Movilización e Inteligencia Universitaria

Economía. Ley. Estudiantes. País

  • Enviado por: Manuel
  • Idioma: castellano
  • País: Colombia Colombia
  • 4 páginas
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Movilización e Inteligencia Universitaria

Manuel Humberto Restrepo Domínguez

SUMARIO. Universidad Abierta, Deliberando y Movilizada; Rasgos de la Movilización; Puntos de vista en torno a la movilización: De economía a Ley y de Sentido a País; Discursos complementarios.

Universidades Abiertas, Deliberando, Movilizadas

El Movimiento Universitario Colombiano de hoy, es en esencia un Movimiento por la Defensa de la Educación Publica. No es un levantamiento fragmentado del estamento estudiantil solamente para solicitar el retiro del Congreso de la propuesta de reforma de la ley 30 de 1992. Aunque este si es el primer punto de la agenda para iniciar la construcción colectiva de una nueva propuesta de Educación Superior en Colombia. El movimiento es un conjunto de momentos, acciones y reacciones, puestas en escena de discursos, practicas y modos de interpretar una misma realidad a veces con lógicas conocidas, a veces con otras lógicas, con otros códigos y referentes. La movilización aparece como una secuencia de momentos no lineales, que ponen a prueba la inteligencia que habita, vive y florece en la universidad. Asistimos a una conjugación de momentos que cuestionan los modos de pensar y actuar, estamos enfrente de múltiples formas de manifestación que se expresan ética, estética y políticamente con la independencia propia de lo que es múltiple, de lo que contiene perspectivas de género, étnicas, culturales, que resultan nuevas y de lo tradicional, lo que sin dudad podrá concretarse en nuevas formas de organización social y política.

Esta multiplicidad que se junta, resulta discordante para un sector de la población acostumbrado al gobierno de los capataces cuya tendencia es a mantener vigentes mediante la fuerza viejas prácticas de oscurantismo y retroceso en derechos ya conquistados. La otra parte de la población talvez la más numerosa tanto adentro como afuera de la universidad hace consenso en torno a preservar un mínimo común de tres puntos: Mantener las universidades abiertas; en permanente conversación y deliberando y; movilizadas.

Rasgos de la movilización

El siglo XXI se presenta como el de las movilizaciones sociales, por encima de las movilizaciones políticas. Lo han señalado los indígenas, las comunidades LGTB, los campesinos, los que reclaman precios justos, el foro social mundial, los estudiantes. Es una movilización global y local, que se confunde, se suma, se junta, se alimenta, se intercepta, se comunica. Madrid tiene en sus calles a miles y miles hablando de educación y al tiempo a millones de indignados reclamando otro modelo de mundo. En Estados Unidos los Latinos reclaman ser reconocidos como personas con derechos y en México sus parientes cercanos se levantan contra la corrupción y la barbarie, en común la mayoría son jóvenes que quieren un mundo mejor. La globalización ha permitido conocer del empobrecimiento de muchos (de 4 de cada 5 habitantes del planeta), pero también de las luchas de otros tantos y eso hace que el movimiento permanezca actualizado, fresco, cohesionado y dispuesto a vencer los miedos y a mostrar lo mejor de sus capacidades para hacer en la cultura nuevas formas de acción y de protesta.

En Colombia con las movilizaciones en torno a la defensa de la universidad pública, se sintetiza la defensa de lo público y del presente y futuro de los jóvenes. La palabras de un representante de trabajadores sintetizan la profundidad de lo que ocurre: A la pregunta sobre ¿Que quieren los estudiantes? La Ministra de Educación responde: Terminar su carrera, obtener su título y conseguir un empleo; es el libreto del mandato de la economía de mercado. Los estudiantes respondieron: Lo que queremos es un país con justicia, con oportunidades, con soberanía, un país para vivir con dignidad, es el ideal de un mundo mejor, de humanos, no de mercancías.

Puntos de vista en torno a la movilización: De economía a Ley; de Sentido a País

Para algunos sectores la solución se produce de la articulación entre Economía y Derecho, es decir, realizando operaciones de distribución financiera con el presupuesto nacional y convirtiendo los resultados en ley. Los argumentos están basados en análisis de las cuentas nacionales y de distribución presupuestal del PIB, que se convertirían en una ley que adiciona o redistribuye. Otros sectores explican que el problema tiene que ver con concepciones de país, de desarrollo, de democracia, y lo que está en juego es el sentido de país, las formas de ser, estar y vivir en él, en cuanto la educación es pieza clave y la solución supera los remedios económicos. Estos dos modos de interpretación no son opuestos son complementarios y pasan por otros rasgos también complementarias entre lo viejo y lo nuevo, entre modos de acción política y de acción social. El primer rasgo es que esta vez los jóvenes parecen construir formas organizativas y creativas propias con el apoyo de sindicatos y de organizaciones gremiales y políticas pero sin dejarse conducir por estas. Un estudioso del tema me señalaba que en una mesa de debate había cinco jóvenes cuyas edades no sumaban 100 años, cifra que era superada por solo dos representantes de lo que resulta para ellos ser viejas estructuras, estos jóvenes se criaron bajo el régimen de Uribe, crecieron en medio del silencio, el espionaje y la guerra total. El segundo rasgo, es que parece que en estas movilizaciones no cuentan los rigurosos sistemas de planeación política, orientados a formular programas máximos de toma del poder, si no que se basan en acciones cuyo objeto es “crear poder en el ahora y aquí”, sea para un instante o para una vida, da igual, por eso no importa que sus huellas sean borradas de las paredes todos los días, porque todos los días estarán dispuestos a reescribir otra historia, ejercitar otra vez su ejercicio breve de poder, son performances de poder, instalaciones, son los modos líquidos y fluidos de nuevas formas de ejercer poder, acciones que suman y maduran sin dejar rastro como lo hicieron los humillados de Egipto o los indígenas de Bolivia, aparecen, crecen, desaparecen.

Lo que esta ocurriendo convoca a lo mejor de la inteligencia, a los intelectuales, a los/las investigadores/as sociales, al profesorado (entendido como el que tiene por función desarrollar la vida académica con independencia del siempre precario modo de vinculación), convoca a lideres sociales y convoca a la sociedad, porque es un asunto de profundas implicaciones para el presente y futuro de varias generaciones de colombianos y colombianas. Si fuera un asunto de estudiantes bastaría un razonamiento sensato del Staff de la inteligencia del gobierno, (formada en las mejores universidades del mundo), para sacar del Congreso el Proyecto de Reforma. Esa inteligencia del gobierno también sabe que no hay posibilidad de dialogo en torno a la propuesta de reforma, porque en Colombia a cambio de la democracia de mayorías y minorías que deciden, hay Unanimidad Nacional con la llamada “Mesa de la Unidad Nacional” de la que participan mas del 90% de los Congresistas (de Cámara y Senado) en representación de los partidos Conservador, Cambio Radical, Liberal, Verde y Unidad Nacional (U), que la lidera siendo el que tiene mayor numero de dirigentes tanto en las cárceles como en el gobierno.

Con la perspectiva de que lo que esta en juego es el sentido de lo publico y no solo la financiación de la educación, se interpreta que el gobierno necesita ratificar lo que quiere imponer, calificándose de autoridad suprema que puede obligar a jugar con sus propias reglas. Llama al dialogo pero no hay interlocutor legitimo. Convoca a entender al Congreso como el lugar de la democracia, aunque las movilizaciones del mundo y la colombiana también, están señalando que la democracia se construye en las calles cuando en los recintos del poder político existe corrupción o se anteponen intereses privados a la voluntad popular. El sentido de lo publico que tiene la educación, es de interés común y hay que discutirlo en publico, en el espacio donde todo ser humano cabe sin distinción. Lo publico es un concepto complejo, patrimonial, histórico y social, que supera los razonamientos de la Lex Mercatoria de la economía, los parques y las paredes, es un asunto que pasa por el pensamiento, por las formas como se debate, se opina y se toman decisiones. Esto lleva a enfatizar que cuando se rompen las posibilidades del debate publico sobre un asunto publico, aparece un serio riesgo para acabar con la Educación Publica, lo que implica suprimir un derecho humano, razón suficiente para creer que está a punto de ocurrir con la complacencia de todos los partidos de la Unidad Nacional, la comisión de un delito de lesa humanidad.

La otra perspectiva de Economía y Derecho, ha hecho claridad respecto a que las movilizaciones no obedecen a un asunto de falta de recursos para la educación, ha demostrado que de 165 billones del presupuesto para 2012, ya hay cerca de 23 billones aprobados para educación sin necesidad de reforma y lo que se requiere es simple: Aumentarlos. También se ha hecho saber que se pagarán 40 billones por la deuda contraída en su mayor parte para hacer la guerra y se dejaron 23 billones más se destinarán para continuarla, a pesar de que los vergonzosos resultados en “número de bajas” del conflicto y de empobrecimiento a causa de la especulación financiera sin límites, cuyos promedios articulados de Economía y Ley son de más de 17.000 asesinatos año, desapariciones forzadas, falsos positivos a mas de 1000 por año, lisiados por miles, jóvenes que disparan y que mueren constituyendo el mayor grupo de edad en la guerra, desplazados hasta completar más de 4 millones, prisioneros por miles y una sociedad fracturada, enferma, con alto nivel de esquizofrenia colectiva. En ese contexto de país, hay que reconocer que existen oportunidades efectivas para terminar una carrera, obtener un título y alcanzar un empleo, aunque precario. En paralelo hay también mucha capacidad humana, tanta que al final la gente sobrevive, es feliz y se siente segura, pero indudablemente esa no es la idea de país justo y posible en la que los jóvenes nuevos profesionales, quieren vivir y soñar con plena dignidad y derechos y no apenas espectadores o sobrevivientes de una guerra que ellos no inventaron.

Discursos complementarios

Las discusiones que alientan la deliberación y la movilización no se terminan con una ley si se asume que responden a un asunto de sentido que compromete el modo de pensar al país, en cuanto de la manera como este sea pensado se organiza y de cómo se organice depende el papel y significado de la educación y de este papel la manera como se defina el presupuesto. El sin ánimo de lucro, ha quedado claro, que no responde a la retorica de la ley si no a las practicas de un modelo global de capitalismo sostenido por el gobierno de las trasnacionales y las reglas del Derecho impuestas por la OMC, a nivel local traducido en un Tratado de Libre Comercio (TLC) que incluye el ánimo de lucro en su sustancia, en su contenido vital y el TLC está por encima de la ley de educación. Allí se incluyen servicios profesionales transfronterizos, se consagra el trato no discriminatorio para el inversionista, la libre transferencia de capitales relacionados con la inversión y la ausencia de requisitos obligatorios de desempeño de las inversiones, dentro de los cuales cabe la educación porque estás considerada como un servicio público (no como un derecho) regido por el Acuerdo General en Comercialización de Servicios que define cuatro modos de prestación de servicio: transfronterizo, consumo en el extranjero, presencia comercial y transferencia de personas. El primero son servicios que traspasan las fronteras sin que haya traslado de personal ni de planta física (educación a distancia y educación virtual); el segundo, a los estudiantes que se desplazan a otro país para cursar un programa; el tercero relacionado con la presencia física de instituciones en otro territorio; y el cuarto, con el desplazamiento de profesores e investigadores (solo que U.S.A., no incluye visas, nosotros no la exigimos). Se destacó en las negociaciones del TLC el art 98 de la ley 30 de 1992, considerado como una barrera en cuanto establece que las instituciones son personas jurídicas de utilidad común, sin ánimo de lucro, organizadas como corporaciones, fundaciones o instituciones de economía solidaria. El gobierno se comprometió a quitar la barrera (incluir el ánimo de lucro).

A este tipo de barrera se le denominó medida disconforme o barrera específica a remover adoptando nuevas medidas según los principios del tratado, para garantizar el ánimo de lucro y la protección del inversionista. En las discusiones del TLC, La educación pública fue considerada como un tema altamente sensible. Se podrá prever por ejemplo que la ampliación de cobertura prevista por el gobierno es alcanzable no solo con nuevos cupos en las universidades publicas existentes, si no con la transferencia de recursos al sector privado o mixto colocando partidas por demanda (a través de becas, créditos, aportes, concesiones) bien a entidades nacionales o extranjeras, que ofrezcan servicios en el territorio real o en el virtual transfronterizo, basados en el criterio de cumplir con una abstracta calidad que puede ser garantizada por toda institución que quiera ofrecer un programa académico de cualquier nivel o establecerse en Colombia, independientemente si es de origen nacional o extranjero. La reciprocidad que establecieron los negociadores del TLC, está en que “existen en el país instituciones calificadas con cierta trayectoria en internacionalización, que están preparadas para abrir espacios en el mundo hispanoparlante”. Se afianzó la hipótesis de que una de las mayores debilidades se encuentra en la baja formación de doctores, lo que aparte de servir al modelo de desarrollo impuesto podrá ser usado para que el ánimo de lucro se abra paso sin mayor dificultad en las universidades públicas acogiendo la invasión extranjera como oportunidad (difícil de objetar) de cooperación para crear alianzas y convenios entre universidades colombianas e instituciones extranjeras dispuestas a “apoyar” la formación de alto nivel. El riesgo que los mismos negociadores del gobierno encontraron es que la educación se entregue al dominio extranjero con las implicaciones culturales que podría traer.

Profesor Titular de la Universidad Pedagógica y Tecnológica de Colombia (UPTC), Dir. Observatorio derechos humanos.com y de Maestría en derechos humanos

Presidente de SintraUnicol, sesión en la cámara de Representantes, oct 26 de 2011.

Conversación con Carlos Medina, profesor U.N y Ms en ddhh.

Documento del TLC, Presentado en Washington al cierre de negociaciones el 27 de febrero de 2006, por Andrés Felipe Arias, Jorge Botero y Hernando Gómez.

Educación Superior, “Colombia frente a la Internacionalización de la Educación Superior”, numero 2, 2004, MEN. Mineducacion.gov.co

M.Restrepo.UPTC. Movilizacion e inteligencia.