Muerte en el Vaticano; Maurice Serral y Max Savigny

Literatura universal contemporánea del siglo XX. Narrativa. Novela documental. Papa Juan Pablo I. Argumento. Circunstancias

  • Enviado por: Yuc
  • Idioma: castellano
  • País: México México
  • 9 páginas
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MUERTE EN EL VATICANO.

MUERTE EN EL VATICANO es una obra italiana con matices filosóficos y de intriga que mezclados hacen ver que lo que parece imaginario se vaya transformando en una visión real de lo sucedido.

La obra contiene una estructura bien elaborada dividida por capítulos en los que se narra poco a poco la muerte en principio natural del Papa Juan Clemente I, y me refiero a que en un principio natural, porque en realidad esta muerte es un asesinato.

Este texto es un Best Seller; pero poco publicitado a causa de una campaña de desacreditación del Vaticano, pues la trama de esta, a su salida en el año de 1979 se convirtió en una bomba de la morbosidad, ya que a unos cuantos meses de su publicación el Papa Juan Pablo I murió en una forma misteriosa y repentina, como consecuencia de esto, los autores del libro fueron asediados y acusados de forma indirecta de la muerte del Papa.

En este libro los autores manejan que algunos sucesos narrados fueron creados en la mente de ellos, mientras que otros son verídicos, la única duda que queda por resolver es la de descubrir cuales son cuales. Aunque esta obra es muy lenta me pareció interesante descubrir la verdad y hacer algunas hipótesis sobre aquella muerte papal, que en la vida real produjo en la iglesia, una gran incertidumbre sobre el futuro de dicha institución; no obstante en el mundo también se llevaron a cabo profundos cambios por la llegada de un Papa no italiano, el Papa Juan Pablo II.

En fin para poder entrar de lleno al análisis de la obra quiero relatar su contenido de una forma breve; pero, sustanciosa para que uno sea capaz de entender el contexto que a esta le quisieron dar sus creadores.

La obra empieza en los años 40´s en Roma, Italia; en un seminario de gran prestigio, del cual sus egresados son reconocidos religiosos, para ejemplo de los estudiantes que salieron de esta institución esta el profesor Luigi Andreani, un sacerdote neutral y de gran paciencia, el cual ha dado clases por bastantes años; pero, nunca había conocido a algún estudiante con tanto potencial como Bruno Martello, quien era de origen millonario y dedicado al sacerdocio por vocación y en contra de los designios de su adinerada familia.

Martello era un joven culto y radical en sus ideas pues admiraba a Judas Iscariote, opinaba que el fue el apóstol más fiel. Al leer esto, yo no podía entender cual era la razón de esta admiración, pues Judas es un personaje curioso, pero odiado por los católicos, debido a que fue el traidor que entrego a Jesús. Al paso de la historia, pude conocer el fundamento de tal admiración de Bruno Martello, el cual refutaba que sin Judas, Jesús no hubiera podido cumplir su misión salvadora de redención. La ayuda que Judas dio fue que al entregar a Jesús, lo obligo a dejar de ser un humano pasivo y convertirlo en Dios, pues se dice que Cristo con el trato constante con los hombres había olvidado a lo que en realidad el señor lo mandó y se sentía más hombre que divinidad.

Desde el inicio Andreani y Martello tuvieron una gran relación, hasta unas de las últimas vacaciones antes de que Martello se graduara; en ese periodo, Bruno conoció a una joven que le cautivó ya que además de bella era inteligente, estaba enamorado y hasta lo hizo dudar si quería ser un sacerdote. Esta relación lo hizo pecar, pues tuvieron una relación más íntima de lo permitido a cualquier seminarista, tal remordimiento lo obligo a traicionarla, la denunció a la policia y fue aprendida al ser sospechosa de un asesinato que no cometio; pero, al ser el chivo expiatorio que se buscaba se le sentencio por esos delitos. Martello en lugar de sentirse mejor, sufrió toda su vida con el peso de la muerte de la joven que se suicidó al enterarse de la traición de Bruno.

Andreani, al enterarse se enojó, pues pensaba que Bruno era diferente a todos los demás seminaristas, esto lo orilló a ya no querer verlo más; Bruno fue trasladado a otro seminario lejos de Andreani. Años más tarde, Andreani ya era obispo y Bruno era un catedrático religioso prestigiado. Por fuerza del destino se encontraron y limaron asperezas, de ahí en adelante nunca más se enojaron; sin embargo sus caminos se separaron de nuevo, ya que Martello era un ideólogo revolucionario, amante del conocimiento puro y objetivo, sin inclinaciones hacia ningún lado, incluso ni de la iglesia.

Los años corrían, el cardenal Andreani se había resignado a no volver a ver a Bruno otra vez, pues él ni se había tomado la molestia de felicitarlo cuando lo nombraron arzobispo o cardenal. En fin todo ya no giraba en torno a los recuerdos de Martello, hasta que un día se apareció totalmente diferentea como era, había perdido su pinta de actor de cine, en su lugar ahora, era un muerto viviente a causa de un cáncer detectado en su cerebro, por ello decidió ir con su amigo Andreani a morir a su lado, su verdadera familia.

Había perdido las ganas por vivir, fue con los mejores médicos del mundo y le había dicho que no tenía cura y solo le restaba esperar el final, Andreani no lo dejo darse por vencido y lo llevo con un médico que probó en el una técnica experimental de esos días: la Quimioterapia. A pesar del dolor prefirió estar sin sedantes, pues quería quedarse con la lucidez necesaria para escribir sus ideas tan cuestionadas. Gracias a la terapia y a una promesa que Andreani le hizo a Dios, Bruno Martello se salvó.

Bruno al sentir que Dios lo dejo vivir, pensó que era porque tenía una misión en la vida que aun no cumplía, decidió dejar de nuevo a su amigo para viajar y descubrir cual era esa misión divina. En su paso por el oriente, aprendió todo lo que le permitieron conocer los tibetanos, después de varios años Bruno había descubierto en una de sus meditaciones, la razón por la que aun había muerto: Salvar a su amigo y a la iglesia; pero, aun no sabía como. Dejándolo todo en el Tibet, partió en la plenitud de la iluminación que solo algunos pocos habían podido tener, Bruno había estado muy cerca de Dios y sus revelaciones.

En el Vaticano acababa de morir el Papa Paulo Vi y fue elegido Juan Clemente I, es decir Luigi Andreani. Al mes de estar en el cargo, Bruno Martello apareció en la vida del Papa, el cual le pidió ayuda para hacer grandes reformas a la iglesia; en un pasado Bruno había sido un revoltoso que quería cambiar totalmente la estructura de la iglesia, pero, ahora con la edad sabía que había convertido a Andreani en un monstruo, si se hicieran esas reformas, la Iglesia desaparecería. Ahora por fin entendió todo Martello: la forma de salvar a la iglesia era matando al que se creía el mesías, que buscando la perfección de la iglesia podría destruirlo todo.

Una noche, Martello abusando de la estrecha relación con el Papa, lo visito a su cuarto con las pastillas que supuestamente a la vista de todos eran las adecuadas; pero, en realidad estas eran veneno para los no iniciados. Leyendo a media noche el libro de memorias de Bruno, murió el Papa Juan Clemente, sembrando grandes incógnitas.

Esta obra es muy cuestionable, algunas cosas uno piensa que podrían ser verdad y esta es la principal característica del libro, una novela donde se une lo imaginario con lo real. En este libro uno puede ponerse a reflexionar acerca de la misión de la iglesia en el mundo, pensar si esta cumpliendo con el objetivo por el que fue creada.

De ahí es que yo pude hacer mis opiniones, para mi la religión a lo largo del tiempo ha sido deformada por la iglesia, pues en un principio era el credo de los humildes, de los débiles, desposeídos y después de ser convertido el catolicismo en la religión oficial, esta religión es de los opresores y no de los oprimidos como era antes.

Otro punto de vista representativo de la obra es el enfoque que se le dio a el personaje de Judas, a mi siempre Judas se me ha hecho el apóstol más interesante junto a Pedro pero hasta ahí, aquí se llega a adorar. La idea de que Judas en un afán de obligar a Jesús a cumplir una función de líder lo entrega permite ver que Judas podría ser no como la iglesia lo muestra, como el traidor. Posiblemente de ese sacrificio de Judas al echarse en contra a toda la humanidad a lo largo de la historia y pasar como el traidor, fue que Bruno Martello decidió ser el martillo de la iglesia y sacrificar al que podría destruir a la iglesia, su amigo, la persona más amada para él.

Algo que a mis ojos no pudo pasar desapercibido es que en libro el marxismo lo asemejan a una religión. En parte puede ser comparable, pues tiene su Dios: Marx, su cielo: Sociedad Comunista, su biblia: El Capital, su mesias: Lenin, su Vaticano: Moscu, etc. En este caso me abstengo de dar mi opinión ante una alucinación como esta.

A lo largo del libro hay pasajes dignos de analizar y que te permitirían una profunda reflexión, casi todo fundamentado a hacernos ver que la religión católica ha sido deformada puesto que “ Jesús comenzó siendo Dios y ahora lo hacen ver como un muy buen NEGOCIO”.

En la parte final del libro se maneja el arrepentimiento de la iglesia, o mejor dicho del Papa Juan Clemente I (Luigi Andreani) al preocuparse por las almas. Esto suena raro, pues se piensa que la religión conlleva lo espiritual, eso es cierto; sin embargo, me hizo ver que mucho influye en la falta de espiritualidad el descuido de los cuerpo, pues con un cuerpo que sufre por la miseria, enfermedad, injusticia, ignorancia, entre otros factores, como se le va a exigir piedad, caridad y demás virtudes necesarias para la salvación.

Ahí para mi esta el objetivo de los autores, hacerle una petición a la Iglesia católica de que se ponga del lado de los oprimidos y no de los opresores. Y quisieron representar en Luigi Andreani la convicción de cambio que tiene la iglesia; pero, que se ve obstaculizada por el bando conservador, que no permite cambios radicales, es decir Bruno Martello, pues esto vendría a romperle el pesebre de oro en el que se mueve el catolicismo. Para muestra todas aquellas desigualdades. Una iglesia rica y un pueblo de feligreses que luchan por vivir.

Ahora a mi parecer el proceso de cambio es difícil; pero no imposible. Un pasado nos aplasta, ha existido muchísimo tiempo de barbaridades, uno debe apretar su corazón y empezar a usar la razón, con esto posiblemente se conozca el verdadero sentido por el que Cristo vino al mundo, la felicidad de todos. Hay que retomar los inicios de la religión, ver que con pocos apóstoles todo el mundo conoció a Dios, ahora con tantos la cosa ha empeorado.

Como conclusión, espero que cuando llegue la verdadera persona que sea capaz de reestructurar a la iglesia y el mundo, no llegue un personaje como Martello para liquidarlo.

El contenido del libro me agradó; pero, realmente esperaba más de este. Lo recomiendo; sin embargo, podría ser tedioso para los que no les interesa lo referente a la vida papal.

MAURICE SERRAL Y MAX SAVIGNY

Maurice Serral y Max Savigny son escritores de origen italiano, su obra máxima es “ Muerte en el Vaticano”. Antes de dedicarse a la literatura, su vida se dedicaba a el seguimiento de la vida papal en Radio Vaticano.

Por esta libro fueron señalados como conspiradores y posteriormente cómplices de la inesperada muerte de Juan Pablo I, en 1979, a los pocos días de entrar en cargo.

Después de este suceso fueron perseguidos, no por las autoridades sino por los fanáticos religiosos para aclarar el contenido del libro, el cual narra hachos parecidos a lo que en la vida real sucedieron.

  • NOTA: La información citada es mínima debido a que la Iglesia ha desacreditado la obra, y por ello se desconocen más detalles de la vida de ambos autores.