoherencias. Fue así que el martes 16 de agosto de 1977, a las 14:20 de la tarde, Joe Esposito, manager y administrador de Elvis decidió presentarse en su habitación para terminar de arreglar con él lo referente a unos conciertos que estaba organizando. Al no encontrarlo en su cama, se dirigió al baño, donde yacía en el suelo.
Al enterarse de la muerte del rey a los 42 años, el mundo cambió su ritmo. En Inglaterra hubo quienes espontáneamente vistieron de luto. En París, "Le Monde" le rindió homenaje posturno, y en Japón los locutores lloraron abiertamente ante el micrófono. Los admiradores llegaron a Graceland para formar parte del cortejo fúnebre que acompañaría a Elvis a su última morada. "El Rey ha muerto, descanse en paz", fue el coro que se escuchó en los corazones de sus seguidores.

- CURIOSIDADES

  • Los padres de Elvis le compran su primera guitarra como regalo de cumpleaños en 1946.

  • Los problemas económicos forzaron a los Presley a abandonar Tupelo para irse a Memphis en noviembre de 1948. Elvis y sus padres vivieron en posadas del gobierno o casas de muy baja renta, en los barrios pobres de Memphis.

  • En el verano de 1953, la primera grabación de Elvis "no oficial", fue hecha en "Memphis Recording Service" de la compañía "Sun Records" de Sam Phillips; mientras Phillips estaba fuera su asistente, Marlos Keisker, ayudó a Elvis a grabar un "demo" de acetato con "My Happiness" y "That´s When Your Heartaches Begin".

  • Entre julio 5 y 6 de 1954, Elvis hizo su primera sesión de grabación comercial con Sam Phillips para "Sun Records", "That´s All Right" de Arthur "Big Boy" Crudup fue el lado "A" y "Blue Moon of Kentucky" el lado "B", del primero de los cinco sencillos que Elvis grabó para la compañía Sun.

  • La primera aparición conocida de Elvis sacudiendo las piernas, fue durante su principal actuación profesional en el "Overton Park Shell" en Memphis, el 30 de julio de 1954.

  • El 2 de octubre de 1954, Elvis hizo su primera y única actuación en el "Grand Ole Opry". Un público inexpresivo indujo a las autoridades del "Opry" a sugerirle a Elvis que regresara a manejar un camión.

  • El sábado 16 de octubre de 1954, Elvis apareció en el "Lousiana Hayride", un show en vivo por la noche, de una estación de radio de música country en Shreveport, Lousiana. Durante sus actuaciones en el "Hayride", Elvis conoció al "Coronel" Tom Parker (15 de enero de 1955), quien era manager y promotor de la estrella del country Hank Snow.

  • El primer tumulto después de un concierto de Elvis, ocurrió el 13 de mayo de 1955 en Jacksonville, Florida, cuando al terminar su show Elvis dijo "Muchachas, nos vemos detrás del escenario".

  • En noviembre de 1955, Sam Phillips ayudado por el Coronel Parker, vende el contrato de Elvis de "Sun Records" a la RCA, por la nunca antes pagada cantidad de $35,000 dólares.

  • Dos días después de su cumpleaños número 21, en enero de 1956, Elvis tuvo su primera sesión de grabación para la RCA Records en Nashville. "Heartbreak Hotel" fue el primer sencillo lanzado el 27 de enero. Fue el primer disco sencillo de Elvis que vendió más de un millón de copias, ganando así su primer disco de oro.

  • El primer álbum de Elvis en la RCA, llamado solo "Elvis Presley", fue lanzado el 23 de marzo de 1956 y fue el primer disco de música pop que sobrepasó un millón de dólares con sus ventas, ganando su primer disco de oro por un álbum.

  • Elvis debutó en Las Vegas el 23 de abril de 1956, tocando para un público adulto que no se entusiasmó como sus fans adolescentes. Sólo recibió una aceptación común y corriente, lo cuál es irónico el inmenso éxito que tuvo en Las Vegas durante sus últimos años.

  • Después de aparecer en "El Show de Milton Berle" en la televisión en junio y causando un furor nacional con su controvertida y sensual actuación, cantando " Hound Dog", Elvis apareció en "El Show de Steve Allen" también en la televisión, el primero de julio de 1956, ahí cantó una versión muy modesta de "Hound Dog", vestido de frack y junto a un perro basset.

  • En agosto de 1956 Elvis tuvo su primera actuación de tres en "El Show de Ed Sullivan", el programa de televisión más popular de esa época, logrando los más altos niveles de telespectadores jamás logrados por ningún programa de variedades. En su tercer programa que es muy famoso, Elvis fue tomado por las cámaras de televisión de la cintura para arriba.

  • El 26 de septiembre de 1956 fue proclamado "El Día de Elvis Presley" en Tupelo, Mississippi; Elvis regresó a su pueblo natal para dar dos shows en el "Mississippi Alabama Fair" y en el "Dairy Show", el mismo lugar donde el había cantado a los diez años. Cerca de 22,000 fans llegaron al show de la tarde, una cantidad mayor a la población entera de Tupelo.

  • Cuando Elvis recibió la notificación de que el ejército lo requería para su servicio militar en diciembre de 1957, la compañía Paramount pidió que se aplazará su alistamiento para terminar su cuarta película, "King Creole".

  • Gladys Presley, la madre de Elvis, murió el 14 de agosto de 1958 en Memphis y fue sepultada en el Forest Hill Cemetery.

  • En septiembre de 1959, cuando estaba en su servicio militar en Freidberg, Alemania, Elvis conoce a Priscilla Ann Beaulieu de 14 años, cuyo padre estaba en la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Ellos se casaron el primero de mayo de 1967. El primero de febrero nació su hija Lisa Marie.

  • La ultima actuación en vivo de Elvis antes de 1968, fue el 25 de marzo de 1961 en el "Block Arena" en Pearl Harbor. El concierto recaudó $62,000 dólares para la Fundación USS Arizona Memorial.

  • Entre el periodo de 1956-1972 Elvis filmó 33 películas, incluyendo dos documentales. El se dedicó a su carrera en el cine de 1961 a 1967, tiempo que fue una laguna en sus actuaciones cantando en vivo y sus presentaciones en televisión.

  • Elvis ganó su primer Grammy en 1967 por su disco "How Great Thou Art" de música Gospel.

  • El 3 de diciembre de 1968, Elvis aparece en la televisión en uno de los más destacados regresos en la historia de la música, con el especial "Elvis" en la cadena NBC.

  • El 31 de julio de 1969, Elvis vuelve a las actuaciones en vivo con un contrato en el Hotel International de Las Vegas. Su temporada de cuatro semanas rompió todos los récords de asistencia en Las Vegas.

  • En julio y agosto de 1970 fue filmado el primer documental acerca de Elvis "That´s The Way It Is", durante una de sus temporadas en Las Vegas, con mucho tiempo de grabación en sus ensayos y en camerinos.

  • El 16 de enero de 1971 es declarado "Uno de los jóvenes más destacado del país en 1970", por la United States Junior Chamber of Comerce (The Jaycees). Este reconocimiento nacional es para los hombres jóvenes que han destacado por sus logros en sus círculos de trabajo.

  • En junio de 1971, una larga parte de la calle Highway 51 Sounth, que pasa enfrente de "Graceland", la casa de Elvis en Memphis, es rebautizada con el nombre de Elvis Presley Boulevard.

  • El 28 de agosto de 1971 Elvis recibe el "Premio Bing Crosby" de parte de La Academia Nacional de Artes y Ciencias de la Grabación. Años más tarde se le cambió el nombre al premio como "Premio de los logros de toda una vida"

  • En marzo y abril de 1972, Elvis fue filmado durante una gira por todos los Estados Unidos. Luego esta filmación fue usada para hacer "Elvis on Tour", la cual ganó el "Globo de Oro" por mejor documental.

  • Entre el 9 y 11 de junio de 1972, Elvis dio cuatro conciertos en el Madison Square Garden, totalmente llenos, estableciendo un récord como el primer artista que había llenado cuatro shows consecutivos en el famoso lugar de Nueva York.

  • En enero de 1973 Elvis hace historia en la televisión y en el campo de los espectáculos con su especial de televisión "Elvis: Aloha From Hawai", transmitido por satélite por primera vez a 40 países, con más de 1,000 millones de telespectadores alrededor del mundo.

  • El 9 de octubre de 1973, Elvis y Priscilla se divorcian oficialmente.

  • En febrero de 1976, Elvis graba durante una semana con un estudio de grabación móvil de la RCA, en su casa "Graceland". Estas sesiones dan como resultado el álbum "From Elvis Presley Boulevard".

  • Elvis da su último concierto en vivo el 26 de junio de 1977, en el "Marquet Square Arena" en Indianápolis.

  • Elvis muere la mañana del 16 de agosto de 1977. El tenía en su agenda un vuelo hacia Portland, Maine, para un show el 17 de agosto.

THE ROLLING STONES

The Rolling Stones, grupo de rock británico que rivalizó en popularidad con sus contemporáneos The Beatles, y una de las bandas más célebres e importantes de todo el siglo XX. The Rolling Stones nacieron en Londres en 1962, fruto de la amistad entre el cantante Mick Jagger y el guitarrista Keith Richards -apodado más tarde `el riff humano', por su habilidad para construir secuencias rítmicas con las seis cuerdas-, a los que se unieron el también guitarrista Brian Jones, el bajista William Wyman y el baterista Charles Robert Watts. Mick Taylor sustituyó a Jones desde 1969 hasta 1975, fecha en la que Ron Wood ocupó su lugar.

Desde sus orígenes, la banda rivalizó en popularidad con sus más famosos contemporáneos, The Beatles, con los que, sin embargo, siempre mantuvo una cordial relación de complicidad -la canción de John Lennon y Paul McCartney “I wanna be your man” fue uno de los primeros éxitos de los Stones, y Jagger participó, en 1967, en la grabación en directo del himno “All you need is love”, de los de Liverpool- y de competitividad creativa -el álbum Their Satanic Majesties Request (1967) fue la respuesta de los Stones al Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band (1967) de The Beatles. Al margen de estos y otros guiños, y pese a su común sustrato musical -el rhythm and blues-, el sonido duro de las canciones de The Rolling Stones -con “Satisfaction” a la cabeza- y su irreverente actitud contrastaban con el estilo más suave de The Beatles; a la larga, esa diferencia les erigió, por derecho propio, en una pieza fundamental para comprender la historia del rock and roll y el posterior desarrollo de géneros afines como el punk o el heavy metal.

Durante la década de 1960 se forjó la leyenda que les ha mantenido en activo durante más de cuarenta años, gracias a canciones como “Paint it black”, “Ruby Tuesday” o “Honky Tonk Woman”, editada al día siguiente de la muerte, en julio de 1969, de Brian Jones. Con la incorporación de Mick Taylor, los Stones entregarían aún los dos álbumes considerados, de forma unánime, como sus obras maestras: Sticky Fingers (1971) y Exile on Main Street (1972). Sin embargo, en 1975 decidieron reemplazar a Taylor por Ron Wood, que había tocado con The Faces, el grupo en el que había despuntado el cantante Rod Stewart. Desde entonces, Wood ha formado parte de The Rolling Stones, reforzando el sonido de la guitarra, sobre todo en unas actuaciones en directo que han devenido en canon del perfecto espectáculo audiovisual.

Instalados a placer durante la década de 1980 en el esquema disco/gira mundial/disco/gira mundial, cosecharon éxitos aislados como “Start me up”, canción incluida en el disco Tattoo you (1981), y diversificaron sus intereses -especialmente Jagger, que trató, sin éxito, labrarse una carrera como actor-, hasta que, en enero de 1993, Wyman decidió dejar el grupo. A sus 55 años, declaraba su disgusto con la línea musical de la banda. Todos lamentaron su pérdida, pero la formación siguió adelante contratando a bajistas de sesión para las grabaciones y las giras. Todos los miembros, empezando por Mick Jagger y continuando por Keith Richards, Ron Wood y Charlie Watts, habían editado discos en solitario o con otras bandas, pero siempre habían regresado a The Rolling Stones cuando los dos primeros, principales compositores y guías de la banda, decidían grabar un nuevo disco y realizar una gira mundial. Entre sus álbumes más significativos, además de los ya mencionados, se encuentran Out of Our Heads (1965), Beggars Banquet (1968), Let It Bleed (1969), Some Girls (1978) y Undercover (1983).

Empalmando un mastodóntico montaje escénico tras otro -apoyados siempre en la edición de un nuevo disco-, convirtieron su longevidad en un lucrativo negocio, sobre la idea de que, en cada caso, tal vez era la última oportunidad de poder verles en directo. Durante la década de 1990, las giras de Steel Wheels, Urban Jungle, Voodoo Lounge y Bridges to Babylon intentaron el más difícil todavía en materia pirotécnica, al tiempo que sus respectivos cancioneros coqueteaban con géneros nuevos, como la electrónica.

En 2002 celebraron sus cuarenta años de existencia con la edición de un álbum recopilatorio y una nueva gira mundial, sin que, de nuevo, quedase del todo claro si sería o no la última. Tres años después publicaron A Bigger Bang y sorprendieron al mundo con otra gira planetaria.

THE ROLLING STONES

ESTILOS

Rock (Rock & Roll), Rock (Blues), Rock (Psicodelia), Rock (Hard Rock), Pop (Rock), Rock (Garaje)

INICIO

1963, Londres (Inglaterra)

COMPONENTES

Mick Jagger (Mick Taylor), Keith Richards (Bill Wyman), Charlie Watts (Brian Jones) , Ronnie Wood (Ian Stewart).

- DISCOGRAFÍA

AÑO

DISCO

PRINCIPALES CANCIONES

1963

'Come On' / 'I Want To Be Loved'
'I Wanna Be Your Man' / 'Stoned'

1964

The Rolling Stones

'Little by Little'

1964

12x5

'It's All Over Now' / 'Good Times, Bad Times'
'Little Red Rooster' / 'Off The Hook'
'Heart of Stone' / 'What A Shame'

1965

The Rolling Stones 2

1965

The Rolling Stones Now!

1965

Got Live If You Want It

1965

Out of Our Heads

'The Last Time' / 'Play With Fire'
'Satisfaction' / 'The Under Assistant West Coast Promotion Man'

1965

December's Children

'Get Off My Cloud' / 'The Singer Not The Song'
'As Tears Go By' / 'Gotta Get Away'

1966

Aftermath

'19th Nervous Breakdown' / 'Sad Day'
'Paint It Black' / 'Long Long While
'Who's Driving Your Plane?'

1967

Between the Buttons

'Let's Spend the Night Together' / 'Ruby Tuesday'

1967

Flowers

1967

Their Satanic Majesties Request

'We Love You' / 'Dandelion'
'She's A Rainbow' / '2.000 Light Years From Home'

1968

Beggars Banquet

'Jumpin' Jack Flash' / 'Child of the Moon'

1969

Let It Bleed

'Honky Tonk Women' / 'You Can't Always Get What You Want'

1970

Get Yer Ya Ya's Out (The Rolling Stones in Concert)

'Little Queenie' / 'Love in Vain'

1971

Sticky Fingers

'Brown Sugar' / 'Bitch'
'Wild Horses' / 'Sway'

1972

Exile on Main Street

'Tumblin' Dice' / 'Sweet Black Angel'
'Happy' / 'All Down The Line'

1973

Goats Head Soup

'Angie' / 'Silver Train'
'Star' / 'Doo Doo Doo Doo Doo

1974

It's Only Rock and Roll

Sister'
'It's Only Rock'n Roll' / 'Through the Lonely Nights'

1975

Metamorphosis

'I Don't Know Why' / 'Try A Little Harder'
'Out Of Time' / 'Jiving Sister Fanny'

1976

Black and Blue

'Fool To Cry' / 'Crazy Mama'

1977

Love You Live

1978

Some Girls

'Miss You' / 'Faraway Eyes'
'Respectable' / 'When The Whip Comes Down'
'Shattered' / 'Everything's Turning To Gold'

1980

Emotional Rescue

'Emotional Rescue' / 'Down in The Hole'
'She's So Cold' / 'Send It To Me'

1981

Tattoo You

'Start Me Up' / 'No Use in Crying'
'Waiting On A Friend' / 'Little T&A'
'Neighbours' / 'Hang Fire'

1982

Still Life

'Going To a Go-Go' / 'Beast of Burden'
'Time Is On My Side' / 'Twenty Flight Rock'

1983

Undercover

'Undercover' / 'All The Way Down'
'She Was Hot' / 'Think I'm Going Mad'

1986

Dirty Work

'Harlem Shuffle' / 'Had It With You'
'One Hit (To The Body)' / 'Fight'

1989

Steel Wheels

'Mixed Emotions' / 'Fancy Man Blues'
'Rock and A Hard Place' / 'Cook Cook Blues'

1991

Flashpoint

'Highwire' / '2.000 Light Years From Home'

1994

Voodoo Lounge

'Love Is Strong'
'Out of Tears'

1995

Stripped

'Like A Rolling Stone'
'Not Fade Away'
'Dead Flowers'
'Angie'

1996

Rock and Roll Circus

'Parachute Woman'
'Sympathy for the Devil'
'Salt of the Earth'

1997

Bridges to Babylon

'Anybody Seen My Baby?'
'Out of Control'
'Might as Well Get Juiced'

1998

No Security

'Gimme Shelter'
'Memory Motel'
'Last Time'
'Saint of Me'

HISTORIA DEL POP

El pop es un estilo de música que ha dominado las listas de ventas desde su aparición, a principios de la década de 1960, y que ha recibido etiquetas de toda clase, dada su extrema facilidad para adoptar influencias ajenas. Las canciones pop se basan en la repetición de melodías en torno a una construcción clásica de estrofa, estribillo, estrofa, estribillo, puente y estribillo.

Aunque sus orígenes se remontan al siglo XIX, no fue hasta el XX, con la creación de la industria discográfica, cuando se convirtió, como otros géneros, en una realidad de consumo para una audiencia planetaria, desarrollando todo su potencial.

Influido en sus orígenes por el rock y el doo-wop, la música pop se ha basado siempre en la composición y la producción, y no en la actitud o el sentimiento propios del rock and roll y del blues, dando lugar a la llamada `cultura del single', grabaciones únicas que se alternan en las listas de éxitos. Durante la década de 1960 estuvo representado por The Beatles, The Beach Boys, The Everly Brothers o el productor Phil Spector.

Tras absorber la psicodelia de finales de esa década, compositores como Burt Bacharach, The Carpenters, Gilbert O'Sullivan o el dúo Simon and Garfunkel otorgaron al pop cierta profundidad y madurez, acercándose así a un público más adulto.

Sin embargo, en la década de 1980 los creadores de pop volvieron a centrarse en el público adolescente, persiguiendo el éxito continuo con producciones en cierto grado artificiales, que ocupaban las listas de ventas durante el tiempo justo para ser sustituidas por otras nuevas. El trío de productores ingleses Stock, Aitken y Waterman fue el máximo valedor de esta corriente, apadrinando a artistas como Rick Astley, Jason Donovan o Kylie Minogue. En la siguiente década abundarían también los grupos de cantantes y bailarines, como New Kids on The Block o Take That. Al mismo tiempo, el pop fue durante esos años el vehículo para la creación de estrellas mediáticas como Madonna o Michael Jackson, en consonancia con el espíritu frívolo que caracterizó a la sociedad occidental durante esos años.

Sólo los que supieron reinventarse consiguieron mantener cierta relevancia en el show business durante los lustros siguientes. Con la aparición a principios de la década de 1990 del grunge y la música electrónica, el género pop propiamente dicho adquirió la condición de reliquia, aunque (maquillado bajo producciones heterogéneas) sigue siendo el punto de partida de muchos compositores actuales.

RAP

Rap (música), estilo musical emparentado con el rhythm and blues, originario de los barrios negros e hispanos de Nueva York. Vinculado desde principios de la década de 1980 al movimiento hip-hop, al igual que éste integra diversas corrientes, como la música break dance, el graffiti o el scratch.

Si el hip-hop se distinguió por evolucionar a partir de las formas primigenias de la música religiosa de la comunidad negra de Estados Unidos, a través de una expresividad laica y popular que se concilió muy a menudo con el funk, el rap se desarrolló sobre todo por dos vías: rompió sus lazos con el funk y la música disco, y estrechó su relación con el break dance al tiempo que radicaliza sus signos de identidad callejera mediante formas autónomas y un lenguaje específico y combativo. En sus primeras manifestaciones, y siguiendo la pauta break, el rap surgió de las manipulaciones de los disc-jockey (`pinchadiscos', también llamados Dj) que mezclaban uno o varios temas para obtener una composición que sirviera como vehículo sonoro a la recitación del solista o, con mayor frecuencia, a un nutrido conjunto de intérpretes. La púa del tocadiscos, en consecuencia, se convertía en un elemento fundamental de los temas rap. A partir de ráfagas breves y reiterativas, salpicadas de arrastres rítmicos, y rimas que se nutrían de jergas, efectos onomatopéyicos, bromas y consignas, se desencadenaba un juego de réplicas y contrarréplicas muy sugestivo, que a su vez se complementaba con provocativas escenificaciones.

Estos rasgos esenciales del rap —en especial todo lo que se refiere a sus letras— tienen su origen en las fórmulas publicitarias emitidas por radio y televisión donde dos o más personas conversaban coloquialmente sobre un producto, combinadas con las remezclas de música disco que los jóvenes negros, hispanos y chicanos empleaban para bailar y divertirse al aire libre en los guetos. Por ello, el rap tuvo en sus comienzos una difusión limitada, pues raras veces trascendía al ámbito de las discotecas, copadas por temas comerciales también interpretados por negros (como Grace Jones, Chic y Tina Turner). El tema “Rapper´s delight”, de Sugar Hill Gang, editado en 1979, fue una de las composiciones estrella de este estilo, que se inscribía en el ámbito ecléctico practicado por bandas como Afrika Bambaata and The Soul Sonic o el más radical de Grandmaster Flash and the Furious Five. Pero es a partir de la década de 1990 cuando los álbumes rap alcanzan una presencia regular en las listas de éxitos de la revista Billboard y el estilo se diversifica, atrayendo a sus filas a músicos blancos, como los Beastie Boys, procedentes del punk rock, Anthrax y Suicidal Tendencies, del heavy metal, y Marshall Mathers/Eminem, la “gran esperanza blanca”, entre otros muchos.

No obstante, el impacto masivo provocado en esa época por el rap atrajo a numerosos artistas que, como MC Hammer (promotor de boxeo de pesos pesados en sus ratos de ocio y “niño mimado” de la cadena MTV), Vanilla Ice y Jazzy Jeff and the Fresh Prince, en el intento de conciliar comercialidad (música disco, sobre todo) y novedad, desfiguraron la esencia del movimiento, hasta el punto de que bandas como 2 Live Crew, NWA (Niggers With Attitude), Ice-T y, sobre todo Public Enemy, sufrieron una sistemática marginación por parte de los medios y la crítica especializada, además de soportar un largo periodo de silencio involuntario durante el cual sus trabajos fueron sometidos a censura en las emisoras y a juicios en los tribunales.

El rap genuino, al asumir en sus letras y ritmos la épica urbana de la violencia cotidiana (crimen, droga, cárcel, represión), el sexo explícito y la pornografía dura, el machismo, las posturas políticas de extrema izquierda y la justificación de la lucha armada contra el orden establecido, en consonancia con las tesis más duras de Malcolm X y los Panteras Negras, ha sido atacado con inusitada agresividad por los sectores más conservadores de Estados Unidos y Europa. Por el contrario, directores que iniciaron su carrera en el cine independiente o underground (Stephen Frears, Spike Lee, Oliver Stone, Dennis Hopper, por ejemplo) han reivindicado en sus películas los valores y motivos plásticos que significan las inquietudes de este movimiento.

HEAVY METAL

INTRODUCCIÓN

Heavy metal, corriente del rock que en su sentido literal se define como metal duro o pesado.

La expresión heavy metal tiene un origen literario: un personaje creado por el narrador estadounidense William Seward Burroughs en su peculiar código metafórico, al que da vida en La máquina blanda (1961), llamado Chico Heavy Metal. Estos términos fueron utilizados por el crítico de la revista Rolling Stone y más tarde novelista y editor Barry Gifford para aludir pocos años después al movimiento de recuperación del rock and roll en su línea más radical, que encabezaron bandas británicas y estadounidenses como Hawkind, Cream, MC5, Yardbirds, Iron Butterfly, Steppenwoolf, Blue Öyster Cult, Ted Nugent y Amboy Dukes, Thyn Lizzy, Blue Cheer y, para algunos analistas, hasta Kinks, The Who o The Stooges. No obstante serán sobre todo grupos como Deep Purple con su álbum Shades of Deep Purple (1968) y Led Zeppelin con la publicación a principios de 1969 de su primer álbum Led Zeppelin, los que inauguran la era de las superbandas de rock y marcan las líneas maestras del heavy metal, al extremar aún más la postura enérgica adoptada por el hardcore y el glam en las postrimerías de la década de 1960.

LA ERA DE LAS SUPERBANDAS

La confrontación artificial planteada entre una supuesta y homogénea actitud dura en el rock y la correspondiente línea blanda, de la que fueran principales exponentes respectivamente las bandas británicas The Rolling Stones y The Beatles, se reproduciría en los primeros tiempos del heavy metal. Las distinciones de los especialistas, en este caso, no sólo ponían énfasis en la fuerza sonora de las bandas, sino asimismo en la eterna confrontación entre los defensores del retorno a las esencias puras y duras del rock americano, y la ambición y el ansia de variedad que animaban la creatividad de los músicos del Reino Unido. En consecuencia, el heavy metal, en una primera etapa, se configuró sobre la marcha con el propósito de redefinir y reivindicar el rock genuino, y por oposición a la decadencia general de los grupos e intérpretes representativos del mundo del rock —este mismo carácter de reacción airada contra el estancamiento alumbraría el punk a finales de la década de 1970—, que lo condenaba a ser caricatura de sí mismo y juguete sometido a la dictadura de la comercialidad impuesta por las grandes casas discográficas.

Más afines a las influencias del blues y el rhythm and blues, los músicos de heavy metal alzaron —o recuperaron— el estandarte de la insumisión y la rebeldía inherentes al rock en oposición abierta a las prácticas de las estrellas del rock. En el aspecto técnico, esta actitud se fundamentaba en una prueba constante de fuerza instrumental donde primaba la autenticidad de la acción sobre el virtuosismo musical. Potentes baterías, guitarras coléricas y vertiginosas, bajos de tormenta, voces que ensalzan la rabia del marginado y del marginal o una fantástica pesadilla anticonvencional dirigida contra la narrativa ortodoxa y el ingenio chocante o absurdo de las letras del rock clásico y la sociedad establecida, tradicional y conservadora, satisfecha e intolerante.

Todos estos elementos generales, como es lógico, se verían sometidos a grandes cambios con el paso de los años, puesto que en los principios de la andadura del rock metálico sus rasgos de identidad estaban por consolidarse. Ello puede advertirse en la pluralidad de caminos seguidos por gran número de bandas hasta que adquieren conciencia de su verdadera orientación y, de una forma más evidente, contrastando la forma en que sus temas evolucionan en el tiempo. Resultaría arriesgado afirmar, si se exceptúa la inquietud estética o la disconformidad como retrato esencial de una actitud vital, que pueden confundirse entre sí las canciones de Led Zeppelin, Deep Purple o Hawkind, con las descargas enloquecidas y selváticas de las guitarras de Ted Nugent y Eddie van Halen; o que las atmósferas siniestras de Black Sabbath pueden asociarse sin más con la vocación clasicista de Yngwie Malmsteen, la estética fría de Judas Priest y el ansia destructora de Wendy O. Williams.

Asimismo existe una correlación entre la conducta heterodoxa y épica del heavy, a la manera de un rock combatiente en los márgenes del mercado, y la ruptura de la imagen tópica del éxito de las glorias del rock. El dilema sociocultural entre apocalípticos e integrados se transforma aquí en el choque entre una espectacularidad sucia, esforzada, ruidosa y heroica, y la brillantez del sistema que premia a los “buenos chicos” que aspiran a una vida de triunfo y retornan al buen camino en cuanto caen prisioneros del mercado discográfico a gran escala.

LA TRAVESÍA DEL DESIERTO

Existe unanimidad entre los autores que han reconstruido la andadura histórica del heavy metal en que la coincidencia de las bandas al cultivar un atronante torbellino sonoro aportaba una cohesión general a la multitud de las manifestaciones de los músicos e intérpretes vinculados a este movimiento. No obstante, existe otro factor que caracterizó el rock metálico desde sus inicios: el rechazo que recibió por parte de la crítica especializada y de los medios musicales acostumbrados, reflejo del patente rechazo social y generacional.

En sus inicios, el heavy rock designó de una forma genérica a jóvenes que no sabían cuál era, en concreto, el proyecto específico que pretendían llevar adelante.

DEEP PURPLE

Es el caso de Deep Purple, que en sus primeros tiempos integran músicos de rhythm and blues como Jon Lord, Nicky Simper o el solista Rod Evans, un guitarra tan duro como Ritchie Blackmore, y un batería tan caracterizado y energético como Ian Paice. Sus primeros temas son versiones y dan lugar a una primera época donde Lord imprime un carácter sintético entre el blues, el rock sinfónico más denso y algunas resonancias tomadas de The Beatles, con álbumes como The Book of Taliesyn y el que lleva el nombre del grupo y les sirve de tarjeta de presentación.

La segunda época, que arranca de 1970, relacionará a los incorporados Ian Gillan (voz) y Roger Glover (producción y batería), que tomarían partido por la línea propugnada por Blackmore: Deep Purple In Rock será una contundente muestra de esta etapa, a la que seguirán Fireball (1971), Machine Head (1972) y el mítico doble Made in Japan (1972), cuya clamorosa acogida define su retrato más difundido y aceptado, pero a costa de lastrar el futuro de la banda, que se disgrega en 1973 —con la salida de Gillan—, vuelve a reconstruirse en 1975 para grabar Made in Europe, y se desgaja poco después con la marcha de Blackmore, decidido a liderar su propia banda, Rainbow. Las sucesivas reapariciones de la formación favorecen el ascenso de algunas figuras nacientes —como el guitarra Tommy Bolin y el cantante David Coverdale—, pero no permite desligarse del legado histórico de la banda en tanto sus nuevos discos pasan inadvertidos para el público.

- BIOGRAFÍA

Banda de rock británica encuadrada dentro de la música heavy metal.

Aunque los miembros del grupo han ido variando sensiblemente desde su fundación en 1968, la formación clásica estaba compuesta por el guitarrista Ritchie Blackmore, el teclista Jon Lord (formado en el piano clásico), el cantante Ian Gillan, el bajista Roger Glover y el batería Ian Paice. En sus primeros tiempos la integraba también el solista lugar a una primera época en la que Lord marcó un estilo sintético, a medio camino entre el blues y el rock sinfónico más denso, con algunas resonancias de The Beatles. De esta época son álbumes como The Book of Taliesyn (1969) y Deep Purple (1969), que les sirvieron de tarjeta de presentación. También en 1969 grabaron con la Royal Philharmonic Orchestra el experimental Concerto for Group and Orchestra, en colaboración con el trompetista y compositor británico Malcolm Arnold.

El disco Deep Purple In Rock marcó el comienzo de su segunda etapa, un compendio de lo mejor de su conocido estilo, con las intervenciones del recién incorporado vocalista Ian Gillan y los extraordinarios solos de guitarra de Ritchie Balckmore, así como canciones largas, muchas de las cuales duraban más del doble que un tema estándar. Los discos Fireball (1971), Machine Head (1972) y Made in Japan (1972) -uno de los álbumes en directo más celebrados de la historia del rock- obtuvieron un enorme éxito y escalaron hasta lo más alto de las listas de ventas británicas. El sencillo “Smoke on The Water”, que apareció por primera vez en 1972 en el álbum Machine Head, está considerado como un clásico en su género por su atronador arreglo y su repetitiva línea de guitarra. Después de varios cambios en sus componentes, el grupo se separó en 1976; se volvió a reunir ocho años después para grabar Perfect Strangers (1984). A este álbum le siguieron otros como The House of Blue Light (1987), Slaves and Masters (1990), Come Hell o High Water (1994), Purpendicular (1996) y Abandon (1998). En el verano de 2003 publicaron Bananas y emprendieron una gira por varios continentes.Rod Evans. Sus primeros temas son versiones de clásicos de la música pop que dieron

LED ZEPPELIN

El origen de Led Zeppelin es muy distinto, pues surge en 1968 a raíz de la dispersión de los componentes de Yardbirds, entre los que destacaban las guitarras de Eric Clapton, Jeff Beck y Jimmy Page. Este último, ansioso por formar su propia banda, llamará en su ayuda al bajo John Paul Jones, y trabará gran amistad con el cantante Robert Plant, quien a su vez convocará al obsesivo batería John Bonham. Con las bendiciones de Keith Moon, el belicoso batería de The Who, y el respaldo de Atlantic Records graban su primer álbum Led Zeppelin en enero de 1969 y hacia finales del mismo año aparece Led Zeppelin II. En 1970 llegará la tercera entrega de la que ya se conoce como serie Zeppelin, y la cuarta al cabo de unos meses.

En menos de un año los componentes del grupo, tras una frenética actividad, se han convertido en la banda más original, acrisolada e innovadora de la década, al remontar las supuestas influencias procedentes del movimiento mod y sus inequívocas raíces blues rock, en beneficio de un sonido inconfundible, duro, intenso, cargado de fragores, donde se concilian la potente guitarra de Page y la embrujadora voz de Plant. No obstante, como es frecuente en el universo del rock, el éxito mundial —y de un modo concreto el culto que despierta el bellísimo tema “Stairway to Heaven”— desencadena la oleada de gacetillas y reportajes que presenta a los Zeppelin como satanistas enloquecidos, hippies de última hora traidores a los ideales del mundo libre, comprometidos en cambio con la lucha del pueblo vietnamita y las drogas duras y, por si fuera poco, según las mismas fantasiosas fuentes, involucrados en terribles y sombríos sucesos de sangre, ceremonias orgiásticas, sacrificios y ritos de magia negra.

Al trascender la muerte del hijo de Plant, las accidentadas giras y la desaparición de varios amigos próximos a los músicos, amantes por demás de prácticas orientalistas y esotéricas, así como los rumores sobre la ambigüedad diabólica e inmoral de las letras, los medios de comunicación remiten al grupo al territorio del más terrible de los ostracismos, que los Zeppelin intentarán anular entre 1973 y 1975 mediante la publicación de Houses of the Holy y la creación de la discográfica independiente Swan Song. Ha nacido el mito, pero al parecer ensombrecido por su agitada trayectoria, que implica al heavy metal en general.

En 1980 la muerte de Bonham, luego de un periodo en que sus actuaciones marcan hitos y se suceden trabajos de calidad excepcional —el doble Physical Graffiti (1975), Presence (1976) y In Through the Out Door (1979), que alcanzaría ventas millonarias— llevan a los componentes de Led Zeppelin a la separación.

Desde ese momento, las hipótesis que apuntan hacia la reunión de los maduros supervivientes son constantes, y se avivan en 1982 con la edición del álbum Coda; pero salvo esporádicos encuentros discográficos (Page y Plant) y tentativas aisladas (Page con Jeff Beck, con The Firm, con Honeydrippers, además de numerosos temas compuestos para cantantes como Roy Harper, Plant y David Coverdale), el proyecto no logró prosperar.

BLACK SABBATH

Los también británicos Black Sabbath, procedentes de Birmingham, emprenden su carrera por las mismas fechas que Led Zeppelin, pero el éxito les sorprenderá a partir de 1970, con el lanzamiento en Estados Unidos de Paranoid, un álbum que al tiempo que asume algunas de las influencias más claras del glam rock, asienta una de las corrientes definitorias y más poderosas del heavy.

Sus puestas en escena ensalzan atmósferas misteriosas, oscuras, relatos de terror que se conjugan con impresionantes pesadillas tecnológicas y anuncios apocalípticos, elementos que sostenidos por el carisma del solista Ozzy Osbourne, enamorado de las historias medievales y las leyendas vampíricas, y unidos a la potencia de Tony Iommi (guitarra) y Bill Ward (batería), abrirán un episodio singular en el rock de las últimas décadas.

LOS HISTÓRICOS Y LOS ADULTOS

De principios de la década de 1970 arranca la oleada de las que serán más características formaciones de heavy metal, y se manifestará por diversos frentes. La relación sería interminable, pero destacan los estadounidenses Aerosmith, Blue Öyster Cult, Mountain (en 1970), The Tubes y la solista Suzy 4 (en 1972), los británicos UFO (en 1970), los alemanes Scorpions (en 1971), los británicos Gary Moore y G-Force, Thyn Lizzy y Uriah Heep (en 1972), los británicos Judas Priest y los neoyorquinos Kiss (en 1973), los canadienses Rush y April Wine (1973), los australianos AC/DC (en 1974), los holandeses establecidos en California, Van Halen (en 1974), los británicos Rainbow y Motorhead (en 1975).

Recibirán el legado de las superbandas y en algunos casos —como Aerosmith, Judas Priest o AC/DC, principalmente— tomarán el relevo en un plano de igualdad con sus predecesores que afirmará el código de identidad heavy, fijándolo en el tiempo, en lo musical y en lo plástico.

Más tarde, durante las décadas de 1970 y 1980, mantendrán las esencias en contraste con las líneas musicales que proliferarán en Estados Unidos y Gran Bretaña a partir del estallido punk, la escuela metálica denominada AOR (Adult Oriented Rock) o de "nueva ola", impulso más moderado en sus formas, así como más mediatizado por criterios de comercialidad.

Esta reacción estimulará a partir de 1977 y de forma ininterrumpida hasta la década de 1990 la aparición de bandas tan destacadas como Iron Maiden, Def Leppard, Saxon, Whitesnake, The Runaways, Girlschool, UDO, Dokken, Metallica, Megadeth, Manowar, The Cult, WASP, Mötley Crüe, Bon Jovi, Skid Row, Twisted Sister, Anthrax, Suicidal Tendencies, Gamma Ray, Black Crowes, Queensrÿche, Paradise Lost, Fight, Cycle Sluts From Hell, entre muchas otras. Y a la vez, se evidencia la relación con diversos géneros musicales —con preferencia el punk, el grunge, el rap y numerosas corrientes de rock alternativo—, así como el periódico resurgir de formaciones míticas (Cream, Deep Purple, por ejemplo), orientaciones que lejos de estancar la creatividad del rock metálico le aportaron sugerentes perspectivas.

A finales del siglo XX, la evolución del heavy metal estuvo marcada por la total renovación. Las bandas colgaron en el armario las chupas de cuero y adoptaron una estética más acorde con las nuevas tendencias (piercing y tatuajes), mientras su música abrazaba la heterodoxia flirteando con otros sonidos, como el hip-hop y la música electrónica. Es el llamado nuevo metal o cross over, que inició su andadura a principios de la década de 1990 con Sepultura y Pantera, entre otros, y se afianzó en la costa oeste de Estados Unidos con grupos como Korn, Fear Factory, Machine Head, Coal Chamber o Limp Bizkit, bajo la atenta mirada del productor estadounidense Ross Robinson, responsable del sonido de algunas de estas bandas.

FLAMENCO

INTRODUCCIÓN


Flamenco, acervo de cantes y bailes españoles de muy antigua procedencia y variopinta estirpe étnica —árabe, judía, gitana y del África negra—, que se consolida, en el transcurso de los últimos 150 años, como forma artística individual y diferenciada.

ORÍGENES

Sus raíces son inciertas; aunque las primeras manifestaciones conocidas surgen a finales del siglo XVIII, se supone que ya existía mucho antes. El arte flamenco nació en Andalucía en el seno de una comunidad marginal, intercultural y hostigada, en la que convivían judíos, árabes, cristianos y gitanos, y a la que se sumaron, durante el siglo XVI, los ritmos de la población negra, que hacía escala en el puerto de Cádiz, antes de partir hacia las plantaciones americanas. Tradicionalmente aparece asociado al pueblo gitano por haber sido éste su principal difusor e intérprete, así como el que mejor supo fundir en un solo crisol musical brotes de raíces tan diferentes como las melodías árabes, los cantos judíos de la sinagoga, remotos fragmentos de la liturgia bizantina y aportaciones de la cultura musical andaluza. Del carácter marginal y acosado de sus etnias de origen procede el elemento de extremo dolor que generalmente proclama, y de la riqueza y variedad de ritmos y culturas musicales emana tanto la trascendencia de sus cantes y bailes como la contagiosa y explosiva forma en que expresa sus alegrías.

Los verdaderos artífices del cante y bailes flamencos iniciaron el desarrollo de su arte en su versión moderna en las últimas décadas del siglo XVIII, periodo en el que coinciden en su normalización con otras artes de procedencia popular, como, por ejemplo, las corridas de toros. Durante ese siglo, el pueblo andaluz tenía un comportamiento privado muy particular; a través de sus reuniones en mesones y tabernas, donde el baile, el cante y la guitarra eran el principal motivo, se fue forjando un género musical, literario y coreográfico que hoy responde universalmente al nombre de flamenco. Esta célula embrionaria tuvo sus asentamientos en los barrios más pobres y artesanos, coincidiendo con el nacimiento y exaltación del `majismo', es decir, el gusto por lo plebeyo, con una personalidad y unos comportamientos propios. En esa época ya existen obras que recogen formas andaluzas de baile y cante, tales como tiranas, seguidillas, fandangos, cachirulo, playeras, chandé, zapateado, zorongo y olé.

Con motivo de la guerra de la Independencia española (1808-1814) y los acontecimientos políticos siguientes, surgieron numerosas canciones, coplas y bailes como aportación artística que se manifestó en los teatros y en numerosas manifestaciones populares. Todo este material tuvo una influencia positiva en la formación del flamenco. En 1856 ya existían academias que acostumbraban a contratar, para animar ciertos bailes, sobre todo los llamados jaleos, a cantaores profesionales. Así se fueron configurando unos espectáculos de baile en salones a medio camino entre la academia y el café cantante. La denominación de flamenco a este tipo de espectáculo, como género específico, apareció en abril de 1866, al anunciar el Salón de Oriente un gran concierto “de bailes del país con cantos y bailes flamencos” en lugar de la habitual “de bailes del país y cantes andaluces”. La música y la danza flamenca se introdujeron en las clases sociales altas a principios del siglo XIX como un entretenimiento de café.

EL BAILE, EL CANTE Y EL TOQUE

En un principio todo giraba en torno al baile. En el naciente espectáculo romántico, la voz ocupó de un modo paulatino el sitio de honor, haciendo del flamenco una historia cantada y narrada en primera persona. Era frecuente entonces que el propio cantaor o la cantaora se acompañara con la música de la guitarra. El toque de ésta también creció y, en su madurez, el guitarrista reclamó un lugar proporcionado a sus logros individuales. Baile, cante y guitarra se juntaron de nuevo, con cada elemento más pulido y perfeccionado, hasta hacer del arte flamenco patrimonio de la humanidad y parte esencial de la cultura universal.

El cante es el corazón del flamenco y, como el baile, tiene tres formas: grande o jondo, cantos intensos y profundos en tono trágico e imbuidos por el duende (encanto misterioso), es la transformación del músico por la profundidad de la emoción; intermedio, moderadamente serio, a veces cargado de reminiscencias orientales; y pequeño, cantos ligeros, llenos de exuberancia, al amor y la naturaleza. Hay muchos géneros individuales, como las alegres bulerías; las más serias soleares y su descendiente, más festivo, las alegrías; los fandangos grandes, adaptación seria de género no-romaní más ligero; las malagueñas, rama de los fandangos; y los cantes grandes, como las seguidillas gitanas y las saetas.

Tanto el texto como la melodía de estos cantos, al igual que la danza flamenca, se improvisan sobre unas estructuras tradicionales de acordes y un ritmo característico. El zapateado, juego de pasos de planta y tacón, caracteriza la danza de los hombres. La forma tradicional de danza en las mujeres se basa más en la gracia del cuerpo y en los movimientos de las manos. Se cree que, especialmente, el baile grande retiene elementos de danzas indias, donde tienen su origen los gitanos. Las castañuelas, que se encuentran en la danza andaluza, no son tradicionales en el flamenco. El cante y el baile pueden estar acompañados por el jaleo, toque rítmico de dedos, palmas y gritos. En el siglo XIX, el acompañamiento de guitarra se hizo común en muchos géneros y, por eso, aparecieron los solos de guitarra. Entre las grandes figuras de la danza flamenca destacan Vicente Escudero y Carmen Amaya.

LA GEOGRAFÍA DEL FLAMENCO

La geografía española puede recorrerse como una geografía flamenca, definiendo sus características y peculiaridades, así como los cantes y bailes nacidos en cada enclave o aquellos más populares.

1- CÁDIZ

El cante jondo procede de Cádiz y de los puertos de la costa gaditana —Sanlúcar de Barrameda, El Puerto de Santa María, San Fernando, Chiclana de la Frontera, Puerto Real—, lugares en los que se conserva el más rico yacimiento de los antiguos romances de los que nace `lo jondo'. Fragmentos de estos romances o corridos constituyen la expresión básica del cante por tonás. La toná, que viene de tonada, se interpreta siempre sin acompañamiento alguno. De la treintena que se conoce en la historia, tan sólo se conservan tres: la chica, la grande y la del Cristo. De las tonás derivan los martinetes —o cantos de fragua—, la carcelera, la debla y las saetas flamencas.

También proceden de Cádiz los primeros grandes nombres históricos que recoge el cante flamenco: el Fillo, el Planeta, tatarabuelo de Manolo Caracol, y sobre todo Enrique el Mellizo, que creó algunas de las principales variantes de los estilos básicos del cante: siguiriyas, soleares, malagueñas y tangos. Los cantes gaditanos se destacan del resto por su vibrante ritmo y compás. Los más significativos son las alegrías, las rumbas, los tanguillos y las bulerías.

2- JEREZ DE LA FRONTERA

El cante jerezano, de Jerez de la Frontera, está a medio camino entre la desbordante alegría gaditana y la seriedad de Sevilla. Jerez ha sido cuna no sólo del mejor vino fino andaluz, sino también de la cantera más fecunda de artistas flamencos. En el siglo XVIII destacan una larga serie de intérpretes de tonás, y en el XIX aparecen los siguiriyeros más representativos. Los jerezanos crearon además un estilo de cante corto por bulerías que define toda su vocación interpretativa.

3- SEVILLA

Sevilla, y en Sevilla el barrio de Triana, fueron el foco que atrajo a cantaores y bailaores de muy distintas procedencias, pero en especial profesionales de Cádiz y de Jerez, que se asentaron en la ciudad y fundaron las primeras academias de baile y los primeros cafés cantantes. De este modo, muchos de los cantes tenidos por sevillanos son simples derivaciones de los estilos gaditanos. Silverio Franconetti, que bien puede ser considerado como el verdadero creador del género flamenco que hoy conocemos, nació y se formó en Sevilla. De Triana procede su cante más característico, la soleá.

4- OTRAS REGIONES

Cantes del resto de las provincias andaluzas —Huelva, Málaga, Granada, Córdoba, Almería y Jaén— tienen todos un tronco común: el fandango. La música que en ellas se ha generado arranca de los fandangos moriscos. Éstos poseen un ritmo especial que, desprendiéndose poco a poco de su sometimiento al baile, ha generado, limitándonos tan sólo a la provincia de Huelva, más de 32 variantes distintas. En Málaga también ha originado otros ritmos, como los verdiales, las jaberas, las rondeñas, el cante de jabegotes y las malagueñas; en Córdoba ha dado lugar a los fandangos de Cabra y de Lucena, y los del zángano de Puente Genil; y en Granada a los fandangos de Peza y de Güejar Sierra.

En Almería y Jaén, las raíces mineras de algunas de sus fórmulas han originado las tarantas y tarantos mineros. Las tierras del Levante español, primordialmente Murcia y Cartagena, han sido tierras de cantes. La decadencia de las minas almerienses llevó a muchos trabajadores a La Unión, y con ellos sus cantes procedentes del fandango. Se abrieron bastantes cafés cantantes y en ellos actuó Antonio Chacón, uno de los grandes patriarcas flamencos, que dio forma a los estilos propios de la zona: la cartagenera chica y grande y las mineras.

En el extremo contrario, en las tierras de Extremadura, los gitanos pacenses aportaron nombres históricos al flamenco —por sólo mencionar uno, Porrinas de Badajoz, el primero de una extraordinaria estirpe flamenca— y un par de estilos propios: los jaleos y los tangos.

5- MADRID Y BARCELONA

De Madrid puede decirse que es la capital y el centro económico del flamenco desde hace muchísimos años; en un periódico de la capital apareció por primera vez escrita la palabra flamenco como tal, allá por 1853. Los cafés cantantes, los tablaos y los teatros madrileños han contado en sus programaciones con las principales figuras del cante y el baile a lo largo de su historia. Entre sus figuras señeras están Ramón Montoya, el llamado `Papa de la guitarra', así como Angelillo, el Güito, Martín el Revuelo, Lebrijano o Curro Fernández. Dos estilos pueden considerarse madrileños: las antiguas soleares apolás y las jotillas madrileñas.

Barcelona, tierra de arribada de trabajadores andaluces y extremeños, es depositaria de una tradición y una personalidad propias. En la larga tradición flamenca de la Ciudad Condal están escritos nombres insustituibles, como el de la bailaora Carmen Amaya, y el desarrollo de un género propio, la rumba. Aunque ya hemos mencionado a algunos, cabe establecer también una cierta progenie, no fisiológica, pero sí real, en los grandes cantaores. Empezando por Enrique el Mellizo y Silverio Franconetti, maestros a su vez de las dos figuras cumbres del arte flamenco: Antonio Chacón y Manuel Torre. El primero engrandeció el cante y dignificó la figura del cantaor; el segundo representa la bohemia visceral y anárquica del género. La cantaora más grande de todos los tiempos es seguramente Pastora Pavón, la Niña de los Peines, discípula de Torre y de Chacón.

EL FLAMENCO EN EL SIGLO XX

En la década de 1920 empiezan a desaparecer los cafés cantantes y comienzan las emisiones en radio y las primeras grandes programaciones en teatros. Tras la Guerra Civil española, en la década de 1940, brillan las figuras de Juanito Valderrama, Pepe Marchena, Pepe Pinto, Manolo Caracol y Lola Flores. Llegada la década de 1950, se inició una cierta `intelectualización' del flamenco —quizás porque la autarquía impuesta por la dictadura del general Franco hacía del flamenco el género nacional por excelencia— y también su difusión internacional. A mucho de este intelectualismo de lo popular contribuyó la veneración que despertaba un inmenso cantaor, Antonio Mairena, en cuyo entorno surgió `el mairenismo', compendio neoclásico de buenos modos y nefastos abusos. El mairenismo, y su oposición a cambios y desarrollos no establecidos en un canon ya olvidado por las jóvenes generaciones, ha sido la causa de que algunas de las grandes figuras heterodoxas de los últimos años hayan sufrido mayores dificultades de las necesarias para imponer su propia personalidad. Ejemplo de esto son los guitarristas Paco de Lucía, Tomatito y Manolo Sanlúcar, el bailaor Mario Maya y los cantaores Enrique Morente y Camarón de la Isla.

De los festivales y concursos que se convocan en esos años salen las que serán las figuras de la década de 1960: Juan Talega, Bernarda y Fernanda de Utrera, Perla de Cádiz y José Meneses. En las décadas de 1970, 1980 y 1990, serán los tablaos y los festivales los centros de la actividad flamenca. Por los tablaos de Madrid pasaron todas las figuras del cante y el baile: Manolo Caracol, Antonio Mairena, la Paquera de Jerez, la Perla, Fosforito, Fernanda y Bernarda de Utrera, José Menese, Pansequito, Lebrijano, Enrique Morente, Carmen Linares, Chano Lobato, Paco Toronjo, Terremoto, Naranjito de Triana, Rancapino y Camarón.

En la actualidad existen grandes artistas del baile y del cante flamenco que mantienen la tradicional riqueza y originalidad de este estilo de danza española. Entre ellos se encuentran Antonio Ruiz Soler, Antonio Gades o Cristina Hoyos. Véase también Danza española.

JAZZ

INTRODUCCIÓN

Jazz, forma musical nacida hacia 1900 en Estados Unidos. Posee una historia definida y una evolución estilística específica. En su desarrollo ha tomado elementos de la música folclórica; a su vez, la música popular los ha tomado del jazz.

CARACTERÍSTICAS

Desde sus comienzos, el jazz se ha ramificado en muchos subestilos, lo que hace difícil la realización de una descripción única que se adapte a todos ellos con fiabilidad absoluta. Sin embargo, pueden hacerse algunas generalizaciones, teniendo en cuenta que en todos los casos hay excepciones.

Los intérpretes de jazz improvisan dentro de las convenciones del estilo que han elegido. Por lo general la improvisación se acompaña de una progresión de acordes de una canción popular o una composición original que se repiten. Los instrumentistas imitan los estilos vocales negros, incluso el uso de glisandos y portamentos (sonidos arrastrados de una nota a otra), las ligeras variaciones de tono (incluidas las llamadas blue notes, tonos de la escala del blues desafinados a la baja en un intervalo microtonal respecto a la afinación occidental), y los efectos sonoros, como gruñidos y gemidos.

La voluntad de crear un sonido personal de color tonal —con un sentido del ritmo y forma individual, y con un estilo propio de ejecución— ha llevado a los músicos a la utilización de ritmos que se caracterizan por una sincopación constante (los acentos aparecen en momentos inesperados del compás) y también por el swing, un pulso rítmico único del jazz que se manifiesta en las complejas relaciones entre notas largas y breves. Las partituras escritas, si existen, se usan tan sólo como guías de la estructura dentro de la cual se desarrolla la improvisación. La instrumentación típica comienza con una sección rítmica, formada por el piano, el contrabajo, la batería y una guitarra opcional, a la que se pueden añadir instrumentos de viento. En las big bands los vientos se agrupan en tres secciones: saxofones, trombones y trompetas.

Si bien hay excepciones en algunos subestilos, el jazz en general se basa en la adaptación de infinitas melodías a algunas progresiones de determinados acordes. El músico improvisa nuevas melodías que se ajustan a la progresión de los acordes, y éstos se repiten tantas veces como se desee a medida que se incorpora cada nuevo solista.

Si bien para la improvisación de jazz se usan piezas cuyas pautas formales son muy distintas, hay dos estructuras, en particular, que se usan con más frecuencia en sus temas. Una es la forma AABA de los estribillos de las canciones populares, que consta de 32 compases divididos en cuatro secciones de ocho compases cada una: la sección A, la repetición de la sección A, la sección B (el puente, que suele comenzar en una tonalidad nueva), y la repetición de la sección A. La segunda forma tiene hondas raíces en la música folclórica de la comunidad negra estadounidense, el blues de 12 compases. A diferencia de la forma de 32 compases en AABA, los blues tienen una progresión de acordes casi uniforme.

LOS ORÍGENES

El jazz hunde sus raíces en el eclecticismo musical de los afroamericanos. En esta tradición sobreviven huellas de la música del África occidental, de las formas musicales de la comunidad negra del Nuevo Mundo, de la música popular y clásica europea de los siglos XVIII y XIX y de formas musicales populares posteriores que han influido en la música negra o que son obras de compositores negros. Entre los rasgos africanos se encuentran los estilos vocales, que destacan por una gran libertad de coloración vocal, la tradición de la improvisación, las pautas de pregunta y respuesta, y la complejidad rítmica, tanto en la síncopa de líneas melódicas individuales como en los ritmos complejos que tocan los distintos miembros de un conjunto. Otras formas de música afroamericana son los cantos que acompañaban el trabajo, las nanas y, aunque posteriores, los cánticos espirituales y los blues.

La música europea ha aportado estilos y formas específicas: himnos, marchas, valses, cuadrillas y otras músicas de baile, de teatro, y de ópera italiana, así como elementos teóricos —en especial la armonía—, un vocabulario de acordes y la relación con la forma musical.

Entre los elementos negros de la música popular que han contribuido al desarrollo del jazz se incluyen la música de banjo de los minstrel shows (derivados de la música de banjo de los esclavos), los ritmos sincopados de influencia negra procedentes de la música latinoamericana (que se escuchaba en las ciudades sureñas de Estados Unidos), los estilos de pianola de los músicos de las tabernas del Medio Oeste, y las marchas e himnos interpretados por las bandas de metales de negros a finales del siglo XIX. En estos años surgió otro género que ejerció una poderosa influencia; se trataba del ragtime, música que combinaba muchos elementos, incluidos los ritmos sincopados (originarios de la música de banjo y otras fuentes negras) y los contrastes armónicos y las pautas formales de las marchas europeas. A partir de 1910 el director de orquesta W. C. Handy tomó otra forma, el blues, y la llevó más allá de su tradición precedente —estrictamente oral—, con la publicación de sus originales blues. En las manos de los músicos de jazz, sus blues encontraron en la década de 1920 a quien sería quizá su mejor intérprete: la cantante Bessie Smith, que grabó muchos de ellos.

La fusión de estas múltiples influencias en el jazz resulta difícil de reconstruir, dado que esto ocurrió antes de que el fonógrafo pudiera ofrecer testimonios fiables.

LA HISTORIA

La mayor parte de la música primitiva de jazz se interpretaba en pequeñas bandas de marcha o la tocaban pianistas solistas. Aparte del ragtime y las marchas, el repertorio incluía himnos, espirituales y blues. Las bandas tocaban esta música, modificándola mediante síncopas y aceleraciones, en las fiestas campestres, bodas, desfiles y funerales. Era típico que las bandas tocasen endechas de camino a los funerales, y marchas alegres al volver. Si bien el blues y el ragtime surgieron con independencia del jazz y continuaron coexistiendo con él, influyeron en su estilo y sus formas, y sirvieron de vehículo importante para la improvisación jazzística.

1- EL JAZZ DE NUEVA ORLEANS

Con el inicio del siglo XX surgió el primer estilo de jazz documentado, cuyo centro estaba en la ciudad de Nueva Orleans, en el estado de Luisiana. En él la corneta o la trompeta llevaba el peso de la melodía, el clarinete tocaba floridas contramelodías y el trombón interpretaba sonidos rítmicos mientras hacía sonar las notas fundamentales de los acordes o una armonía simple. Detrás de este trío básico, la tuba o el contrabajo interpretaban la línea del bajo, y la batería el acompañamiento rítmico. La exuberancia y el volumen eran más importantes que la delicadeza: la improvisación se centraba en el sonido del conjunto.

Un músico de nombre Buddy Bolden parece haber sido el artífice de las primeras bandas de jazz, pero su música y su sonido se han perdido. Si bien se pueden percibir ciertas influencias del jazz en las pocas grabaciones primitivas en discos, la primera grabación de una banda de jazz hubo de esperar hasta 1917. Esta banda, un grupo de músicos blancos de Nueva Orleans, que se llamaba The Original Dixieland Jazz Band, tuvo un enorme éxito tanto en Estados Unidos como a nivel internacional (el término dixieland sería utilizado para definir más tarde al estilo Nueva Orleans interpretado por músicos blancos). Después aparecerían dos destacados grupos, uno blanco y otro negro: en 1922 los New Orleans Rhythm Kings y en 1923 la Creole Jazz Band, esta última liderada por el cornetista King Oliver. La serie de grabaciones realizadas por el grupo de Oliver son los registros más significativos del estilo de Nueva Orleans. Otros destacados músicos de esta ciudad fueron los trompetistas Bunk Johnson y Freddie Keppard, el saxofonista soprano Sidney Bechet, el percusionista Warren Baby Dodds, y el pianista y compositor Jelly Roll Morton. Sin embargo, el músico más influyente del estilo de Nueva Orleans fue el segundo trompeta de King Oliver, Louis Armstrong.

2- EL IMPACTO DE AMSTRONG

Primer auténtico virtuoso de jazz, Armstrong fue un sorprendente improvisador, tanto en el plano técnico, como en el emocional e intelectual. Cambió el formato del jazz y puso al solista al frente de la orquesta. Los grupos con los que grabó, los Hot Five y los Hot Seven, demostraron que la improvisación podía ser mucho más que una simple ornamentación de la melodía; para ello creó nuevas variaciones basándose en los acordes de la melodía inicial. También creó escuela para todos los cantantes de jazz posteriores, no sólo en la manera de alterar las palabras y la melodía de las canciones, sino también al improvisar sin palabras, usando la voz como un instrumento (técnica denominada scat singing).

3- CHICAGO Y LA CIUDAD DE NUEVA YORK

Para el jazz, la década de 1920 fue una época de gran experimentación y numerosos descubrimientos. Muchos músicos de Nueva Orleans, incluido el mismo Armstrong, emigraron a Chicago; allí ejercieron su influencia sobre los intérpretes locales y estimularon la evolución de un estilo identificable, derivado del estilo Nueva Orleans pero acentuando la actuación de los solistas y añadiendo con frecuencia el saxofón a la orquestación. Este subestilo también se caracterizó por ritmos más tensos y texturas más complejas. Entre los instrumentistas que trabajaron en Chicago o que fueron influidos por el estilo Chicago se incluyen el trombón Jack Teagarden, el intérprete de banjo Eddie Condon, el batería Gene Krupa y el clarinetista Benny Goodman. En Chicago también trabajaba Bix Beiderbecke, cuyo lirismo como cornetista era el contrapunto del estilo trompetístico de Armstrong. Muchos de los músicos de Chicago se establecerían luego en la ciudad de Nueva York, otro centro importante de jazz en la década de 1920.

4- EL PIANO DE JAZZ

Otro elemento importante en la evolución del jazz de la década de 1920 fue la música para piano. El distrito de Harlem, en la ciudad de Nueva York, se convirtió en el centro de un estilo muy técnico, basado en los potentes contratiempos creados por la mano izquierda del pianista, con improvisaciones muy extensas, y que se daría a conocer como stride piano. El maestro de esta escuela de principios de la década de 1920 fue James P. Johnson, cuyo alumno Fats Waller —vocalista y showman de talento— se convirtió en el intérprete más popular de este estilo.

En esta década también se desarrolló un segundo estilo pianístico llamado boogie-woogie. Se trataba de una forma de blues con bajos muy marcados que repite una y otra vez la mano izquierda, mientras la derecha alternaba diferentes ritmos. El boogie-woogie se hizo muy popular en las décadas de 1930 y 1940. Entre sus líderes se encuentran Meade Lux Lewis, Albert Ammons, Pete Johnson y Pine Top Smith.

El pianista más innovador de la década de 1920, de importancia comparable a la de Armstrong, fue Earl Fatha Hines, un virtuoso que había estudiado música en Chicago, y al que se consideraba poseedor de una imaginación exuberante e impredecible. Su estilo, combinado con el enfoque más suave de Waller, influyó en la mayoría de los pianistas de la generación siguiente, en especial en Teddy Wilson, que trabajaba con la banda de Goodman en la década de 1930, y en Art Tatum, que actuó sobre todo como solista y era admirado por su virtuosismo y calidad interpretativa.

5- LA ERA DE LAS BIG BANDS

Durante la década de 1920 hubo grupos de jazz que comenzaron a tocar siguiendo el modelo de las bandas de baile de sociedad, formando las que se dieron en llamar big bands. Fueron tan populares en las décadas de 1930 y 1940 que este periodo se conoce como la era del swing. Uno de los aspectos más importantes en el nacimiento de la era del swing fue un cambio en el ritmo que suavizaba los compases en dos tiempos del estilo Nueva Orleans, utilizando un compás más fluido, de cuatro tiempos. Los músicos también desarrollaron el uso de estructuras melódicas cortas, llamadas riffs, con pautas de pregunta y respuesta. Para facilitar dicho procedimiento las orquestas se dividieron en secciones instrumentales, cada una con sus propios riffs, dando la oportunidad a los músicos para que tocasen solos o improvisaciones extensas.

El desarrollo de las big bands como medio jazzístico se debió en gran parte a Duke Ellington y Fletcher Henderson. Henderson y su arreglista, Don Redman, contribuyeron a la introducción de las partituras en la música de jazz, aunque también intentaron captar la calidad improvisatoria que caracterizaba a la música de los conjuntos reducidos. Para la consecución de sus objetivos contaron con la colaboración de solistas muy dotados, como el saxofonista tenor Coleman Hawkins.

Ellington dirigió durante la década de 1920 una banda en el Cotton Club de Nueva York. Continuó dirigiendo su orquesta hasta su muerte en 1974, y compuso piezas de concierto, coloristas y experimentales, con una duración que podía ir de los tres minutos de “Koko” (1940) a la hora de Black, Brown and Beige (1943), así como los temas “Solitude” y “Sophisticated Lady”. La música de Ellington, más compleja que la de Henderson, hizo de su orquesta un conjunto conexionado, con solos escritos especialmente para instrumentos y músicos determinados. Otras bandas en la tradición de Ellington y Henderson fueron las lideradas por Jimmie Lunceford, Chick Webb y Cab Calloway.

Durante la década de 1930 se desarrolló en Kansas City un estilo diferente de jazz para big band, cuyo máximo exponente fue la banda de Count Basie. La banda de Basie es un reflejo del énfasis del suroeste estadounidense en la improvisación, a la vez que conserva pasajes escritos (o memorizados) relativamente cortos y simples. Los instrumentos de viento intercambiaban los riffs de conjunto, e interactuaban con grandes dosis de ritmo y pausas para acomodarse a los extensos solos instrumentales. El saxofonista tenor Lester Young tocaba sobre todo con una libertad rítmica que raramente se encontraba en las improvisaciones de los solistas de otras bandas. La delicadeza del tono de Young, sus melodías fluidas, a las que ocasionalmente dotaba de un toque vanguardista y de una especie de gorjeos (juego de voz en tonos agudos), abrirían un nuevo camino, como sucediera con la manera de tocar de Armstrong en la década de 1920.

Otras figuras que hicieron escuela a finales de la década de 1930 fueron el trompetista Roy Eldridge, el guitarrista Charlie Christian, el batería Kenny Clarke y el vibrafonista Lionel Hampton. Los cantantes de jazz de la década de 1930 utilizaron una forma de interpretar más flexible y estilizada. Ivie Anderson, Mildred Bailey, Ella Fitzgerald y, sobre todo, Billie Holiday fueron las figuras más destacadas.

6- LA INTERACCIÓN CON LA MÚSICA POPULAR Y LA CULTA

Los esfuerzos pioneros de Armstrong, Ellington, Henderson y otros músicos hicieron que el jazz adquiriera una influencia dominante en la música estadounidense de las décadas de 1920 y 1930. Músicos tan populares como el director de banda Paul Whiteman utilizaron algunos de los recursos rítmicos y melódicos más llamativos del jazz, aunque con menor libertad y talento improvisatorio que el que caracterizaba la música de los principales intérpretes del género. En un intento de fusionar el jazz con la música ligera, la orquesta de Whiteman estrenó piezas sinfónicas de estilo jazzístico de compositores estadounidenses como George Gershwin. Más cerca de la tradición jazzística de la improvisación y del virtuosismo de los solos se encontraba la música de las bandas de Benny Goodman (que utilizó muchos arreglos de Henderson), Gene Krupa y Harry James.

Desde los días del ragtime, los compositores de jazz han admirado la música clásica. Varios músicos de la era del swing "jazzearon a los clásicos" en grabaciones como “Bach Goes to Town” (Benny Goodman) o “Ebony Rhapsody” (Ellington y otros). Por su parte, los autores de música clásica rindieron tributo al jazz en obras como Contrastes (1938, encargada por Goodman) del húngaro Béla Bartók y Ebony Concerto (1945, dirigido por la orquesta liderada por Woody Herman) del ruso Ígor Stravinski. Otros compositores, como el estadounidense Aaron Copland o el francés Darius Milhaud, homenajearon al jazz en sus obras.

7- DÉCADA DE 1940 Y LA POSTGUERRA

El músico de jazz más influyente de la década de 1940 fue Charlie Parker, que se convirtió en el líder de un nuevo estilo conocido como bebop, rebop o bop. Al igual que Lester Young, Charlie Christian y otros solistas destacados, Parker tocaba con big bands. Sin embargo, durante la II Guerra Mundial la economía de guerra y los cambios en los gustos del público llevaron a la disolución de muchas de estas orquestas. Esta decadencia, en combinación con el estilo radicalmente nuevo del bebop, produjo una revolución en el mundo del jazz.

El bebop se basaba igualmente en la improvisación sobre una progresión de acordes, pero sus tempos eran más rápidos, las frases más largas y complejas, y la gama emocional más amplia, hasta incluir sensaciones menos agradables que las habituales hasta entonces. Los músicos de jazz tomaron mayor conciencia de sus capacidades expresivas como artistas e intentaron promocionar su arte mediante el añadido de vocalistas, danzas y comedia, tal como lo habían hecho sus predecesores.

En el centro de este proceso de transformación destacaba Parker, que podía hacer cualquier cosa con el saxofón, a cualquier velocidad y tonalidad. Creó bellas melodías relacionadas con los acordes subyacentes, pero de una manera muy elaborada. Su música poseía una variedad rítmica infinita. Los colaboradores frecuentes de Parker fueron el trompetista Dizzy Gillespie, conocido por su formidable velocidad y registro, y por su sugestivo sentido armónico, el pianista Earl Bud Powell y el batería Max Roach, ambos líderes por méritos propios. También eran apreciados el pianista-compositor Thelonious Monk y el trompetista Fats Navarro. La cantante de jazz Sarah Vaughan estuvo relacionada en los inicios de su carrera con los músicos de bop, sobre todo con Gillespie y Parker.

A finales de la década de 1940 hubo una explosión de experimentalismo en el jazz. Las big bands modernizadas llevaron al florecimiento de artistas de la talla de Gillespie y Stan Kenton, que trabajaban junto a pequeños grupos con músicos innovadores como el pianista Lennie Tristano. La mayoría de estos grupos extrajeron sus ideas de piezas contemporáneas firmadas por maestros como Bartók y Stravinski.

Los experimentos más importantes de mediados de siglo con un jazz influido por la música culta se dieron en las grabaciones de 1949-1950 realizadas por el inusual noneto que lideraba un alumno de Parker, el joven trompetista Miles Davis. Los arreglos escritos por Davis y por otros eran de sonoridad tranquila pero tímbrica y armónicamente muy complejos. Muchos grupos adoptaron ese estilo cool, sobre todo en la costa oeste. Refinado por músicos como los saxofonistas tenores Zoot Sims y Stan Getz, y el barítono Gerry Mulligan, el cool jazz tuvo su momento culminante en la década de 1950. En ese mismo periodo el pianista Dave Brubeck (que era un alumno de Milhaud), y el saxofonista alto Paul Desmond, alcanzaron la popularidad con una mezcla de música culta y jazz.

No obstante, la mayoría de los músicos, sobre todo en la costa oeste, continuaron acrecentando la tradición más caliente y estimulante del bebop. Entre las máximas figuras del hard bop —estilo heredero del bebop en la década de 1950— se encuentran el trompetista Clifford Brown, el batería Art Blakey y el saxofonista tenor Sonny Rollins, uno de los mayores talentos de su generación. Otra derivación del estilo de Parker sería el soul jazz, que tocaban el pianista Horace Silver, el saxo alto Cannonball Adderley y su hermano, el corneta Nat Adderley.

8- DÉCADAS DE 1950, 1960 Y 1970

Durante el tercer cuarto del siglo XX se crearon nuevas tendencias en el jazz. La década de 1960 rivalizó con el final de las décadas de 1920 y 1940 como uno de los periodos más fértiles de la historia del jazz.

9- EL JAZZ MODAL

En 1955 Miles Davis organizó un quinteto que contaba en sus filas con el saxofonista tenor John Coltrane, cuyo enfoque contrastaba vivamente con las líneas melódicas de serenas sonoridades y expresivas de Davis. Coltrane vertía torrentes de notas con velocidad y pasión, explorando cada célula melódica, no importa cuán exótica fuera. Pero también tocaba baladas lentas con aplomo y serenidad. En sus solos revelaba un sentido excepcional de la forma y del tiempo. En 1958 apareció en un álbum legendario de Miles Davis, Kind of Blue. Junto con el pianista Bill Evans, Davis compuso para este álbum un grupo de piezas que pertenecen todas a la misma tonalidad, con un mismo acorde y modalidad mantenidos durante 16 compases cada vez —que justificó el nombre de jazz modal— lo que suponía gran libertad para el improvisador.

Coltrane, negándose a sí mismo, impulsó en principio la complejidad del bop hasta sus últimas consecuencias en “Giant Steps” (1959), para luego establecerse en el otro extremo, en el jazz modal. Este último estilo dominó su repertorio a partir de 1960, cuando grabó “My Favourite Things” usando un arreglo con final abierto donde cada solista permanecía en un mismo modo durante el tiempo deseado. El cuarteto de Coltrane incluía al pianista McCoy Tyner y al batería Elvin Jones, dos músicos que, a causa de sus cualidades musicales, fueron muy imitados.

10- LOS MOVIMIENTOS DE LA TERCERA CORRIENTE Y LA VANGUARDIA

Otro producto de la experimentación de finales de la década de 1950 fue el intento del compositor Gunther Schuller, junto con el pianista John Lewis y su Modern Jazz Quartet, de fusionar el jazz y la música clásica en una tercera corriente, uniendo músicos de los dos mundos en un repertorio que se nutría con técnicas de ambas músicas.

También ésos fueron los años de mayor actividad del compositor, bajista y líder de banda Charlie Mingus, que dotó a sus improvisaciones basadas en progresiones de acordes de la vehemencia más cruda y salvaje. Más controvertida aún sería la obra del saxofonista alto Ornette Coleman, cuyas improvisaciones, a veces casi atonales, suprimían las progresiones de acordes, aunque mantenían el constante swing rítmico característico del jazz. Si bien el sonido y la técnica áspera de Coleman resultaban incómodos para muchos críticos, otros reconocieron el ingenio, la sinceridad y el extraño sentido de la forma que caracterizaban sus solos. Inspiró a toda una escuela de jazz de vanguardia que floreció en las décadas de 1960 y 1970 y que incluía al Art Ensemble of Chicago, al clarinetista Jimmy Giuffre, al pianista Cecil Taylor e incluso a Coltrane, que se aventuró en la improvisación vanguardista en 1967 poco antes de su muerte.

11- EL DE SARROLLO DEL MAINSTREAM

Mientras tanto, la corriente principal del jazz, o mainstream, aunque incorporaba muchas de las ideas melódicas de Coltrane e incluso algunas piezas de jazz modal, continuó construyendo sus improvisaciones sobre las progresiones de acordes de las canciones populares. Las canciones brasileñas, en especial las del estilo de la bossa-nova, lograron incorporarse al repertorio de principios de la década de 1960. Sus ritmos latinos y sus refrescantes progresiones de acordes llamaron la atención de los músicos de jazz de varias generaciones, en especial de Stan Getz y el flautista Herbie Mann. Incluso después de la decadencia de la bossa nova, las sambas que provocaron su aparición siguieron en el repertorio del jazz, a la vez que muchos grupos enriquecieron sus percusiones con instrumentos caribeños.

El trío que formó el pianista Bill Evans interpretaba las canciones populares con profundidad, y los músicos interactuaban de modo constante en lugar de limitarse a esperar su turno en los solos. Esta interacción se acentuó todavía más en la sección rítmica del quinteto de Davis a partir de 1963, cuando incluyó al batería Tony Williams, al bajista Ron Carter, al pianista Herbie Hancock y, más adelante, al singular saxofonista tenor Wayne Shorter.

12- JAZZ DE FUSIÓN

El jazz atravesó una crisis de público y ventas a finales de la década de 1960. Las audiencias juveniles estaban a favor de la música de soul y de rock, mientras que los aficionados adultos se sentían ajenos a las abstracciones y falta de emoción de gran parte del jazz moderno. Los músicos de jazz se dieron cuenta de que para volver a ganar al público debían extraer ideas de la música popular. Algunas de éstas provendrían del rock, pero la mayoría tendrían su origen en los ritmos de baile y las progresiones de acordes de músicos de soul como James Brown. Ciertos grupos añadieron también elementos musicales de otras culturas. Los ejemplos iniciales de este nuevo jazz de fusión están algo mezclados con otros subestilos, pero en 1970 Davis grabó Bitches Brew, un álbum de mucho éxito que combinaba ritmos soul e instrumentos electrónicos con un jazz sin compromisos y muy disonante. No debe por ello sorprender que los epígonos de Davis crearan algunos de los discos de fusión de mayor éxito de la década de 1970: Herbie Hancock, Wayne Shorter y el pianista austriaco Joe Zawinul (los dos últimos líderes del conjunto Weather Report), el guitarrista británico John McLaughlin y el brillante pianista Chick Corea con su grupo Return to Forever. Por su parte, los músicos de rock comenzaron a incorporar frases y solos de jazz sobre ritmos de rock. Entre estos grupos estaban Chase, Chicago y Blood, Sweat and Tears.

Durante este mismo periodo otro discípulo de Davis, el pianista iconoclasta Keith Jarrett, alcanzó el éxito comercial mezclando instrumentos electrónicos y estilos populares. Sus interpretaciones de estándares populares y temas originales con un cuarteto, así como sus improvisaciones solistas al teclado, lo convirtieron en el más importante pianista de jazz contemporáneo.

13- DÉCADA DE 1980

A mediados de la década de 1980 los artistas de jazz utilizaban nuevamente una gran variedad de estilos para públicos distintos y diferentes audiencias, y había un renovado interés por el jazz serio (por oposición al de orientación pop). Uno de los interesados era el trompetista Wynton Marsalis, también aclamado por sus interpretaciones de música clásica. Si bien el jazz siguió siendo en esencia un feudo de los músicos estadounidenses, su público internacional floreció hasta el punto de que los músicos de otros países formaron un subgrupo cada vez más importante dentro del jazz en las décadas de 1970 y 1980; algunos de sus predecesores son el guitarrista belga Django Reinhardt y el violinista francés Stéphane Grappelli. En España han destacado sobre todo el pianista y compositor Tete Montoliu, y el saxo tenor y compositor Pedro Iturralde.

SALSA

Estilo de música moderna surgido de la mezcla entre diversos sonidos y ritmos de Latinoamérica. La salsa tiene su raíz en el son cubano, que al mezclarse con la rumba de los esclavos negros y el danzón importado por franceses e ingleses, dio como resultado un nuevo tipo de música. Más tarde fue absorbiendo características de otros géneros musicales latinoamericanos, al exportarse a países como República Dominicana, Colombia, Puerto Rico, México y, en la década de 1930, Estados Unidos, donde recibió la influencia del jazz. Nueva York fue la ciudad donde más se desarrolló la nueva música y donde más adelante, en la década de 1960, se acuñaría el término `salsa'. Actualmente se trata de un estilo poco definido, habiendo pasado a usarse el género de forma extensiva para referirse prácticamente a toda música de baile de origen latino, como la rumba, el mambo, el cha-cha-cha, la cumbia o el merengue, entre otros, y a las diversas mezclas entre ellas y con otros estilos.

Al tratarse de una música sincopada y muy rítmica, se da en la misma un gran predominio de los instrumentos de percusión, como los timbales, las congas y las claves, además de la voz, el piano y las secciones de instrumentos de viento (metales y saxos). En cuanto a las letras de las canciones, abundan los temas románticos y costumbristas. El baile característico de la salsa se compone de seis pasos ejecutados sobre un compás de ocho tiempos.

Uno de los pioneros de este tipo de música fue, durante las décadas de 1940 y 1950, el cubano Arsenio Rodrigues, virtuoso del tres (un tipo de guitarra cubana). A partir de 1960 fueron el intérprete de timbales y director de orquesta Tito Puente y la cantante Celia Cruz los principales representantes del género. La década de 1970 fue la de mayor difusión comercial de la salsa, con músicos que llegaron a un público de masas con un sonido más comercial, muy influido por los dictámenes del mercado estadounidense. Destacaron nombres como los del dominicano Johnny Pacheco, los estadounidenses Willie Colón y Ray Barreto y el portorriqueño Cheo Feliciano, entre otros. En la década de 1980, la salsa perdió algo de popularidad, pero siguieron teniendo éxito intérpretes como Lalo Rodríguez, Eddie Santiago y Gilberto Santa Rosa, todos ellos portorriqueños. En 1987, apareció la primera grabación del cantante y guitarrista dominicano Juan Luis Guerra, estrella del merengue que ha cosechado una gran popularidad en todo el mundo. En los últimos años se han seguido llevando a cabo experimentos de todo tipo con esta música tan abierta a otros estilos, habiendo llegado incluso a fusionarse con el rock o el rap.