Miguel Hernández

Literatura española contemporánea del siglo XX. Generación del 36. Lírica y poesía. Cronología. El rayo que no cesa

  • Enviado por: Aitor
  • Idioma: castellano
  • País: España España
  • 33 páginas

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Aquí presento una breve cronología de la vida de Miguel Hernández.
Fue editada en un folleto por el Ayuntamiento de Orihuela.
Las ilustraciones han sido extraídas de un libro que hace algunos
años alguien compró de segunda mano en Barcelona.

1910. El 30 de octubre, nace en Orihuela (Alicante - España), hijo de Miguel, tratante de ganado, y de Concepción ("Concheta"), en la calle San Juan, 80. Eran las seis de la mañana. Es bautizado en la parroquia de El Salvador, con los nombres de Miguel-Domingo. Su hermano mayor era Vicente, conocido por "Vicenterre", y actualmente sobreviven sus hermanas Elvira y Encarnación.

1912. Nace Carlos Fenoll Felices, poeta y panadero, amigo de Miguel, en la calle San Juan. El 19 de Septiembre nace Concepción, hermana de Miguel, que será inspiradora de un poema menor y morirá a los pocos meses.

1913. Muere su tío "Corro", Francisco, en la ciudad de Barcelona, el cual era socio de su padre en la venta de ganado en Cataluña. Ello origina el traslado de la familia a la calle de La Libertad, también denominada Arriba, en el nº 73. Junto a su casa el callejón de los Cantos permite la salida del ganado hacia la sierra.

1915. Nace José Marín Gutiérrez, "Ramón Sijé", hijo de un comerciante de tejidos, y es bautizado por el Obispo en el Palacio Episcopal.

1917. Nace su hermana y compañera de juegos, Encarna, la menor.

1918. Miguel comienza a recibir enseñanza primaria.

1921. Asiste a las "Escuelas del Ave María", sitas en la parte trasera de Santo Domingo (Patio de Lourdes), como alumno pobre bajo la tutela de su maestro D. Ignacio Gutiérrez Tienda, granadino fallecido en 1956. Por sus dotes de memoria y facilidad asimilativa, los jesuitas le trasladan al Colegio de Santo Domingo, lugar de formación de las clases acomodadas de la ciudad, en el intento de ganarle para la Orden bajo una beca. Sin embargo, esto no es aceptado por el propio Miguel ni por su padre, que considera que todos debían ser "cabreros". Entre los alumnos de buena familia estaban José Marín y Juan Bellod.

1925. Cesa de recibir clases en el Colegio Santo Domingo, por precisarlo su padre para pasturar cabras" - o por no conseguir renovar la beca de la que disfrutaba -. En el tiempo de pastoreo, escribe "versos" en la Huerta y en la Montaña.

1927. Sus primeros poemas aparecidos en su Libreta Escolar forman el ramillete literario inicial: "En cuclillas ordeño una cabrita y un sueño"...

1928. José Marín gana un premio en Madrid de la revista "Héroe" con temática de aviación y el vuelo de Ramón Franco a la Argentina. La revista "La Actualidad" recoge la noticia.

1930. Toma contacto con la generación oriolana de escritores, especialmente con Carlos Fenoll, hermano de la novia de José Marín - ya firmando éste Ramón Sijé -, la panadera Josefina Fenoll. En esta época comienzan las reuniones en "La Tahona", panadería sita en C/ Arriba, 5. Posteriormente aparece su primer poema, bajo el título "Pastoril" que publica el diario "Pueblo de Orihuela". En este sentido, José María Ballesteros, médico y escritor, escribe en la revista "Voluntad", sobre "Un Pastor que escribe Versos". Del mismo modo Abelardo L. Teruel también lo menciona en "Actualidad". Con estas referencias se inicia la colaboración de Miguel en los periódicos locales. "El Pueblo de Orihuela", "Actualidad", "Voluntad" (13 números) y su continuación "Destellos" (12 números). El grupo se amplía y se le une Jesús Poveda. Finalmente, Juan Sansano le brinda las páginas de su periódico alicantino "El Día".

1931. Se libra del servicio militar por excedencia de cupo, y verá con envidia cómo sus amigos partirán a cumplir con sus obligaciones militares, toda vez que esperaba esta oportunidad para conocer el mundo y escapar de su vida de cabrero. Sin embargo, sus amigos Ramón Sijé, Augusto Pescador, Juan Bellod, etc. se reúnen con él en el Hotel Palas de Orihuela y consiguen facilitarle "unos duros", dinero con el que marchará a Madrid el 30 de Noviembre.

1932. Aparece la primera entrevista sobre su persona, en la revista "La Gaceta Literaria", de Ernesto Giménez Caballero, bajo el seudónimo "El Robinson Literario". Además le continuará otra en la revista "Estampa", "Sobre dos jóvenes poetas", por F. Martínez Corbalán. Su nombre se difundirá por la región como una curiosidad viva. No obstante regresa a Orihuela sin haber conseguido publicar su obra.
En Agosto comienzan las relaciones con Josefina Manresa, que luego sería su mujer. Trabajaba como auxiliar de Notaría con D. Luis Maseres, merced al puesto que le deja D. Francisco Giménez Mateo, maestro de las Escuelas Graduadas. Miguel ronda a Josefina Manresa al ir diariamente a su trabajo y al pasar cerca del taller de bordadoras "Las Civileras", donde ella desempeñaba su labor.
Comienza su etapa gongorina con la pretensión de publicar un libro que luego sería "Perito en Lunas", además escribirá "Elegía al Guardameta", emulando a Rafael Alberti. Este tema también será tomado por sus compañeros Efren Fenoll y José Murcia Bascuñana, "El Armero", que lo publicaría en la revista "Renacer".
Una vez hubo finalizado el trabajo proyectado, presentó "Perito en Lunas" a Raimundo de los Reyes, director de la sección literaria del diario "La Verdad de Murcia", para ello fue apoyado por Ramón Sijé. El contrato de edición se firmará definitivamente el 1 de diciembre con el aval de D. Luis Almarcha, vicario gral. de la diócesis, y de D. José Martínez Arenas, abogado de la ciudad. Será aquél quien le subvencione la edición de 300 ejemplares que costaron 400 ptas.
En uno de los continuos viajes a Murcia, Raimundo de los Reyes le presenta a Federico García Lorca, que se encontraba realizando una gira con "La Barraca".
Posteriormente colabora con su amigo José Marín en el nº extra del periódico literario "El Clamor de la Verdad", de Orihuela, dedicado a la figura de Gabriel Miró, con su poema "Limón".
En el acto de homenaje a Gabriel Miró, celebrado en la Glorieta por obra de Ramón Sijé, Miguel leerá unas cuartillas y se producirá un escándalo protagonizado por Giménez Caballero, director de la Gaceta Literaria de Madrid, quien en vez de hablar de la personalidad del homenajeado, distorsionará su alocución otorgándole un fondo político que provocará la detención de Miguel Carmen Conde, María Cegarra, poetisa de La Unión (Cartagena), etc.

1933. El día 20 de Enero se presenta oficialmente el libro "Perito en Lunas" en la ciudad de Murcia. Con su obra marchará a Madrid e iniciará su auto sacramental "Quien te ha visto y quien te ve y la sombra de lo que eras".

1934. En la revista "Cruz y Raya (+ y -)", se publicará el auto sacramental. Con anterioridad habrá hecho su aparición la revista dirigida por Ramón Sijé bajo el título "El Gallo Crisis".
Es en esta etapa cuando comienza a escribir "El Silbo vulnerado" o "Imagen de tu huella", que luego se constituirán como base y versiones previas de "El Rayo que no cesa". Además acometerá algunas escenas de "El torero más valiente", que será publicado en parte en "El Gallo Crisis".
El 27 de Septiembre formalizará su noviazgo con Josefina Manresa y le entregará el soneto "Te me mueres de casta y de sencilla". La revolución minera de Asturias del mes de Octubre le harán escribir "Los Hijos de la piedra". Más tarde, en Madrid, conocerá a Pablo Neruda de mano de Federico García Lorca.

1935. Conoce a Vicente Alexandre. En el último número de la revista "Gallo Crisis", aparecerán los últimos poemas de Miguel, dedicados a María Zambrano, y se incluye también la obra "Silbo de alabanza en la Aldea", que cerrará su primer ciclo literario.
Con la colaboración de sus amigos madrileños iniciará una nueva etapa, participando en la revista de Neruda bajo el nombre de "Caballo Verde para la Poesía", editada por Miguel Altolaguirre.
Pasa el verano en La Unión, donde da charlas en la Universidad Popular sobre Lope de Vega. Ha recorrido la comarca con un cartelón publicitario vendiendo "Perito en Lunas" y ayudado por el pintor Paco Die, que fue el ilustrador de "El Gallo Crisis". Es en este año cuando escribe "Sino Sangriento".
El día 24 de Diciembre muere en Orihuela su "hermano literario" Ramón Sijé, con el que había mantenido un silencioso distanciamiento de ideas por influencia de Neruda. Miguel, arrepentido, escribe su genial "Elegía a Ramón Sijé", escrita en Madrid, en donde trabajaba con José M. de Cossio en la enciclopedia "Los Toros" (Ed. Espasa-Calpe) participando con biografías de toreros, escritas por él.
La "Revista de Occidente", publicará su "Elegía" junto a varios sonetos de "El rayo que no cesa", que causan muy buena impresión de crítica y público y en especial es bien acogido por Juan Ramón Jiménez, que escribía en "El Sol", "Poeta a la vista".
Por lo que se refiere a su vida sentimental, existen muy buenas relaciones con su novia Josefina Manresa, sobre todo en los veranos cuando vuelve de Madrid; sin embargo estas relaciones se enfriarán cuando regrese a la capital y surjan nuevas amistades femeninas.

1936. El día 2 de Enero, los folletones del periódico "El Sol" publicarán su reseña sobre la obra "Residencia en la Tierra" de Pablo Neruda. El 6 de enero protagoniza un desgraciado episodio en la Barriada de San Fernando del Jarama, al ser apresado por la Guardia Civil cuando contemplaba los toros en compañía de María Zambrano recibiendo una paliza por considerársele un maleante que planeaba un atraco. Una llamada telefónica a José María de Cossio y a Pablo Neruda pone fin a este suceso, que levantó una queja importante entre personalidades como los anteriores y García Lorca,Alexandre,etc.
El día 24 de Enero de este año sale la edición de "El Rayo que no cesa", en la Colección Héroe de M. Altolaguirre. En Marzo escribe "El labrador de más aire", drama teatral para el Premio de las Fiestas de S. Isidro. En Junio aparecen nuevos poemas en la "Revista de Occidente" de Ortega y Gasset. Con estas expectativas lee algunos poemas por Radio que ya son bien pagados y piensa traerse a Josefina Manresa a Madrid, donde pretende estrenar su teatro en la Compañía de Margarita Xirgu. Sin embargo, este proyecto se verá interrumpido por el estallido de la guerra civil el 18 de Julio. Miguel se incorpora en el Ejército Popular de la República en la sección de voluntarios Milicianos, siendo llevado en los primeros momentos, a cavar trincheras en los alrededores de Madrid. De allí el Comandante Valentín González "El campesino", lo incorporará a su 5º Regimiento, como Comisario de Cultura, participando en la sección de "Altavoz del Frente". Allí se encuentra con dos amigos oriolanos, Carlos Fenoll y Manuel Molina, donde charla en Casino Popular.
Colabora en la revista "El Mono Azul" y en otros periódicos populares de Madrid y Alicante. El éxito de "El Rayo que no cesa" es paralizado por la guerra, pero su fama le lleva a colaborar con González Turón que escribe "La rosa estrellada", y con otros poetas que tomarán partido en la contienda, con Rafael Alberti. Por esta época se produce el asesinato del padre de su novia en Elda; su profesión era Guardia Civil.

1937. El 9 de Marzo, con un permiso, se casa en Orihuela con Josefina Manresa Marhuenda, nacida en Jaén, actuarán de testigos Carlos Fenoll y Jesús Poveda. Escribe "Teatro en Guerra" y participa en el II Congreso de intelectuales en Defensa de la Cultura, celebrado en Madrid y Valencia y con carácter internacional. Visita Alicante y da una charla en el Ateneo. De Agosto a Octubre viaja a la URSS para asistir al V Festival de Teatro Soviético, visitando varias capitales europeas. Aparece "Viento del Pueblo" en Ediciones Socorro Rojo, "Teatro en la Guerra" - prosa de retaguardia - y "El Labrador de más aire". El 19 de diciembre nace su primer hijo, Manuel Ramón.

1938. El 9 de Octubre, con tan solo diez meses, muere su hijo Manuel Ramón tal y como el poeta escribirá "Murió con los ojos bien abiertos como dos golondrinas...". El poeta, al morir, lo hizo de igual modo que su hijo por tener el mismo síndrome.
Escribe "Pastor de Muerte" que se imprime en Valencia. "El hombre acecha", también se imprimirá en tierras valencianas, queda sin encuadernar por dificultades producidas en los últimos meses de la guerra. Inicia "Cancionero y Romancero de ausencias" y recibe el premio Nacional de Literatura exaequo con Germán Bleiberg, no cobraron el importe del premio.

1939. El 4 de Enero nace su segundo hijo, Manuel Miguel (muerto en 1984). Tras terminar la Guerra Civil, intenta el exilio recurriendo a varias embajadas como la de Chile. Marcha de Madrid a Portugal a mediados de Abril y es detenido en Rosal de la Frontera, siendo apaleado y entregado a la policía española.
De Mayo a Septiembre pasa por las cárceles de Huelva y Sevilla, en donde es defendido por Diego Romero, que recibió un poema de sus servicios (hoy es Notario jubilado). Es llevado a Madrid y después a Torrijos, donde por gracia de un Decreto General es puesto en libertad al encontrarse en la situación de apresamiento sin juicio ni proceso, se especula que Pablo Neruda intercedió en su nombre ante Franco con la mediación del Cardenal Braudillac.
Marcha a Cox, donde estaban su mujer Josefina y su hijo Manuel Miguel. El día 29 de Septiembre, fecha de su onomástica, se dirige hacia Orihuela para visitar a los padres de Sijé y a sus amigos. Tras salir de la casa de Sijé, por la C/ Mayor es reconocido por un oriolano que lo adelanta para delatar su presencia ante el inspector de Policía municipal, y el cual procede a consumar su detención en la esquina del Pavo. A continuación es llevado al Retén Municipal, interrogado y posteriormente encarcelado en el Seminario de la Ciudad, que hacía de cárcel de ambos bandos según la época de dominación de unos u otros.
A finales de noviembre de 1939 es trasladado a Madrid e internado en la prisión de Toreno. Durante su etapa carcelera el abogado Tomás López Galindo y posteriormente Juan Bellod intentaron su liberación.
Un intento final fue el protagonizado por José M. De Cossio al ofrecerle una finca rústica de su propiedad cercana a la capital.

1940. En Enero es juzgado rápidamente y condenado a muerte, siéndole conmutada la pena por gestiones repetidas de sus amigos, por la de 30 años de cárcel. Pasará por numerosas prisiones, en una de las cuales tendrá su reunión con Buero Vallejo, que le hará el famoso retrato. Además se encontrará con otros once amigos con los que celebrará una cena homenaje de camaradas presos. Allí escribirá varios poemas.

1941. Los traslados de prisiones, hasta trece, le llevan hasta Alicante en junio, cuando ya a contraído la tuberculosis en las frías cárceles del norte de España. A finales de año se agrava su estado físico contrayendo también el tifus. En estas circunstancias su padre se negó a visitarlo sin explicar con claridad los motivos de esta decisión.

1942. Las visitas de Josefina se intensifican en número pero cada vez más dilatadas en el tiempo debido a que es considerada "soltera" por no reconocérsele su matrimonio civil. El Padre Vendrell le insistió sobre la necesidad de dar legalidad canónica al matrimonio, apoyando la intención de D. Luis Almarcha, que había solicitado el traslado de Miguel al Sanatorio antituberculoso de Porta Coeli en Valencia. El resultado fue que el 4 de marzo se celebró la ceremonia religiosa en la Iglesia Parroquial, vecina al centro penitenciario.
El día 11 llegó por telegrama la autorización del traslado, pero ya la infección se hacía irreversible. El último mes tan solo se recogen cartas familiares pidiendo medicinas y vendas. Compañeros de cárcel y oriolanos presos le confortaron en los últimos momentos, entre ellos "El Cartujo", Luis Fabregat Terrés y Ramón Pérez Alvarez. Al final, el día 28 de marzo, de madrugada, expiró. Al día siguiente, ya no le tomaron el habitual desayuno a Josefina. En Orihuela, días antes, acababa de publicarse una revista titulada "Momento", entre cuyas páginas figuraba un poema de Carlos Fenoll, algunos artículos firmados por E. Bregante, Justino Marín ("Gabriel Sijé"), A. García Martínez, Eladio Belda, etc. y un escrito del prof. Italiano Antonio Fantucci titulado "In Memoriam: a Miguel que se muere solo". Luis Fabregat solicitó efectuarle una mascarilla póstuma, lo cual le fue denegado.
La frase "Adiós camaradas, amigos despedidme del sol y de los trigos" que se atribuye a Miguel, y que debió escribir en la pared, es obra de un poeta hispanoamericano llamado Elvio Romero.
El ataúd fue pagado Eladio Belda. Sus restos fueron sacados por el rastrillo, llevado por cuatro camaradas y una fanfarria de corneta le dio el último adiós. En el cementerio de Nuestra Señora del Remedio ocupó la casilla nº 1.009, con una lápida dibujada por M. Miró.
Al morir su hijo Manuel Miguel en 1984 se le enterró con él. En 1986 sus restos fueron trasladados al Panteón de alicantinos ilustres, cedido por el Ayuntamiento de Alicante y descansando finalmente en el andén principal.
Posteriormente en 1949 se reeditó "El Rayo que no cesa" (Col. Austral), en 1951 apareció una selección de sus obras en Ed. Aguilar. Anteriormente en Hispanoamérica se difundió su obra en México, Argentina, Venezuela, etc. siendo la Ed. Losada la que en 1959-1960 publicó su obra completa. Además han aparecido "Cancionero y Romancero de Ausencias" y, finalmente en 1986 se editó "El torero más valiente" al completo y "24 sonetos Inéditos" bajo el patrocinio de la Excma. Diputación Provincial de Alicante. Sin embargo aún quedan "inéditos" en manos de particulares y en alguna revista o periódico de escasa difusión.

LENGUAJE

TRABAJO SOBRE LA VIDA Y LA OBRA DE...

MIGUEL HERNÁNDEZ

Índice de la Obra

1 - Contexto sociológico - Su época que determinó e influyo sobre su pensamiento.

2 - Contexto literario - Deberá ser clasificado por su escuela, tendencia o generación.

3 - Transcripción de un fragmento y comentario que ilustre cómo se refleja en el texto las características mencionadas en los anteriores puntos.

1.- Contexto sociológico.

en negrita se diferencian los hechos más relevantes

  • Miguel Hernández - (1.910 - 1.942)

Orihuela (Alicante) lo vio nacer allá por el año 1.910. Pequeña ciudad bañada por las aguas del Segura.

Aunque como resumen podríamos resaltar que su nacimiento se da en el apogeo del anarcosindicalismo y su muerte coincide con la consolidación del régimen Franquista, cabe resaltar más de un concepto y apunte en su corta vida.

En la época del autor, Orihuela era una ciudad donde las clases sociales estaban divididas. Por desgracia no tuvo la suerte de nacer en una familia con gran prestigio o dinero por lo que el capital del que disponía la familia se limitaba a la venta de leche producida por las vacas y ovejas pastoreadas por su padre. A los tres años, muere si tío “Corro”, socio mayoritario de su padre, dejando algo de dinero a favor de este. Esto hará que se trasladen a una nueva vivienda, más apropiada aún si cabe, para la salida del ganado hacia la sierra.

Estudia en el colegio de los jesuitas, pero su formación concluye hacia los 13 años (dato discutido por muchos autores y cronistas). Algunos creen que fue debido a que no consiguió renovar la beca de la que disfrutaba, aunque también hay los que afirman que su padre ve más útil que su asistencia al colegio, el trabajo de pastoreo para la propia supervivencia de la familia, aunque nunca dejo a un lado sus estudios. Su afán por aprender le lleva a compartir gran amistad con Carlos Fenoll, con Luis Almacha (quien llegaría a ser obispo de León) de los que aprendería mucho. Sin olvidar que era un hombre con una propia voracidad intelectual y una intuición poética.

Su padre fue muy insensible, lo que condicionó la dureza de su infancia y adolescencia. Al no saber que bajo su techo albergaba a un genio, le dificulto el camino a la cultura. Es posible que debido a esta razón, pudiera dificultar su camino hacia la poesía, pero también pudo luchar contra la prohibición en la misma medida, ya que él desarrolló su talento de todos modos con la naturalidad de los encuentros que él necesitaba y que buscó.

Hasta el encuentro con Carlos Fenoll (amigo que le ayudará a entrar en el mundo de la cultura) su formación y lectura estaba siendo algo desordenada y de escasa calidad. Con su asistencia a las tertulias de la panadería llamada “La Tahona” , a la que asisten también los hermanos Sijé, abre su horizonte literario a otras lecturas, que pasan a mayores cuando tiene acceso a la biblioteca del padre Almacha. Esto, sumado al conocimiento sobre los poetas del siglo de Oro que le proporcionó Ramón Sijé, Miguel se convertirá en un amante apasionado de la poesía. Entre sus lecturas cabe resaltar Góngora, sin olvidar Lorca y G.Miró y otros como Ruben Darío, Unamuno, Antonio Machado y Juan Ramón Jiménez.

Su primera publicación llegará a los 19 años (1929), un poema llamado “Pastoril” en el semanario “El Pueblo”, de su ciudad natal. Unos años después José María Ballesteros, medico y escritor, escribe en la revista “Voluntad” un articulo sobre un pastor que escribe versos, el que sería para Miguel Hernández el primer artículo que se escribió sobre él. Este artículo tuvo continuación con las páginas que le brinda Juan Sansano en el periódico alicantino “El Día”. En 1.931 se libra del servicio militar por excedencia de cupo, y verá con envidia cómo sus amigos parirán a cumplir con sus obligaciones. Es el año en el que Miguel Hernández viaja a Madrid, ilusionado por establecer nuevos contactos, con ilustres poetas y mentes aficionadas a la literatura. Recordar que hablamos de una época en la que la República había sido recientemente proclamada. Pero no corrían buenos tiempos, y pese a sus esfuerzos, debe volver a Orihuela por problemas económicos. A la vuelta conoce su primera prisión por un delito burocrático, ya que viajó con un pasaje gratuito a nombre de Alfredo Serna.

Tras salir de prisión, y con la influencia neogongorina que se respiraba por Madrid, comienza a escribir “Perito en lunas” el que sería su primer libro. Esto le hará convertirse durante una década en personaje público. Sus obras se podían leer en las universidades, revistas culturales, etc. Además se publica su auto sacramental: Quién te ha visto y quién te ve, sombra de lo que eras.

Aquí acaba su relación con Ramón Sijé quien lo había influenciado de una manera bastante clásica. Por aquel entonces, su cambio de actitud se debió en su mayoría a tres razones. Conoce a su futura esposa Josefina Manresa, escribe “El silbo vulnerado” y hace su segundo pero exitoso viaje a Madrid. Corrían buenos tiempos para el poeta, ya que la pareja que formo con la costurera Josefina acaba prometiéndose en unas vacaciones en la ciudad natal del primero. En su segunda obra demuestra que tiene una gran técnica como poeta, depuradísima por cierto, pero que además posee una pasión humana tremenda.

Establece amistad también con J.Mª Cossio (Enciclopedia Taurina), García Lorca, Rafael Alberti. Es a través de estos cuando conoce al que suplantaría a Ramón Sijé en su vida. Pablo Neruda, por entonces a cargo del consulado de Chile. Descubre el Surrealismo e ideas libres del rígido catolicismo de Sijé. Pero esto conlleva a que Miguel Hernández quede atrapado entre dos ideologías distintas. Lucha que le llevara a situaciones patéticas. Por un lado participa en unas conferencias con su amigo Sijé, pero por otro seguía conociendo a nueva gente en ambientes bien diferentes. La represión por parte del Gobierno contra los mineros Asturianos, además de su nueva amistad con Vicente Aleixandre terminará de definir la madurez ideológica del poeta. Esta postura ya no cambiará ni con la carta de su mejor amigo Sijé, ni lo hará recapacitar a su muerte en 1935. Pasó por aquel entonces a ser miembro del Partido Comunista. Vemos en la imagen inferior, Miguel visitando la lápida de la que fue uno de las personas más influyentes para él, Ramón Sijé.

Era una época de afianzamiento del frente popular, y del alzamiento del general Franco. Se publica en el 36 su obra El rayo que no cesa, que no pasara desapercibida por la crítica. Y después de publicar Elegía (junto a Manrique, de lo mejor en el género de toda la literatura española) recita dos de sus máximos poemas Sino Sangriento y Égloga, sin precedentes parecidos y con gran riqueza de rimas.

En el 36 pasa brevemente por Orihuela, y se incorpora en el Ejército Popular de la República en la sección de voluntarios Milicianos, con Azaña como presidente de la República y Calvo Sotelo recientemente asesinado. Aunque en primera instancia es llevado a cavar trincheras en los alrededores de Madrid, pronto lo incorporan al 5º regimiento, como Comisario de Cultura, participando en la sección de “Altavoz del Frente”Comienza a escribir Viento del pueblo, y lee en las trincheras sus versos. Metido en la guerra con la pasión y la esperanza que le caracteriza, hace todo lo posible para el final de la guerra.

Miguel Hernández
En medio del conflicto, se casa en Orihuela en marzo de 1937 con Josefina. Pero Josefina debe abandonarlo al mes de la boda, e ir a Cox donde finalmente morirá su madre. También Miguel irá a Cox, aquejado de una anemia cerebral (ya que así lo definieron los expertos de su época). Acaba de escribir Viento del pueblo y comienza a escribir El labrador de más aire y El hombre acecha. Repuesto de su enfermedad toma parte en primero en el II Congreso de Escritores Antifascistas y posteriormente viaja como invitado al V Festival de Teatro Soviético junto a otros escritores estatales a la Unión Soviética. Vemos a Miguel en su visita a Rusia.

Nacerá su primer hijo a la vuelta de la U.R.R.S. Hecho importantísimo en la vida de Miguel. Aunque la alegría le durará poco, ya que su primer hijo fallece a los 10 meses víctima de una infección intestinal.

Finaliza la Guerra civil, con la derrota de la República. Aquí comenzará la época más trágica de la vida de Miguel Hernández. Como único hecho satisfactorio para Miguel Hernández, será el nacimiento de su segundo hijo al que llamará Manuel Miguel. Este hecho conllevará a Miguel a pedir ayuda a Neruda, para abandonar el país. Tras despedirse de Josefina, viaja a Sevilla, luego a Huelva y finalmente gana frontera portuguesa. Pero es detenido por la policía salazarista. Será encarcelado en la prisión celular de Torrijos donde pasará algunos meses. Su liberación no será nada fructífera, ya que en otra visita a Cox, es detenido en su ciudad natal y es en el seminario de la ciudad donde es encarcelado. Miguel estaba ya prácticamente sentenciado. Miguel en la cárcel madrileña de Toreno.

Las visitas de Josefina se intensifican en número pero cada vez con más espacio de tiempo. Esto es debido a que se le considera “soltera” por no reconocérsele su matrimonio. Ni las gestiones de Pablo Neruda ni las acciones legales de José MªCosio consiguen evitar que fallezca de una fimia pulmonar en marzo de 1942. En celda se pudo leer <<¡Adiós hermanos, camaradas, amigos: / despedidme del sol y de los trigos! Aunque en un primer momento se pensó que pudieran ser los dos últimos versos de Miguel, se descubrió que pertenecen a un poeta hispanoamericano llamado Elvio Romero.

El ataúd fue pagado por Eladio Belda. Sus restos fueron sacados por el rastrillo, llevado por cuatro camaradas y una fanfarria de corneta le dio el último adiós.

Hoy aún en la lápida nº 1.009 del cementerio de Nuestra Señora del Remedio se puede leer: MIGUEL HERNÁNDEZ, POETA

Tras su muerte, la obra de Miguel Hernández sufrió en España casi cuarenta años de silencio, roto sólo esporádicamente por la publicación de alguna de sus selecciones o trabajos críticos dignos de elogio.

También se dio la circulación clandestina (debida a su censura) de sus Obras Completas (Editorial Losada, colección Cumbre, Buenos Aires y ordenada por Elvio Romero) , a partir de 1960. Las circunstancias permiten difundirla ahora en su patria, a la que tan profundamente estuvo unido. Él solía escribir sobre los peligrosos intelectuales, así era como bautizó a los hombres que se encargaban de censurar todo lo que fuera en contra del régimen franquista.

Frases de gran sentimiento fueron las suyas, cuando recito:

Yo sé que en esos sitios tiritará mañana

mi corazón helado en varios tomos.

2. - Contexto literario

La obra de Miguel Hernández ha sido analizada por muchos analistas, historiadores y aficionados a la poesía. Analizando su vida, subdividieron la andadura poética de Miguel Hernández en cuatro grandes estaciones y en cada una de ellas llegó a estar a la par de los mejores, en la cima de la literatura española.

La división en cuatro partes, se da en la década que va desde la creación de Perito en Lunas hasta que finalizara Cancionero y romancero de ausencias.

  • 1930-1933 ---- Período culterano o neogongorino. Desde los poemas de adolescencia hasta la publicación de Perito en Lunas

  • 1933-1936 ---- Período clásico, influencia de Garcilaso. Muchas obras.

  • 1936-1939 ---- Poesía de combate. Paso del yo al nosotros. Temas variados y composiciones renovadoras y sobre todo muy audaces.

  • 1939- 1942 (año en que muere) ---- Depuración de su obra en cuanto a forma y contenido. Rimas sencillas en el Cancionero y romancero de ausencias.

  • 1) En 1927 se cumplían 300 años de la muerte de Luis de Góngora y Argote, y todos los poetas le dedicaron un homenaje nacional (al igual que a Lope, Quevedo Calderón...) Para Miguel Hernández, recién llegado a las charlas de su pueblo esto supuso la confirmación de su vocación. Muchos analistas ven en Perito en Lunas una influencia temporal por parte de Góngora en Miguel Hernández. Pero Miguel Hernández no se limitó a esto. También descubrió la tensión en el lenguaje del barroco. Consiguió, como lo hiciera anteriormente Góngora, multiplicar el significado de lo hablado, dándole más fuerza aún a lo escrito. En esta época Miguel triunfa, cuando sus compañeros contemporáneos fracasan. Él recuperó las antiguas tendencias con tanta fuerza como la que tenían en su creación.

    2) La etapa siguiente estará marcada por las continuas publicaciones de sus obras. Desarrollaba ya un perfeccionismo en su obra. Incluso corregía algunos de sus versos en posteriores ediciones. Era un perfeccionista nato.

    Uso en esta época estilos de tradición clásicos, de corte quevediano o en los que se dejaba influir por Garcilaso

    Trató gran diversidad de temas. Desde el sexo al amor al lenguaje, sin olvidar algunos reivindicativos. Ya consagrado y un amante de la lengua, encontramos en esta época a un señor poeta.

    3) Estamos en la época más combativa de su poesía. Tan perfeccionista y depurado como él era, no se dejó caer en el periodismo en época bélica. Él que siempre tuvo claro las diferencias entre los dos conceptos, optó por seguir su vocación de poeta. Eso sí de manera muy reivindicativa. Fue uno de los pocos.

    Estos versos son composiciones casi artísticas, que consiguen un perfecto equilibrio de objetividad. (Aunque esto no fuera del todo verdad). Tienen aún más mérito por las condiciones en las que tenía que escribirlos. En algunos exaltan demasiado su emoción. Eso sí, sin perder nunca la forma.

  • Las condiciones tan atroces (guerra, cárcel, extradiciones...) hacen de Miguel una persona muy sufrida. Esto parece acercarlo a la madurez y a la respectiva sabiduría a los 30 años. Recupera la sencillez de la poesía popular. Muy estética por su parte.

  • Era un maestro del contrapunto y un domador del barroco. Opta en esta época por escribir con su clásico octosílabo de rima alterna.

    Miguel Hernández se despide humildemente, sin quejarse y con la conciencia bastante tranquila, aunque como afirma en uno de sus últimos versos hubiera preferido no morir para la confirmación de la supervivencia de la especie. Todo un genio.

    A la hora de agrupar a los autores son muy conocidas las generaciones. Es cierto que Miguel Hernández escribió mucho y bien en la época de los 30. En esta época fueron los más conocidos los escritores de la generación del 27. Pero hay algunos rasgos, y condiciones que lo hacen exento de este grupo (pese a que por la edad, y por amistades pudiera ser sin ningún problema miembro). Pero no hay que olvidar que entre sus obras podemos encontrar versos que con las coplas manriqueñas completan lo mejor de la poesía Española.

    Por eso autores como Dámaso Alonso quisieron valorar su trabajo. Por eso creyeron conveniente que a Miguel Hernández, un genio sin duda de la poesía, fuera reconocido como el genial epílogo del grupo.


    3. - Transcripción de un fragmento

    Vientos del pueblo me llevan...

    Vientos del pueblo me llevan,

    vientos del pueblo me arrastran,

    me esparcen el corazón y

    me aventan la garganta.

    Los bueyes doblan la frente,

    impotentemente mansa,

    delante de los castigos:

    los leones la levantan

    y al mismo tiempo castigan

    con su clamorosa zarpa.

    No soy de un pueblo de bueyes,

    que soy de un pueblo que embargan

    yacimientos de leones,

    desfiladeros de águilas

    y cordilleras de todos

    con el orgullo en el asta.

    Nunca medraron los bueyes

    en los páramos de España.

    ¿Quién habló de echar un yugo

    sobre el cuello de esta raza?

    ¿Quién ha puesto al huracán

    jamás ni yugos ni trabas,

    ni quién al rayo detuvo

    prisionero en una jaula?

    Asturianos de braveza,

    vascos de piedra blindada,

    valencianos de alegría

    y castellanos de alma,

    labrados como la tierra

    y airosos como las alas;

    andaluces de relámpago,

    nacidos entre guitarras

    y forjados en los yunques

    torrenciales de lágrimas;

    extremeños de centeno,

    gallegos de lluvia y calma,

    catalanes de firmeza,

    aragoneses de casta

    murcianos de dinamita

    frutalmente propagada,

    leoneses, navarros, dueños

    del hambre, el sudor y el hacha,

    reyes de la minería

    señores de la labranza,

    hombre que entre las raíces,

    como raíces gallardas

    vais de la vida a la muerte,

    vais de la nada a la nada:

    yugos os quieren poner

    gentes de la hierba mala,

    yugos que habéis de dejar

    rotos sobre sus espaldas.

    Crepúsculo de los bueyes

    está despuntando el alba.

    Los bueyes mueren vestidos

    de humildad y olor de cuadra:

    las águilas, los leones

    y los toros de arrogancia,

    y detrás de ellos, el

    cielo ni se enturbia ni se acaba.

    La agonía de los bueyes

    tiene pequeña la cara,

    la del animal varón toda

    la creación agranda.

    Si me muero, que me muera

    con la cabeza muy alta.

    Muerto y veinte veces muerto,

    la boca contra la grama,

    tendré apretados los dientes

    y decidida la barba.

    Cantando espero a la muerte,

    que hay ruiseñores que cantan

    encima de los fusiles

    y en medio de las batallas.

    Miguel Hernández, 1935


    ðððððððρðð

    El grito del pueblo arrastra al autor a luchar, de manera que la fuerza con la que él intenta luchar, es complementada por el esfuerzo y el apoyo que le da su tierra.

    En las guerras el derrotado es siempre el que debe agachar la cabeza, ante la castigadora mirada del vencedor

    No puede considerar a su pueblo un derrotado, ya que es de los que luchan y lucharán siempre contra el enemigo.

    Los que desean maniatar a su pueblo no podrán hacerlo ya que un pueblo que lucha nunca se detiene.

    Las gentes de su pueblo son las que componen toda España. Cada uno utilizando toda su fuerza y sus especialidades lucharán contra el enemigo.

    Porque si no se lucha, se nace y se muere. Contra los que manipulan hay que rebelarse.

    No podemos tolerar que los derrotados mueran derrotados, mientras el vencedor deja reflejada sobre ellos su arrogancia eterna. Si no se lucha se muere de agonía, y se expande con fuerza si se lucha.

    Mejor morir sabiendo que se ha hecho todo lo posible. Tener clara la postura por la que se ha de luchar es importante.

    Sin miedo a la muerte cantaré por mi pueblo en cada batalla.

    Este sería más o menos el comentario a mi opinión. Se resaltan las ideas colectivas.

    La época en la que escribe este poema es una época muy conflictiva. En medio de la guerra civil, la lucha del pueblo hacía que viviera la guerra con mucha pasión. La situación, la necesidad de ánimo para la población y la presión eran conceptos que podían ofuscar a Miguel. Pero cabe resaltar ante todo y con muchísima importancia que fue el único autor que no cayó ni el periodismo ni en el panfleto. Sin olvidar que autores como Neruda sí cayeron en el panfleto. Pero Miguel no era de los que se dejaba impresionar. Era un perfeccionista y estilista nato. En ningún momento dejó de escribir poemas con todo el estilo y la técnica que lo caracterizaban.

    Es un poema equilibrado y perfeccionista. Resaltar que tras el tono subjetivo e intimista que había dejado patente en su obra de El rayo que no cesa, la poesía de Miguel Hernández sufre un punto de inflexión y pasa del yo al nosotros de una manera magnífica. En esta obra el autor defiende una actitud poética que tendrá una indudable marca en la poesía social de los años 50. Según él la poesía nace y se compone con los componentes de un pueblo. Y él debía ser los suficientemente valiente como para conseguir trasmitir con sangre fría la esencia de un pueblo. Conducir la voz del pueblo y convertirla en materia poética para devolvérsela trasmutada (reconvertida) en poesía al pueblo a quien pertenece.

    Es la primera estrofa en la más significativa. El tono es combativo, la elegía y el compromiso son patentes. Deja claro que lo social tiene dentro de sí una importancia inmensa. La exaltación heroica constituye los contenidos poéticos más relevantes en este poema.

    A la hora de localizar estos conceptos dentro del poema, cabe decir que puede encontrarse con facilidad.

    • Para empezar el cambio que ejerció Miguel en su poesía, del yo al nosotros aparece durante todo el poema, pero podemos encontrarlo por ejemplo:

    Vientos del pueblo me llevan (línea 1)

    No soy de un pueblo de bueyes,

    que soy de un pueblo que embargan (líneas 11-12)

    Etc.

    • El compromiso que tiene con el pueblo aparece en la última estrofa del verso cuando afirma...

    Cantando espero a la muerte,

    que hay ruiseñores que cantan

    encima de los fusiles

    y en medio de las batallas

    • La exaltación heroica y la pasión al escribir aparecen en la gran estrofa en la que cita algunos de los españoles que están dispuestos a luchar como héroes con sus mejores armas:

    Asturianos de braveza,

    vascos de piedra blindada

    valencianos de alegría...

    • También durante todo el poema podemos encontrar algunas característica típicas de este a autor. El perfeccionismo a la hora de utilizar un vocabulario culto y una gramática inmaculada.

    MIGUEL HERNÁNDEZ

    (1910-1942)

    (Comentario de “El rayo que no cesa”)


    ÍNDICE:

    1.- ALGO DE SU VIDA

    2.- SU TRAYECTORIA POÉTICA

    3.- COMENTARIO:

    3.1. "EL RAYO QUE NO CESA"

    3.2. NIVEL FÓNICO

    3.3. NIVEL GRAMATICAL

    3.4. NIVEL SEMÁNTICO


    No me conformo, no: me desespero

    como si fuera un huracán de lava

    en el presidio de una almendra esclava

    o en el penal colgante de un jilguero.

    Besarte fue besar un avispero

    que me clava al tormento y me desclava

    y cava un hoyo fúnebre y lo cava

    dentro del corazón donde me muero.

    No me conformo, no: ya es tanto y tanto

    idolatrar la imagen de tu beso

    y perseguir el curso de tu aroma.

    Un enterrado vivo por el llanto,

    una revolución dentro de un hueso,

    un rayo soy sujeto a una redoma.

    Soneto perteneciente a el libro:

    "El rayo que no cesa" (1936-1935)


    1.- ALGO DE SU VIDA:

    Miguel Hernández Gilabert nace en Orihuela, (Alicante) en 1910, de familia muy humilde a la que tuvo que ayudar desde muy pequeño. Estudia en la sección para niños pobres de un importante colegio de Jesuitas. Compatibiliza sus estudios con el trabajo como pastor del rebaño familiar. Escribe sus primeros poemas sobre este medio que lo rodea: su vida de pastor, la tierra, el cielo, los animales. A los veintiún años marcha por primera vez a Madrid, allí quiere conocer nuevos ambientes artísticos y literarios y también huir de la presión de su padre que siempre estuvo en contra de que se dedicase a escribir, ya que quería para su hijo un futuro más estable.

    Las vida en Madrid es muy dura y regresa a Orihuela. Allí conoce a Josefina Manresa, la que será su mujer en 1937. Allí participará en la tertulia literaria de Ramón Sijé, gran amigo del autor, pero incompatibles en su ideología política. Cuando este amigo muere, Miguel Hernández le dedicará una elegía muy importante en nuestra literatura.

    En 1934 se traslada de nuevo a Madrid, donde pronto será admirado. La amistad con Pablo Neruda será decisiva para su evolución ideológica hacia posturas revolucionarias. En 1935 ingresa en el Partido Comunista e inicia una profunda amistad con Vicente Aleixandre.

    Al estallar la guerra, se alista como voluntario del lado republicano, claro está. Su poesía a partir de este momento será comprometida, militante y de combate . Cuando acaba la guerra, Miguel Hernández es detenido al intentar pasar a Portugal. Sale provisionalmente por la intervención de Pablo Neruda, pero ingresará definitivamente para cumplir una condena de treinta años en septiembre de 1939. Amigos poetas partidarios del régimen le aseguran la libertad si se arrepiente de su pasado político, a los que el autor contesta: "me parece increíble que esos viejos amigos no me hayan conocido mejor. ¡Que hayan venido a verme para hacerme proposiciones deshonestas, como si Miguel Hernández fuera una puta barata".

    El frío de la cárcel, la mala alimentación afectan a su salud. Contrae la tuberculosis y es atendido en la enfermería de la propia cárcel, sin ser trasladado a un hospital. Muere allí en 1942, alejado de su mujer y de su único hijo.

    2.- SU TRAYECTORIA POÉTICA:

    A Miguel Hernández se le ha incluido, por edad , a la llamada "Generación del 36". Sin embargo, su trayectoria y sus relaciones con poetas como Lorca, Alberti o Aleixandre, lo sitúan entre ellos como "hermano menor". Dámaso Alonso lo llamó "genial epígono" de la Generación del 27.

    Podríamos establecer en Miguel Hernández una primera etapa que tres unos poemas adolescentes, el autor siente una necesidad de disciplina formal que además de la influencia por la moda de Góngora concluyen en la publicación de "Perito de lunas" (1933). Libro de cuarenta y dos octavas reales que describen objetos humildes pero con grandes metáforas, que podríamos calificar de barrocas.


    Más tarde aparece "El silbo vulnerado" (1934), que consta de veinticinco sonetos centrados en la temática de la soledad amorosa del poeta. En ellos hay una urgencia pasional, erótica y unos impulsos humanos que no pueden llegar a realizarse. Diez de los sonetos de este libro pasarán a su siguiente libro.

    Muchos críticos han considerado la publicación de "El rayo que no cesa" (1934-1935) como la época de plenitud del poeta, su consagración. Se compone de veintisiete sonetos con una temática que sigue siendo la del libro anterior: el amor, sentido como dolor, erotismo, fuerza vital dominante y, a veces, destructora. De ese choque surge la pena, es decir "el rayo", que se clava incesantemente en su corazón. Además de sonetos, podemos encontrar una silva, una elegía en tercetos y un poema de más de cincuenta versos. En este libro aparece la famosa "Elegía a Ramón Sijé", una de las más impresionantes de nuestra literatura según algunos críticos.

    Podemos distinguir en el autor una última etapa que abarcaría desde su plenitud hasta su muerte. En ella incluimos "Viento del pueblo" (1937) .Los temas de este libro tienen gran contenido político: animar a los combatientes republicanos. Una poesía al servicio de la lucha. En él encontramos odas, elegías, cantos épicos.

    Otro libro, "El hombre acecha" (1937-1939), sigue en la misma línea que el libro anterior, pero con dolorosos acentos por la tragedia de la guerra. El autor lo dedicó a Pablo Neruda. Su tema central es la desesperación ante una guerra que para muchos acabará con la muerte o con la cárcel. Es una poesía desnuda, sin artificio y destinada "a todos".

    Por último, en la cárcel compone buena parte de su libro "Cancionero y romancero de ausencias" (1938-1941), que muchos han calificado como su segunda cima poética. El libro tiene el tono íntimo de un diario personal, su sencillez y verdad. El hombre vuelve a su esposa y a su hijo y nos habla de sus sentimientos e intuiciones ante la sociedad y ante la muerte. El autor depura, en este caso, su expresión y se inspira en la lírica popular: la canción y el romance.

    Debemos destacar que en este libro está incluido su poema "Nanas a la cebolla" dedicado a su hijo.

    Aunque en este apartado hemos hablado de la poesía de Miguel Hernández, debemos mencionar que también compuso alguna pieza teatral. Podemos citar títulos: "Quién te ha visto y quién te ve" (1934), "El labrador de más aire" (1937) y "Teatro en la guerra", que son varias piezas cortas.

    3.- COMENTARIO:

    3.1. "EL RAYO QUE NO CESA". (1934-1935)


    Antes de comenzar con el análisis del soneto que hemos elegido de Miguel Hernández, es importante destacar algunos aspectos generales que califican al libro al que pertenece este poema. "El rayo que no cesa" tiene un claro contenido amoroso, ya comprobaremos que esto se cumple en nuestro soneto. Pero este amor de Miguel Hernández es completamente, a nuestro parecer, desgarrador. Lo hace sufrir, lo hace sentirse rebelde, prisionero y con ganas de ser liberado. En "El rayo que no cesa", el amor es dolor, es una fuerza vital que lo domina y que lo puede llevar a la muerte. Es una fuerza que lo destruye y lo lleva a la perdición.

    En el libro, el autor es un hombre cargado de fuerzas naturales y lo humano se animaliza. Como recursos expresivos, en general en el libro, podemos destacar la sinestesia (unión entre dos palabras pertenecientes a elementos sensoriales distintos), se cruzan elementos pertenecientes a los astros con los del alma del poeta. Son muy frecuentes las antítesis (con ellas representa la lucha que existe en el corazón del poeta) y también, la anáfora ( que le da fuerza al poder y a la insistencia del deseo y la pasión que siente). Veremos que algunos de estos recursos literarios los encontraremos en el soneto elegido por nosotros, y otros no. Por el contrario, sí existirán otras figuras literarias que aquí no hemos mencionado. Sólo nos hemos limitado a considerar las más destacadas y características del libro al que pertenece el poema.

    3.2. NIVEL FÓNICO:

    MÉTRICA:

    El soneto, (catorce versos)está compuesto por dos cuartetos y dos tercetos. Los cuartetos (cuatro versos cada uno), riman en consonancia, con el esquema ABBA, ABBA, y los tercetos(tres versos cada uno), también consonantes, CDE, CDE. Observamos que en los tercetos la rima está encadenada: rimando los primeros versos de los tercetos, luego los segundos y finalmente los terceros. Por tanto, no hay rima en cada terceto, sólo se explica ésta cuando analizamos el segundo terceto. Esto nos da a entender que el autor ha analizado la rima en conjunto, quiere que los tercetos estén unidos tanto en su métrica como en su contenido, aunque este aspecto ya lo comentaremos posteriormente.

    Todos los versos son endecasílabos (once sílabas), para llegar a esta conclusión no hemos tenido que restar ninguna sílaba, ya que no hay palabras esdrújulas al final de los versos, ni tampoco sumar, ya que carece de agudas. Por lo tanto, todas las palabras finales son llanas. Consideramos que este poema tiene una métrica perfecta en este sentido y un factor muy importante para el ritmo. Creemos que las llanas proporcionan suavidad y armonía, mientras que las agudas y esdrújulas dan una connotación más agresiva y fuerte debido a su acentuación.

    Para que todos los versos midan once sílabas hemos tenido que hacer varias sinalefas, que señalamos a continuación:

    1 A No me conformo, no: me desespero 11

    2 B como si fuera un huracán de lava 11

    3 B en el presidio de una almendra esclava 11

    4 A o en el penal colgante de un jilguero. 11


    5 A Besarte fue besar un avispero 11

    6 B que me clava al tormento y me desclava 11

    7 B y cava un hoyo fúnebre y lo cava 11

    8 A dentro del corazón donde me muero. 11

    9 C No me conformo, no: ya es tanto y tanto 11

    10 D idolatrar la imagen de tu beso 11

    11 E y perseguir el curso de tu aroma. 11

    12 C Un enterrado vivo por el llanto, 11

    13 D una revolución dentro de un hueso, 11

    14 E un rayo soy sujeto a una redoma. 11

    El poema carece de hiatos (ruptura de las sinalefas), también de sinéresis y de diéresis. Con esto seguimos corroborando la perfección y exactitud en cuanto a la métrica del autor.

    FIGURAS LITERARIAS:

    Se produce una aliteración en el verso número cinco, una repetición de los fonemas "b" y "s" : "besarte fue besar una avispero". Estos fonemas son apropiados para expresar el contenido del verso: el significado de lo que para el autor fue besarla a ella, sentir su contacto por medio de un beso. Creemos que la "b" evoca un sonido apropiado al beso. La posición de la boca al pronunciarlo tiene una connotación sensual o casi, erótica. Lo mismo pasa con la "s". Son dos sonidos que concuerdan con el significado de un beso. Tal vez esta afirmación sea un atrevimiento por nuestra parte, o quizá algo demasiado subjetivo, pero bueno, al fin y al cabo, ahí queda.

    Hay un retruécano en el v. 7: "y cava un hoyo fúnebre y lo cava", se repiten palabras en una misma frase, o en este caso, en un mismo verso. Esta repetición es muy importante porque incide en el verbo "cavar", ya comentaremos más ampliamente su significado cuando abordemos el plano semántico. Ahora sólo aludiremos a él para indicar que ayuda muchísimo al ritmo del poema. El autor podía haberlo colocado en el verso siguiente, o simplemente, no repetirlo, pero precisamente fuerza un encabalgamiento para hacer posible ese ritmo y esa insistencia en el significado de la palabra.

    Un calambur encontramos en el v. 6: "que me clava al tormento y me desclava". El autor repite palabras distintas entre sí (es una antítesis clara, pero ya la comentaremos posteriormente), pero sus significantes son muy parecidos (clava y desclava). Esto también ayuda al ritmo, que unido al verso siguiente con la palabra "cava", tiene una sonoridad considerable y que debemos destacar.

    Por lo tanto estos versos no están colocados uno al lado del otro de forma gratuita, ya que incluso se podría hablar de aliteración en ambos.


    Comentamos anteriormente que en el libro "El rayo que no cesa" abundan las anáforas. Precisamente, en este soneto no es la figura que más abunda. Podemos considerar una mínima anáfora en los vs. 12 y 14 con la repetición del determinante o adjetivo numeral "un": "Un enterrado vivo por el llanto", "un rayo soy sujeto a una redoma". También encontramos otra, ésta mucho más importante y marcada en los vs. 1 y 9: "No me conformo, no: me desespero", "No me conformo, no: ya es tanto y tanto". Estos versos son claves en el poema, sobre todo por su valor semántico, ya que podríamos decir que son los que marcan el eje central temático del texto. Pero en este apartado, sólo debemos destacar que toda anáfora fomenta el ritmo y la sonoridad de un poema y en este caso, se consigue.

    3.3. NIVEL GRAMATICAL:

    Primero que nada, es importante destacar la ausencia de comas y puntos y comas al final de los versos. Realmente, a nuestro parecer, no hacen falta. Cada verso se lee con su debida pausa, no hace falta que ésta se imponga por medios ortográficos. Con la salvedad de que hay un punto para distinguir una estrofa de otra. No por ello significa que traten un tema distinto cada uno. Ya esto lo comentaremos más adelante. Hay algunos encabalgamientos que impedirían la existencia de una signo ortográfico al final de verso, pero en su mayoría, cada uno tiene un sentido completo, y si no es así, son ideas enlazadas con el verso anterior y con el posterior.

    Sí debemos decir, que el segundo terceto es una excepción. En cada verso hay una coma, pero podríamos explicarlo porque se trata de una enumeración de sentimientos, de lo que el es y de cómo se siente. Es el final del poema y su conclusión. Toda enumeración lleva consigo la presencia de comas y por esta razón creemos que están colocadas.

    También observamos la ausencia de signos de interrogación y de exclamación, al igual que la carencia de puntos suspensivos. La verdad es el autor los podría haber usado, ya que se trata de un poema íntimo y personal, cargado de rebeldía, fuerza y también de contradicciones. Pero la realidad es que no lo ha hecho. Quizá no le haya hecho falta usar estos signos ortográficos para expresar su exaltación, prueba de ello es que sin usarlos, ha sabido cargar el poema de fuertes palabras que indican el sentimiento que el autor padece.

    Es significativo aludir a los dos puntos. Los usa en dos ocasiones, en el verso primero, muy significativo, por cierto, que sea el primero, y también en el noveno. Siempre los dos puntos se utilizan para dar una explicación de lo que se ha dicho anteriormente. Aunque esto corresponda al nivel semántico, es importante destacar que el autor los usa para explicar por qué razón él no se conforma con lo que siente, con lo que hay en su corazón , que lo mata.

    CATEGORÍAS GRAMATICALES:

    Hemos detectado que la categoría gramatical más destacada a lo largo del poema es el sustantivo, hay muchísimos. Se puede explicar este hecho porque el poema es una narración de su estado, nos cuenta cómo se siente y debido a ello, como tal narración es normal que abunden los sustantivos, al igual que los verbos.


    Debemos agregar que la mayoría de los sustantivos son concretos, recordemos que en Miguel Hernández era muy significativo relacionar los elementos de la naturaleza con sus sentimientos, por ello se explica la abundancia de términos concretos: "huracán, lava, almendra, jilguero..."

    De la misma forma, los sustantivos son casi todos primitivos, sí es verdad que también los hay derivados: "presidio, avispero, revolución", pero en su mayoría son primitivos. Comprobamos con esto que hay sencillez en los términos que usa el poeta, su complicación está en enlazar estas palabras con otros términos que no tienen, "aparentemente" nada que ver, y que el autor ha sabido identificar.

    No hay demasiados adjetivos, pero en el apartado que nos corresponda, comentaremos que tienen gran significado el significado de éstos y que están colocados para darle al sustantivo que acompañan un matiz considerable a lo largo del poema.

    En cuanto a los verbos, como decíamos, también son abundantes. Muchos de ellos están en presente (con predominio del modo indicativo) y también debemos destacar que hay bastantes infinitivos. Casi todos están en primera persona del singular, ya que se refieren al autor, a lo que él siente y es él el que nos transmite el mensaje, y también en tercera persona, también del singular cuando alude a algún elemento exterior, normalmente de la naturaleza y lo compara con sus sentimiento. Haremos un análisis más profundo de los verbos, indicando el tiempo verbal de cada uno a continuación.

    Es importante destacar que varias veces el autor usa el pronombre personal "me". Lo hace en el v. 1 en dos ocasiones: "No me conformo, no: me desespero". en el v. 6, dos veces otra vez: "que me clava al tormento y me desclava". En el v. 8 : "dentro del corazón donde me muero" y por último, en el v. 9: "No me conformo, no: ya es tanto y tanto". Este pronombre de 1ª persona del singular, claramente se refiere al autor, va siempre acompañando a un verbo. Su función muchas veces es pronominal, como en el caso de "me conformo", pero otras veces, le da énfasis al significado del verbo, como es el caso de "me muero", el autor podría decir únicamente "muero".

    Sustantivos: Verbos:

    Huracán Conformo: 1ª pers. sing. pres. ind.

    Lava Desespero: 1ª " " " "

    Presidio Fuera: 1ª pers. sing. pret. Imp. de subj.

    Almendra Besarte: infinitivo + pronombre "te"

    Penal Fue: 3ª pers. sing. Prto. pto. simple Ind.

    Jilguero Besar: infinitivo

    Avispero Clava: 3ª pers. sing. pres. ind.

    Tormento Desclava: " " " "

    Hoyo Cava: " " " "

    Corazón Muero: 1ª pers. sing. pres. ind.

    Imagen Idolatrar: infinitivo

    Beso Perseguir: infinitivo

    Curso Soy: 1ª pers. sing. Pres. Ind.

    Aroma es: 3ª pers. sing. pres. ind.


    Enterrado*

    Llanto Adjetivos:

    Revolución Esclava

    Hueso Colgante

    Rayo Fúnebre

    Redoma Vivo

    Sujeto.

    * Este participio queda sustantivado porque tiene antepuesto un determinante "un" que lo hace funcionar con la categoría propia del sustantivo.

    Nos parece importante destacar la repetición de la partícula negativa "no" en los vs. 1 y 9. Esta repetición tiene doble función: una semántica, que ya comentaremos, y una rítmica. El segundo "no" en los dos versos con una coma antepuesta y los dos puntos, pospuestos, ayudan al ritmo del verso. Nos detienen y hace que nos fijemos mucho más en su contenido y en esa rotunda negación.

    FIGURAS LITERARIAS:

    Encontramos polisíndeton (una repetición de la conjunción "y") en los vs. 6 y 7: "que me clava al tormento y me desclava" y "y cava un hoyo fúnebre y lo cava". Este hecho ayuda de nuevo al ritmo, lo acelera. Al leer el poema, la repetición de la "y" nos precipita. Ya veremos que este polisíndeton tiene gran función semántica.

    Hay un encabalgamiento en los vs. 7 y 8:

    v. 7 "y cava un hoyo fúnebre y lo cava

    v. 8 dentro del corazón donde me muero".

    El autor rompe la continuación de la frase para destacar la palabra "cava" y "dentro". Ya veremos el valor semántico de este encabalgamiento. Pero además, corroboramos la insistencia de destacar el verbo "cava" por parte del autor con el ejemplo de que además el v. 7 comienza con este mismo verbo.

    Hay otro encabalgamiento en los vs. 9 y 10:

    v. 9 "No me conformo, no: ya es tanto y tanto

    v. 10 idolatrar la imagen de tu beso".

    En este caso, quizá lo que pretenda destacar el autor es el infinitivo "idolatrar", posee gran significado, además teniendo en cuenta las palabras anteriores, "ya es tanto y tanto". El autor se siente cansado, quizá. Ya lleva mucho tiempo considerando un ídolo la imagen de ese beso. También, el encabalgamiento puede producirse, simple y llanamente por motivos de exigencia métrica, sin más explicación.


    Hay un hipérbaton (un cambio en el orden sintáctico de las palabras) en el v. 14: "un rayo soy sujeto a una redoma". Su orden sintáctico correcto sería: "soy un rayo sujeto a una redoma". Creemos que este hipérbaton no es gratuito, ya que tiene mucho que ver con el ritmo y con el paralelismo que el autor quiere respetar en los tres versos finales del poema. Cada uno de ellos comienza con un determinante o un adjetivo numeral unido a un sustantivo:

    "Un enterrado..."

    "una revolución..."

    "un rayo..."

    Debemos destacar también que el autor, en los vs. 12 y 13 omite el verbo "ser" , no respetando así el paralelismo estricto (es decir, a lo largo de todos los versos). Lo normal es que el autor hubiera escrito : "Un enterrado vivo (soy) por el llanto" y también "una revolución (soy) dentro de un hueso". Está claro, que al leer estos versos queda sobrentendido el verbo, no hace falta ponerlo. Pero el hecho de que sí lo haga en el verso final del poema, queda plasmada toda la sugerencia hecha en los versos anteriores.

    Encontramos más paralelismos en los versos tres y cuatro:

    v. 3: "en el presidio de una almendra esclava

    v. 4: o en el penal colgante de un jilguero".

    En ambos versos se repite la misma estructura sintáctica. Son los dos complementos circunstanciales de lugar, formados por sus núcleos ("presidio" y "penal colgante") y por los adyacentes de esos núcleos, ("de una almendra esclava" y "de una jilguero").

    Otro paralelismo en los vs. 1 y 9 con la repetición de la estructura "No me conformo, no:...", aunque en la segunda parte de los dos versos se rompa. Es significativo que en esta figura se repita incluso la misma puntuación ortográfica ( una coma y luego, los dos puntos). Ya veremos que semánticamente estos versos son el eje central del tema del poema. Por esta razón podremos explicar que este paralelismo sea respetado de forma tan estricta. Está claro que este es uno de los más importantes de los que hemos citado. Es, creemos, el que marca más el ritmo de todo el poema.

    Finalmente, al último paralelismo lo encontramos en los vs. 10 y 11:

    v. 10: "idolatrar la imagen de tu beso

    v. 11: y perseguir el curso de tu aroma".

    En ellos aparece un infinitivo + un sintagma compuesto por su núcleo y su adyacente:

    Núcleo (la imagen) + adyacente (de tu beso).

    Núcleo (el curso) + adyacente (de tu aroma).

    3.4. NIVEL SEMÁNTICO:

    CONTENIDO POR ESTROFAS:


    En la primera estrofa el autor comienza expresando cómo se siente, en primera persona, como así lo indica el verbo "conformo". Su sentimiento es de desesperación y lo compara con (un huracán), algo fuerte y violento que está en su interior y que además es de lava, por lo tanto, siente dentro algo muy caliente, similar al fuego. Se siente arder. Sigue comparando ese sentimiento con algo oprimido, sin libertad (un presidio) o un (penal colgante). Esa fuerza interior está reprimida en su corazón, no la puede sacar al exterior porque está encarcelada, la siente dentro, pero no la puede manifestar.

    El autor, en la segunda estrofa se limita a describir el significado que para él tuvo besar a la amada. Es un tormento, un sufrimiento que se va y se viene. Que lo hace sentir bien, pero al mismo tiempo, mal. Besarla para él fue la muerte, ya que se siente enamorado, pero su corazón está muerto porque no puede manifestarse y porque no puede expresar el amor que siente.

    En la tercera estrofa, vuelve a repetir el mismo verso que en la primera. Sigue sin conformarse. Con el "ya es tanto y tanto" quiere expresar que está cansado de pensar en ella y de perseguirla, por eso se desespera. No puede tocarla en realidad, en carne y hueso. Sólo "idolatra" una "imagen" y "persigue" un "aroma". Por lo tanto no la tiene realmente a su lado.

    Por último la cuarta estrofa resume lo que el poeta es, cómo se siente. No es libre, está apresado por ese amor que lo hace conmoverse, luchar, pero que al mismo tiempo lo hace sentirse muerto porque no la tiene en la realidad, sólo en imágenes y recuerdos.

    TEMA CENTRAL:

    El poeta expresa un sentimiento amoroso que lo atormenta y no lo deja vivir. Se rebela ante lo que siente porque está cansado de esperar, está "harto" de que sólo pueda tener el recuerdo de esa mujer y de no tenerla a su lado para compartir con ella todo lo que siente.

    FIGURAS LITERARIAS:

    Encontramos en el primer verso una antítesis en el significado de los dos verbos: "No me conformo, no: me desespero". El significado del primer verbo lo niega rotundamente el autor, para aclarar, después de los dos puntos, lo que realmente siente: desesperación.

    Con la repetición de la partícula "no", en este mismo verso, el autor insiste en que se niega a conformarse. Siente una revolución dentro de él, quiere algo más de lo que ahora tiene. No hay solución y por lo tanto se desespera. El doble "no" tiene un gran significado, porque dos veces y mil veces, si fuera necesario, se negaría a conformarse.

    En el v. 2: "como si fuera un huracán de lava" , creemos que el autor ha omitido el pronombre "yo", quizá lo más adecuado hubiera sido decir: "como si (yo) fuera una huracán de lava". O tal vez, lo que compara con ese huracán no sea su propia persona, sino su sentimiento. En ese caso no se tendría que incluir el "yo". Está claro que en este verso hay una comparación. Se siente como un "huracán de lava". La palabra "lava" no es en absoluto gratuita: se siente arder, además es un sentimiento incontrolado, como un huracán.


    Hay dos términos sinónimos en los vs. 3 y 4:

    v. 3: "en el presidio de una almendra esclava

    v. 4: o en el penal colgante de un jilguero".

    Los términos subrayados significan "cárcel". Queda claro que "penal colgante" es una metáfora, es la jaula en la que se encuentra prisionero un jilguero. Este animal vuela, y por tanto es una muestra total de libertad. La conjunción "o", nos indica que los dos versos van a significar lo mismo. El segundo completa el significado del primero. Pero además, él se siente en el "presidio de una almendra esclava", sentirse prisionero en una almendra es una señal de ser inmensamente oprimido. El tamaño de la almendra así nos lo hace pensar. Pero además esa almendra también es "esclava", no es libre, lo que hace incidir más en el concepto de carencia total de libertad. Estas comparaciones pueden ser claramente hipérboles, ya que son exageradas, pero creemos que de ninguna manera, gratuitas. Demuestran perfectamente el sentimiento expresado en sus máximas consecuencias.

    En el v. 5: "Besarte fue besar un avispero", el autor repite el mismo verbo. Quiere insistir en el hecho de besar, como también lo hará en el v. 10. El significado del beso, creemos, va mucho más allá. Tiene un claro valor connotativo. No significa simplemente el hecho de besar a alguien, sino que es sinónimo de amar, besarla es amarla o también haber sentido físicamente ese amor.

    La palabra "avispero", puede tener dos significados que cuadran perfectamente con lo que el poeta quiere transmitir. Por un lado es el lugar en el que se encuentran las avispas (por lo tanto, un lugar peligroso, puedes salir "mal parado" si te acercas a ál), y por otro lado puede significar un negocio que puede producirte disgustos. En ambos casos hay una metáfora, el autor identifica el hecho de amar a esa mujer como algo que lo hace sufrir, algo que no le ha hecho se feliz. También hay una personificación, realmente es verdad que un avispero se puede besar, pero normalmente, no suele ser frecuente, creemos.

    Encontramos una antítesis en el v. 6: "que me clava al tormento y me desclava" . Clavar y desclavar son claramente antónimos. El hecho de besar el avispero lo clava y desclava al tormento. El autor se siente "clavado", pero esta acción no la puede realizar él solo, alguien tiene que hacerlo, en este caso es el avispero, o el hecho de haber besado ese avispero; en resumen, ese amor que lo atormenta. Esta antítesis resume lo que siente. Como no se conforma se encuentra manipulado, (clavado y desclavado). Sentimientos que no puede controlar, que lo llevan al tormento y lo alejan de él: se desespera.

    En este v. 6 también encontramos una personificación porque no se puede clavar a nadie al tormento. Sólo se podría complementar el significado de este verbo a un sustantivo concreto y no abstracto como el "tormento".


    Hay una metáfora en el v. 7: "y cava un hoyo fúnebre y lo cava", este "hoyo fúnebre" es claramente la muerte. Lo que el autor siente lo lleva a morir. Queda corroborada esta idea con el verso siguiente: "dentro del corazón donde me muero". El hoyo se cava en su corazón, y en él es donde muere. No se trata de morir físicamente, por lo tanto, sino morir en el corazón, morir de sentimiento, de amor. Además, en este v. 8 hay una personificación. Literalmente no se puede cavar en el corazón.

    El verbo "cavar" tiene grandes connotaciones. Su significado es llegar a algo profundo y hondo. Además es una acción que se hace lentamente. El amor, el dolor de ese amor, va entrando lentamente en su corazón y lo hace, con la misma lentitud, morir.

    En el v. 9: "No me conformo, no: ya es tanto y tanto", la repetición de la palabra "tanto" significa lo mismo que lo expresado por el autor en el primer verso del poema. Es sinónima de "desespero". No se conforma con colocarlo una ver, lo repite para insistir en esa inquietud que lo absorbe.

    El uso de los infinitivos "idolatrar" y "perseguir" en los vs. 10 y 11dan un significado de continuidad, de acción no concluida, de espera. Que concuerdan perfectamente con lo expresado anteriormente con la repetición del "tanto".

    Hay una personificación en el v. 10: "...la imagen de tu beso", ya que un beso no tiene imagen. Pero aquí la palabra "imagen" es el recuerdo que tiene el poeta de ese beso, que como decíamos anteriormente, no es sólo un beso, sino el amor.

    De la misma forma se podría considerar otra personificación en el v. 11: "y perseguir el curso de tu aroma", un aroma no tiene curso, lo puede tener un río, algo concreto, pero no el aroma. El autor podría haber usado un sinónimo de aroma, por ejemplo, olor, perfume; pero aroma, creemos que es más apropiado porque indica una idea más vaga, más lejana. El aroma de la amada, (su recuerdo), ya que aroma es igual a recuerdo, una clara metáfora, es lo que le queda de ella.

    En el v. 12: "Un enterrado vivo por el llanto", hay una antítesis con la contraposición de enterrar vivo. Se entierra a la gente cuando está muerta, está claro. Además de una hipérbole, el llanto lo lleva a ser enterrado, es una exageración, pero creemos, como en otras anteriores que no es gratuita.

    Otra hipérbole en el v. 13: "una revolución dentro de un hueso". Nos parece exagerada esta asimilación de conceptos. Pero además, la revolución (ese sentimiento que tiene que ver con el huracán del 2º verso), se produce dentro de un hueso, algo imposible y además, algo que hace destruir ese hueso por completo. "Hueso" podría ser una metáfora, una identificación total con todo su cuerpo, que estalla de todo lo que en él se siente.

    En el v. 14: "un rayo soy sujeto a una redoma" vuelve a haber una metáfora. El autor se identifica con una rayo, algo fuerte, incontrolado, destructor, que está sujeto: algo imposible. Pero más increíble es que lo esté a una redoma, a una vasija. Vuelve a haber aquí una hipérbole.

    Podemos hacer una clasificación del significado de algunas palabras. Hay conceptos que agrupándolos aluden a conceptos distintos. Por ejemplo:


    Sentimientos del autor:

    Huracán

    Lava

    Desespero

    Avispero

    Revolución

    Rayo

    Todas estas palabras describen ese sentimiento de desespero que describe el poeta a lo largo de todo el texto. Tienen que ver con fuerza, inquietud, malestar.

    Otro grupo de términos pueden tener relación con

    elementos de la naturaleza:

    Huracán

    Jilguero

    Avispero

    Almendra.

    Por último podemos clasificar otros términos que usa el autor para indicar lo que lo oprime, lo que le impide se un huracán o una revolución: sus ataduras.

    Clava Presidio

    Cava Penal

    Hoyo Fúnebre

    Muero Enterrado

    Hueso Esclava

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